martes, julio 24, 2007

OTRA VEZ –tal vez canse- POR LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN

El juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo, a petición de la Fiscalía, ha decidido ejercer la censura. El argumento para secuestrar una revista es que la portada de El Jueves es “denigrante e infamante”. Ante esto cabrían varias puntualizaciones y algunas dudas.

En primer lugar si por algo se ha destacado la Fiscalía durante el último año es por su permisividad ante el entorno etarra. Esto, que parecería no venir ahora al caso, sin embargo sí que resulta interesante de resaltar pues nos encontramos ante una fiscalía eminentemente política y en pleno año electoral donde todo busca tener su mensaje inmediato. ¿Cuál ha sido el mensaje? Pues el contrario de antes ya que las elecciones municipales no han pasado en balde. Si durante un año la idea era que aquí se podía decir de todo en aras de la paz y la concordia, ahora la lucha por el centro electoral, o sea la derecha sociológica, que permite aspirar a ganar unas elecciones, implica algo de mano dura. Y como el matón de barrio que no puede ejercerla con quien necesita políticamente, o sea: el entorno etarra, debe ejemplificar en el más débil. Y haciendo uso del argumento pequeñoburgués por excelencia: el buen gusto. Se trata así de un guiño, mal medido, a la causa socialmente avanazada como antes lo fueron, por ejemplo, las causas humanitarias para liberar al etarra.

¿Pero otra vez está aquí el gobierno? Pues sí. Resultaría ingenuo pensar que quien hasta la fecha ha estado detrás de todos y cada uno de los actos de la fiscalía ahora no estaba al tanto de éste. No se trata, sin embargo, de que haya sido el gobierno quien haya dado este paso sino que seguramente algún fiscal ha querido contentar al jefe con vistas a su promoción una vez visto que la promoción, con cualquier gobierno, es por causas de lealtad ciega -y algún ejemplo hay. Y así, si al principio el jefe estuvo contento, inenarrable la lección de lo que no es democracia por parte de De la Vega y su juicio sobre el respeto a las instituciones, luego tuvo que recular, bien que con razones técnicas, ante la que se montó y el ridículo de secuestrar una publicación para que se publique como nunca. De esta forma, un gobierno que se contradice de forma perenne –primero señalando límites a la libertad de expresión, luego abogando por lo contrario- demuestra que detrás de todo está el rédito electoral. Analizaron resultados y, aquí y por una vez fue más listo el PP en su ambigüedad, mantuvieron la postura que triunfaba en la encuesta. Se llama tener criterio.

Pero dejando a un lado esto, lo que sorprende es que una medida máxima, la retirada de una publicación, se dé porque una caricatura denigre. Bueno, habría que informar, en primer lugar, que por eso, precisamente, es una caricatura y no un retrato. Sin embargo, hay que ir más lejos ¿Tenemos derecho a publicar cosas denigrantes e infamantes? El problema surge porque lo denigrante e infamante es muy subjetivo y si bien podemos estar de acuerdo una mayoría, por ejemplo, en que algo sea de mal gusto -esos programas basura llenos de periodistas basura- no cabría ejercer la censura pues la libertad de expresión, ya lo hemos dicho otra veces, es precisamente la libertad de los otros de publicar lo que a nosotros no nos gusta por cualquier causa y, por tanto, no publicaríamos. Así, la defensa de la libertad de expresión no es solo un derecho propio sino, y sobre todo, un derecho ajeno: lo que defiende el que apoya la libertad de expresión no es solo su propia posibilidad de expresión pública, que también, sino la posibilidad del otro de decir lo contrario a lo que uno piensa.

¿Cuál, pues, debe ser el límite a esa libertad de expresión?
Los dos únicos límites que se nos ocurren serían cuando se acusa a alguien de la comisión de un delito o se realiza un ataque a su honor o buen nombre sin pruebas y cuando se amenaza. Cuando se acusa a alguien de algo sin pruebas, hecho que por cierto ocurre prácticamente cada día en cualquier medio de comunicación, cabe la censura porque lo que se está haciendo es decir que alguien hizo algo y al tiempo no presentar las pruebas de eso que hizo. Es decir: se está vulnerando el principio de presentar datos para que el interpelado pudiera defenderse y demostrar la falsedad de las acusaciones. Y al hacer eso se le está impidiendo su posibilidad de defensa y, con ello, su libertad efectiva de expresión pues nada podría decir. Al prohibir amenazas, por su parte, se está poniendo en práctica un principio de libertad básico y es que nadie debe vivir coaccionado por otro. Es decir, en ambos casos se limita la libertad de expresión únicamente para que exista: para que todos, y no solo el que amenaza o acusa, puedan hablar. Sin embargo, cuando se recurre a cualquier otra causa de censura como el buen gusto se está utilizando un criterio no objetivo de dominio social: el buen gusto es lo que la idea social dominante, correcta o incorrectamente, decide que lo es. Y así, eso sí coarta la libertad de expresión pues no hay prueba más allá del convenio social, que suele ser imposición, para la defensa de quien se lo salta.

No pensamos aquí buscar demostrar si la portada de El Jueves es denigrante o no. Lo que pretendemos es defender, sencillamente, el derecho a ejercer la crítica a cualquier institución –y la monarquía lo es- con el único límite arriba prescrito de la injuria a una persona concreta. ¿Es una portada de mal gusto? Sí, claro. De hecho es un humor soez, como casi toda la revista por otra parte, que no nos gusta, pero por eso hay libertad de expresión. Y de hecho, tiene mucha más gracia, y resulta más crítica, la rectificación que la portada anterior .

Ya hemos hablado de ello otras veces. La libertad de expresión debe ser un derecho fundamental en democracia. Y su límite no puede estar en la crítica a las instituciones o a las figuras públicas sino sólo a las personas privadas y en las circunstancias previstas anteriormente. Nunca el límite a la libertad de expresión puede ser situado en la crítica a cualquier institución, presuntamente divina o presuntamente humana, pues entonces el límite legal previsto sería un límite al propia ejercicio de la razón en su desarrollo crítico. Y precisamente ese desarrollo es, o al menos debe ser, una clave de la democracia

miércoles, julio 18, 2007

PROYECTO
LA REALIDAD ONTOLÓGICA:
UNA METAFÍSICA DEL CAPITALISMO

Cuenta la tradición popular que los náufragos introducen mensajes en botellas dando cuenta de su situación y dejándolos al azar de la corriente. Cuando alguna botella llega a su destino, si es que llega, marca ya los restos del naufragio que, tal vez, sea imposible de salvar. Pero queda al menos su memoria.
Metafísica es estudio de la Realidad. Podría decirse ahora: la ciencia también. Pero, no. Metafísica es algo más. Los antiguos griegos comprendieron algo: si todo es real todo, todo, debe tener una última estructura mínima común para tener esa característica: ser real. Todo es real y ese ser real, ajeno a las diferencias de su ser en concreto esta o aquella realidad, es esa estructura común de lo real: es el Ser no como algo trascendente sino el fundamento de los real. Distinguieron así entre objeto, ente y ser. Cada ser particular podía, en primer lugar, ser analizado como ser concreto (perro, gato, cactus, ...): como objeto. En segundo lugar, como algo existente, como algo en cuanto que existe, independientemente a su forma concreta (lo que iguala al perro, al hombre o a la roca pues los tres existen en cuanto que son seres) y, por tanto, como ente: ser en cuanto que es y que cumple unas características generales. Pero, y por último, a su vez había algo común entre todos esos seres para ser existentes, para ser algo (esto, eso, aquello) en lugar de nada. Eso común era el Ser. Así, la metafísica habría surgido al analizar la realidad desde una perspectiva racional y formal - y por eso no es religión-: si todo es, todo tiene que tener algo en común para ser: el Ser. Qué sea este común es el trabajo de la Metafísica: el fundamento de lo real.
Pero, ¿una metafísica del Capitalismo? ¿Qué debería analizar dicho estudio?
Existe una diferencia entre sociedad totalitaria y realidad totalitaria. Una sociedad totalitaria sería aquella en la cual los hechos sociales, pero exclusivamente estos, estarían determinados por la estructura social. Así se trataría de una limitación extrínseca al desarrollo individual. Dos realidades diferentes, individuo y sociedad, chocan y la segunda somete a la primera. Se trata pues de un tema político o sociológico. Sin embargo, en una realidad totalitaria, un Absoluto o una Realidad Ontológica, lo que hay es algo diferente. La causa de todo y fundamento es esa misma realidad a priori, y todo está no solo determinado en su acción concreta sino también en su propio ser por dicha realidad. Así, por ejemplo, la idea de creación en el cristianismo sería este tipo de realidad donde todo existe por Dios y para Dios (incluso el mismo demonio forma parte de su plan actuando desde la Providencia). No es sólo, aunque también lo sea en su derivación, un problema social sino de fundamento último: metafísico (y así en el ejemplo, de la existencia de Dios).
Nosotros planteamos, desde esta perspectiva, una hipótesis de trabajo: el Capitalismo no es sólo una sociedad totalitaria sino que ha devenido en una realidad totalitaria, una Realidad Ontológica. Y el hecho de que sea así nos lleva a hacer de él metafísica: buscamos descubrir al Ser, el Capitalismo como tal, y sus características. Planteamos así que el Capitalismo es no una parte de lo Real sino que ha devenido en la Realidad Absoluta y Única, el Absoluto o Realidad Ontológica, fundamento de todo lo existente que ya sólo existen convertido en nuevos entes formalizados en mercancías.
La grandeza filosófica de Marx consiste en, precisamente, haber intentado hacer una metafísica del capitalismo. Es decir, la idea que Marx vislumbró fue que el Capitalismo era no una realidad económica o sociopolítica, sino que era la Realidad en sí misma. El capitalismo no era consecuencia de un modelo socioeconómico sino causa y fundamento de la Realidad. La idea de Marx, en definitiva, era que el Capitalismo es el ser y solo una filosofía, una metafísica que buscara la radicalidad: explicar la realidad desde su raíz, sería capaz de comprender y actuar frente a esa misma realidad. No obstante, el proyecto de Marx fracasó. El capitalismo era aún una realidad histórica demasiado joven y un Marx ansioso de revolución equivocó el vaticinio demasiado optimista. Sin embargo, dio con la clave: la mercancía como ente y el Capitalismo como Ser. Y la filosofía crítica como metafísica.
Sabemos que no nos explicamos bien. No es el objeto de este escrito hacerlo, sino sólo presentar, brevemente, nuestro proyecto. ¿Qué haremos con él? Precisamente eso, una Metafísica del Capitalismo: es decir analizar el sistema no sólo como una realidad socioeconómica y política sino como la realidad misma, como una Realidad Ontológica. Pretendemos hacer filosofía, la única ya posible, de la realidad: Metafísica del Capitalismo porque éste ha devenido en el Ser. En definitiva, pretendemos escribir lo que será el último libro posible de la filosofía frente al Absoluto: La Realidad Ontológica: una metafísica del Capitalismo. Pero ya sin ninguna esperanza en que los restos del naufragio de lo que un vez fue la esperanza de la Modernidad y la Ilustración en un mundo justo puedan ser recuperados. Y haciéndolo, por tanto y como siempre, para nada.
Pero haciéndolo.

sábado, julio 14, 2007

HOMENAJE (y burla) AL NACIONALISMO

Grecia: cielo único de una nación.
Distinto al del estado español,
Cataluña,
Andalucía,
Madrid
o el País Vasco.



Cada cosa en su sitio. Aunque la tierra se mueva.
Y la boina hasta las cejas.

lunes, julio 02, 2007

UNA (tardía) REFLEXIÓN ELECTORAL/1

¿Quién ha ganado las elecciones? Parece ser la pregunta que todo el mundo se hace. Bueno, la respuesta está clara: el PP. Todo lo demás resulta, cuando menos, aplicar las cuentas de la vieja, o del Gran Capitán que para un alumno LOGSE deben de ser lo mismo, a la realidad. Por lo tanto la pregunta de quién ganó las elecciones no parece tener interés. Es más fructífero preguntarse por las causas posibles que han llevado a la victoria del PP en sólo tres años de legislatura del gobierno de zapatero.

En primer lugar, cabe decir que unas elecciones de este tipo no son generales. O dicho más claro: los resultados no son extrapolables. Pero, especialmente no lo son sobre las elecciones de 2004 por el tema de la abstención. En estas elecciones de 2007 han votado el 63,9 % y sin embargo, en las de 2004 votó el 77,24%, casi un 15 % más. Por lo tanto tal vez habría que asociar la victoria del PP a la presencia menos masiva en las urnas y a que hay una mayoría de eso que se llama izquierdas que no va a votar. Sin embargo, si miramos más despacio veremos que no está tan evidente. Resulta que en las elecciones de 1996 votó un porcentaje mayor que en 2004 –el 77,38%- y ganó el PP. Pero en las del 2000 ya baja al 68,7% de participación y el PP logró mayoría absoluta. La explicación, tan querida por los analistas autodenominados progresistas, de que en España hay una mayoría de izquierdas resulta, cuando menos, arriesgada. ¿Entonces?

Hay que cambiar la hipótesis. Presentemos la siguiente: hay un espectro sociológico que se moviliza no por fidelidad política a priori sino por hechos morales, a posteriori. En concreto por la indignación moral (justa o injusta, que ese es otro cantar). En el año 1996 era echar al PSOE, en el 2004 expulsar al PP. Mientras tanto, 2000 y 2007, especialmente, no se movilizaron. Sin embargo es cierto que quien ha perdido la movilización ha sido el PSOE. Así pues, el PSOE ha perdido. Ahora bien, ¿por qué?

Sigamos con la hipótesis. Es difícil que un candidato autonómico o municipal despierte ilusión moral. Pero si lo hiciera su importancia a nivel de participación sería insignificante. Aún más difícil es que un partido presente tal ilusión a nivel local. Sólo pues podría hacerlo un proyecto nacional –o nacionalista-. Zapatero ha perdido esa capacidad de ilusionar. Su gran proyecto de permanencia en el poder se basaba en la proclamada, y falsa, moral: alianza de civilizaciones, igualdad de género, memoria histórica y, proyecto estrella, proceso de paz. Todo muy ético, todo muy de imagen. Todo fracasado. Así, la parte del electorado que se movilizó por cuestiones morales para votar al PSOE no ha vuelto.

Sin embargo, las encuestas del CIS, nos referimos al barómetro de abril, siguen dando como ganador al PSOE. ¿Por qué? Habría una posible explicación siguiendo con la hipótesis: la diferencia entre uno y otro, tanto en las auténticas elecciones como en la encuesta, es tan baja que, ahí sí, el efecto autonómico y municipal, el candidato concreto, cuenta. Y cuenta a favor del PP en las locales y a favor del PSOE -la presencia de Acebes, especialmente, y Zaplana restan votos- en las generales. Pero en realidad lo que hay es un empate técnico en el cual, por cierto, ganará el PSOE el poder por su mayor capacidad de pacto. Es decir: no hay una movilización de ese segmento social con una fuerte implicación moral a la hora de votar por encima de su filiación a priori. Y es ahí, curiosamente, donde el PP ha ganado o, diciéndolo mejor, el PSOE ha perdido. Porque donde Zapatero se jugó, con vista electoral, sus cartas fue precisamente en esa teoría de marketing. Y así sus dos grandes, por llamarlos de acuerdo a su inversión publicitaria, proyectos pretendían movilizar a ese sector de fuerte contenido moral: la Alianza de Civilizaciones y el Proceso de Paz. Y por ello, el gobierno no piensa cerrar ninguno de los dos y hará todo lo posible por mantenerlos, a viento, marea y muertos, pues en ellos está la clave, según las últimas estadísticas, de la mayor o menor cesión en el pacto futuro. Mientras el PP sólo pretende una cosa: que, gracias al hastío, ese grupo no vote. Ambos son igual de miserables pero cada uno en su campaña. Distintas agencias de publicidad, tal vez.

¿Explicamos así todas las elecciones municipales y autonómicas? Claro que no. Pero creemos que está aquí la clave, la conquista de ese segmento de voto moral, de todo el marketing de un año en adelante. Tanto el PSOE como el PP se llenarán la boca de cuestiones morales –que excluyen, curiosamente y de acuerdo a los principios básicos de la ideología a los asuntos económicos- de aquí a marzo -¿seguro que marzo?, dependerá de las encuestas-. Y ya han empezado con la ñoñería –otra cosa que les debo- de la Educación para la Ciudadanía o del tema de las medallas en el Líbano. Se trata de movilizar, o no en la estrategia actual del PP, a esos votantes y la lucha será dura. Pero no conviene olvidar que en estas elecciones han pasado también otras cosas de interés: lo de Madrid, lo de Navarra, la abstención, especialmente, en Cataluña, el papel de IU ya declarado y los pactos posteriores. Esperamos que haya, pues, más.

viernes, junio 29, 2007

ORGULLO DE LO HUMANO

Otra vez es el día del orgullo gay. Y ahora europeo. Por varias ciudades de España habrá desfiles, actos, fiestas y todas esas cosas con las que se suelen celebrar este tipo de actos. Sin embargo, el día del orgullo gay se distingue de otras fiestas en que tiene, o pretende, un tono reivindicativo: poner de manifiesto la marginación y limitación de los derechos de los homosexuales que se dan efectivamente con este colectivo. Además, la fiesta del orgullo gay tiene una repercusión mediática en la que se le presenta como la punta de esa vanguardia reivindicativa. Pero frente a esta visión aparentemente trasgresora este artículo pretende demostrar que, al contrario, la marginación de los homosexuales pervive en sus formas y maneras pues lo que se está haciendo con ellos es integrarlos como maricones (es decir: de acuerdo al prejuicio fijado por el rol social más conservador) y no como individuos. Y ello, lo cual es lo más lamentable, con la complicidad de una parte importante del mismo colectivo y de los presuntos y autodenominados progresistas de izquierdas.

La integración del diferente en las sociedades totalitarias sólo se realiza desde la eliminación de esa misma diferencia. Pero la eliminación de la diferencia, sin embargo, no es siempre realizada desde la imposición e imitación de los comportamientos considerados normales sino también desde la reproducción de los comportamientos que el prejuicio social considera como correctos. Es decir: que los negros se comporten como negros (como afroamericanos, según lo políticamente correcto, porque los americanos son los blancos), los judíos como judíos, los moros como moros y los maricones como tales. Así, los que se consigue, con vistas a la dominación, es un doble objetivo: por un lado, dominar a los individuos que conforman ese colectivo a costa de clasificarles de forma grupal para que su identidad individual, que es el auténtico desarrollo de su libertad, devenga arrollada por su pertenencia al grupo; y, dos, dominar al propio grupo donándole unas señas de identidad que, en realidad, no es sino la aceptación, podríamos decir que simpática, de los propios prejuicios sociales que les marcan como diferentes. Así, la sempiterna idea del respeto a la diferencia se convierte en una forma de dominación. Los individuos se clasifican previamente a su desarrollo, sólo por su pertenencia a ciertas culturas, en un sentido antropológico, o colectivos a los que aparentemente deben rendir culto y no emanciparse. Lo presentado aparentemente como progresista es así la clave del sistema de dominación de los individuos. Los prejuicios lo invaden todo y la gente –pues se les ha negado su individualidad al resultar forjada su identidad, como en el mejor fascismo, por su pertenencia a la cultura o grupo X- se comportan, si quieren ser correctos, como se espera de ellos.

Este sistema de dominación tiene, en España, un exponente muy interesante en la forma en la cual se está presentado a los homosexuales. Su mismo nombre gay, que significa alegre, jovial, ya marca la primera dominación. El homosexual, que no se debería distinguir más que en un gusto sexual privado por los individuos del mismo sexo, se convierte así en una forma ya de enfocar la vida en su totalidad. El gay, como señala su nombre y marca su imagen difundida ampliamente por los medios, debe ser divertido, extrovertido, gracioso, promiscuo (en esto resultaba paradigmática una serie como queer as folk.)... Es decir: su forma de ser individual, su personalidad, debe venir dominada por el rol, el papel social, que esa misma sociedad, que le desprecia y le hace ser frente a humano sólo gay, ha decidido. El gusto sexual, innato o no pues ese es otro tema, pasa a formar parte no de una faceta de la personalidad, lo que realmente es y no desde luego la más importante, sino que se convierte en su clave. Nadie espera, curiosamente, que todos los heterosexuales nos comportemos igual o de un modo claramente identificativo, incluso los hay aburridos de su propio yo y de los otros como uno mismo, pero sí esperamos ver rasgos comunes, y el prejuicio social, en el que se alían conservadores y progresistas, los describe, en los homosexuales. Así, el paradigma del homosexual liberado, que curiosamente se sitúa en el mundo periodístico de la basura televisiva dedicándose a tener un comportamiento digno de mamarracho, puede ser bien Boris Izaguirre. Éste, en su afán por cumplir su buen papel para la propia reacción social y la mirada aprobatoria de una progresía que hace mucho tiempo perdió el norte, no escatima todo el repertorio que cualquier persona de derechas de toda la vida podría situar en un maricón: gritos, saltitos, amaneramiento y presuntas trasgresiones. De esta forma el homosexual se acaba convirtiendo obligatoriamente en eso, homosexual/maricón, de acuerdo a la propia imagen que la sociedad se ha forjado de los mismos. Y con ello los individuos se ven obligados, so pena de ser marginados por no aceptar esa identidad que se les presupone como propia y que sin embargo ha sido impuesta, a comportarse tal y como a priori les ha descrito la sociedad. Así, por citar un ejemplo, la propia existencia de Chueca, el barrio de Madrid, resulta realmente no el lugar de libertad que canta la autosatisfecha y autoproclamada progresía sino precisamente el gueto: pues la existencia de un barrio homosexual implica a su vez que no hay libertad real en ningún otro sitio de esta, ni de ninguna, ciudad para que se amen fuera de él.

Los homosexuales, no todos afortunadamente, han aceptado el juego. Han admitido que su integración pasa por hacer aquello que precisamente les degrada como individuos. La gente espera verles en los programas de televisión como payasos cuyo único mérito es ser, para un público que nunca querría que sus hijos fueran así, maricones. De esta manera, la drag queen -un patético personaje con un interés artístico nulo, reivindicativo ridículo y cultural negativo- se convierte en la gran expresión de una falsa liberación: el maricón debe comportarse como tal.

La derecha respira tranquila: son ridículos.
La izquierda, tan real y tan plural, satisfecha: les dejamos ser maricones.
Y mientras tanto, los homosexuales, se lo digo yo que trabajo en un instituto, siguen escondiéndose para besarse, siguen ocultando que lo son. Menos si salen comportándose como cualquiera esperaría que lo hiciera un maricón o se comportan de acuerdo a la propia degradación de lo humano que la sociedad les marca como rol.
Y siguen así marginados: que nadie lo olvide.

lunes, junio 25, 2007

LA DIGNIDAD Y LA VERGÜENZA

D. Filo tiene una hija. No lo sabía. Y la niña le preguntó un día qué es la dignidad. Tiene cuatro años y no lo sabe. Hay gente mayor que ella y tampoco. Según Piaget la niña está en una etapa de pensamiento intuitivo: no razona como un adulto. Por ello, le viene bien el ejemplo. Tal vez no sirva, tal vez sí. Pero con el ejemplo va el homenaje: solo, por supuesto, a unos pocos.

LA DIGNIDAD: D. GERMÁN LÓPEZ COBOS

Hay gente de toda condición. Hay ideas políticas para todos los gustos. Sinceramente, yo soy marxista y creo que quien no piense como yo está equivocado (la verdad existe y uno es coherente). Pero el ejemplo que están dando todos los concejales del PP y muchos, la mayoría a pesar de su propio partido, del PSOE en el País Vasco es fuente de dignidad. Frente al totalitarismo -ojo no fascista, que son marxistaleninistas- de ETA, sus secuaces, aquí se lee ANV permitida por el gobierno, sus cómplices y aquellos que por mantener el poder están dispuestos a cualquier cosa, esos políticos, sí: políticos, están presentado un ejemplo de dignidad.

Hoy presentamos un caso concreto: D. Germán López Cobos. Otros se esconden, tienen miedo como yo lo tendría. D. Germán por supuesto tiene miedo, pero también tiene dignidad. Y le escuché por la radio decir algo: D. Germán tiene familia en Ondarroa pero no puede ir a verla. Es la democracia en el País Vasco. Es el terror instaurado y mantenido por, entre otros, aquél que fue denominado por el presidente del gobierno hombre de paz. Es el gobierno nacionalista vasco y de IU (que nunca, salvo allí, pactará con la derecha) quien no impone la ley.

Desde aquí, nuestro respeto a D. Germán López Cobos y a esos concejales heroicos.



Y LA VERGÜENZA: IÑAKI GARCÍA

Hay gente de toda condición. Hay ideas políticas para todos los gustos. Hay gente buena y hay gente miserable.

Iñaki García sería concejal de Ondarroa por EB (IU)-Aralar-Berdeak. Ponemos sería porque nunca fue a recoger su acta de concejal. ¿Miedo? No, el miedo es demasiado digno para que algunos individuos lo tengan. No la recogió porque dice en una entrevista de hoy domingo en El País, que no merecía la pena ir al Ayuntamiento para enfadarte con amigos (¿los etarras son amigo?), compañeros (¡¿los etarras son compañeros?!) y ciudadanos (aquí lo mejor porque luego leerán algo).
Y añade
El único (¡el único!) culpable es la Ley de Partidos, que no aporta nada a la pacificación y crea crispación (¡ay, la manía de la gente de querer pensar en libertad!) y enfrentamiento en los pueblos, y en particular en éste (¿vasco-vasco?).

Y propone
que renunciemos todos (¿todos?), PNV, EA y EB-Aralar (ahora se entiende: todos, incluyendo a los etarras y a sus cómplices, son ciudadanos, los del PP, no), y no ir a una junta gestora, que sólo va a soliviantar (siempre incordiando la democracia), sino que vayamos todos (¿todos? no, sólo los miserables) al Ayuntamiento, electos e impugnados (¿no hay diferencias? Ya no hay diferencias), y trabajemos juntos (¿juntos? ¿Resucitarán a los muertos? ¿Traerán a los exiliados?). Y que en las comisiones domine lo que dicen los más votados, es decir ANV (que mande ETA: fin)

Este individuo, imagino, no tendrá problemas en visitar a su familia en Ondarroa. Tiene allí amigos, compañeros y ciudadanos (sic). Y lo que ha quedado claro es quiénes son sus amigos y sus compañeros. Y a quiénes no considera ciudadanos.


Y UN FINAL

Hay una escena en Cabaret que describe a la perfección la sociedad vasca. En ella un niñato de ojos azules, rubio y nazi, lo que sería un vasco-vasco para nuestro ejemplo, se levanta y canta un himno: el mañana me pertenece (tomorrow belongs to me). Y poco a poco, la inmensa mayoría de los presentes entonan la canción, pero con excepciones. La sociedad vasca es , como antaño lo fue la alemana, moralmente repugnante pero en ella hay, tal vez solo todavía -unos asesinados, otros exiliados, otros aún allí- un ejemplo de dignidad. Vaya nuestra admiración para ellos. Y vaya también decirles que si alguna vez alguien que ahora es una niña comprende lo que es la dignidad algo habrá tenido que ver su labor.

miércoles, junio 20, 2007

DIGNIDAD, DIGNIDAD Y DIGNIDAD. SIEMPRE DIGNIDAD.

Hay una escena genial y divertidísima, como lo es toda la película de Cantando bajo la lluvia, en la cual sus protagonistas, Gene Kelly y Donald O'Connor, explican sus orígenes como actores bajo un lema:
Dignidad, dignidda y dignidad. Siempre dignidad.
Pero mientras hablan para la propaganda con la periodista a la puertas de su último estreno, vemos en flash back que su dignidad nunca existió.

Hemos leído hoy un manifiesto en los blogs autodenominados progresistas. Con dignidad, dignidad y dignidad, ya saben como sigue, siempre dignidad, muestran sentirse traicionados en el histórico cinturón rojo madrileño (sic) porque la abstención de IU ha permitido que sea nombrada una alcadesa del PP:¡¡¡¡¡¡¡Dios mío (o Che Guevara), la derecha!!!!!!!

Y ahora pregúntese de qué ideología es el PNV.
Y luego pregúntense con quién gobierna el PNV.
Y ya, en fin, sigan preguntándose.
Porque, es tan bueno preguntarse... Incluso, bajo la lluvia.

lunes, junio 18, 2007

FUNCIONARIADO VIRTUAL

Yo les cuento aún sin salir de mi asombro. Resulta que ahora, y me parece bien, la Comunidad de Madrid ha decidido utilizar un sistema informático, una página web, para poner notas y demas información académica. Se puede entrar a él a través de internet lo cual facilita, presuntamente, el hecho de la información a los padres y el trabajo de los profesores. Acabo de conectarme, es la 1,05 horas -he estado en el Bernabéu, otro día les comento pero que sepan que me fui a mitad de la celebración- y ¡oh sorpresa! el sistema está cerrado: sólo está conectado de 7 a 24 horas.

Imagino que a nadie se le pudo ocurrir que un funcionario entrara tan tarde a poner notas.
O, seguro que fue eso, el sistema no sacó su oposición para trabajar tanto.

Mañana volveré a intentarlo. Espero no pillarle a la hora, vieja reivindicación obrera, del desayuno.

miércoles, junio 13, 2007

LA SEÑORA MINISTRA DE EDUCACIÓN, LA LEY Y LA EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA

Hoy, la Señora Ministra de Educación ha hecho una declaración extraña. Ha dicho que quien no curse Educación para la ciudadanía no conseguirá el título. Bueno, quizás la Señora ministra no haya tenido tiempo de leer las leyes que ella misma firma -tal vez embarcada en otras causas aún mayores como que el bachillerato se apruebe sin cursarlo o en potenciar aún más el reino de taifas en las esperpénticas y basuras universidades españolas-. Incluso, es posible, que lo que diga le sorprenda: aunque estoy casi seguro de que no me lee. Pero si la señora ministra mirara el Real Decreto 1631/2006 de 29 de diciembre, en el que se establecen las enseñanzas mínimas de la Educación Secundaria Obligatoria, y que repito lleva su firma, vería que en el artículo 15.2 se dice lo siguiente:

Quienes superen todas las materias de la etapa obtendrán el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria. Asimismo podrán obtener dicho título aquellos que hayan finalizado el curso con evaluación negativa en una o dos materias, y excepcionalmente en tres, siempreque el equipo docente considere que la naturaleza y el peso de las mismas en el conjunto de la etapa no les ha impedido alcanzar las competencias básicas y los objetivos de la etapa.

Es decir, tal vez la ministra no entienda lo que firma y por lo que cobra, y aunque no lo entienda cobra. Pero quiere decir que un alumno puede hasta suspender tres, tres, materias y conseguir el título de la ESO. Puede objetar, aún, otras dos.

Pero alguien, quizás un abogado de ese miembro del ejecutivo, podría decir que eso no lo dice el decreto, sino que será el equipo docente, o sea: los profesores, quienes así lo consideren. Que va, que va. Por que en ese mismo decreto y en su anexo III, donde se señala el horario de las enseñanzas mínimas del estado, se ve que en toda la Secundaria el mismo gobierno socialista, o sea: del PSOE, sobre un total de 2665 horas concede a Educación para la ciudadanía, en total, ¡70 horas! (a Religión, por ejemplo, 175). Es decir, que sobre sus competencias el estado da una carga lectiva a esa materia fundamental del 2,6%. Y ello, concluyo, hace imposible defender que un alumno que suspenda, traduzco: evaluación negativa, esa materia, decreto en mano, no pueda, por la naturaleza y el peso de la susodicha materia en el conjunto de la etapa alcanzar las competencias básicas y los objetivos de la etapa.

Se puede destrozar la educación en España.
Pero no es de educación mentir.

lunes, junio 11, 2007

ALGO TRISTE

Uno es viejo. Uno nació viejo. Uno siempre se ha sonreído ante esa estupidez: hay que ser joven. Puede que de cuerpo, quien no tenga interés en morir, pero desde luego no en espíritu. Ahí hay que ser viejo. Lástima que uno no crea en el espíritu.
Uno recuerda la primera vez que su padre le llevó al fútbol. Había ido a por una entrada para mí. Mi padre llevaba muchos años de socio. Pero había ido a por un entrada para que yo pudiera ir. Era un Madrid-Betis, creo recordar. Uno cree que el Madrid ganó 5-0. Y vio jugar a Amancio. 1976.
Luego socio. Septiembre de 1976.
Uno recuerda un hecho ahora asombroso, entonces normal. El Madrid había ganado la liga la jornada anterior. Y tenía que saltar al campo. Entonces no había Cibeles, ni tonterías de esas. Sólo había fútbol. Y desde megafonía dijeron que rogaban a los señores aficionados un aplauso al equipo campeón. Aplaudimos un poco. Plas, plas, plas. Y a ver el fútbol. Bernabéu estaba en el palco. Y no salió a saludar. Eran tiempo ajenos. Luego, Bernabéu murió y el club tuvo que darle una pensión a su viuda: eran pobres.
Uno recuerda la época de Mendoza. Cinco ligas seguidas. Buen fútbol, seamos sinceros. Pero siempre faltó algo: Europa. Y en la quinta liga, tal vez falle la memoria, aquel presidente proyectó su foto sobre el césped. Creo, incluso, que después de la de Bernabéu. Gran pitada. Parecía que quedaba esperanza.
El sábado hubo carambolas. El Madrid parece que se aseguró muchas probabilidades de ganar la liga. Y, de pronto, uno vio Calderón, el presidente del Madrid, dar la vuelta al campo. Como si él hubiera ganado algo. Como si no fuera su obligación ganar.
Uno irá el domingo al Bernabéu. Treinta y un años de socio. Mucho tiempo. Uno espera que gane el Madrid. Pero uno sospecha que acabará triste. Seguramente sea culpa de uno: sin aprender a ser feliz.

jueves, junio 07, 2007

ESPERANZA AGUIRRE Y LA FILOSOFÍA

¿Saben ustedes que el gobierno liberal de Esperanza Aguirre, les debo un artículo analizando su terrible idea de estado, ha decidido que los alumnos de Madrid cursarán dos horas de religión (o su optativa) y sólo una hora semanal de Ética?

Kant distinguía entre la autonomía, propia de la dignidad del sujeto y que se basaba en que éste se daba a través de la razón las normas morales, y la heteronomía, donde las normas morales vienen dadas por algo ajeno al sujeto que se le impone perdiendo así su propia dignidad. Ahora, Esperanza Aguirre, el PP, por fin se quitó la careta. Como decía Urbano II, imaginamos ya que intelectual de cabecera de la derecha –aquí no autoproclamada-: Dios lo quiere. Sí, lo quiere: un mundo de tontos y fieles. Como el PP.

Pero no queremos acabar así, sino con una interesante cuestión: ¿qué tiene la Filosofía para que todos los partidos políticos busquen expulsarla del sistema educativo? Intentaré contestar en cuanto acabe de corregir exámenes: de Ética y Filosofía.

martes, junio 05, 2007

CON URGENCIA: PROCESO DE PAZ Y MISERIA MORAL

Lo más repugnante de todo el proceso de impostura intelectual, y en realidaD mero marketing político, que ha sido el autodenominado proceso de paz, ha ocurrido hoy en doble hecho.

Por un lado, por fin, y tras algunos denominados accidentes (¿tendrá razón Freud?), el presidente del gobierno ha decidido que ETA sí ha roto el proceso. Resulta ridículo que quien habló de suspensión del proceso
tras cartas de extorsión
terrorismo callejero
robo de armas
pruebas de reorganización
y dos muertos en un atentado, aunque eran sudamericanos debió de pensar,
ahora se ponga solemne y diga que todo se acabó porque haya unas letras de más. Se nota: se acabaron las elecciones municipales y empiezan, inmediatamente, las generales.
Pero, con todo lo repugnante, eso no es lo peor. Sino que lo más miserable es lo que hoy se ha atrevido a decir Zapatero, ese ejemplo preclaro de lo que antaño se denominaba pequeñoburgués y ahora es un paladín, nuevo Tartarin de Tarascon, de la autoproclamada izquierda:
He realizado todos los esfuerzos posibles para alcanzar la paz y abrir un marco de convivencia para todos en el que pudiesen defenderse democráticamente todas las opciones y supere todo enfrentamiento
Ha dicho. Olvidando tal vez, que ese marco de convivencia ya existe en España desde, ahora se van a cumplir 30 años de las primeras elecciones democráticas, la transición. Y que ETA ha actuado desde entonces en contra de él. No necesitamos a Zapatero para el marco porque lo teníamos antes de él y en España y en el País Vasco el marco ha sido atacado por ETA con quien, por cierto, Zapatero quería negociar nunca se supo qué. Olvidando ahí -ah, la memoria selectiva histórica- los muertos y los, ¿alguien lo dirá?, héroes que se han opuesto a la organización terrorista.

¿Se acabó la negociación? Sólo un ratito. Como cuando lo de Barajas. En un año hay elecciones generales y hay que ganarlas como sea. Y nunca dejes que dos muertos, o tal vez más, te estropeen una elección. Al fin y al cabo, eso aprendimos de todos, y el todos es todos, en el 11-M.

jueves, mayo 31, 2007

UNA PEQUEÑA REFLEXIÓN (post)ELECTORAL/1

Yo es que, frente al amplio espectro, tardo un poco en reflexionar. Soy lento. Por eso he esperado para comenzar siquiera a plantear una ligera reflexión sobre los resultados electorales del pasado domingo. Y creo que hay algunos puntos de interés que sobresalen sobre otros que son los que enumeramos aquí, por cierto no necesariamente en orden de importancia, y que intentaremos desarrollar en sucesivos artículos.

En primer lugar, los resultados generales. Es interesante comprobar que hay más votos para el PP que para el PSOE. Sin embargo, en el recientísimo, algo bueno debe resultar ser lento, resultado del CIS, relativo al voto de abril, el PSOE aventaja al PP en voto. La pregunta inmediata sería por qué.

En segundo lugar, y tema fundamental quiera o no la autoproclamada izquierda, el hundimiento del PSOE, y el no arranque, por cierto, de IU, en Madrid.

En tercer lugar, las condiciones en las que se ha desarrollado la campaña y la votación en el País Vasco y el retroceso en la libertad que ello, gracias por cierto a la política de Zapatero, significa. Unido a este, el problema de ANV.

En cuarto lugar, el tema de Navarra. Y de nuevo, ANV. Por cierto, si es un partido más, ¿por qué no pacta el PSOE-PSE con él? ¿A ver si al final es Batasuna/ETA?

En quinto, y un tema al que parece se le da poca importancia, que Cataluña vuelve a protagonizar un altísimo nivel de abstención.

Y sexto, pero como dirían los ingleses, no menos importante, la definitiva consagración, con declaraciones del inefable Llamazares incluidas, de IU como mero satélite del PSOE.

Creemos que estos temas son los puntos básicos, que no los únicos de las pasadas elecciones. Y nos proponemos analizarlos.

Ya saben, en uno, dos o tres ladrillos.

lunes, mayo 28, 2007

EL CONTENIDO DE LA FELICIDAD.

¿Queremos ser felices? Es una pregunta extraña pues parecería que la respuesta inmediata sería que sí, claro, cómo no. Pero las respuestas inmediatas sueles tener errores graves. O al menos estar llevadas por la imprecisión. Y también, muchas veces, las preguntas suelen ser erróneas.
¿Debemos ser hoy felices? O, mejor aún, ¿podemos y debemos ser hoy felices? La respuesta seguirá siendo, a primera vista, la misma; sí claro, por qué no. Pero la imprecisión ya no estará en la pregunta sino, tal vez, en quien responde.

La idea de felicidad se suele relacionar con la vida privada, con el mundo interior de la persona. Así, la felicidad se convierte en una relación entre la expectativa del pensamiento, lo que espero que ocurra, y la realidad, lo que ocurre realmente. Hay así un principio epistemológico (de forma de conocer) que subyace: la necesidad de una adecuación entre dicha forma de pensar, como subalterna, y el mundo, como dominante. De esta forma, y de acuerdo con esta teoría, el sujeto que piensa debe adecuarse a la realidad circundante. Esto lo han entendido muy bien los libros de autoayuda cuando prometen la felicidad con el cambio meramente en la representación del mundo, en la perspectiva con que el sujeto lo ve. El problema así estaría en la forma de ver la realidad y con cambiarla reconduciéndola a lo que el mundo es, con aprender a variar el punto de vista y conformarse, se solucionaría. Se puede ser feliz solo viendo el mundo de otra forma y sin tocar, realmente, la realidad.

La Modernidad, como la filosofía, es triste. Es el intento de superación del conocimiento como adecuación subalterna al mundo, como sentido común. Para la Modernidad, desde Descartes de forma explícita, existe un abismo entre pensamiento y realidad, un abismo entre el sujeto y la realidad externa. Y ese mismo sujeto debe, de algún modo, construir el puente: conquistar la realidad, humanizarla. Es el sueño, y la desgracia, de D. Quijote y de Hamlet: poner orden en el mundo. Surge así un conflicto que va más allá de la propia interpretación del individuo. Éste pierde su carácter subalterno y se transforma en sujeto, es decir, en acción: el mundo no satisface al sujeto, a la Razón, y debe ser cambiado. Precisamente, es este el germen de la ciencia, del capitalismo y de la filosofía moderna: la insatisfacción ante la pobreza de lo real. Es el germen también de la idea de emancipación.. Y su consecuencia es la infelicidad absoluta y total subsiguiente porque la realidad no satisface la racionalidad.

Por ello, cuando la burguesía decimonónica conquistó el poder intentó transformar a D. Quijote. La tragedia desgarradora, la inadecuación entre el sujeto y el mundo, pasó a ser drama conciliador, la vida hermosa de un soñador como todos somos en el fondo: de la injusticia del mundo externo se pasó al mundo interior, de la revolución a la metamorfosis del espíritu. La felicidad, hasta entonces asunto público y político –no en vano la Declaración de Independencia americana la señalaba como derecho inalienable junto con la vida y la libertad - se transformó en vida privada. D. Quijote, como repiten incansables la mayoría de los profesores de literatura y los ignorantes libros de texto, representaba al soñador, al idealista. Surgió junto al artista bohemio: mientras el movimiento obrero resultaba aún peligroso la burguesía idealizaba, es decir: domesticaba, al trasgresor. El poeta maldito componía versos mientras miraba al mundo con desdén esperando, hipócrita lector/hipócrita escritor, la fama, el dinero y el panteón de hombres ilustres. La felicidad transformada en sentimiento llegó a su apoteosis. Se era feliz siendo infeliz incluso: ya no importaba el contenido. La forma mercancía aplicada a la idea de felicidad, la negativa al contenido concreto, era el presagio del triunfo definitivo del capitalismo, inmenso arsenal de mercancías, como Realidad Absoluta, como Realidad Ontológica. Felicidad falsa.

¿Felicidad falsa? La pregunta que cabría ahora plantearse es cómo es posible hablar de un sentimiento como falso. Si la felicidad es algo que se siente no cabría, aparentemente, señalarla como falsa o verdadera. Pero, decíamos antes que aparentemente la felicidad remite a una relación entre el pensamiento y la realidad. Es feliz aquel que se complace con lo real. Aquel que espera, como deseo, que algo ocurra y entonces ocurre. Pero esta idea de felicidad tiene ese principio epistemológico antes citado: el pensamiento debe adecuarse al mundo. Así, el mundo prevalece y el error no está en la realidad sino en aquel que se empeña en intentar humanizarlo. Es la definitiva renuncia a la Modernidad. Los individuos desean ese repugnante “vivir la vida” que se refiere a la felicidad ante un mundo real que es la negación de la propia vida. Y para ello no dudan en rebajar su subjetividad, de sujetos, a su mera individualidad volviéndose subalternos al mundo real. Y así entre la felicidad más elemental -aquel que sueña con que su equipo gane la liga y lo vive como realización personal- y la aparentemente más compleja -esa gente cargada de una intensa vida interior que sólo se corresponde realmente al prestigio pequeñoburgués por la bohemia anteriormente citada- buscan en los restos del naufragio, como Robinsón Crusoe, algo con lo que sobrevivir en la isla desierta y sin esperanza en que se ha transformado su existencia. Sin pretender ya nada, y ahí se diferencian del mismo Robinsón, para con la isla.

¿Se puede ser feliz? Sí claro. Cualquiera puede serlo con cambiar su punto de vista ante la permanente injusticia. ¿Se debe ser feliz? No. Si es verdad que el pensamiento, es decir: lo propiamente humano, debe prevalecer sobre la realidad, y no al contrario, la única posibilidad es la infelicidad absoluta. Porque la injusticia es la regla. Toda la vida privada, todo ese mundo interior en el que se ampara el individuo asustado ante su propia razón, no es más que enfatizar la realidad de un mundo que ha dejado la humanidad, como en cualquier otra época pero siendo ésta mas culpable, en el estrecho ámbito de las fantasías mentales. Todo ese aire autosatisfecho del que cree que su vida individual tiene un sentido no es más que la falsificación de la mercancía que orgullosa se pasea por el mercado buscando, en verdad y encontrándolo, comprador. Pero, también sería falso pretender la superioridad moral del infeliz. No se trata de que el individuo consciente de su infelicidad, que es la realidad, sea moralmente superior al que no lo es pues es lo mismo objetivamente: mercancía. El trabajo, la fiesta, el ocio, el tiempo para la vida propia, ¿propia?, no son más los momentos de venta de la propia vida cuya única finalidad real es ser mercancía ya en el consumo ya en la producción.

Me gusta imaginar que mi perro es feliz a su manera. Pero no es ni podría ser un sujeto. El mundo le avasalla a cada instante y él busca en su pelota, y cómo para mi perro su pelota cuando intento meterle gol, el consuelo ante la totalidad. Es solo un perro y una pelota, una sola pelota, le puede hacer feliz.

sábado, mayo 26, 2007

HELIOS GUEVARA CASTRO:

IZQUIERDA TRANSFORMADORA O DEL BOTELLÓN COMPROMETIDO

Helios Guevara Castro se ha hecho colaborador de nuestras páginas. Pero, ¿quién es Helios Guevara Castro? Pues un ejemplar único, inclasificable tal vez, de la nueva y autoproclamada izquierda. Superador de Marx y de todas las corrientes etnocentristas, incluyendo la Ilustración, Helios Guevara preconiza el nuevo talante: tonto, muy tonto. Pero de izquierdas.

Ossssseeeeeeeeea.
Chachi y piruli.
Mola mazo ser de izquierdas.
Izquierda rebelde, eso sí.
Nada conformista, eso sí.
Verde, eso sí.
Feminista, eso sí.
Ecosocialista, o algo así.
Y sobre todo,
transformadora.

PUM, PUM, ¿QUIÉN ES?
EL BOTELLÓN COMPROMETIDO,
¡¡AAAABREEEEE


LAAAAAA


MURAAAAALLLLLLLLLLAAAAAAAAAAAAAAA!!

lunes, mayo 21, 2007

UNA DE MULTICULTURALISMO Y SUPERSTICIÓN

Acabo de leer en El País esto:
TITULAR: Zara se disculpa ante los judíos ortodoxos por mezclar lino y algodón en una prenda.
ENTRADILLA: Tal mixtura está prohibida por el judaísmo por ser un "híbrido" que va contra natura.
En un mundo normal, o sea: con gente que piensa y esas cosas, los judíos se disculparían ante el mundo por creer esa estupidez. Pero esto es el multiculturalismo, o sea, la apoteosis de la barbarie y la superstición.

¿SER CRISTIANO (o, tal vez, religioso)?/6

KEPLER Y YO SOMOS ASÍ

Hay una hermosa historia. Kepler estaba entusiasmado con los sólidos platónicos que debían explicar el universo y llevaba años trabajando para explicar el cosmos con ellos. En ninguno de ellos aparecía la elipse: tan vulgar, tan desgarbada. Y Kepler conoció las mediciones de Tycho Brahe sobre los planetas. Aquello no cuadraba. Kepler hubiera podido echar la culpa al observador y seguir a lo suyo. Pero Kepler era raro: se puso a repensar y se dio cuenta de que había perdido su vida hasta entonces. Y dibujó, no sólo en el espacio, una elipse.
Había yo escrito un artículo muy sesudo. Me había llevado mi tiempo. En él buscaba demostrar lo absurdo de pretender poner a Dios como fundamento ontológico de la realidad. Además, en el artículo demostraba mis conocimientos sobre dos materias: ciencia y filosofía. Estaba muy orgulloso y a punto de publicar.
Pero era lo de siempre.
Y ahí surgió una interesante reflexión de mi señora esposa en una comida -fijénse ustedes de que temas hablamos-. Y siguiendo con la reflexión no pude por menos que pensar que todo el artículo no era más que el diccionario de filosofía de Ferrater Mora, por cierto: la mejor obra de filosofía en español que conozco, redivido. Pero sólo eso. Y que no demostraba nada. Por eso, había que reescribirlo. Y reorientarlo.
Paseaba con mi perro, Ethan Edwards –imagino que el único perro del mundo que tiene nombre y apellidos que constan en el buzón de correos y en Marte, créanlo- cuando comprendí algo. No se trata de demostrar el agnosticismo, no hay razones para creer en Dios, ni tan siquiera el ateísmo, no existe Dios, sino algo más: debemos emanciparnos de Dios. Porque la clave de todo, creemos tras repensar, es que Dios y el sujeto moderno son incompatibles. Uno u otro.
Y ahora a (re)pensar y escribir.

martes, mayo 15, 2007

PALETOS CON ROSQUILLA




Hace relativamente poco publiqué aquí un artículo sobre una de esas barbáricas fiestas populares, esta vez en Fuenlabrada, ciudad en que trabajo. Ese artículo, que aún muchos no han perdonado aunque no sé si han leído, se titulaba, de acuerdo a esa concreta tradición, Paletos con tortilla. En la vorágine, pequeña como todo aquí, alguien, con cierta razón, me insinuó que yo no sería capaz de lo mismo con las fiestas de mi ciudad: Madrid. Como no tengo nada más que decir sobre cualquier otra tradición de esas populares y barbáricas que lo ya dicho no voy a aburrirles con otro artículo. Pero sí, porque el argumento, a pesar de ser add hominen -es decir: vinculado al autor del artículo y no a su razonamiento- no era absurdo, tenía que decir algo sobre S. Isidro.
Yo nací en Madrid. Vivo en Madrid. La ciudad más hermosa del mundo que conozco es Roma: le pegas una patada a una piedra y aparece una obra de arte. Madrid me gusta: imagino que el roce hace el cariño y, al final, uno acaba sintiéndose a gusto donde ha nacido. Bueno, así es la vida. Y punto. Pero no me siento madrileño. Ni español. Ni europeo. Ni eso tan cursi de ciudadano del mundo. Me siento, solo, extraño en todas partes.
Hoy es San Isidro. Y en dos semanas, algo menos, hay elecciones. Y hay que rendir culto a lo paleto y barbárico. Arriba, en fotos sacadas de El País, esta la prueba.
¿Votar a alguno? ¿Para eso hubo Ilustración?

lunes, mayo 14, 2007

SANTA IRA (compartida)

Señala muy bien D. Ricardo,
lo siento,
lo siento,
que he faltado a mis obligaciones.
Pues tiene razón. Hay que condenar la violencia etarra con, como él señala, con santa ira.

1-0.- Así que he corrido a la página de IU-EB para solidarizarme en la sin duda campaña que tendrán contra ETA. No la he encontrado porque, sin duda, no sé buscar. Aunque me he podido solidarizar con la “ocupación” israelí y con una cosa del Prestige.

2-0.- Una vez solidarizado con esto e incluso casi firmado contra una incineradora en, imagino, San Sebastián he dejado la página web del partido de la coalición gobernante de derechas.

3-0.- Corro a ver al fiscal general del estado quien ayer dijo textualmente (mala suerte, soy suscriptor):

la Fiscalía va a estar muy atenta respecto a cual es el comportamiento de los líderes más notorios de Batasuna durante la campaña electoral y con posterioridad, habida cuenta de que estos dirigentes han dejado claro que ANV no era su opción. Pero si se manifiestan de manera que ANV es su opción, naturalmente este comportamiento podría ser un indicio adicional para su futura ilegalización o incluso para su suspensión por la vía pena

Pues resulta que Batasuna va y lo hace. Espero ansioso la acción del gobierno autoproclamado progresista. No dudo de que el fiscal independientemente del interés electoral lo hará.

4-0.- Una vez todo esto, y vista la acción contra IU-EB y la libertad por parte de Batasuna y ETA corro al blog de D. Ricardo para disculparme. Y leo esto . Y vuelvo a leer: la culpa de lo que ha pasado esta mañana, patada incluida, es del PP. Y me doy cuenta de que efectivamente soy un miserable si no digo lo que debo.

5-0.- ¿Condeno la acción de Batasuna contra la sede de Iu-EB? Bueno, yo siempre la he condenado. Así que otra vez, sí. Son terroristas y deben ser desterrados de la sociedad. Desde aquí nuestro apoyo a los militantes de IU-EB.

sábado, mayo 12, 2007

HARRY EL SUCIO Y EL BUEN DIOS

Hay una presencia extraña en, por otro lado estupenda película, Harry el sucio. Durante toda su metraje, en los tejados de la ciudad aparece un anuncio (ya solo eso): Jesus save (Jesús salva). Pero al final debe ser Harry, el sucio, quien lo haga.
Hoy el papa Benedicto XVI en Brasil ha advertido a los traficantes de drogas: “Dios os pedirá cuentas”.
Mientras el buen dios cristiano pospone separar el trigo de la cizaña al momento de la siega después de crecer juntos (Mateo, 13, 24 y ss.), el insensible Harry decide actuar ya.
Es un buen dilema.

miércoles, mayo 09, 2007

ALGO QUE LEER EN VERANO ( o Cómo se hace una tesis de verdad)

Hacer una tesis doctoral es difícil.
Uno tiene, normalmente, que conseguir no trabajar, o sea: ser explotado en la producción, el máximo de tiempo posible mientras vive de una beca y no hace nada. Bueno, a veces uno debe llevar algún maletín, pero no fue mi caso: yo no hice nada. Literalmente.
A su vez, uno tiene que tener una idea. Tampoco es fácil. Y encima esa idea tiene que ocupar, quién sabe, un mínimo de unos 200 folios. Prueben ustedes a escribir sus teorías: una línea, tal vez una subordinada. Poco más. Se trata entonces de repetir.
Y cuidar los márgenes.
Y el tipo de letra.
Encima hay que ser original. Bueno, esto menos. Uno cita,
y cita,
y cita,
y, de vez en cuando, dice algo que se le ocurrió
para volver a citar en seguida.
Además hay que contar con un director de tesis. Alguien culto, interesado por el alumnado, buen profesor, … Bueno, o cualquier otro.
Ya lo hemos dicho, pero los márgenes son importantes. Amplios pero discretos. Y, que nadie lo olvide, el tipo de letra. Y la configuración de página.
Un buen tribunal forma parte del futuro del conocimiento. Por eso, es la universidad, vale que sea.
Y por fin, y esto es fundamental, tiene que haber un doctorando que demuestre que lo suyo no es meramente un trámite administrativo. Una persona con ideales, que ame su carrera, que busque, por encima de cualquier otro hecho, el avance de la Razón. Una persona, en fin, comprometida con la propia Ilustración.
Por encima de todo.
Cobro 66, 24 € más al mes gracias a que soy doctor pues te dan 5 puntos por ello en el concurso de traslado. Y eso me sirvió para ser jefe de departamento de un instituto de secundaria. Otro trabajo clave, y lleno de servidumbres personales, en el progreso de la humanidad.
¡Cuánto trabajo!
Pero todo sea, ya lo saben ustedes, por el desarrollo de la emancipación, esto…, ¡ah, sí!, humana.

lunes, mayo 07, 2007

MIS ALUMNOS ME CRITICAN (otra vez)

Como ya decíamos el curso anterior, los alumnos son usuarios de un servicio público. Tienen, por tanto, derecho a la crítica sobre cómo se presta dicho servicio. Y, como son alumnos, se les debe enseñar a criticar.
Algunos principios básicos deben ser:
Hay que distinguir lo personal de lo objetivo (no se critica si me cae bien o mal, sino su trabajo)
La crítica debe ser firmada y conocido quien critica, pues la persona criticada debe, a su vez, tener derecho a la defensa.
La crítica debe estar razonada. No sólo debe constar qué está mal, sino la causa por la que se considera que eso está mal e igualmente la razón, si la hubiere, por la que podremos felicitar algún aspecto de su labor.
La crítica debe ser respetuosa con las personas. No se puede ni se debe insultar. Ello no quiere decir, por supuesto, que la crítica no pueda ser totalmente negativa. Se critica la labor profesional, no la persona concreta.
La crítica debe ser libre.
Así, los alumnos tienen derecho a criticar a sus profesores. ¿Quiere esto decir que los profesores debemos estar de acuerdo con las críticas de los alumnos? No, pues sus críticas pueden ser absolutamente erróneas. Pero, de igual modo, pueden ser acertadas y correctas. E incluso, pueden ayudar a conocer qué opinan los propios alumnos de nuestra labor en el aula (y fuera de ella cuando venga a cuento). Y, si consideramos que puedan tener razón, permitirnos cambiar ciertos aspectos de nuestra docencia.Con todo esto, mis alumnos han tenido que escribir una crítica de mis clases (Ética de 4º de ESO y Filosofía I de 1º de Bachillerato) en el blog que les mandé abrirse. El presente enlace permite llegar hasta la lista de sus blogs y, una vez allí, podrán leer sus artículos. Me he abstenido esta vez, considerándolo lo correcto, de hacerles comentarios.

miércoles, mayo 02, 2007

EL DOS DE MAYO

Hoy se celebra el día de la comunidad de Madrid. Si Madrid tuvo siempre algo hermoso fue que nadie se sentía de aquí. Madrid era un sitio raro, sin pasado y sin, gracias a Dios, tradiciones asfixiantes. De hecho, sus chulapos y chulapas fueron instaurados definitivamente por un alicantino, sus majas y majos no eran más que aristócratas jugando a ser pueblo y su baile era una danza centroeuropea. Madrid no tiene ni una identidad desde el principio, ya saben que primero fue la patria vasca y luego el big bang, ni tampoco, y tan siquiera en el colmo de la pobreza identitaria, es una realidad nacional. Así, ser de Madrid, afortunadamente, no era ser de ningún sitio. Y eso nos hemos ahorrado en boinas caladas, tonterías del nacionalismo siempre paleto y entrecejos poblados.
Pero hoy se celebra la fiesta de la comunidad de Madrid. Ya se sabe que toda comunidad, de aquello que antes se llamaba España y ahora estado español, tiene que tener una bandera, la de Madrid parece la de un gran almacén o el logotipo de una marca de coche, y un himno, nadie se sabe el de Madrid aunque quizás se acabe enseñando en la escuela en educación para la ciudadanía quitándole horas a la Filosofía, por ejemplo. Por eso Madrid tenía un aire de no existencia muy gratificante, nadie se siente madrileño: solo somos de aquí como podíamos haber nacido en cualquier otra parte. En definitiva, nos da igual.
Sin embargo hoy se celebra el día de la comunidad de Madrid. Y se celebra nada más y nada menos que un 2 de mayo. ¿Y qué pasó un 2 de mayo? Que un hatajo de analfabetos que habían soportado sin pestañear a los monarcas absolutos se lanzaron contra los franceses porque se llevaban al infante. Por supuesto sería falso reducir la Guerra de la Independencia a eso, en realidad una guerra civil, cuando fue el intento de una revolución fracasada. De hecho, la guerra de la independencia la perdieron los españoles en un doble sentido: por un lado, porque mejor hubiera sido que se quedara José Bonaparte a que volviera, lo que ocurrió, Fernando VII; por otro, porque los liberales revolucionarios, representados en la constitución de Cádiz, fueron diezmados y expulsados del país con la ayuda precisamente de otra invasión francesa: los cien mil hijos de San Luis. ¿Hay pues que celebrar algo?
Claro, cada comunidad debe tener una copla, se llama himno y lo sabes, un trapito, se llama bandera, y una muestra de analfabetismo propia a la que se llama tradición. Y la gente debe sentirse unida a esos elementos como a su equipo de fútbol o a su marca de champú. Pero Madrid es, al menos era, rara. Ni había conciencia paleta, o sea: nacionalista, ni, aún aunque no lo crean, la hay. Seguimos sin saber el himno y sin diferenciar la bandera de la del carrefour o el corte inglés. Por ello, tal vez, se debería haber puesto la fiesta de la comunidad un día especial, un 29 de febrero por ejemplo. Acorde a nuestro sentimiento nacionalista inexistente y que, por cierto, nos llena de gozo.

lunes, abril 30, 2007

BIENVENIDO AL PAÍS VASCO

De Juana Chaos se pasea tranquilo.
D. Ramón Gómez y Dña. Vanessa Vélez deben abandonar ante las amenazas la política.
Todo vuelve, por fin, a su normalidad.
Proceso de Paz.

domingo, abril 29, 2007

LA NUEVA TELEVISIÓN PÚBLICA O EXTENDIENDO LA ILUSTRACIÓN

Había perdido Redes. Estaba programado, tras varios cambios de día, para grabarse los lunes a eso de las 00:30 y nada. No parecía. Miraba otros días y tampoco. Tal vez fuera despreocupación propia. Para encontrar un programa divulgativo uno tiene que preocuparse en buscarlo.

Hoy ha nacido una niña. Bueno, han nacido muchas. Y, como diría un político en campaña, niños. Suele pasar. Cada día nacen varias personas y mueren más. Hay una sección en los periódicos, al menos en el que yo compro, en que aparecen los muertos de ayer, cualquier día fue ayer, en Madrid. Allí apareció mi padre, allí apareceré yo. Sin embargo esta niña, la pobre, ya ha aparecido en la prensa. Es lo bueno del cruce. Y la televisión pública le ha dedicado a ella, pobre, y a su madre y a su padre un reportaje. Aún no sé qué han hecho aunque espero conocerlo. Pero me he encontrado el programa en horario de máxima audiencia.

Para seguir un programa cultural hay que buscarlo. Y perseverar. Así que he ido a internet y busqué Redes. Ponía que lo echaban los domingos a las 03:00. Esta vez es el lunes a las 02:00 de la madrugada. Luego ponen una película de Truffaut. A mí Truffaut nunca me volvió loco, así que no me quedaré hasta las 05:00 para verla.

GARZÓN, EL PSOE Y EL DESMARQUE

La portada de hoy de El País es muy interesante. En ella se da, por primera vez, el desmarque del periódico sobre la política oficial del autodenominado Proceso de Paz, o sea: la permanente concesión a ETA y sus satélites para ganar elecciones.
Aquí solo ponemos una imagen en miniatura, para que se vea que es real, pero les recomiendo visitarla.

Pone:

1.- TITULAR: Garzón rechaza suspender a ANV al no hallar vinculación con ETA
2.- PRIMER SUBTÍTULO: El magistrado afirma que “no existe el más mínimo indicio” de pertenencia.
3.- SEGUNDO SUBTÍTULO (y este es el interesante en relación con los otros dos): Batasuna utiliza ANV para lanzar la mayor movilización electoral de su historia.

O sea, que el periódico reconoce lo que Garzón, debe ser el único junto con Zapatero y su gobierno y su independiente partido, niega. Y dice así lo que vemos todos. La cosa se pone interesante.

jueves, abril 26, 2007

EL TIEMPO ES ORO

Casi lo vamos a convertir en sección. Algo como las preguntas del millón.

Veamos, si la razón para que el etarra De Juana saliera en un coche particular del hospital, y no en ambulancia, fue para ahorrar dinero, ¿no podría haber llamado la ministra Trujillo a la novia de De Juana para que la llevara a Valencia?

Yo, lo digo por ahorrar.

miércoles, abril 25, 2007

¿SER CRISTIANO (o, tal vez, religioso?)/5

El tema de Dios se puede tratar de varias maneras: su importancia histórica, su papel social, su carácter filosófico… Todas ellas parecen interesantes. Pero creemos que al intentar responder a la pregunta planteada y dar nuestra respuesta ya estamos optando por un determinado aspecto. Nuestra pregunta no pretende responder al papel jugado por la creencia de Dios en la humanidad sino, ahí está lo fuerte de la apuesta, a la propia creencia: responder a la pregunta sobre si Dios existe.

El problema de Dios se puede desarrollar en dos frentes básicos que su vez, el primero de ellos, se dividirá en dos: por un lado, hay un problema, digamos metafísico, en el que Dios sería el fundamento último de la realidad (ontológico) o de la moralidad (ético); en un segundo plano, el personal, Dios representaría el deseo de trascendencia y la mística sería su lugar de encuentro. Así, en esta segunda parte, Dios seria el anhelo de totalidad.

La idea de Dios como fundamentación ontológica es, en realidad ajena a la religión y procede de la Filosofía, más concretamente, y para ser exactos, de Aristóteles. Podemos definir fundamento ontológico como aquella realidad en la cual se pararía la cadenas de preguntas sobre la realidad al dar una explicación última y presentarse ella misma como principio primero. Era, precisamente, lo que buscaba Aristóteles sobre el movimiento. Efectivamente, como según el aristotelismo lo natural era el reposo, tal y como manda el sentido común, entonces no se podía entender cómo había empezado el movimiento pues su origen no podía ser natural. Así, surge el concepto del fundamento último de la realidad en un doble sentido: por un lado, el fundamento último implica una realidad racional, es decir, se aplica por el problema de la causalidad y se niega un hecho mítico; por otro, y muy importante, el fundamento último es un retroceso en el tiempo, funciona hacia atrás, estando situado al principio. Este concepto es una clave de toda la historia de la filosofía y es la clave de, al menos en Filosofía, la idea de Dios. No se trata por tanto de una idea religiosa, un padre para criaturas, sino de una necesidad racional: una explicación última.

En su fundamento ético, Dios sería la respuesta ya no a la realidad sino a la moral: ¿por qué algo está bien o mal? Dios sería así quién respondiera a esta pregunta o bien porque sería la causa, él lo decide, o bien porque él lo descubre a la humanidad y su doctrina revelada sería la revelación del bien.

Por último, en el terreno personal, la fe y la trascendencia, Dios daría la garantía de la vida eterna. Así, el deseo de no morir, lógicamente emparejado con la conciencia de la muerte, sería respondido con la existencia de un ser superior que garantizaría la vida eterna. Dios sería la garantía de la vida eterna.

¿Creemos en Dios? No. Pero la función, si la hay, de esta serie no es por nuestra parte, pues está abierta como ya ha estado antes, mostrar una creencia sino demostrar un hecho: Dios no existe y si existiera, cosa improbable, no merece el más mínimo aprecio por nuestra parte. Y a ello nos ponemos desde ahora y analizando las partes descritas.

Ustedes son libres, como siempre, de seguirnos o no.

jueves, abril 19, 2007

DARFUR

Por si no lo saben, esto es Darfur. Y está lleno de negros pobres.

Como ya hemos dicho, Darfur está lleno de negros pobres y que encima no juegan, ¿se lo pueden creer?, al baloncesto. Así que la administración Bush siempre pendiente de liberar países, pero no aquellos con negros pobres, no ha intervenido para hacer, ¿cómo era?, el mundo un poco más libre. Y eso que el congreso americano lo da definido como un genocidio, pero no tanto, pequeñito o así, como para intervenir pues seguramente, aunque nunca se sabe, no habrá armas de destrucción masivas. Morirán de otra cosa.

Lo peor de Darfur deben ser, sin duda, esos habitantes negros, ¿lo he dicho ya?, y pobres, si es que me repito. Así que la Unión Europea, créanselo: ni tan siquiera Francia que tanto gusto tiene de mandar paracaidistas a África, ha intervenido. A pesar de que eso,¿cómo era?, sería luchar por la libertad. Pero Europa es un parque recreativo y los negros pobres no tienen entrada. Ni abono.

Darfur es aburrido. Imaginen un montón de negros sin saber cantar blues o, pongámonos actuales, hip-hop -¿se dice así?- o descubramos, casi peor, que son negros que no saben bailar: resulta increíble, resultan culpables. Así que nuestros parlamentarios no han hecho ni un minuto de silencio por ellos. Y ese día se libraron de ir como tantos otros: no se lo merecían los negros. Ni los pobres. Mira que no llevar el jazz en su sangre…

¿Y yo? No tenía otra cosa que escribir y si uno quiere que su blog tenga algún éxito debe, dicen los manuales, renovarlo con frecuencia. Y aquí estaba con mi copa de después de cenar y sin nada que decir hasta que caí en ello: ¡hombre, pues Darfur!

domingo, abril 15, 2007

ACALLAR AL DISIDENTE

Lleva tiempo una parte de la derecha -exactamente la comprendida por el PSOE, el nacionalismo y la insustancial IU- cumpliendo una política que consiste en acallar la disidencia. Ejemplos varios, que pasan desde la reciente eliminación de las columnas de Hermann Tertsch en El País –sin que por cierto ninguno de sus columnistas bien pagados y luchadores por la libertad haya dicho nada-, la patada en los testículos propinada a un miembro del Foro de Ermua, la polémica por parte de los que siempre están callados sobre el mismo Foro de Ermua y si puede usar o no ese nombre, o los sucesivos acuerdos para arrinconar a la otra derecha, el PP, dan una idea de la situación. Al fin y al cabo, el poder no gusta del que piensa diferente.
Ahora bien, ¿por qué gente aparentemente democrática está dispuesta, entre bromas claro como Almudena Grandes, a acallar como sea al adversario?

Pues lo primero que cabría tal vez pensar es que no sean muy democráticos. Desde luego la mayoría de su tradición política no lo ha sido. Al fin y al cabo cualquiera que sepa algo de la historia de los movimientos de izquierdas verá que el respeto a la libertad de expresión no figura entre sus virtudes. Ya callaron ante Stalin poniendo luego la excusa que harían célebre los alemanes: ellos no sabían, ¿no sabían?, nada. Y también ocurrió en la República -recientemente se publicó un libro, La prensa en la Segunda República, de Justino Sinova, en la que se decía de una forma bastante explícita que esa imagen que se pretende dar en la actualidad de la República era, cuando menos y al igual que el propio Mark Twain señaló sobre la noticia de su muerte, algo exagerada-.

Así, la idea esa que se presenta en el marketing político, como por cierto esa idea que ahora está surgiendo de un liberalismo político amante de la libertad individual y luchador por ella y cuyo exponente será esa nefasta etapa de la Restauración, es falsa.

Pero, no acaban ahí las cosas. Anclados en esa falsificación histórica perenne, la autoproclamada izquierda siempre ha mostrado una especie de soberbia moral basada en una idea preconcebida: se es de izquierdas por ideales, se es de derechas por interés. Y, tirando del hilo de esa idea y aquí viene lo más falso, se hace un método de análisis distinto para unos y otros. Mientras que cualquier acción de la derecha es analizada de acuerdo a un proceso, correcto por cierto, de maquiavelismo donde la clave está en el interés, y generalmente el interés económico –un criterio objetivo-, la acción de la izquierda es analizada con espíritu ñoño, donde se parte del supuesto, repugnante moral y políticamente, de la confianza en el dirigente y su palabra por tener moral y ser, como en la mafia, uno de los nuestros –un criterio subjetivo-. Así, parece que ser de izquierdas es mejor, per se, que ser de derechas. Y lo repugnante de esto es, precisamente, ese a priori. El mero hecho de ser, o mejor dicho: de autoproclamarse, de izquierdas genera una especie de halo de santidad y, con él, de imagen de autoritas moral y político. De esta manera, y paradójicamente, un principio básico del progresismo, la crítica a la autoritas, desaparece de la propia izquierda encantada de haberse conocido. Pero, hay algo más. Esta autoridad se enmarca además dentro de la criticable división social del trabajo surgiendo así la figura del intelectual profesional. Mientras, la izquierda critica y ridiculiza la existencia de los think tank conservadores cuando ha sido ella la que en su tradición los ha creado. Y además surge el agravante de la formación de una clase social de pensadores profesionales críticos, los intelectuales, cuya mera existencia garantiza su discurso. No se trata por tanto de analizar sus ideas, unas válidas y otras no tanto, sino de determinar que su propia presencia les da la razón a ellos y a sus opiniones por ser intelectuales. Así, la división social del trabajo, es decir: la estructura en la cual la relación social determina la forma de vida, se perpetúa al tiempo que el criterio de autoridad. Se junta, así, una tradición de censura y silencio con la presencia de una élite social que impone las ideas como un think tank conservador. Algo bastante distinto al sapere aude de la Ilustración.


¿Pero cuál es la consecuencia última de esto? Pues dos hechos: la subjetivización del análisis político y la hegemonización social. El análisis político acaba siendo una reflexión no sobre realidades objetivas sino sobre principios ideológicos subjetivos. El discurso se parece cada vez más a los valores subjetivos propios del cristianismo, la caridad, que a los objetivos progresistas relacionados con la justicia. Se da, de esta forma, un cambio en el discurso: solidaridad por justicia social; bienestar por emancipación; ocio por ilustración. Y al acercar el ideal a condiciones subjetivas se hace inmune a las críticas pues estas palabras fetiches no pueden ser discutidas ya que ¿quién podrá decir que ve mal el amor al bien o la mejora social de los humildes? Así, de mano de un discurso moral en realidad insustancial -un a priori de buenas palabras vacías de contenido real y político como se ve, por ejemplo, en la política exterior- surge un discurso que al carecer de significado no admite réplica. La ausencia de contenidos escondida en palabras asumibles por todos –proceso de paz, por ejemplo- lleva a la hegemonización social: el dominio social por la inexistencia de una posible crítica. Surge la desaparición del espectro político, ya no hay contenidos propios de las diversas tendencias políticas, y cualquier crítica puede ser presentada como pensamiento único de la derecha, que nadie sabe definir. Se genera así un lenguaje autoreferencial, sin contenido real pero cargado de contenido ideológico en cuanto a ser falsa conciencia. Quien use ese lenguaje será de izquierdas, quien utilice otro distinto, intente ir más allá o lo desenmascare será de derechas. Dará igual el contenido, el cual no hay que explicar, sino que el mero asentimiento con la fórmula lingüística del poder será la garantía de la aceptación social. Así, la forma social democrática básica, la discusión sobre contenidos, se cierra situando a priori a los elegidos en un bando o en otro.


Y ahora viene lo triste. Usted pensará que soy del PP o, al menos, un liberal. Que formo parte, en fin, de la derecha. Resulta, triste, que soy marxista (vamos, kantiano del siglo XXI) y no formo parte de la derecha política. Pero usted contraatacará diciendo que le hago el juego a la derecha. Y si yo, admita usted el juego, le preguntara por qué usted no explicará nada. Y pensará, autosatisfecho, que no tiene nada que explicar. La hegemonización funciona. Y yo debería callarme.

miércoles, abril 11, 2007

¿SER CRISTIANO (o, tal vez, religioso)?/4

Doña Amanda Blanco Parra, de acuerdo a nuestro público requerimiento, ha tenido la gentileza de enviarnos su artículo sobre la causa, en este caso, que le lleva a ser cristiana. Como no tiene, esperemos que sea momentáneo y pronto podamos disfrutar de él, blog propio, prestamos nuestro espacio a su publicación así como nuestra sección de comentarios.

La pregunta que nos plantea Don E.P. “¿por qué debemos o no ser cristianos?” plantea un grave problema a resolver al llevar implícita la idea de obligación.
La decisión de ser cristiano, que en este caso es la postura que yo defiendo, sólo podría llegar a plantearse como un deber si fuera posible demostrar aquí, de forma irrefutable, la existencia del Dios de la Biblia y la de Jesús de Nazaret como su Hijo Unigénito. Ya que eso es algo que yo, hoy por hoy, no puedo demostrar empíricamente, me abstendré de hacer juicios de valor al respecto de la obligación de adoptar o no dicha creencia, algo que, por no ser racionalmente demostrable, deberá permanecer en el ámbito de lo privado.
Sin embargo, creo que, aún hoy en día, podemos encontrar razones, argumentos racionalmente aceptables, que nos lleven a considerar el ser cristiano como una buena opción.
Cuando hablamos de cristianismo, resulta difícil desprender el concepto de toda una lista de dogmas, ritos y liturgias recargadas que deben ser aceptadas como verdaderas para ser oficialmente reconocidos como cristianos, algo que de forma inevitable requiere de un ejercicio de fe crédula e incondicional que no todo el mundo posee. Es por eso, que no puedo defender el cristianismo sin aligerarlo primero de todo aquello que es, en última instancia, un acto de fe, una experiencia personal difícilmente transportable al mundo de aquellas verdades sobre las que es posible argumentar.
Así, tras despojar al cristianismo de todo aquello que lo convierte en religión, de siglos de transformaciones dogmáticas y discusiones teológicas, lo que me queda es lo que yo considero su esencia, la enseñanza de Jesús, de aquel judío que predicó el amor al prójimo y la búsqueda de la justicia, de quien fue capaz de ver más allá de un puñado de normas y tradiciones y anteponer a ellas el amor y la compasión. En el evangelio según San Lucas se lee lo que sigue:

“Como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos. Porque si amáis a los que os aman ¿qué mérito tenéis? (…) Y si hacéis bien a los que os hacen bien ¿qué mérito tenéis?(…) Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir ¿qué mérito tenéis? (…). Amad pues a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada”

Luc.6:31-35

Entiendo por ser cristiano el ser seguidor de Cristo. ¿Por qué creo que hay razones para ser cristianos aún hoy en día? Porque creo que si todos siguiéramos su enseñanza, si la hiciéramos nuestra y la lleváramos realmente a cabo, si siguiésemos su ejemplo y pudiésemos ser cada día un poco más como Él, si pudiésemos renunciar a nosotros mismos para enfocarnos primero en los otros y buscásemos la justicia y el amor por encima de todo, si todos lo hiciéramos, entonces quizá sí, el Mundo podría llegar a ser un lugar mejor.

lunes, abril 09, 2007

miércoles, abril 04, 2007

DEFENDIENDO DICTADURAS

Del ansia infinita de paz, el amor al bien y el mejoramiento social de los humildes a la vigilancia del Gran Hermano.
Unos son las élites de un régimen corrupto y dictatorial marxista-leninista, pobre Marx metido tan injustamente en esta basura, al que la autoproclamada izquierda, como hizo antes con la URSS y las dictaduras comunistas pero para eso no habrá memoria histórica, le ha estado riendo y le ríe aún las gracias: las violaciones permanentes a los derechos humanos.
Otros, defienden los intereses de los empresarios turísticos españoles, dedicados a convertir, con la ayuda del propio gobierno cubano, paradojas de la historia, a Cuba en lo que ya era: un inmenso burdel, pero ahora para la clase turística.
Entre medias, la imagen icónica del Gran Hermano, siempre presente en cualquier camiseta de pijo revolucionario o banderita guay de manifa por la paz.

lunes, abril 02, 2007

GUANTÁNAMO: DEMOCRACIA Y VERGÜENZA

Se habrá leído en los periódicos. Un tribunal, por llamarlo de alguna manera, de Guantánamo, donde los presos no tienen derechos y no rige ni la democracia ni la cavilación ha sido condenado, tras torturas, a siete años de cárcel. ¿Son los autodenominados juicios de Guantánamo admisibles en democracia? Respuesta tajante y sencilla: no. De hecho, un gobierno, que no un país, que los permite no es demócrata. Guantánamo no es más que un campo de internamiento ilegal, inmoral y antidemocrático característico de un gobierno dictatorial. Cercano a Cuba no sólo geográfica sino políticamente. Pero, cabe como siempre la pregunta, ¿por qué Guantámano es inmoral y antidemocrático?
En primer lugar en democracia hay una diferencia entre estado y gobierno. El estado es la estructura política, administrativa y judicial que se instituye como guardián y garantía de la libertad. Sin embargo, el gobierno es sólo el administrador, durante un periodo legislativo, de dicha garantía. Cuando el gobierno Bush ha decidido convertirse en estado, es decir en dador y negador de derechos fundamentales y eso explica el hecho de alejar el campo de internamiento de Guantánamo de los propios EEUU, ha roto la primera regla de la democracia. Y ha decidido convertirse en estado al instaurar un régimen penal excepcional para ciertos individuos alejado del régimen penal colectivo. Así, los secuestrados en Guantánamo carecen de derechos porque el gobierno ya no es tal, pues entonces no podría negar los derechos fundamentales de los secuestrados al estar estos por encima de él, sino estado. Y cuando el gobierno y el estado se confunden hay dictadura.
En segundo lugar, porque una clave de la democracia es la desconfianza del ciudadano. La democracia pretende, frente a otras formas de gobierno, ser racional y la racionalidad es cuestionarse. Por eso en democracia hay una desconfianza institucionalizada hacia el poder. Y esta desconfianza se da en un doble sentido: por un lado, la división de poderes que pretende que, por no fiarnos de ellos, ningún poder sea absoluto sino que unos se recorten unos con otros.; por otro, los derechos ciudadanos, que implican precisamente que hay hechos principios absolutos ajenos a la intervención de esos mismos poderes y el principal son los derechos individuales y no el derecho de los poderes. Así, la democracia necesita, para ser tal, que el poder esté permanentemente puesto en entredicho. El demócrata no deja su confianza ciega en el poder y por eso exige las elecciones en cuatro años. Guantánamo no es, sino, la negación de esa misma desconfianza, es decir, la negación de la democracia. En Guantánamo el gobierno americano ha decidido pedir a sus ciudadanos una confianza ciega para hacer y deshacer a su antojo, en pro de la autodenominada por el mismo gobierno seguridad nacional, la libertad. Y para defender la libertad la suprime al tiempo que clama contra quien se opone tildándolo de desleal y antiamericano. Al fin y al cabo, el gobierno Bush, volviendo al primer punto, busca generarse como estado: garantía, y por lo tanto dador o negador, especialmente claro lo segundo, de libertad. Y quien no esté de acuerdo es antiamericano y desleal. Pero así, el gobierno americano solo demuestra su totalitarismo. Demasiada bandera en la solapa resulta sospechosa cuando esa bandera o defiende aquello que siempre significó, sino la dictadura. Frete a ello, la obligación de un ciudadano demócrata es desconfiar de todo: llevar adelante, en definitiva, su pensamiento crítico.
Pero, hay una tercera cuestión. La democracia exige conocimiento. Nada hay tan antidemocrático como la existencia de los autodenominados secretos oficiales. Resulta indudable que estos existen, y de hecho son una garantía democrática su existencia conocida, pero al tiempo que debe haber una ley muy precisa sobre ellos. Y, especialmente, debe quedar claro que nunca un dirigente debe basarse en secretos para actuar de una forma determinada al tiempo que pide comprensión por no poder explicar su acción amparándose en un conocimiento que los demás ignoran. Se trata, otra vez, de pedir confianza ciega porque usted no sabe lo que yo sé. Por eso, es antidemocrático Guantánamo: en él todo es secreto y por lo tanto incognoscible lo que ocurre dentro y, así, no criticable pues la crítica sería rápidamente disuelta con el famoso estribillo de la ignorancia del asunto que se critica. Una democracia no puede permitirse el lujo de ser secreta so pena de dejar de ser democracia pues el desconocimiento implicaría la necesidad de la confianza ciega en el gobierno.
¿Es Guantánamo democrático? Por supuesto que no: es ejercicio de un gobierno dictatorial. Pero no lo es sólo por ilegal, que también, sino fundamentalmente porque su propia existencia es la negación de los principios mismos de la democracia. Guantánamo es el primer caso, hagan cuenta de lo anterior y verán qué sorpresa se llevan al situarlo en otros países y dirigentes, de un nuevo orden, no tan nuevo, que se está intentado dar a la democracia: convertirla en un mero ejercicio de voto y al gobierno en un asunto de confianza en su dirigente principal. ¿Una nueva era de caudillismo? No, de marketing.