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lunes, mayo 04, 2020

ALGO DE RACIONALIDAD SOBRE LA PRÓRROGA DEL ESTADO DE ALARMA

A ver,  un poco de racionalidad.
Una cosa es la crítica al gobierno, SIEMPRE legítima -nota: obsérvese el uso enfático de las mayúsculas-.
Otra cosa es votar contra o abstenerse ante el #EstadoDeAlarma.
Eso retrata a la gentuza política desde la CUP hasta VOX, pasando por ERC o por el PP.
El #EstadoDeAlarma es necesario.
Y sí, la verdad es la verdad la diga Agamenón o su porquero.

martes, abril 21, 2020

ALCIBÍADES, UN PERRO, UNOS NIÑOS Y LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Me imagino que conocen ustedes la historia ya antigua de Alcibíades y su perro. Cuenta la tradición que había rumores en la Atenas clásica (s. V a.C.) sobre la corrupción del gobierno de este mandatario. Y así, Alcibíades, para acallar las críticas y hacer que todo el mundo hablara de otra cosa, le cortó la cola a su hermoso y admirado perro. E inmediatamente, ese tema y no otro fue la comidilla, ¿por qué le había cortado la cola?,  olvidando el anterior.

Se había abierto una polémica, muy interesante por su contenido y muy importante que se aclarara realmente, sobre el interés, o no, del gobierno en recortar la libertad de expresión. Citamos palabras textuales: se trataba de perseguir la desafección a instituciones del gobierno. Se trataba en definitiva de comprobar si este gobierno no sólo no iba a derogar la ley mordaza, que la derecha creó y usó para coartar nuestras libertades, sino si además la iba a ampliar aún más.  Era un debate crucial. Porque la ley mordaza, que había y que se piensa ampliar, no es para ahora, sino para precarizar aún más nuestros derechos cuando se acabe la epidemia y empiece la normalidad.

El debate estaba ahí. Y no era un debate de la derecha, no se engañen porque estaba encantada con la supresión de la libertad como demostró durante su gobierno, sino de la izquierda frente al gobierno. Y había que decidirse en estar a favor de la libertad –nota: se lo aclaro, de la izquierda auténtica-  o en contra. Así que, decidió el gobierno que había que volver a cortarle el rabo al perro.

Hoy salía la noticia de que los niños podían salir a pasear. Se había anunciado y de pronto salía, sin esperar a nada. Curiosidad uno.
 Y al principio se limitaba la condición de dichos paseos a ciertos lugares. Todo era absurdo ¿Alguien podía creer la noticia? ¿Al supermercado? Curiosidad dos.
Y ya luego, al cabo de cuatro horas, apenas cuatro horas, el gobierno rectificaba sobre el tema. Curiosidad tres.

Imaginen que le cortan el rabo a un perro. La que se arma. Este gobierno no sería de la autoproclamada izquierda ¡Qué especismo miserable! Así que Alcibíades le cortó la cola al perro y el gobierno rectifica sobre los pobres niños. Ya se sabe que perros y niños siempre han ido muy juntos en las representaciones de ficción.

Se preparan tiempos duros. El ajuste de la oligarquía occidental que nosotros hemos llamado Proceso de Precarización va a dar una vuelta más. El gobierno español, y por supuesto la derecha encantada con ello, pone su granito de arena en censurar la libertad de expresión. Se trata de extender la ley mordaza.  Mientras tanto, discutamos si los niños pueden salir a pasear o no. Mañana, el telediario volverá a empezar con un montón de niños repelentes, y de clase alta, explicándonos algo muy tierno sin comprender, y es que son niños, a qué mundo se acercan después de tanta mutilación. De la suya y de la del pobre perro, siempre tan presente en toda la historia de la humanidad.

martes, junio 06, 2017

PODEMOS Y LA MOCIÓN DE CENSURA

El motivo del presente escrito es analizar la presentación de la moción de censura interpuesta por Podemos a Rajoy. Para ello, vamos a empezar por presentar nuestra hipótesis: la moción de censura no tenía como objetivo Mario Rajoy sino al PSOE. Era un nuevo intento de sorpasso. Y algo, otra vez, ha salido mal.

Empecemos por el principio. Podemos vota no a Pedro Sánchez en marzo de 2016 y hay nuevas elecciones. Rajoy aumenta el número de sus escaños y el PSOE se mantiene por delante de Podemos. En apenas seis meses, el aparato del partido socialista defenestra a Pedro Sánchez y se abstiene gratis e innecesariamente, tal y como se acaba de demostrar en los presupuestos donde tantos apoyos se han comprado,  para que Rajoy gobierne. Y se convocan primarias en el PSOE que todo el mundo espera que gane el propio aparato, gestora al frente, con la presencia de Susana Díaz. Es en ese contexto donde Podemos, de pronto, descubre un imperativo ético -o democrático, que depende de las fuentes porque al fin y al cabo dará igual- para poner la moción. Imperativo ético, o democrático, nada más y nada menos.

Un imperativo ético es un mandato que exige hacer una acción moral que se considera obligatoria. Por tanto, se supone que si la moción de censura es ahora un imperativo ético tendría que haber un cambio fundamental en el gobierno del PP en  relación a la fecha, marzo de 2016, donde Podemos se negó a apoyar un gobierno alternativo a Rajoy ¿Qué ha cambiado entonces? Los dos elementos fundamentales de la anterior legislatura fueron los recortes,  lo que hemos llamado proceso de precarización, y la corrupción. No hay cambio. Por tanto, aducir de pronto un imperativo ético,  aunque no se sepa si de la ética de la razón pura, suena excesivamente presuntuoso.

Pero alguien podría aducir que en realidad lo de la ética ha sido una excusa y que se trata de una maniobra política. Y,por tanto,ahora cabe preguntar cuál es el objetivo de esa maniobra. Y habría tres posibles.

Uno, desalojar a Rajoy. Dos, hacer la presentación de Podemos como una partido de gobierno -imitando el modelo de Felipe González en 1980-. O, tercera, presentarse como la nueva  oposición - según el modelo que Hernández Mancha ejecutó en 1987-. Pero,  Podemos siempre puede innovar.
Analicemos una a una.

¿Cree Podemos que puede ganar la moción de censura? Esta claro que no y también lo está que en Podemos esa idea ya se sabía desde el principio. De ello ya informaba de ello la propia presentación la moción, sin negociarla a priori con ningún grupo parlamentario. Efectivamente, si la moción hubiera buscado la destitución del presidente del gobierno, por imperativo ético o por urgencia democrática o por ser califa en lugar del califa, sin duda se habría hablado antes con las otras fuerzas parlamentarias para llegar a un acuerdo y conocer así las posibilidades de éxito. No hacerlo así,  y no se hizo así, implica evidenciar que la prioridad de la moción no es quitar a Rajoy sino otra.

¿Pero qué otra? Como ya hemos señalado, Felipe González presentó en 1980 una moción de censura contra Adolfo Suárez sin posibilidad alguna de ganarla y con el único objetivo de presentarse a sí mismo como alternativa factible de  gobierno. Tal vez estemos ante una estrategia similar. O tal vez no. Es bueno analizarlo.

En 1980 todas las fuerzas políticas, desde el rey hasta el PSOE, conspiraban contra Suárez. Era claro, como demostró su posterior dimisión, que era un cadáver político. La estrategia de González no fue sino dejar patente eso. A su vez, también estaba claro que iba a ganar el PSOE en las siguientes elecciones. Pero ni Rajoy es un cadáver político ni parece claro que Podemos vaya a ganar las siguientes elecciones. No se trata pues de este modelo de moción tampoco.

¿Y la de Hernández Mancha? Esta podría inscribirse en el tipo moción publicitaria que me sale gratis. Mancha era un líder desconocido, muy limitado y necesitaba un golpe de efecto. Lo malo es que solo recibió un golpe, pues la condición de la propia moción le derribó a él. Pero Iglesias, que cuenta con el apoyo de diversos medios de comunicación y su cobertura, no necesita el parlamento para hacerse ver.

Así pues,  Pablo Iglesias no presenta su moción para lograr el poder, ni como alternativa real de gobierno ni como sistema de proyección pública. El motivo pues debe ser otro.

Y lo es. Podemos ha inventado una vez más una nueva modalidad en política parlamentaria tras el babyescaño y el juramento de cargo con estribillo: la moción de censura no dirigida al gobierno sino al partido de la oposición. Efectivamente, la moción de censura es al PSOE. Y vamos a explicarlo.

La moción de censura evidentemente no iba a salir y el hecho, como ya hemos señalado, de su escasa preparación previa demuestra que tampoco había gran interés en que triunfara. La estrategia pasaba por derrota en la moción pero triunfo mediático. Y para ello, toda la moción seguía una serie de pasos.

Primero, se presentó acompañando a las primarias del PSOE y cuando todos esperábamos que esas primarias las ganara Susana Díaz.
Segundo, con el triunfo de Susana Díaz se trataría de un PSOE ratificado en su abstención a Rajoy que ahora tendría que volver a apoyarlo al votar no a una moción contra él. Por tanto, la imagen buscada era esa de que PPSOE son lo mismo y la única alternativa progresista es Podemos.
Tercero, eso llevaría a la presentacion de que el único partido nacional contrario a Rajoy es Podemos, pues el PSOE ya no está, y por dos veces, en contra de su gobierno.

Feliz conclusión: los votantes de  IU,  que no votaron la santa alianza, y los del PSOE de Sánchez, resentidos por la derrota,  serian un nuevo nicho de votos. Y Podemos se convertiría en la oposición hegemónica.

Pero, el cántaro se rompió. Resultó la combinación imposible y Pedro Sánchez ganaba las primarias con un discurso contrario a la gestora. Y la estrategia se venía abajo.

En primer lugar, porque ahora resultaba que había que pedirle el voto para desalojar al mismo presidente que entonces se podía haber desalojado a la persona a la que se le negó hacía apenas un año. Se puede defender otorgar una medalla a la virgen por fervor popular, eso también lo haría falange, pero defender el ahora sí y antes no ya sonaba incluso demasiado rocambolesco.
En segundo lugar, porque el nicho de votos ya no existía pues era más que probable que los recuperará el PSOE y la tendencia de IU continuara en la abstención o se refugiara en el propio PSOE.
Y, en tercer lugar, porque con todo ello la repercusión mediática ya solo podía ser contraproducente. Cualquier error en la presentación o en el debate iba a penalizar a Podemos pues no había ya nada que ganar, oposición, y sí mucho que perder, opinión pública.

Y llegó Compromís y pidió su retirada. Pero eso hubiera sido reconocer públicamente que todo lo aquí explicado es cierto y por ello no cabía ya la enmienda. La moción, como la actuación de los payasos, debe continuar.

El próximo 13 de junio hay moción de censura en el Congreso. La única posibilidad es que Rajoy vote contra sí mismo. Pero incluso entonces puede ser que Pablo Iglesias vote a favor de Rajoy y contra la urgencia democrática y el imperativo ético. Al fin y al cabo, ya lo hizo hace un años.


jueves, enero 28, 2016

POR UN GOBIERNO PROGRESISTA: POR UN PACTO PSOE-PODEMOS

La diferencia entre la izquierda y la derecha está en la jerarquía de sus valores. Por ejemplo, para la izquierda un valor superior será la igualdad mientras que para la derecha un valor superior será la libertad económica. Si estos dos valores entran en contradicción, y por esa misma jerarquía, la derecha escogerá la libertad económica y la izquierda la igualdad. Así, se puede señalar que la pertenencia o no a una determinada doctrina política guarda relación con la forma en la cual se jerarquizan estos valores señalando unos más importantes que otros. De esta forma, la diferencia entre la izquierda y la derecha en política no es sólo sobre una forma de hacer las cosas, la gestión, sino también, y de manera muy importante, sobre las prioridades dentro de la acción política y para qué se hace.

Todo esto, viene al caso por el problema de gobernabilidad que actualmente existe en España tras las elecciones generales.  Efectivamente, existe un problema para formar gobierno y hay dos opciones claras: o un gobierno dominado por el Partido Popular o un gobierno en el cual el Partido Popular no esté presente. Todo lo demás, conduciría a nuevas elecciones y con ellas, probablemente, a un gobierno del Partido Popular. Lo cual nos lleva a las dos únicas oportunidades anteriormente descritas.

Pero alguien, y con razón, podría preguntar si es tan importante que gobierne o no el Partido Popular. Hay un viejo chiste sobre PPSOE. Es ingenioso sin duda pero a su vez incorrecto. Solo hay que ver la perspectiva histórica para confirmar que no es lo mismo el gobierno de uno y otro. Cuando ha gobernado el PSOE la cuestión ha sido si se habían logrado todos los derechos que se habrían podido conseguir. Sin embargo, cuando gobierna el Partido Popular, el resultado implica cuántos derechos se nos han recortado. No se trata por tanto de que el PSOE sea el infatigable paladín del progreso, pero a veces en política se trata del mínimo colectivo positivo o la resta negativa. Y la anterior legislatura ha sido de resta negativa.

Efectivamente, en política hay cuatro maneras fundamentales de ejercer.
La primera es de forma conservadora y consiste en gobernar para mantener lo que hay.
La segunda es de manera revolucionaria cuya finalidad seria realizar un cambio sustancial no sólo de ciertos hechos sino de todo el sistema económico y el modelo social.
La tercera es la progresista que sería incrementar derechos pero sin cambiar sustancialmente el statu quo.
Y, por último, estaría la reaccionaria que pretendería volver a una situación anterior que implicaría, y eso es fundamental, la pérdida de derechos ganados anteriormente.

El gobierno del PP ha sido, aplicando las categorías anteriores, un gobierno reaccionario pues enmarcado en un Proceso de Precarización todo su empeño ha estado en reducir derechos económicos, sociales y políticos. Por ello, es tan importante que el PP no vuelva a gobernar ya que lejos de abandonar esta agenda la mantendrá: todavía podemos perder más derechos.

Pero, ahora es también fundamental que no haya un gobierno conservador pues este sólo mantendría la actual situación de precarización. Así, la presencia de Ciudadanos en el gobierno como pieza fundamental no sería una buena noticia para el desarrollo de los derechos sino para la consolidación de los recortes. Como ya hemos defendido aquí, Ciudadanos surgió como una forma de rentabilizar para la derecha los votos perdidos por el PP y, de hecho, la agenda social del partido de Rivera es la del PP.

¿Debería ser entonces un gobierno revolucionario? Si bien a pequeña escala, siempre siguiendo su modelo Apple y el lanzamiento cada año de un  nuevo y un poquito más revolucionario iphone, Podemos pretende hacer una legislatura constituyente –aunque poco-. Eso pasa por cambiar aspectos básicos de la constitución, especialmente los referentes al factor territorial. Dejando a un lado que no se entiende que gente autodenominada de izquierdas crea que existan identidades colectivas y nacionales, esa cosa tan paleta como es el pueblo catalán, lo interesante verdaderamente aquí es si esto sería hoy posible en España y si sería bueno desde un punto de vista de ganar derechos.  Cualquier reforma constitucional, salvo tal vez si se sigue un método bolivariano, implica la mayoría del  Senado y del Congreso. Claramente no lo hay. Entonces se descarta.

Desde una perspectiva progresista solo queda, entonces, la idea de un gobierno que genere nuevos derechos. Y ahora, ¿cuáles? España está en una situación de emergencia como estado. No tanto por el paleto desafío catalán como por su desintegración como estado social y democrático de derecho, tal y como la define la constitución. Todo el proceso de precarizacion necesita la destrucción de esta definición. Una verdadera legislatura constituyente, por tanto, no debe buscar ahora cambiar sustancialmente la constitución para hacerla progresista sino restituirla en tanto en cuanto ya es progresista. Si el PP ha sido un gobierno de reacción corresponde en aras de lo social un gobierno no conservador sino progresista y es urgente.

¿Pero sobre qué base lograr el pacto?
Un pacto se realiza en un acuerdo beneficio colectivo. Algo en que todo individuo que se considere progresista estará de acuerdo es que ha habido durante la última legislatura recortes en derechos sociales, políticos y económicos. Por tanto, resulta claro que todos estaríamos de acuerdo en que, por ejemplo, los españoles estábamos mejor a nivel de derechos, y eso es a nivel de democracia real, por ejemplo en 2007 o 2008.
Si esto es así, la base del pacto más sencilla y segura, para su realización y verificar su grado de cumplimiento, sería situar su objetivo en volver a los derechos de  2008 o 2007. Y eso implicaría derogar todas aquellas leyes que el PP hizo para reducirlos. Es sencillo y es posible.

¿Y quienes deberían formar el pacto? Si se trata de un pacto progresista hay tres formaciones minimo que deberían estar presentes: PSOE, IU y Podemos.

¿Y políticamente hay interés por el pacto? En realidad el gran problema del pacto es la política interna de los partidos.
Pedro Sánchez sabe que su única posibilidad de seguir al frente del PSOE es llegar a la presidencia del gobierno: está deseando pactar. El problema es que también lo saben los barones y quieren, especialmente Susana Díaz, conseguir ellos el poder del partido lo que implica boicotear el acceso de Sánchez al gobierno. Así que, por ahora pero hay prisa, el PSOE desea pactar.
Pero aquí la clave es Podemos. Podemos tiene un doble problema, como el PSOE, pero piensa que no le interesa pactar, al contrario que a Pedro Sánchez. Su primer problema es sus grupos paletos -perdón: plurinacionales del “país de países”- que le llevan a situar en primer plano las aldeas. Su segundo problema,  y más grave, es su idea de convertirse, cumpliendo el sueño del PP –otro día lo explicamos-, en el partido de la oposición desbancando al PSOE: y para eso necesita nuevas elecciones.

Así, la diferencia con el PSOE no es de partido, ambos como instituciones y por motivos de poder anhelan que no haya pacto, sino de personas. Mientras que Sánchez necesita el pacto, Iglesias, en sus ensoñaciones mesiánicas, piensa que sin él ascenderá.

Creer que las instituciones políticas actúan por el exclusivo interés de los ciudadanos es ingenuo. Pero también es cierto que probablemente yo no daría clase si no me pagaran. Trabajar con el interés personal para el beneficio colectivo forma parte esencial de la política.

Hoy está  claro el beneficio colectivo.
Es un beneficio colectivo que no gobierne el PP.
Es un beneficio colectivo que se pare el proceso de precarización.
Es un beneficio colectivo derogar la Reforma Laboral, la LOMCE, la Ley Mordaza y todas las leyes que han recortado derechos.
Es un beneficio colectivo que España vuelva a ser un estado social y democrático de derecho.

Todo lo demás, vamos a ser serios, son chorradas.

domingo, julio 19, 2015

CARTA DE UN FUNCIONARIO AL PRESIDENTE DEL GOBIERNO

Señor Presidente del Gobierno
Mi nombre es Enrique P. Mesa García y soy funcionario del cuerpo de Profesores de Secundaria.
Me he enterado por la prensa que está usted pensando en devolvernos a los funcionarios la paga extra que nos sustrajo y además en subirnos el sueldo. Curiosamente, bueno usted y yo tenemos estudios y sabemos que esto es una figura retórica, esta decisión ocurre justo antes de las elecciones. Pero como usted no es un populista sino un oligarca no mezclaré  temas.

Señor Presidente del Gobierno,
lo que deseo aclararle en primer lugar es que si bien estaría encantado en recuperar mi legítima posesión puede usted guardarse su botín. Lo llamo botín porque llamarlo ahorro hubiera implicado que su gobierno lo hubiera empleado en un uso social justo pero solo recuerdo que hay un 40% más de ricos y que la renta media, y observe que no pongo “sin embargo”, ha vuelto a los niveles de 1998. Efectivamente, ha sido un botín.

Señor Presidente del Gobierno,
puede que usted está acostumbrado a tratar con gente cuya máxima es el beneficio individual pero esta vez se ha equivocado. Ahora, sin duda, usted espera una charla desde mi dignidad personal y mi excelsa moralidad: pero ahí también se equivoca. Porque Señor Presidente del Gobierno, usted y yo tenemos la misma dignidad personal e incluso la misma dignidad moral -aunque créame que con ello no estoy afirmando nada necesariamente elogioso-. Así que le aseguro que el asunto no es personal.

Señor Presidente del Gobierno,
yo soy un profesional y soy funcionario. Ser funcionario puede parecer, y permítame el lenguaje, un chollo: muchísimas ventajas y casi ningún inconveniente. De hecho, no le mentiré, conozco funcionarios basura. Pero ser funcionario en democracia debe ser la más noble tarea social que se puede tener: damos fe de un estado que es del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Todos los trabajos tienen una dignidad, sin duda, pero ser funcionario es algo más que un trabajo: es un ejercicio de y para la democracia.

Señor Presidente del Gobierno,
usted está intentando comprarme. Es ingenuo pensar que no me gustaría recibir en mi cuenta bancaria un aumento salarial o la paga extra que me sustrajo –verá que fino hablo- pero ya le he señalado que no escribo aquí desde lo personal, podemos discutir en otro momento mi precio, sino desde algo que está más allá de la mera subjetividad. Este algo que está más allá es mi condición de funcionario de un Estado democrático que me impide aceptar su limosna por creer que lo que los ciudadanos deben tener no es un estado caritativo y subsidiario con funcionarios satisfechos y comprados sino un estado social y democrático de derecho.

Señor Presidente del Gobierno,
tal vez usted se sonría al oír eso de estado social y democrático de derecho. Cuando yo llegué a mi cargo, que fíjese que tampoco es muy alto pues sólo soy profesor, prometí defender al estado y a la Constitución como ley fundamental. Y no sé si le suena que ésta, en su artículo primero, dice que España se constituye como un estado social y democrático de derecho.

Señor Presidente del Gobierno,
usted considera, al negociar para devolverme un dinero particular, que lo que usted me ha robado es un sueldo, una mera retribución económica. Sin entrar aquí en disquisiciones filosóficas sobre el trabajo asalariado, me gustaría señalar algo. La única forma que tiene usted de devolverme lo que me ha quitado es que su gobierno deje de dirigir este país y que cese el Proceso de Precarización que ustedes han llevado a cabo reduciendo drásticamente los derechos sociales y políticos de la población española. Usted me robó la paga extra, permítame la figura retórica, y su gobierno me ha robado los derechos sociales y políticos, a veces hablo sin retórica. Quédese con lo primero si le place, pero no pretenda que no le exija lo segundo.

Señor Presidente del Gobierno,
ustedes, y cuando digo ustedes me refiero al gobierno del Partido Popular, han incumplido sistemáticamente el mandato constitucional de defender a España como un estado social y democrático de derecho y mi obligación como funcionario es recordárselo. Por todo ello le exijo que si quiere devolver aquello que nos ha robado vuelva a situar los derechos políticos y sociales como una realidad en este país. Como para ello considero que va a resultar indispensable que ustedes pierdan de forma abrumadora las elecciones próximas solo puedo coherentemente desear no volver a verle nunca como Presidente del Gobierno.

Señor Presidente del Gobierno,
espero que a partir de noviembre nunca tenga más, ni a usted ni a ningún representante de este Partido Popular, que volver a llamarle Presidente del Gobierno. Pero si desgraciadamente ustedes vuelven a gobernar yo seguiré siendo profesor. Y no lo dude: cada día cumpliré con mi obligación de funcionario al explicar a mis alumnos que España debe ser un estado social y democrático de derecho y educarles para que trabajen por ello. Y con ello, al defender la Constitución y educarles lo haré necesariamente contra su proyecto de precarización.

Señor Presidente del Gobierno,
ya le digo que no es algo personal; sólo es mi trabajo.

jueves, octubre 09, 2014

miércoles, octubre 08, 2014

EL GOBIERNO Y EL ÉBOLA/2

Si el ébola es un poco listo se esconderá en el garaje de Ana Mato: ella nunca se dará cuenta.

EL GOBIERNO Y EL ÉBOLA/1

Ana Mato no sabía de dónde salió el Jaguar de su garaje.
Ahora es ministra de sanidad.
Curiosamente el ébola está en España.
Causalidad.

miércoles, octubre 01, 2014

VIDA INTERIOR/135: DIGNIDAD

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser  feliz.

Ya están aquí los nuevos Presupuestos Generales del Estado.

Y el gobierno del PP que busca destrozar definitivamente la educación, la sanidad pública y el estado social y democrático de derecho que defiende nuestra constitución ha decidido devolvernos el 25% de la paga extra que nos robaron a los funcionarios
En mi caso, más o menos, unos 400 miserables euros.

Como si con ello compraran mi voto. 
Como si con ello compraran mi dignidad.

Pero se equivocan. 

Yo solo empiezo a hablar a partir de 1.000 euros. 
Porque soy como ellos.

domingo, marzo 30, 2014

EL GOBIERNO DEL PP Y LA FILOSOFÍA/6

El gobierno del PP ha eliminado la Historia de la Filosofía de la educación. Pero, ahí no cesa su programa oculto.

El gobierno del PP acusa al escepticismo de Hume de querer desestabilizar el orden constitucional.

miércoles, marzo 19, 2014

EXPERTOS... COPIONES

Resulta que el gobierno de derechas hace una comisión de expertos para la reforma fiscal.
Por cierto, ¿han cobrado? 
Por cierto, ¿cuánto?

Resulta que la reforma ya la podía haber predicho yo: bajar los impuestos a los ricos y subírselos a los pobres.
Por cierto, ¿han cobrado? 
Por cierto, ¿cuánto?

Y resulta que al final, los expertos han copiado la propuesta.
Por cierto, ¿han cobrado? 
Por cierto, ¿cuánto?

Resulta que yo por menos dinero hago lo mismo.

martes, marzo 04, 2014

MARTES DE CARNAVAL

Un secretario de estado defiende el presunto delito fiscal del Barcelona porque Iniesta metió un gol.

Martes de carnaval.