domingo, marzo 12, 2006

BOTELLÓN EL 17: CONSENTIDOS Y DESCEREBRADOS

No hay cosa más triste que un niño consentido. Acostumbrados a vivir en una burbujita donde son los reyes de la casa y ahora, también, de la escuela y la sociedad, los niños y los jóvenes van asumiendo el (des)control de sus propias vidas a edades cada vez más tempranas y dominando las relaciones sociales (en la familia o en la escuela) en las cuales deberían estar en un nivel inferior pues debiera existir una jerarquía clara entre quienes deben tener la responsabilidad (padres y profesores) y quienes aún no pueden (los propios jóvenes).

Sin embargo, apoyados por un mercado pensado fundamentalmente para ellos (el lanzamiento de una, presunta, cultura juvenil elaborada en realidad en aras del beneficio económico) van poco a poco conquistando espacios sociales como exclusivamente consumidores pero no como productores. Así, la idea del derecho (la posesión) frente al deber (la producción del mundo), desconocida para ellos, les genera la sensación de dominio de sus propias vidas. Pero esta vida -una en realidad lamentable existencia que consiste en una educación encaminada exclusivamente para que sean dóciles productores (en el trabajo y en el consumo) aderezada con una carrera para ver quien pierde antes la virginidad y la conciencia- ya no les pertenece a ellos, ni siquiera en la infancia, sino a una realidad, el capitalismo, que hace tiempo la exigió como pago.

Abandonados, primero, por una familia que se siente, y con razón, dominada por una realidad que se le impone y que pasa por la imposibilidad de conciliar el horario laboral con la vida familiar -excepto si es usted funcionario que el partido de turno ya comprará su voto-, o por una necesidad de proporcionar un número inmenso de mercancías que den identidad -cómo decirle a su niño que no va a tener su móvil, o su repugnante piercing o su ridículo tatuaje cuando ya han dejado de ser meros útiles o adornos, de sociedades primitivas además, y han pasado a ser partes de la propia identidad-.

Abandonados, segundo, por una educación que se ha convertido, y hablamos de la pública pues el análisis de la privada debe basarse en el modelo de la fábrica de salchichas, en un privilegio del profesorado para trabajar lo menos posible.

Abandonados por unos partidos políticos, ¿políticos?, cuya máxima pretensión es el reparto desigual del poder (el estatuto como ejemplo)

Y abandonados, en fin, por un estado ridículo que nunca sabe imponerse cumpliendo aquello para lo que existe: garantizar la libertad de sus ciudadanos.

Abandonados por todo los jóvenes encuentran su cómodo refugio en ser descerebrados. Y no resultaría justo no señalar, tampoco, que podrían no serlo. Pues hay infinidad de cosas que podrían hacer en lugar de botellones y demás basura pero que no hacen porque sencillamente son más aburridas y ellos quieren, en expresión repugnante, vivir la vida. Y tienen razón, porque leer o hablar es más aburrido que emborracharse, eructar o realizar el coito, sin duda. Y por eso los animales no lo hacen.

Sí, es más aburrido, pero más digno. Mas educados para ser los buenos ciudadanos del mañana -no lo duden que lo serán con dos coches, un hijo, un perro, un chalet y mucha vida interior (que es la forma de señalar que la vida como tal ha fracasado)-, los jóvenes descerebrados no pueden pensar en la dignidad pues resultaría excesivamente peligrosa.

Decía Kant que no había que ser feliz sino que había que ser ser digno de serlo. Imaginen por un momento que los adolescentes pretendieran tal cosa. Imaginen un instituto con alumnos así, una calle con jóvenes así, una realidad con gente así. Mejor que quieran ser felices. Y que se emborrachen en el botellón. Ya se despertarán con un chalet, un perro, dos coches y una familia. Y mucha vida interior.

Como buenos ciudadanos.
Como buenos progresistas.

44 comentarios:

Anónimo dijo...

«Ya se despertarán con un chalet, un perro, dos coches y una familia. Y mucha vida interior.»

¡No me lo creo! ¡No me lo creo!

Usted ve un futuro muy bonito. Yo me temo que no va a poder ser así de bonito.

¿¡¡¡ Un chalet !!!? ¡Usted sueña despierto Don EP!

Anónimo dijo...

Y lo de la familia tampoco va a ser posible sin conciencia y sin etica.

Hilda dijo...

Permítame:Yo sí lo dudo.
Los ciudadanos del mañana,lo tienen muy dificil para tener lo que usted dice(chalet,coches,hijos y mucho menos vida interior).
Tampoco creo que todos los proferores de la enseñanza pública,trabajen lo menos posible,¿Acaso es usted uno de ellos?.
Por último,tiende a generalizarlo todo.Ni todos los jóvenes son así,ni todos les educamos de la misma manera;lo que ocurre es que lo que se sale de su exposición para usted no cuenta.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Dentro de poco el tener coche va a ser como tener un grano en el culo. Creanme.

RicardoRVM dijo...

Salvo las dos últimas líneas -ciertamente lamentables y dificilmente comprensibles- y el matiz culpabilizador sobre los jóvenes -que no tienen la culpa, porque la tienen sus padres, sus tíos, su profesores, sus políticos, sus instituciones- de loq ue está ocurriendo, coincido básicamente con el artículo

Anónimo dijo...

De profesor de ensañanza pública a alegre juntaletras:

Mirese:

Si sus progenitores le abandonaron en un orfelinato, lo podria comprender, de otra manera, se ve que fracasaron totalmente con usted.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Evito la ironía pues el artículo acierta de pleno, como es habitual. Sin concesión a la excusa, exponiendo la realidad, tal cual, de frente. Es normal que, a algunos, les duela.

Curro dijo...

No creo que estén abandonados. Todos tienen la posibilidad de elegir cómo va a ser su vida... así que no hay excusa, pequeñuelos.

Veronica dijo...

A estos les hace falta unas vacaciones en Magadan.

Yo soy de las que ha visto como las manifestaciones juveniles se volvían botellones. EStamos en la era de la juventud traumatizada, a "la culpa no es mía, es que mis padres...". Si al final la culpa es de Freud y los puñeteros psicoanalistas...

V.

FRR dijo...

No hay duda de que nos hemos engañado, poquito a poco, porro a porro, las cosas dejaron de significar loo que eran, las melenas y los bajos deshilachados de los vaqueros.
Y nosotros, será por viejos, cansados o estresados, hemos dejado que las grandes marcas, desde el Corte Inglés a Larios pasando por Amena, se hayan apropiado de lo que fue nuestro y tanto nos costó dignificar.

Una solución hubiese sido mantenernos con la barba y el pelo largo (vosotras con trenzas y botas camperas) así no hubiésemos dado lugar a esta moda de revival que se cotiza en bolsa con etiqueta de Zara...
Pero, si te soy sincero, yo mismo quedaba poco serio en una junta con mi chupa llena de chapas pinchadas, así que la abandoné y me pasé al traje oscuro que me exigían para ascender, o bueno; si es que a lo mío se le puede llamar ascender.

Así que los jóvenes de hoy pagan con tarjeta la rebeldía que nosotros comprábamos gratis.
O casi gratis, a base de expulsiones del colegio y de broncas con papá y el tío Arturo, que hizo la batalla del Ebro y comió -según él- cáscaras de patata.

Hasta la botella de cerveza significaba algo, servía de fondo barato para los primeros conciertos al aire libre después de la tormenta.
Ahora sólo es cerveza, y todos sabemos que multiplicada emborracha, por no decir que el botellín sin mensaje dura menos, no es que la reivindicación le quitase grados, es que mientras cantabas no bebías, además necesitabas una mano para agitar la bandera.

El canuto y Bob Marley iban juntos cuando en nuestro país aún no había negros, quien nos iba a decir, emporrándote también pretendías algo.
No sé muy bien el qué, pero algo...

A los chavales los hemos dejado solos, nos quedamos las ideas para nosotros, algún idiota se puso a decir que las revoluciones estaban ya caducadas y el resto le creímos, será porque teníamos ganas de hacernos los burgueses, así que descolgamos los posters y dejamos que el polvo cubriese algunos libros.

Yo tenía una enorme pegatina en el capó del coche, un Renault 4 cochambroso, era aquél sol contra las nucleares;
“No gracias”, ligaba con él y con él subía al Pirineo, se ponía al rojo, claro...

El coche que tengo hoy es nuevo, yo mismo lo saqué de la fábrica, para calentarlo sólo un poco habría que hacerlo subir al Everest y en primera, es tan mío como lo fue el R4, sin embargo no tiene pegatinas...
Ni loco, que se estropea la chapa, y eso que sigo pensando que una central nuclear es una bomba con retardo.

Por eso no cabe mucho quejarse, es jodido que aparquen bajo tu ventana y te pongan la cabeza al revés a base de progresive y decibelios, como lo es que nos veamos obligados a pagar con nuestros impuestos la marquesina que el empastillado de turno reventó de un ladrillazo, todo eso es latoso, ruidoso, y da pena.

Pero fuimos nosotros quienes aparcamos las ideas, soy yo el que llevo el coche sin pegatinas, ahora mi coche no dice nada, es un coche sin principios, un insolidario con cuatro ruedas.

La drogas se quedan en drogas, el alcohol se queda en alcohol y los coches en coches, mucho más potentes que mi Renault, sin duda, mucho más bestias y mas incontrolables.

Y un polvo tampoco significa demasiado porque ya no hay que cambiar la sociedad a base de polvos, y el sexo por el sexo sabe a menos, qué coño, y llámame carca si te da la gana, no hablo de pasar por la vicaría sino de cuidar un poco la calidad.

Tal vez estemos a tiempo de devolver los ideales a la calle, sin miedo al ridículo, a pesar de que todo dios se ría de Gaspar Llamazares y a pesar de que, en el fondo, todos usemos la tarjeta en el día del padre.

FRR dijo...
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Berlin Smith dijo...

Pues yo siento decir que no me rasgo las vestiduras. O me las rasgo por algo diferente.

Verán: en primer lugar está el tópico. Y es eso de pensar que la juventud actual es diferente y mucho peor a cuando uno era joven. Servidor es eso que debieran llamar un señor maduro, por aquello de que peina canas donde le queda pelo. Y recuerda que de la juventud siempre se dice que pierde valores. A lo mejor es hasta bueno.

Pero lo chocante es comprobar que la juventud de ahora se rebela por las mismas cosas que hace unos años: la primera revuelta juvenil realmente seria que yo recuerdo leer en los periódicos ocurrió por la subida del chato de vino en Logroño: crisis social. Otra revuelta de proporciones inmensas fue en Cáceres ante la modificación de la hora de cierre de los bares.

Ahora, que las tecnologías cambian y los precios han subido, los jovenes de hoy nos confirman que se rebelan por lo mismo que sus heramanos mayores y sus primos un poco más mayores con chalé dos coches, perro e hijos de ocho años: por beber alcohol barato hasta altas horas de la madrugada.

O sea que el país no ha cambiado tanto y la juventud no corrompe sus valores. Simplemente, perpetúa los de la sociedad que los acoge.

Y toda esa extraña conspiración de que son entrenados para consumir y no producir... pues creo es una alarma paternalista. Perdón por decirlo así.

jm dijo...

Magnífico post, bien escrito y sin falsos miramientos. Aunque hay dos puntos negros en que el autor muestra sus fantasmas incontrolados: dos referencias absolutamente innecesarias (al estatut y los progresistas).
Don EP, no se si ud. fue asiduo al botellón, pero como buen adolescente que fue, veo que también debió pasar por alguna fase de esas que marcan con defectos indelebles que se arrastran toda la vida.

Anónimo dijo...

Es una descripción acertada de lo que pasa. Ahora bien, como crítica la veo muy poco acertada.

Porque vamos a ver: ¿Quién es el parásito de quién? ¿Quién produce y mantiene a quién?

La generación que lleva las riendas del mundo ahora mismo, nuestros "padres", es una generación de parásitos, ególatras e inmorales que, aún contando las batallitas de cuando eran jóvenes y sabían ser reivindicativos (no como ahora, que no creemos en nada, dicen), demuestran con los hechos lo poco que les importamos sus "hijos".

La realidad es que estos "padres" nos venden los pisos a precio de oro, hipotecándonos de por vida; nos dan trabajos precarios y mal pagados mientras ellos disfrutan de un nivel de vida infinitamente superior al nuestro a nuestra costa; les pagamos las pensiones cuando se jubilen y ni siquiera sean productivos...

Estos chicos de ahora no tienen por lo qué vivir. Su vida no vale un duro. Ven que el trabajo que les espera, su ansiada "carrera" profesional, será una mierda, que no pueden emanciparse y comprarse un piso como han hecho sus padres con un esfuerzo moderado. La publicidad, que hacen nuestros "padres" para vendernos productos, fomenta la impulsividad y relega la reflexión al bahúl de lo anticuado. La televisión, hecha por nuestros "padres", fomenta unos modelos sociales y personales auténticamente demenciales. Etcétera, etcétera, etcétera.

No hace mucho tuve un jefe que iba de "progre" que fardaba de la generación del 68, que fardaba de porretas, de solidario y de no sé cuantas maravillas más, pero a mí, en una empresa de su propiedad, me tenía con un sueldo de miseria y contrato temporal, explotándome mientras me explicaba lo guais que son "ellos". Y yo era un afortunado, porque la mitad de la plantilla estaba compuesta de becarios que ni siquiera cobraban. Él no se daba cuenta del monstruo en el que se había convertido mientras todavía pensaba que era ese joven inquieto que, a lo mejor, fue en su dia...

La generació Hippy, por ponerle un nombre, ha sido el fraude más grande de la historia de la humanidad. Y sería conveniente, a mi parecer, que asumiésemos que el problema que ahora parece tener la juventud es consecuencia directa de la avaricia y la falta de escrúpulos de una generación tan ciega que aún cree que viven y sienten como hace 40 años, aunque hayan cambiado la chupa por la americana. Parece, después de todo, que no sólo se trata solamente de un cambio de ropa...

Evidentemene, a nivel personal, creo que mis padres son buena gente, pero a nivel colectivo no puedo decir lo mismo. Puedo estar equivocado, pero estoy cansado de que se critiquen a los jóvenes cuando, en general, no se les dan oportunidades para hacer las cosas de otra manera. Las personas, en general, necesitamos un guión "vital" para vivir dignamente. Si les negamos todos los elementos sobre los que construir ese guión (vivienda, una carrera profesional con perspectivas, etc.), les negamos ese guión, les negamos una vida digna.

¿Qué pensáis vosotros de esto?

Anónimo dijo...

Hippy → Yuppy → Progre

Una pena, es la verdad.

De acuerdo con el anonimo que critica la generación anterior.

Los peores y más despiadadoo/as jefes que he tenido han sido "beautiful people" progres (esos que si que tienen chalet).

La critica a la televisión tiene tambien su miga, ya que no coconozco publicidad más agesiva, lavacerebros y machacona que la que se hace en España, seria bueno que la sanidad publica la prohibiese.

Aquí en Reino Unido es peor el como se estan echando a perder las nuevas generaciones, España no está muy lejos tampoco de ese fenomeno, no se crean.

DavidHT dijo...

Uy! y yo que pensaba que iba a seguir por el tema ortegiano del "niño mimado"... el comienzo prometia, la verdad.

En cualquier caso, usted hace un analisis muy detallado de la juventud ahora. Aunque le ha faltado un (poco mas de) analisis historico y tener en cuenta el contexto internacional. Me explico: la LOGSE, los horarios laborales, etc... esta muy bien, pero aqui echo yo en falta su siempre muy aguda vision del capitalismo como totalitarismo aplicada a este problema.

No se puede olvidar que estamos en una sociedad satisfecha de si misma, pero: como hemos llegado a ella? las reglas sociales de antaño que mas coartaban la libertad han caido, arrastrando con ellas otro tipo de reglas sociales necesarias para la convivencia.

No hay peligros inminentes para la sociedad. El estatut es un juego de niños grandes (otro dia hable de la regresion a la inversa por favor: del infantilismo de esta sociedad), la politica en general son adornos florales (o zafiedad). Paro y precariedad laboral solo afectan a una parte marginal de la sociedad (ademas muy darwinianamente: ellos no tendran hijos). La muerte, el hambre, los horrores de la guerra han desaparecido de nuestra conciencia colectiva en un par de generaciones. Lo peor es que tambien queremos que desaparezca de la conciencia de nuestros ancestros vivos, que nuestros abuelos no nos hablen del hambre de la postguerra. Cerrados a todo este dolor social, satisfechos de nosotros mismos, nos importa tres narices el dolor de los demas...

Pues bien, esta tierra dejara de ser nuestra y lo sera de quien pueda sentir ese dolor social y reaccine, de quien verdaderamente lucha por algo mejor... aunque todavia no sepa como...

Buen analisis del presente, hagalo del futuro (no es un chalet, el perro y la familia: es el frenopatico)... si es que nos atrevemos a mirarlo de frente.

dr Boiffard dijo...

Nos habeis parido en un mundo donde en las calles no hay bares familiares, solo hay franquicias de comida rápida. Donde los cines están en los centros comerciales en las afueras. Donde los parques no tienen hierba sino cemento y arenales para perros. Donde la cultura es un fairy-ultra más que se compra en el Carrefour en las secciones de libros y discos. Donde el futuro es negro, para uno mismo y para el planeta. Negro donde no cabe la esperanza para levantarse. Las cosas solo van a peor. Solo cabe beber y olvidar, hablando tranquilamente en un parque, porque es mejor que pagar 6€ por una copa en un bar escuchando Reaggeton. No es tan dificil de comprender.

El botellón, lo entiendan ustedes o no, es nuestra cultura. Es facil y estúpido quedarse con el tópico del bakala con el coche tuneado poniendose rayas y con mil botellas en el maletero, es lo que vende la tele y da para hacer unos chorrireportajes muy imbéciles, que los viejales que hace años que han dejado de saber lo que es la calle se espanten de lo alocada que está la juventud. Si es que estos jovenes...ay ay ay.

Miren, en el Parque del Oeste se deja hacer botellón habitualmente. No hay vecinos cerca, la policia hace la vista gorda, hay mesas y papeleras suficientes para que aquello no parezca una pocilga y todos contentos. Ahora con la tontería del "Macrobotellón" se monta una farsa en televisión donde la policia y el ayuntamiento no van a permitirlo, como no. todo sea por la salud pública. Y hala, el 17 como va a haber camaras expectantes, se monta el teatro para los teleespectadores. Y el día 24, como todos los fines de semana, la gente hará botellón como siempre.

El botellon no solo son bakalas de pelo cepillo poniendose rayas y montando macrobotellones con ridículos mensajes de "pasalo". El botellón es cultura de calle, bajar a tomarse unas litronas o fumarse unos porros en compañía de los amigos y charlar tranquilamente. Y dejandolo todo recogido. Usar la calle como el espacio abierto que es (y de momento, gratis, que como esto siga así en una generación va a haber que pagar por estar en la calle) . A ver si para la siguiente generación se inventa algo para erradicar los bancos de las calles y obligar a la gente a entrar en una franquicia de comida rápida.

La calle es lo único que nos queda a los jóvenes. Es la calle y el botellón o la franquicia y el centro comercial. No tenemos más opciones. Los campos de deportes se extinguen dando paso a edificios de casas. Los parques se extinguen dando paso a edificios de casas. El cine es un lujo que además requiere desplazamiento en coche en la mayoría de los casos. El teatro ¿que es eso? ¿donde hay uno? Las bibliotecas ¿biblioque? No hay opciones. Solo hay McDonalds y Burguer Kings.

Confundes la cultura juvenil de consumo estúpido y rápido con el derecho a estar en la calle. Que es de todos. Normal: Porque es lo que se han vendido en la tele. La generación perdida de mamarrachos drogadictos que solo beben. Pues no señores, no solo bebemos.

Dejen de ver la televisión que es peor para el cerebro que meterse LSD todos los días.

Si es delito armar bronca a determinadas horas, que se penalice eso. Si es delito mear en la calle, que se penalice eso. Pero miren, que me pongan multa por tomarme una lata de cerveza en un banco de la calle con unos amigos, pues no. Que se vayan a tomar por culo con su ley seca.

jm dijo...

Resumen de una generación, según dr Boiffard:

Nos han dejado un mundo negro. Nosotros no queremos mejorarlo, sólo distraernos con el alcohol y pasar el rato. Que se vayan a tomar pol culo los que no esten de acuerdo.


Todo un manifiesto sobre lo que se puede esperar de su generación.

Anónimo dijo...

«Todo un manifiesto sobre lo que se puede esperar de su generación»

La ley del pendulo jm, la ley del pendulo:

De padres estrictos hijos progres.

De padres progres, hijos paraos y con un futuro de multas e impuestos sin un sueldo decente con los que pagar esa disciplina al estilo progre.

El joven tiene razón: Dentro de poco nos cobraran por respirar.

¿Ya saben que en Reino Unido con una de las ultimas leyes de los laboristas ahora intentan multarte por poner basura en el bidon de la basura?

dr Boiffard dijo...

"""Resumen de una generación, según dr Boiffard:

Nos han dejado un mundo negro. Nosotros no queremos mejorarlo, sólo distraernos con el alcohol y pasar el rato. Que se vayan a tomar pol culo los que no esten de acuerdo.


Todo un manifiesto sobre lo que se puede esperar de su generación.""

No se puede tergiversar más. Sobre todo lo del "Que se vayan a tomar pol culo los que no esten de acuerdo." que lo has añadido así ad-hominem porque te ha salido de las narices.

Será que ustedes han hecho mucho por el mundo, ah, cuando eramos jovenes y veiamos a Victor Manuel, ese gran comunista millonario, cantar sus mediocres canciones, ah cuando corríamos detrás de los grises. No te jode.

Lo del botellón del 17 es algo que no comparto, no pienso acudir ni me atrae la idea. Simplemente digo que es una farsa para consumo de los teleespectadores, acompañada del super-mega-chachi-reportaje de pseudoinvestigación sensacionalista donde el botellón es el apocalipsis donde los jóvenes se reunen beben todos hasta vomitar y se ponen ciegos de cocaína. Y este post es consecuencia de ver demasiado la tele. Es una paja mental apocalíptica donde parece que nuestra generación es de lelos y la vuestra la perfección más absoluta del ser humano. No hay más.

En los botellones, señores, hay de todo. Hay gente que limpia lo que recoge y gente que lo deja todo recogido. Gente que se pimpla una botella de whisky y gente que es capaz de tomarse una cerveza o una coca-cola en las tres horas que está en el parque. La cuestión es que si no se puede estar en la calle, no podemos pagar una casa hasta casi los 30, salir por ahi a tomar algo requiere un pastón, no hay campos de deportes para ir a echar unos tiros, no hay un bar pseudo familiar donde puedas estar tranquilamente durante unas horas sin que te miren mal como diciendo "consume o lárgate", ¿Donde coño quieren que nos metamos? ¿Nos encerramos en casa a flagelarnos?

Anda ya.

DavidHT dijo...

dr. Boiffard, tiene usted una buena parte de razon, y se la doy por varios motivos, pero tambien se la tengo que dar a don EP (el autor del blog). Expongo los motivos.

A FAVOR de usted:
Lo de tomar unas cervezas en un banco del parque no es nada nuevo. Lo he visto hace 20 años en el parque (pequeño) de enfrente de donde vivia y al pasar el otro dia los volvi a ver (no los mismos obviamente): un grupo de unos 6 u 8 chavales con unas latas o unas litronas, hablando tranquilamente, algunas risas, debieron quedarse hasta las 2 de la mañana... como antes, no molestaban a nadie, socializaban y desde luego si yo fuese padre, no me hubiera importado que mi hijo estuviera alli. Me acuerdo que a veces en verano, como dormiamos con las ventanas abiertas, algun vecino les decia algo y ellos tranquilamente se iban o si tenian musica la apagaban. El parque quedaba igual de limpio (o de sucio) que antes de que estuvieran.

Barrio de clase media-baja, nada del otro mundo.

A favor del don EP:
No se como andaran las estadisticas, pero creo que el episodio que acabo de relatar no es muy común, y no solo es que aparezca o no por la television, sino por lo que uno puede ver en determinados sitios. El parque del Oeste, el lunes por la mañana, un autentico asco, da pena verlo... No le cuento de las niñas y niños tirados en el suelo sin poder moverse por la cantidad de alcohol ingerida... en una zona universitaria. Y eso se ve, no hace falta que nadie te lo cuente. Esta ahi, te das de bruces todos los dias con ello, en el parque del Oeste y en otros lugares. Ocasionalmente algun familiar en edad juvenil te lo confirma.

Bares familiares? canchas de deporte? cines? centros culturales? bibliotecas? No puedo opinar porque no se donde vives...
Que tu no eres asi, me parece perfecto, pero reconoceras que sois una minoria.

Que don EP reparta culpas igual a "padres" y a "hijos" me parece fundamental... ¿acaso a los 18 no se tiene responsabilidad para votar?

Que el mundo que a donde os parido vuestros padres es un asco... ¿y? acaso ¿no se puede cambiar? ¿acaso tienes que resignarte? ¿acaso no era un asco a todas las generaciones anteriores?

Que la generacion de 40-50 años (hijos de 12 a 22 años) no saben por donde se andan... Curiosamente esa no es la generacion "hippy" ni "progre" (la generacion de los grises y de Victor Manuel es otra, cuyos hijos estan empezando ahora a tener hijos a su vez) que alguno menciono antes... esta es la generacion de los 80s. La mas materialista que ha conocido la civilizacion occidental... solo hay que ver las peliculas producidas en esa epoca.

¿por que tuvieron hijos - siendo tan materialistas? en principio por presion y prestigio social, costumbre, por egoismo, el niño es un muñeco para jugar, enseñar a los amigos, ¿y despues? que pasa cuando llega a los 12 años, a los 18 (nacidos en el 88!)... los padres siguen con su historia (coche, chalet, vacaciones con Curro...) buen o mediano nivel de vida (en lugar de chalet- apartamento 2 habitaciones con hipoteca pagada)... pero de la educacion del chaval pasando, que para eso esta el instituto - para eso pagamos impuestos... para que nos quiten esa carga que ya no nos interesa... a la que dicen a todo que si, mientras se pueda comprar con dinero.

Para colmo una generacion tan materialista no va a dejar ni las migas del pastel para los que venis detras.

Lo dicho lo teneis cabron, pero no mucho peor que lo hemos tenido todos.

jm dijo...

dr boiffard dijo:

"Que se vayan a tomar por culo con su ley seca."

y luego me replica irritado:

""No se puede tergiversar más. Sobre todo lo del "Que se vayan a tomar pol culo los que no esten de acuerdo." que lo has añadido así ad-hominem porque te ha salido de las narices.""

Es lo que ocurre con el alcohol, se va perdiendo el cerebro y con el sus varias funciones, entre las que se incluyen:
-la memoria
-el control de la irritabilidad


Lo siento, dr.boiffard, las neuronas perdidas no se recuperan. Intente al menos ser consciente de ello.

Brocco dijo...

brillante dr Boiffard, como siempre. sus comentarios merecen corta y pega y distribución vía blog, no como este post de pijo de camisa pastel (q también hacen botellones, oiga).

La funcionaria dijo...

Encantada de que por fin alguien haga recaer la responsabilidad también sobre los i-responsables. Pero las generalizaciones son injustas. Alguno de sus alumnos pudiera leer este artículo y sentirse injustamente ofendido. ¿Cree usted que absolutamente todos sus alumnos responden a esta descripción? ¿nunca ha conocido a jóvenes sensatos? ¿y piensa que este fenómeno se circunscribe únicamente al ámbito juvenil?. Vaya, yo no lo veo así. Quizá por autocomplacencia, porque yo misma he formado parte de esas turbas en un pasado lejano, espero que no. En cualquier caso, en el fenómeno del botellón creo que tiene un papel importante la búsqueda de un espacio público en el que reunirse sin tener por qué necesariamente consumir. Al menos eso fue en los inicios. Paradójicamente, de esa pequeñas reuniones se pasó al consumo desmesurado de alcohol. Todos conocemos bares de garrafón tan infame que uno puede emborracharse por el mismo dinero que en la calle. Sin embargo los jóvenes prefieren la calle. Algo más habrá.

Anónimo dijo...

Yo soy de Madrid.

A ver, un poco de contextualizar las cosas, por favor. Seguimos tergiversando. Que la expresión "a tomar por culo" esté en esas dos frases no significa que signifiquen lo mismo.

Quien no piense como yo puede pensar lo que quiera, yo solo estoy diciendo que en este post se muestra un desconocimiento bastante grande de lo que ocurre en la realidad y ha sido fruto del sensacionalismo barato de los medios con el tema.

Estoy en contra de la ley antibotellón porque es ridícula, porque lo de no vender alcohol a partir de las 10 de la noche es una santa gilipollez, porque se sigue haciendo botellón pese a las multas, como es obvio, porque ahora en vez de ir a la tienda de los chinos vienen los chinos a venderte las latas. Porque es poner puertas al campo mientras ayuntamiento, policía y televisión montan una farsa de consumo.

Para que gente como ustedes, que llevan sin salir a la calle de noche décadas, se crean que existe un problema y que se soluciona poniendo policía. Todo ello es lo que les venden en la tele, y de vez en cuando en los periódicos.

Mientras, nosotros tenemos que salir corriendo detrás de esa policía por llevar una litrona o un par de canutos, fin de semana sí fin de semana no, porque como no hay robos, no hay violaciones, no hay agresiones, no hay mujeres maltratadas, no hay terrorismo, no hay corrupción, no hay ningún otro problema, los policías no tienen otra cosa que hacer mejor que poner multas a los jóvenes y si están aburridas salir de malas para ver si se le da un porrazo a alguien porque sale corriendo. Y los periodistas tampoco tienen otra cosa mejor que hacer que sensacionalismo barato.

Yo entiendo que en determinados sitios se hace ruido y no se deja dormir. Entiendo que se deja todo hecho una mierda en algunos sitios. Pero no es todo así, eso es lo único que sale en la tele. Yo creo que la mayoría sabemos comportarnos. Simplemente reclamamos el derecho a estar en la calle sin que tengan que venir los señores agentes a tocar las narices día sí día no. O se tiene pasta o la calle es el unico lugar en el que podemos estar.

Hasta 20 policías he llegado a ver para desalojar un botellón de unas 30 personas. Y más gente esparcida por la calle. 20 policías. Pero nada ¡Falta seguridad!¡Mirad en lo que degenera la juventud!¡Mas impuestos para que garrulos violentos se puedan sacar una oposición para calmar sus ansias de violencia!

Así va todo. Pero claro. Es fácil decir lo consumistas que somos los jóvenes y seguir debatiendo lo que la televisión les manda, encerrados en el sofá sin saber lo que pasa fuera de sus trabajos y sus casas. Luego cada cuatro años a votar con esta maravillosa democracia tan esperanzadora.

¡oh los jovenes que se estan cargando este paradisíaco planeta que les hemos dejado como herencia!¡oh, contra Franco era todo tan bonito...nosotros eramos tan compromentidos.! ¡Porque Kant dice...! ¡Sin embargo ahora...oh que consumistas que son! ¡Que mimados que están!

En fin. El mundo paralelo del encarcelado en su sofá.

dr Boiffard dijo...

Era yo.

jm dijo...

Por supuesto que las generalizaciones son injustas, pero no creo que nadie diga que "todos son así". La cuestión aparece cuando unas "actitudes negativas" (léase incivismo, irresponsabilidad, problema de salud pública o lo que se quiera) se extienden más allà de una minoría.
No es aceptable que un 10% de jóvenes se emborrache cada fin de semana, como tampoco es aceptable que el alcohol se convierta en la forma habitual de socialización entre los adolescentes.
Los jóvenes siempre han utilizado el espacio público y siempre se han tomado unas cervezas, pero nunca como ahora se había extendido y banalizado el alcoholismo. Y eso es un problema social de cierta magnitud contra el que hay que actuar.

Y no soy "un encarcelado en su sofá" ni mucho menos, como ha supuesto antes una botellonera, "un pijo de camisa pastel". Mi camisa no es tal, ni es pastel. Es una bata blanca, y mi cárcel no es un sofá, sino la entrada de urgencias de un hospital ya bastante saturado que no necesita las visitas habituales de fin de semana de esos niñatos alcoholicos y descerebrados que se autodestruyen mientras reclaman su derecho a una libertad que no saben ni qué es ni como se usa.

dr Boiffard dijo...

Estoy de acuerdo con que cada vez se bebe más y más pronto. Pero verlo como "el problema del botellón" es alejarse mucho de la realidad. El problema está en que la alternativa al botellón es el centro comercial. Y de eso los jóvenes no tenemos ninguna culpa.

El problema no es por beber en la calle. Estoy convencido de que más de la mitad de los que llega a Urgencias son por culpa del garrafón más que de beber en la calle. Pero aunque no fuera así, yo creo que la mayoría de la gente no corresponde al prototipo de bebo hasta ponerme coma etílico y me pongo ciego de rayas.

Es obvio que que la juventud es más alcoholica que antes. Pero no es por culpa de "El botellón" (como si fuera "el enemigo" o "el rojo" o "el islam") sino de la cultura de este país, que es alcoholico de toda la vida, sometido al tren de alta velocidad del capitalismo bestia. Y el alcoholismo no se combate restringiendo las libertades y poniendo más imbéciles violentos vestido de azul en la calle. Se combate con la educación. Vivo con una persona alcoholica en casa y se lo que es el problema del alcoholismo de primera mano, y esa persona no ha hecho botellón en su vida. Y como esa persona, miles más que no son jóvenes ni han hecho botellón en su vida.

Yo me he sentido insultado con ese post porque hago botellón normalmente y me parece que rezuma bilis de maestro de secundaria que se cree por encima del bien y del mal y en poseesión de la manera perfecta de educar a toda la sociedad. Aparte de parecerme prepotente , una generalización exagerada y un desvarío pretencioso me parece una prueba más de que la tele hace mucho más daño en el cerebro que el alcohol. Porque por mucho que se cite a Kant y se vaya sobrado de prepotencia intelectual, se está partiendo de un mundo paralelo mamado del puto aparato para hacer un desvarío donde nos juzga a todos los jóvenes como si fuesemos unos lelos y unos niñatos. No se que les pasa a los maestros que se creen mejores que nadie siempre.

Anónimo dijo...

Demolition Man ¿La recuerdan? Un estado ideal progre con maquinas expendedoras de multas en cada esquina, mientras los disidentes vivian en los subterraneos disfrutando de bebida de garrafon y hamburguesas de carne de rata.

Además algo que era ficcion cuando se hizo la pelicula, pero empieza a ocurrir: Al terrorista para rehabilitarlo se la enseña a construir bombas de un modo más eficiente y al policia que ha roto el reglamento se le enseña a hacer calceta.
Aquí en UK sin ir más lejos en la prensa de las ultimas semanas se han visto casos de pedofilos que tenian que hacer un trabajo social para rehabilitarse en un parbulario y sin vigilancia; o un broncas que siempre anda buscando pelea que para rehabilitarlo le meten en una academia de boxeo. Etc, etc.

Yo es que soy muy pesimista y esto lo veo muy negro.

Alumno anónimo dijo...

Doña Hilda dijo: "Tampoco creo que todos los proferores de la enseñanza pública,trabajen lo menos posible,¿Acaso es usted uno de ellos?"

Como alumno de don Enrique Mesa le digo dos cosas: La primera, que ya le digo yo que él no es uno de ellos, sino todo lo contrario ya que cumple su deber como profesor a raja tabla. Y la segunda, que como bien él dice, muchos de los profesores que imparten asignaturas en la enseñanza pública tratan de trabajar lo menos posible. Se lo puedo asegurar.

Un saludo y, por favor doña Hilda no vuelva a dudar de la vocación de don Enrique como profesor.

Enrique P. Mesa García dijo...

Lo lamento, estoy de evaluaciones. No tengo tiempo de contestar. De todas formas, me llama mucho la atención dos cosas:
a) la idea del espacio público.
b) la idea de que los jóvenes han heredado un mundo terrible.
c) la idea de que el estado, ya se sabe: papá estado, debería garantizar un cio altenativo.

No estoy de acuerdo con ninguna de las tres. A ver si puedo explicarlo.

Pablo dijo...

Señores:
Los jóvenes son jóvenes y nosotros unos carrozas que no comprendemos ni recordamos nada.
Aver si pueden ustedes hacer un pequeño ejercicio de "retorno al puto pasado" y darse cuenta que hacíamos las mismas cosas que hacen los jóvenes.
Había de todo, jóvenes descerebrados, alcohólicos prematuros, concienciados, pijos con coche, sexópatas, empollones repelentes, psicópatas con pistola, tias buenas, melenudos limpios, melenudos guarros, currantes y tira para alante, drogadictos, porreros, camellos profesionales, camellos aficionados (pa sacarme de fumar), consumidores de anfetas, guitarreros, poetas de banco del parque, moteros, yonkis y un largo etc de especies de la fauna que siempre ha corrido por estos Serenguetis. Parece como si el botellón y el paso de todo lo hubieran inventado estos de ahora.
La mayor diferencia entre estos jóvenes y nosotros es que estos manejan más pasta (en general)porque nuestros papás eran en su mayoría unos pelagatos, por lo que ahora pueden disponer de móvil y adsl y así hacer una vida mas independiente. Nosotros estábamos obligados a quedar con los colegas todos los días, por si nos perdíamos algo.
Lo de ser un buen ciudadano te lo planteas cuando empiezas a pagar impuestos, por lo que recordemos que estos de ahora serán buenos ciudadanos a una edad más temprana, ya que en nuestra época escapabas fácilmente. Vamos mi padre empezó a pagar con Felipe González, casi al jubilarse.
Lo que los jóvenes de ahora no han conocido es la mili ni la dictadura, en la que paradójicamente había espacios de libertad que ahora ya se han perdido.
Nos vemos en el puto asilo a la hora del cambio de pañales.

DavidHT dijo...

Pablo,

No estoy de acuerdo con sus ultimas afirmaciones, puede que los jovenes de ahora tengan supuestamente mas dinero y por ello quieran sentirse mas independientes... pero considero que dejar la casa familiar a los 30 años (de media), no es ser muy autonomo la verdad. Por que no se van de casa antes?
1.- la familia presiona para que no se vayan ("donde vas a ir con un contrato de 3 meses").
2.- la forma en que esta planteado el alquiler en España es demencial para los jovenes ("preferimos una familia con 2500 euros de ingreso medio, aval bancario, etc...").
3.- hay una cultura de comprar y no de alquilar ("que es tirar el dinero").

Repecto a que tienen mucho mas dinero..., depende, en general: moviles, motos, ropa, etc... salen de las arcas familiares para ello especificamente. Pero el joven de hoy tiene en el bolsillo maximo 30 euros al mes para su propio consumo. La cultura o el ocio juvenil tradicional (cine, sobretodo) se ha desbordado en coste.

Se' que la intervencion esta llena de generalizaciones, pero es la unica manera de hacer un poco de analisis. Si quieren vemos segmento a segmento de la sociedad,...

Solo estoy de acuerdo con don EP en el que no es cierta "la idea de que los jóvenes han heredado un mundo terrible". Todos nos hemos tenido que enfrentar a un mundo tan duro como este (o mas).

Que "el estado, ya se sabe: papá estado, debería garantizar un ocio altenativo", ya lo organiza, pero no puedes meter a todos los jovenes en un estadio a la fuerza y hala a correr! que es muy sano o en una biblioteca y a leer! que vereis que listos salis... O sea que es un fracaso.

Y estoy medio de acuerdo con "la idea del espacio público"... Los parques y plazas estan para reunirse, para ocuparlos, pero no para destrozarlos, que es lo que ocurre en la mayoria (es necesaria la generalizacion) de las ocasiones.

Hilda dijo...

Para el alumno anónimo:
En ningún momento he dudado de la vocación,capacidad,profesionalidad y respeto que me produce su profesor.Solamente quería matizar que hay muchos como él y que no se debe generalizar.
Tampoco creo que "TODOS" los jóvenes sean como los que el señor Mesa describe,o ¿Acaso es ústed uno de ellos?
Pienso que anteriormente no interpretó bien mis palabras.
Un saludo

Anónimo dijo...

El espacio publico papa estado empezó a hacerlo terrible cuando empezó a intervenirlo quitando los puestos de quienes se quieren buscar la vida vendiendo algo y no robando. Osea que el espacio publico hace mucho que es de papa estado y no tan publico. Recuerdo un documental sobre la emigración en el que la policía no dejaba a los andinos venderse latas entre ellos en sus reuniones en el parque, requisandoles esas latas.

Papa estado no tendría porque garantizar un ocio alternativo, solo hacerlo posible sin necesidad de movidas comerciales ¡Si es que quieren que pagemos por todo! y a eso no le veo sentido.

Si la cosa es tan Darwiniana como apuntaban por ahí que los que saquen sobresaliente en todo van a vivir bien y el resto va a sobrevivir malamente, creo que en ese caso este mundo que heredan es muy terrible, algo no cuadra, los ideales esos de mayo del 68 son una estafa.

madsloan dijo...

Estimado amigo,

Llego a su artículo a través de una reseña publicada en la bitácora de Royo-Villanova.

Usted hace un análisis muy certero en algunos puntos, pero permítame discrepar en otros.

Si bien es cierto que comparto sus opiniones sobre esa nueva pseudoclase social entre los jóvenes, no creo que todos lo seamos.

Tengo 18 años, milito (y trabajo) activamente (llevo tres días sin salir de mesas de negociaciones) en un partido político (aunque de manera quizás un poco fraudulenta) desde los 14, colaboro con distintas ong´s, estudio Ciencias Políticas y de la Administración, hago deporte (juego al badminton y nado), me gusta el cine, el teatro y la música en vivo (también en vinilo), soy romanticón en todos los sentidos, me apasiona leer, navegar por internet, conocer nuevas personas y viajar. He trabajado desde hace diez años en distintos medios de comunicación, dirigiendo hasta el pasado enero un programa seguido por decenas de miles de personas en la emisora cultural más importante de Madrid. Hablo decentemente castellano, inglés, francés y catalán. Mis padres siempre me han otorgado libertad, pero me han enseñado que la libertad tiene que ir unida a la responsabilidad. Al compromiso (con uno mismo, con los que te rodean y con la sociedad).

Permítame que no me califique (quizás mi visión sea poco objetiva, pero creo que certera) ni "consentido ni descerebrado".

Sin embargo yo estaré allí. El próximo viernes yo participaré en el "macrobotellón" de Madrid. No por defender una cultura, un estilo, una moda...

Los botellones, los guateques de los 70, las pistas de baile o los centros de ocio alternativo son opciones. Diferentes. No mejores ni peores. Lo que si puede ser mejor o peor son las actitudes de la personas. Las cámaras de televisón nos muestran las terribles consecuencias de los botellones, los ríos de orin, los ruidos, niños vomitando. Si, eso existe. Nunca lo negaré. Pero no se puede generalizar. En este país tendemos a criminalizar a la mayoría en lugar de preguntarnos que falla en la minoría. Qué hace que niños de 14 años lleguen a esas situaciones. EL incivismo y la mala educación no tiene nada que ver con los botellones, lo tiene que ver con las personas. Aquel que se comporta como un energúmeno bebiendo en la calle, insultará al camarero de un pub por ser inmigrante, cantará el cara al sol en las elegantes (donde también se comenten delitos) discotecas de madrid, y al llegar a su casa no mostrará respeto y despertará a todos sus vecinos.

Podría y debería seguir con el post (más después de lo que llevo leyendo en la prensa y en la red en los últimos días), pero servidor (descerebrado y consentido) tiene que entrar a clase de Sistema Político Español, donde a buen seguro discutiremos (o al menos lo intentaremos) con razones más científicas y argumentos más serios que simples divagaciones sobre el horroroso rumbo de la sociedad criminalizando a cientos de miles de personas.

Atentamente,

madsloan

Hilda dijo...

Después de leer el comentario de madsloan solo cabe decir:

"JUVENTUD DIVINO TESORO"

¡Bravo!

Anónimo dijo...

Sigo diciendo lo mismo:

Quien a la edad del bloger no entiende a la "juventud" es que sus padres han fracasado.

Ya no tiene tiempo de recuperarse.

Agarzon dijo...

Madsloan, he leído con detenimiento tu post, y estoy de acuerdo con lo que dices, pero ciertamente no explicas por qué te gusta el botellón.

Yo también he ido a muchos. Es evidente que no toda la juventud es descerebrada o parecido; efectivamente en apariencia puede parecerlo pero es un análisis simplista que no incide en el problema de fondo.

El botellón es una práctica orgiástica. Ya lo dirían los pensadores de la escuela de Frankfurt: es una evasión de la propia personalidad durante un tiempo, que sirve para liberar al individuo de su entorno.

Entorno éste basado en la alienación del estudio académico, cada vez más especializado, y que se entiende como paso previo al salto al mercado laboral. Nada apetecible para un individuo medio.

Efectivamente, existen muchas formas de beber (desde la educación hasta el nihilismo etílico), y hay muchos motivos que llevan al individuo a acercarse al botellón (evasión completa, falta de alternativas para la reunión entre amigos, simple estrategia de ligue...).

En cualquier caso hay que ir a la causa última, la que lleva al individuo a beber y reunirse, para poder acercarnos a la solución de un problema.

Porque lo es. El sistema económico atrapa al individuo y lo machaca, obteniendo como respuesta una evasión cobarde. Eso es un problema.

Jordi Torras dijo...

Ud. debe ser, como minimo, votante del PP, lo digo por su habilidad de mezclar churras con merinas , esta hablando del comportamiento i actitud de los jovenes i col.loca su comentario sobre el estatuo (catalan) del quall obviamente no sabe nada ni ha leido, ni le interesa saber que antes de que fuera recortado en Madrid solo pretendia equilibrar un poco el expolio economico que ha sufrido Catalunya los ultimos 25 años. La suya és una actitud tipicamete xenofoba que me recurda los carteles de la propaganda nazi que prohibia en ciertas zonas el paso de judios y gente en bicicleta, la gente no entendia porque no podia passar la gente en bicicleta.

catam dijo...

Estoy seguro que los estupidos del botellon son ""progres "" tal como los bautiza el ""progre "" escribidor.

Aunque realmente los amos de la calle por derecho de conquista fueron los Fraguels y sus hijos de Falange.

Ahora la calle ya no es de nadie y los vendedores de sueños, mediante polvos, licores o musicas , exigen el mercado libre de sus drogas durante toda la noche y el que quiera dormir por la noche... que se vaya al campo.

Ya tengo cincuenta años. Y veo a los padres de esos estupidos borrachos de 15/20 años, clamando al cielo por que sus estupidos hijos borrachos se queden . . . borrachos en la calle.

Asi no les molestan.

Y la sociedad les tenemos que aguantar los borrachos y las borracheras.

Pero la sociedad es fuerte.

Ha aguantado la borrachera de ocho años del Asno que nos metio en una guerra.

Y ahora mismo esta aguantando dos años de la resaca de un partido de borrachos.

Borrachos de poder.

Borrachos de odio. De rabia, de mentira.

Borrachos de fascismo.

Y las cosas serian tan sencillas, como . . . . hacer cumplir las leyes.

Porque todos tenemos derechos, pero tambien TODOS tenemos deberes.

Menos los borrachos. Esos . . . . solo tienen el Botellon.

Y otros tiene la Botella.

Juas. ¡¡

Anónimo dijo...

soy una alumna suya,y le verdad es quela mayoria de los jovenes cumplen su descripción.Los jovenes cada vez están más consentidos, pero no en todos los casos.No todos somos iguales.En mi caso, el primer móvil que tuve fue hace nada, estuve ahorrando durante más de un año.Ni siquiera se lo comenté a mis padres hasta que no tenia el dinero.Asi que eso de que se nos consiente todo..es mejor no generalizar.
sobre el botellon comparto la opinio de algunos de los que ya han comentado anteriormente.no voy a decir que no he ido a ninguno por

Anónimo dijo...

que seria mentir.pero a los botellones a los que yo voy simpllemente se bebe poco, somos muchos y el dinero poco.hablamos,pasamos el rato, hacemos tonterias..l tippico de nuestra edad, pero un poco más contentos.por supuesto qu hay gente que se emborracha, pero no toda.a veces no controlas demasiado, pero para eso estan los amigos paa decirte cuando tienes que parar, o eo creo yo.
solo es mi opinion

Anónimo dijo...

buenisimo el analisis, pero yo no eximo de responsabilidad a sus padres, mucho menos cuando vas a un centro comercial y ves como los niños lo tocan todo, vocean y se tropiezan con la gente sin que sus padres en ningún momento tomen conciencia y les amonesten tan siquiera de forma verbal, esta falta de valores es tan sólo un fallo de la progresía, al hacer un mal reparto entre derechos, deberes, valores y libertades, es el resultado de un país sin normas y parece mentira que no hayamos aprendido del maestro "heroína"