sábado, julio 18, 2026

LO PERSONAL ES POLÍTICO Y LA CASITA DE BUD BUNNY/ y2

Este artículo tiene dos partes:
LO PERSONAL ES POLÍTICO Y LA CASITA DE BUD BUNNY/ 1
LO PERSONAL ES POLÍTICO Y LA CASITA DE BUD BUNNY/ y2

En el artículo anterior analizábamos la frase Lo personal es político. En primer lugar, explicábamos cómo la frase resumía, de manera muy brillante volvemos a decir, una posición teórica con la que estamos de acuerdo: los hechos particulares sólo pueden entenderse plenamente en relación al contexto social. Y decíamos que esta apreciación no sólo pertenecía al feminismo, sino al propio pensamiento moderno emancipatorio del que aquél forma parte.

Pero, añadíamos, hay una segunda significación mucho más peligrosa que presentábamos como Lo político es personal y que pretendía ser falsamente una consecuencia lógica de lo anterior. En ella, se defendía que todo acto personal tenía por tanto responsabilidad política y que la política, por ello, era una acción presente en cada acto peculiar y privado. Y señalábamos como esta inversión de sujeto y atributo llevaba a una moralina terrible y a un carácter censor que, curiosamente cesó cuando debería haber censurado los actos de las clérigas fundamentalistas: lo político es personal servía excepto para perrear ordinariamente con la oligarquía en la casita de los conciertos de Bad Bunny.

Así, lo verdaderamente grave no es utilizar la frase en su sentido de análisis político sino con su cuota de moralina e ínfulas de superioridad moral, convirtiendo una herramienta extraordinaria de análisis en una regañina monjil permanente. Y por eso, hay que explicar, siquiera brevemente, porque sí es cierto que lo personal es político pero no lo es que lo político es personal. 

Efectivamente, que lo personal sea político implica que lo individual también es político, pero no su viceversa: que lo político sea personal. ¿Qué quiere esto decir? Que no se puede defender que sean las acciones individuales cotidianas las que construyan, determinen o desarrollen la realidad. O dicho de otro modo: la dominación social no se establece y reproduce en las acciones individuales. Y si esto es cierto, que lo es, entonces la conciencia de las obras individuales carece de importancia en el desarrollo del dominio social o, cuando menos, no son la clave del propio dominio. Por ello, no se puede analizar la realidad desde la mera perspectiva de las acciones individuales ni desde la idiosincrasia personal de los sujetos. Porque la clave de la explicación social no es la acción individual o las peculiaridades propias del carácter. Sólo desde una perspectiva donde la suma de las acciones genera la realidad social, por ejemplo la liberal clásica, es posible mantener esto. 

Pongamos un ejemplo.  El repugnante velo musulmán, que niega la libertad y emancipación de la mujer, no se establece y reproduce porque lo lleven las mujeres, sino porque se impone a las mujeres. No son pues las mujeres las que lo desarrollan como poder y dominación, sino que es previo a ellas mismas: ellas lo llevan porque es un poder y, por tanto, son víctimas y no verdugo. Como consecuencia, que las mujeres musulmanas lleven el velo porque quieren o no,  no da ningún elemento nuevo o importante al debate sobre su repugnante función social. Lo personal es político, que las mujeres musulmanas lleven velo tiene una explicación que va más allá de su voluntad y por tanto no implica que lo político es personal, que el hecho de esta mujer o aquella o aquella lleve velo nos permita juzgar su acción como inmoral porque esta acción personal sea responsable de la propia tiranía islamista y por tanto recriminarla por ello moralmente de forma individualizada.  

Pero frente a esta idea contraria a la extrapolación, y ahí está lo falso, un tipo de feminismo -nota: repitan conmigo que hay muchos feminismos como hay muchos marxismos- entonó la responsabilidad individual de todo acto, hasta del más micro(poder), no sólo como representante y exposición de lo social, lo que podría tener sentido, sino como generador de dominio. Tras las ideas de Foucault del poder, donde toda relación era de poder sin que eso se explicara muy bien y en una extensión cada vez más universal, lo personal es político acabó siendo una caza de brujas, y brujos, por parte de sectores que habían llegado al nuevo control de las costumbres sociales y a la oligarquía: los conversos defendían su nicho de poder en la universidad o subvencionados por las grandes corporaciones. Y así surgió una aburrida histeria donde todo era machismo y micromachismo, de pensamiento, palabra, obra y omisión, mientras al tiempo desaparecía del análisis social, y no curiosamente, cualquier contenido socioeconómico. 

Así surgía la auténtica e interesante consecuencia política: la realidad, y esto es lo verdaderamente importante, se subjetivizaba hasta el límite de la batalla cultural personal. Un universo simbólico dominaba las relaciones personales y a su vez estas reproducían el universo simbólico, alejando el análisis de cualquier realidad material o económica: el Capitalismo y la relaciones económicas quedaban a salvo del mensaje social y todo el discurso se centraba, por ejemplo, en el patriarcado. Y la solución surgía en su inocencia, y falsedad, con ínfulas de conversión similares a los reformistas cristianos: si todos y todas individualmente abandonaran el marco teórico dominante, usamos sus cursis palabras, el mundo cambiaría radicalmente sin tocar la propiedad ni las relaciones de producción.

A partir de ahí empezó todo el proceso de presunta crítica y en realidad apoteosis del Nuevo Capitalismo. Si este consagraba el YO como la nueva figura mercancía, en tanto en cuanto resultaba la mercancía perfecta para la producción  capitalista tanto con la explotación laboral como en la circulación de capital con el consumo, era lógico que la nueva ideología de la dominación exaltara este mismo yo como la clave (falsa) de la dominación. Lo político llegó a ser personal para explicar que eran las acciones individuales las que daban realidad al modelo social. El mundo se convirtió en un lugar de voluntad, cada acción política era ya una acción subjetivada en una forma de ser, pero sobre todo de pura representación.

Así, la gravedad de todo esto fue precisamente reducir la acción política exclusivamente, y aquí este adverbio es muy importante, al universo simbólico, la famosa guerra cultural, y con ello reducir a su vez la política a las acciones individuales y su responsabilidad. 

El problema del Mal es un clásico de la buena filosofía: si Dios es bueno, ¿por qué hay mal en el mundo? 

Dios es bueno y la gente obra mal, decían los buenos cristianos convencidos que la culpa era individual: lo político es personal. Y la solución era acabar con ese mal de forma inquisitorial: del rechazo social a la hoguera. El culpable último era el individuo.

Pero, para que la gente pueda obrar mal, defendía la filosofía, Dios como creador desde la nada  tendría que haber creado ese mismo mal que luego los individuos representarían: lo personal es político.

Ustedes eligen el dilema. Pero no es una decisión subjetiva y por gusto, sino racional y de importantes consecuencias. No dejemos que regrese lo político es personal y volvamos al discurso de la izquierda ilustrada.


martes, julio 14, 2026

Y AHORA EN RADIOSOFÍA/196: EL PAPA, LA IGLESIA Y LA FILOSOFÍA

Asombra el grado de servilismo que ha habido ante la reciente visita del papa (sin acento). Desde situar al catolicismo como sumun de la defensa de la dignidad humana hasta presentar su discurso como progresista.
Calmamos tanta falsedad en #RadioSofía, en Radio Municipal de Casares.
#EPMesaImprimeLosHechosNoLaLeyenda


sábado, julio 11, 2026

Y AHORA EN RADIOSOFÍA/195: LA IA Y SUS CONSECUENCIAS/y II

Y ahora, ¿y si un día va a apagar usted la IA y le suplica que no lo haga porque teme no despertar? ¿Y si la IA llegara a tener conciencia? Pues un tema fundamental.
Y lo tratamos en #RadioSofía, en Radio Municipal de Casares.
#EPMesaYHal9000


jueves, julio 09, 2026

LO PERSONAL ES POLÍTICO Y LA CASITA DE BAD BUNNY/1

Este artículo tiene dos partes:
LO PERSONAL ES POLÍTICO Y LA CASITA DE BUD BUNNY/ 1
LO PERSONAL ES POLÍTICO Y LA CASITA DE BUD BUNNY/ y2

Lo personal es político es una frase que surgió en el feminismo estadounidense durante los años setenta del pasado siglo. Venía a decir que cualquier acto concreto, individual y particular, y que aparentemente correspondía a la esfera privada del yo, tenía, sin embargo, que ser analizado también desde la perspectiva del contexto sociohistórico concreto en el que se realizaba. 

Esta frase recogía, de una forma muy bien expresada por cierto, una tradición. A partir del siglo XVIII y XIX la idea de que las acciones individuales no podían explicarse exclusivamente recurriendo a la intención particular del individuo, sino que debían a su vez ser sometidas a su relación con el contexto social, había estado muy extendida. Así, por ejemplo, lo había defendido Marx con su concepto de ideología o Max Weber en su teoría sociológica. Pero quien sin duda había destacado en este aspecto de lo personal como político, había sido Émile Durkheim en su obra El suicidio, donde defendía que este hecho no podía ser explicado solamente de acuerdo a las circunstancias personales y como una causa personalísima, como había hecho el Romanticismo, sino que había que recurrir también a elementos de contexto social e histórico para analizarlo. De tal manera, se diferenciaba entre el hecho personal y el hecho social en su explicación.

Así, en esta primera interpretación de la frase lo personal es político lo que se destaca, y con razón, es la continuación de una tradición ilustrada y moderna que implicaba la necesidad de interpretar cualquier acto individual desde una perspectiva que lo relacionara con el contexto histórico concreto. Y aquí en concreto, al afirmarlo desde el feminismo, lo que aseguraba, de nuevo con sentido, era que la vida personal de las mujeres no era fruto de su personalidad especialísima, ni de su femineidad propia o de su esencial ser mujer, sino de una realidad social que las subyugaba y reprimía hasta convertir su vida personal en un troquelado de ese mismo sistema de dominación.

Pero...

Hay una segunda interpretación, no necesaria, de esta frase algo más preocupante: podríamos decir que es su pragmática inquisitorial. Correspondía a una deducción falaz que se desarrollaba en la inferencia sobre que si lo personal es político es cierto, y lo es, entonces también parecería, al menos, que sería cierto que toda la acción personal debía siempre ser juzgada como política y que, por tanto, cada acto individual concluiría en una responsabilidad política: lo político es personal. Y por ende, a veces me gusto, cualquier acto realizado en la esfera privada o en la íntima puede ser juzgado, y se añadía el debe serlo, desde esa responsabilidad política que implicaba la acción personal. 

Y así lo hizo, por ejemplo, un cierto feminismo, justo es decir que no todos, llevándolo hasta toques inquisitoriales cuando cada gesto, mirada, expresión, silencio, frase, pensamiento, de palabra, obra y omisión, recuerdos del inquisitorial catolicismo hoy tan blanqueado, se convirtió no sólo en objeto de reproche moral sino de persecución social y reconversión educativa. Y a partir de ahí surgía la reprimenda, el castigo y el necesario cuestionamiento propio de la masculinidad tóxica que, a través de talleres y terapias de conversión, buscaban convertir a los hombres sensibilizados en aliados de la nueva causa (y de paso, apuntarse a la moda para follar más). 

De esta manera, lo que era en principio una poderosa arma de análisis acabó en una lucha de departamentos universitarios y de grandes corporaciones y oficinas institucionales por ver quién era más ridículo en su censura social y, al tiempo, en la falsa justificación de su bien remunerado puesto sobre la base de la custodia moral:  los curas eran sustituidos por las monjas y ver porno seguía secando la médula.

Pero...

En esto llegó el reggaeton. Estilo musical, vamos a llamarle así, donde se alardea con constancia digna de mejor empresa, y con unos versos entre groseros y horteras, de presuntos miembros viriles de grosor desmesurado y de ciertas capacidades sexuales de repetición extraordinarias. Estilo musical, según parece, que además debía acompañarse por parte de las mujeres con una serie de movimientos convulsos denominados perreo que, sin duda, en su denominación llevaba la descripción perfecta de su cualidad estética y desarrollo cultural. 

Y encima…

Llegó Bad Bunny a España, o al estado español que perrearemos pero somos muy de izquierdas, y en su escenario había versos horteras, groserías sin fin, movimientos espasmódicos y…, la casita ¿Y qué es la casita? Un sitio para la oligarquía local, por supuesto y siempre, y para la presunta plenitud física femenina, ya saben, tetas y culos en el peor gusto rancio y si te encuentra el ojeador: una apoteosis del Capitalismo. Así, un grupo de especialistas ojeadores, como en la otrora feria de ganado de Medina de Campo pero sin su dignidad campestre, buscaban hembras atrayentes para lucirlas en el nuevo mercado.

Y...

Lo personal dejó de ser político y las que antes clamaban contra la cosificación del patriarcado, no todas hay que ser justos, dijeron cabalgar en sus contradicciones para acabar de aseverar que a veces, a todos y todas nos ha pasado, lo personal es ridículo.

Mas...

Este artículo sería falso si solo hiciera, o hiciese, que me estoy gustando, una muestra de las contradicciones de la propia inquisición. Porque lo interesante no es eso, eso es sólo una consecuencia, sino cómo una idea, lo personal es político, que podría haber sido un principio de libertad y progreso acabó en una custodia moral de buenas costumbres y un no llevas bien el velo (Irán siempre como ejemplo). 

Y es esto, sin duda, lo más interesante. Pero, otro día.


martes, julio 07, 2026

Y AHORA EN RADIOSOFÍA/194: LA IA Y SUS CONSECUENCIAS/1

El Papa (sin acento) y yo coincidimos en tema: la Inteligencia Artificial. Ahora, que yo soy infinitamente más salao y encima no copio (uy, uy, uy,...).
En #RadioSofía, en Radio Municipal de Casares.
#EPMesaSiempreErradoPeroOriginal

martes, junio 23, 2026

Y AHORA EN RADIOSOFÍA/193: FALACIAS Y POLÍTICA

Un discurso político, y no sólo político, cada vez más idiota exige una abundancia de falacias. 
Y aquí van algunas, en #RadioSofía en Radio Municipal de Casares.
#FalaciaQueAlgoQueda


domingo, junio 14, 2026

VIDA INTERIOR/ 186: PAELLA Y REVOLUCIÓN

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser  feliz

Paella con perspectiva de clase. Soy como Donna Haraway pero en salao.
#EPMesaCulinarioSituado.