martes, marzo 21, 2006

A TONTAS Y A LOCAS



Hay una anécdota sobre Benavente. Un día, recién llegado a la estación de tren de una capital de provincias, le asaltó un club de lectoras burguesas. Y a gritos le pidieron que dijera algunas palabras improvisando un discurso. Y D. Jacinto, con la ironía y el odio de los que siempre hizo gala excepto, para desgracia de la literatura, en su propio teatro, comentó.

-No señoras, no puedo. No me gusta hablar así, a tontas y a locas.

Zaplana, desde luego, no es santo de nuestra devoción. Buscó ocultar la verdad con muertos delante. Pero el otro día ocurrió algo muy grave en el Congreso. Y fue comenzar, o tal vez seguir, una demagogia de la indignación. Efectivamente, cuando las señoras diputadas de la presunta izquierda parlamentaria abandonaron el hemiciclo dejaron clara la tesis: cualquier cosa que se diga, sea lo que sea, puede ser demagógicamente utilizada; cualquier cosa que se diga, sea lo que sea, puede encontrar la respuesta más sencilla y típica del necio: la indignación moral sin argumentos.

¿Pero qué dijo Zaplana? Pues que la señora vicepresidenta debería dejar de disfrazarse. ¿Y qué tiene eso que ver con un ataque a la mujer? Pues no se entiende. A no ser que una mujer por el hecho de ser mujer sea intocable en política (¿se acuerdan de las burlas, bien hechas por su pésima educación, a Aznar por poner los pies encima de la mesa?). Porque en la pregunta de Zaplana, que uno sepa, no había un solo contenido machista. Pero incluso en más: ¿y si lo hubiera? Pues debería haber sido contestado desde la tribuna pues existe aquello, todavía y a pesar de los timoratos, de la libertad de expresión y pensamiento.

No obstante, la cosa no debe tratarse solo así. Porque lejos de ser solo un acto de indignación moral espontáneo, que también pueden ser muy peligrosos, responde a una estrategia planificada desde el marketing político de la publicidad de la autoproclamada izquierda. Alejados ya de cualquier diferencia real ideológica, la izquierda ha hundido su discurso en la moral progre. Y se trata, ahora, de demostrarle al electorado, los clientes, que el PP, que se acerca hasta el empate en las encuestas, es un partido malo: antidemocrático. Y qué mejor que hacerlo con un plante, sin discutir nada, desde la indignación moral. Desde la presunta superioridad moral que nunca se explica porque se da por supuesta: como en las mejores, las más fanáticas, religiones.

Que nadie se equivoque, pues, porque aquí no está en juego la superación de una injusticia sino, como mucho, el interés de una corporación, o dos o tres, que ahora se llaman partidos políticos insultando la memoria de cosas de otros tiempos, que han decidido seguir con el poder como sea. Sean mujeres u hombres. Igual, por cierto, de los que buscan ese poder. Y entre tanto las mujeres son una buena coartada. Como cualquier otra.

4 comentarios:

David dijo...

Comparto gran parte de su opinion. Supuestamente la alusion machista se deriva de la siguiente interpretacion:
La señora vicepresidenta vestia un traje tipico en la tradicion de las mujeres del lugar al que acudio, luego, el señor Zaplana tilda dicho traje que da identidad a la mujer de ese lugar como disfraz, luego, el señor Zaplana ridiculiza un componente de la identidad tradicional de la mujer de esa zona.
El argumento es trillado pero creo que por ahi van los tiros.
Claro que la retirada de los parlamentarios del PSOE obedece a una estrategia, puesto a huevo por el PP, de simular una situacion indignamente insostenible en las actitudes del PP, que ciertamente es asi. Luego no es un indignacion sincera, posiblemente, y no creo que irse en un parlamento (que viene de parlar=hablar) sea un actitud propia de parlamentarios, esto es, parladores pero el comentario de Zaplana llenaba un vaso que no se deberia de permitir que se siguiera llenando y cuando digo no se deberia de permitir, no digo que tenga que actuarse coactivamente contra el, sino que la sociedad, al menos si fuera una sociedad lucida, no deberia permitir.

*perdon por la falta de tildes, pero tengo todo el soft en ingles y no puedo ponerlas.

Anónimo dijo...

«no digo que tenga que actuarse coactivamente contra el, sino que la sociedad, al menos si fuera una sociedad lucida, no deberia permitir.»

Contradicciones progres que ¿A donde nos llevan? ¿A la revancha de la tan recordada por los progres guerra?

POCHOLO dijo...

Pienso que David acierta respecto a la alusión machista del comentario de Zaplana. Pero pienso, que luego se pierde con su reflexión sobre la sociedad y la desigualdad de género.
Así, comparto plenamente la interpretación que hace EPMesa sobre el marqueting/estrategia electoralista que subyace en las actitudes y declaraciones del grupo socialista. Es lamentable.

Anónimo dijo...

He aquí otro ejemplo de lo que es el pensamiento progre; la sanidad britanica se hunde, estan empezando a despedir personal sanitario, aunque sobran managers, a esos no solo no los despiden, sino que crean más puestos. Y ¿cual es el siguiente paso?

Vean, vean:



«Birth control nurse set for all schools
By SARAH HARRIS, Daily Mail

Every school in England will have a nurse who can arrange secret abortions and hand out contraception, it emerged yesterday.

New guidelines will allow them to help pupils get the morning-after pill, pregnancy tests and terminations without their parents' knowledge.

Family campaigners condemned the controversial guidance from the Department for Education and the Department of Health as "disgraceful".

There are currently 2,409 nurses who work in groups of primary and secondary schools across the country, but yesterday's announcement signals a massive extension. By 2010, every primary care trust will be funded to have at least one full-time qualified nurse working with each small group of state primary schools and their local secondary.

The plans were unveiled a day after Gordon Brown's Budget slashed tax on condoms and other contraceptive products such as the morning-after pill as part of a drive to improve sexual health.

The new guidance to primary and secondary school heads says that nurses will be able to "provide contraceptive advice to pupils and emergency contraception and pregnancy testing to young women".

It claims that nurses are the best people to provide this service because they are "able to assess need and prescribe appropriate medication/ provide specialist contraception advice for the future".

They can also help pupils who are concerned with "issues of sexual identity" for example if they are gay or bisexual.

Another booklet, described as a resource pack for school nurses, suggests they "support young women to access services to make timely choices about emergency contraception, pregnancy or abortion".

They should "provide and promote confidential drop-ins" for students at school or community venues and even text or email pupils who cannot attend sessions face to face.

And they must be "aware of confidentiality issues" which gives under-16s the right to contraceptive services without parental consent. "Ensure the school policy on confidentiality is clear, meets the best interests of young people and is workable by staff," the booklet adds.

The guidance comes after the controversy surrounding 14-year-old Melissa Smith, from Mansfield, who had an abortion arranged by her school without her mother's knowledge in 2004.

Rising numbers of clinics based at secondary schools already offer condoms and the morning-after pill to pupils or arrange fast-tracked doctors' appointments.

And statistics recently released revealed that thousands of 13-year-old girls have been handed the morning-after pill by health service staff without their parents' permission.

Among 302 primary care trusts across the country, around 2,400 girls aged 13 or younger received the morning-after pill on the NHS last year.

However teenage pregnancies are continuing to rise despite a £40million government campaign to reduce the problem. Sexually transmitted diseases are also reaching epidemic levels.

Mother-of-five Sue Axon, who recently lost her High Court battle to overturn government policy which allows girls under 16 to terminate a pregnancy without their parents' knowledge, condemned the new guidance.

She said: "This is undermining the role of parents. I believe this will encourage children to have under-age sex.

"It will put even more pressure on young girls as boys can say, 'It doesn't matter, you can get the morning-after pill'. I do believe it's beyond the pale if these services go to primary schools. I imagine we will see the abortion age going down and down."

Jack Scarisbrick, chairman of the charity Life, said: "The Government is relentlessly pressuring young people to be even more sexually active. There are some school nurses who are not allowed to give out aspirin or put plasters on children without their parents' permission.

"But they can whisk a young girl off for an abortion without her parents' knowledge. This condones if not encourages promiscuity and sexual activity."

David Paton, professor of economics at Nottingham University Business School, who researched the subject, said there is no evidence to show such schemes help slash pregnancies. He said: "There's a danger that it's encouraging youngsters to engage in sexual activity early."

But Schools Minister Andrew Adonis yesterday defended the guidance, insisting the Government wanted to do more to support the work of school nurses.

He said: "We want to expand their roles even further so that they have a key role in working with schools in supporting children to be healthy."»