domingo, octubre 15, 2017

ANTE EL CAOS DE INICIO DE CURSO EN MADRID

Ante el caos del inicio de curso en la Comunidad de Madrid, un grupo de profesores del IES El Espinillo (Villaverde, Madrid), vamos a presentar este escrito para aprobarlo en Claustro.
El profesorado del Instituto El Espinillo de Madrid, ante el caótico inicio de curso 2017-18 quiere hacer constar lo siguiente:
1.- El curso se ha iniciado con numerosas plazas docentes sin cubrir durante todo septiembre y varios días de octubre, en concreto en nuestro instituto ocho profesores, dificultando extraordinariamente nuestra labor educativa y perjudicando a los alumnos. Así, ha sido un caos en el cual había grupos que llegaban a tener hasta dos y tres horas diarias sin profesor de la materia, con los consiguientes problemas. No entendemos por qué la Consejería no ha cubierto estas plazas con puntualidad, máxime cuando ya había sido avisada con suficiente antelación por parte de la Dirección del centro.2.- Más de la mitad de los grupos de la ESO están por encima de la ratio establecida legalmente incumpliendo así la ley. De esta forma, la Comunidad de Madrid se sitúa aparentemente dentro de la desobediencia a la legalidad de forma sistemática, perjudicando notablemente a los alumnos al hacerles estar en grupos más numerosos de lo permitido y dificultando la labor docente. Conocemos que estos problemas no son exclusivos de nuestro centro y que por tanto no son responsabilidad última de nuestra Dirección. Consideramos así responsable de esta lamentable situación a la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid y a la Dirección Territorial de Madrid Capital que han resultado absolutamente ineficaces en su gestión e inútiles para atender la complejidad del nuevo curso escolar. Y lo consideramos como gestión inútil e ineficaz pues no deseamos sospechar que todo esto no sea sino una actitud premeditada de ataque a la enseñanza pública. Por todo ello y ante esta caótica situación, que sabemos es perfectamente extensible al resto de los centros de la Comunidad de Madrid, y en nuestra responsabilidad como trabajadores de un servicio público esencial en una sociedad democrática como es la Educación, nos vemos obligados a comunicar estos hechos y hacer pública nuestra protesta ante nuestro alumnado, sus familias, nuestros superiores y la sociedad madrileña en general.
Lo sé, soy un héroe de nuestro tiempo...

lunes, octubre 09, 2017

MAQUIAVELO Y LA REPÚBLICA INDEPENDIENTE DE IKEACATALUNYA: UNA PROFECÍA

Maquiavelo a veces juega también a pitoniso. Se trata de intentar explicar una realidad política no cuando ya ha ocurrido sino antes de hacerlo. Esto es lo que pretendemos cuando quedan apenas 24 horas para la comparecencia del patético Puigdemont en el Parlamento catalán. La gran pregunta que todo el mundo se está haciendo es, lógicamente, qué va a ocurrir. Y nosotros, con la ayuda de Maquiavelo, vamos a contestar.

Mañana martes, Puigdemont va a declarar la autoproclamada independencia de Cataluña. Por supuesto, ya sea simbólica efectiva o incluso surrealista, será una independencia de lo que antes denominábamos Ping y Pong pero que sin embargo servirá para conseguir que el PDeCat, es decir, la pequeña burguesía catalana no se hunda. Efectivamente, la única salida que le queda al PDeCat en todo este lío que se ha montado él solo y en el cual le ha cogido a la carrera esa versión entre ridícula y folklórica de los movimientos de descolonización que es la CUP, es declarar la independencia esperando y deseando, no sabemos si incluso con sacrificio de niños incluidos o como mínimo de carneros eso sí muy catalanes, que inmediatamente o en un plazo corto el gobierno ejerce el artículo 155 de la Constitución. Es decir, lo que mañana va a hacer el presidente de la Generalidad no es declarar la independencia de Cataluña sino exclusivamente realizar una acción para que el gobierno nacional ponga por delante, no puede ser de otra forma, el artículo 155 y el PDeCat quede absolutamente liberado de todo el ridículo camino que ha tomado hasta ahora y pueda presentarse a unas elecciones como una víctima y al tiempo como un héroe que solo ha sido recortado por la represión española.

Pero no es esta solo la visión del PDeCat y la pequeña burguesía de los tenderos catalanes, sino que es también la de Esquerra Republicana y la de la propia CUP. Todos saben que la república catalana de Ikea es absolutamente imposible de proclamar y que no es más que un juego de adolescentes que, como en las películas de terror más ñoñas y ridículas de las últimas décadas, se les ha ido de las manos. Por tanto están deseando que llegue el adulto para poder al tiempo que insultarle por su intervención echarse a sus brazos por salvarles del payaso asesino del nacionalismo al que ellos mismos invocaron. Porque ambos, Esquerra Republicana y la propia CUP saben que en el fondo les viene de perlas que el gobierno aplique el 155 pues podrán presentarse como víctimas y seguir viviendo holgadamente de sus más que generoso sueldos al tiempo que de sus más que generosa subvenciones, que mantienen el cotarro de todo sistema entre caciquil y revolucionario que no conduce a nada.

Pero no sería justo acabar aquí. Pues del mismo modo que los representantes de la oligarquía catalana y sus payasos comparsas están deseando la independencia para que inmediatamente les apliquen 155 y así poder presentarse a las elecciones como víctimas de su defensa del pueblo catalán, el Gobierno de Mariano Rajoy está en realidad deseando exactamente lo mismo. Efectivamente, el Gobierno de Rajoy está deseando que mañana el simple de Puigdemont declare la independencia para poder aplicar el 155 y aglutinar el voto que ha ido perdiendo paulatinamente en torno a toda la derecha nacionalista española situándose como el campeón de la unidad indivisible de España. Así, todas las actuaciones del gobierno de Rajoy, desde la no comparecencia durante tanto tiempo en todo el problema hasta su solución de mandar a la policía para impedir un referéndum que ya era un fracaso anunciado, han tenido como objetivo este anhelo de aumentar su voto sobre la base de la derecha nacionalista de fuera de Cataluña y conseguir así superar las encuestas que cada vez le daban mayor caída de resultados electorales.

Así vistas las cosas, no hay nada más ridículo que pensar que todo esto ha sido un choque de trenes cuando de lo que se trata es precisamente de dos trenes que buscan llegar juntos a la misma estación cuando en realidad solo hay una vía para la misma. Los dos trenes, por un lado el nacionalismo catalán representante de una oligarquía provinciana y por otro lado el gobierno nacional del PP, están intentando aprovecharse de la situación para conseguir mejorar sus resultados electorales y los dos mañana van a obrar en una absurda obra de teatro para hacerlo. El Gobierno catalán va a declarar una independencia que no va más allá de aquella que podrían declarar un grupo de niños sobre un territorio determinado. El Gobierno español va a aplicar, no puede ser de otra forma por otra parte, el artículo 155 para demostrar su firmeza ante algo que no ha trabajado en parar durante tanto tiempo. Pero ambos con estas acciones van a conseguir mejorar sus resultados electorales mientras que en Cataluña, especialmente allí, se está produciendo por un lado una fractura social sin preferentes y por otro se están creando las bases para una crisis económica regional que va a dejar sin lugar a dudas en el paro o en situación precaria a varios miles de trabajadores. Pero teniendo en cuenta lo que le importa los trabajadores y los ciudadanos a ambos élites no cabe duda de que la obra se va a seguir representando.

jueves, octubre 05, 2017

HACE DOS AÑOS...

¿Usted se ha rendido? Nosotros tampoco.
Artículo: Platón expulsado de clase, en 2015.

Seguimos en lucha, firme AQUÍ.

Y por cierto, qué cantidad de pelo tenía entonces...


sábado, septiembre 30, 2017

URNAS O FIAMBRERAS: CATALUÑA Y LA OLIGARQUÍA

El problema de Cataluña no es en lo fundamental un problema histórico concreto, sino un ejemplo de cómo determinada oligarquía regional está respondiendo al fenómeno de la globalización. Lo que pretendemos en este escrito es precisamente analizar todo el fenómeno independentista actual catalán como la respuesta oligarca de ciertos sectores sociales de la región al problema de la globalización económica del moderno Capitalismo.

La oligarquía de cualquier lugar tiene dos pretensiones básicas. Primero, mantener su poder y su control social como oligarquía, evitando que las clases inferiores la desalojen y que oligarquías extrañas o de fuera de su territorio puedan invadir su espacio. En segundo lugar, y una vez asentado su poder, pretenden acrecentarlo para lo cual pueden explotar aún más a las clases inferiores, iniciar una acción exterior o bien disputar entre sí, unos oligarcas contra otros, para eliminarse en una a manera de guerra civil no necesariamente cruenta. Y lo que se está viviendo en Cataluña en realidad es esta lucha de una oligarquía regional que busca aumentar su poder enfrentándose a la oligarquía nacional y para ello utiliza a las que considera clases inferiores en su batalla.

La oligarquía catalana tiene un gravísimo problema en relación a la globalización pues sabe que esta es la eliminación de la oligarquía como fenómeno local. Efectivamente, la globalización implica que las oligarquías nacionales y regionales pierdan poder, tanto de decisión política como de capacidad económica, a favor de las nuevas oligarquías internacionales –nota: explicar algún día cómo el Nuevo Capitalismo puede generar una estructura oligarca sin necesidad de individuos-. Así, las regiones ricas de Europa han activado a sus oligarquías como modelos de referencia nacionalista e independentista para intentar controlar esta situación de pérdida de poder y presentándose como los adalides de las clases inferiores en nombre de místicas patrias.

En Cataluña hay tres tipos de oligarquía fundamental.

La primera es la oligarquía puramente económica pero de carácter regional. La oligarquía catalana de carácter nacional con poder suficiente en toda España no pertenece esta oligarquía regional sino que forma parte de la oligarquía nacional española. Esta oligarquía regional, en Cataluña estaría formada por la mediana y pequeña empresa, y siente un temor absoluto hacia todo el proceso de globalización pues considera, y con razón, qué es el fin de su modelo de existencia que no en vano data desde como mínimo el siglo XVIII y que, siempre financiado, defendido e impulsado por el propio estado español, ha sido la clave de su prosperidad. Así, esta oligarquía regional ve que la globalización implica el fin del fascinante proteccionismo que defendía y mantenía su mundo provinciano, su calle mayor, y su respuesta es la resistencia ante esto y consecuentemente ante el estado nacional que ya ha dejado de ejercer sus labores proteccionistas y se han enmarcado en una pérdida de soberanía económica fruto de la globalización. Así, surge como necesidad ideológica la creación de un nuevo estado proteccionista y propio que permitirá, además, que la oligarquía regional pase a ser ahora nacional y con ello verá incrementado su poder llegando a negociar de tú a tú con la oligarquía internacional. En el fondo, por supuesto, no es más que una ensoñación económica pero para la oligarquía regional, que al fin al cabo ha forjado su ideario mirando por el escaparate de su pequeña factoría o de su tienda hacia como mucho el horizonte de la calle de enfrente o de la plaza de su pueblo, es la única respuesta política que se le ocurre ante la globalización sin, y esto es fundamental, perder sus privilegios.

La segunda oligarquía es la política. La oligarquía política catalana siempre ha tenido el problema de su traslación como oligarquía nacional en el resto de España y este problema se ha visto acrecentado últimamente con el proceso generalizado en el cual se ha descubierto que la ejemplar Cataluña, como oligarquía política, no era más que una ciénaga inmensa de corrupción conocida por todos y denunciada por ninguno. De esta forma se ha unido a la ambición de la oligarquía política regional por llegar a ser nacional, en un modelo similar al que comentábamos antes, la huida hacia delante con el tema de la corrupción, que temen acabe con todo el chiringuito montado. Así, la oligarquía política catalana lo que pretende es superar su mero factor regional y su carácter, en todo caso y a lo máximo de bisagra en la política nacional, llegando a convertir su propia región en un país y por lo tanto pasar automáticamente de presidente de comunidad autónoma a presidente de estado.

Por último, estaría la oligarquía sociocultural. En el fondo, el mecanismo es similar a los dos anteriores pues se trataría del salto de una oligarquía sociocultural de carácter estrictamente regional a una que si bien seguiría teniendo el mismo público, pues no nos imaginamos a las masas europeas lanzándose a aprender el catalán, contaría aún más con subvenciones y apoyos a nivel estatal. La oligarquía sociocultural catalana sueña con su carácter de embajadora de un nuevo estado con todos los beneficios que ello se impondría. Con esto, un mercado cultural abierto como el actual, que implica una competencia feroz por las mercancías propias de la cultura, sería reducido a un mercado nacional donde se subvencionará exclusivamente el producto de la tierra, es decir: paleto, frente a la intromisión extranjera que se consideraría cualquier otra forma cultural no expresada en la lengua de la tradición. Claro está que seguirá habiendo oferta cultural foránea, y será la principal, pero la castiza, qué paradoja, será la subvencionada.

Tenemos así un proceso oligarca donde lo que interesa es el tránsito de lo regional a lo nacional y al tiempo expulsar a la oligarquía nacional que teniendo que escoger entre un lugar y otro escogería sin duda el frente españolista, no por un patriotismo y un amor a la bandera rojigualda sino por mero interés crematístico.

Pero lo más triste de todo este proceso es sin duda que nadie en la oligarquía catalana cree en él y saben que nunca va a llegar a buen puerto tal y como se está planteando. En el fondo, toda la deriva nacionalista lo que buscaba era conseguir el insolidario cupo vasco o navarro aplicado a Cataluña. Pero, el problema ha venido cuando el método empleado, exaltación nacional y populista, ha generado algo que a los propios dirigentes de oligarquía les resulta imposible ya de parar. Y aquí entra la CUP como actor.

 Efectivamente, la CUP, y junto a ella la movilización populista, es la cuarta pata de la mesa catalana y una de las más importantes a la hora de analizar cómo el proceso nacionalista dirigido por la oligarquía se ha desbocado hacia una independencia imposible. La CUP, de acuerdo al manual leninista de toma de poder, está actuando como si fuera también una oligarquía, pues defiende sus intereses, pero esta vez no una oligarquía ya instalada sino que lo que busca es instalarse en el poder y perpetuarse en él. Pero la CUP , y a pesar de sus tácticas leninistas, pertenece a esa nueva izquierda populista carente de ideología y por ello es capaz de aliarse con cualquiera y traicionarlo en cualquier momento.  La CUP está con el proces mientras dure para luego lograr el reproces que solo concluirá con su  llegada al poder. Y el problema es que esta nueva oligarquía es incompatible, de primeras al menos con la política, esto siempre, y la económica, ya veremos. De esta forma, resulta que las fuerzas políticas catalanas que marchan unidas en pos de la ansiada libertad nacional y la república de Ikea, o de Catalunya que uno al final no sabe ya cómo se va a llamar, estarán dispuestos a pegarse navajazos el día 2 o 3 de octubre sin ningún rubor, pues sus intereses son contrarios unos con otros pues son todos intereses oligarcas pero excluyentes en cuanto al modelo de oligarquía.

Y precisamente, la cuenta de esto es lo que ha hecho que los últimos días los representantes de la oligarquía clásica catalana, antigua CiU y hoy PeDeCat, ya estén diciendo que no van a admitir una declaración unilateral de independencia negando su propia ley hecha hace apenas tres semanas. Pues la oligarquía catalana política ha descubierto que la independencia puede hacerle no ganar nada nacional, pues saben la imposibilidad real de conseguirla, pero además hacerles perder la porción regional de poder. De esta forma, la crisis catalana probablemente se resuelva porque la propia oligarquía tradicional catalana comprenda que ha llegado a un punto crucial: lo que ya está en juego no es más poder nacional sino precisamente mantener su poder en las provincias frente al populismo de la CUP y sus secuaces.

Cataluña ya tiene urnas, decía el otro día orgullosamente un alto personaje de la oligarquía política. Y las presentaba. Ha sido sin duda la mejor escena de una pésima astracanada: una fiambrera de China resumiendo todo el espíritu de la patria.

jueves, septiembre 21, 2017

CUESTIONES FUNDAMENTALES SOBRE EL DERECHO A DECIDIR

Si LaMoraleja (urbanización millonaria de Madrid) 
exige su Derecho a decidir 
al grito 
La chusma nos roba, osssssea
¿Podemos les apoyará?

lunes, septiembre 18, 2017

PATRIARCADO Y FEMINISMO DE ÉLITE/y 3: FEMINISMO DE ÉLITE

Con el presente, llevamos tres artículos en esta serie, pero tranquilos que ya acabamos. En el primero, refutamos la Teoría del Patriarcado. En el segundo, y apoyando esa refutación, reflexionábamos sobre cómo el Capitalismo había logrado, en su propio interés, desarrollar la igualdad entre hombres y mujeres. Y en este tercero pretendemos desvelar por qué, si es falsa, se sigue defendiendo la Teoría del Patriarcado. Y la explicación es porque sirve para un feminismo de élite.

Efectivamente, todo este conglomerado de presunta defensa de la mujer desde perspectivas falsas, es utilizado por una oligarquía femenina para la defensa de sus propios intereses. No cabe duda de que la igualdad de la mujer es un derecho social por el cual hay que luchar pues todavía no se ha conseguido. Del mismo modo, hay que luchar por la igualdad de derechos del colectivo homosexual,  contra el racismo o por los derechos de otros grupos marginados. Pero estas luchas no significan necesariamente que sean luchas de contenido revolucionario, pues resulta evidente que una sociedad capitalista, y cada vez se está dando más, pueda ser absolutamente no racista, que defienda los derechos de los homosexuales o, también, que realice una absoluta igualdad entre hombres y mujeres. Y esto es así porque en el Capitalismo no existe un solo elemento que determine desde su producción económica estas diferencias, pues para él todos los seres humanos son mercancías que solo sirven para la producción de beneficio, dando igual sus gustos personales, su color de piel o su sexo biológico.

Pero, ¿a qué llamamos feminismo de élite? El feminismo de élites es aquel feminismo defendido por sectores sociales dominantes y que pretende, sin tocar para nada esta estructura social donde unos tienen más poder que otros, ingresar dentro de la estructura dominante alegando para ello un discurso feminista. Lo llamamos de élite porque su objetivo último es que ciertas mujeres, que ya están en la oligarquía social, aumenten su poder en las grandes empresas o en los movimientos sociales y políticos o en la universidad, defendiendo supuestos reclamos feministas, como las cuotas, que solo les importan y benefician a ellas. E igualmente, porque este movimiento feminista oligarca olvida los problemas reales que actualmente tienen las mujeres en su camino hacia la igualdad en la vida cotidiana como por ejemplo, y por poner el caso más evidente, la maternidad y el cuidado de los hijos en relación al desarrollo laboral, preocupándose más del lenguaje inclusivo y de descubrir a la ultimísima pensadora olvidada para aumentar sus publicaciones.

El feminismo de élite, que es el que está detrás de todas estas teorías del Patriarcado, busca así adquirir los mismos privilegios que ciertos sectores sociales masculinos, también élite, tienen sobre otros sectores sociales tanto masculinos como femeninos. Lo que quiere en realidad es que la oligarquía tenga un 50% de oligarcas y de oligarcos –obsérvese mi solidario uso del lenguaje inclusivo- y con ello entrar en el reparto de la dominación social.

Así, mientras cualquier mujer sabe que corre riesgo de perder su puesto de trabajo al quedarse embarazada o por el cuidado de sus hijos, sin embargo lo que ha triunfado socialmente es decir todos y todas y defender la teoría de que la historia de la humanidad ha sido la historia de la explotación de los hombres sobre las mujeres. Es un feminismo de élite porque lo que pretende no es defender los derechos sociales de la mujer, que todavía siguen siendo vulnerados, sino defender a un sector específico de mujeres que pertenecen a un grupo social determinado para mantener y aumentar su propio control social y su poder en su ascenso en la oligarquía social.

Pero además hay otro factor fundamental para la defensa de este feminismo de élite y es la creación de un nicho de mercado laboral exclusivo para este sector oligarca de mujeres. Así cualquiera universidad que hoy en día se precie tiene que tener unos estudios sobre género y cualquiera de estas mujeres de la oligarquía puede escribir sus dos libros sobre filósofas, científicas, matemáticas, o escritoras olvidadas en el tiempo y compararlas, con rubor o sin él, con razón o sin ella, con autores clásicos. Así, Hipatia compite con Platón o con Aristóteles, y una monja medieval, famosa por tener visiones místicas y seguramente un caso psiquiátrico, compite intelectualmente con Tomás de Aquino, que por cierto también tenía visiones pero no sólo. E igual ocurre en los partidos políticos, sindicatos y movimientos sociales donde secretarías de igualdad y género desarrollan nichos de promoción social. Y lo importante de esto es que no se lucha objetivamente, aunque ellas puedan actuar de buena fe, por la igualdad de la mujer sino para reescribir la historia y que las mujeres de la élite social tengan una justificación ideológica de su propia existencia como jerarquía dominante lejos de la pura y dura explotación social. El objetivo es presentarse a sí mismas como esas excepciones brillantísimas que han logrado triunfar en un mundo de hombres. Y mientras que oligarcas y oligarcos se reparten el poder al 50%, el resto de la población dice todos y todas cuando en realidad son unos pocos –y sí, seamos inclusivos, pocas- los relevantes.

UNA CONCLUSIÓN
La Teoría del Patriarcado no explica en absoluto la historia. Esta no ha sido la dominación de los hombres sobre las mujeres sino que su explicación viene dada, al menos hasta el Nuevo Capitalismo, por la posesión de los medios de producción. Así, no existen hombres y mujeres como protagonistas de la historia, sino grupos sociales determinados por la posesión o no de los medios de producción.

Además, la Teoría del Patriarcado es un producto ideológico elitista que pretende legitimar las ambiciones oligarcas de un grupo social concreto, las mujeres de la propia oligarquía, para conseguir mayor poder y que se constituye en un feminismo de élite para ello. Este feminismo tiene como objetivo prioritario no la liberación de la mujer sino la adquisición de más poder social para la oligarquía femenina. Su objetivo último no es la lucha por los derechos de la mujer, todavía necesaria, sino por su propia promoción social.

Y UN EPÍLOGO
Estaba yo en un instituto, hará ya 15 años, cuando las profesoras más progresistas del centro montaron una exposición: Mujeres en la sombra, se llamaba. Consistía, y era justo, en destacar el trabajo de las mujeres en el campo de la ciencia y que no había sido reconocido,  pero sí el de sus maridos o familiares masculinos. Curiosamente, todas aquellas mujeres olvidadas eran de buena clase social. Así que yo propuse que tras acabar esa exposición, y era justo, hiciéramos otra: Servidumbre en la sombra, donde mostráramos a todos los criados, mujeres y hombres, que esas mujeres injustamente olvidadas a su vez habían tenido y que nunca habían podido destacar en ningún trabajo intelectual.
Y ellas me miraron y me dijeron: tú eres un machista.

sábado, septiembre 16, 2017

SE NOS PASÓ LA GLORIOSA DIADA, pero...

Que se nos ha pasado lo de la Diada. Y que de verdad lo sentimos. pero es que son muchas cosas importantes.
Que si Corea del Norte, que si la crisis de los rohingya, que si empieza el curso, que si la sonda Cassini, que el inicio de la Champions, que me he comprado un canapé de cama, que si...
Lo sentimos mucho.
Porque si hay algo que amamos es sin duda ver a la gente cantar himnos campesinosy mostrar trapos de colores.
Es tan conmovedor...