sábado, septiembre 16, 2006

INMIGRANTES/3: DERECHOS Y DEBERES

¿Cómo integrar a los inmigrantes? Antes de nada debemos contestar a una pregunta previa: ¿por qué hay que integrar a los inmigrantes? Porque la respuesta a esa pregunta es la clave de la integración. Es decir, primero habría que contestar si hay que integrarles o no, si tienen dicha obligación ellos además, y luego dar la razón de esto.
En primer lugar pues habría que ver si debemos integrar a los inmigrantes, es decir, socializarles en nuestro modelo. Si se defiende un multiculturalismo no se entiende muy bien por qué habría que integrar a alguien pues todas las culturas tendrían el mismo valor. Así pues, desde la perspectiva de una ideología multicultural no cabría la imposición de la integración pues tan válida es una como otra cultura y cualquier intento de integración no sería sino una especie de imperialismo encubierto. O diciéndolo de forma directa, la cultura del islamista es tan valida como la del occidental y no se entendería muy bien, por tanto, la necesidad de su integración (que siempre implicaría, necesariamente, la pérdida de esos valores culturales propios). Por tanto, el multiculturalismo, cuyo referente filosófico sería hoy el relativismo cultural tan en boga entre la autodenominada izquierda, no podría ni querría exigir al inmigrante que se integrara.
Una segunda opción, y ya partidaria de la integración, es la de que los inmigrantes deben integrarse por respeto a las costumbres propias del país de acogida. La idea clave sería la de la idiosincrasia nacional, cuya parte fundamental sería precisamente la costumbre, que se supone esencia de la forma ser (catalán, vasco, español,…).
Sin embargo, estas dos posturas aparentemente enfrentadas tienen un mismo fundamento pues en ambas no se sitúa el valor en la racionalidad o no de las culturas y costumbres sino en la idiosincrasia del pueblo y demás zarandajas pseudorománticas. Así, se cumple, en ambas, la falacia naturalista: lo que es es lo que debe ser. Si la costumbre es esa, por ejemplo hacer castillitos humanos absurdos con niños en lo alto o bailar levantando la pierna izquierda en lugar de la derecha, es porque la costumbre debe ser esa en ese territorio y por lo tanto los seres humanos que allí viven deben cumplirlas. Y por ello, ambas teorías, tanto la multicultural como la nacionalista, tienen un marcado carácter totalitario pues es el hecho social, independientemente de cualquier otra condición, la que se impone sobre los individuos.

No obstante, nosotros también defendemos no solo el derecho sino la obligación, así de fuerte, que tienen los inmigrantes de integrarse. Pero, no sería por supuesto desde la visión, tal y como pretenden los nacionalistas, de la costumbre y la idiosincrasia de un pueblo (patochada que no esconde nada más que la barbarie paleta). ¿Entonces por qué deberían según nuestra opinión integrarse?
Nosotros vivimos en, con todos sus defectos, una sociedad democrática. En ella, la palabra clave no es súbdito, ni patriota, ni compadre ni tribu sino ciudadano. Y creemos que eso es no solo un término legal sino, y esencialmente, un término moral. Ser ciudadano es moralmente superior a ser súbdito o miembro de una tribu y la democracia es superior moralmente a cualquier otra forma de gobierno actualmente existente. ¿Quiere esto decir que la democracia occidental es perfecta? No, por supuesto pero sí que es moral, intelectual y en cuanto a forma de progreso humano superior a las otras formas de gobierno existentes en la tierra –y por ello, paradójicamente, más responsable y culpable del estado del mundo-. La sociedad capitalista occidental, así de claro, es moralmente superior al resto porque es la única que encierra en sí una promesa que ni ella misma cumple: la libertad humana. MIentras que en el resto de sociedades la promesa de la libertad ni existe, subyugada por el colectivo cuando no por memeces religiosas, el capitalismo desarrollado la lleva traicionada. Y además, ofrece las condiciones de desarrollo para cumplirla. Precisamente los inmigrantes tienen la obligación de integrarse por eso, es decir: porque tienen la obligación moral, como cualquier otro ser humano, de buscar conseguir su autonomía y uno de los motivos que frena dicha búsqueda es su cultura, por llamarla así, anterior. Las culturas, sociedades, de procedencia de los inmigrantes son inferiores a la nuestra por la sencilla razón de que no son potencialmente democráticas y es este el auténtico discurso de izquierdas.
Así, no se debe hablar por tanto de la posibilidad de la integración sino de la obligación moral de los inmigrantes de integrase en democracia porque lo que se quiere para los hijos blancos se debe desear, a no ser que uno sea racista, para cualquier otro ser humano. Así el inmigrante tiene la obligación de integrarse en una sociedad democrática y esta tiene el derecho y el deber de exigirle esa integración pues se trata de un problema moral, no de costumbres, donde podemos decir que se debe obligar a ser libres. Y este ser libres implica romper con ciertas costumbres barbáricas, que pasan desde la ablación hasta el velo musulmán, y pasa por la obligación del estado de no respetar bajo ningún concepto aquellos comportamientos que van contra la libertad y contra la democracia. Por ello, cabe exigir la superación de las mal llamadas cultura gitana, si no inmigrante sí barbárica donde la tribu sobre el individuo, islamista o sudamericana. Si se cree realmente que los inmigrantes son iguales que nosotros, e imagino que se cree, no se puede permitir que sus hijas sean humilladas con el velo, que conduzcan sin seguro o que hagan de un parque una aldea barbárica de mercadillos varios. Porque lo que está en juego no es algo así como nuestras costumbres, sino la pervivencia de la esperanza que la Ilustración trajo para un mundo libre. También para ellos.

miércoles, septiembre 13, 2006

LA PORTADA

EL PAÍS, MIÉRCOLES 13 DE SEPTIEMBRE DE 2006

INTERIOR PONE EN MARCHA ESTA NOCHE LA REPATRIACIÓN DE CIENTOS DE SENEGALES
El Gobierno ofrece un pacto nacional al PP
Merkel compromete la ayuda de Europa
Bruselas elogia al PSOE por negarse a nuevas regularizaciones



y yo añado lo que falta:

¡VIVA ZAPATERO!
UNA,
GRANDE,
LIBRE,
Y PLURINACIONAL (NUNCA MEJOR DICHO)
Al 6º mes del proceso de PAZ

martes, septiembre 12, 2006

SE ACABÓ LO QUE SE DABA/ Y 2


Queridos niños, queridas niñas y público en general. Nos hemos reunido hoy aquí para aprender algo nuevo y ya sabéis cuál es nuestro lema: algo nuevo aprenderéis a poco que escuchéis, aunque solo sea a perder el tiempo con la dignidad con la que yo lo pierdo. Y lo he perdido.
El final ha venido.
Debe de ser duro estar ocho años en un instituto y no sentir nada especial por la marcha. Ni tan siquiera una cierta melancolía. Pero es así.
Aunque echaremos de menos algunas cosas,
A las conserjes,
El bar,
A las señoras de la limpieza ,
Al personal administrativo,
A algunos profesores.
Pero especialmente echaremos de menos a los alumnos.
Porque son lo mejor del instituto.
Sin duda.
Así que:
que la Fuerza os acompañe.

Y el próximo día, más.

domingo, septiembre 10, 2006

INMIGRANTES/2: ¿DERECHO AL VOTO?

Recientemente la polémica, aunque no tanta, ha surgido: ¿deben los inmigrantes tener derecho a voto? Igualmente, y ante los recientes acontecimientos de Londres, donde un grupo de insurgentes como diría la prensa socialdemócrata, pretendía volar aviones en pleno vuelo, surgió de nuevo al polémica sobre la integración de los inmigrantes y, en la prensa socialdemócrata incluso se llegó a analizar que occidente, así de grande, había fracasado en la integración de los inmigrantes. Por ello, opinamos sobre esto.
¿Deben poder votar los inmigrantes? Nuestra respuesta es clara: NO. Y ahora cabe la pregunta doble: en primer lugar, qué entendemos por inmigrante y, en segundo, por qué confesamos que no deben tener derecho al voto.
Cuando se habla del voto inmigrante se habla de aquellas personas que no cuentan con un pasaporte de la UE. Se podría excluir, por motivos obvios que en realidad se reducen a económicos, a los ciudadanos de los países ricos con lo cual, y para ser sinceros, al hablar de inmigrantes en realidad hablamos de habitantes de países pobres que vienen a España a buscar un medio de vida.

Pero, ¿por qué defendemos que los inmigrantes no deben poder votar? Pues precisamente, por su excesiva homogeneización de intereses. Efectivamente los inmigrantes, por sus características tienen unos intereses comunes y básicos generales que les hacen fácil presa del voto cautivo y caciquil. Precisamente por eso, los partidos, excepto ciertas formaciones nacionalistas como luego analizaremos, están de acuerdo en pedir su voto: se trata de un voto fácil de manipular porque las promesas a realizar son colectivas y específicas. Y, a su vez, fáciles de incumplir pues la propia dinámica social se encargará de hacerlas realidad para un bloque importante de esa población que creerá, sin embargo, que su mejora se debe a la intervención y preocupación política. Así, cuando los partidos, como elementos oligárquicos aunque no los únicos oligárquicos, deciden pedir el voto inmigrante lejos de su integración piensan en generar un clientelismo. Clientes con voto cautivo, ya se hace en varias autonomías, que votan al partido político reconvertido en cacique que ha donado graciosamente un derecho al pueblo.

Ahora bien, ¿y por qué CiU, por ejemplo, está en contra? Pues por la misma razón, pero al tiempo la contraria. CiU, como cualquier partido nacionalista, sabe que su voto tiene un fuerte componente paleto de afecto al terruño y que esa razón les aleja de los inmigrantes, que amarán su terruño también pero que resulta ser otro. Además, hay un problema en la política lingüística, siempre hábilmente explotada por los partidos nacionalistas como se puede verse en la colocación en la administración pública y cuya última tontuna ha sido pedir como requisito imprescindible saber gallego para apagar incendios, que aleja de ellos el voto inmigrante pues esto bastante tienen con socializarse en español como para aprender otras lenguas. Así, para los partidos nacionalistas el voto inmigrante es muy difícil de conseguir, pues serían ahora votos de primera generación, y por lo tanto no tenderían hacia el nacionalismo (ya veríamos en la segunda o tercera, pero ya estarían nacionalizados). Pero lo que importa aquí es que tanto a partidarios como detractores les mueve esa idea del voto uniforme y, por ello, fácil de manipular. Y por so, y solo eso, están a favor o en contra.

Ahora bien, ¿si no les damos el voto cómo integrarles? Porque aquí, según los voceros, se trata de integrar a los inmigrantes. Y es más, ¿no estaremos, al no darles el voto, condenándoles a una permanente posición social inferior? En primer lugar, si el análisis anterior es correcto el dar el voto al inmigrante sería desastroso para él pues precisamente se le da por su condición de no integrado y, por tanto, interesaría mantenerle en dicha disposición. Así, la concesión del voto inmigrante no sería sino, como en varias comunidades autónomas del país, una especie de voto cautivo que hay que conservar. Y para ello sería obligatorio, precisamente, conservar sus características, es decir: su marginalidad y no integración para que siga siendo, de manera perpetua, una masa uniforme en intereses concretos. Por todo ello, el voto inmigrante no es la respuesta a la integración sino, precisamente, su definitiva negación.

Pero ahora bien, ¿y la integración? Eso, pues esto ya es muy largo y la respuesta a su vez lo será, para otro artículo.

lunes, septiembre 04, 2006

PANFLETO ANTIPEDAGÓGICO/3

Antes de nada, una nota. Desde ahora, cuando hablemos del Panfleto antipedagógico nos referimos no al libro, que no hemos leído, sino al documento en PDF que circuló en Internet y que agradecemos desde aquí que su autor colgara. Por ello, todas las citas y textos pertenecen a dicho documento.
Continuemos con la Introducción. Veamos, según el autor, dónde debe estar la clave de la enseñanza: “debe haber una enseñanza en la que cada uno pueda demostrar su valía, su inteligencia y su capacidad de trabajo” (pág. 3)

Observemos las palabras utilizadas: demostrar (por parte de alumno, claro), la valía, la inteligencia y la capacidad de trabajo.
Analicemos el conjunto.
En primer lugar obsérvese que el sistema educativo, la enseñanza, debe permitir en el sentido de aflorar, a uno algo. Obsérvese que no debe obligarle ni tan siquiera debe enseñarle sino permitirle llegar a ser lo que ya lleva dentro cual innatismo, nunca demostrado, de las capacidades. Es decir que el alumno se transforma en protagonista, en cuanto sujeto de acción, de la enseñanza. Y es esta una ironía. Porque resulta que eso mismo que lo que piensa la ñoña LOGSE. Efectivamente, en esa versión tonta, e ignorante, del constructivismo que escogió la ley pseudoprogresista, el alumno recibía la educación según sus intereses y capacidades y aquí, sorpresa, quien está en contra de la LOGSE repite prácticamente lo mismo. Es la vieja cantinela liberal: la igualdad de oportunidades para que, al florecer-permitir, salgan los mejores. Así, el sistema educativo no se postula como un proceso real de educación, de formación, sino de permanencia en el ser: los listos seguirán siendo listos y los tontos, tontos. Pero en el fondo, la única diferencia tal vez entre los teóricos pro y anti LOGSE es una diferencia por la profesión que se ejercita y, por tanto, dónde hay que hacer el corte. Mientras que los teóricos de la LOGSE, profesores universitarios, buscan eliminar a los alumnos justo en el Bachillerato para no tenerlos que soportarlos en la universidad -magníficas las quejas de los profesores universitarios sobre el nivel del alumnado en las carreras, como si los profesores universitarios tuvieran, en general, algún nivel-, los teóricos del Panfleto pretenden eliminarlos antes: durante la ESO. Al fin y al cabo son profesores de instituto. La defensa del privilegio, como siempre, guarda relación con la profesión concreta.
Pero, alguna diferencia entre unos y otros debe haber. Y la diferencia, que luego veremos no es tal, es en el uso de las palabras. Si se observan las palabras utilizadas por el autor del panfleto antipedagogico se verá, frente al espíritu cristiano y ñoño de la LOGSE, ese aire liberal típico que recoge dos cosas: la primera, la idea de competencia, la segunda, la idea de que las formas de relación social guardan estricta relación con el orden natural.
Efectivamente, el alumno asiste a un sistema educativo “para demostrar”. Es decir, la clave del proceso educativo no es educar sino que el alumno deba ser, y ya, sujeto de competencia que debe demostrar su valía. Así, la competencia propia de la realidad laboral capitalista se traslada a la educación que se transforma, aquí sí, en escuela de vida o, yendo a lo más real en mera formación laboral y supervivencia (por cierto, lean el preámbulo de la LOGSE: “la vida activa”). Además, como luego veremos en otro artículo, esta idea se impone en una selección cercana del alumnado que es, como el ganado, seleccionado por su valía, inteligencia y capacidad de trabajo. Y, segundo, la inteligencia, valía y capacidad de trabajo, ¿cómo se miden? Porque parece claro que la capacidad pueda tener un componente objetivo, en condiciones normales la realización o no de las tareas pertinentes, ¿pero la inteligencia y la valía? Uno no entiende, aunque está harto de verlo n cualquier junta de evaluación, bajo qué criterio rigurosamente científico se puede medir la inteligencia y la valía de alguien: ¿por qué no aprueba mi examen?, ¿por qué se aburre en mi clase? Eso podrá ser motivo de suspenso, y de hecho en lo primero debe serlo, pero no de juzgar algo que escapa a las capacidades propias de un profesor como es medir inteligencia y valía. Así, todo el entramado se construye sobre un prejuicio anticientífico.
¿Qué hay detrás de todo esto, como ya veremos? La propia estructura del modelo de empresa, al igual que en la LOGSE por cierto, pero aquí sin ese lenguaje ñoño de los buenistas y demás defensores del buenismo zapateril. Es, efectivamente, el modelo de empresa trasladado al alumnado, aunque curiosamente nunca se pida tal cosa para el propio profesorado liberado de cualquier competencia y demostración de valía, inteligencia y capacidad de trabajo gracias a su condición de funcionarios.

viernes, septiembre 01, 2006

CURANDERISMO Y PSEUDOCIENCIA

Creo que aquí ya lo he dicho. En este país -con LOGSE, LOCE o presumiblemente LOE- un alumno puede salir de la Educación Obligatoria sin haber nunca visto la Teoría de la Evolución. Pero ahora, gracias al gobierno catalanista, autoproclamado de izquierdas e ignorante, pero profundamente ignorante, será posible, de salir adelante su proyecto, que una administración pública financie a charlatanes de supersticiones diversas en el campo del curanderismo, como ya financiemos las diversas iglesias y demás. Efectivamente, el gobierno progre catalán ha decidido abrir la puerta a los curanderos. Y para ello, en estos momentos de multiculturalismo y, en realidad, pluribarbarie, ha publicado un proyecto de decreto sobre eso que los ignorantes llaman medicina alternativa y que no es ni medicina ni alternativa sino solo superstición.

Ante ello, nosotros, que todavía creemos en la Razón frente a la barbarie, ofrecemos esto.

martes, agosto 29, 2006

INMIGRANTES/1: LA LLEGADA

La reciente, y no tan reciente, oleada de inmigrantes a las costas de Canarias ha traído el problema de la inmigración a un primer plano. Además, a esto se ha unido el nuevo despropósito de las fuerzas políticas, siempre en busca de voto cautivo, proponiendo el derecho de voto de los inmigrantes. Vamos a intentar analizar las dos cosas. Y en primer lugar, la inmigración en general.
Los cayucos llegan a la costa de Canarias de manera desenfrenada: eso es un hecho. Y la única manera de controlar la situación que se le ha ocurrido al gobierno, tan autoproclamado por el mismo y por sus medios afines como progresista, es la de blindar la frontera. Ya se blindó la costa andaluza, ya se subió la valla de Melilla y, ahora, se pretende blindar la costa atlántica africana. O diciéndolo de un modo menos fino: se pretende encerrarles para que mueran sin hacer ruido. Así, un problema social se convierte en un problema de seguridad de una forma característicamente caciquil: los inmigrantes son tratados como delincuentes al tiempo que la ideología oficial presenta la alianza de civilizaciones. Pero no, por lo visto, de personas.
Pero analicemos, por una vez, racionalmente el tema. ¿Cuál es el fundamento para negarle a nadie la entrada a un país? Si tenemos en cuenta que nosotros somos españoles por una cuestión de azar, es decir, de haber nacido en Senegal seríamos senegaleses, uno no entiende muy bien, al menos racionalmente, la idea de fundamento de esto: los emigrantes no tienen derecho a estar aquí.
Pero, ya se escucha la voz: seamos realistas. Y aquí es donde la idea del nuevo pensamiento político, del cual la socialdemocracia por cierto fue pionera, se desvela: ser realista significa desterrar la justicia y situarse en la pragmática. O diciéndolo con palabras de nuestro progre presidente: tener cintura. Efectivamente, ser realista es sencillamente encerrar a los negritos en sus reservas, que se autodenominan países, y dejarles gobernados por políticos corruptos y miserables –recordar por cierto que la responsabilidad de todo esto no es solo del primer mundo- y que allí mueran sin mucho ruido: excepto en los festivales de música “étnica” (o sea, folclore) donde siempre se podrá escuchar aquel comentario, tan racista él, sobre que los negros, o ahora la gente de color como si el blanco fuera incoloro, tienen el ritmo en la sangre. Así, el realismo es la muerte de los africanos, y en general de los habitantes de los países pobres mientras se alianzan las elites.
¿Pero qué hacer? Porque hasta aquí el lector habrá percibido un tono demagógico que ha consistido en decir que la gente tienen derecho a vivir en cualquier lugar del mundo. Demagogia pura, vaya. Y claro, busca soluciones pragmáticas. Pues vamos a ello. Resultan sorprendentes algunas cosas.
En primer lugar, que nadie señale, a las claras, que el drama de la inmigración no es un drama tanto para el país de acogida, mano de obra barata que se asume por parte de un gobierno que suelta a los inmigrantes ilegales a la calle sin más para pasar así a engrosar la larga lista de la economía sumergida, sino que es un drama para el país de salida pues pierde su única riqueza que es el capital humano (o sea, la mano de obra). Así, la emigración implica el cierre del círculo pues no solo condena al inmigrante a entrar en el lumpenproletariado sino que genera una desigualdad creciente entre países y colabora a la existencia de gobiernos miserables en los países tercermundistas. Y por eso, estos gobiernos permiten la inmigración pues saben que es una válvula de escape de situaciones que podían llegar a ser peligrosas para ellos mismos al tiempo que, de vez en cuando, puede cualquiera de sus embajadores corruptos ponerse digno sobre el trato que se les da aquí a sus ciudadanos (que mientras estuvieron allí fueron súbditos). Así, el primer punto que sorprende es la ausencia de crítica hacia los países que procuran emigrantes tanto en la derecha (que siempre los presenta como una especie de hecho exótico a lo Kipling), como en la izquierda (que siempre echa la culpa a los EEUU y por cierto nunca a Francia)
Pero en segundo lugar, ¿por qué se suelta a los inmigrantes ilegales? Resultaría lo lógico que si no se les puede repatriar, y tratándose de seres humanos, se les mantuviera en condiciones dignas internados hasta que se viera qué se puede hacer con ellos. Pues no, bocadillo, orden de expulsión y a la calle. ¿Por qué? Porque en España, según fuetes oficiales, hay un 20% de economía sumergida, es decir, nuestro Producto Interior Bruto depende en un 20% de la economía sumergida. Y ni usted, ni sus hijos ni yo vamos a trabajar ahí. Pero alguien tendrá que hacerlo: moros, sudacas, rusos y los negratas.
Y hay un tercer punto aún más escandaloso. Cuando alguien sale de su país para probar suerte en otro no lo hace de vacaciones ni de turismo (excepto con una beca Erasmus). Lo hace porque tiene la percepción, cierta en este caso, de que en ese país no hay ya ni futuro. La UE, al igual que EEUU, gasta un 35% de su presupuesto en una agricultura donde trabaja, en la mejor de las cifras, el 5% de la población. Una agricultura hipersubvencinada, inútil, con productos de bajísima calidad pero rentable políticamente. Mientras, los países tercermundistas se despueblan. Nadie relaciona ambos hechos. Pero resulta curioso conocerlos.

Hay una historia espeluznante en Alicia a través del espejo, de Lewis Carroll. En ella, la morsa y el carpintero invitan a cenar aun grupo de pequeñas ostras. Solo hay un pequeño problema: la cena son las mismas ostras. Y mientras las devoran lloran desconsolados porque las engañaron para acudir.

jueves, agosto 24, 2006

DE VALENCIA A PALENCIA

Es extraño.
Dos ferrocarriles se estrellan por la misma, aparente, causa y en cada caso hay una reacción (menos por cierto en los sindicatos que son, a pesar de sus muchos defectos, lo más serio de este país).
En Valencia y en Palencia una baliza con sistema ATP para evitar el aumento de velocidad y que hubiera obligado, independientemente del conductor, a frenar el tren, tal y como en Valencia, pero no en Palencia, exigió el PSOE e IU, hubiera bastado para evitar muertos.
En Valencia y en Palencia un mejor sistema de seguridad, pasar del ASFA (RENFE) o el FAP (Metro de Valencia) al ATP, tal y como exigió en Valencia pero no en Palencia IU y PSOE, hubieran salvado vidas humanas.
En Valencia y en Palencia, en fin, una mayor inversión (del Gobierno o de la Generalidad) en algo fundamental como es el ferrocarril hubiera evitado los accidentes.

Pero no lo hubo.

Uno sabe que a la derecha, de por sí, esto le da igual. Que su escrúpulo es mínimo. Pero ahora viene la pregunta, ¿cuál es la diferencia para la autoproclamada izquierda entre Valencia y Palencia?
Tal vez, una cuestión de nombres: Metro y RENFE.
Quién sabe si solo de letras: Valencia y Palencia.
Quién sabe si solo de siglas: PP y PSOE.
Y tal vez de muchos favores y de muchos, pero muchísimos, borregos.

martes, agosto 22, 2006

LIBERTY VALANCE: LA GLOBALIZACIÓN TRIUNFA


Liberty Valance, al igual que Helios Guevara Castro, se ha hecho colaborador de nuestras páginas. ¿Pero quién es Liberty Valance? Ante todo un español. Y ustedes estarán pensando que al definirse así será de derechas. Porque si se hubiera descrito como ante todo un catalán, ante todo un vasco, ante todo un gallego o de cualquier otro pueblo o tribu sería de izquierdas, pero siendo ante todo español… Pues sí, Liberty Valance es un liberal en lo económico y en lo político: o sea, de derechas. Y ahora que vuelve la memoria histórica Liberty Valance es un fiel defensor de la misma:¡¡Rojos a Moscú!!.

Un nuevo triunfo del hecho liberal. Algo que la canalla progre y vendida al grupo PRISA no destacará en sus páginas ni en sus emisoras rencorosas y brazo armado del dragón marxista. Como señala El País, los obesos son 1000 millones, los desnutridos 800. Les sacamos 200 millones.
En kilos, más.

Un nuevo triunfo del capitalismo, un nuevo triunfo de la iniciativa particular, de la acción personal de hombres y mujeres emprendedoras que a través de sus negocios han logrado que haya 1000 millones de obesos y 800 de desnutridos. Un triunfo, en definitiva, del Capitalismo.
Pero, no lo olvidemos, es también un triunfo de la raza, dejémonos de mariconadas. Porque en estos tiempos de invasión inmigrante y negra conviene estar fuertes. Pues no es que yo sea racista, angelitos negros hay pero Dios es blanco, sino que el hecho de pesar más que ellos es importante en la lucha final: el consumo.
Y lo sé. A mí también me gustan los cuerpos musculosos. Esos hombres con sus abdominales, sus bíceps, sus tríceps, sus anchas espaldas, sus gluteos,… En fin. Yo también voy al gimnasio dos horas al día y me cuido con una estricta dieta. E incluso estoy tentado de ver el nuevo concurso de la cadena del grupo PRISA sobre las modelos. Porque como muy bien dice su lema, la belleza no está en el interior, tan vulgar y tan igual, sino en el exterior: donde nos diferenciamos.
Y yo mismo que tengo un lacoste…

lunes, agosto 21, 2006

NUNCA MAIS (mientras gobernemos nosotros)

Hay en cartelera, al menos en Madrid, una película estupenda. Se llama Caterina va in città y es italiana. Tiene una escena atroz. En ella dos padres, uno de extrema derecha y miembro del gobierno berlusconi y otro de la autoproclamada izquierda y presunto crítico, salen juntos después de impedir, merced a sus influencias, que se realice cualquier acción disciplinaria contra sus hijas en el instituto. Es más, ni siquiera ha hecho falta que hagan nada por ellas. El director, hábil, ya no cumplió con su deber ante las elites. Y a la salida ambos hablan simpáticos frente a aquel otro padre que no es nadie. Y hay algo que se reconoce: grupos de poder.

Hoy viendo la vergonzosa marcha de Nunca Mais uno ha pensado en esa película (aunque era fácil, la vi el viernes). Y así, sorprendido uno ha asistido al patético espectáculo de miles de personas manifestándose contra algo que nadie ha demostrado: que los incendios en Galicia han respondido a una especie de conjura o confabulación que llaman “terrorismo incendiario”. Nadie lo ha demostrado, pero ya dos ministros lo han insinuado y dicho. Y todo sin una sola prueba. Una manifestación convocada por la autoproclamada izquierda, autoproclamada y proclamada por uno de los mayores grupos capitalistas del país por cierto, que lejos de resultar crítica ha resultado laudatoria hacia el desastre de gobernantes que con su inutilidad han reaccionado tarde y mal ante el fuego y han mentido en las cifras para disminuir el desastre.

¿Izquierda? Hubo un miserable ministro del interior que salió un día diciendo, eufórico quizás pensando en la renta electoral, que quien pensara que no había sido ETA era un miserable: ni una prueba entonces. Ni una prueba ahora. Pero, entonces hubo indignación en la autoproclamada izquierda ante la mentira. Hoy sólo hay silencio.
Bueno, se llama silencio cómplice.
Y, por supuesto, no se llama izquierda.

domingo, agosto 20, 2006

UNA DISCULPA

Ustedes se habrán estado preguntado que dónde he estado. Y tal vez alguno haya concluido que de vacaciones, como el gobierno. Pero se equivocan. Sencillamente, he estado desconectado por una avería de este universo virtual que es internet. Y ello me ha permitido pensar en varias cosas, pero, resulta curioso, no tenía donde escribirlas. Así que, he vuelto.
Y disculpen ustedes por la interrupción.

miércoles, agosto 09, 2006

HELIOS GUEVARA CASTRO: PERO QUE NUNCA MAIS!


¿Quién es Helios Guevara Castro? Pues un ejemplar único, inclasificable tal vez, de la nueva y autoproclamada izquierda. Superador de Marx y de todas las corrientes etnocentristas, incluyendo la Ilustración, Helios Guevara preconiza el nuevo talante: tonto, muy tonto. Pero de izquierdas. Porque si no es del PP, es antiglobalización y apoya a Cuba , ¿de dónde podría ser?
Indignación y tristeza. Eso es mi estado ante la situación en la nación galega. La mayor tragedia ecológica desde la extinción del Cámbrico y el gobierno sin reponder.
¿Dónde estaba la Xunta filofascista?
¿Dónde el presidente?
Aaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh,
(este grito es de indignación, rabia y dolor)
Aaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh
(lo he vuelto a repetir un poco distinto, cuestiones de la indignación, rabia y dolor)
Seguramente de vacaciones mientras el pueblo trabajador lucha contra las llamas de la especulación.
Y encima la campaña mediática en los medios afines al gobierno para hacernos creer que todo ha sido obra de unos pirómanos.
Y encima el ministro Acebes como siempre mintiendo: sospechas de que han sido ex miembros de retenes despechados.
¿Hasta cuándo aguantar la prepotencia del PP que siempre busca culpar a los trabajadores?
¿Hasta cuándo aguantar el gobierno de la derecha que muestra su permanente insensibilidad ecológica?

Movilización ciudadana:
NUNCA MAIS
NUNCA MAIS
NUNCA MAIS

martes, agosto 08, 2006

PENSAMIENTO TOTALITARIO Y FALSO COMPROMISO

D. Ricardo se ha embarcado en una cruzada. Con respecto al conflicto entre el miserable gobierno de Israel y los terroristas palestinos o libaneses ha decidido aquello que los viejos intelectuales aseguraban que había que hacer: tomar partido. Y lo ha tomado por Hezbolá, el Partido de Dios. Dejando a un lado los múltiples e ingeniosos comentarios que se podrían hacer sobre que si hay que tomar partido lo mejor es siempre tomarlo por Dios y sus secuaces, no es esa la intención de este artículo. Nuestra intención es, distinta, al analizar ese tomar partido y ver qué hay de cierto en ello. Pero, no tanto en la idea de terroristas palestinos, libaneses o israelíes, sino en la misma idea que ha alentado a D. Ricardo: tomar partido.

¿Qué es tomar partido? Parte del compromiso necesario del intelectual, se dice desde la autoproclamada izquierda. Efectivamente, desde al menos Zola, quien lo explicitó pero no fue el primero, parece obligación del intelectual tomar partido. Y lo es. Pero no sólo por un imperativo moral sino porque la mera existencia cotidiana ya es tomar partido. Ciertamente, la mera presencia diaria, de un intelectual o de cualquiera, ya es una toma de partido ante la realidad y por lo tanto sería absurdo pretender no hacerlo pues de hecho siempre se está cumpliendo dicha acción. Pero, ahora bien, parece que lo que se requiere es tomar partido explícito: seguir el ejemplo de Zola. Defender unas ideas frente a otras y participar activamente. Y en ese participar activamente está la clave. Pues se debe participar, dicen, con realismo. Es decir, se debe participar de forma tal que resulte acorde con la realidad (eso es, imaginamos, el realismo). Y por eso, en el conflicto del Líbano, D. Ricardo ha decidido tomar partido por una de las partes terroristas frente a la otra parte terrorista en conflicto.

Ahora bien, ¿con realismo?, ¿acorde a la realidad? Sí, dirán los partidarios del compromiso. Muy bien, pero entonces habrá que definir algo: qué es la realidad. Porque resultará difícil entender la primera afirmación si no entendemos todas y cada una de sus palabras. Pero, aquí el político se apresurará a decir que la realidad es…la realidad. Y efectivamente, tiene razón. Porque lo que viene a decir con esa frase, aparentemente absurda, no es tal cosa sino algo peor: por un lado, que la realidad es lo que hay; y, por otro, aún peor, ese célebre confíe usted en mí y no cuestione usted más. Así, sendo la realidad lo que hay y no debiendo cuestionar más, ya se sabe que estos filósofos…, la cosa es sencilla: o se está con los terroristas palestinos o con los terroristas israelíes.

Porque, hay que tomar partido.

Pero, ¿por qué solo entre unos u otros? Por qué no contra los dos? Pues porque detrás de todo esto late la idea positivista de realidad y su definición: realidad es lo que hay (y a callar todo el mundo). Sin embargo, al aceptar que realidad es lo que hay se niegan dos cuestiones de inmediato: por un lado la potencialidad de lo real, es decir que esta no es solo lo que existe sino lo que puede existir; por otro, algo que unido a lo anterior es grave, y que es que si lo real es solo lo que hay cualquier crítica sería imposible, pues todo sería pura descripción. Efectivamente, si las cosas solo fueran lo que son cualquier crítica que exigiera que fueran otra cosa radicalmente distinta sería una crítica fantástica cuyo fundamento estaría de forma exclusiva en la inventiva imaginación. Sin embargo, si la realidad fuera más de lo que meramente hay, por ejemplo, lo que hay y lo que podría/debería haber la cosa cambiaría. Pero, alguien podría decir que el deseo no genera realidad y que cómo podría ser real lo que podría haber y sin embargo no existe.

La filosofía es vieja. Desde siempre fue el intento de la razón de imponerse sobre la realidad. Pero la razón humana tenía un problema doble que era inexistente en la realidad: por un lado, su permanenente e inevitable proyección de futuro (aquello que no es, aún, real); por otro, la conciencia del deber y con ella de que las cosas podrían haber sido y ser ahora de otra manera. Y, tal vez, por eso la filosofía es la historia de la verdad libre. De la verdad entendida como aquello que escapa a la descripción de lo real y exige algo más. Es curioso, a su vez, observar como la filosofía pensó siempre en futuro. Frente al mito, cuyo fundamento es el pasado, la filosofía, ya en Platón con la utopía de la ciudad perfecta, pensó en el fututo: en el tiempo que (en su esperanza, aún) no existía.

Es curioso cómo Marx escribió El manifiesto comunista. Era un libro hecho para ser un panfleto. Algo que debía llamar a la revolución inmediata. Algo que debía ser útil. Y Marx, y Engels, decidieron escribirlo de una manera rara. En primer lugar utilizaron un lenguaje complejo como si pensaran que los lectores no fueran idiotas sino que tenían que pensar en lo que leían. Como si fuera complejo y con ello, huyendo de la consigna, discutible. En segundo lugar, escribieron un extraño apartado III en el que distinguían su pensamiento del de todos los demás. Y tuvieron buen detalle en distinguir bien el tema. Porque el comunismo de Marx no era ninguno de los que él criticaba. Diciéndolo ahora: no tomó partido. Excepto tal vez tomó partido por la verdad.

En 1914 la socialdemocracia alemana votó los créditos de guerra a favor del gobierno alemán. Fue una carnicería. Durante años, los comunistas occidentales, cómodamente instalados, defendieron las dictaduras del este de Europa con al consigna de no hacer el juego y aplaudieron enfervorizados en los congresos de los respectivos partidos dictatoriales. Tomaron partido por la realidad mientras criticaban a todos aquellos que, estando por encima moralmente de ellos como el caso Camus en la guerra de Argelia, no parecían estar en ella.

viernes, agosto 04, 2006

GRAN CONCURSO TONTO DEL VERANO 2006

Una vez más, y van cuatro, D. Imperialista ha lanzado al universo virtual, con el éxito al que él y yo estamos acostumbrados, su gran concurso Tonto del Verano 2006.
Las bases del mismo y los premios otorgados aparecen en su blog. Y como incentivo, haciendo un homenaje liberal al propio D. Imperialista, diré que estoy yo mismo como recompensa. Pero que se tranquilice mi alto número de seguidoras deseosas de satisfacer sus apetitos más concupiscientes con mi apolíneo cuerpo (con lo cansado que es eso): solo lo estoy, una vez más, en lo intelectual. Lo cual, por cierto, me ahorra el ridículo.

jueves, agosto 03, 2006

NO CONFUNDIR

Recuerdo que el 1 de mayo fui a la manifestación. Porque sépanlo ustedes, todavía hay manifestación y todo. Antiguos, quizás. Pero bueno. De hecho, al ser funcionario, o sea: un privilegiado, tampoco tenía que haber ido. Voy así, sin ton ni son. Pero bueno, ya se sabe, aquello de la solidaridad del movimiento obrero, aquello del sindicato de clase, aquello de las condiciones de trabajo, … En fin, cosas de antes. Cosas del movimiento obrero. Pensando en un poco más allá de mis condiciones, pensando en un poco más de mi trabajo. Antiguos, quizás.

Recuerdo un día en el claustro del instituto. Hará unos 3 o 4 años, tal vez 5. Alguien pidió votar que se pidiera a la dirección territorial que se concediera el día 30 de abril como festivo. Yo imaginaba, entonces, que sería para preparar la manifestación con los sindicatos. Me explicaron que no, que era para tener puente. Y todos votaron a favor. Menos yo que siempre estoy, como dijo una vez un insigne miembro de ese mismo claustro, tocando los testículos. Bueno, él dijo huevos pero yo es que soy así, tan antiguo.

Todos tienen carrera universitaria. Sin duda. Y encima la mayoría aprobaron una oposición.
¡Una oposición!
Vamos, como ganar el premio Nobel. Demostrando tantos conocimientos …
Y me comentaron que los sindicatos, todos, y los sindicalistas, todos, estaban vendidos al poder. Y que ellos no, ellos van por libre. Porque ellos son así. Y mientras miraban dónde iban a pasar las vacaciones lo comentaban. Y así ya les comenté que si lo pensaban de verdad la próxima vez que los sindicatos llegaran a un acuerdo con la Consejería de Educación que no lo asumieran. Que negociaran ellos de uno en uno con la Consejería. Y me contestaron con indignación, con estupor, con cierta dosis, tal vez, de orgullo: y tú que sabes. Porque ellos son de izquierdas. Y progresistas. Quizás yo no. Por antiguo, me pasa por antiguo.

Y ahora, los trabajadores de tierra de Iberia del aeropuerto de Barcelona. Para defender sus condiciones han decidido sencillamente tomar las pistas, sembrar el caos y secuestrar a la gente impidiendo sus derechos. Sin avisos, sin reglas, sin medida.

Tal vez una moraleja. Y tal vez muy antigua. No se debe nunca confundir al movimiento obrero con la gentuza.

EL CASO GALLARDÓN

Recientemente el alcalde de Madrid ha casado a una pareja homosexual. El hecho no pasaría de un acto institucional más si no hubiera sido por dos reacciones: la primera, menos grave, la de ciertos miembros del PSOE; la segunda, en su línea habitual entre ridícula y de matones, del PP.

¿Por qué Gallardón casó a una pareja homosexual? No por convicción, según él y que sería precisamente lo censurable por no estar de acuerdo con el matrimonio homosexual, sino porque considera que su cargo implica cumplir la ley. Y es aquí lo que cualquier demócrata no puede obviar: la obligación de cumplir la ley como funcionario, o en este caso cargo electo, público. Precisamente, lo interesante del caso Gallardón, que por cierto es uno de los pocos políticos serios, seguramente junto con Julio Fidalgo de CCOO el más serio, es la inteligente disociación que ha hecho entre su cargo y la persona. Y esto, que bien se podría discutir a nivel filosófico, es sin embargo ejemplar a nivel político y para tanto funcionario, por ejemplo de educación, que cree que la democracia consiste en hacer lo que él quiere obviando e incluso negando la ley. Así, la única cuestión realmente interesante que plantearía el comportamiento de Gallardón es una cuestión ética: ¿hasta dónde en democracia se debe cumplir la ley? Y ahí sí cabría, para demócratas, el debate.

Sin embargo, el debate, como siempre, ha ido por otro lado. En primer lugar, el menos grave pues también ha sido menos aireado, el protagonizado por ciertos integrantes del PSOE al acusar a Gallardón de incoherente. Pero, esa no sería la crítica democrática pues Gallardón ha enunciado que él cumple la ley como es obligación de todo demócrata. O dicho de otro modo, un demócrata no puede ser tachado de incoherente por cumplir una ley con la que no está de acuerdo sino de, precisamente, coherente: eso, entre otras cosas, es también ser demócrata.

Pero, la crítica fuerte ha venido por la derecha. Efectivamente, el PP una vez más, y van tantas, ha demostrado tanto su idea de partido, aunque en eso no se separe de casi ninguna formación pues ya todo partido es un prietas las filas, como, y esto es más peligroso, de estado. Porque lo cierto es que detrás de la crítica del PP late el absoluto desprecio hacia la propia idea de democracia y de ésta como imperio de la ley. Efectivamente, la crítica a Gallardón por cumplir la ley es curiosa porque implica, de suyo, la idea de que la ley solo se cumple cuando se está de acuerdo con ella. Pero eso, lejos de ser una conciencia pública del estado en democracia es en el fondo la apoteosis de la creencia del estado como patrimonio particular. Efectivamente, la crítica dirigida a Gallardón por el tema de la boda homosexual se ampara en el viejo lema: si no estamos de acuerdo con la ley no debemos cumplirla. O dicho de otro modo, en el uso del privilegio que otorga el poder: no se cumple la ley porque se es poderoso. Así, la idea del PP, que es la idea liberal en el fondo, es la de un poder estatal en realidad privado en el cual el privilegio de la ley implica o bien leyes de sesgo determinado para beneficio propio, algo de esto ya está en Locke pero con bastante más grandeza, o bien directamente una ley permanentemente burlada por la posición social privilegiada. Así, el estado se convierte en privado pues el cumplimiento de la legalidad es tomado como razón de conveniencia. Y estando situados en la escala social más alta (y algo de esto sabemos todos los funcionarios) es objeto de fácil burla.

Sin embargo, alguien podría cuestionar si no iría esto contra nuestros propios principios cuando nos presentamos, de forma presuntuosa sin duda, como ilustrados y marxistas. Pues, ¿no estamos diciendo que el cumplimiento de la ley está por encima de la ética personal? Pues sí, eso es precisamente lo que estamos diciendo. Y lo decimos en democracia, y exclusivamente en democracia, por dos motivos: por un lado, porque la existencia de una ley conocida es la mejor defensa del débil ya que de otra forma, sin una ley que haya que cumplir y que obligue a todos por igual, siempre el que ocupa el puesto social más poderoso tiene todas las opciones para imponer sus privilegios; y, en segundo lugar, porque una cosa es el cumplimiento de la ley y otra su desacuerdo. Es decir, y en eso consiste también la democracia, uno puede estar en profundo desacuerdo con una ley e incluso presentar todas aquellas medidas que considere oportunas para su derogación, pero cumplirla. Así, el PP puede, está en su derecho, presentar recursos contra la ley del matrimonio homosexual, con un argumento tan poco racional y consistente como que toda la vida eso no ha sido así -lo que le recuerda a cualquiera, por cierto, los argumentos de nuestras abuelas por no hablar ya del argumento de un dios todopoderoso que dijo hace 2500 o 2000 años, depende de la tradición, cómo debían de ser las cosas- pero no puede exigir su no cumplimiento. Bastante gansada es permitir esa objeción de conciencia médica en el aborto, ¿y por qué no por ejemplo en cualquier otra ocupación de un funcionario público?, para ahora comenzar a pedir a su vez el incumplimiento de la ley del matrimonio homosexual.

Pero además, todo esto no demuestra sino la doble moral del propio Partido Popular quién no duda en pedir la máxima fidelidad a las líneas de actuación de su cúpula dirigente -elegida, no lo olvidemos, en plan monarquía absoluta con herederos del gran líder- mientras a su vez implora por la libertad de conciencia ante el propio estado democrático. Es decir, el partido no puede ser desobedecido pero sí el estado. ¿Por qué? Pues porque el partido defiende el privilegio propio, la ley del fuerte, y el estado en democracia puede sorprender a veces, aunque cada vez menos. Y por eso, es tan necesaria la ley y tan democrático su cumplimiento.

viernes, julio 28, 2006

PANFLETO ANTIPEDAGÓGICO/2

Antes de nada, una nota. Desde ahora, cuando hablemos del Panfleto antipedagógico nos referimos no al libro, que no hemos leído, sino al documento en PDF que circuló en Internet y que agradecemos desde aquí que su autor colgara. Por ello, todas las citas y textos pertenecen a dicho documento.

Comencemos analizando la mayor: dice el autor del texto que nunca han sido los conocimientos de los alumnos tan bajos ni el desánimo del profesorado tan grande. Dejaremos ahora a un lado el desánimo de los profesionales, ¿tal vez faltos de motivación?, pues no conocemos método de medirlo y nos centraremos fundamentalmente en los conocimientos de los alumnos. Observemos la frase: nunca han sido los conocimientos tan ridículos. Y creemos que es una idea no personal sino general del profesorado sobre los alumnos: estos cada vez, es decir comparando con tiempos pretéritos, saben menos (y por supuesto la culpa no es en absoluto del profesorado). Sin embargo, es una hipótesis que no se contrasta. Y una hipótesis fuerte. Porque si analizamos lo dicho veremos que no se trata de que los alumnos no sepan lo que deberían saber ahora –con lo cual estaríamos de acuerdo- , sino que, y eso es importante, los alumnos de anteriores sistemas educativos sabían más que los de ahora.

Y alguien podrá decir: evidentemente. Pero evidente ¿por qué? ¿Qué datos da el autor, aparte de su experiencia personal que siempre tiene cualquier profesor en boca, para asegurar algo tan importante? Porque si revisamos los datos que tenemos no podríamos llegar a esa conclusión. Es más, si analizamos los datos veremos que actualmente España tiene, en comparación con años anteriores, los mejores datos educativos de la historia.

En primer lugar, analicemos los números de la educación. Para ello, no voy a retrotraerme a épocas muy pasadas sino solamente a la comparación entre el año 1978 a aquí. Dicha comparación la realizo de acuerdo a los datos presentados por el INE en su último estudio comparativo sobre los 25 años de la Constitución. En él, y en el apartado dedicado a educación, podemos ver que en 1978 la población entre analfabeta y sólo con estudios primarios (población de más de 16 años y con estudios terminados) era de un 79,9 %. Sin embargo, en el año 2002 era de un 39,6 %. Aquí creo que todo está ya dicho.

Pero, y esto es lo segundo, estamos hablando en realidad de la calidad de la educación. Según el panfleto, y luego veremos como esta idea se refuerza a lo largo de los capítulos, la educación ahora es peor que la de hace años, o dicho de otro modo, la educación antaño era mejor. Desde luego, no voy aquí a defender la LOGSE, me remito a mi artículo citado anteriormente, ni a la LOE, que son dos leyes basura, pero sí que me interesa analizar la crítica que hace la derecha sociológica a la LOGSE. Según ellos, como ya hemos señalado, la educación anterior era mejor y se aprendían más cosas, pero no se enseña para nada ningún estudio o análisis que avale esa idea. Sin embargo, el único estudio que sí conozco que compara los dos modelos en una muestra (del INCE, organismo del Ministerio de Educación, y de 1997) daba los siguientes resultados.

Comparando a los alumnos de 8º de EGB con los de 2º de ESO (por edad: 13-14 años) eran estos:
- En gramática y literatura, los alumnos de EGB estaban por delante de los de ESO.
- En comprensión lectora, Geografía e Historia y matemáticas los alumnos de ESO estaban por delante de los de EGB.

Pero en ambos casos, las diferencias eran mínimas.

Por lo tanto, parece claro que el anterior sistema no era tan bueno frente al actual como la derecha pretende. Ahora bien, el actual sistema, y el futuro sospecho, es una porquería y es cierto que los alumnos no aprenden nada (o casi nada). Sin embargo, parece claro también que si ahora no aprendían nada, antes tampoco que es precisamente lo que no dice el panfleto.

Pero, ¿por qué no lo dice? ¿Por qué lo que se hace, en lugar de comparar lo que se aprende con lo que se debería/podría aprender, es compararlo con lo que se aprendía? Porque es este un tema muy interesante de la crítica que se realiza a la LOGSE. Y es que en vez de anlizarla desde la posibilidad se la analiza desde las condiciones anteriores. ¿Y por qué? Pues precisamente porque las condiciones anteriores significaron un autentico chollo para el profesorado de secundaria.

Pero, esto queda para artículos posteriores.

martes, julio 25, 2006

PANFLETO ANTIPEDAGÓGICO/1

Ustedes seguramente lo habrán oído nombrar: Panfleto antipedagógico. Parece una crítica feroz del actual estado de cosas en educación. Y nosotros, que ya hemos hablado aquí contra la LOGSE, 1 y 2, y contra la LOE, no podríamos permanecer callados ante algo que está tomando cuerpo en el mundo de la educación y especialmente en el privilegiado profesorado funcionario: el panfleto tiene toda la razón.

Pues bien, vamos a partir de ahora, en vacaciones porque estamos convencidos de que los educadores no descansan tanto como se dice, a analizar este documento para intentar demostrar que no esconde más que la vieja crítica social de la derecha por parte de un colectivo, el funcionariado docente, que cubierto de privilegios, ha decidido presentar una campaña de opinión a su favor. Y no es que dudemos de la educación española sea una basura: lo es. Sino que dudamos, sinceramente, de que las causas de ese inmenso estercolero que es el sistema educativo de este país sean las que este panfleto, y con él la voz de un amplio sector del profesorado, señalan.

jueves, julio 20, 2006

MEMORIA HISTÓRICA O RESPONDIENDO A D. RICARDO/ 1

D. Ricardo ha publicado un artículo en su indispensable bitácora sobre mi escrito titulado Memoria (selectiva) histórica. En él critica, con su contundencia habitual, mis afirmaciones. La primera parte de mi crítica va a tratar sobre la interpretación que D. Ricardo hace de mi artículo y que yo creo está totalmente desenfocada. Pero, en lugar de achacar dicha mala interpretación al lector tal vez convendría, y no sólo a nivel particular, empezar a pensar que quizás los licenciados en filosofía y que vamos de filósofos escribimos para nuestro ombligo. Efectivamente, si D. Ricardo, que es una persona culta y con unas ideas políticas y sociales cercanas a las nuestras, no nos entiende quizás sería el momento de empezar a pensar que la culpa no es tanto del público sino nuestra. Y analizar qué hay en nuestra expresión, tal vez una falsa profundidad a través de párrafos eternos o quizás un intento mal llevado de plasmar la propia complejidad de lo real, que impide ser entendido. Y esto, creo, es un tema muy importante. Aunque, a tratar en otro momento.

Pero, me parece, que hay que contestar concretamente a D. Ricardo en su crítica. Y divide ésta en dos partes. Primera, señalando que la ley no busca hacer una interpretación de la historia tal y como nosotros decíamos. Segundo, atacando el fondo de la cuestión sobre la propia idea de historia. Por eso, a su vez, nuestro artículo tiene una primera y una segunda parte. Esta, dedicada al hecho concreto; la segunda, más teórica, empeñada en intenta clarificar la idea de historia.

Según D. Ricardo la ley de memoria histórica no pretende imponer una interpretación de la historia. Y me pide que dé datos al defender yo que sí lo intenta. Bien, como la ley todavía no existe resulta difícil hacerlo y tampoco sería justo referirnos a proyectos. Así que nos centraremos en la que ya está que es la Ley 24/2006, de 7 de julio, sobre declaración del año 2006 como Año de la Memoria Histórica. Si se lee bien lo que dice, llamarán la atención dos frases:
Aquella etapa de nuestra historia [se refiere a la II República] constituyó el antecedente más inmediato (…) [de] nuestro actual Estado social y democrático de Derecho.
Primera interpretación: la República como antecedente. Como la República no pudo ser el antecedente temporal de la actual democracia, pues entre medias estuvo la dictadura de Franco, sólo puede ser el antecedente político. Pero, lógicamente, un antecedente político, es decir: ideológico, es ya una interpretación histórica. Igual sería hablar de la Restauración como antecedente, de las cortes de Cádiz o de la I República, por cierto la gran olvidada. No se trata por tanto de un hecho histórico sino de una interpretación histórica en la que se plantea, saltándose el contexto y el tiempo, la contigüidad entre un régimen y otro. Y lo importante aquí no es si uno interpreta como correcto que hubiera esa contigüidad, sino que eso es ya una interpretación histórica que puede ser cierta o no pero, creemos, no corresponde al Parlamento ni al gobierno realizarla por Ley.

La segunda idea es aún más interesante porque señala el mito que se repite, incluido D. Ricardo, en la autodenominada izquierda.

Hoy resulta así oportuno recordar y honrar a quienes se esforzaron por conseguir un régimen democrático en España, a quienes sufrieron las consecuencias del conflicto civil y a los que lucharon contra la dictadura en defensa de las libertades y derechos fundamentales de los que hoy disfrutamos.

Y el mito es que los luchadores antifranquistas, todos, luchaban por la libertad y la democracia. Sin embargo, aquí hay que ser políticamente incorrectos: ¿alguien cree que un militante del Partido Comunista luchaba por la libertad y la democracia? ¿Alguien cree que la Pasionaria, por ejemplo, que tan gratamente estuvo en la URSS de Stalin, luchaba por la democracia y los derechos fundamentales? Pues nadie lo cree pero el temor a que al decirlo se esté haciendo el juego a la derecha impide señalarlo. Pero la realidad, y sobre esto el otro día publicó un ejemplar artículo Santos Julia en El País, es que muy pocos de los luchadores del bando republicano, y ninguno por cierto del bando nacional todo sea dicho, pretendían defender la democracia, la libertad o los derechos fundamentales: ni los socialistas, ni los comunistas (tampoco los troskistas, no crean, así que eliminen de la lista a Nin y Maurin) ni, por supuesto, los anarquistas. La libertad -no lo olvidemos: ¿Libertad para qué?- no contaba entre las ideas fundamentales de casi ninguno de los grupos fundamentales de izquierdas desde la conversión de la filosofía de Marx en dogmática. Y no por ocultarlo, tal vez haga falta una ley de la memoria histórica sobre el comunismo y la izquierda que tanto calló, se convierte algo en verdad. Es ingenuo pretender que quienes acudían enfervorizados a los congresos de los partidos comunistas del este de Europa, y o hace tanto, o quienes defendían las dictaduras comunistas, y todos los que hemos estado en un partido comunista lo hemos vivido, fueran a dar su vida por un derecho, que denominaban formal y burgués, como la libertad. Y es tan ingenuo como ahora cuando los revisionistas de derechas pretenden presentar un ejército o una Iglesia defendiendo la unidad de España o el orden en el 36. Pues tampoco, sólo buscaban defender sus privilegios a costa de la mayoría de la población. Y fue, contra esa misma mayoría, en realidad por lo que fueron a la guerra.

Por eso, trago saliva cuando paso por ciertos pueblos de España y veo un busto a la Pasionaria o un centro educativo, ¡un centro educativo!, que se pueda llamar como la estalinista Dolores Ibarruri. E igual trago saliva cuando un colegio en Madrid se llama como el indeseable José Calvo Sotelo. Y no entiendo, sinceramente, qué le pasa a la gente que le puede parecer bien una de las dos opciones o callar ante sus desmanes mientras, cual martillo de herejes, persigue la otra incluso por ley. Porque la historia de la guerra civil es una historia sucia y no angelical. Y, además, también hay que decirlo, es una historia vieja que, al igual que a mi generación la guerra de África, a la actual juventud les debe sonar a polillas y tanques de juguetes frente a lo que vino después. Y por eso tampoco se entiende el empeño en sacarla una y otra vez a colación como el abuelo Cebolleta, ¡ah la memoria histórica!, sacaba de su triste memoria una nueva, ¿nueva?, batallita.

martes, julio 18, 2006

“RESISTENCIA/INSURGENCIA” IRAQUÍ

Oferta de trabajo mortal
57 obreros mueren en Irak después de que un terrorista les atrajera hacia su furgoneta-bomba bajo la promesa de darles empleo

EFE / ELPAIS.es - Bagdad / Madrid
ELPAIS.es - Internacional - 18-07-2006. 23:30 HORAS

Si ayer sorprendía el método utilizado para cometer un atentado en un mercado de Mahmudiya, donde 60 civiles murieron acribillados por pistoleros, el de hoy más si cabe. Un terrorista ha conducido su furgoneta-bomba hasta la esquina donde los trabajadores chiíes de Kufa se concentran cada día para buscar trabajo. Les ha ofrecido empleo, muchos han subido a la furgoneta y, con el vehículo a rebosar, ha activado la carga explosiva. 57 obreros han muerto y 92 han resultado heridos.

¿Resistencia era la palabra?

MEMORIA (SELECTIVA) HISTÓRICA

¿Se puede en democracia hacer leyes de memoria histórica? ¿Se puede decir lo que la gente debe interpretar históricamente? Parece que la respuesta es no. Ni el gobierno ni el Parlamento de una democracia tienen el derecho de decir lo que uno debe pensar sobre los hechos históricos. Y eso es porque es una democracia. Y ese aspecto formal es importante. Y mucho.

Pero, aparte hay otro hecho que desenmascara, si el anterior no fuera suficiente, ese aire de la autoproclamada izquierda. Porque la idea que se maneja de la Memoria Histórica es curiosa. Por un lado, se refiere en exclusiva a un periodo determinado y corto de la historia de España. Por otro, sólo sirve para a un bando de dicho periodo. Resulta así una memoria, como toda por otra parte, muy selectiva. Pero aquí con un problema: se pretende impone por ley. Y una ley, al menos esa es su definición, es obligatoria.

Empecemos por el principio. Lo primero que se viene a la mente es por qué la ley de memoria histórica, obsérvese el nombre, sólo se refiere al periodo de la República, la guerra civil y la dictadura de Franco. ¿Tan poca memoria? ¿Víctimas, tal vez, de haber estudiado con la LOGSE? Porque si la idea es honrar a las víctimas de la historia (es decir, tener la memoria histórica) no se debería olvidar que en realidad la historia se construye sobre el sufrimiento y no es más que eso. Así, del mismo modo que la Gran Muralla China está cimentada sobre los cadáveres de sus obreros, la marcha de las historia está construida sobre la muerte de las personas y su dolor. Y no es una figura retórica, sino real. Decía Walter Benjamin que detrás de todo documento de cultura hay uno de barbarie y es cierto. Y, de hecho, la mayor memoria histórica, para las víctimas y de forma injusta pues no las nombra, son precisamente esos documentos de cultura, escasos, que fueron posibles con, y no olvidemos, su sufrimiento. Así, detrás de Las Meninas o de Shakespeare está lo miserable y absurdo de miles de personas que vivieron una basura de vida para las que la historia nunca tendrá un recuerdo. Miles de vidas perdidas y cuyo único sentido, y no lo es pues ni ellas mismas lo pretendieron, es con su vida miserable haber dado forma a legados de cultura cuajadas de esperanza sobre que el mundo podría ser de otra manera mientras ellos mismos no eran sino vidas producto de la barbarie.

Así, no se entiende la fijación del gobierno de Zapatero por limitar la memoria histórica. Y no se entiende porque, presuntamente, es un gobierno de izquierdas. Y la izquierda es algo más que mi barrio, mi pueblo, mi nación o mi club social, incluso hoy todavía. Decía Marx que la fuerza emancipatoria del proletariado era su carácter universal, es decir: que su liberación implicaba la liberación de la humanidad. Y por ello mismo, la memoria histórica no debería seleccionar unas víctimas sobre otras pues eso sería, ya, desmemoria hacia el dolor global.

Pero, alguien podría decir que se trataba de rendir tributo a las últimas víctimas de la última guerra de España. Lástima, sin embargo por dos motivos. El primero, porque la última guerra de España no fue la civil sino la de Ifni (ah, la memoria histórica); segundo, ¿y por qué tan cortos de mira? ¿Por qué debe la memoria histórica limitarse a la guerra civil del 1936? Seguramente la historia de España desde el siglo XIX sea la historia de una guerra civil (salvo el periodo democrático actual). ¿Entonces?

Y entramos aquí en la segunda parte. ¿Por qué limitarlo? Porque en realidad no es la memoria histórica ante el sufrimiento sino, otra vez, el deseo de dominio. En el fondo, lo que late en la idea de la memoria histórica no es más que la frustración ante haber perdido la guerra y no ser sus tropas las que desfilaran en desfile de la victoria. Y algo más como es la permanente actitud del gobierno de ZP: socialmente de derechas, ideológicamente, y nunca mejor utilizada esta expresión, de izquierdas. Así, comprando la ñoña memoria de una República convertida en mito, y ya en mito fundacional con la Ley, otra vez por ley, 24/2006, la idea de la autoproclamada izquierda es precisamente reconvertir su versión idílica de los hechos en obligada versión: Ley. Pero, eso ya lo hizo Franco.

En sus Tesis sobre filosofía de la historia presenta Benjamín la imagen de la historia como la de un ángel que impelido por el viento avanza inexorable hacia delante mientras gira la cara hacia atrás y contempla una catástrofe única. Nada podrá ya salvar a las víctimas de la desgracia que ha sido la historia de la humanidad. Ni tan siquiera que se consiguiera, tan lejano, un mundo justo. Pero la fuerza de la imagen de Benjamín está en esa idea de catástrofe única donde están las víctimas de la historia: Lorca y Muñoz Seca; las mujeres soviéticas y las de Berlín. No se trata de de que todos los bandos sean iguales, pues no lo son, sino de que las víctimas inocentes sí lo son. Porque el progreso no es la selección de las víctimas, sino precisamente, como en los documentos de cultura, su presencia oculta reivindicando algo distinto. Tal vez, un mundo más humano y mejor.

viernes, julio 14, 2006

UN LUGAR EN EL MUNDO

Me sentía yo ya mal tras comprobar que ahora era de izquierdas ser un paleto -nacionalista, se llama nacionalista, que nunca aprenderás- y yo sin amar a mi estado, mi nación, mi patria, mi país, mi región, mi ciudad, ni a mi barrio ni a mi tiesto.
Parecía destinado a no tener un lugar en el mundo. Sin embargo, Internet, mi patria chica, me lo ha dado.
De entre toda la población mundial, unos 6.000.000.000, yo ocupo un puesto. Modesto, sin duda, el mío es el 221.625.827, pero un puesto.
Ya no me siento tan miserable. Mi cuenta corriente me da un sentido. No sé si hacerle una bandera. O un himno. Incluso un estatuto.

LA LEY DEL SILENCIO

"El proceso del fin del terrorismo
El PSOE acusa a los populares de desempeñar el papel de altavoz de la banda terrorista

CAMILO VALDECANTOS - Madrid
EL PAÍS - España - 13-07-2006


Los grupos parlamentarios del Congreso optaron ayer por recomendar "silencio", "discreción" y "poco ruido" para favorecer el llamado proceso de paz emprendido por el Ejecutivo con ETA."

El Congreso de los diputados me ha pedido, a mí también, que me calle. Deben querer decir que no opine. Así, con el gracejo de quienes nos representan han decidido solicitarme que no diga nada. Y a usted también se lo solicitan.
Tal vez han olvidado que esto es una democracia

miércoles, julio 12, 2006

UN JUEGO (PEQUEÑO) PARA PROGUES Y DE IZQUIERDAS/2

Decíamos en nuestro escrito anterior que algo fallaba en la entrevista, ya sólo fijándonos en las preguntas. Y que eso que fallaba, para nosotros muy importante, era un síntoma de aquello en que se está convirtiendo la izquierda, aunque no sea nuevo y tenga que ver con, curiosamente, la lectura socialdemócrata y leninista del pensamiento de Marx.
Si releemos las preguntas, un total de 32, notaremos algo asombroso. La primera y única llamada a la conciencia, es decir: al juicio moral, se da en la pregunta 30 en la que explícitamente los entrevistadores la señalan al hablar de la eutanasia. Y así, de todos los temas que trata la entrevista, muy bien explicitados por D. Pocholo en su comentario, el único que merece la apelación a la moral es aquel que no se refiere a política. ¿Qué significa eso?

Pues la cosa parece clara. Que la distinción entre política –referida a la vida pública de la gestión exclusivamente- y moral –referida a la vida personal y privada- se admite de suyo. Y por eso la conciencia sólo aparece al hablar de la vida privada, pero no al hablar de la cosa pública (la política). Y así se admite, a su vez, el viejo ideal liberal: la distinción entre vida privada y vida pública (en cuanto política) y, con ella, la distinción entre el mundo social y la vida personal (el mundo interior ese que tiene todo el mundo menos, ya es triste, uno mismo).

Así, la moral aparece como un asunto personal, alejado de la practicidad que debe imperar, ¿por qué?, en la política. Y todo ello desde la lógica de la gestión. Porque lo que aparece en la entrevista es la nueva, aunque como ya dijimos al principio no tan nueva, izquierda: prágmática en política, avanzada (presuntamente) en moral.

Pero, tampoco avanzada en moral. Porque al hacer de ésta un asunto privado destruye, precisamente, su fuerza. Aunque eso, ya, otro día.

lunes, julio 10, 2006

UN JUEGO (PEQUEÑO) PARA PROGUES Y DE IZQUIERDAS/1

Usted siempre se ha sentido de la autodenominada izquierda. Usted, además, se siente progresista. Incluso, puede pensar en irse de vacaciones a Cuba. Pues para usted hemos pensado, yo y yo, este juego. Breve pero, creemos, interesante. Va usted la leer las preguntas de ayer en la entrevista a Maragall (las reproducimos a continuación) publicada por El País (usted es progre, ellos también). Encima la entrevista la firma, entre otros, Josep Ramoneda. Todo tan progre...
Pues el juego es ese. Descubrir qué está mal, qué falla en tan progresista y, autodenominado de izquierdas, panorama. Y sólo descubrirlo en las preguntas de un intelectual ya no en las respuestas de un político profesional. Descubrir, en fin, qué hay detrás de esta ideología, y por sus preguntas, tan aparentemente progre.
Y si lo descubre, o cree descubrirlo, escríbalo por favor en el comentario. Y piense que sólo es un juego. Que si no lo sabe no pasa nada. Porque aquí nadie gana nada (se lo puedo asegurar). Tranquilo, viaje a Cuba o póngase a pagar ese piso que va a comprar como inversión. Porque estas cosas nimias sobre reflexión y demás a usted, ni a mí seamos sinceros, pueden pararnos en nuestra carrera de progresistas sin tacha.
Y tan encantados, ¡pero tanto!, de habernos conocido a nosotros mismos. Porque, en fin y sin lugar a dudas, somos de izquierdas.
Somos de izquierdas, somos de izquierdas, somos de izquierdas, somos de izquierdas,…

Pregunta. ¿La aprobación del Estatuto ha puesto a Cataluña en el camino que usted quería?
P. ¿Un salto a la altura de un cambio generacional?
P. El Estatuto, ¿cambia la relación de Cataluña con España?
P. ¿Eso equivale a liquidar la opción federalista?
P. Mientras haya excepciones...
P. Con una excepción tan grande como la vasca, ¿puede haber federalismo?
P. Los efectos colaterales del Estatuto, ¿son los costes que pagar por el enfrentamiento entre Cataluña y España, los recelos del PSOE, la caída del tripartito, su renuncia...?
P. ¿Qué motiva que con tanta facilidad se reproduzca en España un mecanismo de fractura en dos partes?
P. ¿Se consiguió la alternancia sólo como un paréntesis? ¿Qué pasará si la izquierda pierde las próximas elecciones?
P. En las próximas elecciones ¿ya no se enfrentarán los buenos catalanes contra los malos?
P. Lo cierto es que el proyecto de gobierno de la izquierda catalana se fue al garete...
P. Sí, sí... Pero se acabó.
P. De su reflexión se desprende que si un Gobierno de izquierdas se mantiene años en el poder es porque se ha vuelto de derechas...
P. Hoy, ¿qué es ser de derechas o de izquierdas?
P. En España, ¿cree usted que entienden sus mensajes sobre la España plural? ¿O pasa como cuando predicaba la bicapitalidad Barcelona-Madrid, idea que en Barcelona se entendía muy bien, pero en Madrid no.
P. Tras su adiós, en los bares se escuchaba la frase: "A Maragall se lo han cargado los suyos".
P. Tragedia y comedia se mezclan en la vida: gente de su partido coincide con la opinión de la calle.
P. Pues sí. Dicen que estaban hartos, no tanto de usted como de algunos de sus asesores personales.
P. A esa dramatización se ha de añadir que a quienes ayer se lo cargaron ahora les ha entrado pánico.
P. Desde el partido, ¿se le pidió que continuase?
P. Que no le pidiesen que repitiese como candidato, ¿era una sugerencia para que lo dejase correr?
P. El PSC no anda sobrado de líderes mediáticos. Usted reconoce no serlo y Montilla no entusiasma.
P. Otra cosa que se escucha en los bares: una reedición del tripartito acoquina.
P. En este despacho ¿ha sentido soledad estos días?
P. ¿Qué le ha aportado la experiencia del poder?
P. Cuando usted era alcalde, Barcelona conquistó un lugar en el mundo. ¿Cataluña lo ocupa hoy?
P. La posibilidad de ser Estado, ¿ha pasado definitivamente?
P. Cuatro problemas a afrontar. Uno: la inmigración. ¿Qué hacer?
P. Segundo problema: Josu Jon Imaz dijo que los más acérrimos defensores de la supresión de fronteras eran los delincuentes transnacionales. ¿Cómo afrontar problemas globales a escala local?
P. Tercer problema, quizá el más peliagudo, porque afecta a conciencias: ¿cómo afrontar el debate sobre la prolongación de la vida cuando ésta ya es vegetativa?
P. Cuarto problema: la descentralización en ciertos temas parece que puede originar más problemas que beneficios. La proximidad, ¿es un factor de corrupción en el urbanismo de pequeños municipios?
P. ¿Ha tenido que sacar a alguien de su despacho por tratar de comprarle?

domingo, julio 09, 2006

EL PARAÍSO PERDIDO







Ellos volvieron
su mirada hacia el Este del Paraíso
y contemplaron la que había sido su morada feliz,
bajo la onda de la llameante espada
y la puerta cubierta de terribles
semblantes y de centelleantes armas.
Derramaron, como era natural,
unas lágrimas que pronto se secaron;
el mundo se extendía frente a ellos
para escoger su mansión de reposo
mientras la Providencia era su guía.
Cogidos de la mano y con paso
incierto y tardo, a través del Edén,
emprenden su solitario camino.

Jonh Milton, El Paraíso Perdido, final.
(traducción de Esteban Pujals)

UN PEQUEÑO RECORDATORIO


Esta mujer, acusada de matar en Barcelona a una serie de señoras, es inocente hasta que no se demuestre lo contrario.
Y sólo se puede demostrar su culpabilidad, pues ella no tiene que demostrar su inocencia, en un juicio.
Y resulta indignante que la prensa, siempre autodenominándose libre, ya haya sacado su foto y su nombre.
Y toda la prensa, sin excepción.
Porque ya la han juzgado

viernes, julio 07, 2006

PAZ Y RENDICIÓN/2

Analicemos, después de nuestro artículo anterior, algo más. Dice Zapatero en su declaración:

En más de una ocasión me han escuchado decir que el futuro de Euskadi exige un gran acuerdo de convivencia político. Concretamente, en el debate sobre el Plan Ibarretxe, "si vivimos juntos --afirmé en aquella ocasión--, decidimos juntos". Un gran acuerdo político de convivencia.

A ver, una cuestión. ¿Es que ahora no hay un acuerdo de convivencia? Cualquier ciudadano de Bilbao, por ejemplo, tiene una serie de derechos democráticos. Eso, que uno sepa, sería su acuerdo de convivencia. Los únicos que han roto dicho acuerdo son ETA y su entorno, por lo tanto no se entiende bien a idea de acuerdo. ¿Acuerdo para quien? Porque se supone que un acuerdo no se hace sólo en aras de que todo el mundo esté contento sino con una visión un poco más, cómo decirlo, tal vez de izquierdas: con justicia. Si el acuerdo actual era injusto se tendría que haber dicho hace tiempo. Si no lo es, ¿por qué cambiarlo? Es decir, el gran acuerdo de convivencia está ya y por lo tanto lo único que se debe exigir es que quienes no lo acatan a través de la violencia y el delito vayan a la cárcel.

Pero, ¿cuál será el acuerdo? Pues la reunión con Batasuna señala un principio. No se trata, no crean, de romper España -por cierto, al fin y al cabo España como unidad inquebrantable es tan mito como Euskalherría o el País de Oz y su existencia como nación o, ahora, realidad nacional-, sino de algo más simple: hegemonizar la sociedad para seguir ganando. Cuando los partidos ya se han convertido exclusivamente en instituciones sociales que buscan el poder, la idea clave de todo este proceso, vamos a ser serios, no hay que buscarla en ansias de paz, aunque sean infinitas, sino en el propio poder.

Así la negociación con ETA y Batasuna, pues van en el mismo pack, debe entenderse en una clave estratégica de o bien acceder al poder o bien mantenerse en él.

En primer lugar, analicemos la situación en el País Vasco. ¿Qué se busca? Derrotar al PNV o, al menos, hacerle negociar cuotas de poder. Y para ello, con el empate técnico actual más el previsible hundimiento del PP por no haber apoyado la paz (o sea, la rendición), poder negociar en una actitud de fuerza siguiendo el ejemplo (fracasado) del tripartito o, aún mejor, presentando el fantasma de Batasuna para pactar en realidad con el PNV. La idea es simple y consiste en que el PSE tendrá para pactar una bala en la recámara: Batasuna y sus votos. Así, el PNV perderá su hegemonía (los votos de Batasuna resultan claves) y el PSE ganará cuota de poder.
Pero, y aquí está el segundo punto, ¿y en las elecciones generales? Una vez visto que la política económica de PSOE y PP es la misma y que no logra despegarse en las encuestas, lo único que parece poder ser un elemento determinante es el fin, como sea, de ETA. Efectivamente, las encuestas que hasta hace poco marcaban una paulatina tendencia al acercamiento del PP al PSOE se han vuelto a separar, de hecho, con el tema de la negociación. Si ésta triunfa, es decir: si como sea ETA deja de matar, el PSOE volverá a ganar las elecciones. Si no, si ETA vuelve a matar (pues cualquier otro tipo de terrorismo, como la extorsión, ya se ha visto que no cuenta) perderá las elecciones.
Pero, ¿quiero esto decir que Zapatero es mala persona? Pues no, porque como ya comentamos no se trata de algo relacionado con la conciencia individual sino con estructuras sociales objetivas. Del mismo modo que el empresario disocia su ética personal de la pública donde cabe la explotación, y no por ello es mala persona, el político, en aras de la profesionalización, realiza la misma tarea.
¿Y el PP? Porque parecería que aquí es el bueno. Pero, nadie se engañe, tampoco. Tan institución social como cualquier otro partido su estrategia se entiende desde el mismo paradigma aquí presentado. Pero eso, ya, otro día.

martes, julio 04, 2006

SUPERANDO LAS IDEOLOGÍAS

Si tiene usted la foto de algún ser humano agonizando entre amasijos de metal por el accidente de metro de hoy en Valencia no lo dude

ABC
El Mundo
El País
Y tal vez algun medio más que yo no haya llegado a mirar le piden que envíe sus fotos

Puede usted hacerlo conjuntamente con las del cumpleaños de su hijo, quizá su boda, tal vez sus vacaciones en la India ( rodeado de pobres, quedan siempre tan bien los pobres en las fotos) o la agonía de algún familiar cercano.
Tal vez su madre con Alzheimer pregúntandose quién es
o, quién sabe, algún sobrino con síndrome de Down (pero, no lo olvide, que se lo note al muchacho).

Ya se sabe que la información no conoce límites ni fronteras.
Y que hay cosas que superan la ideologías y el clima de crispación.

LA ESPAÑA PLURAL

Según informa hoy El País en su edición digital, hay en vías de desarrollo 16 recursos contra diversos estatutos.
Es, por fin, la España plural.

jueves, junio 29, 2006

PAZ Y RENDICIÓN/1

Primero una nota histórica. A partir de que su derrota parecía ineludible, distintos enviados nazis pretendieron dialogar con los aliados occidentales. La idea era sencilla: se pactaba un armisticio en occidente y se continuaba la guerra con los soviéticos. Pero, los aliados se negaron. Tal vez, entonces, en circunstancias mucho peores que ahora, la paz no era la finalidad última. Había algo más, algo más importante: los nazis deberían desaparecer. O dicho de otro modo: no se pacta con el diablo. Y los nazis eran toda una nación, todo un estado, todo un sistema. Pero eran otros tiempos con menos talante y con más verdad.

Ya está. El presidente del gobierno ha señalado la clave de todo: diálogo con ETA. Y ha señalado, que no se negociará nada político en ella y que se hará, cito textualmente, manteniendo el principio irrenunciable de que las cuestiones políticas sólo se resuelven con los representantes legítimos de la voluntad popular.
No obstante, ya hay prevista una reunión con Batasuna. Y Batasuna no es un representante legítimo de la voluntad popular.
Sin embargo, hay una aclaración oscura pero clara para explicar esto:
La paz es una tarea de todos. La paz será fuerte si tiene profundas raíces sociales, si abarca al conjunto de la sociedad vasca. Hoy entiendo que los partidos políticos, los agentes sociales, económicos, sindicales, deben adoptar acuerdos para ese pacto de convivencia a través de los métodos de diálogo que estimen oportuno, y por supuesto a través de los métodos democráticos para trasladar dichos acuerdos a los distintos ámbitos institucionales.
Obsérvese: a través de los métodos de diálogo que estimen oportuno. Y luego algo más: y a través de los métodos democráticos para trasladar dichos acuerdos. Porque se establece una sutil distinción: por un lado el acuerdo no tiene que cumplir el requisito democrático (ah, la ilegal Batasuna), sino solo su traslación al parlamento (ah, los socios nacionalistas y la inefable, esa inefable y voz de su amo, IU).
Y un poco más adelante algo mejor. Porque cuando Zapatero señala que se mantendrá la Ley de Partidos hace una interesante distinción: se señala la política institucional a la que se le distingue de las relaciones arriba señaladas entre los, autodenominados, agentes sociales. Así, la política institucional debe cumplir la Ley de Partidos (¿hasta cuándo?) pero se eximirá de la misma a los “agentes sociales” pues estos podrán efectuar los métodos de diálogo que estimen oportunos (sic)
De esta forma, la idea del presidente es el doble rasero: por un lado, la política institucional que debe cumplir estrictamente la ley; por otro, la política social de la sociedad vasca –en realidad la política partidista extraparlamentaria- que no conoce reglas.

Pero cualquier político debe ser el enviado, y más cuando el horizonte cultural máximo es Matrix. Así, nuestro presidente –estoy tentado de llamarle cariñosamente presi- nos adelanta algo:
Soy plenamente consciente de que los ciudadanos tienen un gran anhelo de paz y una exigencia de máximo respeto a las víctimas del terrorismo y a sus familias. Como presidente del Gobierno de España, asumo la responsabilidad de colmar ese anhelo de paz y esa exigencia de máximo respeto.
Ya antes, el parlamento catalán recogió el sentimiento de nacional y luego no votó ni el 50%. Pero no pasó nada.
Por cierto, en Madrid hay una calle que se llama Avenida de la Paz: es la M-30. La hizo Franco celebrando los veinticinco años de paz tras la guerra civil.
Por cierto, Kant presentaba una imagen muy ilustrativa de la propia paz perpetua: el cementerio.
Por cierto, tal vez sea el momento de que comience a sonar una idea que la gente calla. Por encima de la paz están la justicia y la democracia. Y cualquier paz no nos vale. Y no es esto por la memoria de las víctimas solamente o por un mero problema constitucional. Hay algo más. Hay una idea de democracia detrás que no consiste en una sociedad sin conflictos sino en una sociedad justa. Y mientras en el País Vasco no se consiga la rendición de ETA y sus cómplices no habrá justicia ni democracia. Aunque podrá haber paz.
Al fin y al cabo ellos ya han llenado los cementerios.

miércoles, junio 28, 2006

ESPAÑA ELIMINADA

Fue bonito mientras duró. Pero es siempre tan corto....

Por cierto, ¿alguien sabe por qué los comentaristas deportivos son tan tontos?

lunes, junio 26, 2006

LO DE ARGANDA

Recientemente saltó la noticia. Un instituto público de Arganda (Madrid) ha denunciado a un alumno por las opiniones vertidas en su blog. No conocemos más allá del caso que lo escasamente publicado por la prensa y la lectura del propio blog implicado. Sin embargo, sí tenemos que decir algunas cosas.

Viendo su blog y su vídeo no podemos por menos que considerar que su autor no es, desde luego, un dechado de cultura, inteligencia o sensibilidad. De hecho, nos cae bastante mal. Tiene un aire prepotente, incluso chulesco en muchas ocasiones, que no nos gusta un pelo. Además, no se cansa de repetir amenazas físicas hacia la gente que nos parece que sí podrían ser constitutivas de delito. Así que en el escaso margen de conocimiento que tenemos de él, el alumno implicado no nos gusta: típico adolescente con aires de autosuficiencia.

Ahora bien, y dejando a un margen las amenazas físicas que ya hemos señalado que nos parecen gravísimas y desconociendo si la denuncia se centraría sobre ellas cosa que nos parecería correcto, ¿tiene derecho un alumno a criticar públicamente a su centro o la labor docente de un profesor? La respuesta clara es sí. La labor de un profesor es pública y profesional y, por ello, sujeta a crítica pública. O dicho de otro modo, cualquiera puede criticar la acción pública, incluyendo por supuesto la mía, de un profesor. Y lo mismo vale para un instituto.

Y es importante repetir aquí que los alumnos no son reclusos o muebles carentes de derechos sino usuarios de un servicio público a los que se les debe dar, incrementando así por cierto la democracia, el derecho a opinar. Y el caso es curioso, porque mientras la nueva y pseudoproge ley de la LOE les va a permitir un derecho absurdo para ellos como es el de huelga o el de participar de la elección del director (cosa a la que ni ellos ni los padres ni, por cierto, los profesores del centro deberían tener derecho) sin embargo se les sigue cuestionando y en la práctica negando su derecho principal: su derecho a ser escuchados.

Pero al fin y al cabo, todo hay que decirlo, ya se sabe que la inmensa mayoría de los centros públicos son una especie de cortijos donde lo único que funciona e interesa es la defensa de los privilegios del profesorado funcionario. Y esto, dejando a un lado el caso de Arganda que no sobrepasa el elemento de anécdota, es uno de los principales problemas de la educación pública en España.

jueves, junio 22, 2006

VIDA INTERIOR

Lo he vuelto a ver.
Alejandro Jodorowski. Inefable.
Con esa verborrea entre la tía Angustias, la hoja de atrás del calendario y la ñoñería de cualquier poetucho con mucha, pero mucha, vida interior.
Vida espiritual.
En una televisión pública que iba a cambiar su modelo. Y su modelo es el de siempre: superstición, ignorancia, tontería. Y el insoportable Jesús Quintero (otro con vida interior) haciendo preguntas
l-e-n-t-a-m-e-n-t-e
porque el silencio entre palabra y palabra, silencio estudiado para epatar, siempre quedó bien entre la pequeñaburguesía. Tan ávida, tan llena, de vida interior.
Y Jodorowski, además, aparte de en ese programa plomizo de Quintero donde cualquier entrevista, cual pila duracell de conejito
-fea metáfora, sin brillo, sin vida interior, sin brillantez, tan cargada, en fin, de elementos materiales-
y dura y dura y dura
ya salió hace poco en otro por la segunda cadena donde llevó a gente rara, una tontería y luego otra, una afirmación ridícula detrás de la primera, y de la segunda, y de la tercera…
-a mejorar tu lenguaje: donde pone rara debiera poner interesante; donde pusiste tontería poner ahora opinión; no ridícula, respetable-
porque la televisión pública, ya se sabe, debe esta abierta a todos .
Esta tarde han venido a casa unas señoras, muy educadas y agradables por cierto, para explicarme la labor de la parroquia católica de mi barrio.
Y luego vino la comercial de Círculo de Lectores, muy agradable y educada por cierto, para entregarme el libro que había comprado.
Y justo antes de todo, pagado con tarjeta de crédito, estaba yo comprando un perfume. Y, de regalo, en la tienda, me dieron unas muestras de otras colonias. Ahora, ya, en la basura.
Y luego, en una bodega, compre pacharán. Y ginebra: bombay saphire.

Debo mejorar mi vida interior.
Debo mejorar mi vida interior.
Debo mejorar mi vida interior.
Y la espiritual.

lunes, junio 19, 2006

ALGO DE SOCIOLÓGICA/2

El Parlamento de Cataluña, recogiendo el sentimiento y la voluntad de la ciudadanía de Cataluña, ha definido de forma ampliamente mayoritaria a Cataluña como nación.
Preámbulo del estatuto catalán

Votó el 49’41%.

1.- El Parlamento de Cataluña
2.- recogiendo el sentimiento y la voluntad de la ciudadanía de Cataluña

Se abstuvo el 50’49%.
3.- etc, etc...

ALGO DE SOCIOLÓGICA/1

Hay, a grandes rasgos, dos modelos sociológicos. El primero, se basa en la idea de que la sociedad es el conjunto final de los elementos atómicos que la conforman y, en última instancia, de los individuos. El segundo, mantiene lo contrario: la sociedad existe como una totalidad que determina a sus componentes y es independiente de elos. Así, escogiendo un modelo u otro, y ahora no analizaremos las razones para ello, se puede y se debe hacer un tipo distinto de análisis.

En el primer análisis, de corte liberal, importan las creencias de los individuos y sus ideas sobre lo que hacen pues en ellas está la clave de su acción. Así, los individuos, o las instituciones, actúan de manera individual, de acuerdo a sus propias creencias y expectativas. Y el análisis de la misma se basa en los objetivos explícitamente marcados por elos mismos. Es decir, si un partido dice que busca “X” el análisis se sitúa sobre si la estrategia emprendida es correcta o no para conseguir ese fin “X”. Y, como mucho, cabe la teoría de la conspiración: aunque diga, por ejemplo, que busca “X” busca en realidad “Y” y nos miente siendo consciente de que lo hace.

En el segundo modelo, sin embargo, el discurso de las instituciones no cuenta: lo importante no es lo que una institución social hace o cree que hace sino lo que realmente hace y lo que socialmente está obligada a hacer para sobrevivir como tal institución. Además, la finalidad última de la institución, y de forma independiente a sus propios miembros, es el mantenimiento como tal estructura social. As estructuras sociales funcionan así de forma independiente a como creen sus propios integrantes individuales e incluso obligan a estos a mantener una doble moral: por un lado la moral que dicen mantener, individual; por otro, la moral que realmente mantienen, la social. Pero, al tiempo, esta necesidad de mantener una doble moral sirve a la conciencia del individuo para la satisfacción: siempre actúa de acuerdo a la necesidad social o, diciéndolo en la terminología weberiana que no esconde sino la moral del tendero, lo hace desde la ética de la responsabilidad.

Hasta ahora, la mayoría de la crítica política se ha establecido de acuerdo al primer modelo: los partidos son entes individuales que tienen ideas determinadas y diferenciadas y, por tanto, su análisis se debe realizar desde dicha particularidad. Sin embargo, hora es de cambiar el método pues este no se ajusta a lo real. Ha llegado, tal vez, el momento de comenzar a analizar a los partidos políticos no como asociaciones atómicas son como entes sociales que buscan mantener el poder independientemente de la buena, o mala, voluntad de sus miembros. Pero, para ello, claro está, no debería bastar un mero cambio de paradigma sino que había que demostrar la lógica y necesidad de dicho cambio. Deberíamos demostrar que el análisis responde mejor al propio objeto, los partidos políticos, que el análisis anterior basado, aún, en las particularidades. Y, creemos que el momento actual es muy propicio. Y, por ello, iniciamos esta serie.

lunes, junio 12, 2006

LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Tras lo de Ciudadanos de Cataluña y lo de Rajoy (el otro día en un mercado, hoy en un mitin), ¿se podrá hablar en Cataluña en contra de la tesis oficialista? ¿Nadie saldrá en defensa de los perseguidos?
Y tras estas, otra cuestión: ¿podrá gobernar la Generalidad alguien que no sea de pura sangre catalana?

¿Cómo era? Ah sí: Gobierno CATALANISTA y de izquierdas

viernes, junio 09, 2006

MESA DE DIÁLOGO


Helios Guevara Castro se ha hecho colaborador de nuestras páginas. Pero, ¿quién es Helios Guevara Castro? Pues un ejemplar único, inclasificable tal vez, de la nueva y autoproclamada izquierda. Superador de Marx y de todas las corrientes etnocentristas, incluyendo la Ilustración, Helios Guevara preconiza el nuevo talante: tonto, muy tonto. Pero de izquierdas.
Porque si no es del PP, es antiglobalización y apoya a Cuba , ¿de dónde podría ser?

Desde la izkierda radikal, pero mazo de radikal, hoy cedemos la palabra a un kompañero abertzale, Andoni Vaskotxea Vaskoatope:
Vaskos-vaskos: Enkomo sabéis, la humanidad procede de Áfrika, los vaskos-vaskos de Bilbao. El úniko dios verdadero, Jehovarratxegui, dio su mandato a nuestro pueblo para que tuviera su tierra prometida. Sin embargo, al igual que okurrió kon nuestros ancestros que desafiaron al Imperio Romano -no en vano prestigiosos investigadores, komo Joseba Inventotxoa, ya han demostrado que Julio César, un no-vasko, fue asesinado por no poder konquistar nuestras tierras ni las de nuestro pariente en la historiografía Astérix- nos vemos en la obligación de defender nuestros derechos naturales frente al enemigo españolista (que, por supuesto, procede de Áfrika). La historia demuestra que nuestro pueblo fue grande y dio principales personajes (Platonetxea, Newtonberri, Shakespereguruza y Goethetxeverría, entre otros) y no puede permanecer unido a esa ralea española. No obstante, los vaskos-vaskos no podemos kaer en la provokación permanente que realizan las víktimas –empeñadas en morirse o en asustarse por kasi nada- sino que tendemos la mano para, desde la pulkritud demokrátika, llegar a nuestros fines sin diskusión posible.
Soldados vaskos liberando Euskalerria.
Y si hay ke dialogar, pos se dialoga.
Sin diskusión.
Porke la paz es lo primero.
¿O te vas a oponer? Ke me he kedao kon tu kara...

miércoles, junio 07, 2006

UNA PEQUEÑA LECCIÓN DE DEMOCRACIA ( a quien no la necesita)

Si el otro día, con toda la razón, D. Ricardo nos reconvenía sobre un error en nuestro artículo, hoy nos toca a nosotros. Porque D. Ricardo ha publicado esto, y, claro, sería feo permanecer callado. Así que vamos, con modestia, a rectificar ciertas cosas.

1,.- hablo en nombre de la sociedad española, porque soy el presidente del Gobierno legítimo de España
Pues no, D. Ricardo. El presidente del gobierno sólo habla en nombre del gobierno, y, si acaso, en nombre del estado pero no en nombre de la sociedad. Porque también forma parte de la sociedad quien está en contra. Y le pongo un ejemplo: cuando Aznar decidió apoyar la guerra no quería decir que la apoyara la sociedad española, sino sólo el gobierno y, si acaso, el estado. Es una diferencia entre democracia y estado totalitario. En la democracia existe un diferencia política clara y explícita entre la sociedad y el gobierno.

2.- Lo de la mandada de Esperanza Aguirre no lo entiendo. Suena incluso fuerte. Porque viene a decir que como esta señora ocupa un puesto en un órgano consultivo de la Comunidad de Madrid entonces, ¿causa-efecto?, obedece, mandada, a la estrategia del PP. Espero algún dato más que, sin duda, D. Ricardo tiene. O una rectificación.

3.- el apoyo unánime del Parlamento y mayoritario de la sociedad española

A ver. O yo ya no sé lo que unánime o no lo sabe usted. Como ayer el PP estaba mostrando su rechazo, y creo que son algunos diputados, no hay acuerdo unánime ahí. Pero lo mejor es el acuerdo mayoritario de la sociedad. Últimamente tengo bastante lío así que igual el gobierno ha realizado algún referendo pero no lo creo. Por tanto, imagino que usted habla de una encuesta. Pero, no me parece muy serio. Porque las encuestas son encuestas, nada más. O dicho de otro modo. No sirven como legitimación democrática. Aunque las haga la cadena SER (¡qué bonito nombre!). Ah, o la COPE (nombre que por cierto me trae recuerdos de la infanca que ahora no voy a contar).

4.- "en cuanto a que sea usted del PSOE o no, le aseguro que no tiene la menor importancia, aunque sí tiene arreglo. Ahora, váyase, por las buenas o por las malas”.
Terrible. Porque se infiere, tal vez esté equivocado y usted me corrige, que la militancia implica la aceptación ideológica ciega. Y entonces, usted también lo tiene claro (de acuerdo a su siguiente artículo publicado): váyase de IU y deje de molestar. Pero hay algo mejor: por las buenas o por las malas. Mire, como le conozco lo que voy a decir es sólo, y quiero resaltarlo, una licencia estilística, pero si no creería que ya han empezando las negociaciones con Batasuna. Y se habla también de estrategia. Pero, y aquí sin ironías, creo que usted se ha emocionado demasiado.