"Ilustración es la salida del hombre de su culpable minoría de edad."
jueves, marzo 02, 2017
miércoles, marzo 01, 2017
martes, febrero 28, 2017
lunes, febrero 27, 2017
domingo, febrero 26, 2017
sábado, febrero 25, 2017
viernes, febrero 24, 2017
jueves, febrero 23, 2017
miércoles, febrero 22, 2017
martes, febrero 21, 2017
lunes, febrero 20, 2017
Y OTRA VEZ MOSTRANDO MI ENCANTO REVOLUCIONARIO
Y esta vez, se van a divertir...
En el Centro Cultural El Madroño
Lunes, 27 de Febrero a las 18 horas.
Esto es un sinvivir por la revolución.
En el Centro Cultural El Madroño
Lunes, 27 de Febrero a las 18 horas.
Esto es un sinvivir por la revolución.
lunes, febrero 13, 2017
DE NUEVO, DIRIGIENDO A LAS MASAS
Con la modestia que me caracteriza
¿Por qué soy tan sabio?
¿Por qué soy tan inteligente?
Les invitó a nuestra mesa redonda del próximo día 22 de febrero donde vamos a intentar explicar por qué vamos a la huelga el día 9.
La LOMCE sigue vigente, no lo olviden.
¿Por qué soy tan sabio?
¿Por qué soy tan inteligente?
Les invitó a nuestra mesa redonda del próximo día 22 de febrero donde vamos a intentar explicar por qué vamos a la huelga el día 9.
La LOMCE sigue vigente, no lo olviden.
sábado, febrero 11, 2017
MAQUIAVELO VUELVE DANDO LECCIONES SOBRE PODEMOS
La idea clave de la filosofía política de
Maquiavelo, olvídense ustedes de ñoñerías, es que la finalidad última del Príncipe
es mantener y acrecentar su poder. Es decir, que toda institución con poder
tiene como objetivo primordial, al cual va a sacrificar todos las demás, seguir
manteniéndose con dicho poder o acrecentarlo. Y esta finalidad última, si bien
Maquiavelo por motivos históricos la sitúa en la figura personalizada del
príncipe, la sociología posterior nos ha señalado que pertenece no tanto a las
voluntades particulares sino a la institución como pura entidad objetiva y, por
lo tanto, como sujeto. Esto quiere decir que las instituciones con poder, como
por ejemplo un partido político determinado, tiene como finalidad lograr más
poder y que este objetivo no es necesariamente la finalidad de cada uno de los
individuos que la conforman. Las personas pueden ser idealistas, o no. Lo
maquiavélico no son los individuos sino las instituciones políticas. Y en esta
tensión permanente entre la institución como sujeto y los ideales personales,
la política se desarrolla. Y nos ayuda a usted, a mí y a todos.
Todo lo que ahora está ocurriendo en Podemos,
como todo lo que ocurrió antes en el PSOE, es producto de las primeras elecciones
celebradas en diciembre del 2015. Efectivamente, en esas elecciones es donde se
dibuja perfectamente el futuro panorama político español y en concreto la
crisis a las que se van a ver abocados tanto el Partido Socialista como
posteriormente Podemos. Cuando Pedro Sánchez, para salvar su liderazgo, procede
a intentar conseguir llegar al gobierno, Podemos se niega a darle su apoyo. En
una versión infantil del asunto, el equipo de Sánchez pretendería llegar al
Gobierno para salvar a España del Partido Popular y Podemos se negaría a apoyar
al Partido Socialista porque consideraba que no podría cumplir con él su
proyecto de transformación de la sociedad española. No está mal, si se cree en
los cuentos de hadas sin embargo la realidad es otra.
Pedro Sánchez era consciente, como después se
demostró, de que la única forma que tenía de salvar su liderazgo era conseguir
llegar a ser presidente de gobierno pues el Partido Socialista no hubiera
podido prescindir entonces de él como secretario general. Eso explica su
insistencia en llegar a dicho cargo y también que estuviera dispuesto a pactar
con Ciudadanos. A su vez, que Podemos no pactara con el PSOE no se explica por
una especie de pureza ideológica, sino porque consideraba que en unas segundas
elecciones conseguiría superar al partido socialista en votos y escaños y
entonces se situaría como la fuerza fundamental de la izquierda española y no
sólo de ella sino también como el proyecto alternativo al Partido Popular. Por
lo tanto, en ambos casos se trataba de una lucha por mantener y acrecentar el
poder. Y lo que ocurre, y que explica todo lo que ha pasado después, es que el
cálculo era erróneo, se había desarrollado mal la primera condición que Maquiavelo había
puesto al gobernante que era la astucia, y todo el proyecto fracasa tanto para
Pedro Sánchez como para Podemos.
Efectivamente, los dos grupos políticos bajan
su número de votos en las siguientes elecciones y por lo tanto disminuyen su
capacidad de poder. Y aquí vuelve de nuevo Maquiavelo.
Esto ocasiona un cataclismo que en ambas
organizaciones es aprovechado por el sector que busca incrementar su poder para
poner en jaque al que hasta entonces había dominado la institución. Se declara
una guerra civil cuya finalidad última tampoco es mantener la pureza de la
institución y los grandes ideales, sino conquistar el poder por parte de unos y
mantenerlo por parte de otro.
La historia del PSOE ya
la conocemos y sabemos que en breve Susana Díaz, probablemente la más
inútil de todos los posibles candidatos a acceder a la secretaría general, nos
dirá que llevada por su obligación política va a intentar conseguir el máximo
puesto de representación del mismo. Y habrá gente que la crea.
Pero lo que nos interesa ahora es la historia
de Podemos. Recordemos algo fundamental de nuevo: el maquiavelismo no se aplica
directamente a los individuos, que podrán ser egoístas o altruistas, idealistas
o interesados, sino que se aplica a la institución y a la lucha institucional.
Cuando Podemos hace la apuesta por el sorpasso
y se niega a apoyar a Pedro Sánchez por ello, hábilmente el sector errejonista
vincula esta decisión a la figura personal de Pablo Iglesias. Esto es así porque
sabe que si triunfa, y hubiera habido sorpasso,
la situación hubiera sido la misma para ellos pero que si fracasara, tal y como
realmente ocurrió, la situación les beneficiaría de forma extraordinaria con
vistas al próximo congreso que debía celebrarse. Así los errejonistas actuaron
hábilmente de acuerdo al principio de la astucia maquiavélica: dejaron manos
libres al príncipe para que éste actuara conociendo que ninguna circunstancia,
ni el éxito ni el fracaso, les restaba poder aunque una les permitiría
acrecentarlo.
Lo cierto, es que el sorpasso no se da, la
unión con IU genera más problemas que soluciones, aparte de hacer desaparecer a
IU, y el paraíso se rompe. Y es ahí donde surge el conflicto. El sector errejonista
ve la oportunidad de acrecentar su poder y el sector Iglesias ve la amenaza de reducirlo.
Y para mantener su poder, el sector
Iglesias, la corte, busca identificar el liderato con el equipo del líder y es
ahí cuando estalla auténticamente el conflicto. Pues el conflicto en Podemos no
es sobre la figura de Pablo Iglesias, que todos los podemitas están dispuestos
a asumir cuando menos y probablemente a poner una foto suya encima del
televisor quitando la del Che Guevara. El problema de poder es la corte que rodea
al Príncipe. Es decir, el problema surge en la institución y no en las
personas.
Así, el auténtico problema en Podemos estalla
por el control de la institución, en este caso del grupo político. Los
errejonistas se vuelven absolutamente democráticos porque comprenden que con
este procedimiento su poder aumenta o al menos son capaces de cortar el poder
del otro colectivo. A su vez, los pablistas de pronto descubren las excelencias
del centralismo democrático, ya no se llama así, porque entienden, y con razón,
que una institución absolutamente democrática reducirá el poder del líder que
curiosamente es de los suyos. De esta forma, la lucha no se ejercita entre
Errejón e Iglesias, sino que se ejercita entre sus respectivas cortes. Y esto, una vez más, lo ha visto muy
bien el propio equipo de Errejón, bastante más espabilado por cierto que el de
Iglesias, al centrarse en la diferencia entre el órgano de gobierno del partido
y el secretario general, solo, y ese solo es tramposo, luchando por lo primero y
dejando libre el campo al glorioso Pablo Iglesias para que siga siendo el jefe,
aunque eso sí, buscando reducir su mandato en tiempo.
Y todo esto explica también el comportamiento
del tercer sector en pugna, que aunque minoritario es muy importante, como son
los Anticapitalistas. Efectivamente, el partido Anticapitalista ya existía
antes de la formación de Podemos y su poder político era nada o poco. Sin
embargo al integrarse en Podemos consigue una cuota de poder relativamente
importante, infinita en comparación a la anterior, y por lo tanto su interés
como institución es mantener dicho poder o acrecentarlo. Para mantenerlo le
basta con que Pablo Iglesias siga siendo secretario general, eso le garantiza
una guerra permanente con el PSOE y por lo tanto que un posible pacto PSOE-Podemos
se dificulte. Pero la situación del nuevo Congreso lleva los anticapitalistas a
algo más y es a comprender que, si gana el equipo de Errejón, ellos a la larga
van a perder poder pues este es más partidario de abrirse al sector que
actualmente vota PSOE e incluso de llegar a acuerdos con el Partido Socialista
haciendo prescindible absolutamente al sector de extrema izquierda que
electoralmente en España es mínimo. Por ello los anticapitalistas, debajo de su
mascarada de presentarse a todo como organización independiente, buscan la
victoria de Pablo Iglesias en todos los frentes pues es su forma de mantenerse
poderosos.
Pero toda esta situación maquiavélica no es
solamente aplicable a la institución Podemos, repetimos que no necesariamente a
las personas que pueden estar en Podemos por motivos absolutamente altruistas o
idealistas como creemos que la mayoría lo están, sino que también afecta al resto
de los partidos políticos en cuanto a lo que vaya a pasar en Vistalegre.
Efectivamente, el sector del Partido
Socialista que actualmente gobierna la institución y todo el sector Susana Díaz
están deseando que gane por aplastante mayoría Pablo Iglesias. Esto es así
porque saben que al ganar deberá girar a la izquierda y radicalizar el discurso.
Así curiosamente, lo que interesa a Susana Díaz y su grupo es la victoria del sector
más radical de Podemos pues les aleja de su cuota de mercado electoral. Diciéndolo
en palabras maquiavélicas: les garantiza mantener y probablemente acrecentar su
poder. Aunque nunca llegue al gobierno.
Pero lo mismo pasa exactamente con el Partido
Popular y con Ciudadanos, que también desean de todo corazón que gane Pablo
Iglesias.
El Partido Popular sabe que está en el poder
porque no hubo pacto en las primeras elecciones generales entre el PSOE y Podemos
y por lo tanto le interesa que no exista posibilidad alguna de haberlo. Y la
mejor garantía para ello es que Pablo Iglesias tenga todo el control del
movimiento político y no sólo sea su secretario general. Del mismo modo, Ciudadanos,
que poco a poco se va convirtiendo cada vez más en un apéndice del Partido
Popular que era para lo que estaba pensado, ve como la negativa de Podemos a
pactar le llevaría ser el único partido bisagra que permitirá gobernar o al
PSOE o al Partido Popular, convirtiéndose así en imprescindible para ambas
formaciones y por lo tanto en mimado por ellas.
Sin embargo, al sector de Pedro Sánchez del
PSOE le interesa sobremanera que triunfe el aparato político de Errejón pues le
permitiría presentarse al propio Partido Socialista como el dirigente que ha
parado a Podemos en el sorpasso y como el único que a su vez es capaz de pactar
con ellos y conseguir gobernar en España. De esta forma, Pedro Sánchez apoya a
Errejón no porque considere que su discurso es más afín en lo político y en lo
social sino porque, como institución política y repetimos que no necesariamente
de forma personal, considera que sus posibilidades de mantener y acrecentar el
poder son mayores.
Y Maquiavelo solo diría una cosa más: que
gane el mejor. Porque hay que ser deportivos.
jueves, febrero 09, 2017
VIDA INTERIOR/162 : AUTORRETRATO/4 (que ahora se llama selfie)
¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser feliz.
Sigo queriendo ser un tío rebelde. Yo también quiero ser partisana. Es más, incluso quiero ser tan rebelde que incluso no me dé verguenza, ni ajena ni propia, poner que soy partisana. Porque yo soy así.
Y también, porque también soy así, quiero ser un tío sensible. Incluso, fíjense qué sensible, como una tía sensible. Más allá del género, más allá de los genitales.
Por eso, presento aquí mi corazón.
Porque había dudas de que lo tuviera y es falso.
Porque yo también me emociono cuando pienso en
feminizar la política
la nación de naciones
la sonrisa de la gente
los niños filósofos
los gatitos de internet
mi tarjeta VISA
Debajo de estos tablones, late mi corazón...
Sigo queriendo ser un tío rebelde. Yo también quiero ser partisana. Es más, incluso quiero ser tan rebelde que incluso no me dé verguenza, ni ajena ni propia, poner que soy partisana. Porque yo soy así.
Y también, porque también soy así, quiero ser un tío sensible. Incluso, fíjense qué sensible, como una tía sensible. Más allá del género, más allá de los genitales.
Por eso, presento aquí mi corazón.
Porque había dudas de que lo tuviera y es falso.
Porque yo también me emociono cuando pienso en
feminizar la política
la nación de naciones
la sonrisa de la gente
los niños filósofos
los gatitos de internet
mi tarjeta VISA
Debajo de estos tablones, late mi corazón...
domingo, febrero 05, 2017
(Re)LEYENDO EL QUIJOTE (que yo ya me lo había leído, ¿eh?) /2
En nuestro
artículo anterior sobre el Quijote, comparábamos esta novela con dos obras anteriores y clásicas
como eran la Odisea y la Divina Comedia. En este segundo
artículo, pretendemos comparar la obra de Cervantes con la obra de un
contemporáneo suyo como es William Shakespeare. Lo que buscamos es presentar sus parecidos y sus
diferencias y elaborar desde ese punto de vista una idea sobre la importancia
del Quijote en la formación del sujeto moderno.
Cervantes y Shakespeare son
efectivamente coetáneos a finales del siglo XVI y principios del XVII. Además, podemos decir que ambos van a
reflejar en su obra el inicio del sujeto moderno,
conceptualizado poco después por Descartes, y comprendido como alguien que se enfrenta al mundo
para transformarlo de forma radical.
El primer parecido, y fundamental, es
que ambos autores presentan como protagonista de sus obras a alguien que se
enfrenta no solo a la adversidad sino al mundo tal y como está constituido.
D. Quijote y Hamlet -nota: a partir de ahora vamos a ir citando distintos
personajes shakesperianos para que se vea lo leídos que somos- no sólo sufren
peripecias personales sino que tiene un proyecto mayor: construir un mundo
nuevo. Además, este
enfrentamiento con el mundo no es meramente algo que tenga que ver con una
parte del mismo sino que tiene que ver, y solo puede ser solucionado, cambiando radicalmente la realidad. Efectivamente,
Macbeth,
otro ejemplo, sólo puede
sobrevivir a cambio de la destrucción absoluta del reino y Don Quijote solo
puede cumplir su sueño cambiando radicalmente la época en la cual le ha tocado
vivir por otra anterior y que además es ficticia. Así, los protagonistas de ambos
autores se enfrentan a la realidad de una forma absolutamente radical, en la
cual saben que su triunfo o es absoluto o no será.
Se
parecen también en que este enfrentamiento implica el fracaso en el anhelo del
héroe. Ninguno conseguirá su objetivo sino que la realidad se impone siempre al
esfuerzo individual. De hecho, habrá que esperar a Robinson Crusoe, a
principios del XVIII y tras la
revolución inglesa, para que el optimismo
burgués se imponga y pueda iniciar ese triunfo sobre la
realidad y la construcción de un nuevo
mundo. Ningún héroe trágico de Shakespeare triunfa y don Quijote acaba de la peor manera para un
caballero, dejándose morir en su cama.
Igualmente,
tienen parecido en un factor literario: en la conformación del protagonista de
la historia como un personaje. Tanto Cervantes como Shakespeare harán algo
absolutamente novedoso: crear personajes propios que, sin embargo, se
convertirán en prototipos. La diferencia aquí es fundamental con lo anterior.
Los personajes anteriores, desde los mitológicos hasta los religiosos pasando
por los épicos, son personajes previos a su explotación literaria y cuyo
modelo, por tanto, no es una creación literaria sino social. Los personajes fundamentales
son modelos sociales, que realmente existieron o no, a imitar y que se
presentan como ejemplares para la propia socialización. Son modelos de statu quo.
Sin
embargo, la creación tanto de los personajes Quijote y Sancho como de la larga
lista de los personajes shakesperianos son pura creación literaria que se
presentan a su vez como modelo de sujeto. Nos atraen por su lejanía con el
modelo social tradicional: perdedores y malvados –nota: incluso uno se imagina
los escándalos que hoy hubieran despertado ciertas obras de Shakespeare para la
corrección política de tanto mojigato-. Los personajes así huyen del modelo
social previo para crearse a sí mismos como modelos. Es un triunfo, en ambos
autores, de la autonomía literaria sobre la heteronomía social que hasta
entonces había dominado. Ya no será el modelo social el ideal del literario
sino que éste será capaz de crear personajes que, en su bondad o maldad, ideal
o cruda realidad, serán capaces de presentarse a sí mismos como modelo para el
desarrollo social.
Así
la obra de Cervantes y de Shakespeare
expresan la conciencia de un mundo distinto pero todavía no nuevo. Y es
importante este hecho. Ambas obras son conscientes de la crisis del mundo
medieval, frente al modelo Carlos V por ejemplo, pero son incapaces de
presentar una alternativa a ese mundo que se agota. El caballero D. Quijote no
puede dejar de mirar atrás en busca de esa tierra prometida y los personajes
trágicos de Shakespeare fracasan quedándoles solo la muerte. Habrá que esperar
a 1663 para que, en El Paraíso Perdido
de Milton, Lucifer se levante después de su derrota y expulsión para conseguir
convertir del Infierno un Cielo. Habrá que esperar 100 años para que Robinson
Crusoe convierta su isla desierta en la civilización.
Pero,
también hay diferencias entre los dos autores. Y esa diferencia está en la
conciencia de uno y otro.
Shakespeare
es consciente de que su obra es novedosa, no solo en el terreno técnico de la
composición literaria sino, especialmente, en la propia realidad de sus personajes.
Y por eso su campo de acción es el teatro. Sin embargo, Cervantes es todavía
una persona de mentalidad renacentista y no es consciente, como autor, de lo
que significa el propio Quijote: la obra, que él pretende como un juego
literario, le desborda. Expliquemos.
La
utilización de la estructura teatral le permite a Shakespeare el empleo de la
técnica del diálogo y el monólogo. Esto convierte en un proceso más sencillo la expresión de los sentimientos
de los personajes frente a una técnica puramente narrativa, la novela, donde
cabe una mayor intervención del lector al interpretar la acción que se narra.
Pero aquí no se trata de que la elección del aparato literario sea la causa
sino que es la consecuencia.
Efectivamente,
los personajes de Shakespeare son teatrales porque el autor solo puede expresar
la novedad de sus héroes a través de ese género. La complejidad
psicológica de los personajes shakesperianos es imposible todavía de plasmar
con el desarrollo de la novela del siglo XVI. De hecho, cuando Defoe escriba su
Robinson, tendrá que recurrir al
narrador en primera persona para poder cumplir la introspección, algo que a los
grandes novelistas del siglo XIX, por ejemplo, no les hará falta.
Sin
embargo, Cervantes, sin éxito en el teatro, no busca conscientemente la
creación de un personaje sino de un juego literario culto, incluso pedante,
propio de su época pero que se le escapa, especialmente en la segunda parte, de
las manos. D. Quijote no resulta creíble nunca fuera del juego que propone el
autor pues su propio personaje, excesivamente forzado, nos conduce a la
parodia. Efectivamente, incluso en sus discursos, que llegan a cansar y que no
son sino muchas veces la repetición del convencionalismo social de la época a
diferencia de Shakespeare, el Quijote carece de la capacidad de crear una
profundidad psicológica en el personaje, demasiado plano. Son discursos para el
público y no monólogos que surjan de la
conciencia personal como en el autor inglés. D. Quijote carece de psicología
propia más allá de su modelo inicial. E incluso, en el giro radical de su renuncia a la caballería, en unas pocas páginas al final,
se vuelve a ver lo mismo pues no surge de su interior derrotado sino de su duelo
externo perdido con el Bachiller. Pero, y ahí está su grandeza, es la propia
narración de sus aventuras, los hechos acaecidos y cómo son narrados, lo que le
convierten en un personaje fundamental. La evolución del ingenioso hidalgo, que
pasa de hacernos reír a estremecernos, no se refleja en su psicología sino en
la propia narración y sus aventuras. El Quijote se puede considerar por eso
como el primer héroe moderno auténticamente narrativo.
¿Que
queremos decir con esto? Que la importancia del personaje no está en su mundo interior – nota: qué repugnante
expresión- que es excesivamente plano en realidad , sino
en la forma de enfrentarse al mundo, que nos permite pasar de considerarle
ridículo a ser uno de nosotros. Y en esto se parece el hidalgo a Gregorio Samsa, protagonista de la metamorfosis
kafkiana, quien con su psicología pequeñoburguesa es un personaje ridículo pero
como sujeto sin embargo, y merced a la narración, nos hace ver en él al propio
sujeto actual y con esto a nosotros
mismos.
Así,
los heroes Shakespeare son sujetos modernos en sí mismos. D. Quijote, y también
Sancho, se convertirán en ello tras su
propia peripecia. D. Quijote es un héroe narrativo porque lo que cambia no es
él, idiota al principio y al final, sino nuestra visión de él merced al
desarrollo de su novela. D. Quijote es nuestra vida: ridícula.
La
obra de Cervantes resulta así el complemento de la de Shakespeare y viceversa.
Ambos asisten al fin de un mundo que parecía definitivo y ambos conocen que ese
ocaso debe resolverse. Ambos, a su vez, son incapaces de hacerlo en su propia
realidad. Pero si su interés fuera meramente historiográfico, como ha devenido
con el teatro de Calderón o de Lope por
ejemplo, su lectura se reduciría a la tarea erudita. Tiene que haber algo más
que nos impulse hoy a leer el Quijote. Y
eso, en otro rollo.
miércoles, febrero 01, 2017
VI EXPERIENCIAS DOCENTES EN FILOSOFÍA: OTRO AÑO MÁS
Ya estamos otra vez... Pues sí.
Como cada año volvemos a convocar las VI Experiencias
Docentes en Filosofía.
Un curso donde los ponentes cuentan de verdad qué hacen en
clase.
Un curso gratuito porque nadie cobra.
Un curso necesario entre tanto especialista que nos
profesores qué debemos hacer sin haber pisado nunca un aula.
Y si quieren ustedes más información, AQUÍ la tienen.
Del 18 al 28 de abril de 2017.
Y encima voy yo...
No sé, de verdad, a qué esperan para participar exponiendo
su experiencia o escuchando la de otros.
domingo, enero 29, 2017
ONDA MADRID: CITA EN VALLECAS
Pues resulta que OndaMadrid ha dedicado en su programa de radio Cita en Vallecas un espacio a la Proposición No De Ley que se aprobó por mayoría absoluta en la Asamblea de Madrid el pasado 22 de diciembre. Y resulta que hablo yo. Ustedes no me pueden ver, eso se lo pierden, pero al menos pueden escuchar mi viril voz y mi perfecta retórica.
Todo por la Filosofía (encima, sí, idealista).
Todo por la Filosofía (encima, sí, idealista).
miércoles, enero 25, 2017
VIDA INTERIOR/161: UN AÑO MENOS DE VIDA...
¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser feliz.
¿La vida empieza a los cincuenta?
Sólo si es que a esto se le puede llamar vivir.
PSDT: en la nómina de enero me pagan la paga extra atrasada. A veces, la vida me llena...
En estas que abro el Facebuk y me encuentro a un fornido señor con los brazos pintarrajeados que lleva puesta una camiseta que pone: "La vida empieza a los cincuenta".
Y en estas que, aunque yo soy más de cuervo, debajo aparece un ave de presa, un águila de esas, en actitud que pretende aparentar señorío. Y fortaleza también de esa.
Y en estas que como titular mal traducido añade: "Esta camisa es regalo perfecto para 2017"
¿La vida empieza a los cincuenta?
Sólo si es que a esto se le puede llamar vivir.
PSDT: en la nómina de enero me pagan la paga extra atrasada. A veces, la vida me llena...
domingo, enero 22, 2017
GAUDEAMUS Y GAUDEAMAS IGITUR E IGITAR
No y na cabe y caba duda y dudo de y da que y qua la y lo
universidad y universidada es y as una y uno lugar y lugor de y da honda y
hondo reflexión y reflexiona intelectual e intelectualón.
Por y par ello y ella nos y nas alegramos y alegramas de y
da esta y este iniciativa e iniciativo de y da un calendario y calendaria en aras y aros por y par la
y lo igualdad y igualdado entre y entra hombres y hombras y mujeres y mujeros.
En vanguardia y vanguardio de y da lucha y lucho por y par
los y las derechos y derechas civiles y civilas.
Así y asá felicitamos y felicitamas a los autores y autoras
del y dal calendario y calendaria auténticamente y auténticamenta igualitario e
igualitaria.
¡¡¡Viva y vivo la universidad y universidod de Granado y
Granado!!!
¡¡Gaudeamus y Gaudeamas igitur e igitar!!
lunes, enero 16, 2017
RESPUESTA AL DECANO: SALVEMOS LA FILOSOFÍA
Me levanto
y miro que llevamos recogidas cerca de 177.000 en la Plataforma Change.org bajo
el lema Salvemos
la Filosofía.
Leo El País y veo
que D. Jesús Zamora Bonilla, decano de la Facultad de Filosofía de la UNED, ha
escrito un artículo señalando los argumentos errados que utilizamos los que
defendemos una mayor presencia de la Filosofía en la educación.
En primer
lugar, nuestro autor asegura que no tiene claro que haya realmente una disminución
de la presencia de la Filosofía y nos ejemplifica su particular visión entre
apariencia-realidad con unos versos escogidos de Jorge Manrique. Como yo estoy
muy alejado de conocer la poesía renacentista, si es que Jorge Manrique era
renacentista, no voy a responder con otros versos por ejemplo de Garcilaso, que
este seguro que lo era que me acuerdo del BUP, sino con algo más trivial. Se llama LOMCE y ha
eliminado todas las materias obligatorias de Filosofía en la ESO y ha suprimido
la Historia de la Filosofía como
materia obligatoria en el Bachillerato. Así pues, el Ubi sunt de la Filosofía -a veces yo también, aunque profesor de
secundaria, soy brillante- no hay que buscarlo en pareceres y poesías sino en
algo tan palpable como el BOE: no son gigantes, es una Ley Orgánica.
A
continuación, D. Jesús Zamora Bonilla comienza a criticar las distintas razones
que se utilizan a favor de la Filosofía.
Nos señala
que resulta improcedente decir que la Filosofía pueda constituirse como un
pilar de la democracia. Para ello recurre al argumento de que la inmensa
mayoría de los filósofos han criticado la democracia como sistema político. Y
efectivamente en esto tiene bastante razón. El problema es que confunde la Filosofía
con la lista de los filósofos. Igual que la Literatura no es el conjunto de escritores,
eso es solo la Historia de la Literatura, la Filosofía no es meramente la suma
de sus teorías sino también algo más: una forma determinada de pensamiento
racional. La Filosofía es una forma racional, no la única, de pensar sobre el
mundo. Y esta forma racional de pensar sobre el mundo exige al menos dos
principios básicos como son la autonomía, que cada uno piense por sí mismo, y
el pensamiento crítico, que una verdad no se dé por satisfecha hasta haberla
razonado y argumentado convenientemente pudiendo ponerla siempre en duda. La Filosofía,
por tanto, es la forma de pensamiento cuya traducción al lenguaje político y
social es la democracia. La autonomía se traduce en el ideal de ciudadano y el
pensamiento crítico en la idea de revocación posible y real del gobernante y la
libertad de pensamiento. La propia Filosofía, en realidad, es democrática en su
saber como bien conoce el sapere aude
kantiano.
El segundo
argumento que se critica en el artículo es la idea de que la Filosofía
contribuye a nuestra realización como personas. De nuevo, aquí hay un error en
la propia base del argumento. Sería ingenuo defender que la Filosofía necesariamente
nos hace mejores personas. Sin embargo, también sería ingenuo pensar que ser
persona es una función estrictamente biológica. Ser persona es una construcción
social, cultural y vital que nos diferencia del resto de los seres vivos y que
nos hace tener, precisamente, personalidad:
ser propio y único. El conocimiento de la Filosofía no nos hace moralmente
mejores, pero sin duda nos hace más conscientes de nuestra propia relación con
el mundo, de nosotros mismos y de la realidad. Al hacernos más conscientes, nos
posibilita para ser más persona
puesto que el calificativo persona
implica esa forma de relación con la realidad que es la construcción de una
vida propia frente al mundo que nos rodea. Una persona sin Filosofía, hora es
de decirlo, será menos persona porque no tendrá un instrumento básico para
comprender la realidad. E igual ocurre con todo el contenido cultural: nos hace
persona. Es importante la erudición no como un fin sino como un medio de
construcción vital. La Filosofía no nos hace mejores necesariamente, pero nos
da instrumentos para poder serlo.
Por último,
aparece el argumento educativo. La idea que defiende el autor es que la desaparición
de la Filosofía no guarda relación con ningún temor a su, presunto, carácter
subversivo. En esto tiene razón. Por supuesto, no creemos que el PP esté en
contra de la Filosofía porque tema que su enseñanza va a provocar una revuelta
social. Más bien, lo que piensa el Partido Popular es que la Filosofía es
inútil del mismo modo que es inútil el arte o la música: distraen, como dijo el ministro Wert. Porque lo que se pretende, y
esto va más allá de la propia presencia o ausencia de la Filosofía en la
escuela, es generar una educación basada exclusivamente en la capacidad
adaptativa del sujeto a las nuevas necesidades de la producción económica: competencias
y solo competencias. Por eso, se critica tanto el contenido cultural tachándolo
de antiguo.
Quitar la
Filosofía de la escuela es la mejor manera de conseguir que agonice. Es ingenuo
pensar que la Filosofía cambia la sociedad, pero aún más ingenio es creer que
sin Filosofía el cambio social será a mejor. La Filosofía ha sido fundamental
en el anhelo de libertad de occidente. Y sólo en el mundo occidental, donde únicamente
hubo Filosofía, ha habido ese mismo anhelo de libertad. Si el futuro de la
humanidad debe inscribirse en la libertad será con la Filosofía, sin ella solo
cabe más esclavitud.
Miro otra
vez las firmas en Change.org y veo que ya hemos llegado a 177.000. Estoy seguro
de que D. Jesús Zamora Bonilla nos ayudará a cumplir nuestro lema: Salvemos la Filosofía.
miércoles, enero 11, 2017
HA MUERTO GONZALO PUENTE OJEA
Me acabo de enterar de la muerte de Gonzalo Puente Ojea. Cuando yo era joven y petulante intelectualmente, creía en eso de la profundidad y demás basura academicista, Puente Ojea me parecía que no iba al fondo de las cosas. Ahora que soy viejo y petulante intelectualmente, por otros motivos, creo que hizo una labor fundamental en el análisis de la religión en general y del cristianismo en particular en el pensamiento en español.
Me hubiera gustado escribir algo brillante sobre él, pero cuando alguien ya lo ha hecho y encima está mejor de lo que uno podría hacer es mejor leerle. Así que pueden ustedes leer lo que AQUÍ dice ese otro gran intelectual, en el sentido más noble de la palabra, que es D. Antonio Piñero sobre él.
Y como ni él creía ni yo creo en la eternidad solo queda decir que a veces parece que una vida intelectual ha sido digna de haber sido vivida.
lunes, enero 09, 2017
(Re)LEYENDO EL QUIJOTE (que yo ya me lo había leído, ¿eh?)/1
Sin lugar a dudas para mí, y
digámoslo claramente, el Quijote es un coñazo. Muchas veces la acción narrada
resulta extremadamente alejada del núcleo central de la novela, como por
ejemplo en las aburridísimas historias del Curioso
impertinente o del Cautivo que
están puestas en la primera parte con la intención parece de rellenar. Otras
veces, los diálogos se hacen eternos dando pie más a un discurso que a una
auténtica conversación entre personajes de novela. Así, podríamos decir que el
Quijote es un libro no demasiado grato de leer, al menos en su mayor parte.
Pero, sin embargo, el Quijote es un libro imprescindible. Y en esa lucha entre
lo aburrido y lo imprescindible es donde se va a mover nuestra reflexión sobre
por qué debemos leer el Quijote. Porque leer el Quijote, al menos una vez, es
una necesidad.
Para contestar a la pregunta de por
qué debemos leer el Quijote tendremos que asumir varios frentes. No pretendemos
hacer aquí, lógicamente ya que no sabríamos, un análisis erudito y completo de
la obra de Cervantes, sino que intentaremos explicar por qué, aún a pesar de
que nos aburramos haciéndolo, debemos sin embargo leer la novela completa y después
de haber pensado en más de una ocasión
dejarla, curiosamente, admirarnos ante su grandeza.
La primera razón por la que debemos leer
el Quijote es una razón cultural. No debemos entender la erudición como una
muestra pedante de conocimientos sino como la formación necesaria en una base
de contenido cultural que nos permita comprender los hechos históricos
acaecidos y también nuestro presente. El Quijote ha sido un libro fundamental
en la historia de Occidente y no solo en lo que sería la estética literaria
sino en la formación de un prototipo de sujeto que está detrás de toda la obra.
Por ello, leer el Quijote se convierte en una necesidad cultural para quién
desee comprender no sólo el momento histórico de la Modernidad entre los siglos
XVI y XVIII, sino también el momento presente como luego aclararemos.
Además, la erudición es un factor
fundamental no sólo ya para la elaboración de los juicios intelectuales, que
también se miden necesariamente por su contenido, sino también en la formación
de la propia personalidad. Ser culto es mejor que ser ignorante a nivel
personal. Y leer el Quijote forma parte de ese ideal de sujeto culto, como leer
La Odisea o la Divina Comedia. Hora es ya de decir que una educación democrática,
por cierto, debe tener contenido cultural que aprender. Y, ya de paso, que la
memoria es fundamental.
Así, la primera razón para leer el Quijote
es la necesidad de preservar, no en el museo sino en la vida cotidiana, la
presencia de las obras culturales que han llevado al ideal de sujeto en
Occidente y que de no ser capaces de mantenerlas en nuestra memoria real, y no
solo en el Google, se convertirán en una pieza de colección a las que poco a
poco irá cubriendo el polvo del olvido. Leemos el Quijote para actualizar
aquello que nos ha formado. Y para ir más allá.
Y efectivamente, sobre esto, debemos
hacer aquí una digresión –nota: ¡qué bien hablo!-. Para entender el valor
cultural del Quijote hay que remitirse a su diferencia con aquello que había
sido la cultura establecida hasta su época. Cuando hablamos de cultura
establecida, de cosmovisión, no nos referimos por supuesto a que cada uno de
los individuos tuviera que tener esa idea, cosa absurda, sino a la imagen ideal
que la sociedad del momento tenía de sí misma. Y cuando hablamos de sociedad
hablamos en realidad de la ideología dominante.
Efectivamente, el Quijote implica un
corte fundamental, que comparte con la obra de su coetáneo Shakespeare como
analizaremos en breve, en el ideal del sujeto. Para intentar explicar lo que
queremos decir vamos a comparar brevemente el Quijote con dos obras
fundamentales de momentos históricos anteriores. Estas dos obras fundamentales
van a ser por un lado la Odisea de Homero,
obra fundamental de la Antigüedad Clásica, y por otro lado la Divina Comedia de Dante, obra
fundamental de la Edad Media.
Vamos a hablar de tres protagonistas
distintos. El primero es Ulises, el protagonista de la Odisea. El segundo es el propio Dante, protagonista de la Divina Comedia. Y el tercero es Don
Quijote, protagonista de la obra de Cervantes.
En la Odisea Ulises busca volver a su hogar. Esto implica que existe un
hogar frente a un mundo exterior agresor, que es el que recibe a Ulises en su
periplo. Así la obra de Homero es la historia de una civilización que considera
que está construyendo un mundo propio frente a lo extraño y que tiene por lo
tanto un hogar común que es su propia cultura. Ulises, así, es un sujeto capaz
de volver a un lugar donde se siente a gusto y cómodo. El hogar de Ulises es el
mundo como debe ser. El ideal es Ítaca frente al mundo exterior agresivo. Y hay
que volver a Ítaca.
Del mismo modo que Ulises identifica
el mundo tal y como debería ser con su hogar, Dante identifica el mundo tal y
como debería ser con el Paraíso. Aquí, sin embargo, ya hay un salto importante
en referencia al propio Ulises. Para Dante, el Paraíso pertenece una
escatología, es decir, algo que va a ocurrir en el futuro y por lo tanto el
mundo terrenal no se puede catalogar como mundo como debería ser: algo le falta.
Sin embargo, esta promesa de paraíso se va a realizar independientemente a la
voluntad del propio Dante, o de cualquier sujeto humano, pues pertenece a una heteronomía
que es la del dios creador. Dios ha creado un mundo como debe ser, el Paraíso,
y el ser humano debe luchar para llegar a él. Y para conseguirlo debe obedecer
a ese mismo dios. Y obedeciendo a Dios, y no de otra manera, en ese paraíso Dante podrá juntarse con
Beatriz, su Dulcinea del Toboso, de forma real y auténtica. De esta manera, la Divina Comedia presenta una cosmovisión
en la cual si bien es cierto que el mundo tal y como debería ser se pospone a
una realidad futura, presentando por ello que el mundo actual no es ideal, sin
embargo se sigue manteniendo la idea de que esta unión entre la vida cotidiana
y la felicidad se dará a través de un ente trascendente que es Dios. Podemos
concluir, por tanto, diciendo que la Divina
Comedia presenta un mensaje tan consolador como la propia epopeya griega y
que consiste en advertirnos de que al final el mundo como realidad, el ser, y
el mundo como ideal, el deber ser, se unirán necesariamente.
Así pues, tanto Ulises como Dante, en
cuanto a sujetos de su propia obra, viven en un mundo donde es posible unificar
la realidad con el ideal que debería ser, o diciéndolo en frase célebre:
identificar el ser actual con el deber ser. Y es aquí donde el Quijote juega un
papel fundamental en la historia cultural de Occidente, justo es reconocerlo
que junto con su coetáneo que es la obra de Shakespeare.
Efectivamente, Don Quijote se
diferencia absolutamente y de forma radical tanto de Ulises como de Dante. De
Ulises, a pesar de imitar el modelo del viaje donde surgen aventuras, que será
un clásico en toda la literatura occidental, se diferencian en que Don Quijote
no tiene hogar. Efectivamente, el
caballero de la Mancha, de un lugar de
cuyo nombre no quiero acordarme, aunque sale de su casa sin embargo nunca desea
regresar a ella sino siempre partir. Y esta diferencia es fundamental con el
guerrero griego. Lo que Ulises desea es regresar a su hogar porque es el mundo
donde todo es cómo debe ser. Sin embargo, D. Quijote desea precisamente
abandonar su casa porque es el lugar donde no se le permite ser caballero y por
lo tanto construir el mundo como debe ser. Así del Quijote, carece de hogar y
esa es una de las claves fundamentales que construirán al sujeto moderno. El personaje
cervantino no puede identificarse con su propia realidad que, en realidad,
desprecia. No quiere ser hidalgo manchego sino caballero universal.
Y también a diferencia de Dante, Don
Quijote carece de paraíso. Ya hemos señalado que esta obra implica un paso
adelante en relación a Ulises. Mientras que el paraíso de Ulises es un lugar
concreto ya construido, el paraíso de Dante se encuentra más allá de su propia
contemporaneidad. Sin embargo, D. Quijote va incluso más allá de Dante al
situar su paraíso en un lugar imposible de alcanzar incluso en la trascendencia,
si es que acaso existiera. Mientras que Dante sitúa su final de la historia en
la superstición religiosa, Don Quijote la sitúa en una ficción novelesca,
demostrando así lo absurdo de la idea de un paraíso dado. Don Quijote carece
absolutamente de Paraíso y por ello, a su vez, su Dulcinea del Toboso nunca se
transforma, ni se transformará, en un ángel sino que siempre será una campesina
grosera. De esta forma, el caballero don Quijote no puede buscar un camino
hacia el paraíso, en palabras bíblicas de rockero: una escalera al cielo, sino
que debe conformar su vida como el lugar en el que la tarea le lleve hacia el
fin definitivo de la felicidad. D. Quijote debe convertir su mundo en un mundo
de caballerías: debe desfacer entuertos.
Así, D. Quijote ya se ha diferenciado
absolutamente de la tradición anterior.
En primer lugar se ha diferenciado de
la tradición clásica por negarse a situar el mundo tal y como debería ser en
una civilización determinada y en una sociedad concreta, pues la sociedad de
Don Quijote debe ser reformada a través de la acción del caballero.
En segundo lugar, Don Quijote también
se diferencia del mundo medieval en que su paraíso no es algo trascendente y
realizado por un creador con un omnipotente poder, sino que sólo puede ser
realizado por él mismo. El caballero don Quijote es el personaje llamado a
realizar la justicia de un mundo abandonado por Dios, con toda la burla que
ello implica y al tiempo con toda la grandeza. Y aquí volvemos a ver un
paralelismo con los personajes de Shakespeare, que están llamados, como
textualmente dice Hamlet, a poner orden en el mundo. La modernidad del Quijote
está implícita precisamente en ello.
Con todo esto, D. Quijote resulta un
hito en relación a su tiempo. Y por ello, en su faceta erudita y cultural, es
de obligada lectura. Pero aún nos queda explicar algo más.
Lo sé: leer el Quijote es un coñazo.
Y también lo sé: leer este artículo,
y verá el próximo, también.
Pero, reconózcalo, yo soy más salao.
lunes, enero 02, 2017
SE ARMÓ EL BELÉN 2016
Yo soy un tío que se adapta. Es más,incluso que se vende, pero eso ahora no viene a cuento. En fin, que este año, en vez de hacer el belén en plan analógico pues lo he hecho digital. Y aunque pierde una dimensión, gana que no me tengo que subir al altillo.
Feroz crítica, eso siempre.
Feroz crítica, eso siempre.
sábado, diciembre 31, 2016
VIDA INTERIOR/160: OH SÍ, FELIZ AÑO NUEVO
¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser feliz.
Feliz 2017.
Queda un año menos de vida.
Feliz 2017.
Queda un año menos de vida.
martes, diciembre 27, 2016
VIDA INTERIOR/159: LA BELLEZA Y LA PALABRA (o sea, yo)
¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser feliz.
Básicamente, y a pesar de ser yo, soy una persona modesta. Podría llenar esta página de elogios merecidos e incluso inmerecidos hacia mi persona. Pero no lo haré. Solo les dejaré que me vean y escuchen.
No sé qué destaca más si mi arrebatadora belleza o mi sublime elocuencia.
Soy el Kant español...Perdón, perdón.
El Kant de todos y todas los y las ciudadanas y ciudadanos del estado español.
Soy el Kant español...Perdón, perdón.
El Kant de todos y todas los y las ciudadanas y ciudadanos del estado español.
domingo, diciembre 25, 2016
FELIZ NAVIDAD FILOSÓFICA
¡¡Feliz Navidad Mundo de las Ideas!!
¡¡Feliz Navidad Primer Motor Inmóvil!!
¡¡Feliz Navidad Cogito!!
¡¡Feliz Navidad Imperativo Categórico!!
¡¡Feliz Navidad Fetichismo de la Mercancía!!
Y... a pesar del Partido Popular que odia la Filosofía:
¡¡¡¡FELIZ NAVIDAD PENSAMIENTO CRÍTICO Y AUTÓNOMO!!!
Y para que esto sea posible, ayúdanos firmando aquí.
#SalvemosLaFilosofía
¡¡Feliz Navidad Fetichismo de la Mercancía!!
Y... a pesar del Partido Popular que odia la Filosofía:
¡¡¡¡FELIZ NAVIDAD PENSAMIENTO CRÍTICO Y AUTÓNOMO!!!
Y para que esto sea posible, ayúdanos firmando aquí.
#SalvemosLaFilosofía
sábado, diciembre 24, 2016
VIDA INTERIOR/158: FELIZ NAVIDAD
¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará. Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser feliz.
Ah sí, que Feliz Navidad.
jueves, diciembre 22, 2016
ÚLTIMA HORA:
LA ASAMBLEA DE MADRID APRUEBA QUE ÉTICA E HISTORIA DE LA FILOSOFÍA SEAN MATERIAS OBLIGATORIAS.
Otra vez, ya lo hizo el 22 de septiembre, la Asamblea de la Comunidad de Madrid ha aprobado por mayoría absoluta que Ética e Historia de la Filosofía sean materias obligatorias en 4º de ESO y 2º de Bachillerato.
Otra vez solo votó en contra el PP.
Es una Proposición No de Ley y por tanto no vinculante.
Ustedes me perdonaran que no haga comentarios. Pero, en breve más.
Otra vez solo votó en contra el PP.
Es una Proposición No de Ley y por tanto no vinculante.
Ustedes me perdonaran que no haga comentarios. Pero, en breve más.
sábado, diciembre 17, 2016
LUCHANDO EN LA ASAMBLEA DE MADRID
El próximo jueves 22 de diciembre, el PSOE presenta en el Pleno de la Asamblea de Madrid una Proposición No de Ley (PNL) para que Ética e Historia de la Filosofía sean materias de libre configuración autonómicas, comunes y obligatorias en 4º de ESO y 2º de Bachillerato.
Ya ganamos por mayoría absoluta una Resolución en la propia Asamblea, el pasado 22 de septiembre con el voto favorable de PSOE, Podemos y Ciudadanos,y ahora volvemos a la lucha por la presencia de la Filosofía en la escuela.
Luche con nosotros y firme porque la Filosofía esté en la Educación.
#SalvemoslaFilosofía

Ya ganamos por mayoría absoluta una Resolución en la propia Asamblea, el pasado 22 de septiembre con el voto favorable de PSOE, Podemos y Ciudadanos,y ahora volvemos a la lucha por la presencia de la Filosofía en la escuela.
Luche con nosotros y firme porque la Filosofía esté en la Educación.
#SalvemoslaFilosofía
lunes, diciembre 12, 2016
¿POR QUÉ LA CLASE TRABAJADORA VOTA POR LA EXTREMA DERECHA?/ y 2
En el artículo anterior, desarrollábamos cómo había cambiado la clase trabajadora desde el Capitalismo Clásico al Nuevo Capitalismo. Explicábamos allí que este cambio había producido una nueva clase social atomizada en sus intereses socioeconómicos y, frente al trabajador/proletario de la época clásica, un nuevo sujeto productivo: el consumidor. Toca ahora, tras el análisis anterior, ver cómo la izquierda respondió a este proceso.
Empecemos
este análisis.
También a
partir de los años 70 del pasado siglo, la izquierda fue inclinándose
progresivamente hacia los grupos llamados minorías. Estos serían el feminismo,
el ecologismo, los inmigrantes, los homosexuales, etc. Se hizo, pensando en
ellos, un discurso donde se pretendía que la izquierda, una vez conquistada la
clase obrera, se convirtiera también en dominante dentro de estos colectivos. Así,
la izquierda se volvió feminista luchando contra el heteropatriarcado -sea lo
que sea eso-, exigió ser ecologista y verde, recogió las reivindicaciones de
los grupos inmigrantes, estableció puntos en común con los colectivos
homosexuales y atendió a todas las minorías luchando por sus derechos.
Indudablemente, esto fue una labor necesaria por su parte, pues los derechos
civiles son parte fundamental del discurso progresista. Pero el conflicto vino
cuando este discurso se convirtió en el hegemónico de la izquierda olvidando
así a la clase obrera como tal y dejándola huérfana de un referente
intelectual.
De repente,
la clase trabajadora afectada por el auge del Nuevo Capitalismo y con él de su
crisis como clase fundamental del sistema productivo, veía que las cuotas femeninas
en los consejos de dirección de la empresas eran más importantes que, por ejemplo, las cuotas de acuerdo al origen
social, curiosamente inexistentes y que nadie defiende, o que los
inmigrantes acaparaban las ayudas y
servicios sociales sociales frente a sus familias, o reventaban las condiciones laborales en ciertos sectores al
trabajar en cualquier condición. Y lo que importa aquí no es si esto
era cierto o no con los
datos macroestadísticos, sino que la percepción, y con ella el discurso
hegemónico, se percibía así por parte
de la clase trabajadora. Y ahí
comienza, a su vez, la percepción social de abandono.
Mientras la clase obrera creía
percibir, por ejemplo, que la llegada masiva de inmigrantes producía una
perjuicio en sus condiciones de trabajo y laborales pues competían como mano de
obra más barata, la izquierda nunca fue capaz ni tan siquiera de hablar de eso
sino de mantenerse en la defensa de los derechos colectivos de las minorías y
no hablar para nada, tal vez por no saber qué decir, en cuanto a los derechos que comenzaban a perderse para las mayorías: como mucho citó
pedantemente el llamado “multiculturalismo” –sea lo que sea eso-. De este modo,
la clase obrera se fue sintiendo poco a poco olvidada en el discurso y
arrinconada en la práctica social, puesto que las políticas
promovidas por la izquierda parecían solo tener sentido para los grupos
minoritarios. Así la clase obrera, que era una clase tradicional y esto es muy
importante no olvidarlo, se sintió huérfana del referente social que hasta entonces había tenido lo cual,
unido al problema de la heterogeneidad anteriormente citado, la convirtió en un grupo social sin rumbo y sin nadie que fuera capaz
de comprender sus intereses o hacerselos comprender a esa misma clase. La
condición social de trabajador, que la izquierda había identificado en el
discurso con la de revolucionario, pasó a segundo o tercer término frente a los
nuevos referentes de izquierdas en el discurso: había que ser multicultural,
feminista, ecologista y demás. Y no había que ser “maruja”, que curiosamente
era la burla clasista de las mujeres tradicionales de la clase obrera.
Como consecuencia de todo esto, el
movimiento feminista, el ecologista, los colectivos homosexuales o los
colectivos de inmigrantes reconocían, como tales
sujetos colectivos, cuál era su referente social y por
lo tanto apoyaban a los movimientos de izquierdas como su defensa frente al
modelo tradicional y conservador de la derecha. Sin embargo, la clase obrera, abocada ahora a peores
condiciones laborales, a una precarización sin comparación en el pasado inmediato
y a observar como sus hijos iban
a tener peores condiciones que ellos mismos, no encontraba referente alguno que
defendiera sus derechos y que les dijera en primer lugar qué estaba ocurriendo y en segundo
lugar les propusiera una serie
de medidas para atajar la situación. De hecho, la izquierda se volvió
feminista, ecológica, negadora del heteropatriarcado, favorable a la
multiculturalidad, partidaria de la autodeterminación de los pueblos oprimidos
por los estados centrales, y un montón de cosas más a costa de olvidar en su discurso las condiciones
socioeconómicas de la clase trabajadora de las cuales nunca hablaba.
De esta forma, la crisis que sufrió
la clase trabajadora en su conjunto no fue respondida en absoluto por los
movimientos de izquierdas que habían pasado de ser partidos políticos de la
clase trabajadora a reconvertirse
en movimientos sociales de reivindicación de minorías. A ojos de la clase
trabajadora, y tal vez objetivamente, los partidos políticos de izquierdas habían dejado dejaron de ser
partidos políticos de clase para convertirse en voluntariosas ONGs.
Y ese fue el hueco que vio la extrema
derecha para introducirse. A través de un discurso muy simplista, pero
respondiendo a todas y cada una de las preguntas e inquietudes de la clase
trabajadora, fue capaz de generar en esta una sensación de respuesta ante el
conflicto que se le presentaba. Así, la extrema derecha comenzó una fácil pero
efectiva búsqueda de culpables para la situación. Presentó al colectivo
inmigrante como un enemigo de las condiciones sociales de la clase trabajadora,
cosa que la propia clase trabajadora percibía como primera impresión al tener
la sensación de que las ayudas sociales y la precarización del empleo tenía que
ver con la aparición de los emigrantes. E igualmente, como factor populista, presentó
a la economía internacional como un enemigo frente a la economía nacional
anterior, que había permitido el auge de las mejores condiciones posibles para
la clase trabajadora, consiguiendo arrastrar el voto de la clase obrera. De
esta forma, la clase obrera se sintió reconfortada con un discurso
nacionalista, antiglobalización y contraria a las instituciones política,
partidos y sindicatos, que la habían llevado curiosamente a prosperar.
Así, la
extrema derecha se presentó ante la clase obrera como el proyecto antisistema,
como aquello que los políticos establecidos, en los cuales incluían y
posiblemente con razón a los partidos y sindicatos de izquierdas, no querían. Y
lo hizo consolando y rellenando el vacío de una izquierda que había abandonado
a la clase trabajadora.
Pero todo
ello sólo fue posible por dos motivos. El primero, por el declive de las organizaciones
sindicales que perdidas como referente social ante la atomización del empleo,
se convirtieron en una especie de club de ofertas para sus afiliados y en una
empresa de generar cursos de formación para la bonanza e interés de sus propios
cuadros organizativos. Por otro lado, porque los partidos de izquierda habían
dejado en realidad de ser partidos políticos, y con ello de tener una
preocupación socioeconómica por la clase trabajadora, y se habían convertido en
movimientos sociales de defensa de las minorías. Así, la clase trabajadora había
perdido un referente en la lucha laboral y otro en la lucha política y este
referente vino ser cubierto por la extrema derecha y las medidas populistas de
derechas de gente como Le Pen, los Verdaderos
Finlandeses o Donald Trump.
En Física
es conocido el llamado disco de Newton. Consiste en un círculo dividido en
siete cuñas y pintada cada una de ellas con los colores del arco iris. Al
hacerlo girar rápidamente, el círculo presenta un anodino color blanco. Del mismo
modo, la izquierda pasó de roja a multicolor hasta lograr, ante el cambio
vertiginoso del Nuevo Capitalismo, quedarse en blanco para las respuestas.
La extrema
derecha miente, pero gana. La izquierda, frente a la situación, habla de
derecho a decidir y feminizar la política. Mirarse el ombligo impide ver el
horizonte.
domingo, diciembre 11, 2016
¿ACUERDO EDUCATIVO?
¿Cree que en España nunca ha habido un acuerdo mayoritario
sobre Educación?
¿Cree que el Partido Popular quiere realmente un Acuerdo Educativo?
Mire esto.
Y, no se le olvide, firme para mantener la Filosofía en nuestras escuelas: http://chn.ge/1kn6WFC
#NoalaLomce
#SalvemoslaFilosofía
¿Cree que el Partido Popular quiere realmente un Acuerdo Educativo?
Mire esto.
Y, no se le olvide, firme para mantener la Filosofía en nuestras escuelas: http://chn.ge/1kn6WFC
#NoalaLomce
#SalvemoslaFilosofía
viernes, diciembre 09, 2016
KIRK DOUGLAS: 100 AÑOS
Una vez, en el siglo XX, hubo un momento fundamental en la cultura.
Fue el Cine Clásico Americano, el mayor movimiento artístico de todo ese siglo.
Y Kirk Douglas, que hoy cumple 100 años, formó parte de él.
Fue el Cine Clásico Americano, el mayor movimiento artístico de todo ese siglo.
Y Kirk Douglas, que hoy cumple 100 años, formó parte de él.
¿Cómo se llama este juego?
ARTE, con mayúsculas.
martes, diciembre 06, 2016
6 DE DICIEMBRE: CONSTITUCIÓN Y EDUCACIÓN DEMOCRÁTICA
Para cumplir la Constitución frente a quienes no la quieren.
Firma para defender una enseñanza democrática y que la Filosofía vuelva a la escuela.
#SalvemoslaFilosofía
Firma para defender una enseñanza democrática y que la Filosofía vuelva a la escuela.
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