Esta vez, sin duda, voy a caballo ganador.
D. Kepa Elortza Odriozola esperó diez meses para una colonoscopia al detectar sangre en sus heces. ¿La maldita lista de espera? No, qué va. D. Kepa exigía que su médico hablara vasco y si no, pues que no le pudiera hacer ninguna inspección. Suena feo en este caso, pero la lengua era lo importante.
Al final todo se arregló porque
pusieron un móvil en medio,
el médico hablaba en español,
un traductor lo volvía a decir en vasco,
D. Kepa contestaba en vasco
y el traductor lo volvía a decir en español.
Parecía el senado.
Por cierto, D. Kepa no hubiera esperado diez meses en Madrid: aquí el gobierno Aguirre hace trampas y la lista de espera solo espera desde que uno va al anestesista.
Pero bueno, me atrevo a proponer a D. Kepa, si D. Imperialista me lo permite, como tonto del verano 2011. Y creo, sinceramente, que es insuperable.
D. Kepa Elortza Odriozola esperó diez meses para una colonoscopia al detectar sangre en sus heces. ¿La maldita lista de espera? No, qué va. D. Kepa exigía que su médico hablara vasco y si no, pues que no le pudiera hacer ninguna inspección. Suena feo en este caso, pero la lengua era lo importante.
Al final todo se arregló porque
pusieron un móvil en medio,
el médico hablaba en español,
un traductor lo volvía a decir en vasco,
D. Kepa contestaba en vasco
y el traductor lo volvía a decir en español.
Parecía el senado.
Por cierto, D. Kepa no hubiera esperado diez meses en Madrid: aquí el gobierno Aguirre hace trampas y la lista de espera solo espera desde que uno va al anestesista.
Pero bueno, me atrevo a proponer a D. Kepa, si D. Imperialista me lo permite, como tonto del verano 2011. Y creo, sinceramente, que es insuperable.