miércoles, febrero 10, 2010

(sentirse como teniendo media) PENSIÓN

La voz de alarma sobre la imposibilidad de mantener el actual sistema de pensiones ha partido esta vez, en un ejercicio de responsabilidad al que sin duda ya nos tiene acostumbrado, del propio gobierno. Tras ella han surgido, como feroces carroñeros, la mayoría de los contertulios, ya sea con conocimiento o sin él de lo que decían, y la opinión publicada. Pero, tal vez, lo más interesante, es que se ha pretendido que la defensa de la propuesta de modificación regresiva del sistema de pensiones, porque es a peor para el trabajador, no se hacía desde una determinada visión política sino desde la incontestable realidad: era necesaria. Así, se presentaba a la reforma a peor de las pensiones, la degradación efectiva del servicio, como un hecho inevitable y avalado por el conocimiento científico neutral: es economía. Y, por consiguiente, nadie, excepto los ignorantes, parecía poder oponerse. Y debíamos creer a los expertos.

Sin embargo, este artículo, dentro de nuestras posibilidades y nuestra ignorancia, pretende, en primer lugar, rebatir los argumentos empleados para señalar la necesidad e inevitabilidad de dicha reforma, tal y como se proclama, y defender la hipótesis de que nuestra sistema de pensiones es viable. Pero no queremos quedarnos ahí sino que pretendemos –como siempre pretenciosos- analizar porqué, si nuestra hipótesis es cierta, se quiere sin embargo, y lejos de la verdad científica, presentar el sistema público de pensiones español como condenado técnicamente al fracaso. Es decir, mostrar qué interés está detrás de ese análisis que se autoproclama neutral y técnico.

Vayamos, primero, con la parte estrictamente económica. Para empezar una aclaración no tramposa: efectivamente, el sistema de pensiones español es un sistema de reparto y no de capitalizacion. Esto quiere decir, grosso modo, que aquello que está usted pagando ahora no es una inversión para su futura pensión sino el dinero con que se pagan las actuales pensiones: se gasta, para entendernos, en los pensionistas actuales. Efectivamente, usted paga las pensiones actuales y las generaciones futuras, mis alumnos entre otros, pagarán, presumiblemente, la suya. Y la mía. Esto es así, una razón, porque al iniciarse el sistema, que antes no existía, era la única manera racional y justa de hacerlo: los que se iban a jubilar no habían cotizado su propia pensión y por tanto un sistema de capitalización hubiera sido imposible para ellos: no había inversión personal. Pero también es así porque se trata no de un sistema solidario, repugnante palabra, sino de justicia social: si uno ha trabajado toda su vida, y en cierta medida eso es también contribuir al bienestar social, merece unas condiciones dignas de retiro que no tengan que ver, necesariamente, con su base de cotización. Así, el sistema de reparto era una opción política frente a otras.

Ahora bien, se asegura, y este es el quid de la cuestión, que este sistema es inviable tal y como está. Y se señalan para realizar dicha afirmación una serie de hechos: primero, un asunto demográfico pues cada vez hay más viejos en detrimento de población trabajando; y, segundo, que la economía, como consecuencia lógica, no podría mantenerlo.

Empecemos por el primer argumento: la demografía demuestra, se nos dice, que habrá un mayor número de viejos que de jóvenes y, por tanto, de no cotizantes pensionistas frente a trabajadores cotizantes. Obsérvese un primer dato: en esta interpretación interesada, población y cotizantes son idénticos. Así, se puede hacer la falacia de extrapolar los datos actuales de cotizantes al futuro solo haciendo la regla de tres. Por ejemplo, si actualmente hay un 60%, número elegido al azar pues luego daremos cifras exactas, de población cotizante, al disminuir el número total de población en edad de trabajar y mantenerse el de cotizantes este disminuirá lógicamente pues ese 60% lo será sobre menos número (del mismo modo como un 10% de la población china es más que un 10% de la española). Así, el número de cotizantes es invariable respecto al de población. Y bajo esta falacia se presenta todo el desarrollo posterior. Pero, la falacia es solo falacia. Porque los cotizantes no son el núcleo de la población en edad de trabajar sino sólo los que efectivamente trabajan. Y en España son pocos en relación al porcentaje –y no, precisamente, porque aquí haya más vago-.

Efectivamente, en España los cotizantes son ciertamente bajos fundamentalmente por tres factores: el paro, la escasa presencia de la mujer en el mercado de trabajo y la economía sumergida. Cuando un trabajador cobra un salario de forma legal, cotiza a la Seguridad Social y por tanto alimenta el fondo de pensiones. Sin embargo, si alguien está en edad de trabajar y no lo hace no cotiza y, por consiguiente, no genera ingresos en el fondo para las pensiones futuras. En España hay más de cuatro millones de parados que no cotizan para las pensiones. Ello implica, aproximadamente, un 20% de la población activa que si cotizaran, al menos en su mayor parte, los fondos económicos para las pensiones públicas se multiplicarían extraordinariamente. Es decir, el futuro de las pensiones tiene que ver con reducir el paro, en primer lugar.

Pero, en segundo lugar, nuestra tasa de empleo femenino es bajísima en comparación a la UE. Efectivamente, estamos por debajo de la media, y vaya países que tiene la media, y estamos, por ejemplo, 20 puntos por debajo de Dinamarca (73% entre los nórdicos frente a un 53% para España) o 14 puntos por debajo de Holanda. Pero, ¿eso quiere decir que las mujeres españolas son vagas y no trabajan? ¿Por qué los distintos gobiernos no lo incentivan? Pues es sencillo, como España está por debajo de la Unión Europea en gasto social, son, precisamente, las mujeres quienes en gran parte realizan esa indispensable labor y por ello, aunque realmente trabajan, no cotizan. Y que conste que aquí no pedimos que a las mujeres se les pagara por esto, pues sería reaccionario al condenar a las mujeres de clase baja a su ambiente para siempre, sino que sencillamente los gobiernos no fomentan la incorporación de la mujer al trabajo en España porque en realidad es una forma de ahorra gasto social –a costa, explico, de negar derechos a esas mismas mujeres-.

Y, tercero, queda algo. En España la economía sumergida alcanza, como mínimo, un 20% del Producto Interior Bruto. Y con ella hay toda una mano de obra que trabaja pero no cotiza. Ya sé que usted, amable lector de derechas, conoce a un amigo que conoce a un vecino que a su vez leyó en internet que hay un fontanero que es un golfo. Pero desengáñese: la inmensa mayoría de los trabajadores en economía sumergida lo son porque no pueden ganar dinero de otra forma. Y, adivinen, tampoco cotizan.

Así, el argumento demográfico es falaz porque no tiene en cuenta que la economía española presenta elementos de cotización propios que si se solucionaran incluyendo a los sectores arriba indicados añadirían a un altísimo número de cotizantes con la misma población y por tanto sin necesidad de extender la cópula reproductiva. Pero hay más. Porque efectivamente las pensiones españolas solo se nutren de las cotizaciones específicas pero no del resto de impuestos. Y esto sí es una decisión política. Sería fácil, puesto que sería un derecho ciudadano, que el fondo de pensiones recibiera también dinero de los impuestos, tanto directos como indirectos, que, por ejemplo, con tanta gracia nos ha subido el gobierno presuntamente izquierdista de Zapatero –nota: ¿alguien de esa presunta izquierda que nos acusaba de derechistas por desenmascar hace ya tiempo al presidente del gobierno nos va a pedir perdón alguna vez?-. Si hay dinero para financiar los reinos de taifas en que se han convertido las autonomías con los impuestos, auténtico agujero negro de la economía nacional, ¿no lo hay para financiar las pensiones? Es, por eso, la financiación de las pensiones no solo un asunto técnico, ya desmontado, sino político: hay cosas que interesan y cosas que no. Y la financiación autonómica es mantener una élite política, por eso interesa y aunque se vote en contra se coge el dinero y se corre, y las pensiones no.

Pero, ¿por qué no? ¿Acaso subirá la edad de jubilación a los 67 años? Desengáñense y respiren tranquilos: no. O al menos no en mucho tiempo. En realidad la propuesta es un globo sonda que tiene otra finalidad –repetida varias veces-: generar una inquietud que active una respuesta en fondos privados. Efectivamente, en España los servicios públicos van poco a poco privatizándose en una vía subsidiaria: se mantiene la oferta pública pero se financia, con dinero público, la privada. Esto ya se ha hecho en educación, la concertada, se desarrolla en sanidad, siendo Madrid un buen ejemplo, y se pretende ahora generar en pensiones. El sector financiero español es, seguramente, la parte de la economía nacional más poderosa y, curiosamente, la única que, exceptuando ese engendro que es la caja de ahorros, no ha recibido aún la prebenda de la financiación de un servicio público. Generar incertidumbre en la clase media sobre sus pensiones, incertidumbre cierta sin duda visto nuestro parlamento, implica generar un estado de opinión favorable a los fondos privados de pensiones. Garantizar luego que estos fondos ya no sean individuales sino, favoreciéndoles por ley, de empresa o sector en detrimento del público es un siguiente paso –que por cierto ya se empieza a hacer en ciertos sectores-. El negocio financiero, inmenso, está servido: un alto número de españoles cada mes cotizarán pública y privadamente. Y el nivel de inversión en las finanzas privadas promete mucho. Un gran negocio es, ¿cómo se llama?, una decisión técnica económica y política. Y además, aquí sí, inevitable: porque beneficia a unos a favor de otros. Pero, no crean, eso no es explotación capitalista, que es más serio que todo esto, sino solo rapiña.

9 comentarios:

Unknown dijo...

Hola Enrique,

Permiteme que te hable de tu y te llame por tu nombre porque nos conocemos (he sido alumnos tuyo en el Duque de Rivas en segundo de Bachillerato hace 6 años) aunque probablemente no te acuerdes de mi. Antes de seguir una aclaracion: estoy escribiendo desde Alemania y el teclado no tiene para poner acentos...

Primero, enhorabuena por tu blog. Lo leo muy a menudo y es muy gratificante poder seguir aprendiendo cosas nuevas desde la distancia (espacial y temporal).

Lo segundo, me parece un buen analisis sobre las pensiones excepto por un punto. Cito textual: "La inmensa mayoría de los trabajadores en economía sumergida lo son porque no pueden ganar dinero de otra forma."

Yo la cambiaria por: La inmensa mayoría de los trabajadores en economía sumergida lo son porque nadie tiene voluntad de ganar dinero de otra forma. Empezando por los sucesivos gobiernos y terminando por cada todos y cada uno de los ciudadanos.

Desde mi punto de vista todo comienza en la falta de conciencia social. En España no esta mal visto, ni genera ninguna alarma decir que no has pagado IVA por una reparacion, ya sea porque te han ofrecido los servicios sin IVA o porque has regateado para quitarlo. Obviamente la persona que te ofrece ese servicio obtiene una ventaja a corto plazo puesto que se vuelve mas competitivo frente a otras que te obligan a pagarlo, asique ambos obtienen beneficio, todos felices.

Los politicos de pequeños pueblos y ciudades (Rivas, por ejemplo) no son mas que "ciudadanos rasos" que conviven dia a dia con "reparaciones sin IVA". No nos olvidemos que luego los pequeños politicos con proyeccion son los que se presentan a elecciones regionales (Fausto Fernandez por IU por ejemplo) y son los mismos que han mamado el "?lo quieres sin IVA o con IVA?". De esta forma podemos seguir ascendiendo todo lo alto que queramos en la piramide.

El mayor cancer que tenemos es esta falta de resposabilidad, que otros llaman la picaresca española. Podremos cambiar de gobierno mil veces y aplicar mil politicas distintas pero si la base de la poblacion no modifica su conducta no servira de nada y lo unico que estaremos haciendo es flagelarnos durante mas tiempo.

Un saludo desde la ciudad natal de la madre de Kant

J.Frutos

odradek dijo...

se trataría por consiguiente de entregar el dinero de los cotizantes que así lo deseen a gestoras financieras privadas?

y esas gestoras, obviamente, utilizarían ese capital para sus operaciones mercantiles (con sus cuentas opacas y su dinero b, seguramente prometiendo mayor interés a sus clientes pero con evidentes riesgos de quiebras, estafas, etc...)?

es decir, quienes optasen por ese modelo ingresarían la parte de sus cotizaciones relativa a pensiones en financieras privadas que gestionarían ese dinero a su antojo, sin rendir cuentas pero con la posibilidad de ser keynesianamente rescatadas en caso de crisis, por ejemplo?

Don Güapo dijo...

Sólo acierta en la primera parte de la exposición.

En lo demás, no.

Las razón del anuncio era propagandística, y los destinatarios, los mercados.

No se pueden crear nuevos impuestos para cubrir el déficit del sistema de pensiones porque está prohibido. Y no se pueden incrementar los que existen porque drenarían la demanda y afectarían a la competitividad.

Cambiar el destino de los existentes (acabar con las CCAA, como insinúa) es un brindis al sol, ya que éstas gastan casi todo en sanidad, educación y servicios sociales, y el aparato administrativo que gestiona ese gasto, no es fácil de reducir.

El sistema de reparto funciona bien, y el pacto de Toledo (tanto se ingresa, tanto se gasta) es su garantía.

El impuesto que significan las cotizaciones (30% del salario para las empresas y 7% para los trabajadores) es finalista y bien gestionado por la TGSS. Lo único que se hace es adecuar el cálculo (que es lo que se hará) aumentando el prorrateo de años. Se hizo en 1985 y en 1995, pasando de 2 a 8 años, en el primer caso y hasta 15 en la actualidad.

Perder parte de la pensión es un efecto intrínseco de cualquier sistema de reparto, ya que siempre estará sometido a los avatares demográficos y económicos.

Lo del si trabajaran más mujeres... si no hubiera economía sumergida...etc es desconocer cómo se forma el minuendo que, como le dije, es el que es, y siempre lo ha sido así en cualquier época y en cualquier sociedad.

Por cierto, la patronal que agrupa a los gestores de fondos de pensiones, ya se manifestó en contra de la reforma fiscal que limitó la deducción en IRPF por aportaciones a fondos y planes de pensiones. Fue una reforma absurda, pues esos instrumentos de ahorro capitalizado, ilíquidos y conservadores, son un fabuloso instrumento de inversión. En el futuro, sólo significará más carga para el sistema público.

En los temas económicos de carácter estructural, como el de las pensiones, utilizar el futuro pluscuamperfecto del subjuntivo y llegar a conclusiones filo conspirativas, es una equivocación. De verdad.

Jordi dijo...

"No se pueden crear nuevos impuestos para cubrir el déficit del sistema de pensiones porque está prohibido. Y no se pueden incrementar los que existen porque drenarían la demanda y afectarían a la competitividad."

PALABRA DE DIOS

"éstas gastan casi todo en sanidad, educación y servicios sociales,"

PALABRA DE DIOS

"el minuendo que, como le dije, es el que es, y siempre lo ha sido"

PALABRA DE DIOS

Por cierto, la patronal que agrupa a los gestores de fondos de pensiones, ya se manifestó en contra de la reforma fiscal que limitó la deducción en IRPF por aportaciones a fondos y planes de pensiones. Fue una reforma absurda"

PALABRA DE DIOS

AMEN

PS:¿Es usted una persona?

Enrique P. Mesa García dijo...

D. Javier: antes de nada, saludos. Siempre es un placer reencontrar a antiguos alumnos y más en situación internacional. Y ahoraD. Javier, es que sospecho que estamos hablando de dos cosas diferentes. Usted está hablando de autónomos que estafan el IVA y yo estoy habalndo de trabajadores a cuenta ajena a los que no se les legaliza y por tanto no cotizan. Por supuesto uno puede ver una mala acción moral en esos autónomos, pero en el otro caso lo que hay es una explotación laboral pues al trabajador no le interesa, ni a corto ni a largo plazo, no cotizar. Son dos casos distintos.
D. Odradek: no creo que eso que usted expone vaya a ocurrir. Yo creo que la idea es más sencilla. Se trata, como ya se ha hecho otras veces, de generar un estado de opinión favorable a los fondos privados -cosa que por cierto no lo veo mal-. Además, como muy bien señala D. Guapo, estos fondos estaban de capa caída debido a la última reforma que les había quitado parte de su atractivo. Es decir, la idea no es que desaparezcan las pensiones públicas, sino que se combinen con las privadas. Lo que sí creo que se hará es aumentar el periodo de cotización para el cálculo porque eso, además, sí haría más actrivos los fondos privados.
D. Guapo: pèrmítame usted que le conteste en un artículo porque lo suyo es más largo. Igualmente, me gustaría que me permitiera poner íntegro su comentario, es una cuestión de cortesía, para contestarle. Lo que sí ya le digo es que ahora estoy liado con otras cosasy será durante la semana que viene.
Hala, un saludo a todos.

-_- dijo...

Me ha gustado tanto el artículo como las intervenciones. Enlazo el escrito en mi sitio, en los comentarios de un artículo afín.

Cordialmente,

Enrique P. Mesa García dijo...

Por un error, he borrado, tal vez con cierto componente freudiano, por qué no, he borrado el siguiente comentario que D. Odradek ha dejado en el blog:

pero los planes de pensiones privados son un producto para gente que ingresa bastante dinero, la mayoría de asalariados, mileuristas y demás familia no creo que puedan permitirse ahorrar una parte de su sueldo para hacerse un plan privado de pensiones, no?

Pedir disculpas a D. Odradek y dejar aquí el comentario. Contesto mañana que ahora estoy corrigiendo.

Un Oyente de Federico dijo...

Cada vez que gobierna el PSOE se repiten los mismos augurios, no habrá dinero para las pensiones y la Seguridad Social está en quiebrá.
Durante el gobierno de Felipe González se dio el bum de los planes de pensiones privados, Nationale-Nederlander llenaba todos los espacios publicitarios. Hasta yo, entonces un incauto, me hice uno, liquidado años después, durante el gobierno de Aznar.
El otro tic el de la quiebra de la SS, entonces se echaba la culpa a que los abuelos llenaban las consultas y se llevaban muchas cajas de Almax que luego no utilizaban. Se tomaron medidas —al menos en Madrid— de adjudicar los ambulatorios alejados del domicilio del destinatario, como método disuasorio.

Creo que no ha entendido todo el fondo del texto de su alumno —Javier—. La economía sumergia, no lo es por necesidad, lo es porque aporta más beneficio que la legal. es la más rentable de las economías.
Genera dinero negro —o B si lo prefieren— libre de impuestos. Una empresa tendria que pagar a Hacienda del 25 al 30% de ese dinero si fuera legal.
Los trabajadores que cobran en dinero negro lo pueden compatibilizar con otros subsidios como el paro, invalidez, salario de integración.

Cuando las empresas tenían regulado (tope máximo) el número de horas extraordinarias que podían hacer los trabajadores, estás se pagaban fuera de nómina con dinero negro

Casi todos los progres tienen a una suramericana limpiándole la casa (no verá ud una albaceteña o a una salmantina haciendolo). Sin darla de alta en la Seguridad Social y sin contrato de trabajo. A la que pagan una media de 9 euro la hora —en el mejor de los casos— pero que luego ellas complementan con el Salario de Integracion, que de estar dadas de alta legalmente no tendrían derecho a percibir.
También tendrían que estar dadas de alta en autónomos.
Si Ud. calcula que esta suramericana trabaje 5 horas diarias, los 22 días laborables de media al mes, y le suma el Salario de Integración. Verá como supera en mucho a cualquier mileurista que trabaje legalmente 8 horas diarias. Además con un dinero libre de impuesto y que, al no figurar, no impide seguir recibiendo otro tipo de prestaciones o subsidios.

En otra casa donde vivía me toco hacer de presidente de la comunidad de vecinos (y mi señora de primera dama) y como soy así de facha exigí todas las facturas con IVA. Fue una sorpresa para los proveedores. El de la empresa de limpiezas me confesó que para el era un problema el tener que cobrar sin IVA a todos sus clientes, pues no podía justificar a Hacienda, como generaba el dinero para pagar los salarios legales de sus empleados. Y tampoco le interesaba tener empleados sin asegurar, cualquier accidente de un empleado sin seguro o la denuncia de uno de estos, supondría su ruina. Me incluyó el IVA pero sin subir el costo total.

odradek dijo...

cierto, don oyente, esto está lleno de gente que no paga el iva. en el último mes me ha pasado dos veces. me ofrecen sin iva o con factura pagando el iva. como soy tonto lo pago religiosamente.
o me dicen que no me dan factura. y yo pregunto: pero tú declaras? y titubean antes de decirte que sí pero no todo todo.

luego hay gente partidaria de lo que llaman insumisión fiscal. los anarquistas, antisistema y gente de ésa.
en algunos lugares han inventado monedas locales basadas en la productividad real, en el valor de uso y no en el valor de cambio.
pioneras son las horas de íthaca, un pueblo en el estado de nueva york. con esa moneda simplifican muchas transacciones acercándose al trueque. aquí se han probado clones pero creo que no han funcionado. allí sí. la gente declara sus totales al fisco, pero hay un montón de intercambios que no están monetarizados. obviamente, se sustenta en el acuerdo de toda la comunidad sobre el valor de las cosas.
son experiencias interesantes de convivencia.