miércoles, marzo 27, 2013

CAPITALISMO, RELIGIÓN Y SENTIDO


¿Sigue teniendo sentido la religión? Cuando uno hace una pregunta puede estar tendiendo una trampa. Efectivamente, y esto se ve en las encuestas, cualquier pregunta sobre algo nunca es inocente. Por eso, conviene siempre desarrollar un poco qué queremos decir con la cuestión planteada sobre la religión y su sentido.

Al preguntarnos por ello no queremos entablar un debate sobre las causas de la existencia de la religión, aunque necesariamente responderemos implícitamente a esto, sino qué planteamos cuál puede ser su futuro como hecho histórico y social. Es decir, intentaremos jugar a futurólogo, cual profeta iluminado por la deidad pero esperemos que con más éxito, y predecir si la religión seguirá siendo importante socialmente. Nos cuestionamos, para que vean que yo también a veces leo,  por el porvenir de una ilusión.

Hagamos primero una distinción entre religión y fe o creencia. Por la primera, religión, entendemos el corpus teórico y hecho social de creencias religiosas establecidas con influencia social actual, no histórica que es otro asunto, por esas mismas ideas o las instituciones que las representan. Por fe entendemos el hecho subjetivo de creer en seres y actos sobrenaturales. En ambos casos, y esto es importante de señalar, nos es indiferente si estas creencias se corresponden con una realidad o no.  Cuando aquí hablemos de religión nos referiremos al primer significado, es decir: el conjunto de creencias sobrenaturales en cuanto que influyen socialmente.

Los marxistas como nosotros somos gente sencilla. No creemos en la espiritualidad, los gnomos o los comandantes, por poner tres ejemplos, y consideramos que todo fenómeno social debe poder explicarse atendiendo a las circunstancias de la producción histórica concreta. Con esta declaración de principios, creemos ingenuo analizar hechos sociales sin contexto. Es erróneo creer que todo lo que haga un hombre no sea un hecho social. Así, al analizar la religión hay que hacerlo tal y como se analizaría el desarrollo de cualquier otro hecho social y relacionarlo con la realidad. Por eso, cuando se quiere estudiar la religión desde perspectivas subjetivistas y existenciales, como hace la fenomenología, se podrá intentar explicar, si acaso, la creencia subjetiva pero no la religión como hecho social y la importancia de esta. Y hay algo evidente: la religión ha sido un hecho fundamental en la historia. Y nuestra pregunta es si, como tal hecho social, lo seguirá siendo.

Observemos algo: toda religión es una forma de consolación. Esto llama la atención poderosamente. Efectivamente, independientemente de sus creencias concretas y particulares sobre si existe o no un dios o la inmortalidad, es cierto que en toda religión subyace un consuelo ante la realidad. Así, tanto en el hinduismo, budismo, judaísmo, islam, cristianismo o cualquier otra creencia en lo sobrenatural, la religión no solo da respuesta fácil a preguntas complejas –voluntad de los dioses y ya está- sino que implica un consuelo frente a un mundo sin él. El creyente se reconforta en su creencia porque ese es el papel social predominante de la religión. Así, para el budista que medita para anular su yo –y al que alimenta el campesinado-, el místico que anhela entrar en contacto con lo absoluto –y al que alimenta el campesinado- o el propio campesinado que espera una vida mejor –donde alguien les alimente a ellos-, toda religión es consuelo.

Con ello se infiere que lo que importa para explicar el éxito religioso es la recompensa que presenta. Y esta recompensa no debe entenderse solo como inmortalidad en el paraíso, pues ya implica una determinada mentalidad previa, sino otra cosa. La religión reconforta la desdicha inmanente con una explicación trascendente. Es decir, la capacidad de abstracción humana permite que la recompensa a lo actual se fije en un futuro y no en el presente inmediato, cosa imposible en el resto de los animales: mi perro no tiene fe. La religión, así, funciona socialmente como mero conductismo, pero con ínfulas de profundidad. La recompensa, que no es sino la dotación de sentido del propio sufrimiento y no tanto el futuro paraíso, consuela la vida humana.

Por todo ello, la religión, como queda históricamente demostrado, ha adquirido éxito y poder en las sociedades anteriores al nuevo capitalismo. En estas sociedades, y por su tipo de producción económica determinada, la satisfacción vital no existe socialmente o está muy limitada. Efectivamente, en economías anteriores al nuevo capitalismo -el desarrollado a partir de la II Guerra Mundial- la producción económica no se basa en el consumo sino en el trabajo y por ello la satisfacción de las necesidades, excepto las básicas, no es un elemento productivo fundamental. Las necesidades no son satisfechas y la religión cumple esa función de satisfacción.  La religión es la recompensa abstracta a la vida sin recompensa concreta y determinada. Por supuesto, no es que la religión surja promovida por malvados para engañar sino que la propia condición social de ausencia de recompensa hace que esta se presente como resuelta en la trascendencia. Da igual que sea cierto o no que Dios exista, el nirvana o el paraíso con huríes serviciales -aunque queda claro qué preferiríamos y para qué ahorramos-. Lo importante es que la existencia de la religión como recompensa implica su éxito social. Pero sólo hasta ahora.


Teoría pobre, pensará alguien más profundo: no tener en cuenta el anhelo de trascendencia. Bueno, recordemos dos cosas. La primera, que aquí hablamos de religión como hecho social -ya hablaremos de ese anhelo de trascendencia en otro momento-; la segunda, es que una teoría no es pobre o profunda sino verdadera o falsa. Y una prueba para decidir esto es su conexión con la realidad. Una teoría debe ser coherente, también las propias. Esto implica que si la religión se explica de acuerdo a la variable social -la sociedad y en concreto el proceso productivo-, el cambio de esta variable implicará necesariamente un cambio en la influencia religiosa en la sociedad. Y resulta que la religión se abandona, hecho fácilmente constatable, en las sociedades del nuevo capitalismo. ¿Por qué?

La clave productiva del nuevo capitalismo es la introducción del consumo –en la columna de la derecha de este blog hay varios artículos donde se explica este nuevo modelo productivo-. Gracias a este consumo, la vida humana se transforma en absoluta producción ya no limitada al tiempo de trabajo. Así, los sujetos al consumir producen beneficio económico: la producción es trabajar y consumir. Por ello, igual que el trabajo en las sociedades anteriores, la garantía de una producción incesante de mercancías es el consumo a su vez incesante. Y este aspecto se consigue convirtiendo a este proceso productivo en recompensa personal. El consumo recompensa a los individuos no ya en la trascendencia sino en la inmanencia absoluta del día a día: en la vida. Y lo hace tan bien para sus intereses que no les recompensa con un objeto concreto sino con la propia actividad de vivir: la vida convertida en producción. Así, la religión, con su burdo discurso de recompensa trascendente, nada puede hacer ante la tarjeta de crédito y la venta a plazos. La clave que hizo a la religión fuerza social, la necesidad de trasladar la recompensa a lo trascendente, es ahora su verdugo. La recompensa inmanente es el fundamento individual de todo el proceso productivo actual y la religión sobra.

El nuevo capitalismo ha hecho inútil la religión y la religión desaparecerá de la realidad social, ya lo está haciendo y si no vayan ustedes a una iglesia por estas fechas y luego a un local de ocio, por su propia inutilidad. No seremos nosotros desde luego quienes lamentemos que un pensamiento irracional, cuya clave es la levedad de la propia vida humana y la indiferencia ante su sufrimiento real, desaparezca en el basurero de la historia. Pero al tiempo tampoco seremos quienes consideremos esto un triunfo de la racionalidad y el progreso humano. La religión desaparece por lo mismo por lo que apareció: la ausencia de un mundo humano. 

lunes, marzo 25, 2013

SOLIDARIDAD

Ante la nueva campaña de las juventudes del PP para que los alumnos denuncien a los profesores que les adoctrinen, vaya desde aquí todo nuestro apoyo al profesorado de religión. 


lunes, marzo 18, 2013

CHÁVEZ Y LA DEMOCRACIA


La reciente muerte de Chávez tiene que ser seguida de una reflexión sobre su papel en la izquierda -si es que Chávez puede considerarse de izquierdas,  cosa que hemos de plantearnos- e igualmente sobre la idea de democracia.  Pero, antes de entrar en este punto debemos señalar algo: Chávez no era un dictador. La derecha ha entronizado un discurso sobre el ex presidente venezolano que no puede contrastarse con hechos. Chávez ha ganado su puesto en elecciones libres avaladas por todos los observadores internacionales. En Venezuela hay partidos de la oposición legalizados y actuando libremente. Chávez, por tanto, era presidente de una democracia. Sin embargo, esto tampoco hace de él y su movimiento un proyecto democrático.

Pero vayamos al núcleo duro de esta reflexión ¿Podemos considerar a Chávez como un paradigma de izquierdas? ¿Podemos creer que el chavismo debe ser apoyado desde una perspectiva de izquierdas? Para responder a esto debemos no solo analizar su política concreta sino el ideal de su política, entendiendo esto como el modelo social que Chávez pretendía. Y al hacerlo notaremos, y haremos notar, que en realidad Chávez es el sueño de la política de derecha.

En primer lugar, destaca la idea de estado de la política chavista. Para el chavismo hay una identificación entre estado, gobierno y sociedad que es claramente totalitaria. Esto se ve, a veces la anécdota es categoría, en el cambio, con la constitución de 1999, del nombre mismo del país que pasó a denominarse república bolivariana. Así, la gente debe vivir en el propio movimiento político dominante y no en un país para todos. Pero esto se ve, también, cada día. Ciertamente, el chavismo no distingue entre estos tres elementos fundamentales en democracia -estado, gobierno y sociedad- llevando a una identificación única de los tres en el movimiento bolivariano que se presenta como aparentemente ideal y es en el fondo distópica -me puse culto-. Puede parecernos muy progre desde Europa esa sociedad bolivariana, que hasta tiene chándal propio en la inevitable mercadería revolucionaria que se iba quedando pasada de moda con el Che, pero al fin y al cabo no escapa del ideal  fascista. El estado y el gobierno son lo mismo implica que no hay resquicio de defensa ante el segundo.

Y ahora, y unido a lo anterior en el ideario bolivariano, el estado, que ya también es el gobierno, y la sociedad deben buscar la identificación. Y en lo aparentemente hermoso de esto radica la trampa. Efectivamente no es que la sociedad controle al estado, sino al contrario: el estado, que ya es el gobierno, controla la sociedad. Así, la sociedad está atada por un poder estatal que busca limitar cualquier modo social diferente, y que incluye hasta el control del pasado histórico con la vindicación de Bolívar. El movimiento bolivariano busca, conseguido estado y gobierno, conquistar la sociedad para acabar con ella como posible fuerza disidente.

Y en este proceso de estatalización es importante también destacar el empleo de la propia economía como modo de dominación. La idea bolivariana de una economía centrada en el petróleo, y que no busca la diversificación, no es exclusivamente una opción económica sino fundamentalmente una opción política de dominio. Diversificar la producción económica generaría necesariamente la aparición de grupos sociales que irían adquiriendo poder en contrapartida al estado. Por ello, monopolizar la producción básica en torno a un producto de fácil control estatal refuerza aún más si cabe el dominio social. El movimiento bolivariano, pues por lo expuesto anteriormente eso es el estado, no solo regula la producción económica sino que la controla. Y al hacerlo impide el surgimiento de grupos sociales diferentes y que pudieran representar una oposición: se controla también la sociedad. Y hay que entender esto como el fin último de todo el proceso productivo. No es que se socialice la producción para mejorarla y con ella garantizar el progreso sino que se estataliza para ejercer el dominio.

Por supuesto, no se nos olvida, Chávez ha realizado una política de distribución de la riqueza que ha llevado a Venezuela a una mejora social evidente, por ejemplo a ser el país más igualitario en renta de toda América Latina, y a una reducción general de la pobreza. Pero eso no es suficiente pues si pusiera como logro Franco. El dictador español, sería de izquierdas. Lo que importa realmente es qué pretende eso. Y en política interior la finalidad última del movimiento bolivariano es el absoluto control social.  

Surge así el movimiento bolivariano como una oligarquía dominante que utiliza a las masas como fuerza de choque. Y surge así un modelo característico de los regímenes populistas: una sociedad con una relativa igualdad pero dominada. Lejos de generar un modelo social democrático donde predomine la libertad, la sociedad venezolana es igualitaria para evitar desarrollar un tejido que genere una diferencia u oposición al estado. La idea básica del chavismo es así el secuestro de la sociedad. Y esto se acrecienta cuando en política exterior no es que se alíe contra EEUU -en lo que seguramente tenga razón- sino que se alía con la dictadura cubana y la teocracia iraní -altos ejemplos de libertad, sin duda-.

El chavismo es un sueño en realidad de la derecha: una sociedad secuestrada y dirigida por una oligarquía que controla todo sin necesidad de recurrir a una violencia extrema. Y en esto se une el chavismo al caudillismo populista que, desgraciadamente, ha inundado la política latinoamericana en su historia. Desde Norteamérica, con el PRI en México, hasta el cono sur, con el peronismo, y cuando no con dictaduras como la cubana o las patrocinadas por EEUU a lo largo de todo el continente, parece que su geografía está condenada al populismo derechista. Sin embargo, hay una esperanza actual en el auge de la democracia en toda la zona y en concreto, algo de lo que parece olvidarse la izquierda, en los actuales gobiernos de Brasil y Uruguay como posibles modelos progresistas.

Y todo esto nos lleva a una última pregunta ¿cuál es la diferencia fundamental del populismo caudillista con la izquierda? ¿No sería Chávez, al que hemos reconocido una política social igualitaria, un izquierdista? Efectivamente, el populismo pretende luchar contra la pobreza y la miseria, sin duda, pero lo busca hacer para la heteronomía. El caudillo populista, el movimiento populista, no pretende que la sociedad, y por tanto sus integrantes,  se constituya como  un poder autónomo e independiente de la oligarquía. Lejos de eso, la clave del populismo es la heteronomía social: que todos y cada uno de los individuos sientan que su existencia tal y como se desarrollan se la deben a la existencia del líder y no a ellos mismos. Así, el populismo, con su política de masas agradecidas, olvida que esas masas están formadas por sujetos. Y no solo lo olvida sino que niega su realización. La autonomía queda enterrada en el nosotros y el nosotros en el yo del líder.

De guardia en una clase porque el profesor ha faltado. Los alumnos comentan cómo les gusta la afición futbolística inglesa, que va al campo a animar. Como debe ser, añaden. Y yo les cuento que no animo en el fútbol ni nada de eso ¿Y a qué vas al campo entonces?, preguntan. Y yo contesto: solo a ver el partido.
Demasiado, sin duda, individualista.
Demasiado, sin duda, pequeñoburgués.
Este tío, sin duda, no puede ser de izquierdas.

domingo, marzo 17, 2013

(esto no acaba, como el deber) DEFENSA DE LA FILOSOFÍA


Foto tomada de Madridiario

Hoy sábado, por la mañana, en la Puerta del Sol (Madrid). Acto en defensa de la Filosofía (que la nueva ley de educación quita). 

Llevaba yo preparado para leer un texto de Boecio. El rumor se había corrido, la gente expectante. Boecio, Boecio, se repetía. Pues quién no lee a Boecio. Tienes un rato libre en casa y te preguntas: ¿qué hago? Y una vocecilla interior te dice: ¡Hombre! -nota: si es usted muy progresista le dice: Hombr@-, lee a Boecio. Y así, una vez conocido cómo quedó el partido del Madrid, uno lee algún pasaje de La consolación de la Filosofía. Y luego, o entre medias, se queda dormido.

Y así, ya preparado para leer (se lee lo negro y te saltas lo blanco, se lee lo negro y te saltas lo blanco..., me repetía), justo antes del instante crucial se agota la batería del micrófono. Así que ya no pude leer. 

Y por ello, y vista la expectación creada, que incluso ha hecho que  hoy en el Bernabéu los ultras hayan cantado ¡que lea, que lea! -les ha costado aprenderse el estribillo pero yo agradezco igual su esfuerzo- copio aquí el texto citado para deleite de los filósofos, del público en general y ejercicio de lectura -hay palabras de más de tres sílabas, cuidado- de los ultras.

Boecio, La consolación de la Filosofía, libro primero, prosa 1ª y 2ª.

En tanto que en silencio me agitaban estos sombríos pensamientos y con aguzado estilo escribía en blandas tablillas mi lamento quejumbroso, parecióme que sobre mi cabeza se erguía la figura de una mujer de sereno y majestuoso rostro, de ojos de fuego, penetrantes como jamás los viera en ser humano, de color sonrosado, llena de vida, de inagotadas energías, a pesar de que sus muchos años podían hacer creer que no pertenecía a nuestra generación (…)

No es ahora tiempo de lamentos —dijo la mujer aparecida—, sino de poner el remedio.

Y fijando en mí sus fúlgidos ojos me dijo: ―¿No eres tú el que, alimentado un tiempo con mi propia leche y educado bajo mis solícitos cuidados, te habías desarrollado hasta adquirir la energía de un hombre? Yo te proporcioné armas que, de haberlas conservado, te hubieran permitido defenderte con invicta firmeza. ¿No me conoces? ¿Por qué ese silencio? ¿Es la vergüenza o es el estupor lo que te hace callar? ¡Ojalá fuese la vergüenza! Pero no, ya veo que te anonada el estupor-.

Y viéndome no sólo callado, sino en verdad mudo y aturdido, acercó dulcemente su mano a mi pecho y dijo: ―No hay peligro; es sólo un letargo lo que sufre, la enfermedad de todos los desengañados. Ha perdido momentáneamente la conciencia; no le será difícil recobrarla, si llega a reconocerme. Para que pueda conseguirlo voy enseguida a limpiar sus ojos, oscurecidos por la nube de cosas terrenales. (…) Así, pues, volví mis ojos para fijarme en ella, y vi que no era otra sino mi antigua nodriza, la que desde mi juventud me había recibido en su casa, la misma Filosofía.

 ―¿Y cómo tú —le dije—, maestra de todas las virtudes, has abandonado las alturas donde moras en el cielo, para venir a esta soledad de mi destierro? ¿Acaso para ser también, como yo, perseguida por acusaciones sin fundamento?

―¿Podría yo —me respondió— dejarte solo a ti que eres mi hijo, sin participar en tus dolores, sin ayudarte a llevar la carga que la envidia por odio de mi nombre ha acumulado sobre tus débiles hombros? No, la Filosofía no podía consentir quedara solo en su camino el inocente; ¿iba yo a temer ser acusada?; ¿iba yo a temblar de espanto, como si hubiera de suceder lo nunca visto? ¿Crees que sea ésta la primera vez que una sociedad depravada pone a prueba la sabiduría? Si acaso desconoces el exilio de Anaxágoras, el envenenamiento de Sócrates, las torturas de Zenón, porque ninguna de estas cosas acaeció en vuestro pueblo, al menos no has podido olvidar a los Canio, los Séneca, los Sorano (…) 
Y  lo que a éstos condujo a la ruina fue el haber sido formados en nuestra doctrina, razón por la cual jamás se mostraron conformes con el gusto e inclinaciones de los malvados. Por ello no tienes que admirarte al ver que en el océano de la vida sintamos las sacudidas de furiosas tempestades, ya que nuestro gran destino es no agradar a los peores. 

Y por cierto, y sin ironía alguna -ah, ¿lo anterior era ironía? ¿Y por qué no había un emoticón? Ah, ¿lo del emoticón era ironía? ¿Y por qué no había un emoticón?- Boecio puede que no sea un gigante pero también nos subimos a sus indispensables hombros.

miércoles, marzo 13, 2013

VIDA INTERIOR/113: CANDIDATURA (quiero ser papa -sin acento-)/y 3


¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser  feliz.

Yo me había ofrecido humildemente para el puesto.
Yo había esperado ansioso.
Yo no he sido elegido.

¡¡Tooonnnngo!!
¡¡Toooooonnngo!!
¡¡¡¡¡¡Tooooooooooooooonnnnnnnnnngooooooo!!!!!

Pero sigo esperando un cargo.


martes, marzo 12, 2013

VIDA INTERIOR/112: CANDIDATURA (quiero ser papa -sin acento-)/2

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser  feliz.


Como ustedes saben, me postulo como papa (sin acento).

Como también ustedes saben, la oposición -¿o es concurso-oposición? ¿o es selección de personal?- empieza pronto.

El espíritu deportivo –y el espíritu santo, si es menester- me puede. Deseo mucha suerte a todos mis rivales.



Y que gane el mejor.

domingo, marzo 10, 2013

(más) EN DEFENSA DE LA FILOSOFÍA

Como ustedes saben el proyecto de ley de la LOMCE quita la Ética de la ESO y la Historia de la Filosofía de 2º de Bachillerato. Ya lo hemos comentado y hemos argumentado en su contra (aquí y, especialmente, aquí). 

Pero también hay que hacer pública nuestra protesta. Como los de filosofía somos así, la forma escogida es una lectura de textos reivindicando nuestra disciplina. Yo mismo acudiré allí a leer un fragmento de La Consolación de la Filosofía de Boecio (ya me conocen ustedes, siempre a la última). Pero que me pase yo no es suficiente. 

 Por eso, les invito a asistir y a leer si creen que la Filosofía debe estar en la educación. Y para ello, les informo: 
IMPORTANTE: 
La Red Española de Filosofía (REF) convoca un acto en DEFENSA DE LA FILOSOFÍA.
MADRID 
LECTURA DE FILOSOFÍA 
Sábado, 16 de marzo - 11h./15h. 
Puerta del Sol 
Os pedimos que enviéis un mail diciendo quién quiere leer y qué texto a lecturapublicafilosofia@gmail.com

Y, otra vez yo, les doy las gracias.

miércoles, marzo 06, 2013

CHÁVEZ

Sigo sin tiempo. Solo dos cosas.
La primera, Chávez no era un dictador.
La segunda, Chávez no es en absoluto ningún ejemplo para la izquierda.
Y, en cuanto pueda, lo explico -aunque no les interese, que lo sé-.

lunes, marzo 04, 2013

EL MINISTRO Y LA CONTESTACIÓN

En un gobierno como el del PP, uno presume la excelencia. La misma Ana Mato, brillante currículo, es prueba de ello. Allí también es ministro Jorge Fernández Díaz, quien se ha descolgado con unas declaraciones donde  diferencia el matrimonio natural -sic- de matrimonio homosexual.

Estoy de exámenes, pero corrigiéndolos,  y no tengo tiempo para escribir. Pero como el ministro solo dice argumentos que ha oído, o quizás incluso ha pensado, ya le contestamos hace tiempo. Por si interesa -y para rellenar, por qué  no decirlo- lo vinculamos otra vez: La familia natural (como el yogur).

Y perdón por autocitarme. Aunque es un placer.

miércoles, febrero 27, 2013

VIDA INTERIOR/111: CANDIDATURA (quiero ser papa -sin acento-)


¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser  feliz.

Yo soy un tío con una gran espiritualidad. A veces, incluso, consigo desarrollar mi vida interior y no dormirme. Aunque no siempre.

Siempre he sido un tío,además, volcado en la mística. Hay ocasiones en que oigo algo sobre ella y no me río: ah, el anhelo de la unión con el absoluto.
  
En fin, que creo que doy el perfil.

Por todo ello, desde aquí presento mi candidatura a que el Espíritu Santo, o en su defecto el cónclave de Roma, me nombren papa (sin acento, no nos hagamos líos). Al fin y al cabo, si no me puedo dar de baja de la empresa me gustaría entrar en el organigrama.

miércoles, febrero 20, 2013

SUPLANTADO EN TWITTER

Se ha suplantado mi personalidad en twitter a través de la cuenta @EnriquePMesa. Lo he reportado a twitter para que se suspenda la cuenta y, aparte, veré qué medidas legales se pueden tomar. Hago este aviso para que nadie crea que estoy en twitter en esa cuenta. 

Y sí, siempre hay alguien que lo estropea.


lunes, febrero 18, 2013

DERECHOS Y SOPA BOBA: SOBRE LA RENTA BÁSICA.


Entendemos por renta básica ciudadana el hecho de que todo ciudadano cobre un sueldo por este motivo, ser ciudadano, como un -presunto- derecho social. Por ello, cuando aquí hablemos de esto nuestro último objetivo será analizar exclusivamente este significado y no otros tipos de subsidios o pagas que tienen necesariamente un análisis distinto. Así, nuestra crítica, en su doble sentido de análisis y desacuerdo, a esta idea de la renta básica tiene una triple dirección: pragmática social, política y de índole moral.

El primer motivo es el pragmático. Aquí hay tres elementos a analizar.

El primero de ellos, y el más anecdótico, sería el criterio a seguir para  conceder la renta. Efectivamente, se podría dar por motivos de ciudadanía restringida, ciudadanos con derecho a voto, o con ideal extenso, incluyendo además a aquellos que tienen la residencia, e incluso con ideal guay: también a los inmigrantes ilegales. En cualquiera de los tres casos sería problemático pues al aceptar el primero o incluso el segundo se realizaría una discriminación que no parecería muy social, si la sanidad o la educación deben ser universales como creemos, pero en el caso de aceptar el tercero la cosa tendría evidentes consecuencias que no vamos a relatar aquí.

Pero esto es anecdótico en comparación con el segundo problema: ¿de dónde saldría el dinero? Lo gratis no existe: generar una renta mínima implicaría una inversión millonaria y un gasto real. Pero, alguien podría decir que siguiendo la regla de tres -nota: ¿por qué los profesores de matemáticas odian la regla de tres?-: se debería entonces quitar la educación o la sanidad pública. Y aquí viene otro punto interesante. La educación o la sanidad gratis implican, económica y socialmente hablando, una inversión respecto al futuro y no un gasto: no se vive de ella sino que te prepara para vivir en unas condiciones en las que el sujeto va a devolver esta inversión a la sociedad. Sin embargo, la renta básica no funciona así sino al contrario.

Efectivamente, aquí viene el tercer punto básico del pragmatismo. Generar una renta básica ciudadana implica dar dinero mensual por el hecho de ser alguien, un ciudadano, aunque no se haga nada. Así, un sujeto puede vivir de ella exclusivamente sin hacer nada más. En el concepto roussionano, malentendido con respecto a la teoría del autor –nota: que tampoco es santo de nuestra devoción-, la bondad natural hará que todos busquen cooperar. En el hecho social real, no. Y además serán las clases bajas las que en mayor proporción actuarán así pretendiendo vivir de la sopa boba. Efectivamente, con menos expectativas sociales que otros grupos, y menos ambición, un amplio sector de las clases bajas convertirá la renta básica en una forma de vida: vivir de las rentas del estado. La ciudadanía no será su ejercicio sino su derecho a la pereza.

Y aquí, y por esto y más importante, entra el factor político: ¿qué función debe tener un derecho desde una perspectiva de izquierdas? Un derecho debe servir para desarrollar una vida pero nunca debe transformase en una forma de vida. La sociedad debe generar las condiciones previas para permitir a los individuos desarrollar la vida autónoma y por eso defendemos los derechos políticos y también los sociales. Sin embargo, el problema de la renta básica es que se trata de un derecho que puede convertirse en una forma de vida: la generación de un grupo social que viva de la caridad pública.

Y esto conlleva, a su vez, dos problemas políticos.

En primer lugar está el problema de la integración absoluta y perfecta. Efectivamente, la existencia de un colectivo social que vive de ser meramente social, de la sopa boba, implica la integración perfecta de dicho colectivo como fuerza conservadora de la sociedad que le mantiene. Es decir, el colectivo implicado estará contra cualquier cambio social excepto aumentar su limosna y defender a las almas caritativas que se las ofrecen: la señora marquesa, la señora duquesa,…

En segundo lugar, es el sueño perfecto de la dominación totalitaria. Un derecho social cuya existencia no implica la autonomía personal sino la dependencia absoluta es el sueño de toda sociedad autoritaria. Y la renta básica ciudadana, como ya sabía la Roma imperial, va por tal camino.

Y así, enlazando con lo anterior entramos de lleno en el problema moral que aquí es el más importante. La moral no debe confundirse  necesariamente con la política en todas y cada una de sus manifestaciones pero no nos cabe duda de que el ideal político debe tener contenido moral. El ideal político de la izquierda debe ser la autonomía de los individuos. Obsérvese que no hemos puesto ni la igualdad ni la libertad. No debe ser la igualdad porque esta se puede conseguir, como lo hicieron los regímenes comunistas, sin necesidad de la autonomía personal: la pura heteronomía del estado dictador. Tampoco debe ser la libertad porque esta solo implica una capacidad formal. La libertad no implica necesariamente una situación social que permita al sujeto llevar una vida autónoma: los pobres pueden ser perfectamente libre.

De esta manera, la autonomía implica algo más que la libertad al ser no solo formal sino también práctica: la idea de autonomía -como demuestra el hecho de su sentido moral- implica obrar. La autonomía es la libertad de obrar. Así, pedir autonomía es pedir la existencia de unas condiciones sociales para ese obrar. Y por eso la izquierda debe defender los derechos sociales que no son por ello un fin sino un medio. Pero, ¿no sería la renta básica la creación definitiva de esas  condiciones para obrar? Al revés, es su traición.

La renta básica es la pura heteronomía en un sentido doble. En primer lugar, porque la condición de posibilidad del desarrollo de la propia vida es ahí la dependencia social. En segundo lugar, porque el derecho ya no se concibe como una condición para la vida propia  sino como una forma de vida ya escrita. La renta básica permite vivir de la renta básica y nada más: la vida ya escrita en la sopa de letras pero boba.

La izquierda debe defender los derechos sociales no como un fin en sí mismos, tal y como se defiende la caridad, sino como un medio para lograr el auténtico fin: la autonomía de los sujetos. Los derechos sociales deben cumplir este objetivo y por eso se defiende, entre otros, la educación o la sanidad. Sin embargo, la renta básica no es sino la conversión de la sopa boba al ñoño laicismo. Un derecho sirve para desarrollar la vida, una cadena la ata.  

jueves, febrero 07, 2013

LA TRAGEDIA (menos) Y LA FARSA (más)

Cuentan las crónicas históricas que María Antonieta al ser advertida de que el pueblo de París pedía pan sentenció: ¿Que no tienen pan? ¡Pues que coman pasteles! 
Acabó en la guillotina.

Cuentan las crónicas rosa que Ana Mato ha señalado su momento preferido del día: Por la mañana, cuando veo cómo visten a mis hijos. 
Está de ministra de Sanidad.
Bueno, de ministra del PP, ossssea.

lunes, febrero 04, 2013

¿SEGUIRÁ SIENDO ESPAÑA UNA DEMOCRACIA?


1.- En el artículo anterior nos preguntábamos si España era o no una democracia. Hablábamos así de la actualidad, todavía ahora, y nuestra respuesta era afirmativa: España es una democracia.
Además, en nuestro escrito, para analizar la cuestión, dábamos tres definiciones de democracia: exclusivamente política; política y con derechos sociales; y por último, una como ideal. Y comparando con las dos primeras, España era una democracia homologable al resto de Europa.
Pero tal vez era solo aún una afirmación. Porque el hecho de que un país sea en la actualidad una democracia no implica que lo vaya a seguir siendo para siempre.

2.- Tesis: la democracia española está en peligro de desaparecer como tal democracia. Y su principal enemigo no son los que cantan lo llaman democracia y no lo es, sino dos factores interconectados entre sí: uno nacional y otro, que es el principal,  internacional. El verdadero enemigo de la democracia es, así, la condición real que permite a la oligarquía comprender que puede aumentar, con la nueva situación económica, su rapiña social y que, para ello, debe acabar con la democracia.

3.- ¿Cuál es esta nueva situación? Hay dos enemigos fundamentales de la democracia: el proceso de precarización y la repercusión concreta que este proceso tiene en nuestro país (que, por cierto, es España). Obsérvese, es importante, que no hablamos del capitalismo como sistema sino de dos hechos no necesarios en él. Porque, sin duda, el Capitalismo es explotación, y la mayor explotación, pero el proceso de precarización implica una explotación específica y concreta.

4.- Efectivamente el factor fundamental de riesgo para la democracia es el proceso de precarización: la conversión del sur de Europa, y tal vez del mundo, en una realidad socioeconómica cuyo ejemplo son los BRIC (Brasil, Rusia, India y, especialmente, China) . Se trataría así de crear un modelo social con una reducción sustantiva de derechos sociales y políticos, una disminución de la democracia como participación de los ciudadanos en el poder político y una importante reducción del nivel de vida. Y el responsable principal de este proceso es la oligarquía económica.
Resumen: este proceso es un enemigo de la democracia porque genera un nuevo modelo social y político que ya es incompatible con aquella.

5.- ¿Qué pretende el proyecto de precarización? Es un proyecto centrado en la reconquista absoluta del poder social, económico y político por parte de la oligarquía económica y social, a imitación de los BRIC y en concreto China, aprovechándose del ensanchamiento del mercado de consumo con la incorporación de esos países y la no necesidad actual, por ello, de un alto nivel de vida en occidente para crear mercado -aquí pueden ver un resumen-.

6.- ¿Qué modelo social propone el proyecto de precarización y por qué es contrario a la democracia? Propone un doble modelo. Hasta ahora las democracias europeas, especialmente aunque no de forma exclusiva, se han cimentado sobre un modelo social característico que se puede resumir en dos ideas interconectadas: estado del bienestar y emergencia de la clase media hasta hacerse hegemónica. Sin embargo, la clave social del proyecto de precarización es la depauperación de la clase media, expandida antes por la necesidad de mercado del nuevo capitalismo, y la desaparición del estado como contrapoder ante la oligarquía económica –en el sentido de impedirle campar a sus anchas-. Este nuevo modelo implica una sociedad basada en la depauperación social y económica de la mayoría de la población y una reducción del estado a mero gestor de los intereses de esa misma oligarquía desapareciendo como protagonista social y político.

7.- La clase media, mal que le pese a tanto revolucionario a la violeta, es la clave de esa democracia social todavía vigente porque su interés de medrar va unido a la existencia de derechos sociales. Efectivamente, para medrar, y de forma egoísta, necesita la existencia de servicios públicos -sanidad, educación, pensiones y otros- que la sitúen en unas condiciones de partida lo más parecidas posible a las que tiene la oligarquía. La existencia de un estado social es así la clave de la existencia de la clase media pues sin él pierde su capacidad de rivalizar frente a la oligarquía. Pero, también funciona en sentido contrario la conexión: la clase media es la garantía de la defensa de un estado social. Así, la clase media y la democracia social van unidas.
Alguien podría articular que la clase baja debería estar más interesada en este mismo estado del bienestar, y es cierto y un error. Es cierto de forma, aparentemente, evidente: a menor capacidad social mayor interés en aspectos compensadores. Pero es falso a nivel objetivamente social. Efectivamente, en sociología un factor objetivo son las expectativas del grupo. Si no se espera nada más que la mera repetición de la vida, entonces la condición que permita esa repetición es el interés de clase: la caridad, ya pública ya privada, cuidaría por ello de sus intereses pues como colectivo social, otra cosa evidentemente es cada individuo, no existe el interés de medro. Y esto es, aunque suene extraño, Marx puro. Podríamos ser más correctos, pero nos llevaría a ser más falsos.
Así, la precarización de la clase media implica la pérdida de una línea de defensa de la democracia social en cuanto a que su principal interesado desaparece.

8.-Además, y unido a lo anterior, el proyecto internacional de precarización lleva a la desaparición del estado como poder político, social y económico.
Como poder político porque la conversión de Europa en un supermercado único no va unida a una democracia única. Así, la UE dicta condiciones macroeconómicas que afectan a las poblaciones nacionales sin que exista un poder democrático legitimado para ello: la UE es incontrolable en términos democráticos. De esta forma, el estado nacional se convierte solo en correa de transmisión del poder de Bruselas no elegido.
Primero, porque se impone la idea del déficit público como la clave de la política económica. Curiosamente, rescatar a los bancos con dinero público es inversión pero recortar en educación o sanidad es reducir el escandaloso déficit: cuestión de oligarquía.
En segundo lugar, como poder social, por dos motivos.
Segundo, y unido a lo anterior, porque la ruptura del modelo social característico de las democracias implica la pérdida de los servicios públicos. Esta pérdida no se da no porque estos servicios dejen de ser regentados por funcionarios, eso es lo de menos, sino porque dejan de ser realmente públicos. Ocupada su explotación económica por la misma oligarquía que pretende acaparar el poder, su fin lógicamente no será el servicio social sino el beneficio económico. De esta forma, la cada vez mayor presencia de la oligarquía económica en un terreno de derechos sociales, pues eso son los servicios públicos, implica la conversión de esos mismos derechos en razón del beneficio económico de esa misma oligarquía. El pacto social no solo se rompe por la precarización del nivel de vida de la parte socialmente más débil –pregúntense por su sueldo mermado y sus impuestos aumentados para peores servicios- sino fundamentalmente por esta conversión del derecho social en beneficio económico.
Así, la ausencia del estado, su mutis por el forro de la oligarquía –buen juego de palabras, ¿eh?-, implica la pérdida de un contrapoder básico en democracia. Precisamente, el gran hallazgo de la socialdemocracia fue construir un estado que sin ser una dictadura fuera un poder social, económico y político. Y la oligarquía sabe que hay que destruirlo.

9.- Así, la situación internacional que es el proyecto de precarización busca imponer un vacío social y político. Y este vacío de poder  no va a ser llenado por la calle -oh, el pueblo- sino por la oligarquía.

10.- Pero, ¿y España? España, como Grecia, es el conejillo de indias del proyecto de precarización. Y lo es, como Grecia, por dos motivos: por su crisis económica y, principalmente, por su oligarquía política y su tejido social. La oligarquía política española es completamente ineficaz como respuesta al proyecto de precarización porque su poder social y político en realidad está íntimamente relacionado con ese mismo grupo social. Pero, eso no la diferencia del resto de la europea. Lo que sí la diferencia es que al acentuarse aquí la crisis esa dependencia resulta más gravosa pues la única posibilidad de mantener sus privilegios como casta es cumplir fielmente las indicaciones de esa misma oligarquía. Además, encima, la oligarquía política española tiene el problema del provincianismo nacionalista, especialmente gravoso para la presunta izquierda, que le lleva a juntar su interés de casta con el proyecto de mi pueblo es lo primero que pa’ eso semos diferentes, dándole aún más poder a la oligarquía económica nacional(ista).

y 11.-  ¿Se puede hacer algo? Por supuesto. Pero para eso primero hay que entender el problema -que es lo que hemos pretendido aquí- y luego fijar un objetivo. Y dicho objetivo debe formar un discurso social hegemónico: un ideal socialmente mayoritario. El objetivo debe ser así, al menos en la aceptación de un mínimo común, algo que una amplia base social acepte. Y eso sería una realidad de estado de bienestar como la que había antes de 2008 –obsérvese: tampoco pedimos tanto-. Pretender ahora en la acción política otra cosa, no así discutirlo, es suicida. La situación absoluta es de guerra y el botín que se quiere repartir la oligarquía no es solo nuestro bienestar sino aquello que lo ha permitido: la democracia.
Yo seguiré escribiendo artículos contra el capitalismo y pretendiendo hacer filosofía política –pero de la profunda, ¿eh?-. Seguiré analizando, como ya lo hago,que el alto nivel de vida de occidente no es sino explotación. Pero, al tiempo, y también porque hago filosofía, no dejaré de ver que prefiero esto a una sociedad explotada en todo. Es ingenuo pensar que cuanto peor mejor. Lo real es que lo peor limita condiciones para lo que algún día podría ser mejor. Y el ideal de democracia sigue vivo solo si nosotros seguimos vivos. 

jueves, enero 31, 2013

VIDA INTERIOR/110: ¡¡UNA OPORTUNIDAD!!

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser feliz.




¡¡¡Exijo una oportunidad!!!
Yo me vendo más barato.

miércoles, enero 30, 2013

VIDA INTERIOR/109: EL GATO NEGRO (o blanco, o pardo, o...)

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser feliz.

Por fin se puede demostrar lo que siempre sospechamos. Lo sabía Poe (¿se imaginan El gato negro protagonizado por un perro oscuro?). Lo sabía yo. Ahora, lo pueden saber ustedes.
Los gatos son malos.
Y yo,no tengo tiempo de decir otra tontería.


sábado, enero 26, 2013

Y (otra vez) EL CURSO: EXPERIENCIAS DOCENTES EN FILOSOFÍA


De nuevo, y a través de la Asociación de Profesores de Filosofía de Madrid,  un grupo de profesores de Filosofía de esta comunidad nos reuniremos desde el próximo 4 de febrero hasta el 15 para contar no teorías sobre cómo debería ser la educación, sino hechos concretos de cómo la hacemos nosotros. Si alguien está interesado, puede ver más información. Si alguien está más interesado aún, puede inscribirse aquí –es absolutamente gratis porque no cobra nadie-. Y si alguien tiene un interés supremo, puede inscribirse y el año que viene, que pretendemos volver a hacerlo, exponer su experiencia.

Puede que el gobierno nos quite la materia, pero nosotros seguimos trabajando.