miércoles, agosto 31, 2016

NO A RAJOY

En las Cortes se está jugando lo que podría ser el nuevo gobierno de España. Y hay una petición incansable del Partido Popular y sus partidarios para que el Partido Socialista se abstenga y permita la formación de un gobierno. Y añaden: debería hacerlo además por eso que se llama patriotismo.

Nosotros, sin duda y en primer lugar, consideramos que el patriotismo está muy sobrevalorado. Pero además, consideramos acertada la posición del Partido Socialista de votar negativamente a Mariano Rajoy. Y no solo la consideramos acertada sino que creemos qué es la única posición fiel a la Constitución ante quienes durante cuatro años gobierno han estado sistemáticamente incumpliendo el proyecto que España se impuso en su Carta Magna. Así, lo que pretendemos en este artículo es, por lo tanto, analizar, en primer lugar, por qué acabamos de hacer esta afirmación; en segundo lugar, si es cierta la dificultad de que no haya gobierno en España todavía; y, por último, cuál puede ser el futuro para esta situación.

Como ya sabe algún lector que nos siga, alguno hay, hemos defendido la existencia de lo que denominamos como Proceso de Precarización que consistiría en el desarrollo de una serie de medidas políticas, sociales y económicas qué buscarían reducir los derechos sociales y políticos para la mayoría de la población, y que hasta la fecha habían caracterizado el modelo europeo del bienestar, en beneficio de la oligarquía.  Este Proceso de Precarización ha tenido un maestro en el gobierno del Partido Popular en España, que se ha dedicado sistemáticamente a la reducción de los derechos de los españoles durante su mandato. Así, las tres leyes fundamentales de su gobierno han buscado la destrucción de los derechos conseguidos durante la democracia. En concreto: la Reforma Laboral ha destruido los derechos sociales de los trabajadores españoles; la Ley Mordaza ha buscado reducir al mínimo la capacidad de libertad de expresión; y, por último pero no menos importante, la LOMCE ha realizado una nueva política educativa segregadora cuyo fin es la destrucción, por un lado, de la educación pública y, por otro, del modelo de educación universal e interclasista.

De esta forma, durante cuatro años el gobierno del Partido Popular lo único que ha hecho ha sido, siguiendo el nuevo modelo socioeconómico al servicio de la oligarquía, convertir a España en una sociedad precarizada donde la desigualdad es cada vez mayor y dónde la oligarquía tiene aún mayor poder social y político, mientras que el resto de la población vamos perdiendo paulatinamente derechos y bienestar.

Por todo ello, resultaría inasumible para un partido que se autodenomina progresista como el Partido Socialista no ya votar a favor de un candidato como Mariano Rajoy sino incluso abstenerse. Y lo es no porque sus dirigentes no quieran, sino porque sería un suicidio político absoluto. Y este suicidio es, en el fondo, el proyecto de toda la campaña mediática que está detrás de la idea de la abstención del PSOE y dónde juega también eso que se ha dado en llamar nueva política.

Sin embargo, y antes de analizar lo anterior, alguien nos podría precisar que esta situación es insostenible y que en algún momento el Partido Socialista deberá tomar la decisión de la abstención, pues unas terceras elecciones parecerían inviables y mantener a la nación sin gobierno no sería una opción asumible realmente. Todos estos argumentos, sin embargo, parten del supuesto de que efectivamente en estos cuatro años ha habido gobierno nacional y lo que habría que hacer, curiosamente y desde un análisis político objetivo, es negar la mayor.

Efectivamente, si algo no ha existido en estos cuatro años de legislatura ha sido un gobierno nacional que primara el interés de España, es decir de un Estado social y democrático de derecho tal y como marca la Constitución, sobre los intereses de la oligarquía nacional e internacional. De hecho la existencia o no de un gobierno, tal y como ha sido el del Partido Popular, resulta irrelevante pues toda la política social y económica ha sido dictada directamente desde Bruselas y, como muy bien le señaló Mariano Rajoy a Zapatero cuando éste comenzó la senda de la obediencia ciega al nuevo proyecto europeo de precarización, España se ha convertido en un protectorado. Por lo tanto, la ausencia o no de un virrey no parece demasiado importante para la continuación de las mismas políticas económicas regresivas.

Y como consecuencia de todo esto, para el Proceso de Precarización es necesario que el PSOE sea absolutamente derrotado: o bien, reduciéndolo a un partido irrelevante, y esto se produciría si el Partido Socialista se abstiene ante Rajoy; o, segunda opción, convirtiéndole en un partido que nunca alcance poder y acabe cansando una militancia que lo vea como inservible.

De esta forma, y llegamos a lo importante, lo que aquí está en juego es la destrucción del PSOE porque, paradójicamente y a pesar de su propio aparato, es el único que puede parar, por el interés mezquino de ese mismo aparato, la Precarización.

Y para lograr este objetivo de la destrucción del PSOE, se está utilizando a la autodenominada nueva política. Efectivamente el papel principal que está tomando tanto Ciudadanos -que surgió específicamente para conseguir que el Partido Popular lograra seguir gobernando- como Podemos -que surgió específicamente para lograr que el Partido Socialista desapareciera como partido de gobierno- ha sido, unas veces con mayor protagonismo de unos y otras de otros, que el Partido Popular siga en el poder. No se trata, por supuesto, de que sus votantes o incluso sus dirigentes estén de acuerdo con esto, sino de que sus acciones políticamente conducen a ello. Cuando decimos que la nueva política ayuda en España a consolidar el Proceso de Precarización, y con él al mantenimiento en el poder del PP y la reducción a su mínima expresión del PSOE, no presentamos una teoría de la conspiración sino que se está utilizando a estos dos nuevos partidos para lograr la máxima de que siempre gobierne el Partido Popular. Y a los hechos nos remitimos.

De esta forma, se provoca un, otro,  hecho paradójico en política, tal y como otras veces también ocurre. Este hecho paradójico es que un partido perfectamente instalado en el establishment de la política española y europea, como es el PSOE, se convierte por motivos ajenos tanto a su trabajo como a su voluntad en la única esperanza que tienen las clases trabajadoras de parar el Proceso de Precarización. Efectivamente, y lo decimos nosotros no proclives al Partido Socialista como cualquiera que lea este blog podrá ver, el PSOE es la única esperanza que nos queda para ser capaces de, primero, limitar y, segundo, acabar con este proceso dominado por las oligarquías. Y no lo decimos porque creamos que el Partido Socialista sea un compendio de ideales y sus dirigentes sean realmente de espíritu progresista, sino porque su propia supervivencia, y por lo tanto la supervivencia de su aparato como casta privilegiada, guarda relación necesariamente con enfrentarse al Proceso de Precarización. Y no lo pueden hacer, aunque ellos probablemente estén de acuerdo con las medidas oligarcas, porque son conscientes de que su público y mercado, hablemos así para entendernos mejor pues la política es también un mercado, no lo comprenderían. Efectivamente, la militancia socialista mayoritaria es de izquierdas y no estaría dispuesta a asumir esto. La única posibilidad de la supervivencia del aparato del PSOE es negarse a la Precarización.

Es decir, lo que estamos intentando explicar es que sólo una oligarquía, el aparato político del PSOE, nos puede ayudar a salvarnos de la otra en este preciso momento y exclusivamente por su propio interés.

Una vez alguien con mucho conocimiento de causa me indicó que la política era una mierda. No cabe duda de que esto sea así, pero también es verdad que nuestra vida no escapa a esa condición y, por lo tanto, debemos movernos en el terreno en el cual realmente estamos. Nuestra acción política no puede buscar ahora grandes ideales ni la construcción de una sociedad utópica. Pero todavía es posible, y necesario, que un pensamiento progresista en política se sitúe en la actualidad en la defensa de la situación de estado social y democrático de derecho alcanzado por la transición española para, por ejemplo, el año 2006 y posteriormente perdido: ese es nuestro objetivo. Y que ese limitado ideal dirija toda nuestra actuación no quiere decir que renunciemos a todo proyecto de futuro, pero sí quiere decir que ante la urgencia de los acontecimientos que acontecen no podemos por menos que a su vez responder con urgencia. Eso se llama realmente Política.

lunes, agosto 29, 2016

VIDA INTERIOR/153: EL CHELI SOBRE BERLÍN/6

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser  feliz.


Lucha de miradas

Hegel no puede aguantar mi mirada cargada de Dialéctica 
desde mis gafas progresivas de 800 €.

jueves, agosto 25, 2016

VIDA INTERIOR/152: EL CHELI SOBRE BERLÍN/5

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser  feliz.


Momias en el Museo Altes

martes, agosto 23, 2016

VIDA INTERIOR/151: EL CHELI SOBRE BERLÍN/4

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser  feliz.


Puerta de Isthar: cuando te quedas sin azulejos discutiendo con el seguro.
Museo de Pérgamo

(Sí, es triste que tantos estudios y al final solo 
se te ocurra esto ante la grandeza de la antigüedad)

domingo, agosto 21, 2016

EL BURKINI Y EL PENSAMIENTO PSEUDOPROGRESISTA

Un gran número de autotildados progres, y que indudablemente reflejan un pensamiento extendido entre la autoproclamada izquierda, ha reaccionado con virulencia a la prohibición de llevar burkini en ciertas playas de Francia. En su alegato contra la exclusión, señalan la libertad absoluta de la mujer para poder llevar la ropa que crea conveniente y estiman que, por lo tanto, cualquier tipo de  acción sobre esto no es sino un ataque a la libertad individual. Así, incluso se ha llegado a caracterizar como una muestra más de eso que se llama patriarcado, que por cierto es algo que nunca existió pero que queda muy bien en los artículos de opinión de la prensaprogresistadeladeverdad, y como un ejemplo claro de micro o macro, o quizás súper, machismo.

Nosotros, como casi siempre, vamos a hacer aquí un análisis aburrido sobre la cuestión pues sólo al final trataremos concretamente el problema. Pero es que, como casi siempre también, nos parece que es más importante la idea previa que subyace a la crítica de la prohibición del llamado burkini que todo lo demás.

Nuestra idea central va ser intentar demostrar que esa idea que hemos referido, a saber: que la mujer utiliza esta prenda de forma libre, refleja una mentalidad socialmente conservadora y una creencia absolutamente ingenua sobre lo que verdaderamente son los hechos sociales.

Efectivamente, la idea de que las mujeres musulmanas, y exclusivamente ellas pues no son las de otra religión e incluso dentro del islam solo una parte aunque desgraciadamente creciente, se pongan el burkini se considera por parte de los pseudoprogresistas, en primer lugar, como una especie de triunfo individual de estas personas que logran así superar las condiciones sociales de la malvada sociedad occidental. La tesis para defender esto es que el uso del burkini sería un grito contra el culto al cuerpo y de la cosificación de la mujer característico de nuestra sociedad consumista y superficial. Sin embargo, y curiosamente, hay que decir que no hay una sociedad que dé mayor importancia al cuerpo que la musulmana, pues todo su anhelo es tapar la anatomía femenina por sus presuntas connotaciones excitantes. Así, la religión musulmana es triunfadora en el culto corporal, pues mientras que la religión cristiana solo se preocupa obsesivamente de los genitales, la musulmana busca obsesivamente esconder cualquier parte, incluso llegando al punto de hacer invisible el cuerpo también en la representación artística. Por todo ello, pretender presentar una especie de religión musulmana que en realidad protege a la mujer del su cosificación corporal es sencillamente no entender nada del fondo puritano y castrador que el islam tiene sobre el cuerpo, y en concreto para el cuerpo femenino, y qué va incluso mucho más allá, y ya es ir más allá, de ese mismo elemento castrador característico de la religión cristiana.

Así, ya vemos como la religión musulmana, desde luego, no puede ser presentada como una ideología contraria al culto al cuerpo sino que es una ideología preocupada extraordinariamente por él. Así pues, defender la presencia del burkini como una crítica feroz a la cosificación del cuerpo no lleva sino a interpretar que la persona que así lo hace no entiende el islam.

Sin embargo, la crítica fuerte a la prohibición del burkini viene dada por el argumento de que lo que se busca impedir es que la mujer vista como lo desea, de una forma libre, y sin tener en cuenta los prejuicios. Y esto, que sería muy bonito en un mundo ideal, sin embargo no aguanta un mero análisis que explique realmente cómo funcionan los hechos sociales.

La idea de que las mujeres musulmanas llevan libremente el burkini y se trata de una elección personal e individual tiene al menos dos errores. El primero, es creer que los hechos sociales son hechos individuales y que, por lo tanto, se pueden juzgar de una perspectiva meramente personal de voluntad individual. El segundo, más filosófico, es que confunde libertad con autonomía.

Explicamos –y sí, va a ser otro rollo-.

En la sociedad como tal no existen hechos individuales sino hechos sociales. Juzgar los hechos como meramente producto de una individualidad y voluntad pura es un error que no debe realizarse si queremos hacer una sociología verdadera. Efectivamente, todos y cada uno de nuestros actos están socializados y esto quiere decir que reciben la influencia directa de la sociedad a la cual pertenecemos y que su significado no guarda relación exclusiva con nuestro deseo sino con el modo social mismo. El hecho de que yo vaya con traje a trabajar puede resultar una idea personalísima, de hecho soy el único profesor que va con traje y corbata todos los días al instituto y también soy el más atractivo, pero no está exenta de una relación social determinada  y por eso voy con traje y corbata y no se me ocurre, ni se me ha pasado por la cabeza, ir con toga. Y así, cuando me levanto por las mañanas, no considero ni tan siquiera la posibilidad de ponerme la toga o una falda tableada, aunque tengo unas piernas preciosas, sino que como mucho me plantearía la posibilidad de ir con corbata o, por ejemplo, con una hortera camiseta y vestido cual mozo de almacén -obsérvese aquí mi clasismo-.

Del mismo modo, la mujer que lleva un burkini no lo hace envuelta en una independencia prístina y sin tener nada que ver con la religión islámica, sino que lo hace precisamente porque cree que un dios inaccesible le contó a su profeta una serie de ideas dictándoselas a través de un arcángel. Todo ello, como se ve, muy racional. Y entre esas dictaduras –obsérvese el sutil juego de palabras- viene una donde se fija el derecho de la religión a dictar normas sobre el propio cuerpo y su exhibición y la supremacía del varón sobre la mujer. De esta forma, los dos, la señora del burkini y yo mismo, hacemos actos socializados y lo que hay que juzgar es ese acto socializado y no la intención o no del sujeto. Argüir así la absoluta libertad de la mujer al llevar el burkini es tan absurdo como si yo creyera que tengo absoluta libertad en llevar corbata y que la llevaría en cualquier momento histórico o sociedad porque tengo mucha personalidad.

Pero además hay algo más de acuerdo a esta idea de la socialización. Los hechos sociales no solamente reflejan lo que los individuos desearían que reflejaran sino que también reflejan códigos sociales determinados e ideas sociales previas a la propia intención subjetiva.

El hecho de que me ponga corbata en el Instituto hace que los alumnos de 1º de ESO inmediatamente me pregunten si yo soy el director -a lo que yo contesto que no, aunque merecería serlo- porque la idea de llevar corbata implica en la sociedad actual, independientemente a lo que yo opine sobre ello, una jerarquía social determinada: como ninguno de mis compañeros va con corbata, lógicamente los niños tienden a pensar, de acuerdo a la socialización, que soy yo el personaje más importante, lo cual sin duda es un acierto por su parte. Del mismo modo, cuando una mujer se pone un burkini no está expresando su libertad absoluta para llevar la prenda que quiera, sino que está reflejando socialmente su sumisión a unas reglas, presuntamente dictadas por un arcángel a un profeta -lo cual por cierto ya dice mucho sobre cómo considerarla desde un punto de vista emancipador-. Así, cuando una mujer se pone un burkini o un velo islámico no está defendiendo su independencia como mujer sino que lo que está haciendo es asumir su propia condición femenina como un hecho que tiene siempre un aspecto tentador y maligno y que por eso hay que camuflar. Está asumiendo, en definitiva, su condición de animal inferior que solo adquiere la igualdad como mascota de compañía.

De esta forma, hay un conflicto legal y otro, distinto, político. Se podrá discutir si es conveniente o no prohibir legalmente el uso del burkini, por ejemplo nosotros mismos somos contrarios a prohibir sin más el uso del velo en la escuela, pero siempre, al menos desde una posición progresista, habrá que criticar su uso por lo que él significa. Políticamente, siempre que una mujer se pone burkini, salvo que lo haga en un contexto determinado donde quede claro y patente que es una crítica,  lo que está haciendo es una alabanza a un sistema en el cual las mujeres deben ser sumisa y obedecer a los hombres porque lo dice Alá –y Mahoma, que es su profeta-. Y no nos parece, al menos a nosotros imbuidos de ese malvado espíritu ilustrado tan etnocentrista y alejado del respeto a todas las barbaries, que esto sea un elemento progresista a defender.

Pero, aún hay algo más. Que algo se haga libremente no quiere decir que se haga de forma autónoma. Ciertamente, cualquier persona normalmente actúa de forma libre y ,en este caso en concreto, las mujeres libremente se ponen el burkini. Sin embargo, al hacerlo renuncian necesariamente a usar su autonomía como sujetos racionales.  Es decir, están negándose a decidir de acuerdo a su razón sobre su propia vida como sujetos y se convierten así en objeto de tradición religiosa. Efectivamente, la autonomía consiste en que la causa del comportamiento radica en la razón del propio sujeto, mientras que cuando las mujeres se ponen el burkini lo que están teniendo como causa de su comportamiento son creencias religiosas que ellas mismas suponen que proceden de un mundo trascendente y, por lo tanto, de algo que es ajeno, heterónomía, a su propia razón: obedecen acá a Alá –sí, estoy graciosillo-. Por ello, cuando los pseudoprogresistas defienden que las mujeres actúan libremente, sin duda tienen razón pero hay algo en la idea de progreso que va más allá de la mera libertad y es la exigencia de la autonomía. De hecho, lo que debemos defender es que la diferencia entre lo progresista y lo no progresista es que los progresistas defendemos la autonomía mientras que los no progresistas lo que defienden es la heteronomía, es decir que principios ajenos a la razón propia del sujeto, como pueda ser la religión o por ejemplo la idea de nación o  de patria como entre los paletos nacionalistas, deben definir los comportamientos y las leyes que rigen a las propias personas.

¿Debe prohibirse entonces el burkini? Este es un tema distinto donde deben entrar también cuestiones sociales, de utilidad y orden público. ¿Debe defenderse intelectualmente el uso del burkini? Solo si, como ya hemos demostrado, alguien cree o bien que hay dioses que hablan a través de ángeles o bien que las mujeres son animales inferiores. Por todo ello, nosotros que pretendemos ser ilustrados y por ello, y con ello, de izquierdas, consideramos que el burkini es una basura intelectual y social y que no puede defenderse. Y por la libertad no solo de la mujeres sino también de la humanidad. Porque si las mujeres no son libres no lo seremos nadie.

viernes, agosto 19, 2016

VIDA INTERIOR/150: EL CHELI SOBRE BERLÍN/3

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser  feliz.


La Santísima Trinidad

Yo soy el guapo. Los otros son Marx y Engels.

martes, agosto 16, 2016

VIDA INTERIOR/149: EL CHELI SOBRE BERLÍN/2

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser  feliz.


Ensoñación B-17

Llegando a Berlín.

lunes, agosto 15, 2016

VIDA INTERIOR/148: EL CHELI SOBRE BERLÍN/1

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser  feliz.


Reselfie en Berlín

Yo he estado en Berlín.
Yo he estado.
Yo.

lunes, agosto 08, 2016

VIDA INTERIOR/147: ...Y UN ENCUENTRO

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser  feliz.


Louis, presiento que este es el comienzo de una hermosa amistad.



viernes, agosto 05, 2016

VIDA INTERIOR/146: UNA (otra) PÉRDIDA

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser  feliz.


A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata le requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

lunes, agosto 01, 2016

viernes, julio 29, 2016

ABSTENCIÓN Y GOBIERNO

El Partido Popular pide insistentemente la abstención del PSOE para poder llegar al gobierno.

Y también la de los jueces.

miércoles, julio 27, 2016

CAPITALISMO Y VERANEO

En el siguiente artículo pretendemos explicar algo que puede resultar peligroso a la postre en cuanto a la metodología empleada. Efectivamente, lo que queremos hacer es a través de una realidad concreta, como es en este caso el veraneo, explicar cómo el desarrollo del Capitalismo va generando determinado tipo de personalidad y cómo influye directamente en la vida de los individuos. O diciéndolo de otro modo, queremos establecer la preeminencia del ser social sobre la conciencia individual –nota: obsérvese mi cultura extraordinaria citando así, como quién no quiere la cosa, a Marx-

Todo esto quiere decir que vamos a intentar defender que  existe una relación concreta entre la forma de vida que la gente se aplica libremente durante el verano, y este libremente no es una ironía, y el desarrollo del moderno Capitalismo. Lo que pretendemos explicar es por qué se da un caso tan singular cómo es el siguiente: durante el verano la gente reniega de cualquier tipo de concentración intelectual y busca aquello que se presupone como relajado porque, y esta palabra es la importante, está de vacaciones. Es decir, las vacaciones laborales incluyen algo más que no realizar trabajo asalariado.  

Efectivamente, resulta curioso que durante el año la misma gente que ahora no lo hace, consume sin cesar noticias de contenido intelectual, de artículos de contenido político social o filosófico e incluso mantiene conversaciones sobre estos temas. Sin embargo, al llegar el verano se produce una extraordinaria metamorfosis que les lleva a renegar de esto y convertir su vida en una transformación acorde a las vacaciones laborales.

Lo interesante aquí, es que del mismo modo que el proceso productivo individual, el trabajo para quién lo tiene definitivo eso sí, cesa durante el veraneo, en las vacaciones el fin de la jornada laboral implica también el fin de una relación social “seria” con el mundo y el inicio de una más “relajada”: la vida debe ser ahora divertimento. El verano no es una época para ser serio sino que debe ser una época para la holganza y también para el puro gozo sin ninguna pretensión que vaya más allá de ello. Es así como que la vida se toma un respiro en verano, del mismo modo que la producción laboral se lo toma. Si es que a esto se le puede llamar vida.

Y esto es lo que nos parece básicamente interesante. Efectivamente del mismo modo en que se corta la producción laboral, al menos para quien tenga trabajo, en el verano también se produce la situación en la cual el sujeto se encierra sobre sí mismo y se sitúa en una realidad que considera como realmente propia, como su propia vida donde toda producción social, e incluso influencia de la realidad exterior, no fuera con él. Es así que el verano resulta el triunfo definitivo de ese proceso ideológico que nosotros hemos denominado como alienación negativa en el cual el sujeto siente que su vida real es puramente individual, que no tiene nada que ver con la realización social y que, por lo tanto, solo la puede vivir una vez que se aleja definitivamente de esta sociedad y, con ello, cuando ha dejado la producción laboral donde el sujeto no se identifica consigo mismo sino que se ve dominado por el malvado sistema de producción capitalista.

De esta forma, aparentemente con el verano nos encontraríamos ante un extraordinario proceso de liberación de los individuos en el cual se mostrarían tal y como son realmente, desarrollando así su yo interior. Incluso, se observa en la propia vida de los estudiantes, fundamentalmente los universitarios, que lejos de encontrar su realidad personal en el proceso de aprendizaje lo encuentran en el proceso de ocio veraniego: por fin somos libres, exclaman en las redes sociales.

Pero al lado contrario de la apariencia, como casi siempre ocurre en la Filosofía, está la verdad. Todo esto no es sino el triunfo definitivo del Capitalismo. Y de lo que se trata aquí es de explicar, primero, qué tiene esto que ver con el desarrollo del Capitalismo y, segundo, qué tiene esto de verdadero o de falso en cuanto a la formación de la personalidad.

La relación que guarda esto con el desarrollo del Capitalismo no es difícil de descubrir. Como ya hemos señalado repetidas veces en nuestro análisis del sistema económico, el Nuevo Capitalismo ya no explota el trabajo humano sino que explota la vida humana como tal al convertirse esta, en la producción laboral y el consumo, en producción incesante de beneficio capitalista. De esta forma, desengáñense, las vacaciones son también proceso productivo capitalista exactamente igual que el proceso laboral. Lo único que cambia es la forma concreta de producción individual de mercancías que se da en este proceso pero no el hecho de la mercantilización del tiempo gastado en el mismo. De forma similar a como el trabajador vende su tiempo para producir mercancías en el mercado laboral, el consumidor, usted y yo de veraneo –aunque yo soy un tío rebelde y antisistema- compramos tiempo de ocio para conseguir llevar adelante lo que creemos nuestro proyecto vital y con ello se produce necesariamente también beneficio capitalista. Así las vacaciones realmente no son sino un proceso de producción capitalista tan real como el propio proceso productivo. O dicho de otra forma: usted no se va de vacaciones, usted produce de otra manera. Ah, y yo también.

En segundo lugar, está el tema de eso que se llama desarrollo personal. Efectivamente, hay gente que se encuentra a sí misma en vacaciones y hay gente que encuentra conchas. La vida es, dicen, una caja de sorpresas. Pero, fuera de la falsa apreciación de la subjetividad, las vacaciones son el momento absoluto del triunfo de la alineación negativa ya comentada. Recordemos brevemente que esta consiste en la idea que se hace creer a los sujetos de que su identidad como yo es independiente y se sitúa por encima de todo el modelo social, que a su vez se considera como falso y malvado.  La idea clave de todo el proceso de alienación negativa es la idea de que el individuo se sienta por encima del modelo social. Y ya puede ser a través de vanagloriarse en sí mismo por el mero hecho de tener mucho músculo, foto en la playa en paños menores, por ser una persona sensible y culta, selfie delante de una obra de arte, o por el hecho de considerarse por encima de toda esa gente que vota, por ejemplo, al Partido Popular. Incluso, por escribir este artículo en verano. Así, en verano el individuo refuerza su “encuentro consigo mismo” dentro de la apariencia de una vida realizada como sujeto cuando en realidad solo es una mercancía en el mercado. La vida en verano es tan falsa como en invierno. O en otoño y primavera.

Cada instante de la vida ha devenido en producción capitalista. Por eso la vida humana ya es mercancía absoluta. Y por eso, el capitalismo ha llegado a ser un sistema totalitario. También, en la playa.

jueves, julio 14, 2016

RESUMEN SAN FERMÍN 2016

12 animales heridos durante los encierros.
60 animales muertos en las plazas de toros.

La barbarie no es cultura.

martes, julio 12, 2016

ASOCIACIÓN LIBRE DE IDEAS: ERREJÓN (PODEMOS) Y MARÍA OSTIZ

1.- Iñigo Errejón, profesor de universidad y de Podemos:
Un pueblo no se construye en torno a un programa electoral ni a un programa de gobierno. Un pueblo es básicamente una comunidad que tiene solidaridades compartidas y que se emociona, ríe y llora junta, y eso se hace fundamentalmente con el arte y la estética, mucho más importante que con los programas. Y eso tiene que ver con la generación de mitos, de fechas compartidas, de canciones nuevas - no que reflejen derrotas viejas - canciones que nos emocionen juntos, de símbolos, de banderas, poemas, de narraciones que nos cuenten nuestra historia y que sean capaces de emocionarnos en común y referenciarnos en común.
(Aquí el vídeo, a partir del minuto 19:50)

2.- María Ostiz, cantante de los 70-80.


Un pueblo es, un pueblo es, un pueblo es
abrir la ventana una mañana y respirar,
la sonrisa en el aire en cada esquina...

lunes, julio 11, 2016

CAPITALISMO Y DESARROLLO SOSTENIBLE/2

En el artículo anterior de esta serie habíamos encontrado la pregunta a contestar: ¿es compatible el Capitalismo con un desarrollo sostenible? Con esta pregunta, decíamos, buscábamos conocer si se podía desarrollar el Capitalismo de forma mundial sin provocar un colapso medioambiental. Ahora vamos a intentar contestar a esto.

Para ello, debemos plantearnos un análisis de los dos factores en juego: la Naturaleza y el Capitalismo.

En 1798, Malthus predijo de forma irrevocable la hambruna mundial por el aumento de población. Hoy tengo chuletitas de cordero para comer.
En 1970, el llamado Club de Roma señaló indudablemente, ahora sí, la hambruna mundial. Pero luego tengo postre y café y copa.
Cada año se anuncia un futuro apocalipsis. Para cenar, unas alitas de pollo con ensalada.

¿Cuál es el problema? Que estas predicciones se basan en un carácter esencial de la naturaleza y por tanto en la idea de esta como algo estático. Y de eso derivan dos juicios erróneos: uno de carácter político y otro económico. Expliquemos.

Cuando nosotros hablamos de naturaleza lo hacemos sin duda acerca de un sistema. Para que exista un sistema es necesario que se dé una relación entre sus elementos y que se mantenga un equilibrio. Sin embargo, el  error surge por considerar que este sistema de equilibrio es una armonía donde nada falta y nada sobra, una realidad donde hay una proporción y correspondencia adecuada entre las diferentes partes. La naturaleza es un sistema sin duda, pero no una armonía. Efectivamente, existe un prejuicio que es la creencia de la naturaleza como un sistema que busca una armonía entre sus integrantes porque se considera que el sistema ideal es el cerrado: en él nada falta y nada sobra por la perfecta proporción de sus partes. Eso se ve muy bien reflejado, por ejemplo, en el tema de las llamadas especies invasoras que son tratadas como si vinieran a romper eso que se llama ecosistema –repitan conmigo: ¡¡ningún cangrejo es ilegal!-. Y este ecosistema se presenta a su  vez como algo cerrado y estático.

Así, este prejuicio, que en realidad tiene elementos comunes con la chorrada del diseño inteligente en cuanto que considera la naturaleza como obra de arte,  inunda todo el ecologismo y es la clave para entender el malthusianismo de toda predicción. La naturaleza es un sistema cerrado y armonioso y todo elemento que lo interfiera es malo. Y como hay una armonía preestablecida toda interferencia es además inmoral. Y como es mala y antinatural resulta lógicamente imposible superar este sistema sin ser castigados, tal y como se predice cada 25 años más o menos con la catástrofe definitiva, aunque los datos señalen permanentemente lo contrario.

De esta forma, a través de transformar un mero concepto metodológico, como es naturaleza, en un sujeto real, le naturaleza, es como se construye el juicio moral ecologista sobre la maldad de intervenir en ella. La naturaleza, y esa es la clave de toda la ñoñería ecologista,  es como debe ser –armoniosa, perfecta y buena-  y cualquier acción que modifique esto será mala.

Pero en realidad no se trata aquí sino de la presencia de la vieja idea del creacionismo disfrazada con elementos evolutivos. Así, la idea clave de todo este ecologismo ñoño es la idea, como ya hemos referido, de diseño pues presupone que la naturaleza es un hecho armonioso con esencia propia en la cual, además, los humanos son la permanente especie invasora de la que hablábamos antes. Sin embargo, la naturaleza no existe como tal y lo único que existe son unas relaciones dinámicas en las cuales solo sobreviven los individuos, ni tan siquiera las especies,  que se hayan adaptados.

El segundo punto fundamental es el carácter pseudoeconómico del límite de crecimiento del Capitalismo. Esta teoría plantea que hay un límite en la producción y que por tanto es imposible crecer más allá de ello sin acabar con el planeta.  Hasta aquí la teoría en su obviedad es verdadera. El problema es que la idea tiene un presupuesto engañoso pues extrapola la situación actual a la futura. Efectivamente, el análisis de Malthus en sí mismo no era incorrecto pero tenía un error. Mientras  que él ya había admitido que la población crecía de forma geométrica, cosa novedosa, aun defendía que la producción tenía que hacerlo necesariamente, y a lo sumo, de manera aritmética como si el modelo productivo no pudiera cambiar. Y esto vuelve a ocurrir ahora con la cantinela de la producción y el consumo imposibles de mantener. Porque efectivamente el modelo de producción actual y el consumo actual son imposibles de mantener, como demuestra el calentamiento global,  pero eso no implica que el Capitalismo actual esté costreñido al consumo y producción actual. Es decir, si podemos demostrar que el Capitalismo puede cambiar su modelo productivo y de consumo sin dejar de ser Capitalismo, entonces el Capitalismo puede llevar adelante un crecimiento sostenible e indefinido.

La clave de todo esto está en analizar la producción capitalista. La idea clave es si necesariamente la producción capitalista debe ser altamente contaminante. El drama aquí es confundir Capitalismo con industrialización.

Efectivamente, la producción industrial es una condición necesaria del desarrollo capitalista pero no es el Capitalismo. La esencia del Capitalismo no es la industria sino la mercancía. Su finalidad, por tanto, no es producir objetos sino producir mercancías   Desde luego, hay ciertas mercancías que además son cosas u objetos, pero ser mercancía no implica ni tan siquiera tener existencia empírica ¿Qué significa eso?

Necesariamente, el desarrollo del Capitalismo se relaciona con la producción incesante y creciente de mercancías y esa es precisamente la esencia del Capitalismo. Pero el hecho de que sea la producción de mercancías y no de cosas nos ayuda a entender algo. Pongamos un ejemplo.

¿En que se basa el Capitalismo financiero? En la producción de mercancías. Lo que ocurre es que estas mercancías, que es el dinero -no confundir con su representación que son billetes y monedas- físicamente no existe y sin embargo produce valor y beneficio siendo así una mercancía. ¿Qué quiere esto decir? Que la producción necesaria e incesante de mercancías, eso sí, para el Capitalismo no implica siempre  un proceso industrial de transformación de la naturaleza  física. De hecho, la industria del software y virtual  sería un ejemplo de todo un proceso industrial, y así es en todos sus sentidos, sin apenas soporte físico en su consumo. Por tanto, una parte del  desarrollo capitalista se ha independizado de la producción material y se puede desarrollar sin tocar nada físico o con un mínimo de soporte material. Y eso es así porque la esencia de la mercancía no es producción material  sino valor económico.

Sin embargo, y en segundo lugar, no cabe duda de que hay otro factor de producción de mercancías, inevitable a su vez, que necesita de la transformación industrial. Y es aquí donde aparentemente surge la cuestión: resulta imposible compaginar el incremento productivo necesario para esta producción de mercancías con el equilibrio ecológico. Sin embargo esto es también una falacia.

Hasta la fecha la naturaleza no ha sido mercancía sino materia prima de la producción. Esto lo han tenido en común todos los sistemas productivos de la historia. Sin embargo, el salto cualitativo en este aspecto es que, siguiendo la lógica capitalista en su totalitarismo, todo absolutamente, como ya se ha hecho así con la vida humana o la cultura, debe convertirse en mercancía. Para decirlo con una sola frase que solemos repetir: si la gente muerte de hambre en África, y no en Europa, no  es porque  la explotación sea mayor allí sino al contrario, porque el moribundo subsahariano no es mercancía y el rollizo europeo, sí. De esta forma, entramos así en una dinámica nueva: si el equilibrio sostenible -es decir, si la conservación de la naturaleza y la propia naturaleza- pueden convertirse en mercancía sobrevivirá. Pero además, con ello, se conseguirá un nuevo triunfo del Capitalismo como sistema totalitario pues llegará al punto máximo de su extensión convirtiendo en mercancía el mundo humano –el propio ser humano y la cultura-, la producción manufacturada –los productos técnicos y tecnológicos- y la propia naturaleza –yendo más allá de su propia realidad como materia prima-.

¿Lo conseguirá? Ya se lo cuento, porque ahora yo me voy a la cama. Aunque de la emoción no sé si voy a dormir.

martes, julio 05, 2016

#SALVEMOSLAFILOSOFÍA: MÁS CERCA EN MADRID

EL PSOE PRESENTA UNA PROPOSICIÓN EN LA ASAMBLEA DE MADRID PARA PEDIR LA OBLIGATORIEDAD DE 
ÉTICA E HISTORIA DE LA FILOSOFÍA 

El Grupo Parlamentario Socialista de la Comunidad de Madrid ha presentado una Proposición no de Ley (PNL) en la Asamblea de la Comunidad de Madrid para que la Ética de 4º de ESO e Historia de la Filosofía de 2º de Bachillerato sean materias de libre configuración autonómica y comunes y obligatorias para todos los alumnos. 

 El próximo curso, 2016-2017, estas dos materias desaparecerán del currículo con la entrada en vigor de la LOMCE desapareciendo todas las materias de Filosofía de la Educación Secundaria Obligatoria y eliminándose igualmente la Historia de la Filosofía en 2º de Bachillerato. 

Ante esta situación, el PSOE y el grupo Podemos ya invitaron a la REF_Madrid (Red Española de Filosofía, sección Madrid) a intervenir en la Comisión de Educación de la Asamblea el pasado 8 de junio, donde así lo hizo Enrique P. Mesa García, miembro de la REF y presidente de la Asociación de Profesores de Filosofía de Madrid. 

Tras esta intervención, el Grupo Socialista de la Asamblea de Madrid decidió registrar el 30 de junio una Proposición no de Ley para el próximo pleno de la Asamblea donde se pide textualmente 
Reorganizar el currículum de 4º de la ESO dentro de las capacidades de la libre configuración autonómica para incorporar la materia de Ética como materia común y obligatoria de todos los alumnos.
Reorganizar el currículum de 2º de Bachillerato dentro de las capacidades de la libre configuración autonómica para incorporar la materia de Historia de la Filosofía como materia común y obligatoria de todos los alumnos. 

 Pues eso.
#SalvemoslaFilosofía