lunes, julio 07, 2008

RAZÓN INSTRUMENTAL

Podríamos definir la Razón Instrumental como una modalidad del pensamiento que prioriza la utilidad de las acciones y el uso de objetos de acuerdo a un proceso de medio-fin. Es decir: que hay cosas que se utilizan como medio para conseguir un fin, una meta, y que lo importante es esa meta sobre el medio interpuesto. La cuestión de la razón instrumental es pues un pensamiento pragmático en el cual lo fundamental es el criterio de utilidad: lo importante de algo es para qué sirve. Así, por ejemplo, si yo quiero clavar clavos utilizaré de acuerdo a la razón instrumental un medio, el martillo, para conseguir un fin que es lograr un objetivo. Pero si ahora no quiero clavar clavos el martillo será inútil. Si quiero comer sopa, el fin, utilizaré la cuchara, el medio. Pero no me servirá para comer filetes y la desecharé cuando ocurra esto. Así, la razón instrumental se une a la técnica y podríamos decir es su razón, y por ello, es también razón humana y resultaría ingenuo, y reaccionario, denigrarla como un modo de razonar menor. No lo es en absoluto y en ella hay también progreso y emancipación como lo hay en la propia técnica.

Sin embargo, la razón instrumental, como tal modo de razonar, posee, como todo, peligro. En este caso, el peligro fundamental es doble: por un lado, la razón instrumental objetiviza las realidades con las que trata independientemente de su categoría real: las convierte siempre en objetos, en instrumentos para algo. Por ejemplo, me daría igual, de acuerda a la idea de utilidad, estar en mi oficina bancaria ante un cajero humano o uno automático si lo que busco es sacar dinero: y tendría razón de acuerdo a la finalidad allí buscada. La razón instrumental todo lo objetiviza y esa es su fuerza en la utilidad pero su, primer, peligro en el discurso social pues así el cajero automático y el humano se igualan ya no sólo en su función laboral concreta sino en su realidad social: su medida social y real exclusiva es su rentabilidad económica. En segundo lugar, la razón instrumental es una razón ya caída en la falacia naturalista: en ella se identifica el ser con el deber ser. O diciéndolo de otro modo más comprensible, y tal vez por ello más cierto, la razón instrumental tiene una limitación conceptual grave: la aceptación acrítica de la realidad tal cual es. Efectivamente, la razón instrumental da por sentado el concepto de totalidad actual como algo ya definitivo y sin posibilidad de juicio y por ello lo que es útil o provechoso no viene sólo de la autonomía de los individuos y su proyecto o de la propia racionalidad sino, a su vez, de las condiciones que ha impuesto esa misma realidad a los seres humanos. Es decir: los intereses de los individuos no son sólo de tales individuos, esa tontería del yo hago lo que quiero, sino que están lógicamente mediados y casi siempre dominados por la propia realidad social en la que viven. Sin ir más lejos, si mis alumnos dudan entre estudiar ciencias o humanidades, lo cual, por cierto es una dicotomía falsa pues la ciencia es humanidades, acabarán, si siguen la razón instrumental, estudiando ciencias pues es lo útil. Pero, ¿lo útil para qué? Pues lo útil para el sistema económico que lo ha decidido así al identificar ciencia con tecnología productiva y al identificar esta con rentabilidad económica. Así, en la razón instrumental el sujeto pierde su autonomía y por ello al emplearla debemos limitarla solo a ciertos aspectos de la realidad y supeditada a fines racionales no instrumentales (en el caso de los alumnos, por ejemplo, qué deseo realmente hacer y qué seria lo justo o lo bueno). No se trata de hacer a la razón instrumental, por tanto, una crítica ontológica total y por ello reaccionaria, como la que hace Heidegger, sino una crítica de acuerdo a finalidades de emancipación humana: la razón instrumental no puede generar discursos emancipatorios en política. Su uso debe, pues, ser moderado.

¿Pero a qué viene todo este rollo? ¿Recuperando apuntes para el próximo curso? ¿Demostrando otra vez, y cuántas van, lo listo que nos creemos? No, sino a un tema muy interesante: la inmigración. Si ustedes recuerdan los argumentos a favor de la llegada masiva de inmigrantes durante los últimos años se dividieron en dos bloques: la necesidad de la economía española de mano de obra y el superávit de la Seguridad Social con su filiación. Así, la idea clave era que los inmigrantes eran necesarios como útiles de desarrollo económico. Efectivamente, en una economía básicamente planificada de acuerdo a dos sectores productivos sin necesidad de cualificación en sus empleos mayoritarios, los servicios y la construcción, la llegada masiva de mano de obra barata fue una bendición para la productividad. Y fue cierto que resultaron útiles: puras mercancías. E incluso los más progres se volvieron multiculturales y alabaron los grandes desarrollos culturales que la inmigración traía –ya se sabe que es lo bueno de la gente que tiene que emigrar: suelen ser los sectores más cultos de la sociedad-. Y así el pensamiento realizó una auténtica demostración de razón instrumental: era interesante, era útil, que hubiera inmigrantes.

Pero, ¿y ahora? Ahora hay crisis, bueno: desaceleración, y los inmigrantes sobran. Y de acuerdo a la razón instrumental habría que, lógicamente, expulsarles. De hecho, y es coherente, los mismos que nos explicaron sus ventajas ahora les piden que se vayan a su …. país. Es razón instrumental y quienes ahora se escandalizan solo demuestran su incoherencia: si era bueno que estuvieran porque era útil, cuando son inútiles es lógico que se les quite. Es lo que tienen los instrumentos. Aunque siempre hay esperanzas para ellos. Así, la crítica parcial y de gestión al capitalismo demuestra su obsolescencia: no sirve para enfrentarse a su realidad. Y es que ya lo decía Marx: ser radical es atacar los problemas por su raíz (y añado yo: y no ser un folclórico).

Y, ya por último, -¿ha llegado hasta aquí?-, aunque no me puedo preparar todas las clases del año que viene porque todavía no sé lo que voy a dar –de eso hablaremos otro día- seguro daré 1º de bachillerato. Y hay nuevo currículo con la LOE. Y de Filosofía han quitado Metafísica- ¿fundamento último?, a quién le interesará eso- y le han puesto nuevo nombre: Filosofía y Ciudadanía. Pero está claro que esto –seguro, seguro, seguro- no tiene nada que ver con lo anterior. Así que ni sé en realidad para qué lo pongo.

viernes, julio 04, 2008

MALA PERSONA

Yo, personalmente, no soy buena persona. No recuerdo, ahora que lo pienso, haberlo sido nunca. Por lo tanto la solidaridad humana siempre me ha sido un poco ajena. Mi carácter empático, así sin más, está bajo mínimos.

Ayer, el ejército colombiano liberó, esa es la palabra, a la Sra. Betancourt de manos de unos delincuentes, esa es también la palabra. Estos delincuentes, sin embargo, prefieren definirse como guerrilla como si el hecho de ser guerrilla ya les diera la razón. Pero uno, que no tiene esa capacidad de empatizar y al que doscientas imágenes de los profundos ojos del Che le traen al fresco, le da igual. Son delincuentes. Y por lo tanto, entre un gobierno con el que uno no está de acuerdo, y al que considera también culpable de las pésimas condiciones sociales de la población colombiana, y una gentuza sin paliativos uno debe escoger en este caso al primero. Así que se alegra por la Sra. Betancourt y el resto de secuestrados que han sido liberados por la acción policial.

Sin embargo, la –autoproclamada- izquierda radical y antisistema española -por cierto: ¿se han fijado que en la página de la chachiguayymuydeizquierdas la haine todos los países tiene nombre menos España?-, ya ha mostrado su perspicacia habitual. Y uno se los imagina, pero no a todos pues hay que ser justos, entre cañas de cerveza discutiendo lo expuesto en sus artículos. Y confesándose luego a sí mismos que mientras siga la injusticia nunca podrán dormir tranquilos para, después, irse a descansar. Y tal vez con la risa floja de algún porro. Porque son muy, pero que muy radicales.

Este mismo año, tras suspender a un alumno, de forma totalmente justa, en un curso de bachillerato una profesora reconocía el día siguiente, a todo aquel que la quisiera escuchar, que ante el drama no había podido pegar ojo en toda la noche. Buena persona.

Pero al enterarme de dichas palabras yo añadí que como se enterara de que había niños que morían cada día de hambre no iba a poder dormir el resto de su vida. Así que mejor ocultárselo. Y propuse un pacto de silencio.
No ver, no oir y, sobre todo, no pensar.

martes, julio 01, 2008

PREPARANDO EL CURSO QUE VIENE/1: EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA

Yo, aparte de ser un tío fundamentalmente progresista, soy un pringado. Así que me preparo mis clases del curso que viene en verano. Y resulta que este año han cambiado el currriculo, o sea, lo que hay que dar, y claro estoy preocupado. La cosa en Filosofía cambia poco en bachillerato: solo eliminan la metafísica porque como cualquier persona culta sabe que eso nunca fue importante en la historia de la filosofía. E ideología obliga. Así que a cambio me meten -entre autoproclamada izquierda y real derecha, que nadie olvide quien hace el currículo en Madrid- mucha cosa de esas concretas: política sin fundamento. Ya se sabe: gestión.

Pero yo soy un tío fundamentalmente progresista, aparte de un pringado. Y amparándome en el propio currículo, y por supuesto de forma legal, pienso dar metafísica. Aunque, como soy un tío fundamentalmente progresista, aparte de un pringado, será desde una perspectiva crítica y profundamente (autoproclamada) izquierdista: ya he puesto en mis apuntes el ente y –sí- la enta. Porque cuando yo me pongo progresista… (y no les digo cuando me pongo pringado…)

Pero lo de hoy no iba de eso de que desaparezca la metafísica. Que va. Lo de hoy iba porque el próximo año igual soy yo quien tiene que dar Educación para la Ciudadanía. Aunque en desacuerdo. Porque yo, que soy un tío progresista además que un pringado, propuse que mis compañeros que habían votado a los partidos que la apoyaban, aquí en Madrid PSOE e IU, la dieran. Pero creo que son solo progresistas. Así que igual, nunca es seguro, la doy solo yo que además soy un pringado.

Y por ello, y basándome en las propias declaraciones de sus más fervientes defensores, como progresista y pringado me he puesto a desarrollar la programación. Y como la clave de todo es que los alumnos conozcan la constitución pues yo, que ya les digo que soy progresista y pringado, me he puesto a analizarla pedagógicamente.
Y me salen estos bloques.

1.- Mi país: España como unidad indivisible –art. 2-
2.- Mi lengua: el castellano como lengua oficial y cuyo deber es conocerla –art. 3-
3.- Mi bandera: la bandera de España: roja y gualda –art. 4-
4.- Mi rey: España como monarquía parlamentaria –art. 1-
5.- Mi ejército: servidores de la patria –art. 8-

Para una hora a la semana creo que es suficiente.

Y ya me veo dando clase en Barcelona o en San Sebastián donde en el gobierno hay partidos de (autoproclamada) izquierda: qué gritos de satisfacción progresistas.
Ya me veo incluso en cualquier otra parte de España –perdón, estado español- izando la bandera sin partido de fútbol y siendo esperado a la salida por los votantes del PSOE o de IU. O los alternativos. Aplausos unánimes.
Ya me veo felicitado por esos partidos.
Ya me veo apareciendo en los blogs progres.
Ya me veo…

sábado, junio 28, 2008

ALGO DE VERGÜENZA: UNA ALINEACIÓN

1.- En la desaceleración acelerada que jalea el gobierno ante el silencio de la autoproclamada izquierda, mucha gente, entre otros gente conocida e incluso familiar, ha perdido su empleo. Y se ha ido a la calle.
2.- Cuando estuve en la manifestación del 1 de mayo escribí un post. Fue poca gente. Ya a nadie le importa eso.
3.- Hay cierta teoría que a uno le cuesta admitir aunque quizás barrunte que sea cierta: la gente tiene lo que se merece. Puede ser cierta, pero no debería ser verdad.
4.- Apenas he podido ver la Eurocopa. Personalmente iba con Turquía. Primero, porque me parece que Atatürk fue un personaje interesante y básicamente positivo: pero ha habido más personajes interesantes. Segundo, porque Turquía es un lugar donde está en juego la lucha contra el totalitarismo islámico: pero hay más lugares así. Tercero, porque soy partidario de la entrada de Turquía en la Unión Europea: aquí es única causa. Y cuarto, y lo fundamental, porque son los pobres y siempre queda eso de ir con los pobres. Algo de sentimentalismo, los restos.
5.- Luego he visto un Holanda-Francia. Qué bien hacía Holanda correr el balón.
6.- A mí personalmente el Podemos ese me da igual. Tampoco entiendo la primera persona del plural. ¿Podemos? Si podemos nosotros, compartirmos la prima nosotros. Aunque toque a poco. Me parece mal que todos podamos y otros cobren. Poco retributivo, no sé.
7.- El llamado al espíritu nacional nunca ha sido mi fuerte. No me siento español ni turco. Pero me sorprende igualmente que haya alguien que se sienta catalán o vasco o gallego, aún más provinciano, y se meta con sentirse español. Tan ridículo es una cosa como otra. No, mejor dicho, más ridículo cuanto más provinciano. Pero ridículo ambos.
8.- Marx era antiguo. Lo denominó ideología: falsa conciencia. Pensaba que había ideas sociales que servían para ocultar la realidad. Eso: qué antiguo.
9.- La inflación está en un 5,1 %. El paro sube.
10.- Y quien habla así es un presidente santificado por la progresía de este país: la autoprocalamada izquierda.
11.- Mientras, la gente llena la plaza de Colón en Madrid.
Mientras, las calles se vacían viendo a la roja (¿la roja?)
Mientras, durante el partido, se baten record de cuota de pantalla.
Mientras, la gente anhela ganar a Alemania.

Y en el banquillo de la suplencia surge de nuevo la duda: ¿la gente tiene lo que se merece?

martes, junio 24, 2008

ADHESIÓN: MANIFIESTO POR LA LENGUA COMÚN

Se ha presentado el siguiente manifiesto por parte de, entre otros, Savater o Álvaro Pombo. El objeto del presente escrito es presentarles dicho texto, aunque estamos convencidos de que ya lo conocen, adherirnos al mismo y al mismo tiempo solicitar su adhesión. Las razones creemos que están bien explicadas en el propio manifiesto. Nosotros ya hemos firmado, si ustedes igualmente lo desean pueden hacerlo aquí.

Desde hace algunos años hay crecientes razones para preocuparse en nuestro país por la situación institucional de la lengua castellana, la única lengua juntamente oficial y común de todos los ciudadanos españoles. Desde luego, no se trata de una desazón meramente cultural -nuestro idioma goza de una pujanza envidiable y creciente en el mundo entero, sólo superada por el chino y el inglés- sino de una inquietud estrictamente política: se refiere a su papel como lengua principal de comunicación democrática en este país, así como de los derechos educativos y cívicos de quienes la tienen como lengua materna o la eligen con todo derecho como vehículo preferente de expresión, comprensión y comunicación.
Como punto de partida, establezcamos una serie de premisas:
1. Todas las lenguas oficiales en el Estado son igualmente españolas y merecedoras de protección institucional como patrimonio compartido, pero sólo una de ellas es común a todos, oficial en todo el territorio nacional y por tanto sólo una de ellas -el castellano- goza del deber constitucional de ser conocida y de la presunción consecuente de que todos la conocen. Es decir, hay una asimetría entre las lenguas españolas oficiales, lo cual no implica injusticia (?) de ningún tipo porque en España hay diversas realidades culturales pero sólo una de ellas es universalmente oficial en nuestro Estado democrático. Y contar con una lengua política común es una enorme riqueza para la democracia, aún más si se trata de una lengua de tanto arraigo histórico en todo el país y de tanta vigencia en el mundo entero como el castellano.
2. Son los ciudadanos quienes tienen derechos lingüísticos, no los territorios ni mucho menos las lenguas mismas. O sea: los ciudadanos que hablan cualquiera de las lenguas cooficiales tienen derecho a recibir educación y ser atendidos por la administración en ella, pero las lenguas no tienen el derecho de conseguir coactivamente hablantes ni a imponerse como prioritarias en educación, información, rotulación, instituciones, etc... en detrimento del castellano (y mucho menos se puede llamar a semejante atropello «normalización lingüística»).
3. En las comunidades bilingües es un deseo encomiable aspirar a que todos los ciudadanos lleguen a conocer bien la lengua cooficial, junto a la obligación de conocer la común del país (que también es la común dentro de esa comunidad, no lo olvidemos). Pero tal aspiración puede ser solamente estimulada, no impuesta. Es lógico suponer que siempre habrá muchos ciudadanos que prefieran desarrollar su vida cotidiana y profesional en castellano, conociendo sólo de la lengua autonómica lo suficiente para convivir cortésmente con los demás y disfrutar en lo posible de las manifestaciones culturales en ella. Que ciertas autoridades autonómicas anhelen como ideal lograr un máximo techo competencial bilingüe no justifica decretar la lengua autonómica como vehículo exclusivo ni primordial de educación o de relaciones con la Administración pública. Conviene recordar que este tipo de imposiciones abusivas daña especialmente las posibilidades laborales o sociales de los más desfavorecidos, recortando sus alternativas y su movilidad.
4. Ciertamente, el artículo tercero, apartado 3, de la Constitución establece que «las distintas modalidades lingüísticas de España son un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección». Nada cabe objetar a esta disposición tan generosa como justa, proclamada para acabar con las prohibiciones y restricciones que padecían esas lenguas. Cumplido sobradamente hoy tal objetivo, sería un fraude constitucional y una auténtica felonía utilizar tal artículo para justificar la discriminación, marginación o minusvaloración de los ciudadanos monolingües en castellano en alguna de las formas antes indicadas.
Por consiguiente los abajo firmantes solicitamos del Parlamento español una normativa legal del rango adecuado (que en su caso puede exigir una modificación constitucional y de algunos estatutos autonómicos) para fijar inequívocamente los siguientes puntos:
1. La lengua castellana es COMUN Y OFICIAL a todo el territorio nacional, siendo la única cuya comprensión puede serle supuesta a cualquier efecto a todos los ciudadanos españoles.
2. Todos los ciudadanos que lo deseen tienen DERECHO A SER EDUCADOS en lengua castellana, sea cual fuere su lengua materna. Las lenguas cooficiales autonómicas deben figurar en los planes de estudio de sus respectivas comunidades en diversos grados de oferta, pero nunca como lengua vehicular exclusiva. En cualquier caso, siempre debe quedar garantizado a todos los alumnos el conocimiento final de la lengua común.
3. En las autonomías bilingües, cualquier ciudadano español tiene derecho a ser ATENDIDO INSTITUCIONALMENTE EN LAS DOS LENGUAS OFICIALES. Lo cual implica que en los centros oficiales habrá siempre personal capacitado para ello, no que todo funcionario deba tener tal capacitación. En locales y negocios públicos no oficiales, la relación con la clientela en una o ambas lenguas será discrecional.
4. LA ROTULACION DE LOS EDIFICIOS OFICIALES Y DE LAS VIAS PUBLICAS, las comunicaciones administrativas, la información a la ciudadanía, etc... en dichas comunidades (o en sus zonas calificadas de bilingües) es recomendable que sean bilingües pero en todo caso nunca podrán expresarse únicamente en la lengua autonómica.
5.. LOS REPRESENTANTES POLITICOS, tanto de la administración central como de las autonómicas, utilizarán habitualmente en sus funciones institucionales de alcance estatal la lengua castellana lo mismo dentro de España que en el extranjero, salvo en determinadas ocasiones características. En los parlamentos autonómicos bilingües podrán emplear indistintamente, como es natural, cualquiera de las dos lenguas oficiales.

domingo, junio 22, 2008

ALGO DE DISCIPLINA

La principal condición de posibilidad de la enseñanza reglada -aquella que se da en escuelas, colegios e institutos- es la disciplina. O dicho de otro modo: el elemento fundamental para que la educación consiga su objetivo es la disciplina en el centro. Entendemos por esta la creación de un ambiente de convivencia y trabajo que tiene al profesor como figura de autoridad. Es decir, que la escuela, eso que pomposamente se llama comunidad educativa, no debe ser una realidad igualitaria donde todos manden lo mismo sino una realidad social con estatus diferentes y donde el poder fundamental recaiga en los profesionales, los profesores, con un doble objetivo: la formación cultural y la formación de la personalidad de los alumnos (y no pienso hacer la tontería de poner y las alumnas). Y esto se resume en una imagen: el profesor es el responsable de decir qué se hace y el alumno de obedecer.

Usted ya lo piensa: soy un malvado fascista. Pero antes de condenarme al infierno del no progresismo e incluso de volverme a hablar e inculparme en la guerra de Irak intente, si tiene tiempo, seguir leyendo.
Usted ya lo piensa: soy de los suyos. Pero antes de situarme en la gloria de las élites y los colegios privados y citarme la pérdida de valores mientras enarbola como recurso una religión de hace dos mil años o la segregación social intente, si tiene tiempo, seguir leyendo.

La escuela no es espacio democrático, sino un espacio para la construcción de ciudadanos para esa democracia. En un espacio democrático los sujetos que lo integran son iguales en derechos y deberes pues se hace abstracción de su papel social, de su función y de su pertenencia a un grupo u otro: son ciudadanos. Sin embargo, la escuela es un lugar en el cual los derechos y deberes están desigualmente repartidos de acuerdo a los elementos antes mencionados pues si no la propia escuela perdería su eficacia: el que sabe no puede ni debe repartir responsabilidad con el que no sabe para enseñarle. Así, el principio fundamental de la democracia, la igualdad, no es elemento de existencia en la escuela porque no puede serlo. Y no puede serlo no en beneficio de los profesores sino, precisamente, para beneficio de los alumnos y, especialmente, de aquellos que pertenecen a los sectores sociales más desfavorecidos. Efectivamente, la famosa motivación, para bien y para mal, no es un mero factor reducido al campo educativo sino al social. Los alumnos cuyos padres posean menos status social estarán, de principio y estadísticamente, menos propensos a mantenerse en los estudios que aquellos que proceden de ambientes sociales más altos. Por ello, cederles una presunta igualdad de la que no parten de facto, ni en relación al propio sistema educativo ni en relación a sus propios compañeros, es falaz: es la consagración, como así ha sido a través de la LOGSE, del fracaso educativo perpetuo pues en la igualdad ya dada tenderán a repetir su realidad social. Y en ese fracaso educativo perpetuo para ciertas clases sociales es causa esencial la ausencia de disciplina en los centros pues impide, precisamente, que esos alumnos encuentren un ambiente favorecedor para la obligación. Y obsérvese que hemos puesto obligación porque nadie estudia por placer, al menos en la adolescencia, pero sí es posible que alguien pueda empezar a estudiar obligado, ya sea por su propia expectativa social -para lo cual debe existir en su clase la idea de que estudiar es útil y eso es algo que no ocurre en los sectores sociales más bajos-, ya por el contexto educativo de la escuela –y para eso es necesario que haya disciplina-. Y con ello aprender.

Sin embargo, en un ambiente de indisciplina la escuela no genera esa necesidad pues el alumno que ya viene sin la motivación social externa tampoco la encuentra en la nueva realidad institucional a la que acude. Así, la escuela hace dejación de funciones y convierte su labor en una tarea exclusivamente familiar: los niños de familias con amplia expectativa social, especialmente clase media y alta, triunfarán y los niños de familia sin expectativa social en el estudio, clase baja, fracasarán. De esta forma, la falta de disciplina, es decir de un orden que señale lo correcto socialmente de lo incorrecto, perjudica fundamentalmente al alumno de los sectores sociales más bajos pues le hace mantenerse en su pobre visión de la realidad heredada en el estrecho marco familiar. Y esto se ve muy bien, para poner un ejemplo paradigmático, en los alumnos de origen gitano: mientras la derecha defiende su derecho a la ignorancia, al fin y al cabo, piensan, solo son unos gitanos de mierda, la autoproclamada izquierda defiende su derecho a ser diferentes es decir: a hacer aquello que nunca dejarían hacer a sus propios hijos. Y así se consigue algo importante: siguen perteneciendo a esa subcultura que sólo sirve para divertirnos en los tablaos y recoger la chatarra. ¡Olé! y ¡ozú! como formas de expresión cultural. O, primero gitanos y luego seres humanos.

La indisciplina así se convierte en un problema fundamental para las clases con menos expectativa social hacia el estudio, clase trabajadora, clase baja, sector rural y marginal, pues los otros se salvarán por el propio ambiente social que acabará o bien segregándolos a la privada o bien haciéndoles estudiar por el propio contexto social. Pero seríamos ingenuos si redujéramos el discurso a un problema exclusivamente de condiciones de clase. Es éste un elemento importante, sin duda, pero tampoco único. Pues otro factor muy importante es el de la propia realidad económica española. Efectivamente, es esta una economía basada en el factor construcción y el factor servicios donde la preparación académica de los trabajadores no es esencial. Por eso, la octava economía del mundo puede permitirse el lujo de un fracaso escolar del 30% sin problema pues esos fracasados no dejarán de ser productivos: encontraran, al menos antes de la crisis –obsérvese aquí el antipatriótico sustantivo- trabajo. Y por eso, uniendo esa realidad social de que afecta fundamental a unos sectores sociales sin poder representativo ni mediático y que el sistema productivo concreto español no se ve afectado por ella, la indisciplina no es asunto político importante pero sí la Educación para la ciudadanía.

Pero incluso todo esto no deja de ser coyuntural. Porque si se mira bien este fenómeno de la indisciplina no es exclusivo español sino que pertenece a todo el mundo desarrollado. La pregunta pues es por qué se permite esa indisciplina o no se hace nada efectivo para paliarla. Ya hemos señalado aquí dos elementos básicos en el panorama español: esa indisciplina sólo perjudica a ciertas clases sociales desfavorecidas, este elemento a su vez es es universal, que no encuentran la oportunidad de salir de su ambiente social; y, la segunda, es que siempre habrá necesidad de mano de obra no cualificada. Pero esto no cierra el problema. Y por eso hay que buscar la razón radical, en cuanto a que es su raíz, de la permisividad social ante la indisciplina.

El desarrollo del Capitalismo como sistema totalitario implica la creación de un modelo determinado de personalidad. Este modelo es el de la prolongación de aquello que podríamos denominar como espíritu adolescente: un individuo que lamenta el mundo pero que en el fondo quiere ser como él aunque en realidad ya lo sea. Así, el capitalismo desarrollado necesita la creación de un carácter determinado que es precisamente el que se da en ese adolescente que, como señalan papi y mami, no soporta la injusticia y es un rebelde. Pero en realidad lejos de eso, y precisamente esa es lo interesante, el resultado es el contrario: acabar siendo un caprichoso. Efectivamente, lo que logra generar el ambiente de indisciplina en las aulas es la interiorización en la conciencia de una fragmentación social, del sálvese el que pueda: por un lado, al ver como cada profesor debe defenderse individualmente ante el problema y, en esa frase repugnante del propio alumnado pero al tiempo tan clarificadora, hacerse respetar; por otro, en cuanto a que el alumno no realiza lazos de universalización de sus derechos, que estos sean para todos independientemente de que a él le resulten beneficiosos, sino que acaba concibiendo dichos derechos como tales solo en cuanto le beneficien individualmente. Y es ahí donde surge la nueva personalidad necesaria para el desarrollo del actual capitalismo: la presencia de un individuo permanentemente insatisfecho, esa es su raíz moderna, que sin embargo supera su insatisfacción no como sujeto -de forma universal en la construcción de un mundo justo como prometía la Ilustración- sino de manera individual buscando satisfacer su deseo. Y deseo es hoy consumo.

De esta forma la indisciplina en la escuela se presenta como factor fundamental de la socialización en el capitalismo desarrollado. Por un lado contribuye a la ideología, en cuanto a falsa conciencia, de hacer creer a la persona la realidad de su sagrada individualidad frente al entramado social que se le presenta como lo otro. Efectivamente, el alumno indisciplinado considera que sobre él no manda nadie, presunción que lleva a interiorizar y a convertir en ridículo lema frente a la realidad social en la cual es un mero factor en la reproducción del capitalismo. Así la ideología de la autenticidad de su yo surge con fuerza haciéndole creer en su realidad individual y en su vida interior frente a la sociedad de consumo. Por otro, toda la teoría de los derechos desaparece pues ceden su paso, como consecuencia de lo anterior, al capricho. La diferencia es clara: el derecho requiere una conciencia racional y social pues su universalización puede llevar al perjuicio personal e incluso a la infelicidad; el segundo, el capricho, sin embargo tiene un puro contenido individual al buscar siempre el beneficio propio. Por eso esa juventud tan combativa y que se cree que no soporta la injusticia es al tiempo nula en conflictividad social o la asocia al botellón, la diversión y la consigna como hacen los antifascistas tan fascistas -y aquí, se observará, sin cursiva-. En realidad, y como ejemplo diario, el alumno rebelde no es que no considere justo el castigo sino es que no quiere, como los niños malcriados, cumplirlo independientemente de su justicia.

Mientras escribo esto voy en el tren a mi trabajo. En la fila de enfrente unos jóvenes, ¿y jóvenas?, universitarios cuentan sus planes de verano entre los que, aclaran a gritos pues ya carecen a su vez de urbanidad, no está estudiar las materias suspendidas. Porque ellos tienen derecho a vacaciones, aclaran. Y es más, asevera el más lanzado ante la duda de aquel en el cual cabría aún la esperanza de una auténtica emancipación, ¿pues qué se han creído esos fascistas?

jueves, junio 19, 2008

domingo, junio 15, 2008

HELIOS GUEVARA CASTRO: ¡BERLUSCONI FASCISTA!

¿Quién es Helios Guevara Castro? Pues un ejemplar único, inclasificable tal vez, de la nueva y autoproclamada izquierda. Superador de Marx y de todas las corrientes etnocentristas, incluyendo la Ilustración, Helios Guevara preconiza el nuevo talante: tonto, muy tonto. Pero de izquierdas. Porque si no es del PP, es antiglobalización y apoya a Cuba , ¿de dónde podría ser?

¡Berlusconi fascista!.
Odio el fascismo. Incluso soy antifascista ante todo y sobre todo. Es que no soporto la injusticia. Soy un tío sensible. Soy un tío multicultural. Tomo cus-cus, compro batata, me encanta el ceviche. Cada vez que voy al Club del Gourmet de El Corte Inglés insisto en que me sirva la trabajadora inmigrante.

¡Berlusconi fascista!
Me encanta la música étnica. El eco de los acentos diferentes. Los bailes cargados de pasión propio de las razas sensuales que habitan el trópico y que llevan en su sangre el ritmo. Me gusta ver a los de color comportarse como de color, a los latinos comportarse como latinos, a los gitanos comportarse como gitanos. Cada uno en su sitio. Diversidad.

¡Berlusconi fascista!
No pienso tolerar el trato vejatorio ante los inmigrantes. Nos han traído tanto: casas más limpias, dvds más baratos, trabajadores ejemplares y sin quejas...

Por ello solo puedo gritar una cosa: ¡Berlusconi fascista!

sábado, junio 14, 2008

¿QUÉ SE SIENTE CUANDO NO SE SABE NADA?

Y que venía yo de formar parte de un tribunal de selectividad. Y que venía quemado porque todo es ridículo. Porque me dan ciento cuarenta y cuatro exámenes el martes a las ocho de la tarde y me piden que los devuelva el viernes a las nueve de la mañana. Y lógicamente yo sigo yendo al tribunal, a vigilar exámenes, el miércoles y jueves. Y el viernes al instituto. Y que en definitiva los voy a entregar el lunes por dos motivos: primero, porque los trabajadores no tenemos que trabajar veinticuatro horas al día (aunque la UE opine lo contrario con la abstención del gobierno español); segundo, porque los usuarios tienen derecho a un tiempo mínimo y necesario de corrección. En fin, que venía quemado y únicamente me consolaba una cosa: que pagan y pagan bien.

Y que ya es jueves y me pongo a comer en casa. Y veo mientras las noticias porque hoy llego pronto. Y como es el último día de selectividad pues sale eso. Y se ve a unos analfabetos con el título de bachiller y futuros universitarios quemando algo. Y entre risas idiotas, seguro no solo la risa, y un mini en sus manos comentan que queman apuntes de aquello que nunca volverán a estudiar y ya no les importa. ¿Y de qué son los apuntes? De filosofía. ¿Y de quién? De Kant. Ya son idiotas y ya son felices.

Y que es famoso. Los nazis quemaron libros y midieron la temperatura: 451 grados fahrenheit (233 grados Celsius). Y que es curioso, hoy en uno y otro sitio dos heroicos, y mediocres, futbolistas de la selección española reconocen algo doble: no leen y tienen un BMW. Idiotas y felices.

Y que recuerdo que un día, este mismo año, estaba yo en clase. Pasó, creo, en 1º de bachillerato y otra vez en 4º de ESO. Explicaba algo y se me ocurrió hacer una pregunta sencilla. Nadie la sabía. Y entonces pregunté: ¿qué se siente cuando no se sabe nada? Y en ese momento los alumnos no se sintieron orgullosos. Ni aún idotas ni aún felices.

Y que sé que ese mismo Kant señaló una vez la idea más hermosa de la historia de la filosofía. Y que por ello es la idea más hermosa de la historia de la humanidad: lo importante no es ser feliz sino ser digno de serlo.

martes, junio 10, 2008

MATARIFE

Por lo visto, el otro día, un asesino de toros mató a los suyos con elegancia sin igual. Siempre debe resultar bonito para ciertos individuos provocar sufrimiento de forma estética.

Pero eso no evita que sea sufrimiento.

No tengo tiempo hoy, ni en toda la semana porque corrijo selectividad, de entrar en el tema de esa barbarie que son las corridas de toros. Pero intentaré hacerlo pronto. Porque no es eso cultura.

viernes, junio 06, 2008

UNA (otra) DIFERENCIA

Ya hemos contado aquí esta historia. Una vez invitaron a Oppenheimer, gran físico y gran persona, a una entrevista en televisión y le preguntaron si creía posible que la humanidad se autodestruyera en una hecatombe nuclear. Se puso a pensar la respuesta y, pasado unos minutos, respondió.

A Zapatero le han entrevistado en Financial Times. Y ha dicho esto. Seguramente no ha esperado para responder.

jueves, junio 05, 2008

LIBERTY VALANCE: QUISIEERA SEEEEERRRR (coro: quisieera serrrrr…)

Liberty Valance, al igual que Helios Guevara Castro, se ha hecho colaborador de nuestras páginas. ¿Pero quién es Liberty Valance? Ante todo un español. Y ustedes estarán pensando que al definirse así será de derechas. Porque si se hubiera descrito como ante todo un catalán, ante todo un vasco, ante todo un gallego o de cualquier otro pueblo o tribu sería de izquierdas, pero siendo ante todo español… Pues sí, Liberty Valance es un liberal en lo económico y en lo político: o sea, de derechas. Y ahora que vuelve la memoria histórica Liberty Valance es un fiel defensor de la misma:¡¡Rojos a Moscú!!.


Yo siempre he sido de derechas de toda la vida.
Porque creo que hay una aristocracia.
Porque creo que el mundo es de los mejores.
Porque creo que no debe haber igualdad.
Porque creo que todavía hay clases.
Porque creo que no todos somos iguales.
Porque creo que los ricos somos mejores.
Porque creo que mi dinero es mío.
Y el tuyo es mío.
Porque creo que si no puedes pagarlo, pues te aguantas
y que no seré yo quien con mis ahorros lo pague.
Y porque si vivo en un barrio mejor que el tuyo,
con más parques
con mejores cruces,
con más luz
y un hospital mayor
y una escuela más grande con una pizarra más grande
y las tías están más buenas,
pues no pienso pagar con mi dinero ni tu parque
ni tu cruce
ni tu luz
ni tu hospital
ni tu escuela
ni tu pizarra.

Y los pobres, lo digo, huelen mal.


Pero ahora reconozco mi error: quisiera ser catalanista y de izquierdas.

lunes, junio 02, 2008

PROPIEDAD INTELECTUAL Y MEDIOS DE PRODUCCIÓN

Mucha culpa del empecinamiento en los debates lo tiene la confusión, premeditada o no, en el empleo y significado de las palabras. La filosofía analítica nos enseñó una pregunta fundamental en relación a esto: ¿qué quiere decir usted cuando dice tal palabra? Y era pregunta fundamental porque buscaba desde el principio conseguir que ya no se discutiera en el vacío sino desde la conciencia del significado de las palabras y con ello concretando el problema mismo.

El problema de las descargas en Internet es un problema muy interesante en este sentido. Efectivamente, en él, y fundamentalmente por parte de la SGAE, se está permanentemente utilizando un lenguaje falso que como Zanco Panco (Humpty Dumpty) busca organizarse de acuerdo al propio capricho. En primer lugar, por tanto, hay que puntualizar algunos temas.

Es falso, o sea: es mentira, que el problema de las descargas sea un problema de propiedad intelectual y de creación cultural. La propiedad intelectual de una obra guarda relación con la atribución de su autoría y respeto a la misma, cosa que nadie discute. Lo que plantea el auténtico problema aquí no es ese derecho sino la explotación comercial de la misma, es decir: lo que se discute no es sobre el carácter de autoría sino sobre la propiedad privaba de un medio de producción. O diciéndolo en otro lenguaje: no se habla del carácter cultural de la obra sino sobre su carácter como mercancía. Y este punto es básico para la discusión pues el fondo del problema no es estrictamente cultural, como quiere hacernos creer la SGAE, sino mercantil. Efectivamente, el problema de la descarga no es la cultura sino la industria de la cultura y las consecuencias en que a ella le afectan.

De hecho, el proceso cultural de la descarga es enriquecedor pues permite el más amplio acceso posible a una obra cultural –que realmente toda obra presentada en el mercado cultural sea cultural o no es otra cuestión- y un mayor conocimiento de las producciones del autor. Así, si un autor realiza su obra para ser conocida debería sentirse orgulloso de estar siendo bajado en P2P o en cualquier otro método de descarga pues ello implica una garantía de difusión. Sin embargo, si el autor califica prioritariamente su obra como trabajo, o sea: mercancía, cosa a la que en primera instancia podría tener derecho, la discusión ya no se realiza por su contenido, da igual vender salchichas que ideas, sino por su mercantilización.

Así, la prioridad del problema pasa del campo cultural, internet está llena de páginas gratuitas con contenido cultural -sea lo que sea eso-, al campo económico de la explotación de las mercancías. Pero además a un campo económico concreto: la propiedad de los medios de producción de una cierta industria. Efectivamente, las obras culturales con copyright son concebidas como medios de producción en la industria cultural. Así su verdadera función social no es la extensión cultural, pues en dicho caso, como ya hemos señalado, las descargas en la red serían obviamente la solución, sino el funcionar como mercancías independientemente de su valor cultural. Por ello, es falaz presentar el problema como una pérdida cultural pues el hecho cultural en cuanto tal no está ligado necesariamente a la industria de la cultura. De hecho, esta es algo reciente en la historia y, como otro elemento a analizar, va ligada, junto a otros factores sociológicos evidentes, al surgimiento del cine y la radio, a lo que luego se añadirá la televisión, como medios de masas en la sociedad estadounidense y luego mundial. Es precisamente esta realidad técnica, que implica la reproductibilidad innumerable de una obra, unida a la nueva capacidad económica de las clases emergentes, la que genera una realidad nueva de ocio que acaba siendo ocupada por una industria intermediaria, y al tiempo creadora de esas mismas necesidades, que lleva el producto a su consumo. Lo que ha ocurrido ahora es que la aparición de un nuevo desarrollo técnico, internet, ha vuelto inútil a esta industria intermediaria en la distribución de la mercancía. Y frente a ello, la industria, como lobby, lejos de adaptarse a la nueva realidad exige a papá estado que actúe, de forma similar a cualquier otra industria, con el proteccionismo. Ya lo tienen en el cine y ahora pretenden tenerlo en internet: un estado que proteja una industria obsoleta. Porque siempre se quiere economía de mercado para desproteger al otro pero proteccionismo para garantizar mis privilegios.

Pero alguien podría decir que precisamente la obra cultural no puede ser trataba como una mercancía más. Y es aquí donde empieza el discurso del privilegio. Si cada ser humano es tratado por el capitalismo desarrollado como mercancía no se entiende bien el discurso que pretende que la obra cultural, cuya presencia en el mercado como tal lo es por la existencia de una industria que busca el beneficio, sea algo más. Y si se empeñan en este algo más la solución es fácil: la descarga libre en internet que es la garantía de la difusión universal. No se trata pues, como pretende la SGAE, de una lucha por la cultura sino de una industria obsoleta que pretende mantener cautivo al consumidor cuando los medios técnicos deberían implicar su metamorfosis.

De esta forma, el auténtico problema social, y que es lo que auténticamente está en juego, no son las descargas sino la aparición de internet. El consumidor ya no está mediado por la dificultad o el precio y puede adquirir, de un modo u otro, la fuente originaria. En realidad, pues, la lucha es en relación a la forma de distribución de toda esa ingente información: o gratuita o de pago. Efectivamente, la realidad técnica de internet ha revolucionado económicamente la industria de la información y el problema radica en esa batalla. Si bien la televisión y la radio ya iniciaron un modelo de gratuidad en el acceso cultural, financiado por la publicidad, ninguna fue tan lejos como internet pues el control de la distribución y elaboración del producto seguía en manos de la propia industria a quien le daba igual el pago nominal, como la entraba de cine o el disco, o el pago financiado, con las anuncios. Sin embargo, la presencia de todo un canal gratuito de distribución y producción, como sería este mismo blog la página web de mis apuntes, es un solar convertido en parque público en mitad de una gran ciudad: algo que las empresas no pueden consentir. La lucha por el inmenso mercado que es internet es así la clave de todo el asunto. Se trata, por parte de la industria de la cultura y la industria de la información, de acabar con el internet gratuito, ya lo está haciendo con la televisión, y ganar terreno con el servicio de pago. Así, el internet casi todo gratis que hoy día conocemos se busca que acabe convertido en una reliquia del pasado y ello a través de dos grandes movimientos: por un lado la persecución penal de las descargas y el acceso gratuito a las obras; por otro, la generalización de la idea de que la calidad va unida al precio. El objetivo final no es pues acabar con las descargas, sino algo más: convertir la totalidad de internet en un mercado y los lugares gratuitos en minoría.

Nadie crea que esto es una lucha revolucionaria o cultural. Pero sí es, desde luego, una lucha importante. Contaba Burckhardt el lamento de los caballeros medievales ante la aparición de la pólvora pues esta permitía el acceso en el campo de batalla al populacho y la ruptura del privilegio guerrero (y por eso la cultura japonesa la prohibió). Del mismo modo una industria floreciente durante décadas y que surgió merced a una innovación técnica, conduciendo ella misma a la desaparición de una artesanía del ocio, quiere eliminar una técnica como su forma de supervivencia. Parece un asunto menor, pero que nadie olvide que sin pólvora nunca se hubiera tomado la Bastilla.

LOS 400 (golpes de) EUROS

Zapatero me intenta comprar.
Pero yo tengo principios.
Y son algo más caros.

miércoles, mayo 28, 2008

MIS ALUMNOS ME CRITICAN (y van 3)

Como todos los años hacia el final de curso vuelve el hecho. Como ustedes saben, cada año mis alumnos tienen la posibilidad de abrirse un blog y escribir allí sus comentarios -unos temas obligados por mí, otros libres si así lo desean- y de esa manera incrementar su nota. Y como ustedes saben, cada año, al final de curso, mis alumnos tiene que escribir una crítica sobre mis clases -¡ha dicho mis clases!, clama el psicopedagogo: sí, he dicho mis clases, contesta el profesor que está en el instituto con los alumnos-. En ella deben señalar qué les parece correcto y qué no. La idea es simple: si son usuarios pueden criticar. Y la idea es simple: no por criticar tienen que tener razón. Pero tienen derecho.

Pero este año la crítica tiene algo de especial. Todos los partidos políticos han decidido, entre unas cosas y otras, destruir la Ética de 4º de la ESO. Ahí están unidos, ahora sí, la presunta izquierda -con la ñoña Educación para la Ciudadanía y la nueva formación del espíritu nacional(ista) y progre- y la derecha de toda la vida –que aprovecha para reducir lo que nunca entenderá: la ética como algo más que las buenas costumbres y orden público-. A ellos y a esos trescientos cincuenta individuos en el congreso nacional y todos los de provincias que cobran estupendos sueldos por repetir las consignas como loros de sus jefes -¿qué se siente cuando uno no puede ni votar según su opinión?- va dedicada esta vez la cosa. Porque cada partido -y cada uno de esos trescientas cincuenta diputados nacionales y los de provincias que tienen nombre y apellidos pero no opinión propia- han logrado destruir la materia de Ética de 4º de ESO.

Aunque, por supuesto, no solos.

domingo, mayo 25, 2008

DE LA PROGRESISTA LOGSE A LA PROGRESISTA LOE (una cultura de emancipación)



Rodolfo Chikilicuatre, producto mercantil de la empresa El Terrat, da una conferencia en el Instituto Cervantes de Belgrado.

Nota: Rodolfo Chikilicuatre es el que está menos a la derecha. La otra es la ministra de Educación, Política Social y Deporte.

miércoles, mayo 21, 2008

lunes, mayo 19, 2008

MADRID: HUELGA EN EDUCACIÓN

Nota: el pasado día 7 de mayo y el próximo 21 hay convocada una huelga de profesores de la enseñanza pública en la Comunidad de Madrid. Este artículo busca presentar las razones por las cuales apoyo dicha movilización y yo mismo, por tanto, haré huelga.

Ya hemos hablado aquí sobre la idea de estado de Esperanza Aguirre:no queremos repetirnos. Sin embargo sí queremos hablar sobre este mismo hecho concretado en el tema de educación.

Es falso que Esperanza Aguirre desee eliminar los servicios públicos. Efectivamente, no es, en absoluto, esa su idea. Lejos de eso, y como ya dijimos, la idea básica de Aguirre es el estado contratista, un gigantesco ente que se dedica a subcontratar sus servicios a la empresa privada. Con ello se consiguen dos objetivos: por un lado la creación de una oligarquía empresarial que entra en una alianza, en cierta medida subsidaria pues debe su poder al supremo contrastista, y que apoya a éste; por otro, se mantiene la cobertura básica pero socialmente segregada satisfaciendo así la medración ideológica, que no efectiva, de las clases medias. Esta se libra de compartir su nicho con las clases bajas, fundamentalmente emigrantes en la actualidad, y al tiempo estos inmigrantes acceden a unos servicios que ni en el mejor de sus sueños pensaron. De esta forma, pues, todos contentos.


¿Dónde residiría entonces el problema si al final se mantiene el servicio gratuito y todo el mundo sonríe satisfecho? Precisamente en el modelo de estado. Porque al igual que también analizamos con Zapatero, el modelo Aguirre no es neutral ni su finalidad última es, por supuesto, satisfacer y generar ciudadanía democrática. Lejos de eso, lo que se pretende es la creación de un estado oligarca en que las grandes corporaciones por un lado -fundamentalmente las constructoras, las nuevas empresas de sanidad y la Iglesia Católica como empresaria de educación- y por otro la oligarquía política dominen y controlen la situación-con su modelo no en la Gran Bretaña de Thatcher sino en el actual estado de los Estados Unidos-. Así, la esperanza de Aguirre va más allá del ideal tatcheriano -al fin y al cabo liberal- y entra de lleno en el terreno neoliberal. Aguirre pretende un estado que tenga una alianza con la oligarquía financiera y empresarial y cuya realización concreta sea el conjunto de intereses de esa oligarquía unidos a los intereses de la élite política. Y la moneda de uso para sellar el pacto es el servicio público, imaginen la millonada, subcontratado por el estado.

Sería ingenuo pensar que los funcionarios no son un grupo privilegiado en relación a otros sectores sociales. Incluso sería ingenuo defender que debe realmente existir una tan importante cantidad de estos –ya que no necesariamente la defensa de lo público implica la existencia de una clase funcionarial-. Ciertamente nunca hemos llegado a comprender el motivo por el cual un profesor, un médico, un conserje o un oficinista, y hay más casos, deban ser funcionarios. Sin embargo, la cosa está así planificada. También hemos hablado aquí de la escuela pública y desde luego ya hemos señalado que está muy lejos de la verdad señalar que el único responsable del desastre de esta sea, por ejemplo en Madrid, el gobierno Aguirre. Sin embargo, y a su vez, ese mismo gobierno es también responsable. Y está claro que para conseguir su modelo de estado debe, como en cualquier estrategia de mercado, eliminar al rival y, aquí, el rival son los servicios públicos directamente gestionados por la administración. Por eso hay una auténtica campaña, tanto en sanidad -más agresiva aún por haberse iniciado hace poco y tener que ganar el tiempo perdido- como en educación de descrédito de los servicios públicos. Y este proceso de acoso y derribo tiene un doble objetivo: por un lado, generar una mala imagen pública -como ejemplo vaya la campaña montada por el gobierno Aguirre y medios afines contra el equipo de Leganés o la idea generalizada de los institutos como lugares sin ley-: por otro, un empeoramiento progresivo de las condiciones de trabajo, tanto salarial como laboral, del funcionariado.

Pero, ¿con qué fin esta proletarización del trabajo funcionarial? Alguien podría pensar que ahí se trataría de justicia igualitaria y que, por tanto, la acción de gobierno es correcta. Sin embargo se nos vamos a permitir aburrir aún más al lector para aclarar esto. Lejos de una idea de justicia lo que subyace a la creciente proletarización del funcionariado en la ideología Aguirre guarda relación con lo dicho al principio. Efectivamente, me explico, la idea de Aguirre debe engarzarse en la creación de un estado contratista. Pero hay un problema con la mano de obra pues las condiciones laborales tanto en la sanidad como en la enseñanza pública son infinitamente mejores que las de la privada. Ello provoca que la mayoría de los profesionales prefieran buscar en el sector público empleo a pesar de tener que pasar una oposición, en realidad varias, para ello. Incluso el personal de la privada a la mínima oportunidad abandona, y con toda razón, su puesto de trabajo ante la posibilidad de una interinidad, es decir: un puesto eventual pero, en realidad, tan eventual como cualquier puesto en la privada. La exigencia pues de priorizar la empresa privada como subcontrata estatal pasa, necesariamente, por liberalizar su mercado de trabajo. O diciéndolo en lenguaje real: destruir las ventajas de un modelo, funcionariado, para hacer cautivo a los trabajadores del otro. Y una vez que las ventajas son mínimas para el tránsito de un modelo a otro y con ello se desincentiva el paso, generar un ejército industrial de reserva, eso sí, con licenciatura, que beneficie a la empresa educativa, aquí ya tanto concertada como privada, y a las nuevas industrias médicas. Interés de la oligarquía.

¿Quiero ganar más dinero? Sí, claro. Y lo quiero ganar, precisamente, porque soy un profesional. Pero uno siempre ha mantenido que las huelgas en los servicios públicos son cosa muy seria. Y precisamente por eso viene este texto, aburrido y sin consignas, para explicar mi posición. Porque lo que está en juego no son meramente mis condiciones laborales, que repito las considero privilegiadas enfrentadas al repugnante mercado de trabajo español, sino la lucha contra una idea de estado que mantiene, además por quien se postula como futura candidata a la presidencia del gobierno, una tesis básica: el estado sirve a la oligarquía porque es oligarquía.

jueves, mayo 15, 2008

¿CONFLICTO VASCO?


Definición: los de siempre asesinan, los de siempre mueren y los de siempre se benefician.

Y la sociedad vasca-vasca, siempre con alguna excepción, mira hacia otro lado mientras comenta: como se vive aquí, en ningún otro sitio, oye tú…

martes, mayo 13, 2008

PIENSA EL CHIKI-CHIKI

La broma es ruptura del orden. En ella debe haber algo que fracture la expectativa cotidiana y la diaria realidad para que pueda considerarse como tal broma: que surja lo inesperado. Efectivamente, desde la broma más elemental, la flor en el ojal de la cual sale un chorro de agua cuando uno se acerca a percibir su aroma, hasta la más elaborada, y pedante, como La Gioconda con bigotes, la burla tiene ese sentido de subversión, ya inocente ya crítico. Por eso mismo el humor, ya lo hemos dicho aquí en otra ocasión, puede ser alegre, cuando resulta una apología de lo existente a través de la simpatía, o bien triste, cuando en su germen está la amargura ante el mundo. O diciéndolo de otro modo: los nazis bromeaban sin duda en los campos de exterminios ante la ducha de los judíos. Y seguramente con gracia.

Uno, el breikindance.
La presunta broma, e incluso crítica feroz a algo como se ha querido presentar, de la presencia del Sr. Chikilicuatre en Eurovisión es rápidamente desmontada por los hechos.
Primer hecho, Chikilicuatre es un producto de factoría, en concreto de una gran empresa de comunicación –cercana además a los actuales círculos de poder- que busca realizar con él una campaña de publicidad.
Segundo hecho, Chikilicuatre es un actor que por contrato, retengan esta palabra, solo puede hacer, retengan esta frase, de Chikilicuatre: friki profesional y a sueldo o el friki unidimensional.
Tercero, toda Europa manda ya a sus payasos a este festival: sus propios frikis profesionales.
Cuarto hecho, un programa de noche, el de Buenafuente, engrosa sus arcas publicitarias con la, ya lo saben y sin duda, feroz crítica: no sólo en el politono, feroz crítica de nuevo, sino en el anuncio de colonia o de coches para el intermedio.
Y quinto: ¿se quería ser crítico por parte de Buenafuente –ese feroz, y accionista, crítico del sistema-? Que hubieran enviado a la orquesta sinfónica nacional a interpretar el último movimiento de la novena de Beethoven y su oda a la alegría. Creo recordar es el himno de la Unión Europea y hubiera sido, ahora, más crítico y gracioso.

Dos, el crusaito
Friki procede de la palabra inglesa freak que se traduce por fenómeno. Pero este fenómeno no es algo positivo en su término sino que a su vez se refiere a lo monstruoso, a lo que escapa al orden racional: la mujer, y aquí no podemos poner y el hombre lo que demuestra nuestro machismo sin duda, barbuda, los siameses, el sorprendente tronco humano... Toda la Modernidad, y con más énfasis a partir del Romanticismo, tuvo fascinación por el monstruo y le presentó como lo humano que no podía desarrollarse. Los personajes literarios, y luego cinematográficos, surgidos incitaban a la compasión en su deseo de humanidad: el monstruo no quería serlo. Y en ese querer ser humano se descubría, al tiempo, la ausencia de una humanidad general en quienes reían, sin esa compasión, ante el fenómeno y le perseguían hasta la muerte. El monstruo éramos todos buscando nuestra humanidad aún no encontrada.

Tres, el maiquelyason
La conversión del monstruo en friki es la conversión de lo humano en una forma de ser. Efectivamente, la admisión simpática del friki y su éxito social guardan relación con la desaparición del discurso ilustrado sobre lo que es humano. No se trata ya de que el comportamiento del friki sea ridículo, que sin duda lo es, sino de la desaparición de ese discurso de ideal humano que mantuvo la Ilustración. Incluso la reflexión que ahora muchos lectores se están haciendo -¿y quién es este idiota para decir cómo debemos llevar nuestra vida?- es, paradójicamente, el triunfo definitivo de la apoteosis de la sociedad totalitaria pues parte del supuesto previo de que esto que tenemos es vida individual: un yo digno de vivirse. Efectivamente, la apoteosis de la forma de vida implica la creencia en una realidad donde el individuo se vive ya como tan pleno que encuentra su realización en la vida privada, en ese repugnante principio de la vida interior. Pero lo que no comprende es que esa misma vida prístina no es sino pura mercancía y que como tal lo único irremplazable en ella no es el contenido sino la propia estructura como mercancía no importando su nombre sino su producción y consumo. Así, el friki es un monstruo que se encuentra a gusto en su deformidad que le niega lo humano. Y así, a su vez, toda vida -la suya señor lector y la mía también- es friki.

Cuatro, el robocop
Kant apenas levantaba metro y medio del suelo. Cuentan que era cabezón, de pecho hundido. A su vez se dice que su mirada era fascinante. Nunca se casó y murió célibe. Era rutinario y metódico, especialmente en su vejez. En 1784, con sesenta años, publicó un artículo: Respuesta a la pregunta: ¿Qué es la Ilustración?. En él señalaba el lema de ese movimiento que pasó a convertirse en la esperanza de lo humano:
Sapere Aude! ¡Ten valor de servirte de tu propio entendimiento!

Han pasado algo más de doscientos años. Cada vez que en la pizarra de clase inició una numeración
uno,
dos,
tres,
cuatro,
comienza la risa callada. Y aparece en la conciencia el nuevo lema:
perrea, perrea.

viernes, mayo 09, 2008

AHORA QUE YA NO LOS QUEREMOS: ALGO DE INMIGRACIÓN

Cuando el gobierno, después de las elecciones y con crisis económica, ha descubierto que los inmigrantes son, según él, demasiados –al insinuarlo Rajoy era un xenófobo, ahora lo dice uno de la autoproclamada izquierda y es realismo- sólo una consideración –pero plagada de enlaces-.

Igual vienen por esto.

Que me explico: ¿para cuándo -fíjense lo que digo: ¡uy!, qué poquito de izquierdas, ¡uy!, qué poquito de derechas- intervenimos militarmente en África? ¿O es que el petróleo ya es suyo -y no, precisamente ni de la gente de África ni de la gente del mundo occidental- y la vida humana ya tiene allí un precio definitivo y tan bajo que ya no interesa como mercancía?

lunes, mayo 05, 2008

MINISTERIO DE IGUALDAD Y ÉLITES

Hay una tendencia natural en las élites sociales a percibirse a sí mismas como genéricas de lo humano y a presentar sus problemas como los problemas universales de la humanidad. Ellas mismas se consideran a su vez como alejadas de cualquier privilegio y así se sitúan permanentemente en una conciencia de la queja pues la extensión de dicho privilegio se concibe como derecho inalienable en el desarrollo del progreso humano -que curiosamente coincide con su interés de grupo social-. Esto se ve con grupos privilegiados -en relación a las condiciones del resto de la sociedad- como los estudiantes, los becarios, los funcionarios y ahora, y es de lo que trata el presente artículo, las mujeres que perteneciendo al grupo social relevante, la llamada inadecuadamente ya clase dirigente, pretenden acceder a un puesto acorde a dicha relevancia social ya sea en el ámbito público o en el empresarial.

La reciente creación de un Ministerio de Igualdad, que en realidad solo trata de una desigualdad y dentro de ella incluso de un subconjunto, es un buen ejemplo de ello. Efectivamente, el primer elemento a analizar sería por qué la palabra igualdad ha quedado reducida a una parte de su contenido, la igualdad hombre y mujer, en el discurso social. O diciéndolo de otro modo, por qué desaparece del discurso la idea de igualdad social entre clases, por ejemplo, y ya únicamente se utiliza en su significado de referida a un grupo sexual (y además falseado como vamos a intentar demostrar).

La respuesta a esta cuestión viene dada precisamente por el interés del grupo privilegiado concreto. Ha surgido una nueva élite social, mujeres en torno a los cuarenta años hijas de la clase media y alta y con una alta cualificación académica, que necesita realizar un discurso legitimador de su propia posición y ambición social. Efectivamente, este nuevo grupo de poder está unido no por un deseo universal de emancipación, a pesar de lo que pueda pensar bondadosamente cada uno de sus integrantes de forma individual, sino por sus propios intereses como élite y de ahí que al hablar de igualdad el discurso se constriña a lo pretendido por ese mismo grupo: la participación en el poder social sin cambiar ese mismo poder. De esta manera, y por la cuestión que luego veremos, el objetivo no es priorizar la lucha en la defensa de derechos sociales sino en la propia conquista del poder por el grupo.

Así este interés limitado a su propia característica definida de élite social es lo que mueve sociológicamente al colectivo concreto -aunque sus integrantes puedan pensar otra cosa-. Y así la injusticia cierta, y esto es sin duda, pero limitada al ámbito de una cierta realidad social se presenta como universal y al tiempo la liberación prometida -aunque lógicamente sólo afectará a los intereses limitados del grupo en cuestión- se mantendrá públicamente como una solución para todos y, claro está y en ese ridículo lenguaje de la nueva progresía, para todas. Por este proceso de ideologización el enemigo se presenta como el machismo en abstracto y no como, lo que sería lo real, los intereses del grupo competidor, hombres altamente cualificados académicamente en puestos de relevancia social que aspiran, y en este caso ya poseen, ese poder y buscan eliminar a los competidores. No se trata aquí de que el machismo no se dé socialmente -sólo hay que ver los programas de la tan progresista La Sexta, plagados de presentadoras con estupendos envoltorios carnales (mamachichos progresistas) para confirmarlo- sino que aquí el tema real por el que se combate no es ese. Y tampoco, claro está, la lucha social por los derechos efectivos de la mujer en cuanto a trabajadora de media o baja cualificación.

Efectivamente, debe observarse como la solución pretendida y la presión efectuada no es de orden social sino legislativo. No se exigen más guarderías, cambios en los horarios de trabajo o mejoras en el paupérrimo permiso por maternidad sino que la presión y la medida estrella es la cuota. Y esto tiene, al ser analizado, una doble característica social que refuerza la veracidad de nuestro discurso. En primer lugar, la cuota resulta inútil para los puestos laborales de cualificación media y baja pues estos puestos hace tiempo se convirtieron en igualitarios, es decir: el sistema productivo y el desarrollo tecnológico a él unidos los asexuó cuando no los hizo prioritariamente femeninos. Y así la cuota no soluciona el problema de todo ese inmenso grupo social de mujeres con media o baja cualificación sino sólo el de aquellas con una cualificación alta y que buscan, legítimamente en primera instancia, conquistar un puesto de élite ya en los consejos de administración ya en el mundo de la alta política. La cuota así no mejora el empleo femenino sino el de un sector muy concreto de mujeres.

En segundo lugar, el hecho de que el énfasis se ponga en lo legislativo y no en lo social retrata al grupo y contrasta positivamente de nuevo nuestra teoría. En efecto, esto es debido a que esta élite se puede permitir el acudir a la asistencia privada para el cuidado de sus hijos y el permiso de maternidad es un hándicap en su promoción social con lo cual cualquier lucha en este aspecto no se considera como prioritaria y por tanto queda meramente testimonial. Frente a esto, las reformas de carácter legislativo y obligatorio sí se corresponden con su interés inmediato y por tanto la pelea se establecerá allí. Así el máximo interés de la mayoría de las mujeres en cuanto a lo que les atañe específicamente -aunque no sea necesariamente lo más importante- a su sexo, la adquisición de unos derechos sociales relacionados con la vida familiar, no se transforma en prioridad social frente al interés de la élite. Y todo el juego se desenmascara. La élite femenina se presenta como la mujer, género universal, cuando en realidad no es sino la competidora mercantil de cierto puesto laboral muy concreto ocupado no por el hombre, falsa generalización de nuevo, sino por, curiosamente, sus propios maridos, amigos o vecinos de chalet o urbanización.

En mi anterior instituto -plagado, claro está, de mujeres funcionarias y progresistas- una de ellas montó una especie de exposición titulada Mujeres en la sombra. En ella se pretendía rendir homenaje a un grupo de mujeres de los siglos XVIII y XIX, creo recordar, sin cuyo trabajo, según se exponía, hubiera sido imposible la labor de otros científicos, de sexo masculino, más importantes. Yo sólo comenté una cosa, y algo simple sin duda: que siendo estas damas a su vez de la burguesía bien pudiera ser que debiéramos hacer una exposición de la exposición titulada Sirvientes en la sombra y dedicada a aquella parte mayoritaria de la humanidad, hombres y mujeres indistintamente, que con su esfuerzo absolutamente explotado y correspondiente a su pertenencia dentro de la división social del trabajo habían permitido que estas personas relevantes, las señoras y los señores, se pudieran dedicar a pensar. Pero nadie me contestó y nunca hubo tal exposición.

viernes, mayo 02, 2008

DOS DE MAYO

Años después era otro ejército francés, los Cien Mil Hijos de S. Luis, el que invadía España. Y ahí la historia no habla de invasión ni de independencia. Y unpueblounanación acudió ante el invasor, como ya había hecho ante el miserable Fernando VII, con un grito: ¡Vivan las cadenas!

miércoles, abril 30, 2008

MAÑANA, UNO DE MAYO, NOS VEMOS, ¿A QUÉ SÍ?

Porque usted, lector progresista, es una persona comprometida con su tiempo.
Porque usted, lector progresista, es una persona solidaria, pero que muy solidaria…
Porque usted, en fin lector progresista, lo tiene claro: no a la guerra -¿a qué guarda la chapita?-, sí a la paz -¿a qué tiró la chapita y ahora vocifera contra ANV?-, y también, ¡hombre, también!, se preocupa por la situación laboral de la gente.

Y porque usted, lector progresista, sabe que hay crisis económica y los que lo van a pasar mal son los más débiles. Y se niega a ser catalogado por ello de antipatriota como dice el gobierno del PP -porque eso es típico del PP, ¿no?, y, por lógica, entonces el gobierno será del PP, ¿no?-. Y usted, lector progresista, no apoya al PP, ¿verdad?

En fin, amigo lector, si mañana me levanto a tiempo y con ganas y con nada más que hacer, voy a ir a la manifestación. Y sé que usted estará allí. Porque usted y yo, almas progresistas, somos gente comprometida con nuestro tiempo. Y claro está, de profunda, muy profunda, izquierda.

lunes, abril 28, 2008

GOLPE DE MEMORIA (¿histórica?)

Golpe en la frente uno: ¡anda!, los donuts.
Golpe en la frente dos: ¡anda!, la cartera.
Golpe en la frente tres: ¡anda!, si los de ANV son de ETA

miércoles, abril 23, 2008

Y ALGO TRISTE

Pues que voy yo y me voy a comer con unos compañeros de trabajo. Y salen varios temas y uno es Cuba. Y voy yo y digo que Cuba es una dictadura. ¿Y el bloqueo? Y voy yo y digo que no hay bloqueo que lo que hay es embargo. ¿Y Cuba en comparación con el resto de los países de la zona no es un paraíso? Y sigo y voy yo y digo que Cuba ha vivido subvencionada por la antigua URSS, por el sufrimiento del pueblo soviético.
Y total, que ya nos vamos.
Y yo me voy.

Y tres días después viene un contertulio, por otra parte persona inteligente, y me trae un recorte de periódico donde señala que en un estado de los EEUU van a hacer un sorteo, o algo así, para dar asistencia sanitaria gratuita. Y me dice: toma, tú que defiendes tanto a los americanos…

Y yo que no había defendido para nada la política de EEUU comprendo mi error. Demasiado tibio: no se puede estar contra todo. Y hay que apoyar a algún miserable. Y me prometo ahorrar este verano e irme a Cuba con dólares. Y follarme a un par o dos de cubanas, a ser posible jovencitas.
Y así, solidarizarme con la revolución.
Y así, venir con una camiseta del Che.
Y así, por fin, entrar en el olimpo de la izquierda.
Y así, seguir algo triste como siempre.

lunes, abril 21, 2008

EL SUEÑO DE MR. SCROOGE: EDUCACIÓN Y ASISTENCIA SOCIAL

Hay artículos de fondo y artículos de tiempo presente. Parecería que este artículo, sobre la nueva estructuración del Ministerio de Educación que se ha reconvertido en, por una parte, Educación, Asuntos Sociales y Familia y por otra, con la universidad, en Ciencia e Innovación, es un artículo de eso que se llama de radiante actualidad. Sin embargo, no mintamos. Habla de un proceso general en los países industrializados, que se da no sólo en el mundo de la educación, y que en España se remonta, al menos, a la LOGSE. Aunque sí que es verdad que los únicos que se ha atrevido a llevarlo hasta sus últimas consecuencias en este país, si bien con tácticas distintas y después del amago LOCE del PP reducido a la Educación Infantil, han sido Zapatero y Aguirre. Y, no lo duden, todos le seguirán.

Analicemos el tema. Ahora se desgaja el tronco educativo al trasladar la universidad a otro misterio distinto al de Educación y se incluye en el tradicional ministerio educativo las funciones de asuntos sociales –por cierto, ¿alguien sabe lo que es eso?, ¿no serían todos los ministerios, menos el divino tal vez, de asuntos sociales?- y familia –aún más surrealista: ¿de qué trata un ministerio que se autodenomina de familia?¿tal vez de prepararnos y excitarnos para la procreación?-. En el tema de educación se produce, así, una importante novedad: por fin se da el definitivo despliegue de lo que podríamos llamar el espíritu LOGSE y, ya sin careta, surge la enseñanza como mero sistema asistencial. Efectivamente, el nuevo ministerio pasa a ser de Educación, Asuntos Sociales y Familia, desgajándose además la universidad, concebida ya como élite productiva, de él. La educación básica se reduce de esta manera a la asistencia social. La escuela no es ya un lugar para formar individuos en la cultura, tal vez nunca lo fue pero ahí estaba su ideal, y se transforma en una producto que tiende a cubrir una necesidad doble del tejido productivo: por un lado, la necesidad de colocar a las crías en ambientes protegidos mientras los padres generan una parte de la producción (la otra, el consumo, se realiza en familia); por otro, la idea de una socialización que necesita estar basada ya en la ausencia de un contenido concreto: no se enseña nada y los alumnos no saben nada por esa propia necesidad del sistema productivo.

Cuando se criticaba a la LOGSE sus defensores solían argumentar dos cosas: en primer lugar, que era indudable el hecho de la LOGSE había conseguido una educación obligatoria hasta los dieciséis años; segundo, que el problema de la ley no era ella misma sino su desarrollo. Es ahora, sin duda, cuando se ve que tal problema de la ley, el bajísimo nivel cultural alcanzado con la educación universal, no era un problema sino un objetivo. Efectivamente, la progresiva limitación de los contenidos en las materias conduce a la idea de una escuela que tiene como una de sus finalidades, luego veremos la otra, aparcar niños. Y los aparca sin preocuparse de exhibir un mínimo nivel educativo, no necesario ya fuera de la mera presentación social, porque sabe que la clase media y alta superará ese problema por las actividades extraescolares, la preocupación paterna y su propia motivación familiar -pues conoce que en cualquier estudio el factor fundamental a la hora de triunfar en el nivel académico es el propio ambiente familiar- mientras que las clases desfavorecidas serán carne de cañón laboral, siempre necesaria, aun cuando posean un título ya regalado, con una cada vez menor exigencia, como ya gratis por el caciquismo son los 400 euros famosos. De esta forma, la prioridad ya no es educativa, la formación de individuos concretos en valores culturales, sino de orden (público) social -como en la mejor derecha-: el sistema educativo es, en un sentido pues queda la propia formación en valores sociales como el otro, la vía para prevenir el conflicto de unos padres que en una de sus facetas de producción –repetimos, la otra es el consumo- no pueden estar con sus crías. Y se señala así a Asuntos Sociales como la unión lógica con educación cuando ésta ha sido despojada de cualquier espíritu ilustrado: el sapere aude kantiano puede ser sustituido por el chiki-chiki que une más, y esto sin duda y sin ironía, a la familia y a la sociedad.

¿Pero y desgajar la universidad? Aquí se une un hecho, la educación básica como mera asistencia social, con el otro, separar de ahí la universidad. La universidad pierde, por supuesto, su función educativo, que la tenía a pesar de su propia estructura como reino de taifas, pero entra de lleno en un carácter productivo en un doble sentido: primero, generando obreros cualificados, ellos prefieren llamarse licenciados; segundo, entrando en el tejido productivo puro a través de la investigación. La universidad se constituye así como empresa, de formación laboral cualificada y de investigación, dejando a un lado cualquier función social que pudiera, lo que no quiere decir que realmente se diera, tener. Y por ello, al igual que la propia ciencia queda reducida miserablemente a los intereses de la economía productiva debido a su complejidad y coste, la universidad entra en un ministerio de nueva creación que con nombre de planta de El Corte Inglés, Ciencia e Innovación, entre menaje del hogar y moda joven, solo indica la actividad de beneficio capitalista ya sin tapujos. Beneficio capitalista que, por cierto, no guarda relación con el interés de una clase empresarial malvada, como cree la caricatura más explotada del marxismo, sino de una objetividad real de un sistema que se impone a la voluntad de sus integrantes.

¿Qué significa todo esto? Que la educación universal y básica, y a su vez la universidad al separarse de ésta, por fin logran entroncarse con el desarrollo del nuevo capitalismo. Efectivamente, había una dificultad entre que algo nacido en el ideal ilustrado como era la educación, aunque realidad y necesidad de la propia revolución industrial, pudiera casar con la nueva realidad productiva, que ya no necesitaba una élite culta que percibiera el mundo como su hogar ante los bárbaros (el proletariado revoltoso) y lo defendiera bajo el ala ideológica de la gran cultura frente a la barbarie, pues el consumo masivo se ha impuesto como la nueva ideología. Por ello, la educación universal y obligatoria como formación cultural debía cambiar pues el contenido ideológico de la cultura como defensa del sistema y privilegio ha, a su vez, cambiado para desaparecer. La respuesta primera, en España, fue la LOGSE que eliminó los contenidos como la clave de la educación comenzando a dar a los procedimientos y a la capacidad de aprender a aprender, sin explicar nunca qué era eso que había al final que aprender, la clave. De esta forma, hay que ver esta capacidad de aprender a aprender no como un contenido pedagógico sino como una necesidad productiva. En primer lugar relacionado con la nueva realidad tecnológica en la producción, que exige obreros no intelectualizados con contenidos concretos sino formalmente preparados para cambiar de puesto y adaptarse a las nuevas tecnologías como meros apéndices, periféricos, de esa misma tecnología productiva creciente. En segundo lugar, vinculado con el consumo –la otra faceta productiva-, que necesita una estructura de la personalidad inestable que propicie la adaptación al consumo masivo y permanente en el tiempo y no el poderoso yo de la burguesía tradicional que buscaba transformar el mundo a su imagen y semejanza y adaptar la realidad exterior a él mismo. Se busca así, y se consigue, un yo sin contenidos y plenamente adaptativo al consumo variado y permanente de mercancías: un yo necesitado de autoarfirmarse en el mercado y al tiempo perder su identidad para adquirir la próxima mercancía.

¿Qué queda de la enseñanza entonces? Nada. Cualquier criterio educativo resulta obsoleto ante el avance de la realidad. La idea de cultura y conocimiento queda inservible ante una sociedad donde objetivamente el chiki-chiki mola mogollón. Pero no se trata de un fenómeno ideológico sino real, vinculado al propio sistema productivo, que ha llegado a convertirse en la única realidad vigente y a dominar, lejos de los intereses decimonónicos de clase, la realidad.

A Mr. Scrooge, en Cuento de Navidad, esa impresionante obra de Dickens, le piden una ayuda para los pobres y él, entre indignado y preocupado, contesta: ¿por qué, acaso han cerrado las cárceles? Hoy la teoría profética de Mr Scrooge se ha cumplido y por el mismo precio tenemos institutos, rediles y campos de reeducación para la conciencia: nada ya de educación. Y los fantasmas del pasado ilustrado ya no nos visitan, los del presente son tristes y los del futuro, aterradores.

viernes, abril 11, 2008

CUENTO CHINO

China tiene 1.300 millones de habitantes, según las últimas estadísticas. Es una dictadura terrible. China ha sido apoyada por la UE y EEUU sin lugar a dudas. La izquierda tradicional apoyó y comprendió al asesino de masas Mao Tse Tung sin fisuras al tiempo que criticaba al criminal Franco, vaya usted a saber por qué. Debía ser cuestión de matices: todos los chinos se parecen así que, como contaba Gila, Mao siempre mataba al mismo y no era para tanto.
Humor amarillo, sin duda.
Luego, cuando el partido comunista chino decidió convertirse en un Consejo Administrativo de la gran empresa made in China, todo occidente respiró feliz: sólo si el 10% de la población de aquel país tenía acceso al consumo generalizado serían 130 millones de consumidores vírgenes, según las últimas estadísticas. Y las vírgenes, a qué engañarnos, ponen.

El Dalai Lama es un personaje pintoresco, seamos educados. Se considera a sí mimo la reencarnación de Buda. Eso lo dice, pongamos por caso, Rappel y le linchan; lo dice un tipo con túnica y la gente observa asombrada su, ¿cómo es?, sabiduría. Debe ser algo así como respeto a otras culturas.
O el respeto a la barbarie.
El Tíbet tiene casi tres millones de habitantes. Me importa poco su independencia, me importa mucho su democracia. No la tiene, como China.

La UE nunca, que uno sepa, ha dicho nada contra China hasta que ha estallado la crisis del Tíbet. 1.303 millones de habitantes, según las ultimísimas estadísticas, pero chinos no merecían tal atención. Los juegos se iban a celebrar en Pekín desde el 2001 y nadie había anunciado boicoteo alguno. Pero ha pasado lo del Tíbet y la buena conciencia occidental ha salido con pancartas: Freedom from Tibet (Libertad para el Tíbet) Y todos los jerifaltes de la UE hablan de boicoteo. 1.300 millones de chinos bajo una dictadura no importaron tanto: son del todo a cien.
La tienda de los chinos.

Cuando yo era pequeño había chistes de chinos. Y uno decía, más o menos, que hay cien millones -o doscientos, o trescientos, o quinientos, o mil- de chinos orinando en la Gran Muralla China y se acerca un chino y pregunta si él también puede mear.
Y le contestan: tú no que salpicas.

martes, abril 08, 2008

REFLEXIONES ELECTORALES/3: ZP COMO EL PRÍNCIPE

El triunfo en las elecciones debe ser concedido, sin duda, a Zapatero. Únicamente su capacidad de seducción ha logrado llevar, tras un gobierno desastroso, a una nueva victoria a su partido mucho más meritoria realmente que la inesperada de 2004. Lo interesante aquí es precisamente analizar en qué consiste esa capacidad de ZP a la hora del marketing, es decir: para lograr votos. Y ello resulta necesario cuando la derecha tradicional se ha empeñado en negar cualquier tipo de cualidad al presidente del gobierno presentándole como una especie de idiota y, por consiguiente, a la gente que le vota como tontos integrales. Y resulta así curioso como los acérrimos defensores del mercado –ya saben: según ellos la herramienta racional de la economía- restan méritos a quien ha demostrado en su negocio ser el mejor y conseguir su objetivo empresarial: ganar las elecciones. Pero, ¿por qué la gente ha votado a ZP? Ya hemos señalado que debemos descartar la teoría de la derecha: todos son idiotas menos los que votan al PP. Por tanto, busquemos otra razón.

Realmente, estas elecciones, y este es un primer punto crucial, las ha ganado ZP y no el PSOE. Efectivamente, ni González en sus mejores tiempos tuvo el culto a la personalidad que ha tenido Zapatero. Incluso los autodenominados artistas comprometidos -¿con qué?- al montar su vídeo no lo hicieron sobre la base de las ideas a defender, como en otras ocasiones, sino sobre el ya famoso símbolo de la ceja: confianza en el líder. Pero este diseño comercial no ha sido flor de un día sino una estudiada estrategia publicitaria. Efectivamente, durante cuatro años, aunque más contando su oposición, Zapatero ha vendido una imagen de marca: progresismo. Sin un contenido concreto, nadie sabe lo que piensa sobre cualquier tema, Zapatero lo único que ha presentado como propio es una actitud de que siempre iba a defender la opción más progresista sin explicitarla. Y precisamente en ese aspecto genial de su campaña publicitaria estaba la clave: nunca se presentaba contenido teórico sino eso que se llama forma de ser. Así, cuando el proyecto fracasaba ZP no perdía pues esa no había sido nunca su opinión o bien la culpa era de los otros. Se trataba, en definitiva, de una política que podríamos denominar de guiño cómplice con un importante porcentaje de la población, especialmente ese sector autodenominado de trabajo intelectual -profesores, médicos, profesionales liberales, miembros de la industria cultural- que se sienten de izquierdas pero que, al tiempo, serían incapaces de escribir 250 palabras sobre el tema: son de izquierdas en su forma interior de ser, pero no en la realidad social, y conocen y utilizan las palabras fetiche -solidaridad, no discriminación, derechos, ...- que se han convertido en sí mismas en vacías de contenido. Zapatero resultó, de esta manera, ser el representante perfecto de ese grupo generacional y social que carecía ya de ideología concreta, al igual que González lo fue del pragmatismo de la Transición.

A ello se añade, además, lo obvio. La repetición casi idéntica del porcentaje de votantes en 2004 y 2008 induce a pensar algo: la estrategia de la tensión, seguida por los dos partidos tal y como ya analizamos, ha acabado beneficiando al PSOE. Zapatero ha sabido renovar su marca no ya como la del talante, error que de no ser por la guerra de Irak y la respuesta del gobierno Aznar al 11-M le hubiera hecho perder las elecciones anteriores, sino como la de aquel capaz de parar al PP. Así, el recuerdo publicitario, y edulcorado, de la República y la guerra civil ha movilizado a su favor a una izquierda proclive al abstencionismo que sin embargo ante el temor de la llegada al gobierno del PP ha decidido ir a votar. Por supuesto, esta estrategia no es nueva en el PSOE, acordémonos del doberman, pero sí ha resultado novedoso relacionarla con la guerra civil generando ya no un discurso al menos formalmente intelectual sino básicamente afectivo: aquí todo el mundo se sentía heredero del quinto regimiento. Es cierto, ya lo hemos señalado, que para ello ha tenido la inestimable colaboración del sector del PP al que le interesaba perder, pero también lo es que el cambio en la imagen de la marca ZP ha sido una magnífica idea comercial. Y así, el odio, que ya no solo el temor como con el doberman, ha mantenido fiel a un importante sector del electorado movilizado en 2004. La idea era primaria y con ello eficaz como en la mejor publicidad: si no ganamos la guerra, ganaremos esta prórroga. Idea ridícula pero tan eficaz como ridícula y eficaz es la chispa de la vida.

Un tercer factor es la pérdida de voto de los nacionalismos que, sin derivar todos en el PSOE, bien es cierto, han permitido a éste ganar en las comunidades autónomas y beneficiarse de la ley electoral. ¿Por qué el PSOE gana en Cataluña o en el País Vasco? Porque al fin y al cabo 30 años de idiotización de la sociedad pueden aprovecharse. Efectivamente, lo interesante del discurso del PSC y del PSE ha sido la paulatina invasión del espacio nacionalista pero con mejores contactos para pactar. Así, el nacionalismo que ha convertido la política en mercado persa -cantinela de zoco: barato, barato,…- se han visto ahora desplazados por quien puede ofrecer el producto a igual precio pero con mejor distribución. Resulta curioso destacar así que PNV pierde casi los votos que sube el PSE y que parecidos términos pasa con CiU, aquí ayudados por ICV (IU). De esta forma, la burguesía nacionalista ha comprendido que Zapatero ofrece lo mismo, privilegios, pero más rápido. Cosa que igualmente se ve con la bajada de votos, tanto del PSOE como de la propia IU, en Madrid.

Y, por supuesto, están al final el grueso de votantes, que podemos cifrar en unos diez millones, que se mantienen fieles al PSOE por la razón primera aducida, sentirse de izquierdas, pero que al menos al nos pertenecer precisamente a esos autodenominados grupos profesionales de corte intelectual, pues la posición social implica siempre responsabilidades, cabe en ellos la excusa ante la imposibilidad de no ser capaces de escribir la redacción sobre su propias ideas.

¿Es Zapatero invencible? Como Sarkozy, otro ejemplo del político postmoderno absoluto aparentemente de escuela contraria, Zapatero carece de ideología con contenido y por tanto solo puede ser derrotado cuando las condiciones sociales impliquen una profunda crisis. Así, su cargo, a diferencia por ejemplo de Aznar, no tiene un problema en hechos concretos con carga ideológica, y eso por supuesto no quiere decir que Aznar fuera un idealista, pero sí en condiciones sociales determinadas de las cuales, paradójicamente, él no tiene que ser responsable. Si la crisis económica se acentúa, cosa de la que no es culpable principal curiosamente Zapatero, el mismo electorado que no quiere saber nada de política pero sí de forma de vida le destronará. Y lo hará, no lo duden, porque el chalet y el segundo coche están en juego: eso también es forma de vida o, como se llama ahora, tener vida interior.

viernes, abril 04, 2008

LAS HERMANASTRAS DE LA CENICIENTA O EL SINDICATO HERMANO

Estaba yo preparando un artículo muy sesudo, un ladrillo vaya, sobre el triunfo de ZP en las elecciones generales dentro de la serie que trata este tema cuando me he enterado y he recogido información: UGT abandona la huelga de funcionarios de justicia. Por tanto, hago un inciso rápido, porque sin duda el asunto va a resultar más fructífero pues es solo un comienzo, sobre la huelga de funcionarios de justicia.

Dejemos de lado que estemos o no de acuerdo con la huelga, yo por ejemplo estoy totalmente de acuerdo con la reivindicación pero no estoy de acuerdo con la huelga, lo interesante no resulta eso. Dejemos de lado que estemos de acuerdo o no con el ministro de Justicia, el Sr. Bermejo con quien no estamos de acuerdo, tampoco es eso importante. Incluso, no es importante ahora referirnos a las patéticas declaraciones del ministro sobre el referendo entre los trabajadores del ministerio -¿tiene pruebas?, que la presente- donde lo único que ha hecho ha sido insultar a los sindicatos.

No. Lo más interesante que ha ocurrido, y una de las cosas más interesantes a nivel sindical de los últimos años, ha sido que UGT ha abandonado la huelga. Porque eso quiere decir más, mucho más, de lo que parece.

¿Hubiera abandonado la huelga de haber ganado las elecciones el PP?
¿Hubiera abandonado la huelga una UGT de Nicolás Redondo?

La sombra de Zapatero y su idea caciquil de la política empieza a generar sus frutos. Por lo pronto, el inicio de la generación, esperamos más hechos, de la UGT como un definitivo sindicato de corte peronista.

jueves, abril 03, 2008

¿LA RACIONALIDAD CATALANISTA Y DE IZQUIERDAS?

El cardenal arzobispo de Barcelona Lluís Martínez Sistach ha solicitado a los cristianos que recen rogando a Dios "el preciado don de la lluvia".
El agnóstico -¿agnóstico?- y de ICV -¿de izquierdas?- Consejero de Medio Ambiente catalán se ha encomendado a un ídolo tribal.
Eso está bien.

Luego,
le pueden pedir que haya mucho trabajo,
que les toque el cupón,
que tengan salud, …
e incluso que el Barça gane la liga.

Pero, una duda desde la España plural y la multiculturalidad -¿cultura qué?- nos invade: ¿deben rezar en catalán o en español? Esperamos impacientes una intervención definitiva del gobierno catalanista y de izquierdas ante semejante conflicto fundamental.

martes, abril 01, 2008

SALVAR LA ÉTICA DE 4º DE ESO/2: SOBRE LA ACCIÓN



Ustedes me perdonarán. Ya lo contamos educativamente, en lo concreto. Nos falta contarlo en lo más real: lo abstracto (no es una errata, esa es la nueva realidad). Me tengo que poner a ello. Pero eso no quita para que quien quiera, y pueda, se acerque el sábadoa la madrileña Puerta del Sol. Porque, se lo digo yo y sin por ahora demostrarlo, se está jugando mucho. Tal vez, los restos de la Ilustración y, con ellos, de la emancipación humana.