.
"Ilustración es la salida del hombre de su culpable minoría de edad."
lunes, marzo 23, 2020
EXPLICANDO LA FILOSOFÍA: MARX/5. LA REVOLUCIÓN
No podían más con la emoción, ¿eh? Qué va a pasar, qué va a pasar. Pues esto
Entonen conmigo: "La tierraaaaa será un paríiiiiiiiíso, patria de la humanidad"
domingo, marzo 22, 2020
EXPLICANDO LA FILOSOFÍA: MARX/4. EL CAPITALISMO
Y aquí de nuevo. Cada vez se complica más la trama. Pero por fin sabrán qué es la alienación en el trabajo, algo que esperaban desde niños.
A disfrutar.
jueves, marzo 19, 2020
miércoles, marzo 18, 2020
EXPLICANDO LA FILOSOFÍA: MARX/2. EL MATERIALISMO HISTÓRICO
Que se están aburriendo y aquí llego yo. Sigan aprendiendo de Marx.
Ahora...
EL MATERIALISMO HISTÓRICO
Ahora...
EL MATERIALISMO HISTÓRICO
No se quejen. Mejor que el Netflix y gratis.
domingo, marzo 15, 2020
EXPLICANDO LA FILOSOFÍA: MARX/1. LA PRAXIS
Pues que me voy a hacer, ya seguro, youtuber. Y ya sé que mi belleza ayuda a verlo, pero lo fundamental, no me sean materialistas, es la explicación.
domingo, marzo 08, 2020
Y AHORA EN RADIOCASARES CON RADIOSOFÍA/13: FAKE NEWS
Ustedes disculpen, pero entre el lío y la siesta no puedo más. Pues eso, que aquí hablando de las noticias falsas (o fake news para el sector bilingüe).
miércoles, febrero 12, 2020
Y AHORA EN RADIOCASARES CON RADIOSOFÍA/11: LA MUERTE
No se lo diga a nadie, pero nos vamos a morir (aunque hay una medusa que...).
Aquí se lo cuento y reflexionamos sobre ello en #RadioCasares
#LaMuerte, pero sin cursiladas.
#RadioSofia
#EPMesaLaVozIlustrada
Aquí se lo cuento y reflexionamos sobre ello en #RadioCasares
#LaMuerte, pero sin cursiladas.
#RadioSofia
#EPMesaLaVozIlustrada
domingo, febrero 02, 2020
Y AHORA EN RADIOCASARES CON RADIOSOFÍA/10: EL PIN PARENTAL
Pues de nuevo. Y ahora, tienen abajo un artículo sobre el mismo tema, hablando de la censura y el intento de acabar con el derecho a la educación.
Como siempre en nuestra sección RadioSofía, de RadioCasares.
#EPMesaLaVozIlustrada
Como siempre en nuestra sección RadioSofía, de RadioCasares.
#EPMesaLaVozIlustrada
lunes, enero 27, 2020
EL (autoproclamado) PIN PARENTAL: PAPI Y MAMI NO QUIEREN QUE PIENSE
Imaginen la escena. Un profesor de
universidad va a dar una charla sobre su último libro y un grupo de autoproclamadas
feministas histéricas le impiden hablar al público que ha ido allí a
escucharle.
Imaginen la escena. En un aula se va a
hablar sobre la diversidad sexual, la homosexualidad o la heterosexualidad y un
grupo de progenitores, lo de autoproclamados vamos a dejarlo para su vida
privada, histéricos impiden a sus hijos estar presentes.
Probablemente, si usted va de progre le
parezca bien lo primero y mal lo segundo. Probablemente, si usted va de persona
familiar con sentido común, de derechas de toda la vida vaya, le parezca mal lo
primero pero un derecho lo segundo.
Pero si usted es una persona que cree que
debemos pensar críticamente le parecerán mal las dos.
El pin parental, en realidad censura
parental de Vox-PP-Ciudadanos, no es un arma para enfrentarse al
adoctrinamiento sino que es el puro adoctrinamiento pues busca impedir conocer
algo. Y con ello impide pensar sobre eso mismo y tomar una opinión
fundamentada. Es decir, no se trata de una medida educativa sino que pretende evitar
la educación. Por eso, el autodenominado pin parental va en contra del derecho
del niño, pues le impide formarse una opinión propia y, con ello, a ser
educado.
Expliquemos. La educación no es neutral
sino que se basa en un modelo determinado de ser humano. En el caso de la
educación en democracia este modelo es, o debe serlo, la Ilustración, donde el
conocimiento es indispensable para el pensamiento autónomo y crítico. La
educación, y así lo afirma por ejemplo la constitución en su artículo 27, por
tanto no es neutral y aséptica sino que parte de una concepción previa
combativa: La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la
personalidad humana. De este modo, la educación fija un ideal que se basa en el
pleno desarrollo, y no en un desarrollo parcial o limitado por censuras. Y la
censura es aquí un aspecto fundamental. El veto o la censura parental a
determinadas actividades es la negación en sí misma de ese pleno desarrollo, pues
su objetivo es que el sujeto vea restringido su conocimiento.
Pero, alguien podría argüir la
legitimidad de dicha restricción pues se trata de sujetos menores de edad y
bajo tutela, que por ejemplo tienen restringido igualmente otras actividades.
Resulta claro que los menores no son
sujetos de pleno derecho y, por tanto, deben ser tutelados. Esto implica,
frente a los adultos, que se les puede, y debe, restringir el acceso a ciertos
contenidos inadecuados para su edad. No se trata sólo –nota: rebeldía frente a
la RAE- del alcohol, el porno o el juego, que no se pueden concebir como
contenidos educativos, sino también, como hacen los programas escolares,
incluso de contenidos excelsos culturales: la infancia debe leer cuentos y no
Dante. Así pues, parece claro que se pueden restringir contenidos a los menores
también por motivos formativos. Sin embargo, estas restricciones no se hacen
por censura ni eliminación de contenidos, es decir: por pensar que dichos
contenidos deban ser ocultados por su maldad intrínseca otorgándose así el
estado una capacidad censora, sino por motivos cronológicos: los niños no
pueden todavía entender a Dante o al porno. Por tanto, la restricción se hace
porque el sujeto al que se le aplica no puede todavía comprender el objeto
restringido y, de hecho, todo el proceso educativo debe ser para que llegue a
comprenderlo y se forme su opinión propia sobre el tema.
Por ello, por este ser para la plenitud,
la tutela no es propiedad de los padres sobre los hijos. La propiedad se define
como la posesión de un objeto. Sin embargo, los seres humanos no deben ser
propiedad de nadie. Los niños, aunque no lo parezca a primera vista ni a segunda,
son seres humanos y por consiguiente no pueden ser propiedad de sus padres y,
también importante, tampoco del estado. Los padres tienen la tutela en el
sentido de que son responsables de poner las condiciones para que los niños
puedan desarrollarse plenamente. Y desarrollarse plenamente no puede implicar
la censura con la finalidad de que no puedan escuchar otras opiniones distintas
a las de su familia, pues eso negaría la plenitud del desarrollo,
convirtiéndolo en parcialidad. La tutela así es mucho más que la propiedad: la
propiedad no implica deberes de humanización, la tutela sí. Y por eso ser
padres es más, mucho más, que ser propietarios.
Y ahora está el estado. Del mismo modo
que la familia no puede impedir que el niño escuche otras opiniones ajenas a
las suyas, el estado no puede imponer opiniones ni censurarlas. Por ello, en
primer lugar, no debe haber materias que carezcan de un contenido académico y se centren en contenidos ideológicos como
fue, en parte, Educación para la ciudadanía, y por lo que ya estuvimos en contra. El estado tiene la obligación de
formar a los ciudadanos, no de adoctrinarles, para alcanzar la plenitud anteriormente descrita.
Por ello, las materias que carecen de contenido académico no deben existir ni
plantearse.
Pero, ¿entonces la educación reglada se debe
limitar a aspectos académicos? Por supuesto, sería ingenuo pretenderlo así,
pues esa plenitud de la que se habla si bien debe basarse en el conocimiento no
puede limitarse a él. Por eso, la enseñanza pública sí puede educar en valores
y no es neutral en los mismos. Y como consecuencia, las charlas que se realizan
en el centro, fuera del contenido académico, deben tener esta consideración ¿Y
cuál es el límite ideológico de estas charlas? Pues depende. Cuando su
contenido es formativo, es decir buscan desarrollar ciertos valores, estos
deberán ceñirse al consenso constitucional: por eso las charlas sobre igualdad
y diversidad sexual cumplen ese cometido y ante ellas no cabe la censura previa.
Cuando las charlas tienen un contenido informativo, por ejemplo yo podría
invitar a alguien de Vox o Podemos para que explicara su idea de España o hacer
un debate o invitar a determinado pensador, entonces su función es presentar
distintas opciones de pensamiento y se presentarán en el sentido de dicha
realidad: no como un discurso verdadero, como hacemos cuando explicamos matemáticas
o física o una materia académica, sino como una opinión para reflexionar y que
con diferentes opiniones el alumno vaya formando su pensamiento propio. Y los
padres no podrán prohibirlo pues hacerlo sería cercenar, por evitarles conocer
otras teorías, la plenitud del proceso educativo.
Pero, este artículo no podía acabar sin
decir algo más –nota: lo sé, soy muy pesado-
Sin duda alguna, hay infinidad de problemas educativos más importantes
que este ¿Cuál es entonces la finalidad política de toda esta polémica? Resumo:
pura basura propagandística.
A Vox le interesa estar permanentemente
en el candelero con cuestiones de política ideológica y no hablar de economía
para ocultar sus ideas neoliberales extremas. Y, del mismo modo, esto le viene
muy bien a PSOE y Podemos y su autoproclamado gobierno de progreso. En vez de
tener que dar la cara sobre sus políticas contrarias al profesorado, aquí
seguimos con 20 horas y con 35 alumnos en clase, el autoproclamado gobierno de
progreso está encantado de meterse en batallitas ideológicas donde sabe, y este
artículo es un ejemplo, que contará con diversos apoyos. Todo, pura ideología
para ocultar lo fundamental.
Y ya terminamos –nota: ¡¡¡Gracias a
Dios!!!-. Usted puede formar de un piquete autoproclamado progresista para
impedir hablar a alguien. Usted puede firmar un papel para impedir que sus
hijos escuchen a alguien. Usted, pretende limitar el conocimiento en ambos
casos y, por ello, usted en ambos casos es un reaccionario. Agradezca que
exista la educación pública y su profesorado para que su pobre descendencia no
sea como usted.
domingo, enero 26, 2020
Y AHORA EN RADIOCASARES CON RADIOSOFÍA/9: EL PROGRESO
Otra vez estamos aquí. Y ahora, asómbrense, hablando del progreso ¿Existe realmente el progreso? ¿Va a mejor el mundo?
Ya pueden escucharnos, porque este programa no sería posible sin Camino Domínguez y su equipo de Radio Casares.
Ya pueden escucharnos, porque este programa no sería posible sin Camino Domínguez y su equipo de Radio Casares.
miércoles, enero 15, 2020
Y AHORA EN RADIOCASARES CON RADIOSOFÍA/9: FALACIAS Y ARGUMENTOS EN EL DEBATE DE INVESTIDURA
Y otra vez filosofando, es un decir, sobre la plena actualidad. Analizando el nivel de argumentación y la existencia de falacias en el reciente debate de investidura.
martes, enero 07, 2020
Y AHORA EN RADIOCASARES CON RADIOSOFÍA/8: ¿EXISTE UNA SEXUALIDAD NATURAL?
Y ya ven que esto es un no parar. Aquí, explicando si hay o no una sexualidad más normal que otra. Y va a ser que no.
miércoles, enero 01, 2020
martes, diciembre 31, 2019
FELIZ 2020: 12 CAMPANADAS CON FILOSOFÍA
12 campanadas para 2020.
12 campanadas por la Filosofía.
Hemos luchado y seguiremos haciéndolo.
Firma y difunde: #SalvemosLaFilosofía
viernes, diciembre 27, 2019
CLASE TRABAJADORA, CLASE MEDIA Y DISCURSO DE IZQUIERDAS/y 4: CONCLUSIONES
Llevamos tres artículos
indudablemente fascinantes y por los que me paran por la calle
para pedirme más, pero ha llegado el momento de concluir. Y ahora sí viene, por
fin, saber si apoyar a la clase trabajadora o a la media concluye en una
política más o menos progresista. Y para esto, tal vez lo mejor sea analizarlo
de acuerdo a esos principios mismos que hemos señalado como los elementos
fundamentales del ideal de progreso: igualdad socioeconómica; igualdad
cultural; y, por último, igualdad política.
Comencemos por la igualdad socioeconómica. Esta, se puede
dividir en tres objetivos: el primero, una igualdad lo mayor posible con el
grupo social antagónico que controla el sistema de contratación; la segunda, es
una garantía de que si se sale de dicho sistema de contratación, te quedas en
paro y por tanto fuera del mercado laboral, se podrá seguir existiendo en unas
condiciones dignas gracias a un sistema de protección; y, la tercera, y
derivada de la anterior, un sistema impositivo que permita la existencia de ese
sistema de protección.
Efectivamente, como ya hemos señalado, la clase trabajadora
necesita, además de mejorar permanentemente a su favor las condiciones del
mercado laboral, generar un modelo social de prestaciones sociales, pues su
destino siempre puede ser la precarización. Por ello, como decíamos, el interés
de la clase trabajadora es buscar paliar esa desigualdad socioeconómica de todas
las maneras posibles pues comprende que con el trabajo no podrá llegar muy
allá. Y así, socioeconómicamente, la clase trabajadora tendrá un interés en
generar unas relaciones laborales beneficiosas y generar, a su vez, una red de
servicios públicos que busque reducir la desigualdad. Y para esto necesitará
una política fiscal progresiva que garantizará dos cosas: la primera, que quién
más tiene más pague, lo que servirá para disminuir la brecha de desigualdad; la
segunda, que dichos impuestos financien unos servicios públicos sociales que
permitan acceder a las prestaciones independientemente del nivel de renta.
Así pues, el interés de la clase trabajadora es aumentar la
igualdad socioeconómica mientras que el de la clase media, como tal, sería el
contrario: mantenerla para no verse alcanzado por la clase baja y mantener así
su supuesto privilegio. Es decir, el interés es antagónico pues la clase media
se define por estar por encima de la clase baja y no puede tener como interés
una igualación social, mientras que la clase trabajadora, que también puede ser
por su renta media, se define por necesitar un sistema de garantías en su
relación social que impliquen siempre y necesariamente disminuir la desigualdad.
Pero, ¿qué pasa con la igualdad cultural y política?
La igualdad cultural implica la capacidad de llegar a la más
alta titulación académica que sería la universidad. Frente a este ideal, surge
la real desigualdad cultural, que no es resultado del azar sino algo que tiene un
origen socioeconómico. Así, la formación de los progenitores y su situación
socioeconómica marcan la situación cultural y académica de los hijos. Esta, a
su vez, marca, y es marcada, por la propia situación del nivel de estudios,
pues un amplio marco cultural facilita obtener mejores resultados académicos y
al tiempo estos garantizan una mejora del marco cultural. Y, como consecuencia
de lo anterior, esta mejora del nivel de instrucción educativa permite a su vez
una mejora en la posición social y un acceso a mejores puestos de trabajo. Y
aquí entra la cuestión.
La clase trabajadora tiene, en sí misma, un extraordinario
interés en poder mejorar su condición socioeconómica, pero sólo lo podrá hacer,
al menos en el terreno individual y a corto plazo, si mejora su relación
laboral y para ello lo más fácil es subir de puesto de trabajo. Y ahí es donde
entra la importancia de la igualdad cultural.
La clase media entiende la cultura como ocio y diferenciación
social. Como ocio, pues su renta puede provenir de cualquier otra condición que
no precisa de determinado nivel de estudios y por tanto no ve en ella
necesariamente y como tal grupo social una posibilidad de ascenso. Pero además,
la clase media concebirá la cultura como no solo un elemento de ocio sino
también, de nuevo, discriminador. Como hemos visto, la clase media,
objetivamente y para mantener su posición diferenciadora frente a la clase baja,
que es una de sus necesidades sociopolíticas, buscará siempre diferenciarse y
entenderá por tanto la cultura y la educación, tal y como también hace la clase
alta, como otro elemento que sirva a su propósito. Y de ahí, en el ámbito
educativo, el éxito de la concertada y el bilingüismo, que triunfan por su
carácter discriminatorio hacia la clase baja, y en lo cultural el éxito de una
determinada culturilla presuntamente profunda (por ejemplo, el dominio de
idiomas como panacea cultural, el cine de autor o las películas con mensaje
filosófico). La idea siempre será, tanto en el campo educativo como cultural, la
de generar y mantener un principio diferenciador de clase: la clase media no se
mezcla.
Frente a eso, la clase trabajadora será partidaria de la mayor
igualdad cultural y educativa posible. Educativa para que sus hijos puedan
competir por los puestos ejecutivos más altos al tener, a su vez, un alto nivel
de estudios. Y cultural, porque eso le permitirá acceder a aquellos elementos,
eso es la cultura, que le permitan descifrar mejor su mundo. Es decir, de nuevo
sus intereses son opuestos.
Y por fin, ya acabamos, la igualdad política. La idea de
igualdad política implica que todos los ciudadanos tengan los mismos derechos y
deberes y que a su vez la libertad política sea la máxima tanto en el pensamiento
como en la obra. Para ello, es necesario que las decisiones de gobierno se
tomen desde órganos democráticos, elegidos por todos y no por órganos que o
bien presionen como lobby a los distintos gobiernos, por ejemplo la banca o los
empresarios, o bien resultan ser gobiernos de los propios gobiernos desde
instituciones internacionales no elegidas, como la ya conocida Troika compuesta
por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la Comisión
Europea. Así, estas instituciones de presión, ejercen el control del poder
desde posiciones no democráticas, pervirtiendo el sistema representativo. Y
aquí la clase media y la clase trabajadora sí coinciden en sus intereses porque
por su capacidad numérica estarían ambas interesadas en un gobierno
representativo.
Sin embargo, la clase media no lo estaría tanto en el ámbito de
las defensas de las libertades, pues su interés primordial no es sociopolítico
tanto como meramente económico. Por eso, las dictaduras en Occidente, otra cosa
son las comunistas que se amparan en una clase conformada por los cuadros del partido,
han tenido generalmente a la clase media como aliada. Pues esta teme una
situación tal que dañe su status, miserable por cierto, económico y las haga
depauperar hasta la clase baja. Sin embargo, la clase trabajadora necesita esa
libertad política como condición de posibilidad de su lucha por las mejoras
socioecómicas anteriormente descritas, y por ello su interés político objetivo
es la máxima libertad política posible.
Resumamos. Los intereses divergentes, cuando no antagónicos, de
la clase media y la clase trabajadora, en cuanto tales estructuras de grupos sociales,
son imposibles de conciliar en una política común. Por ello, toda opción debe
tomar partido sobre qué grupo social será aquél al que defienda. Por su
condición que exige más igualdad socioeconómica y más libertad política, la
izquierda debe tener como sujeto prioritario a la clase trabajadora. Y esto
implica, por supuesto, excluir de este protagonismo esencial a la clase media.
Una organización de izquierdas, por tanto, deberá centrar su política en la
defensa de esa clase trabajadora, y no en cualquier otro aspecto de la clase
media o la llamada diversidad. Por supuesto, en este punto, la organización
podrá defender causas variadas, pero
nunca deberá olvidar, como ya ocurre, que la clave fundamental de una política
de izquierdas es la clase trabajadora. Y que esto no se debe a una política
voluntarista sino a las propias condiciones del Capitalismo.
jueves, diciembre 26, 2019
Y AHORA EN RADIOCASARES CON RADIOSOFÍA/7: FILOSOFÍA Y NAVIDAD
¿Les gustan a los filósofos las fiestas? ¿Son gente de familia? Pues de eso y más hablamos en #RadioSofía. ya saben ustedes, en #RadioCasares.
Ah, y otra vez, Feliz Navidad.
Ah, y otra vez, Feliz Navidad.
martes, diciembre 24, 2019
FELIZ NAVIDAD...
Y sí, feliz navidad y no como esos horteras que desean felices fiestas para no decir la palabreja.
En fin, feliz navidad señor Potter.
En fin, feliz navidad señor Potter.
sábado, diciembre 21, 2019
Y AHORA EN RADIOCASARES CON RADIOSOFÍA/6: EL BIEN Y EL MAL
Pues que me pongo profundo y ético y hablamos sobre la Ética y la Filosofía, así con mayúsculas.
Como siempre en #RadioCasares.
Como siempre en #RadioCasares.
viernes, diciembre 06, 2019
Y AHORA EN RADIOCASARES CON RADIOSOFÍA/5: ¿TIENEN DERECHOS LOS ANIMALES?
Y mira que he querido a mi perro, el gran Ethan Edwards, pero la respuesta va a ser que no. Y un interesante debate, por cierto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

