Como siempre en #RadiCasares en #RadioSofía
#EPMesaLaVozIlustrada
"Ilustración es la salida del hombre de su culpable minoría de edad."
Hay algo en que coinciden el gobierno más progresista de la
historia de España y las autonomías más cercanas al pensamiento neoliberal de
la historia de España. Ese algo es curiosamente la idea de que la solución a la
pandemia han sido las clases semipresenciales, añadiendo la transmisión de la
clase por vía telemática a los alumnos que no están presentes en ese momento en
el aula. Consiste en que el profesor da la clase normal, a los alumnos allí
situados físicamente y que son la mitad del grupo, y a través de una cámara se
transmite esa misma clase a los alumnos que en ese momento están en su casa.
Efectivamente, las clases online así realizadas no son más que un paripé educativo cuya finalidad no es que el alumno aprenda o que el profesor pueda desarrollar su tarea docente, sino mantener contentos a los padres y aparentar que se está haciendo algo en el campo de la educación. Y es un paripé porque resulta un imposible pedagógico y un imposible laboral para el profesorado.
Pero, si la educación telemática simultánea con la presencial resulta absolutamente inútil, ¿por qué se está haciendo?
El primer motivo es a corto plazo: para mantener la sobreexplotación horaria y laboral de los padres, que no pueden atender a sus familias en casa y por lo tanto de lo que se trata es de llenar o sustituir la vigilancia familiar de los niños. Es la escuela como aparcamiento. La idea básica así es que mientras los padres han tenido que ir a trabajar, ya saben: o economía o salud, los niños debían estar vigilados de alguna forma y esto es lo que cumplen las clases presenciales como paripé. El viejo y real “Gran Hermano te vigila”.
Por supuesto, del mismo modo
que en Infantil o en Primaria se han reducido los grupos, se podía haber hecho en
Secundaria y en Bachillerato. Y para esto hay espacios de sobra, porque se
podría incluso haber doblado el turno viniendo unos alumnos por la mañana y
otros por la tarde, aumentando la plantilla de profesores, y reduciendo de esta
forma cada una de las ratios de las aulas. Y si esto lo he hecho así no es
porque el Estado no tenga dinero, como demuestra que el Estado gasta el dinero
allí adónde quiere y sin problemas como puedan ser por ejemplo en el rescate
bancario, el rescate de las autopistas de peaje o la operación Castor, sino
porque esto podría presentar un peligroso precedente en relación a la ratio del
alumnado. Y esto se ha visto muy bien con el nuevo anuncio de que las ratios no
se reducen para el próximo curso. Volvemos, pues, a la a-normalidad.
Con Descartes, es que te partes.
Pues aquí los tienen ustedes, para su disfrute.
#EPMesaFilósofoYoutuber
#MIProfesorMiHéroe
DESCARTES/1: EL RACIONALISMO. LA RAZÓN Y EL MÉTODO
DESCARTES/2. LA DUDAD METÓDICA. EL COGITO
DESCARTES/3. LA DEMOSTRACIÓN DE LA EXISTENCIA DE DIOS
DESCARTES/4. LA SUSTANCIA EXTENSA. LAS TRES SUSTANCIAS. LA IDEA DE SUSTANCIA.
DESCARTES/5. DUALISMO: CUERPO Y ALMA. LA ÉTICA PROVISIONAL
Enseñar es un largo proceso donde importan más las actitudes que los contenidos (…) El impulso a la digitalización facilitará el cambio de paradigma educativo, con metodologías más activas y competenciales, y transformando los espacios en hiperaulas interactivas, abiertas y diáfanas.
Isabel Celaá, twitter 1-02-2019 y 23-10-2020.
Un principio de Pedagogía que debería considerarse es el de que no se debe educar a partir del estado presente de la especie humana, sino a partir de la idea de humanidad y su destino (…) con el fin de que un estado más perfecto pueda surgir en el futuro.
Kant, Pedagogía
Artículos que forman esta serie:
LA NUEVA PEDAGOGÍA Y LA CONSTRUCCIÓN DEL NUEVO SUJETO DEL CAPITALISMO/1
LA NUEVA PEDAGOGÍA Y LA CONSTRUCCIÓN DEL NUEVO SUJETO DEL CAPITALISMO/y2
Si a usted le hubieran dicho hace 30 años que poseía una educación enciclopédica sin duda alguna hubiera sonreído lleno de orgullo. Efectivamente, eso significaría que poseía vastos conocimientos y era una persona culta: lo mejor que se podía ser. Y precisamente se consideraba que ese era uno de los fines fundamentales de toda educación. Sin embargo, hoy en día si le hablan de una educación enciclopédica se esconde una crítica, pues se presenta su formación como algo antiguo y trasnochado. ¿Qué ha cambiado entonces? ¿Cómo debe ser la educación?
Lo que pretende este artículo es precisamente explicar por qué en la actualidad las instituciones de poder como los gobiernos, con la ministra Celaá al frente, los pedagogos afines y las grandes corporaciones privadas de educación, y no por casualidad actuando conjuntamente, defienden que la educación no debe ser enciclopédica y basada en la racionalidad, es decir de raíz ilustrada, sino que debe ser competencial, es decir basada en la capacidad de aprender a aprender y en la inteligencia emocional.
Así la tesis principal de este artículo será que la nueva idea de educación, que subyace a todas estas noñerías relacionadas con el auge de las competencias en detrimento de los contenidos, no es sino un proceso de dominación, control y creación del nuevo sujeto del capitalismo. Por ello, lo que vamos a hacer, es en primer lugar, explicar muy brevemente algo que ya hemos tratado en artículos anteriores publicados también aquí, qué es ese Nuevo Capitalismo que se ha impuesto, para luego intentar a su vez explicar cómo esta nueva educación pretende ser una forma ideológica de control social para crear sujetos sumisos y productivos para esta nueva realidad.
El Nuevo Capitalismo es resultado de un proceso de globalización que no atañe solamente al mercado internacional, sino que tiene como fundamento la conversión de cada individuo en mercancía capitalista. Su clave es la conversión de la vida humana en mercancía y esto significa que todos los momentos de esta vida son productivos para el propio capitalismo, ya sea a través de lo laboral, tal y como había sido en todos los sistemas económicos anteriores, o ya en la novedad de la producción de beneficio capitalista en el consumo. Así, el sujeto del Nuevo Capitalismo vive una vida absoluta de explotación en cada instante, pues es explotado tanto en su trabajo como en el resto de su horario diario a través del consumo. La vida humana queda así reducida a producción capitalista en su totalidad.
Y es en este marco de realidad, casi podríamos decir de ontología, donde hay que entender toda esta nueva pedagogía que insiste en la eliminación de los contenidos y pretende la adquisición de las competencias. Efectivamente, esta nueva pedagogía lo que busca es la construcción de un nuevo sujeto. Y para entender esto hay que diferenciar el ideal de sujeto que tenía la Modernidad con el ideal de sujeto que necesariamente debe tener este Nuevo Capitalismo.
En la Modernidad, se proclamó un sujeto fuerte que se enfrentaba al mundo intentando su conquista. Se trataba, por tanto, de un sujeto que no buscaba adaptarse a la realidad sino transformarla permanentemente. Era un sujeto esencialmente transformador y de ahí viene paradójicamente, también pero no solo, la creación del Capitalismo. Así el ejemplo de este sujeto, como muy bien descubrió Marx, era Robinson Crusoe, quien en la isla desierta construía un mundo absolutamente nuevo.
Con el definitivo triunfo del Capitalismo, sin embargo, este sujeto fuerte ha acabado resultando peligroso, pues del mismo modo que había conformado el Capitalismo podría construir su alternativa. Por ello, el sujeto del Nuevo Capitalismo, y de la Posmodernidad, es un sujeto que ya no busca transformar el mundo, pues carece además de una idea de Verdad, sino sólo adaptarse fluyendo en él. Se trata de un sujeto adaptativo a lo real y no transformador. Pues efectivamente, el nuevo sujeto ya no encuentra su sentido en sí mismo, sino que necesita su adecuación a lo externo para seguir sintiéndose realizado. Y esto, en lenguaje normal, quiere decir que el nuevo sujeto del capitalismo tiene que encontrar la realización de su vida en el consumo diario de mercancías para desarrollar su propia personalidad haciendo así, al tiempo, que se incremente el beneficio capitalista. Y así, para que el sistema funcione hay que hacer individuos que busquen adaptarse al mundo y que consuman en busca de una identidad que nunca alcanzarán. Y es esta la clave para entender las nuevas pedagogías y cómo buscan exclusivamente la dominación con la exaltación y desarrollo de esa misma adaptación. Los individuos tienen ahora que aprender a aprender a adaptarse al Nuevo Capitalismo.
De esta forma, el Nuevo Capitalismo requiere un nuevo sujeto dominado. Y ahí nace la nueva pedagogía.
Analicemos, por tanto, ahora los elementos característicos que desde esta innovación educativa permiten la creación de este nuevo sujeto para el Nuevo Capitalismo. Pero, antes hagamos una importantísima aclaración. Aquí no criticamos al profesor particular que decide en sus clases, y en aras de hacerlo mejor, tomar una serie de decisiones metodológicas. Consideramos de hecho que puede darse clase perfectamente trabajando desde distintas perspectivas y no hay necesariamente a priori una forma de dar la clase mejor que otra. Lo que juzgamos aquí es la innovación como modelo de imposición social y político, cuya última finalidad no es más que la creación de ese nuevo sujeto del capitalismo.
Y como esto ya se ha alargado y ustedes (o usted, o tú mamá que eres la única que sigue ahí) ya estarán cansados, seguimos en breve.
2.- La Pública no tiene COPAGO en forma de cuotas. 1.590€/año media en la Concertada.
Hay
sin duda una polémica sobre la vacuna de AstraZeneca. Lo primero de todo es
señalar que dicha polémica no es sobre las vacunas en sí mismas, nadie discute
que son útiles y necesarias, sino solo sobre esta vacuna en concreto. Es decir,
no se trata de algo relacionado con los ignorantes antivacunas, sino de un tema
concreto.
El
problema surge porque el empleo de la vacuna ha coincidido, de forma casual o
causal porque todavía no lo sabemos y así lo ha reconocido la propia Agencia
Europea del Medicamento de la Unión Europea este mismo jueves 18 de marzo al
no poder descartar la relación, con
una serie de casos mortales de trombosis. Por lo tanto, aquí el asunto es
si esta vacuna debería seguir poniéndose o no ante estos casos.
Además,
el problema se pone aún más interesante porque resulta que esta vacuna
particular no es la única posible, sino que hay otras dos vacunas ya aprobadas y
poniéndose sin tantos problemas, y que si no están con mayor disponibilidad es
por la inutilidad de la UE y sus contratos secretos, y otra muy próxima. Por lo
tanto, parece que habiendo más vacunas disponibles, y por un principio
meramente de precaución, se debería parar la administración de la vacuna
sospechosa aun cuando no se pudiera confirmar ni sus sospechas ni su inocencia.
Es decir, no es parar la vacunación sino dejar momentáneamente de poner esta
vacuna.
Sin
embargo, lo curioso del caso es que rápidamente las instituciones gubernamentales
y los conocidos como expertos, dejando de lado este principio de
precaución, se han lanzado a la defensa de esta vacuna en particular. Y la
pregunta es inmediata y doble: primero, ¿tienen razón al hacerlo?; segundo,
¿por qué?
Vamos
a responder.
Lo
primero es que a alguien le puede parecer atrevido que nos metamos en este
tema. Hombre, nos dirán, usted qué sabe de inmunología… Por ello, resulta
pertinente, lo primero de todo, distinguir entre decisión técnica y decisión
política.
La
decisión técnica es una decisión tomada exclusivamente con criterios
científicos concretos sobre un tema y limitada también, por tanto, al estrecho
campo de estos conocimientos. En este caso, la decisión técnica sería cómo
hacer la vacuna, yo no tengo ni idea, y si la vacuna se debe aprobar de acuerdo
a los requisitos fijados por esos mismos técnicos. Sin embargo, la decisión política refiere a la
toma de decisiones qué atañe al ámbito social y, por lo tanto, a lo general y a
la vida de las personas en cuanto a ciudadanos. En este caso, refiere en
concreto a si los casos acaecidos en relación a la vacuna de AstraZeneca,
varios mortales, son o no relevantes a la hora de parar esta vacuna aduciendo
el ya citado principio de precaución. Es decir, la decisión política guarda
relación con aquello que atañe a las personas en cuanto a ciudadanos mientras
que la técnica a una especificidad muy concreta.
Así
pues, cuando los expertos hablan sobre la vacuna de AstraZeneca podrán
hablar efectivamente con más conocimiento, sin duda alguna, de sus aspectos
técnicos, limitados al contenido científico de la ciencia correspondiente, pero
en cuanto a las decisiones políticas sobre la misma vacuna tendrán la misma
fiabilidad a priori y el mismo derecho a opinar que cualquier otro ciudadano. Los
expertos, por tanto, podrán afirmar con pleno conocimiento sobre cómo hacer la
vacuna y si se debe aprobar o no, pero su opinión sobre si es asumible un
riesgo estadístico determinado, es decir: cuántas muertes de ciudadanos son
admisibles en la dispensación de determinada vacuna, tendrán la misma autoridad
intelectual a priori que mi opinión o la de usted. Porque este último tema ya
no lo tratan como expertos en virus o microorganismos, sino que están hablando como
ciudadanos y sobre ciudadanos. Escapa, por consiguiente a su campo de acción
como tales expertos. Y todavía, aunque no duden que saldrá pronto en el mercado
universitario una vez que ya hay chorraditas como experto en ética, no
hay una especialidad en Ciudadanología.
Pero
obsérvese que hemos utilizado la expresión tendrán la misma autoridad
intelectual a priori que mi opinión o la de usted. Efectivamente, no
estamos diciendo que todas las opiniones, en concreto en este caso sobre si se
debería o no de continuar con la vacunación de AstraZeneca, sean igualmente
válidas. Al contrario, decimos que apriori todo ciudadano, al tratar un tema de
ciudadanía y no de especialización, podrá opinar con el mismo derecho previo sobre
dicho tema. Pero una vez afirmado algo, a posteriori, podremos analizar o no su
verdad o razón. O dicho de otro modo, el principio de autoridad no debe ser
aquí admitido pues no hay autoridad previa alguna en cuestiones de ciudadanía,
esto es: política. Todos hablamos, a priori, desde el mismo nivel y luego
nuestras opiniones serán interesantes o idioteces.
De esta manera, por supuesto deberemos conocer
e interesarnos por la opinión de los expertos en su campo de especialización, y
ahí tendrán un principio de autoridad a priori aunque luego pueden lógicamente
equivocarse, pero una vez fuera de él, tendrán la misma autoridad que cualquier
otro ciudadano.
Sin
embargo, y esto es interesante, lo que se está haciendo es crear un clima en el
cual el experto, por el hecho de ser experto, tendrá siempre la razón ante
cualquier tema. Y así el inmunólogo, o todavía más ridículo el experto en bioética
y moral, será quien deba tener la única voz para decidir cuánta proporción
estadística de muertos es admisible o no en este proceso de vacunación. Y esto
es lo interesante del tema. La tendencia a construir la política, es decir: las
cosas que atañen directamente a la ciudadanía, en materia exclusiva de
expertos. Es decir, reutilizar el esquema que ya se usó durante la crisis económica
para recortar derechos sociales, económicos y políticos bajo el amparo de la
opinión experta.
Digamos
ya la tesis. La epidemia de COVID19, como antes ocurrió en la crisis económica,
está siendo aprovechada para crear las condiciones necesarias para la
implantación definitiva del Neoliberalismo como forma de gestión económica del
Capitalismo. Y este tema de la glorificación de los expertos no es ajeno,
aunque por supuesto no sea el único, a esta decisión política. Porque una clave
del Neoliberalismo es acabar con la intervención democrática, es decir:
ciudadana, en el campo económico, y de ahí tanto interés en los expertos. Se
está construyendo así un estado general de opinión donde el experto, acuérdense
de los hombres de negro, deben dirigir la política. Y el siguiente paso será
eliminar ciertas cuestiones políticas, económicas y sociales de la acción de la
política, limitando con ello la democracia, bajo la excusa de que son
cuestiones de expertos. Es, en definitiva, el fin de la democracia.
Pero esto, ya lo analizamos el próximo día.