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miércoles, septiembre 13, 2023

ARTE: ÍNDICE DE ARTÍCULOS

En esta serie se presenta una selección de artículos sobre arte, cine, literatura e internet en relación a los derechos de autor. 
Nota: actualizado a 13-09-2023

1.- GENERAL
  
EL FRACASO DEL ARTE MODERNO: reflexión sobre lo que intentó el arte moderno y su fracaso como experiencia artística universal (para todos).

CAPITALISMO E IDEOLOGÍA: ARTE SUBVERSIVO: sobre si en la actualidad es posible un arte subversivo o no.

¿QUÉ ES EL ARTE?

2,- CINE

UNA DEL OESTE: análisis del cine del oeste (Western) como épica de la modernidad con carácter universal.
CLINT EASTWOOD Y DIOS: tratamiento del tema de Dios en la obra de Eastwood.
WALL-E Y EL ANHELO DE LO HUMANO: análisis de la película Wall-e de Pixar.
DRIVE Y LA IDEOLOGÍA DEL YO: análisis ideológico de la película Drive como exponente de la ideología sobre el yo y su comparación con Raíces profundas (Shane) como película clásica con sujeto moderno.
BLAKE EDWARDS: UN RECUERDO: homenaje al director.
¡QUÉ BELLO ES VIVIR!: análisis de la película en torno a la idea de felicidad.
BOYHOOD: DRAMA Y POSMODERNIDAD: análisis crítico de la película Boyhood como fiel exponente del cine posmoderno.

3.- LITERATURA

POE: 200 AÑOS: análisis de la obra de Poe y su relación con la racionalidad.

3.- PROPIEDAD INTELECTUAL Y “PIRATEO”: análisis de la repercusión de internet y el llamado “pirateo” en el tema de la creación artística y su propiedad.


miércoles, enero 27, 2021

DUMBO Y LA NUEVA CENSURA (tan igual a la antigua)

1. Pues resulta que #Disney esconderá varias de sus películas de la tierna visión de los infantes. Y claro, esto hay que comentarlo. Y una de ellas encima va a ser esa maravilla que es #Dumbo, al acusarla de racista.

2. La acusación sobre #Dumbo se basa en que los cuervos que aparecen hablan igual a las caricaturas racistas típicas de los negros. Y eso para el censor bienintencionado que decide qué podemos y debemos ver convierte a la película en racista.

3. El problema radica en que los indignados no entienden que las películas no se juzgan por tal o cual personaje, sino de dos formas distintas. Por su guión y narrativa y por la forma cinematográfica de esa historia: la misma historia rodada diferente puede decir cosas distintas.

4. Por eso, en una película donde aparezca un determinado personaje no quiere decir que la película se identifique con ese determinado personaje. Las películas, por tanto, son más complejas que la propia mente de los nuevos censores mojigatos de lo #PolíticamenteCorrecto.

5. Y de hecho la escena de los cuervos de #Dumbo es un ejemplo de lo que queremos decir. Porque dice lo contrario de lo que los puros censores de la corrección creen.

6. Si se ve #Dumbo, los únicos que ayudan al elefantito son precisamente los cuervos, esos personajes desclasados y fuera del mundo circense establecido. Hubiera sido muy fácil hacer que le ayudaran los nobles leones o los simpáticos payasos, pero sólo le ayudan los cuervos.

7. Y además le ayudan de forma absolutamente gratuita, pues no consiguen nada con ello, y por la compasión que despierta el elefantito. Pero es una compasión que no ha despertado en los payasos blancos perfectamente integrados que viven en el circo, sino solo en los cuervos negros.

8. Por lo tanto, la película lo que está presentando no es racismo sino todo lo contrario. En esa escena, se muestra a seres marginados que se apoyan para “lograr volar”. Y además lo hacen no con magia, sino con las armas del razonamiento y de la confianza que le inspiran a #Dumbo.

9. Que cualquier cretino vea en esto racismo porque los cuervos hablan como la caricatura de los negros, sólo implica que el cretino no ve nunca más allá de sus narices. Pero esto es antiguo en la censura, pues el censor lo es por incapacidad de ir más allá de sus prejuicios

10. Indudablemente vamos a perder la batalla y se van a empezar a censurar obras que ya no verá el gran público. Y todo esto apoyado por esa #AutoproclamadaIzquierda, tan cómoda en aceptar el discurso dominante y el uso del lenguaje ñoño y de catequesis con guitarrita.

11. Yo seguiré viendo #Dumbo. Pero los niños verán cosas como #MasterChefJunior, que sin duda es un programa digno de la TVPública y donde dirán #TodosYTodas y saldrá alguna historia humana preciosa y ejemplificante.

12. Y cuando #Dumbo vuele al final en la carpa del circo, en una escena maravillosa, algunos seguiremos volando con él, escondiéndonos al verla y memorizando la escena para contarla a las generaciones futuras, evadiendo la #Censura. Al final, #Fahrenheit451 cumplido.

sábado, agosto 22, 2020

TURISMO INTERIOR: SANTANDER/6 (Jorge Sepúlveda y yo somo así.)

 Es montar en un aparato de estos, como en en el #FunicularRíoDeLaPila, y pensar cuantos puntos querría que desaparecieran... 1,2,5,8,15,300 ... #HastaElInfinitoYMásAllá 
#PeliculónElTercerHombre 
#SantanderJorgeSepúlvedayYoSomosAsí 
#EPMesaFilósofoDelEstío 
#EPMesaSeEchaLaSiestaEnOtroLugar


lunes, julio 27, 2020

OLIVIA DE HAVILLAND Y EL ARTE EN EL CINE

Ha muerto la magnífica actriz #OliviaDeHavilland.
Una de las últimas representantes del mayor movimiento artístico del siglo XX: el cine clásico americano. Un arte que ya nunca volverá.
#OliviaDeHavilland
#CineClásicoAmericano
Escena final de #LaHeredera

Morris and Catherine VOL 3 of 3 (The Heiress)
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sábado, agosto 17, 2019

SIN COLE DE BRUSELAS/2: MANNEKEN PIS


Eh, eh, #MannekenPis, a ver quién mea más lejos...
#EPMesaSePoneCisHeteroPatriarcal
#EPMesaHumorCulto
#EPMesaSinColeDeBruselas
#EPMesaTuristaAccidental

domingo, diciembre 23, 2018

viernes, diciembre 09, 2016

KIRK DOUGLAS: 100 AÑOS

Una vez, en el siglo XX, hubo un momento fundamental en la cultura.
Fue el Cine Clásico Americano, el mayor movimiento artístico de todo ese siglo.
Y Kirk Douglas, que hoy cumple 100 años, formó parte de él.



 ¿Cómo se llama este juego? 
ARTE, con mayúsculas.

lunes, agosto 08, 2016

VIDA INTERIOR/147: ...Y UN ENCUENTRO

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser  feliz.


Louis, presiento que este es el comienzo de una hermosa amistad.



lunes, febrero 01, 2016

VIDA INTERIOR/142: HOMENAJE A MURNAU

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser  feliz.


Como Nosferatu, pero en el IES EL Espinillo.
A veces, las guardias hacen pensar.

miércoles, enero 06, 2016

VIDA INTERIOR/141: REYES MAGOS (y final de la navidad)



¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser  feliz.


Unos se van para siempre.


sábado, noviembre 14, 2015

TOQUEN LA MARSELLESA

Porque no permanecemos equidistantes ante la barbarie.
Porque no somos neutrales frente al fanatismo.
¡Toquen La Marsellesa!



viernes, febrero 27, 2015

EL SEÑOR SPOCK

Hay veces en que un trato dice más que el mero hecho social: señor Spock.
Hoy ha muerto Leonard Nimoy.
Y el espacio sigue siendo la última frontera.



martes, febrero 10, 2015

UNA PEQUEÑA CUESTIÓN SOCIOLÓGICA

Gratis: consejo para una tesis doctoral.
Comparar los contenidos en Emule y en Torrent,

Especialmente en tres temas fundamentales.
Libros.
Películas antiguas.
Documentales.

Porque hoy pongo II Guerra Mundial en ambos y
en Torrent aparece primero Guerra Mundial Z (una de zombis)
y en Emule, un montón de documentales.

Y no digo nada más.
La tesis la escribe ya usted.

De nada.

jueves, febrero 05, 2015

VIDA INTERIOR/137: HE VUELTO

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser  feliz.


Centauros del desierto (1956). Dir: John Ford.

lunes, octubre 06, 2014

BOYHOOD: DRAMA Y POSMODERNIDAD

El drama es un género eminentemente moderno. Sí nos remitimos a la antigüedad veremos obras en las cuales la vida del protagonista, como en la tragedia o la epopeya, existe como hecho glorioso pero carece absolutamente, al menos en su generalidad, del aire cotidiano que se incorporará con el drama. Y el hecho de que el drama sea moderno implica a su vez un elemento fundamental de este género: un drama lo es no porque ocurran solamente cosas desgraciadas sino porque ocurren cosas desesperanzadoras. Y esta diferencia, aparentemente sólo nominativa, es sin embargo crucial.

Efectivamente, las desgracias son aquellas que sentimentalmente pueden producir dolor desde la pura empatía; sin embargo, para que algo sea desesperanzador se exige un nivel conceptual distinto y superior. Lo desesperanzador lo es porque existe una comparación imposible de cumplir entre el ideal, lo prometido como forma de vida buena, y lo que realmente está ocurriendo, la forma de vida real. Así, la clave de la desesperanza es la relación entre lo que debería ser y lo que realmente es. Y el drama se forjó desde esta comparación: un drama lo es porque el ideal no se cumple. Miren D. Quijote, miren Shakespeare.

Esta desesperanza, efectivamente, se presenta en el incumplimiento de algo que debería de ser, un ideal de vida, y que no se cumple y  que por ello implica a su vez la propia infelicidad del protagonista. Por supuesto, nadie debe entender aquí que el espectador, en el caso del cine clásico, o el lector de los dramas literarios, en novela o teatro, debía tener este conocimiento conceptualmente a priori sino que la propia trama presentaba ese ideal como incumplido. Es decir, el ideal de vida plena estaba presente explícitamente en la obra. Pongamos para explicarnos mejor algunos ejemplos en la literatura y en el cine.

Vayamos a dos obras fundadoras del drama moderno: Cervantes y Shakespeare. En el Quijote, el drama se inspira en la escisión que se produce entre el mundo de D. Quijote, la literatura caballeresca, y la realidad. En los dramas de Shakespeare, como por ejemplo Macbeth, en la diferencia entre lo prometido y lo realmente cumplido.

Miau es sin duda una de las grandes novelas de Galdós, lo que quiere decir una de las grandes novelas de la literatura mundial. En ella el sueño permanente de grandeza de la familia y la anhelada espera del cargo por parte de protagonista se ve enfrentada a una realidad absolutamente triste, donde ninguno de dichos sueños se verá cumplido. Este hecho, que se explica permanentemente en la novela, se presenta así como el ideal que conlleva el drama. Pongamos otro ejemplo novelístico. La Regenta se podría calificar como probablemente la mejor novela española de todos los tiempos, junto con la segunda parte del Quijote, y una de las mejores de toda la historia de la literatura -superior sin duda a Madame Bovary-.  Los personajes de La Regenta siempre se están enfrentando a su propio ideal no sólo de una forma implícita sino también explícita a través de múltiples escenas como por ejemplo la visión de Ana Ozores de la obra Don Juan Tenorio –sí, sí, copiada pero mejor- o el mundo calderoniano de su marido y la realidad cotidiana.  Así, lo que el lector comprende leyendo la obra, porque está en ella misma y no sólo porque sea una mera teoría estética, es que existe un ideal que no se alcanza y en ello aparece el drama: los protagonistas buscan un mundo que no se cumplirá.

Pongamos ahora un ejemplo cinematográfico. En esa extraordinaria película que es Desayuno con diamantes, la primera escena de la misma es la protagonista, Audrey Hepburn, vestida de traje largo y comiendo un curasán que saca de una bolsa de papel mientras ve extasiada las joyas que se exhiben en la joyería Tiffany de Nueva York. Esa diferencia entre una vida anclada en la bolsa de papel como desayuno y los diamantes como promesa de realización de una vida plena se sitúa así como el eje de todo el drama narrativo. Otro ejemplo.  En esa obra cumbre del cine mundial que es Ladrón de bicicletas, la idea es que el vehículo resulta la única posibilidad de salida del protagonista de su situación de miseria: es su dignidad. De ahí, hecho incomprensible si no, que el robo de dicha bicicleta resulte desencadenante de una tragedia no sólo anecdótica sino absolutamente existencial.

De esta manera, y como es fácil de percibir, el drama se alimentaba de la diferencia establecida entre una forma de vida presentada como ideal, una vida prometida, frente una vida cotidiana que apenas alcanzaba a ser calificada como supervivencia. El drama, tenía así una faceta doble. Por un lado, una estructura donde lo conceptual y la necesidad del análisis, hacía falta entender esa diferencia, no estaban sin embargo reñidas con el puro desarrollos estético. Por otro, tenía un claro contenido moral en su desgracia, pues lo que se presentaba al final era la identificación de la propia vida del espectador no con el ideal sino precisamente con esa vida cotidiana de los protagonistas dramáticos que no alcanzaba a serlo: el drama no era solo un hecho  de ficción sino también la propia vida del espectador. Y así, se lloraba porque su vida no cumplía nunca los sueños.

Efectivamente, el espectador del drama no conseguía nunca la tan ansiada catarsis característica de la tragedia, es decir: nunca salía del cine satisfecho con su propia existencia frente al dolor de los otros. De ahí la imposición, fruto de la propia censura, del denominado final feliz: la historia necesariamente tenía que acabar bien pues sino descubriría de forma latente la inanidad de la vida cotidiana. Y lo más sorprendente de esto era que este proyecto artístico, tanto en la novela decimonónica como especialmente el cine americano clásico o neorrealista italiano, no se limitaba a la élite sino que se constituía, por primera vez seguramente desde la aparición del arte y tal vez como última, como arte popular en el mejor sentido de la palabra: mi madre aún llora con Ladrón de bicicletas o con Stella Dallas –obra maestra sublime-.

Y por fin llegamos a Boyhood. La posmodernidad es sin duda la versión llorona de la bohemia. Efectivamente, como su precedente decimonónico la posmodernidad está encantada de sufrir la desgracia, pues esto es para ella su símbolo de superioridad personal, pero, frente a la bohemia, lo que en absoluto está dispuesta es a vivir en una casa sin calefacción, agua caliente o incluso, por qué no, aire acondicionado. En este contexto, la posmodernidad ha eliminado todo ideal, tanto personal como social, desde una supuesta ironía que no es sino complacencia con el mundo. Así, la eliminación de los llamados "grandes relatos" impide la presencia de un ideal de vida porque eso es antiguo. Y así, y si se me permite la pedantería cinematográfica, Almodóvar nunca será Douglas Sirk no por un problema técnico, eso al español le sobra, sino ideológico.

Por ello, si analizamos Boyhood como película veremos que en ella no hay cabida para el ideal. Pongamos algunas pruebas.

Observemos en primer lugar el personaje, que es clave, de la madre. En su sucesión de parejas toda su historia está rodada igual, sin un solo cambio entre los tres. Sin embargo, se trata de tres situaciones radicalmente distintas: un irresponsable -hay que ver qué simpatía le tiene la rebelde posmodernidad a los irresponsables y qué poquita, por ejemplo, a los sindicalistas o a los padres ejemplares-; un maltratador; y, por último, un individuo normal pero ideológicamente incompatible. Sin embargo, los tres son tratados por igual pareciendo como meros episodios de la vida. Y esto se refuerza al comparar la escena en que el joven ha roto con la novia justo antes del baile de graduación –una ruptura que podríamos calificar como juvenil- frente a la escena en que la madre llora –un desenlace vital- porque él se va a la universidad: se ruedan igual el primer desengaño amoroso y la súbita comprension del fracaso de una vida  porque no hay ideal. Todo es mero acontecer.

Observemos otro elemento. En la película permanentemente se van abriendo un elevado número de historias que sin embargo carecen de desarrollo o conclusión. Esto resultaría incongruente para el cine clásico. Y la causa sería que este pretende llegar a un punto, a una meta. Solo así, se podrá comparar con el ideal y ver si se cumplió. Y para esa meta buscada todo hecho forma parte importante –imaginen el trineo cuyo lema es Rosebud en Ciudadano Kane-. Sin embargo, al desaparecer el objetivo vital los hechos dejan de ser parte de una trama, un hilado, y se convierten en anécdotas, meras puntadas. Pueden ser recordados u olvidados.

Situémonos ahora en el último ejemplo.  El final de Boyhood es el final de la apoteosis. No tanto porque el protagonista vea cumplida ninguna de sus esperanzas sino porque, precisamente es la demostración de que cualquier momento puede convertirse en esa misma esperanza: entodo momento puede haber plenitud y no solo en el final. De esta forma, la vida ya no es concebida como un trayecto sino como una mera sucesión de momentos que deben ser vividos cada uno de ellos plenamente. Así, el resultado final de la vida resulta solo ser, como nos señalan los libros de autoayuda, el resultado de eso que se llama ser positivo. Tomar una sustancia estupefaciente, irse a mitad del desierto y gritar lleno de contento es la forma en que la posmodernidad celebra su absoluta comunión con el mundo. Frente a ello, el final de Ladrón de bicicletas o el final de Stella Dallas resultaron cargados de tristeza y al tiempo de dignidad: la común unión con el mundo resulta imposible.

El comentario má extendido al salir de Boyhood es que la película es como la vida misma. Es algo  cierto. Boyhood resulta una reproducción absolutamente fiel, en su insignificancia y pobreza, con una vida insignificante y pobre que se ha convertido en hecho universal: para usted y para mí. El problema surge cuando la propia obra artística no le pide más a esa vida y cuando los espectadores de esa misma obra sienten regocijados que su vida ha sido perfectamente representada.
Tan pobre, tan insignificante.
Tan nuestra.