miércoles, mayo 02, 2007

EL DOS DE MAYO

Hoy se celebra el día de la comunidad de Madrid. Si Madrid tuvo siempre algo hermoso fue que nadie se sentía de aquí. Madrid era un sitio raro, sin pasado y sin, gracias a Dios, tradiciones asfixiantes. De hecho, sus chulapos y chulapas fueron instaurados definitivamente por un alicantino, sus majas y majos no eran más que aristócratas jugando a ser pueblo y su baile era una danza centroeuropea. Madrid no tiene ni una identidad desde el principio, ya saben que primero fue la patria vasca y luego el big bang, ni tampoco, y tan siquiera en el colmo de la pobreza identitaria, es una realidad nacional. Así, ser de Madrid, afortunadamente, no era ser de ningún sitio. Y eso nos hemos ahorrado en boinas caladas, tonterías del nacionalismo siempre paleto y entrecejos poblados.
Pero hoy se celebra la fiesta de la comunidad de Madrid. Ya se sabe que toda comunidad, de aquello que antes se llamaba España y ahora estado español, tiene que tener una bandera, la de Madrid parece la de un gran almacén o el logotipo de una marca de coche, y un himno, nadie se sabe el de Madrid aunque quizás se acabe enseñando en la escuela en educación para la ciudadanía quitándole horas a la Filosofía, por ejemplo. Por eso Madrid tenía un aire de no existencia muy gratificante, nadie se siente madrileño: solo somos de aquí como podíamos haber nacido en cualquier otra parte. En definitiva, nos da igual.
Sin embargo hoy se celebra el día de la comunidad de Madrid. Y se celebra nada más y nada menos que un 2 de mayo. ¿Y qué pasó un 2 de mayo? Que un hatajo de analfabetos que habían soportado sin pestañear a los monarcas absolutos se lanzaron contra los franceses porque se llevaban al infante. Por supuesto sería falso reducir la Guerra de la Independencia a eso, en realidad una guerra civil, cuando fue el intento de una revolución fracasada. De hecho, la guerra de la independencia la perdieron los españoles en un doble sentido: por un lado, porque mejor hubiera sido que se quedara José Bonaparte a que volviera, lo que ocurrió, Fernando VII; por otro, porque los liberales revolucionarios, representados en la constitución de Cádiz, fueron diezmados y expulsados del país con la ayuda precisamente de otra invasión francesa: los cien mil hijos de San Luis. ¿Hay pues que celebrar algo?
Claro, cada comunidad debe tener una copla, se llama himno y lo sabes, un trapito, se llama bandera, y una muestra de analfabetismo propia a la que se llama tradición. Y la gente debe sentirse unida a esos elementos como a su equipo de fútbol o a su marca de champú. Pero Madrid es, al menos era, rara. Ni había conciencia paleta, o sea: nacionalista, ni, aún aunque no lo crean, la hay. Seguimos sin saber el himno y sin diferenciar la bandera de la del carrefour o el corte inglés. Por ello, tal vez, se debería haber puesto la fiesta de la comunidad un día especial, un 29 de febrero por ejemplo. Acorde a nuestro sentimiento nacionalista inexistente y que, por cierto, nos llena de gozo.

lunes, abril 30, 2007

BIENVENIDO AL PAÍS VASCO

De Juana Chaos se pasea tranquilo.
D. Ramón Gómez y Dña. Vanessa Vélez deben abandonar ante las amenazas la política.
Todo vuelve, por fin, a su normalidad.
Proceso de Paz.

domingo, abril 29, 2007

LA NUEVA TELEVISIÓN PÚBLICA O EXTENDIENDO LA ILUSTRACIÓN

Había perdido Redes. Estaba programado, tras varios cambios de día, para grabarse los lunes a eso de las 00:30 y nada. No parecía. Miraba otros días y tampoco. Tal vez fuera despreocupación propia. Para encontrar un programa divulgativo uno tiene que preocuparse en buscarlo.

Hoy ha nacido una niña. Bueno, han nacido muchas. Y, como diría un político en campaña, niños. Suele pasar. Cada día nacen varias personas y mueren más. Hay una sección en los periódicos, al menos en el que yo compro, en que aparecen los muertos de ayer, cualquier día fue ayer, en Madrid. Allí apareció mi padre, allí apareceré yo. Sin embargo esta niña, la pobre, ya ha aparecido en la prensa. Es lo bueno del cruce. Y la televisión pública le ha dedicado a ella, pobre, y a su madre y a su padre un reportaje. Aún no sé qué han hecho aunque espero conocerlo. Pero me he encontrado el programa en horario de máxima audiencia.

Para seguir un programa cultural hay que buscarlo. Y perseverar. Así que he ido a internet y busqué Redes. Ponía que lo echaban los domingos a las 03:00. Esta vez es el lunes a las 02:00 de la madrugada. Luego ponen una película de Truffaut. A mí Truffaut nunca me volvió loco, así que no me quedaré hasta las 05:00 para verla.

GARZÓN, EL PSOE Y EL DESMARQUE

La portada de hoy de El País es muy interesante. En ella se da, por primera vez, el desmarque del periódico sobre la política oficial del autodenominado Proceso de Paz, o sea: la permanente concesión a ETA y sus satélites para ganar elecciones.
Aquí solo ponemos una imagen en miniatura, para que se vea que es real, pero les recomiendo visitarla.

Pone:

1.- TITULAR: Garzón rechaza suspender a ANV al no hallar vinculación con ETA
2.- PRIMER SUBTÍTULO: El magistrado afirma que “no existe el más mínimo indicio” de pertenencia.
3.- SEGUNDO SUBTÍTULO (y este es el interesante en relación con los otros dos): Batasuna utiliza ANV para lanzar la mayor movilización electoral de su historia.

O sea, que el periódico reconoce lo que Garzón, debe ser el único junto con Zapatero y su gobierno y su independiente partido, niega. Y dice así lo que vemos todos. La cosa se pone interesante.

jueves, abril 26, 2007

EL TIEMPO ES ORO

Casi lo vamos a convertir en sección. Algo como las preguntas del millón.

Veamos, si la razón para que el etarra De Juana saliera en un coche particular del hospital, y no en ambulancia, fue para ahorrar dinero, ¿no podría haber llamado la ministra Trujillo a la novia de De Juana para que la llevara a Valencia?

Yo, lo digo por ahorrar.

miércoles, abril 25, 2007

¿SER CRISTIANO (o, tal vez, religioso?)/5

El tema de Dios se puede tratar de varias maneras: su importancia histórica, su papel social, su carácter filosófico… Todas ellas parecen interesantes. Pero creemos que al intentar responder a la pregunta planteada y dar nuestra respuesta ya estamos optando por un determinado aspecto. Nuestra pregunta no pretende responder al papel jugado por la creencia de Dios en la humanidad sino, ahí está lo fuerte de la apuesta, a la propia creencia: responder a la pregunta sobre si Dios existe.

El problema de Dios se puede desarrollar en dos frentes básicos que su vez, el primero de ellos, se dividirá en dos: por un lado, hay un problema, digamos metafísico, en el que Dios sería el fundamento último de la realidad (ontológico) o de la moralidad (ético); en un segundo plano, el personal, Dios representaría el deseo de trascendencia y la mística sería su lugar de encuentro. Así, en esta segunda parte, Dios seria el anhelo de totalidad.

La idea de Dios como fundamentación ontológica es, en realidad ajena a la religión y procede de la Filosofía, más concretamente, y para ser exactos, de Aristóteles. Podemos definir fundamento ontológico como aquella realidad en la cual se pararía la cadenas de preguntas sobre la realidad al dar una explicación última y presentarse ella misma como principio primero. Era, precisamente, lo que buscaba Aristóteles sobre el movimiento. Efectivamente, como según el aristotelismo lo natural era el reposo, tal y como manda el sentido común, entonces no se podía entender cómo había empezado el movimiento pues su origen no podía ser natural. Así, surge el concepto del fundamento último de la realidad en un doble sentido: por un lado, el fundamento último implica una realidad racional, es decir, se aplica por el problema de la causalidad y se niega un hecho mítico; por otro, y muy importante, el fundamento último es un retroceso en el tiempo, funciona hacia atrás, estando situado al principio. Este concepto es una clave de toda la historia de la filosofía y es la clave de, al menos en Filosofía, la idea de Dios. No se trata por tanto de una idea religiosa, un padre para criaturas, sino de una necesidad racional: una explicación última.

En su fundamento ético, Dios sería la respuesta ya no a la realidad sino a la moral: ¿por qué algo está bien o mal? Dios sería así quién respondiera a esta pregunta o bien porque sería la causa, él lo decide, o bien porque él lo descubre a la humanidad y su doctrina revelada sería la revelación del bien.

Por último, en el terreno personal, la fe y la trascendencia, Dios daría la garantía de la vida eterna. Así, el deseo de no morir, lógicamente emparejado con la conciencia de la muerte, sería respondido con la existencia de un ser superior que garantizaría la vida eterna. Dios sería la garantía de la vida eterna.

¿Creemos en Dios? No. Pero la función, si la hay, de esta serie no es por nuestra parte, pues está abierta como ya ha estado antes, mostrar una creencia sino demostrar un hecho: Dios no existe y si existiera, cosa improbable, no merece el más mínimo aprecio por nuestra parte. Y a ello nos ponemos desde ahora y analizando las partes descritas.

Ustedes son libres, como siempre, de seguirnos o no.

jueves, abril 19, 2007

DARFUR

Por si no lo saben, esto es Darfur. Y está lleno de negros pobres.

Como ya hemos dicho, Darfur está lleno de negros pobres y que encima no juegan, ¿se lo pueden creer?, al baloncesto. Así que la administración Bush siempre pendiente de liberar países, pero no aquellos con negros pobres, no ha intervenido para hacer, ¿cómo era?, el mundo un poco más libre. Y eso que el congreso americano lo da definido como un genocidio, pero no tanto, pequeñito o así, como para intervenir pues seguramente, aunque nunca se sabe, no habrá armas de destrucción masivas. Morirán de otra cosa.

Lo peor de Darfur deben ser, sin duda, esos habitantes negros, ¿lo he dicho ya?, y pobres, si es que me repito. Así que la Unión Europea, créanselo: ni tan siquiera Francia que tanto gusto tiene de mandar paracaidistas a África, ha intervenido. A pesar de que eso,¿cómo era?, sería luchar por la libertad. Pero Europa es un parque recreativo y los negros pobres no tienen entrada. Ni abono.

Darfur es aburrido. Imaginen un montón de negros sin saber cantar blues o, pongámonos actuales, hip-hop -¿se dice así?- o descubramos, casi peor, que son negros que no saben bailar: resulta increíble, resultan culpables. Así que nuestros parlamentarios no han hecho ni un minuto de silencio por ellos. Y ese día se libraron de ir como tantos otros: no se lo merecían los negros. Ni los pobres. Mira que no llevar el jazz en su sangre…

¿Y yo? No tenía otra cosa que escribir y si uno quiere que su blog tenga algún éxito debe, dicen los manuales, renovarlo con frecuencia. Y aquí estaba con mi copa de después de cenar y sin nada que decir hasta que caí en ello: ¡hombre, pues Darfur!

domingo, abril 15, 2007

ACALLAR AL DISIDENTE

Lleva tiempo una parte de la derecha -exactamente la comprendida por el PSOE, el nacionalismo y la insustancial IU- cumpliendo una política que consiste en acallar la disidencia. Ejemplos varios, que pasan desde la reciente eliminación de las columnas de Hermann Tertsch en El País –sin que por cierto ninguno de sus columnistas bien pagados y luchadores por la libertad haya dicho nada-, la patada en los testículos propinada a un miembro del Foro de Ermua, la polémica por parte de los que siempre están callados sobre el mismo Foro de Ermua y si puede usar o no ese nombre, o los sucesivos acuerdos para arrinconar a la otra derecha, el PP, dan una idea de la situación. Al fin y al cabo, el poder no gusta del que piensa diferente.
Ahora bien, ¿por qué gente aparentemente democrática está dispuesta, entre bromas claro como Almudena Grandes, a acallar como sea al adversario?

Pues lo primero que cabría tal vez pensar es que no sean muy democráticos. Desde luego la mayoría de su tradición política no lo ha sido. Al fin y al cabo cualquiera que sepa algo de la historia de los movimientos de izquierdas verá que el respeto a la libertad de expresión no figura entre sus virtudes. Ya callaron ante Stalin poniendo luego la excusa que harían célebre los alemanes: ellos no sabían, ¿no sabían?, nada. Y también ocurrió en la República -recientemente se publicó un libro, La prensa en la Segunda República, de Justino Sinova, en la que se decía de una forma bastante explícita que esa imagen que se pretende dar en la actualidad de la República era, cuando menos y al igual que el propio Mark Twain señaló sobre la noticia de su muerte, algo exagerada-.

Así, la idea esa que se presenta en el marketing político, como por cierto esa idea que ahora está surgiendo de un liberalismo político amante de la libertad individual y luchador por ella y cuyo exponente será esa nefasta etapa de la Restauración, es falsa.

Pero, no acaban ahí las cosas. Anclados en esa falsificación histórica perenne, la autoproclamada izquierda siempre ha mostrado una especie de soberbia moral basada en una idea preconcebida: se es de izquierdas por ideales, se es de derechas por interés. Y, tirando del hilo de esa idea y aquí viene lo más falso, se hace un método de análisis distinto para unos y otros. Mientras que cualquier acción de la derecha es analizada de acuerdo a un proceso, correcto por cierto, de maquiavelismo donde la clave está en el interés, y generalmente el interés económico –un criterio objetivo-, la acción de la izquierda es analizada con espíritu ñoño, donde se parte del supuesto, repugnante moral y políticamente, de la confianza en el dirigente y su palabra por tener moral y ser, como en la mafia, uno de los nuestros –un criterio subjetivo-. Así, parece que ser de izquierdas es mejor, per se, que ser de derechas. Y lo repugnante de esto es, precisamente, ese a priori. El mero hecho de ser, o mejor dicho: de autoproclamarse, de izquierdas genera una especie de halo de santidad y, con él, de imagen de autoritas moral y político. De esta manera, y paradójicamente, un principio básico del progresismo, la crítica a la autoritas, desaparece de la propia izquierda encantada de haberse conocido. Pero, hay algo más. Esta autoridad se enmarca además dentro de la criticable división social del trabajo surgiendo así la figura del intelectual profesional. Mientras, la izquierda critica y ridiculiza la existencia de los think tank conservadores cuando ha sido ella la que en su tradición los ha creado. Y además surge el agravante de la formación de una clase social de pensadores profesionales críticos, los intelectuales, cuya mera existencia garantiza su discurso. No se trata por tanto de analizar sus ideas, unas válidas y otras no tanto, sino de determinar que su propia presencia les da la razón a ellos y a sus opiniones por ser intelectuales. Así, la división social del trabajo, es decir: la estructura en la cual la relación social determina la forma de vida, se perpetúa al tiempo que el criterio de autoridad. Se junta, así, una tradición de censura y silencio con la presencia de una élite social que impone las ideas como un think tank conservador. Algo bastante distinto al sapere aude de la Ilustración.


¿Pero cuál es la consecuencia última de esto? Pues dos hechos: la subjetivización del análisis político y la hegemonización social. El análisis político acaba siendo una reflexión no sobre realidades objetivas sino sobre principios ideológicos subjetivos. El discurso se parece cada vez más a los valores subjetivos propios del cristianismo, la caridad, que a los objetivos progresistas relacionados con la justicia. Se da, de esta forma, un cambio en el discurso: solidaridad por justicia social; bienestar por emancipación; ocio por ilustración. Y al acercar el ideal a condiciones subjetivas se hace inmune a las críticas pues estas palabras fetiches no pueden ser discutidas ya que ¿quién podrá decir que ve mal el amor al bien o la mejora social de los humildes? Así, de mano de un discurso moral en realidad insustancial -un a priori de buenas palabras vacías de contenido real y político como se ve, por ejemplo, en la política exterior- surge un discurso que al carecer de significado no admite réplica. La ausencia de contenidos escondida en palabras asumibles por todos –proceso de paz, por ejemplo- lleva a la hegemonización social: el dominio social por la inexistencia de una posible crítica. Surge la desaparición del espectro político, ya no hay contenidos propios de las diversas tendencias políticas, y cualquier crítica puede ser presentada como pensamiento único de la derecha, que nadie sabe definir. Se genera así un lenguaje autoreferencial, sin contenido real pero cargado de contenido ideológico en cuanto a ser falsa conciencia. Quien use ese lenguaje será de izquierdas, quien utilice otro distinto, intente ir más allá o lo desenmascare será de derechas. Dará igual el contenido, el cual no hay que explicar, sino que el mero asentimiento con la fórmula lingüística del poder será la garantía de la aceptación social. Así, la forma social democrática básica, la discusión sobre contenidos, se cierra situando a priori a los elegidos en un bando o en otro.


Y ahora viene lo triste. Usted pensará que soy del PP o, al menos, un liberal. Que formo parte, en fin, de la derecha. Resulta, triste, que soy marxista (vamos, kantiano del siglo XXI) y no formo parte de la derecha política. Pero usted contraatacará diciendo que le hago el juego a la derecha. Y si yo, admita usted el juego, le preguntara por qué usted no explicará nada. Y pensará, autosatisfecho, que no tiene nada que explicar. La hegemonización funciona. Y yo debería callarme.

miércoles, abril 11, 2007

¿SER CRISTIANO (o, tal vez, religioso)?/4

Doña Amanda Blanco Parra, de acuerdo a nuestro público requerimiento, ha tenido la gentileza de enviarnos su artículo sobre la causa, en este caso, que le lleva a ser cristiana. Como no tiene, esperemos que sea momentáneo y pronto podamos disfrutar de él, blog propio, prestamos nuestro espacio a su publicación así como nuestra sección de comentarios.

La pregunta que nos plantea Don E.P. “¿por qué debemos o no ser cristianos?” plantea un grave problema a resolver al llevar implícita la idea de obligación.
La decisión de ser cristiano, que en este caso es la postura que yo defiendo, sólo podría llegar a plantearse como un deber si fuera posible demostrar aquí, de forma irrefutable, la existencia del Dios de la Biblia y la de Jesús de Nazaret como su Hijo Unigénito. Ya que eso es algo que yo, hoy por hoy, no puedo demostrar empíricamente, me abstendré de hacer juicios de valor al respecto de la obligación de adoptar o no dicha creencia, algo que, por no ser racionalmente demostrable, deberá permanecer en el ámbito de lo privado.
Sin embargo, creo que, aún hoy en día, podemos encontrar razones, argumentos racionalmente aceptables, que nos lleven a considerar el ser cristiano como una buena opción.
Cuando hablamos de cristianismo, resulta difícil desprender el concepto de toda una lista de dogmas, ritos y liturgias recargadas que deben ser aceptadas como verdaderas para ser oficialmente reconocidos como cristianos, algo que de forma inevitable requiere de un ejercicio de fe crédula e incondicional que no todo el mundo posee. Es por eso, que no puedo defender el cristianismo sin aligerarlo primero de todo aquello que es, en última instancia, un acto de fe, una experiencia personal difícilmente transportable al mundo de aquellas verdades sobre las que es posible argumentar.
Así, tras despojar al cristianismo de todo aquello que lo convierte en religión, de siglos de transformaciones dogmáticas y discusiones teológicas, lo que me queda es lo que yo considero su esencia, la enseñanza de Jesús, de aquel judío que predicó el amor al prójimo y la búsqueda de la justicia, de quien fue capaz de ver más allá de un puñado de normas y tradiciones y anteponer a ellas el amor y la compasión. En el evangelio según San Lucas se lee lo que sigue:

“Como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos. Porque si amáis a los que os aman ¿qué mérito tenéis? (…) Y si hacéis bien a los que os hacen bien ¿qué mérito tenéis?(…) Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir ¿qué mérito tenéis? (…). Amad pues a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada”

Luc.6:31-35

Entiendo por ser cristiano el ser seguidor de Cristo. ¿Por qué creo que hay razones para ser cristianos aún hoy en día? Porque creo que si todos siguiéramos su enseñanza, si la hiciéramos nuestra y la lleváramos realmente a cabo, si siguiésemos su ejemplo y pudiésemos ser cada día un poco más como Él, si pudiésemos renunciar a nosotros mismos para enfocarnos primero en los otros y buscásemos la justicia y el amor por encima de todo, si todos lo hiciéramos, entonces quizá sí, el Mundo podría llegar a ser un lugar mejor.

lunes, abril 09, 2007

miércoles, abril 04, 2007

DEFENDIENDO DICTADURAS

Del ansia infinita de paz, el amor al bien y el mejoramiento social de los humildes a la vigilancia del Gran Hermano.
Unos son las élites de un régimen corrupto y dictatorial marxista-leninista, pobre Marx metido tan injustamente en esta basura, al que la autoproclamada izquierda, como hizo antes con la URSS y las dictaduras comunistas pero para eso no habrá memoria histórica, le ha estado riendo y le ríe aún las gracias: las violaciones permanentes a los derechos humanos.
Otros, defienden los intereses de los empresarios turísticos españoles, dedicados a convertir, con la ayuda del propio gobierno cubano, paradojas de la historia, a Cuba en lo que ya era: un inmenso burdel, pero ahora para la clase turística.
Entre medias, la imagen icónica del Gran Hermano, siempre presente en cualquier camiseta de pijo revolucionario o banderita guay de manifa por la paz.

lunes, abril 02, 2007

GUANTÁNAMO: DEMOCRACIA Y VERGÜENZA

Se habrá leído en los periódicos. Un tribunal, por llamarlo de alguna manera, de Guantánamo, donde los presos no tienen derechos y no rige ni la democracia ni la cavilación ha sido condenado, tras torturas, a siete años de cárcel. ¿Son los autodenominados juicios de Guantánamo admisibles en democracia? Respuesta tajante y sencilla: no. De hecho, un gobierno, que no un país, que los permite no es demócrata. Guantánamo no es más que un campo de internamiento ilegal, inmoral y antidemocrático característico de un gobierno dictatorial. Cercano a Cuba no sólo geográfica sino políticamente. Pero, cabe como siempre la pregunta, ¿por qué Guantámano es inmoral y antidemocrático?
En primer lugar en democracia hay una diferencia entre estado y gobierno. El estado es la estructura política, administrativa y judicial que se instituye como guardián y garantía de la libertad. Sin embargo, el gobierno es sólo el administrador, durante un periodo legislativo, de dicha garantía. Cuando el gobierno Bush ha decidido convertirse en estado, es decir en dador y negador de derechos fundamentales y eso explica el hecho de alejar el campo de internamiento de Guantánamo de los propios EEUU, ha roto la primera regla de la democracia. Y ha decidido convertirse en estado al instaurar un régimen penal excepcional para ciertos individuos alejado del régimen penal colectivo. Así, los secuestrados en Guantánamo carecen de derechos porque el gobierno ya no es tal, pues entonces no podría negar los derechos fundamentales de los secuestrados al estar estos por encima de él, sino estado. Y cuando el gobierno y el estado se confunden hay dictadura.
En segundo lugar, porque una clave de la democracia es la desconfianza del ciudadano. La democracia pretende, frente a otras formas de gobierno, ser racional y la racionalidad es cuestionarse. Por eso en democracia hay una desconfianza institucionalizada hacia el poder. Y esta desconfianza se da en un doble sentido: por un lado, la división de poderes que pretende que, por no fiarnos de ellos, ningún poder sea absoluto sino que unos se recorten unos con otros.; por otro, los derechos ciudadanos, que implican precisamente que hay hechos principios absolutos ajenos a la intervención de esos mismos poderes y el principal son los derechos individuales y no el derecho de los poderes. Así, la democracia necesita, para ser tal, que el poder esté permanentemente puesto en entredicho. El demócrata no deja su confianza ciega en el poder y por eso exige las elecciones en cuatro años. Guantánamo no es, sino, la negación de esa misma desconfianza, es decir, la negación de la democracia. En Guantánamo el gobierno americano ha decidido pedir a sus ciudadanos una confianza ciega para hacer y deshacer a su antojo, en pro de la autodenominada por el mismo gobierno seguridad nacional, la libertad. Y para defender la libertad la suprime al tiempo que clama contra quien se opone tildándolo de desleal y antiamericano. Al fin y al cabo, el gobierno Bush, volviendo al primer punto, busca generarse como estado: garantía, y por lo tanto dador o negador, especialmente claro lo segundo, de libertad. Y quien no esté de acuerdo es antiamericano y desleal. Pero así, el gobierno americano solo demuestra su totalitarismo. Demasiada bandera en la solapa resulta sospechosa cuando esa bandera o defiende aquello que siempre significó, sino la dictadura. Frete a ello, la obligación de un ciudadano demócrata es desconfiar de todo: llevar adelante, en definitiva, su pensamiento crítico.
Pero, hay una tercera cuestión. La democracia exige conocimiento. Nada hay tan antidemocrático como la existencia de los autodenominados secretos oficiales. Resulta indudable que estos existen, y de hecho son una garantía democrática su existencia conocida, pero al tiempo que debe haber una ley muy precisa sobre ellos. Y, especialmente, debe quedar claro que nunca un dirigente debe basarse en secretos para actuar de una forma determinada al tiempo que pide comprensión por no poder explicar su acción amparándose en un conocimiento que los demás ignoran. Se trata, otra vez, de pedir confianza ciega porque usted no sabe lo que yo sé. Por eso, es antidemocrático Guantánamo: en él todo es secreto y por lo tanto incognoscible lo que ocurre dentro y, así, no criticable pues la crítica sería rápidamente disuelta con el famoso estribillo de la ignorancia del asunto que se critica. Una democracia no puede permitirse el lujo de ser secreta so pena de dejar de ser democracia pues el desconocimiento implicaría la necesidad de la confianza ciega en el gobierno.
¿Es Guantánamo democrático? Por supuesto que no: es ejercicio de un gobierno dictatorial. Pero no lo es sólo por ilegal, que también, sino fundamentalmente porque su propia existencia es la negación de los principios mismos de la democracia. Guantánamo es el primer caso, hagan cuenta de lo anterior y verán qué sorpresa se llevan al situarlo en otros países y dirigentes, de un nuevo orden, no tan nuevo, que se está intentado dar a la democracia: convertirla en un mero ejercicio de voto y al gobierno en un asunto de confianza en su dirigente principal. ¿Una nueva era de caudillismo? No, de marketing.

lunes, marzo 26, 2007

EN DEFENSA, así de sencillo, DE LA LIBERTAD

El mundo notará poco ni mucho tiempo recordará lo que decimos aquí, pero nunca podrá olvidar lo que ellos hicieron. Somos nosotros los vivos los que debemos dedicarnos aquí a la obra inconclusa que aquellos que aquí pelearon hicieron avanzar tan noblemente. Somos nosotros los que debemos dedicarnos a la gran tarea que tenemos ante nosotros: que tomemos de estos honorables muertos una mayor devoción a la causa por la que dieron su última cuota de devoción, que tomemos la noble resolución de que estos muertos no han de morir en vano, que esta nación, protegida por Dios, nacerá de nuevo en libertad, y que este gobierno, del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, no perecerá jamás.

Abraham Lincoln, Discurso de Gettysburg

El pasado día 23 COVITE, FORO DE ERMUA y BASTA YA lanzaron un manifiesto leído por el cada vez más ejemplar ciudadano Fernando Savater. Dicho manifiesto es el aquí presentado y con él va mi adhesión.


Manifiesto 23 de marzo

Los aquí reunidos representamos a tres movimientos vascos de resistencia contra el terrorismo etarra y por la reivindicación de sus víctimas. Creemos haber acreditado suficientemente nuestro compromiso con la defensa de los valores constitucionales, así como nuestro conocimiento de primera mano de la situación social y política creada en nuestra tierra por la intimidación de los violentos, que ya dura décadas. Entre nosotros hay votantes de distintos partidos. Recogemos así el pluralismo de la sociedad vasca, sin que por ello respondamos a la obediencia ni a las consignas de ninguno. Queremos hacer hincapié en que la contienda electoral entre los diversos partidos, con su legítimo intercambio de críticas y mutuas reconvenciones, enmascara a menudo el problema de fondo de lo que nos jugamos en la lucha para derrotar a ETA. Aunque se trata sin duda de una lacra que afecta a todos los españoles, somos los ciudadanos en Euskadi quienes sufrimos más directa y continuamente no sólo la amenaza terrorista, sino sus efectos en la libertad de expresión, en las campañas electorales, en la información audiovisual, en la educación y en general en la vida cotidiana. No sólo quienes han padecido en carne propia los atentados son víctimas de ETA: también lo hemos sido y lo somos cuantos vemos cercenadas nuestras libertades ciudadanas. Nuestra principal preocupación se resume así: después de que la violencia de ETA haya logrado que cuanto no es radicalmente nacionalista sea difícilmente visible y audible en Euskadi, no queremos que el cese del terrorismo conlleve como premio o consecuencia la consolidación definitiva de esta espuria hegemonía.

Hemos encontrado graves motivos de preocupación en las últimas actuaciones del Gobierno español en este tema y sobre todo en las declaraciones realmente irresponsables de algunos de sus portavoces. El mal llamado “proceso de paz” se mantuvo desde un principio –en contra de lo acordado en el Parlamento- pese a la existencia del terrorismo callejero y de la extorsión terrorista a los empresarios. Resulta evidente que en estas condiciones la negociación con ETA emprendida por el Gobierno deroga de hecho el Pacto Antiterrorista, tal como siempre han pretendido tanto los nacionalistas que gobiernan como los que ejercitan la violencia, pues ven en ese Pacto el principal obstáculo político y democrático a sus proyectos de hegemonía independentista. Aunque oficialmente interrumpido tras el atentado de Barajas, hay razones para suponer que el proceso de negociación entre el Gobierno y ETA prosigue de modo extraoficial y oculto, incluso cuando la kale borroka no solo perdura sino que ya ha causado la primera víctima mortal de su historia. Lo más flagrante ha sido la encubierta excarcelación del terrorista Iñaki de Juana Chaos, en lo que nos parece indudablemente una cesión por razones políticas a su chantaje. Queremos recordar que el chantaje es siempre el instrumento del terrorismo: “cuando me des lo que pido, te dejaré en paz”. Y cuando el Estado cede a este chantaje, sean cuales fueren las justificaciones tácticas o jurídicas que se esgriman, está deslegitimando a las instituciones democráticas y, de manera especial, a todas las personas que desde sus puestos de trabajo, responsabilidades familiares o cargos públicos, llevan décadas resistiéndose cívicamente al permanente chantaje del terrorismo. Nada de lo que pueda ganarse así compensa lo que definitiva y radicalmente se pierde.

Por tanto, desde nuestra experiencia y compromiso contra el terrorismo, que pensamos mantener en el futuro pese a quien pese, solicitamos del gobierno de España:

Primero. Que se mantenga con firmeza y sin rodeos la exclusión de Batasuna del sistema político, impidiendo que participe en las próximas elecciones municipales, autonómicas y forales si no se desvincula explícita e inequívocamente de la actividad terrorista de ETA, y no de la violencia en general. Mientras la violencia terrorista persista y ETA no se disuelva, no cabe aceptar ninguna transacción política con Batasuna o con cualquier otra organización que pretenda dar voz política y participación institucional al terrorismo nacionalista. Por ello, no son aceptables fórmulas de encubrimiento que, a través del partido EHAK o de otras organizaciones, acaben colocando a los representantes de ETA en los Ayuntamientos y Diputaciones vascas A este respecto, conviene recordarle al Gobierno que no es lo mismo lo meramente legal que lo políticamente decente, ni siquiera que lo aceptable por simple prudencia.
Segundo. Rechazar con absoluta claridad cualquier forma de entrega de Navarra a la comunidad de la Gran Euskadi con que sueñan los terroristas. Por un camino u otro, aunque sea sinuoso y “light”, los de ETA y Batasuna consideran esencial para su proyecto político –y como precio al final de la violencia terrorista- apropiarse de Navarra. Para quienes constitucionalmente se les resisten debe ser igualmente crucial que no lo consigan. Y el partido socialista tiene una buena ocasión de acallar a sus críticos, manifestando su inequívoca decisión de no unir sus votos a los nacionalistas para ninguna forma de asimilación encubierta de Navarra al País Vasco
Tercero. Una vez que acabe efectiva y totalmente la actividad terrorista, sólo deberá hablarse con ETA, y exclusivamente sobre la propia ETA, sobre su disolución y el modo en que sus militantes asumen las responsabilidades penales en las que hayan incurrido. No son aceptables mesas de partidos que obtengan refuerzos para la hegemonía nacionalista con pretexto del final de la violencia o que sencillamente fomenten dudas sobre la “insuficiencia” de la democracia estatutaria y constitucional hoy vigente.
Cuarto. Es urgente e imprescindible que los poderes públicos emprendan la investigación y en su caso el castigo penal de los pagos a ETA de particulares o entidades corporativas, extorsionadas por la banda mafiosa. En ese campo, la eximente de necesidad por miedo insuperable se convierte en franco amparo de la complicidad. Sin dinero, ETA se acaba: no debe haber más dinero para ETA. Dado que hasta ahora ningún gobierno se ha tomado este tema realmente en serio, es una buena ocasión para que el actual se reivindique ante los escépticos y confirme su liderazgo antiterrorista.

COVITE - FORO DE ERMUA- BASTA YA

domingo, marzo 25, 2007

¿SER CRISTIANO (o, tal vez , religioso)?/2

Ahora, ante el problema planteado con respecto a ser o no ser religiosos ha respondido D. Ricardo en su blog. Leanlo y opinen, como manda la cortesía, allí. Imagino que a finales de semana podré decr algo yo mismo.
Y un ruego: si alguien sigue con este tema en su blog le ruego me informe, si le parece bien.

jueves, marzo 22, 2007

¿SER CRISTIANO (o, tal vez, religioso)?

Lo prometido es deuda. En los comentarios a un artículo propuse un tema: ver qué razones había hoy para ser o no cristianos (tal vez, en general, religiosos). Rápidamente, y llega tarde por mi culpa, en el imprescindible, por crítico, blog de D. Imperialista se contestó. Este es su artículo. Pronto, espero y tras las evaluaciones y la corrección de los exámenes, escribiré yo otro. Esta vez en contra. Los comentarios, como manda la cortesía, háganlos allí.

domingo, marzo 18, 2007

DÍA DE LA TORTILLA: AHORA MIS ALUMNOS

Como alguno sabrá mis alumnos tienen la posibilidad de hacerse un blog para expresar allí sus opiniones. Cada 15 días, más o menos, propongo un tema y ellos deben tratarlo con una serie de condiciones relativas a la extensión y la originalidad, fundamentalmente. Más o menos a finales de febrero principios de marzo, y dándoles para presentarlo una semana más de lo habitual pues ahora están de exámenes, les explique que iba a hacer un artículo en contra del ya célebre día de la tortilla en Fuenlabrada y les propuse que ellos, en su blog, hicieran otro: a favor o en contra. La única condición impuesta, aparte de las ya citadas de extensión y originalidad, fue que no se limitaran a describir el día sino que reflexionaran sobre él mostrando su conformidad o su rechazo. En el vínculo este pueden ustedes acceder a dichos blogs y ver el resultado.

sábado, marzo 17, 2007

PALETOS CON TORTILLA (un título triste).

El día 9 de marzo se celebra en Fuenlabrada el denominado día de la tortilla. En él, aun no siendo festivo oficialmente, los alumnos de tan entrañable ciudad faltan a clase por tradición popular. El ayuntamiento no hace nada por impedirlo.

Goya pintó, hacia 1788, un cartón para luego ser convertido en tapiz. Se llamaba La pradera de San Isidro. En él, un pueblo satisfecho lleno de majos y majas aparecía celebrando, día soleado a orillas de ese afluente de afluente que es el Manzanares, una bonita romería. El tapiz, por supuesto, tenía un destino manifiesto: dar calor en palacio.

¿Qué tienen de malo las tradiciones populares?
Las tradiciones populares han sido siempre relaciones de dominio. En ellas un pueblo oprimido encontraba un momento para liberarse y lo celebraba bebiendo y comiendo: como cualquier animal. De vez en cuando bailaban, ordenadamente eso sí, o torturaban a un pobre bicho como sacrificio ritual. La finalidad última era siempre la misma: representar otra vida que no se tenía. Así, en la fiesta popular primaba la felicidad cuando la infelicidad era la propia existencia. Y si esto podía tener un valor de contradicción, al mostrar que la felicidad era posible y si no existía no era por causas metafísicas sino reales, sin embargo dicho valor quedaba reducido a nada al mostrar dicha felicidad en las condiciones más primitivas de la existencia: la bebida, la comida, la estúpida diversión. Nunca una fiesta popular buscó la conciencia, el pensamiento, sino la inconsciencia, la negativa a pensar. De hecho la diversión se establecía en no pensar pues hacerlo era recordar la triste condición de la existencia. Y pasada la fiesta popular, seguramente con una plegaria religiosa para darle las gracias a un dios que hacía tiempo les había abandonado, todo volvía a su estado natural: la supervivencia. Así, la fiestas populares nunca fueron más allá de la complicidad con las forma de dominación.

¿Pero qué tiene de malo divertirse? Aparentemente divertirse es una necesidad. Sin embargo, no existe la diversión en abstracto sino en concreto: uno no se divierte sobre la nada, sino que se divierte con algo. Y paradójicamente la diversión cada día más generalizada niega el pensamiento. Desde la marcha nocturna hasta el botellón, desde las fiestas populares hasta el chiringuito, la mayoría del ocio, incluido el que ya tiene en sí la repugnante calificación de espiritualmente superior, está basado precisamente en la negación del pensamiento visto ya como único elemento, en su permanente insatisfacción, que contradice una realidad autosatisfecha. Así, el individuo cree que su vida, su vida auténtica, es la que realiza en el tiempo libre donde se siente ajeno a la explotación del trabajo y puede perder la conciencia de la realidad. Y para perder su conciencia sobra, evidentemente, pensar y, sobre todo, pensarse. Sin embargo, la explotación propia del capitalismo ha superado la vieja diferencia entre la vida laboral y el ocio, ya siendo todo producción: la explotación del sujeto, en trabajo o consumo –todo producción de capital- es ya permanente.
¿Dónde encuentran mis alumnos su vida auténtica? En las formas sociales que les permiten olvidar el pensamiento: el botellón, aunque todos aseguren no hacer botellón, y la fiesta. Así, en echar unas risas dan sentido a su existencia, encuentran su autenticidad. Pasan cada día seis horas, una cuarta parte del día, en un centro educativo donde no se sienten vivos. Y donde todo es, bueno: debería ser, cultura. Es curioso y es triste. La institución creada para hacerles pensar no sólo no funciona como tal sino que ellos mismos la observan, y tal vez no sólo ellos mismos, como un elemento ajeno, un aditamento a su vida auténtica que, ingenuamente, creen poseer como algo propio. Así, el alumnado piensa que su vida empieza cuando sale de clase, como el repugnante título de aquella vieja serie reflejaba, y puede dejar de lado la cultura. Sobra, en su vida auténtica, el conocimiento, sólo convertido ya en moneda de cambio de una casa, un chalet, dos coches, dos hijos y un perro. La educación se transforma así en adiestramiento para la futura barbarie divertida.

Es interesante que el día de la tortilla sea un día lectivo y que los alumnos, sin embargo, masivamente falten. Es interesante, a su vez, que la mayoría de los padres apoyen la ausencia de sus hijos al tratarse de una tradición que, al parecer y como todas no se sabe bien por qué, debe quedar exenta de crítica. Resulta así mismo llamativo que un ayuntamiento progresista no solo no haga nada para impedir semejante desaguisado, sino que encima lo apoye. Interesa también, no lo olvidemos, recordar que qué uno sepa jamás junta directiva alguna o claustro de profesores haya expresado su queja ante semejante muestra de barbarie, ante estas infracciones generalizadas. Es la clave del contrato social: mejor borregos inofensivos satisfechos que infelices, siempre peligrosos, conscientes. Pero lo que sin duda lleva a la máxima sorpresa es que a mis alumnos les ha causado mucha extrañeza mi indignación. No la entienden. ¿Por qué? Porque no comprenden, como tal vez algún lector, que haya quien no quiera divertirse tanto.

Hacia 1823 Goya volvió a pintar sobre la pradera de San Isidro. Ya no aparecían majos y majas, soleados días y pueblo feliz. Era, ahora, una noche eterna en la que se caminaba con la muerte.

martes, marzo 13, 2007

EN DEFENSA, VAN MUCHAS, DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN: LA IGLESIA Y YO

Parece ser que alguien vestido con faldones puede explicar públicamente cosas como que hay un ser superior todopoderoso que mandó a su único hijo a morir por quienes no se lo habíamos pedido y que, encima, resucitó luego. Parece ser que, además, hay un grupo bastante poderoso que exige su derecho a decir públicamente que el sufrimiento humano forma parte de la providencia divina y que, no nos metamos en líos, nunca lo entenderemos: pero que tengamos fe. Parece ser, en fin, que hay un grupo muy influyente que defiende su derecho no sólo a creer en cosas sin demostración racional alguna, ni visos de racionalidad, sino además en hacerlo público y recibir subvenciones de las diversas administraciones por ello.
¿Tienen derecho? Ya aquí lo hemos dicho: la clave de la libertad de expresión no es oír lo que nos gusta sino la posibilidad real de oír aquello con lo que no estamos de acuerdo y, además, no nos gusta escuchar. Precisamente esa es su mejor defensa: la defendemos para que la puedan utilizar aquellos que dicen lo contrario a nosotros. No sólo tienen derecho a decirlo sino que debentenerlo independientemente de que sea una burda mentira.

Sin embargo, parece ser que la Junta de Extremadura no puede publicar un libro de fotografías en contra de dichas creencias. Parece ser que no se puede pagar con dinero público algo así, aunque sí la barbárica semana santa o subvencionar creencias medievales, porque la iglesia católica se nos enfada. Aquí ya publicamos un manifiesto contra la barbarie musulmana ante el hecho de las caricaturas de Mahoma. Quizás nos obliguen a publicar otro ante la barbarie cristiana. Estamos dispuestos. No pensamos ceder. La libertad de expresión, es decir: la Ilustración tan humana, está por encima de cualquier dios tan irracional e inhumano.

GUARDIANES ENLA RED/2: BUSCANDO PÚBLICO

Como veo que me bajan las visitas allá va:

Zapatero,
Rajoy,
Llamazares,
los catalanes,
los vascos,
los españoles,
Dios,
y por supuesto Alá,
los abulenses
y los turolenses,
Bush,
los americanos
y los niños que se mueren de hambre (unos 13.000 al día según las últimas estadísticas -a las que añado a Dámaso Alonso-)
son tontos (a veces, sí, me pongo duro).

Y ahora, a mirar el contador.

sábado, marzo 10, 2007

VALOR Y PRECIO DE LA VIDA HUMANA

En letra grande: El fiscal general criticó que la marcha se convoque "cuando ya prácticamente no hay víctimas del terrorismo" . Y le ha faltado aducir: “encima son sudacas” Y el otro, ¿otro? , va y se muere sin permiso. Aunque acallado por el grupo empresarial amigo.
¿Cuánto vale la vida humana? La de los iraquíes, hoy se manifiestan esos, poco. Con De Juana era un principio absoluto. Ahora, rebajas, ha bajado.

Depende, como todo, del mercado. Y para morirse lo mejor es mirar la Bolsa.

jueves, marzo 08, 2007

GUARDIANES EN LA RED/1: EN DEFENSA DE D. RICARDO

La ironía es un lenguaje de la inteligencia. En ella, se trata de decir algo diciendo, precisamente, lo contrario. Es difícil pero simple al tiempo: la ironía es una broma fina.

Hay quienes defienden que se ha bajado mucho el nivel en la educación desde que ellos estudiaban. Se equivocan porque la educación ya era una basura y el drama real es que no haya mejorado nada. Pero siempre es bueno poner pruebas encima de la mesa. La última nos la ha dado la estupidez de Libertad Digital enfrentada a D. Ricardo, estupidez por cierto seguramente esencial a la propia criatura. En un artículo publicado ayer la bitácora aludida demuestra su idiotez y su pensamiento totalitario al llevar a los lectores al engaño. Y los lleva fundamentalmente porque, alejada de las normas éticas mínimas de la práctica de la investigación y del periodismo, no pone enlace alguno del artículo que critica. En el fondo la idea totalitaria de Libertad Digital es: créanme, dice esto. Porque cualquier lector con ciertas lecturas, incluso con sólo sentido común, podría darse cuenta de la ironía presente en el artículo. Y por eso es precisamente por lo que no hay que poner el enlace pues si se leyera el artículo todo estaría perdido. Así, Libertad Digital actúa de forma repugnante no por criticar algo sino por negarle al lector la posibilidad de ver si su propia información es cierta. ¿Liberales? Nunca he sentido simpatía por ellos, pero entre Stuart Mill y Jiménez Losantos hay mucha diferencia moral.

Conocemos a D. Ricardo de hace años. Hemos militado juntos -sí, yo funcionario profesor de Ética y Filosofía también- en un partido comunista, el Partido de los Trabajadores-Unidad Comunista; hemos trabajado con él en varias publicaciones, la última El Piquete Digital, y estamos en permanente discusión, como cualquiera que lea este blog o aquél sabe.Pero si de algo estamos seguros, y lo estamos, es de las profundas convicciones democráticas de D. Ricardo que le han obligado a no llevar, precisamente, una vida fácil. D. Ricardo podía haber elegido, lo sé, venderse y traicionar sus ideales: no lo hizo. No estoy de acuerdo en nada ya, creo, con D. Ricardo, pero defiendo, precisamente y frente a quienes acallan a todos los disidentes, su derecho y el mío a estar enfrentados. Y, por supuesto, a utilizar la ironía en dicho enfrentamiento.
Algo malo está pasando en la red. Se esta empezando a dar una nueva figura: el vigilante. Nos explicamos: son aquellos cuya función ya no es prioritariamente publicar sus opiniones sino buscar opiniones ajenas, airearlas y mandar a la jauría. No se trata de discutir, sino de acallar. Ya lo sufrieron, ya lo sufrimos. Lo analizaremos en otro artículo, pero es terrible que un medio como internet, otro, que nació buscando la libertad acabe en la dictadura del silencio.
Soy marxista (seguramente por kantiano). Mentiría si dijera que no creo que mis ideas sean la verdad. Lo creo como cualquier persona sensata cree que lo que él piensa es verdad y los que piensan distinto están equivocados. Considero que D. Ricardo, D. Imperialista, D. Berlin , D. Filo o tantos otros están equivocados. Pero creo que deben hablar y seguir hablando. Porque tampoco, tal vez, esté tan seguro de mí mismo y sus palabras puedan ayudarme a descubrir la verdad. Y por ello cuando el totalitarismo de cualquier lado pretenda acallarles intentaré estar, quizás me acobarde algún día, a su lado. Porque el sapere aude kantiano -ese viejo y triste, como la filosofía, atrévete a pensar por ti mismo- sigue vivo no solo como condición de un mundo libre sino como su propia esencia.

martes, marzo 06, 2007

UNA MODESTA PROPOSICIÓN

Si tal y como está presentado el gobierno del PSOE el modelo a seguir en las excarcelaciones de etarras, y por tanto en la nueva estrategia frente al terrorismo, es Aznar, al cual se le ensalza con el lema de que él lo hizo primero, sólo cabe ya una cosa.
Que Aznar sea nombrado ministro del Interior.
Y desde aquí lo proponemos con modestia pero al tiempo con interés humanitario.

lunes, marzo 05, 2007

INFAMIA, PERO ELECTORAL

Ya hemos señalado varias veces aquí que, al igual que una fábrica de zapatos tiene como objetivo venderlos, los partidos políticos tienen como objetivo conseguir y mantenerse en el poder. Pero, por supuesto, al igual que cualquier industria -y por ello se sitúan como todos reconocemos en los países ricos buscando pagar altos sueldos a sus empleados y cuando lo hacen en los pobres es para favorecer su desarrollo- fabrican sus productos siempre bajo las más estrictas reglas morales, éticas, legales y legítimas, debemos considerar que los partidos políticos buscan llegar y mantener su poder bajo la dirección de profundas convicciones y debates internos de gran calado intelectual y con un ejemplo general de moral, inteligencia, preocupación social e, incluso, buenas costumbres.
Todo lo anterior viene al caso de la última acción del gobierno. ¿Por qué el gobierno del PSOE, aunque a tenor de sus declaraciones cabría decir, pues todos creemos en sus sinceras palabras, el ministro del interior en solitario, ha dejado en libertad -sin mentir: prisión atenuada- al asesino De Juana? Claro, ya conocemos las hondas razones humanitarias: el valor de la vida humana, la grandeza del estado de derecho, la misericordia y toda esa serie de palabrería típica de la moral pequeñoburguesa – y en otro momento haremos otro artículo analizando todo ese cristianismo laico característico de la moral del tendero-. Pero ahora lo que nos interesa es la visión estrictamente política, es decir: desde el interés, cual si fábricas de zapatos se tratara, de los diversos grupos políticos en el asunto. Y si bien ya analizamos al PSOE, al PP y al resto de partidos en relación a ETA toca hacerlo aquí estrictamente en torno al caso del asesino a dieta.
¿Por qué el PSOE y su gobierno deciden liberar -para ser exactos: dar la prisión atenuada- a De Juana? Por dos motivos. El primero de todos fundamental: el gobierno no puede permitirse el lujo de un nuevo atentado de ETA que esta vez no asesine a dos inmigrantes, poca cosa, sino a dos españoles o incluso, ¡Dios mío!, a dos turistas. Eso significaría su inmediata pérdida de votos en las encuestas y, con ellas, en las elecciones generales. Pero, se nos podría decir, ¿no pierde ya votos con esta, como diría un autodenominado progresista guiado por el principio de realidad, valiente decisión? Pues no, y obsérvense algunas cuestiones. En primer lugar, nosotros hablamos de las elecciones generales y no de las autonómicas. Éstas son especiales: la gente vota de acuerdo a la gestión administrativa y no por problemas ajenos a la propia comunidad (problemas políticos). Así, en las autonómicas la pérdida de popularidad del gobierno, como bien sabía el PP, no implica la pérdida del feudo. Pero hay una segunda razón: si una acción se toma con el tiempo suficiente respecto a las elecciones no influirá en el voto. De hecho, la criminal intervención del gobierno Aznar en la guerra de Irak no hubiera significado perder las elecciones. Pero, lo que seguro significa perder, como ya sabemos, es un atentado que guarde relación con algún acontecimiento en el cual no haya habido unanimidad. Así, el PP perdió porque se vinculó el atentado con la guerra de Irak y el PSOE teme que ETA pueda atentar así, a días vistas de las elecciones generales, y hay que evitarlo. ¿Quiere esto decir que ETA y gobierno han pactado? No, pero sí que el gobierno se cuida las espaldas pues incluso si ahora hubiera un atentado, Zapatero habría logrado su salvaguarda. Y es que lo que intenta movilizar ZP no es el voto fiel sino el voto, autoproclamado, de izquierdas que fue a las urnas en 2004 y que no volvería a ir salvo algún hecho puntual. Así, ahora un atentado de ETA a días de la elecciones generales tras el gobierno haber hecho, obediente cual nuevo Chamberlein, todo lo que ETA quería sería rápidamente interpretado, quien sabe si con mensajes espontáneos de móvil, como que ETA estaba interesada en que gobernara la derecha y se movilizarían así los votos suficientes para que Zapatero siga en el poder. ¿Por qué el gobierno en definitiva libera –con corrección: le da prisión atenuada- al asesino De Juana? Para ganar las elecciones.
Pero, ¿por qué el PP se opone? Aparte del indudable valor que los parlamentarios populares otorgan a la justicia y a la vida humana, ya vista en la guerra de Iraq, debemos profundizar algo. El PP, tras la estrategia del PSOE, ha comprendido que los valores morales, o sea: su utilización en el marketing electoral, funciona. Así, lejos de plantear una oposición centrada en temas complejos, economía por ejemplo donde ambos son idénticos, el PP ha elegido una oposición en grandes temas humanos: ver quién se aprovecha más de los muertos. Busca, ya lo hemos comentado alguna vez, que esa misma abstención que se movilizó en 2004 deje de movilizarse asqueada con las acciones de un gobierno entregado al pactismo con ETA con tal de no perder el poder. Pero lo importante aquí no es que el PP busque esto por causas justas, ni mucho menos, sino con el mismo fin del PSOE: ganar las elecciones. La idea es hacer una oposición centrada en la indignación moral permanente porque esa es la clave para eliminar al votante abstencionista que, tal y como se demostró en 2004, votaría de otra forma al PSOE. Así, la estrategia, siendo tan inmoral como la del PSOE, varía sólo en una cosa: se trata de que se abstengan. Y por eso el discurso es la indignación mientras que el discurso del PSOE, movilizador, es el ¡qué viene la derecha!
¿Y el resto de los grupos? Los nacionalistas saben que con un gobierno del PSOE, como ya se ha demostrado, pueden sacar más cuota de poder en sus virreinatos que con uno del PP así que le apoyarán a cambio de esto. Además, astutamente, van derivando el problema de ETA a un tema entre el gobierno de Madrid, como gustan decir, y la organización terrorista. Casi un tema de política internacional. Y de hecho el otro día, cuando la portadas de todos los periódicos encabezaban con la noticia de la liberación – seamos sinceros: prisión atenuada- del asesino un periódico como La Vanguardia, nada menos, encabezaba con una noticia relacionada con el aeropuerto barcelonés del Prat: algo más importante sin duda para cualquier aldeano. Así, los nacionalistas saben que si esto sale bien se beneficiarán con el PSOE, pues le seguirá necesitando para gobernar, y si sale mal, el PP a su vez les echará en falta y correrá, tal vez hablando Rajoy catalán en la intimidad, a sus brazos.
¿E IU? En su pequeño papel de alumno pelota. Quien sólo alcanza gobierno, salvo excepciones municipales mínimas, a través del pacto con el primo de Zumosol, el PSOE, o con la derecha vasca, sabe bien qué puede y qué no puede decir. Al fin y al cabo ya han dado una lección en Madrid de desinterés por el poder.
¿Queremos decir con esto que el panorama político es repugnante? Sí. ¿Queremos decir que la política es repugnante? No. De hecho, el drama de toda esta historia es que acabará echando de la realidad política a la mayoría de la población quedándose una democracia, ya empieza, donde votará un, en sus mejores momentos, 50% del censo. Aunque, tal vez, los publicistas de los partidos, que son ya sus únicos ideólogos, sea lo que buscan.

jueves, marzo 01, 2007

UN AVISO O HUELGA DE HAMBRE

Que ninguno de mis alumnos deje de comerse el bocadillo en el recreo para exigir el aprobado. Es que no pienso hacer ni caso.
Pero claro, yo no tengo
ni ansia infinita de paz,
ni amor al bien
ni preocupación social por los humildes.
Ni tampoco tengo que ganar unas elecciones al precio que sea.

miércoles, febrero 28, 2007

UNA PEQUEÑA HISTORIA DE LA FILOSOFÍA/2

El mito era alegría: identificación plena con el mundo. Quien habita en la explicación mítica se siente feliz en el mundo pues todo posee explicación y la razón, autentica fuente de infelicidad en cuanto a pensamiento que duda, no estaba presente. Hasta el más pequeño hecho, desde el arco iris a la araña, de la vía láctea al laurel, estaba explicado de una vez y para siempre. No hay en el mito que repensar una vez y otra, dudar y volver a pensar. En el mito todo está explicado y la vida adquiere sentido antes de vivirla, a priori. El mito es, así, la plena identificación con el mundo y con ella la felicidad.
La Filosofía. Situemos el hecho: siglo VII a. C. Pero se equivocan, al menos no son precisos, quienes dicen que la filosofía nació en Grecia. Algo hermoso de la Filosofía, y tal vez algo necesario, es que precisamente no nació en las polis griegas sino en las colonias: donde se sentían extranjeros. Lejos de la seguridad del hogar: donde eran extraños. No fue pues la identificación plena con la tierra lo que hizo filosofar, pequeña lección para paletos nacionalistas que se anclan en el mito, sino el desarraigo (tal y como desde entonces ha sido), el extrañamiento. Así la primera idea de los presocráticos –llamados así por ser anteriores a Sócrates- es su pertenecer a una realidad extraña. Pero, su segundo factor es pertenecer a una religión extraña: sin casta sacerdotal ni obras sagradas. Sin una clase ociosa y sacerdotal que defendiera a través del dogmatismo su posición social, el espíritu griego tenía condiciones de libertad. Y algo más: su dedicación al comercio la hacía una sociedad abierta y permeable al influjo de lo externo. Así, estas condiciones de existencia hicieron del mundo griego algo proclive a traicionar la tradición, clave de la filosofía: la necesidad de repensar, como hace Ulises en su regreso a Ítaca, el viaje pues el camino del hogar ya no es claro.
Pero, ¿qué se plantearon los primeros filósofos griegos? Pues algo importante: qué hay detrás. Efectivamente, los presocráticos se plantearon una cuestión fundamental que se denomina la pregunta por el Arché (o Arjé), por el fundamento de todo. ¿Qué es la pregunta? La pregunta es doble: primero, ¿qué tienen en común los seres naturales para ser todos miembros de la naturaleza?; y, la segunda, ¿qué había al principio de todo y de lo que surgió esa unidad natural? En resumen: ¿cuál es el fundamento, en cuanto a cimientos sobre los que se edifican, último de lo real? Así, los filósofos griegos comprendieron algo importante que era que si todos los seres naturales, es decir: aquellos que no son artificiales y creaciones humanas, son de la naturaleza –una piedra, una lechuga o un saltamontes- algo deben de tener en común, aunque sea sólo un elemento, para efectivamente pertenecer a esa naturaleza.
O diciéndolo más fácil: ¿qué tienen en común la piedra y usted? Que ambos son seres naturales. Y, ¿por qué son seres naturales? Porque ambos deben tener algo compartido para serlo y que no tiene, por ejemplo, el ordenador con el que lee esto. Así, la pregunta por el Arjé (o Arché) era racional porque pretendía, al igual que hace la razón cuando usted investiga algo, buscar relaciones entre objetos sin recurrir a narraciones fantásticas. No se trataba de situar la relación entre los seres naturales en un capricho de los dioses contado en narración poética sino en algo ajeno a su voluntad y que se pudiera descubrir por el empleo de la razón. De esta forma, la razón ganaba una batalla nueva: la universalidad. Mientras el mito pertenecía al rapsoda o al sacerdote, la filosofía no pertenecía al poeta ni al sacerdote, sino a la racionalidad, aquello, en palabras posteriores de Descartes, que era lo más repartido entre todos los seres humanos pues cada uno tenía.
La Filosofía había surgido. Su causa fue el desarraigo con el mundo precedente, su consecuencia sería el desencantamiento de ese mismo mundo en un doble sentido: alejarlo de la explicación mítica y sobrenatural y, al tiempo, romper la felicidad que encerraba el mito para plantear la insatisfacción permanente de la Razón que desde entonces buscaría respuestas.
Pero, ¿quiénes fueron concretamente los presocráticos y qué dijeron? Eso, para la próxima.

domingo, febrero 25, 2007

NOS QUEDAMOS SIN CONFERENCIA

Lástima, la han suspendido. Falta de público. Y lo digo por ustedes, porque lo que es yo, ya me la sé. Así que nada, la humanidad ha perdido otra oportunidad. Aunque eso sí, sigo vendiendo mis conocimientos. Sin embargo, aún tengo principios: no pienso bajar de 100 euros. Mercancía, ¿quién da más?

jueves, febrero 22, 2007

MORIR POR ALGO: AFGANISTAN

De vez en cuando es bueno decir algo claro aunque luego llegue la jauría de la autoproclamada, y encantada de haberse conocido, izquierda tan cercana a la derecha. Ha muerto un soldado español en Afganistán. Eso es grave. Pero no es lo más grave. Lo más grave es que cada día Afganistán corre peligro de volver a caer en la barbarie islamista de los talibanes. Que cada día mueren varios afganos, unos en muerte y otros, la mayoría, en vida. Pero no se trata, no olvidemos, de que las potencias occidentales vayan a Afganistán a liberar a los afganos -demasiado petróleo, demasiado gas, demasiado Darfur para creerlo- sino que el hecho de haber enviado tropas de la OTAN allí a garantizar los recursos petroleros y gasísticos ha influido en liberar a Afganistán, al menos de la edad media tan querida por el Islam, e integrarlo, en cierta medida, en algo más moderno y, con ello, con más posibilidad, aunque tal vez no realidad, de lo humano.
Decía Marx, imagino que a la autoproclamada izquierda le suena aún aunque algo menos que Suso del Toro o Millás, que los ingleses no habían ido a la India a liberarla, pero que, sin embargo, la destrucción llevada a cabo por ellos de la, llamada, cultura india era síntoma de progreso. Parafraseando a este filósofo -también triste por cierto como triste es la verdad que todavía, y es mucha, lleva- las potencias occidentales de la OTAN no van, por supuesto, a Afganistán a liberar a los afganos, y sería ingenuo señalar que el soldado español murió por la libertad, pero en su labor hay una contradicción, aunque cada vez ciertamente más pequeña. Al luchar contra los talibanes para defender los intereses económicos de las potencias occidentales, este soldado español, inocente del entramado de intereses, ha muerto no por la libertad pero sí, al menos, para crear las condiciones que posibilitarían la libertad frente a la edad media islámica.

El gobierno español - que negocia cargado de ansia infinita de paz, amor al bien y preocupación social por los humildes con el dictador de Guinea para garantizar los intereses económicos de las grandes corporaciones españolas- ha negado un aumento de tropas en Afganistán.
Y ya, así y otra vez triste, se acabó el artículo.

martes, febrero 20, 2007

MARTES DE CARNAVAL

En Carnaval (casi Cuaresma)

Andalucía, a lo largo de su historia, ha forjado una robusta y sólida identidad que le confiere un carácter singular como pueblo, asentado desde épocas milenarias en un ámbito geográfico diferenciado, espacio de encuentro y de diálogo entre civilizaciones diversas.
Preámbulo del estatuto andaluz

Vota el 36’28%

En Primavera (casi Verano)

El Parlamento de Cataluña, recogiendo el sentimiento y la voluntad de la ciudadanía de Cataluña, ha definido de forma ampliamente mayoritaria a Cataluña como nación.
Preámbulo del estatuto catalán
Votó el 49’41%.

El mundo todo es máscaras. Todo el año es carnaval (Larra)

jueves, febrero 15, 2007

EZKER BATUA Y LA POLÍTICA DEL SIGLO XXI

De natural, mis alumnos lo saben bien, soy un amargado. Triste, aburrido y profundamente resentido no concibo la vida en su simpleza y alegría. De hecho el otro día dije una frase ante una pregunta de la que estoy muy orgulloso (y que pongo aquí para lucirme): Filosofía es pensar triste.
D. Ricardo en su inexcusable blog, aunque si me permiten la crítica últimamente algo perdido, nos presenta hoy un breve pero enjundioso artículo sobre la labor de Ezker Batua (la IU vasca-vasca) en Internet. Y lo presenta, si yo lo he entendido bien, como una nueva forma de hacer política. Es interesante el tema y prometemos hacer un ladrillo, esto es: uno de nuestros habituales y profundos artículos, sobre el problema de la reflexión en Internet. Pero, hoy solo metamos baza y no contra D. Ricardo sino contra la organización que gobierna con la derecha racsita vasca. Entro en la página de EBB (gobernando con la derecha como Dios Y Sabino mandan). Me asalta una pantalla emergente. Espero ansioso: petición de referendum sobre la república. Tema de ardiente actualidad en una sociedad dominada por pistoleros y cómplices. Miro en los enlaces permanentes: unos viejecitos (vascos-vascos, imagino); el referendum de marras; elecciones autonómicas 2005 (debe ser la herencia del tradicionalismo carlista, vasco-vasco, esta negativa a actualizarse); una campaña contra Israel, ¿palestinos-palestinos?; algo contra la directiva Bolkestein; una cosita sobre su revista; y, por último, un vínculo a Nunca Mais, sí gallegos-gallegos.
Creo en principio que la página no esta actualizada al menos durante los últimos cuarenta años. Pero me sorprendo porque hay una noticia del 15-02-2007: hay coalición con Aralar.
¡Voto a bríos!, están actualizados.
Entonces…
¿ETA? No existe en el paraíso vasco-vasco.
¿Amenazados? No existen en el paraíso vasco-vasco.
¿Víctimas? No existen en el paraíso vasco-vasco.
Ya se sabe, la nueva política del siglo XXI es la de Goebbels: una mentira repetida acaba siendo una verdad. Un precursor.

miércoles, febrero 14, 2007

¿RESPETAR LAS SENTENCIAS JUDICIALES?

Ha habido tres recientes decisiones judiciales, es que yo con el lenguaje jurídico me pierdo bastante, que han levantado polémica. Recordémoslas: la decisión de la Audiencia de que el asesino De Juana continuará en prisión, la decisión del Constitucional de que uno de sus magistrados no pudiera juzgar sobre el estatuto de Cataluña y, por último, la reciente sentencia del Supremo reduciendo la pena del etarra, es para no poner otra vez asesino: cuestión de estilo, De Juana. Ante ellas, y lógicamente, la gente ha expresado su opinión. Y muchas voces se han oído diciendo que se deben respetar las sentencias judiciales. Eso está bien. También se debe respetar que la gente se tatúe e incluso se agujeree el cuerpo para ponerse aritos: aunque sea una estupidez. Y es que el problema surge cuando respetar las sentencias judiciales implica, nadie sabe por qué, no poder criticarlas.
¿Qué obliga la democracia sobre la división de poderes? Solo una cosa, respetar esa división de, precisamente, poderes. Es decir: la democracia exige que los poderes no puedan interferir unos sobres otros fuera del cauce legal para ello, pero no, pues por eso es democracia, exime de la crítica a ningún poder. O diciéndolo más crudamente: si yo puedo decir, pongamos por caso, que Zapatero es un simple no se entiende bien por qué motivo no podré decir lo mismo de un juez o de la conclusión de un juez que es su sentencia: este tío, o en plural, es un simple. En democracia estaré obligado a cumplir la ley emanada del parlamento, a obedecer el poder ejecutivo de un gobierno o a acatar la sentencia de un tribunal. Pero nunca, pues la democracia es eso precisamente, a estar de acuerdo con ninguna de las tres cosas y acallar, por consiguiente, mis críticas. Al fin y al cabo, la propia democracia exige el acatamiento de la división de poderes pero no el acuerdo sobre el mismo. Incluso se puede no ser demócrata y decirlo: esa es su grandeza.
Y cuando los jueces llorones, pero generosamente pagados, exponen que existe una presión social sobre su labor habría que aclararles, si es que en su facultad ya no lo hicieron o tal vez les falten lecturas, que eso va en su sueldo: a aguantarse. Porque precisamente es muy positivo que las sentencias judiciales no sean recibidas con silencio sino con debate. Y además, confiamos que esos mismos jueces, como personas adultas que son y hasta con una carrera universitaria, sepan cumplir sus funciones, generosamente retribuidas, dejando a un lado dicha presión. Del mismo modo, por ejemplo, que uno que es profesor sufre la presión de un alumno o su entorno para que le apruebe pero, va también en el sueldo, no hace ni caso.
Así, respetar las sentencias implica criticarlas, esto es: expresar nuestra opinión sobre ellas. Y es síntoma de una vigorosa democracia poder discutir sobre todo, incluidas las acciones políticas o judiciales. Pero, sin embargo como añadiría alguien, hay un límite. Y curiosamente hoy el Parlamento lo ha traspasado gracias a IU. Porque al pedir IU la destitución del Defensor del Pueblo por presentar recurso ante el Estatuto de Cataluña ya no está expresando una opinión sino intentando eliminar un poder independiente porque no ha cumplido la obediencia esclava de otro poder. ¿Cuál es el límite entonces? El límite es, claramente, cuando un poder intenta eliminar al otro. Y eso es lo que intenta IU: acallar un poder ajeno al Parlamento, el Defensor del Pueblo, porque está en contra de una ley votada, por cierto una ley de derechas absolutamente, por ese mismo parlamento.
Añoranza cubana, democracia auténtica ya saben al lado del mojito y la prostituta , seguramente la de IU.

lunes, febrero 12, 2007

EXTENDIENDO LA CULTURA: OTRA CONFERENCIA

Voy a dar otra conferencia sobre la Globalización y la pobreza.
Creo que me darán unos 120€, libres de impuestos. He preguntado que si al poner cara triste al hablar de los pobres me pagarían más. Han dicho que no.
He preguntado que si pongo cara reivindicativa, quizás… Han dicho que tampoco.
¿Y con camiseta del Che?... No hay nada que hacer.
¿Cuánto vale una vida humana? Depende de las fluctuaciones del mercado. Ahora está a la baja. Igual en un año o dos amortizo el sufrimiento.
Todo por una buena causa. Ley de la oferta y la demanda.

jueves, febrero 08, 2007

LOS PARAÍSOS ARTIFICIALES

Recientemente, el autoproclamado izquierdista (aparte de feminista, ecologista y socialista) , y no sé si a su vez autoproclamado antisistema -uy qué miedo- Joan Saura, a la sazón consejero de interior del gobierno catalán, ha señalado su postura favorable a legalizar las drogas. Dicha postura, aparece en su discurso como una forma de acabar con el tráfico de estupefacientes. Imaginamos que en una semana aparecerá de nuevo en la televisión catalana para pedir la legalización de tener pistolas con la finalidad, a su vez loable, de acabar con el tráfico de armas.
Sin embargo, ya lo sabemos, eso no lo hará porque entonces la autoproclamada izquierda se escandalizaría. Sin embargo, el argumento es similar tal y como lo presentó Saura: si se acaba con el tráfico de drogas legalizándolas, se acabaría con el de armas legalizándolas. Pero ahí no entrarán.
¿Y por qué?
Pues sencillo, porque la autoproclamada izquierda siempre ha mirado con complicidad no exenta de simpatía la droga: al fin y al cabo las sustancias estupefacientes, el pelo largo y a poder ser sucio, la cópula desenfrenada y el diábolo son elementos característicos, junto a las camisetas del Che, de su necesaria uniformización: como en cualquier ejército, como en cualquier movimiento totalitario.
Marx definió la ideología, el conjunto de creencias sociales básicas, como falsa conciencia. Pues ideología sigue siendo hoy falsa conciencia. Esta falsa conciencia no es sino la creencia de que el mundo y la realidad son de un modo distinto a como verdaderamente son. Así, a través de la ideología, el individuo se siente satisfecho con el mundo que le rodea y surge de esta forma una identificación total y absoluta con la realidad establecida. La consecuencia lógica de todo el proceso ideológico concluye así en la identidad entre el sujeto, la persona, y el mundo: un cierta felicidad. Y esta identidad no sólo no tiene que ser plena y absoluta, estar de acuerdo con todo, sino que incluso puede ser aparentemente crítica: no estar de acuerdo con nada o casi nada pero, sin embargo, sentirse a gusto, especialmente con uno mismo, estando en desacuerdo. Una cierta felicidad: el gusto de la discrepancia en cuanto a que uno mismo se reconoce por encima de lo que hay, más listo de lo que existe y por encima de ello.
La autoproclamada izquierda ha mirado siempre con cierta condescendencia el tema de la droga (tal vez por sus orígenes pequeñoburgueses: el comercio, aunque pequeño, tira mucho). Se mantenía la tesis de que estas sustancias permitían llegar a estados alternativos de conciencia -por cierto, la imbecilidad también lo es- y permitían al individuo relajarse y ser auténtico, es decir: ser un simple, ante las imposiciones sociales. Sin embargo, las drogas no son sino pura, y dura, ideología: la sustancia de la reconciliación con la realidad. Su única finalidad no es sino la eliminación de la conciencia racional y con ella del pensamiento. Y, precisamente, esta conciencia racional, y su producto el pensamiento, es la única capaz de mantener la crítica frente a lo real. La conciencia racional es lo otro frente al mundo real, aquello que nos permite separarnos de los hechos en cuanto tales y juzgarlos de acuerdo a algo distinto a ellos mismos: el pensamiento racional. Así, la eliminación de esta racionalidad por las drogas no es una labor progresista sino precisamente conservadora: se trata de mantener el mundo tal cual es pues frente a él nada, ya ni la razón, se le opone. La conciencia adormilada por el consumo de drogas, y convertida en estúpida por tanto, no busca enfrentarse al mundo sino encontrar en sus propias estructuras químicas alteradas la felicidad que no encuentra fuera. Así, alejada de lo real, como en la buena ideología, la conciencia drogada busca la identidad con su propia alucinación que no transforma nada sino que elabora el mundo como fantasía y alucinación, viaje, personal. La risa tonta frente al dolor real.
La droga es políticamente conservadora. Su única finalidad, desde el famoso canuto a las drogas más contundente como la cocaína, el LSD o el éxtasis, no es sino adormecer a los individuos frente a la realidad de un mundo sin corazón. Adornadas con el disfraz de lo auténticamente progre -por cierto, va a haber que iniciar un debate sobre lo que es ser progresista ahora que tanta barbarie aparenta serlo- las drogas no producen sino la reconciliación absoluta con el mundo que permite al individuo, incluso, sentirse desagraciado como mera pose para ver si así copula o, al menos, consigue meter mano. La invención de una felicidad producida por las sustancias químicas no escapa del círculo de la dominación.
Frente a esto, para la emancipación es necesaria la idea de la desreconciliación que, negándose a identificarse con la realidad y con uno mismo y enfrentándose al sueño atontado del “qué a gusto estoy”, presente la conciencia racional crítica como la auténticamente progresista. La única esperanza es, así, atreverse a vivir en, y con, la conciencia desgraciada no como pose individual ante el mundo sino como inicio objetivo para una transformación de éste. Tal vez haya llegado el momento de decir que la infelicidad objetiva, lúcida y vivida como tal, la profunda infelicidad, es la única esperaza de la emancipación.

lunes, febrero 05, 2007

PUES VAMOS A LA MEMORIA HISTÓRICA

No olvidar algo: este individuo ha matado a veinticinco personas. O sea, es un asesino.
Recordarlo es, realmente, la memoria histórica.

domingo, febrero 04, 2007

SERGIO RAMOS Y LA CULPA

Es una historia hermosa, pero no la sé completa. La he visto en documentales y estoy seguro de que alguno de nuestros escasos lectores la conocerá y podrá, si tiene tiempo, explicárnosla con detalle. Un oficial americano libera un campo de exterminio nazi y obliga a los habitantes del pueblo alemán cercano -ellos aseguran no saber nada, no haber notado nada, mirar a otro lado cuando venían los trenes cargados de judíos- a ir al campo a recoger los cadáveres, a ver la cara de los supervivientes. Eisenhower da su visto bueno (tan poco dialogante, con tan poco talante). No fueron cómplices.

En la liga italiana han matado a un policía. Hay un artículo de Passolini, uno de los directores más interesantes del cine mundial pero con mala prensa por no ser ortodoxo, que en las revueltas del año 68 recordaba a los estudiantes burgueses que los policías eran proletarios, obreros. Tenía razón. Ahora hay otro muerto por un grupo de asesinos, muchos jugadores les llaman hinchas y cuando meten un gol se van a su fondo a celebrarlo. Se discute si se debe parar la liga. Que yo sepa, ningún jugador, tan proclives a hablar mal de los árbitros, ha hablado. Ahora calladitos pero con sueldos millonarios.

Vengo del Bernabéu. Acabo de ver perder al Madrid con el Levante. Llevo 30 años de socio: he visto fútbol. Y no sólo del Madrid, sino también de otros equipos: el Barça, siempre ha venido a jugar y no a encerrarse, gracias; el Atleti, recuerdo un memorable 0-4, creo, con Futre; el Milan, aquel 5-0 en San Siro,… Y mucho más. Hoy he visto como un equipo menor pero orgulloso ha ganado a nuestras estrellitas hipervaloradas (por cierto, el único que ha hecho algo ha sido Raúl). Y al final del partido he visto algo alucinante.

Sergio Ramos es joven. Un futbolista prometedor en sus limitaciones, que son muchas. Y un chico no muy inteligente. Hoy hemos sacado pañuelos blancos en el estadio y el niñato de Ramos se ha debido enfadar: el pobre. Gana más que yo porque mi trabajo sólo consiste en tener en mis manos el futuro de, cada año, unas doscientas personas y el le pega patadas a un balón: ley de la oferta y la demanda. Capitalismo, lo sé. Y hoy, al acabar el partido, el niñato de Ramos, pelitos al viento tras ser incapaz de ganarle al prestigioso y potente Levante, se ha ido al fondo de los estúpidos Ultras Sur, ¿siguen subvencionados?, y les ha aplaudido: ellos no habían sacado pañuelos.

Tal vez llegue un día, ya ha sido igual, en que los Ultra Sur maten a alguien. Y Sergio Ramos, pelitos al viento, dirá que él no sabía nada. Y no habrá un oficial americano -ya no existe aquel país, aquella idea- que se imponga en nombre de algo que, seguramente, Sergio Ramos nunca habrá oído a pesar de tener dinero para haberlo escuchado, leído o estudiado: la libertad. Son tiempos distintos. Y ni tan siquiera Sergio Ramos pedirá perdón. Pero quizás este artículo le llegue de algún modo y consigamos algo positivo: que Sergio Ramos piense. Es joven, merece la pena intentarlo.

miércoles, enero 31, 2007

EL VALOR DE LAS PALABRAS

La negativa a que las palabras tengan un valor propio es un principio básico de la publicidad. Se trata de que los conceptos no signifiquen nada más allá de lo concedido socialmente para evitar que el espectador piense. Es sencillo convertir las palabras no en elementos de pensamiento crítico sino en ritual: las palabras significan así lo que autoafirma la propia ideología. Y ese aire en el cual las palabras, y con ellas el discurso, desaparecen como elemento de razonamiento y solo se transforman en un elemento autoidentificativo es frecuente en la política. Pero unas veces se va más lejos de otras. Ya hemos citado aquí ese aire que va adquiriendo IU en este totalitario proceder (ecologistas, socialistas, feministas cual una, grande y libre) pero hoy únicamente, cuando ya ese únicamente ha perdido todo sentido porque el escándalo nada implica, vamos a citar, sin más comentarios, las palabras de Miguel Sebastián, candidato del PSOE a la alcaldía de Madrid. Ha dicho, textual, sentirse comprometido con valores progresistas, socialistas y liberales (El País, 23 de enero 2007). No está mal. Lástima que los valores socialistas y liberales sean tan contrarios en su contenido. Pero para que te voten, repetimos, no está mal. Aunque se echa de menos, es una modesta proposición, decir que si se gana se formará un gobierno madrileñista y de izquierdas. Sería ya, en cualquier medida, el colmo del progresismo, liberalismo y socialismo. Y juntándolo en un lema con la palabra izquierda quedará, indudablemente, precioso.

lunes, enero 29, 2007

JUSTICIA, PIEDAD Y EL ASESINO DE JUANA CHAOS

El tema del asesino, no sé si de masas pero sí de grupo, veinticinco en total, De Juana Chaos, ha removido la conciencia de la autoproclamada izquierda. Eso es bonito. A su vez, ha llevado a la derecha a las cotas máximas de pensamiento ilustrado mientras exigían justicia sin fin aunque cayera el cielo. Eso es hermoso. Lastima que en otras circunstancias, ya ha ocurrido, ambos sectores cambiarían hábilmente los papeles y fuera a derecha la que exigiera piedad y la autoproclamada izquierda la que exigiera justicia, aunque cayera el cielo. Así, surge la doble moral: la justicia o la piedad dependen del individuo y la circunstancia (cuando interesan para el discurso electoralista). La autoproclamada izquierda y la real derecha, tan iguales, utilizan los términos de acuerdo a sus intereses. Ahora, cuando al PSOE le interesa estar a buenas con los cómplices de ETA (eso que en los medios autodenominados progresistas se llama izquierda abertzale y ahora, ¿curioso, no?, también para Garzón) con el fin de ganar las elecciones surge la piedad, tan cristiana, hacia el asesino De Juana; y, ahora que al PP le interesa para ganar las elecciones estar por la justicia, surge el día más feliz para Rajoy.
Sin embargo, este artículo no pretende analizar eso, ya analizado en la serie anterior, sino ir, pedantemente y haciendo caso a ese olvidado pensador que se llamó Marx, a la raíz del problema entre la Justicia y la Piedad. Diciéndolo sin ambages responder a la cuestión de si es preferible la justicia o la piedad para luego entrar, en concreto, sobre el tema del asesino De Juana.
El cine clásico americano ha sido sin duda el mayor movimiento artístico del siglo XX. Y dentro de él uno siente cierta inclinación por las películas del oeste, eso que ahora se llama western. Uno se crió, antes de conocer a Kant y a Marx, viendo películas de vaqueros. Y en ellas, siendo niño, uno nunca entendía algo: la tristeza profunda, no de pose, de los protagonistas. ¿Por qué, si eran los héroes y los buenos, eran tristes? Veía, y sigo viendo, repetidas veces Raíces Profundas, Duelo de titanes, Río Bravo, El forastero, Duelo en la alta sierra, Sin perdón y tantas otras. Veía siempre, y sigo viendo, las obras maestras, una tras otra, del que sin duda es el mayor artista del siglo XX: John Ford. Y no entendía la tristeza: ¿por qué era triste ser el bueno? ¿Por qué al matar al malo no lo celebraban? ¿No deberían gritar de júbilo? Luego, al crecer y, también, al estudiar Filosofía, aunque no por una facultad ridícula y unos profesores en su mayoría, aunque no todos, despreocupados, comencé a comprender: la justicia y la felicidad no son correlativos. El bien y la felicidad, el deber ser y el ser, no caminan juntos.
Precisamente, la disociación entre el bien y la felicidad es la clave de este asunto: bien y felicidad son aún irreconciliables. Por eso, justicia y piedad no pueden darse al unísono. La justicia implica el anhelo de bien y la piedad implica ese bien ya existente para ser verdadera. La justicia es el intento de crear el bien, ahora lo veremos, mientras que en la piedad una de las partes, la piadosa, proyecta sobre el otro su sensibilidad desde un bien ya existente.
Pero hagamos algo de historia, breve, sobre el término piedad y el término justicia. El término justicia aparece al principio con la idea de restitución del orden. Se trataría de un hecho mítico: hay un orden justo previo a las acciones y el injusto es aquel que rompe con dicho orden. Es la hybris griega: el culpable, consciente o no, debe pagar. Es igual que la ley mosaica: el orden previo está por encima de las acciones humanas pues ese orden previo ha sido dado por la grandeza de Dios. Así, la piedad no cabe porque frente al individuo insignificante está el cosmos o la creación obra de los dioses. La irrupción de la piedad sin embargo, que ya se encuentra en el mundo griego en Antígona o en Eurípides por ejemplo, cobra primer plano con el cristianismo. El discurso de Jesús, el discurso del Evangelio es en este momento, cuado se escribió, claramente progresista. La piedad aparece porque el individuo es importante y se le puede, y debe, perdonar: así, en San Juan se nos recuerda que si Moisés trajo la Ley Jesús trajo la gracia. Y algo de eso, mucho, hay en la historia del intento de lapidación de la mujer adúltera. Pero esa piedad se basa, en realidad, en lo mismo que la idea anterior de justicia: un orden previo, un dios o dioses omnipotente, que ahora perdonan a los rebeldes a su orden porque dicho orden es inamovible. Diosa perdona porque es superior.
Hay una frase terrible en Hamlet, siglo XVII, cuando ya conociendo el asesinato de su padre, al final del acto I, comenta que él ha nacido para hacer el orden. Ese es el aldabonazo, en cuanto a forma literaria, de una nueva era. El orden ya no es previo a los actores, un a priori, sino algo por hacer donde, por ejemplo, D. Quijote sucumbirá. Así, la piedad se transforma. Ya no es una piedad universal, no separéis vosotros el grano de la paja, aconsejaba el evangelio, pues ya lo hará Dios, sino una piedad tamizada por la justicia: hay que crear un orden justo y esa es la máxima piedad. Crear, como el Satán de Milton, un cielo en el infierno. Así, a diferencia de lo antiguo cuya labor era la preservación del orden, se establece una tarea: construir el nuevo orden. Y en ella, la justicia ya no puede ser una mirada al equilibrio anterior, inexistente o incluso injusto, sino al futuro. Y la idea de piedad cambia pues ya no existe un dios todopoderoso que luego, en otro mundo, separará el grano de la paja. Por eso, la democracia se construye sobre las ideas, claro y fundamentalmente, pero también, de forma triste, sobre la cabeza de Luis XVI y, ahora que hay película, María Antonieta. Un antiguo hubiera exigido piedad, un moderno comprende que la piedad implica la tarea con tristeza y culpa. Sin un dios que al final haga justicia, la propia justicia es prioritaria.
Así, en la Modernidad la justicia es necesariamente primera sobre la piedad. Y lo es, porque la justicia está aún por construir frente a la idea vieja de que la injusticia es la ruptura del orden. Para el moderno la injusticia es la regla y por ello a piedad ya no cabe de la misma manera que para el antiguo: la piedad es ahora la tristeza al cumplir la tarea. Pero cumplirla. Por eso, los héroes del oeste son tristes ya que deben cumplir su deber pero al tiempo saben que para hacerlo deben no ser buenos absolutos. Y no gozar del propio mundo justo creado por ellos.
Y tras este rollo alguien dirá, ¿Y todo esto con el etarra De Juana? Pues ahora ya, sentadas las bases, es más sencillo. El orden democrático no es un apriori, algo inamovible, sino algo sujeto a una permanente construcción. Por ello, la justicia debe prevalecer sobre la piedad. Pero incluso esa piedad no lo es hacia el asesino De Juana, a quien preferimos, ¡oh, horror!, muerto que vivo, sino hacia nosotros mismos por tener que preferir a De Juana muerto en la cárcel a vivo en casita. No se trata pues de un día alegre, como ha señalado la derecha, sino de otra acción triste. Anteponer la justicia a la piedad es así un deber triste pero como deber hay que cumplirlo. Defendemos la preeminencia de la justicia sobre la piedad porque creemos que se debe construir un mundo nuevo. Y por ello creemos que hay una violencia legítima que no está exenta, sino al contario, de tristeza. A De Juana Chaos le estamos aplicando esa violencia. Y si bien no sentimos el júbilo de hacerlo sí mantenemos nuestro deber. Somos conscientes de que el problema será decidir qué violencia es legítima, lo cual ya nos separa de nuestros enemigos que vive en el dogmatismo, pero también lo somos de que ante sus enemigos, y ETA lo es, la democracia tiene no solo el derecho sino el deber de actuar de la manera más adecuada. Y la justicia, frente a la piedad de los santos, es una de ellas. El deber no da la felicidad, decía Kant, pero nos hace dignos de ella. Y tal vez haya algo más humano en esa dignidad que nos hace infelices que en la risa de la hiena mientas se alimenta de despojos.

martes, enero 23, 2007

LA PREGUNTA DE LA SEMANA/17

Volvemos al ataque y, antes de nada, dar las gracias a la gente que contesta. Veamos, estaba yo esta mañana leyendo un libro, Los diez dedos de Galileo de Peter Atkins, en editorial Espasa, y al hilo de sus reflexiones me surgió, tal vez debido a una mala comprensión, la siguiente pregunta. Si la Entropía es una tendencia al desorden de los sistemas , según la segunda ley de la termodinámica, ¿cómo es posible que se creará el universo a partir del Big Bang? Porque lo normal hubiera sido, imagino, que hubiera surgido el caos y no el cosmos.
Como siempre, gracias.