miércoles, abril 30, 2008

MAÑANA, UNO DE MAYO, NOS VEMOS, ¿A QUÉ SÍ?

Porque usted, lector progresista, es una persona comprometida con su tiempo.
Porque usted, lector progresista, es una persona solidaria, pero que muy solidaria…
Porque usted, en fin lector progresista, lo tiene claro: no a la guerra -¿a qué guarda la chapita?-, sí a la paz -¿a qué tiró la chapita y ahora vocifera contra ANV?-, y también, ¡hombre, también!, se preocupa por la situación laboral de la gente.

Y porque usted, lector progresista, sabe que hay crisis económica y los que lo van a pasar mal son los más débiles. Y se niega a ser catalogado por ello de antipatriota como dice el gobierno del PP -porque eso es típico del PP, ¿no?, y, por lógica, entonces el gobierno será del PP, ¿no?-. Y usted, lector progresista, no apoya al PP, ¿verdad?

En fin, amigo lector, si mañana me levanto a tiempo y con ganas y con nada más que hacer, voy a ir a la manifestación. Y sé que usted estará allí. Porque usted y yo, almas progresistas, somos gente comprometida con nuestro tiempo. Y claro está, de profunda, muy profunda, izquierda.

lunes, abril 28, 2008

GOLPE DE MEMORIA (¿histórica?)

Golpe en la frente uno: ¡anda!, los donuts.
Golpe en la frente dos: ¡anda!, la cartera.
Golpe en la frente tres: ¡anda!, si los de ANV son de ETA

miércoles, abril 23, 2008

Y ALGO TRISTE

Pues que voy yo y me voy a comer con unos compañeros de trabajo. Y salen varios temas y uno es Cuba. Y voy yo y digo que Cuba es una dictadura. ¿Y el bloqueo? Y voy yo y digo que no hay bloqueo que lo que hay es embargo. ¿Y Cuba en comparación con el resto de los países de la zona no es un paraíso? Y sigo y voy yo y digo que Cuba ha vivido subvencionada por la antigua URSS, por el sufrimiento del pueblo soviético.
Y total, que ya nos vamos.
Y yo me voy.

Y tres días después viene un contertulio, por otra parte persona inteligente, y me trae un recorte de periódico donde señala que en un estado de los EEUU van a hacer un sorteo, o algo así, para dar asistencia sanitaria gratuita. Y me dice: toma, tú que defiendes tanto a los americanos…

Y yo que no había defendido para nada la política de EEUU comprendo mi error. Demasiado tibio: no se puede estar contra todo. Y hay que apoyar a algún miserable. Y me prometo ahorrar este verano e irme a Cuba con dólares. Y follarme a un par o dos de cubanas, a ser posible jovencitas.
Y así, solidarizarme con la revolución.
Y así, venir con una camiseta del Che.
Y así, por fin, entrar en el olimpo de la izquierda.
Y así, seguir algo triste como siempre.

lunes, abril 21, 2008

EL SUEÑO DE MR. SCROOGE: EDUCACIÓN Y ASISTENCIA SOCIAL

Hay artículos de fondo y artículos de tiempo presente. Parecería que este artículo, sobre la nueva estructuración del Ministerio de Educación que se ha reconvertido en, por una parte, Educación, Asuntos Sociales y Familia y por otra, con la universidad, en Ciencia e Innovación, es un artículo de eso que se llama de radiante actualidad. Sin embargo, no mintamos. Habla de un proceso general en los países industrializados, que se da no sólo en el mundo de la educación, y que en España se remonta, al menos, a la LOGSE. Aunque sí que es verdad que los únicos que se ha atrevido a llevarlo hasta sus últimas consecuencias en este país, si bien con tácticas distintas y después del amago LOCE del PP reducido a la Educación Infantil, han sido Zapatero y Aguirre. Y, no lo duden, todos le seguirán.

Analicemos el tema. Ahora se desgaja el tronco educativo al trasladar la universidad a otro misterio distinto al de Educación y se incluye en el tradicional ministerio educativo las funciones de asuntos sociales –por cierto, ¿alguien sabe lo que es eso?, ¿no serían todos los ministerios, menos el divino tal vez, de asuntos sociales?- y familia –aún más surrealista: ¿de qué trata un ministerio que se autodenomina de familia?¿tal vez de prepararnos y excitarnos para la procreación?-. En el tema de educación se produce, así, una importante novedad: por fin se da el definitivo despliegue de lo que podríamos llamar el espíritu LOGSE y, ya sin careta, surge la enseñanza como mero sistema asistencial. Efectivamente, el nuevo ministerio pasa a ser de Educación, Asuntos Sociales y Familia, desgajándose además la universidad, concebida ya como élite productiva, de él. La educación básica se reduce de esta manera a la asistencia social. La escuela no es ya un lugar para formar individuos en la cultura, tal vez nunca lo fue pero ahí estaba su ideal, y se transforma en una producto que tiende a cubrir una necesidad doble del tejido productivo: por un lado, la necesidad de colocar a las crías en ambientes protegidos mientras los padres generan una parte de la producción (la otra, el consumo, se realiza en familia); por otro, la idea de una socialización que necesita estar basada ya en la ausencia de un contenido concreto: no se enseña nada y los alumnos no saben nada por esa propia necesidad del sistema productivo.

Cuando se criticaba a la LOGSE sus defensores solían argumentar dos cosas: en primer lugar, que era indudable el hecho de la LOGSE había conseguido una educación obligatoria hasta los dieciséis años; segundo, que el problema de la ley no era ella misma sino su desarrollo. Es ahora, sin duda, cuando se ve que tal problema de la ley, el bajísimo nivel cultural alcanzado con la educación universal, no era un problema sino un objetivo. Efectivamente, la progresiva limitación de los contenidos en las materias conduce a la idea de una escuela que tiene como una de sus finalidades, luego veremos la otra, aparcar niños. Y los aparca sin preocuparse de exhibir un mínimo nivel educativo, no necesario ya fuera de la mera presentación social, porque sabe que la clase media y alta superará ese problema por las actividades extraescolares, la preocupación paterna y su propia motivación familiar -pues conoce que en cualquier estudio el factor fundamental a la hora de triunfar en el nivel académico es el propio ambiente familiar- mientras que las clases desfavorecidas serán carne de cañón laboral, siempre necesaria, aun cuando posean un título ya regalado, con una cada vez menor exigencia, como ya gratis por el caciquismo son los 400 euros famosos. De esta forma, la prioridad ya no es educativa, la formación de individuos concretos en valores culturales, sino de orden (público) social -como en la mejor derecha-: el sistema educativo es, en un sentido pues queda la propia formación en valores sociales como el otro, la vía para prevenir el conflicto de unos padres que en una de sus facetas de producción –repetimos, la otra es el consumo- no pueden estar con sus crías. Y se señala así a Asuntos Sociales como la unión lógica con educación cuando ésta ha sido despojada de cualquier espíritu ilustrado: el sapere aude kantiano puede ser sustituido por el chiki-chiki que une más, y esto sin duda y sin ironía, a la familia y a la sociedad.

¿Pero y desgajar la universidad? Aquí se une un hecho, la educación básica como mera asistencia social, con el otro, separar de ahí la universidad. La universidad pierde, por supuesto, su función educativo, que la tenía a pesar de su propia estructura como reino de taifas, pero entra de lleno en un carácter productivo en un doble sentido: primero, generando obreros cualificados, ellos prefieren llamarse licenciados; segundo, entrando en el tejido productivo puro a través de la investigación. La universidad se constituye así como empresa, de formación laboral cualificada y de investigación, dejando a un lado cualquier función social que pudiera, lo que no quiere decir que realmente se diera, tener. Y por ello, al igual que la propia ciencia queda reducida miserablemente a los intereses de la economía productiva debido a su complejidad y coste, la universidad entra en un ministerio de nueva creación que con nombre de planta de El Corte Inglés, Ciencia e Innovación, entre menaje del hogar y moda joven, solo indica la actividad de beneficio capitalista ya sin tapujos. Beneficio capitalista que, por cierto, no guarda relación con el interés de una clase empresarial malvada, como cree la caricatura más explotada del marxismo, sino de una objetividad real de un sistema que se impone a la voluntad de sus integrantes.

¿Qué significa todo esto? Que la educación universal y básica, y a su vez la universidad al separarse de ésta, por fin logran entroncarse con el desarrollo del nuevo capitalismo. Efectivamente, había una dificultad entre que algo nacido en el ideal ilustrado como era la educación, aunque realidad y necesidad de la propia revolución industrial, pudiera casar con la nueva realidad productiva, que ya no necesitaba una élite culta que percibiera el mundo como su hogar ante los bárbaros (el proletariado revoltoso) y lo defendiera bajo el ala ideológica de la gran cultura frente a la barbarie, pues el consumo masivo se ha impuesto como la nueva ideología. Por ello, la educación universal y obligatoria como formación cultural debía cambiar pues el contenido ideológico de la cultura como defensa del sistema y privilegio ha, a su vez, cambiado para desaparecer. La respuesta primera, en España, fue la LOGSE que eliminó los contenidos como la clave de la educación comenzando a dar a los procedimientos y a la capacidad de aprender a aprender, sin explicar nunca qué era eso que había al final que aprender, la clave. De esta forma, hay que ver esta capacidad de aprender a aprender no como un contenido pedagógico sino como una necesidad productiva. En primer lugar relacionado con la nueva realidad tecnológica en la producción, que exige obreros no intelectualizados con contenidos concretos sino formalmente preparados para cambiar de puesto y adaptarse a las nuevas tecnologías como meros apéndices, periféricos, de esa misma tecnología productiva creciente. En segundo lugar, vinculado con el consumo –la otra faceta productiva-, que necesita una estructura de la personalidad inestable que propicie la adaptación al consumo masivo y permanente en el tiempo y no el poderoso yo de la burguesía tradicional que buscaba transformar el mundo a su imagen y semejanza y adaptar la realidad exterior a él mismo. Se busca así, y se consigue, un yo sin contenidos y plenamente adaptativo al consumo variado y permanente de mercancías: un yo necesitado de autoarfirmarse en el mercado y al tiempo perder su identidad para adquirir la próxima mercancía.

¿Qué queda de la enseñanza entonces? Nada. Cualquier criterio educativo resulta obsoleto ante el avance de la realidad. La idea de cultura y conocimiento queda inservible ante una sociedad donde objetivamente el chiki-chiki mola mogollón. Pero no se trata de un fenómeno ideológico sino real, vinculado al propio sistema productivo, que ha llegado a convertirse en la única realidad vigente y a dominar, lejos de los intereses decimonónicos de clase, la realidad.

A Mr. Scrooge, en Cuento de Navidad, esa impresionante obra de Dickens, le piden una ayuda para los pobres y él, entre indignado y preocupado, contesta: ¿por qué, acaso han cerrado las cárceles? Hoy la teoría profética de Mr Scrooge se ha cumplido y por el mismo precio tenemos institutos, rediles y campos de reeducación para la conciencia: nada ya de educación. Y los fantasmas del pasado ilustrado ya no nos visitan, los del presente son tristes y los del futuro, aterradores.

viernes, abril 11, 2008

CUENTO CHINO

China tiene 1.300 millones de habitantes, según las últimas estadísticas. Es una dictadura terrible. China ha sido apoyada por la UE y EEUU sin lugar a dudas. La izquierda tradicional apoyó y comprendió al asesino de masas Mao Tse Tung sin fisuras al tiempo que criticaba al criminal Franco, vaya usted a saber por qué. Debía ser cuestión de matices: todos los chinos se parecen así que, como contaba Gila, Mao siempre mataba al mismo y no era para tanto.
Humor amarillo, sin duda.
Luego, cuando el partido comunista chino decidió convertirse en un Consejo Administrativo de la gran empresa made in China, todo occidente respiró feliz: sólo si el 10% de la población de aquel país tenía acceso al consumo generalizado serían 130 millones de consumidores vírgenes, según las últimas estadísticas. Y las vírgenes, a qué engañarnos, ponen.

El Dalai Lama es un personaje pintoresco, seamos educados. Se considera a sí mimo la reencarnación de Buda. Eso lo dice, pongamos por caso, Rappel y le linchan; lo dice un tipo con túnica y la gente observa asombrada su, ¿cómo es?, sabiduría. Debe ser algo así como respeto a otras culturas.
O el respeto a la barbarie.
El Tíbet tiene casi tres millones de habitantes. Me importa poco su independencia, me importa mucho su democracia. No la tiene, como China.

La UE nunca, que uno sepa, ha dicho nada contra China hasta que ha estallado la crisis del Tíbet. 1.303 millones de habitantes, según las ultimísimas estadísticas, pero chinos no merecían tal atención. Los juegos se iban a celebrar en Pekín desde el 2001 y nadie había anunciado boicoteo alguno. Pero ha pasado lo del Tíbet y la buena conciencia occidental ha salido con pancartas: Freedom from Tibet (Libertad para el Tíbet) Y todos los jerifaltes de la UE hablan de boicoteo. 1.300 millones de chinos bajo una dictadura no importaron tanto: son del todo a cien.
La tienda de los chinos.

Cuando yo era pequeño había chistes de chinos. Y uno decía, más o menos, que hay cien millones -o doscientos, o trescientos, o quinientos, o mil- de chinos orinando en la Gran Muralla China y se acerca un chino y pregunta si él también puede mear.
Y le contestan: tú no que salpicas.

martes, abril 08, 2008

REFLEXIONES ELECTORALES/3: ZP COMO EL PRÍNCIPE

El triunfo en las elecciones debe ser concedido, sin duda, a Zapatero. Únicamente su capacidad de seducción ha logrado llevar, tras un gobierno desastroso, a una nueva victoria a su partido mucho más meritoria realmente que la inesperada de 2004. Lo interesante aquí es precisamente analizar en qué consiste esa capacidad de ZP a la hora del marketing, es decir: para lograr votos. Y ello resulta necesario cuando la derecha tradicional se ha empeñado en negar cualquier tipo de cualidad al presidente del gobierno presentándole como una especie de idiota y, por consiguiente, a la gente que le vota como tontos integrales. Y resulta así curioso como los acérrimos defensores del mercado –ya saben: según ellos la herramienta racional de la economía- restan méritos a quien ha demostrado en su negocio ser el mejor y conseguir su objetivo empresarial: ganar las elecciones. Pero, ¿por qué la gente ha votado a ZP? Ya hemos señalado que debemos descartar la teoría de la derecha: todos son idiotas menos los que votan al PP. Por tanto, busquemos otra razón.

Realmente, estas elecciones, y este es un primer punto crucial, las ha ganado ZP y no el PSOE. Efectivamente, ni González en sus mejores tiempos tuvo el culto a la personalidad que ha tenido Zapatero. Incluso los autodenominados artistas comprometidos -¿con qué?- al montar su vídeo no lo hicieron sobre la base de las ideas a defender, como en otras ocasiones, sino sobre el ya famoso símbolo de la ceja: confianza en el líder. Pero este diseño comercial no ha sido flor de un día sino una estudiada estrategia publicitaria. Efectivamente, durante cuatro años, aunque más contando su oposición, Zapatero ha vendido una imagen de marca: progresismo. Sin un contenido concreto, nadie sabe lo que piensa sobre cualquier tema, Zapatero lo único que ha presentado como propio es una actitud de que siempre iba a defender la opción más progresista sin explicitarla. Y precisamente en ese aspecto genial de su campaña publicitaria estaba la clave: nunca se presentaba contenido teórico sino eso que se llama forma de ser. Así, cuando el proyecto fracasaba ZP no perdía pues esa no había sido nunca su opinión o bien la culpa era de los otros. Se trataba, en definitiva, de una política que podríamos denominar de guiño cómplice con un importante porcentaje de la población, especialmente ese sector autodenominado de trabajo intelectual -profesores, médicos, profesionales liberales, miembros de la industria cultural- que se sienten de izquierdas pero que, al tiempo, serían incapaces de escribir 250 palabras sobre el tema: son de izquierdas en su forma interior de ser, pero no en la realidad social, y conocen y utilizan las palabras fetiche -solidaridad, no discriminación, derechos, ...- que se han convertido en sí mismas en vacías de contenido. Zapatero resultó, de esta manera, ser el representante perfecto de ese grupo generacional y social que carecía ya de ideología concreta, al igual que González lo fue del pragmatismo de la Transición.

A ello se añade, además, lo obvio. La repetición casi idéntica del porcentaje de votantes en 2004 y 2008 induce a pensar algo: la estrategia de la tensión, seguida por los dos partidos tal y como ya analizamos, ha acabado beneficiando al PSOE. Zapatero ha sabido renovar su marca no ya como la del talante, error que de no ser por la guerra de Irak y la respuesta del gobierno Aznar al 11-M le hubiera hecho perder las elecciones anteriores, sino como la de aquel capaz de parar al PP. Así, el recuerdo publicitario, y edulcorado, de la República y la guerra civil ha movilizado a su favor a una izquierda proclive al abstencionismo que sin embargo ante el temor de la llegada al gobierno del PP ha decidido ir a votar. Por supuesto, esta estrategia no es nueva en el PSOE, acordémonos del doberman, pero sí ha resultado novedoso relacionarla con la guerra civil generando ya no un discurso al menos formalmente intelectual sino básicamente afectivo: aquí todo el mundo se sentía heredero del quinto regimiento. Es cierto, ya lo hemos señalado, que para ello ha tenido la inestimable colaboración del sector del PP al que le interesaba perder, pero también lo es que el cambio en la imagen de la marca ZP ha sido una magnífica idea comercial. Y así, el odio, que ya no solo el temor como con el doberman, ha mantenido fiel a un importante sector del electorado movilizado en 2004. La idea era primaria y con ello eficaz como en la mejor publicidad: si no ganamos la guerra, ganaremos esta prórroga. Idea ridícula pero tan eficaz como ridícula y eficaz es la chispa de la vida.

Un tercer factor es la pérdida de voto de los nacionalismos que, sin derivar todos en el PSOE, bien es cierto, han permitido a éste ganar en las comunidades autónomas y beneficiarse de la ley electoral. ¿Por qué el PSOE gana en Cataluña o en el País Vasco? Porque al fin y al cabo 30 años de idiotización de la sociedad pueden aprovecharse. Efectivamente, lo interesante del discurso del PSC y del PSE ha sido la paulatina invasión del espacio nacionalista pero con mejores contactos para pactar. Así, el nacionalismo que ha convertido la política en mercado persa -cantinela de zoco: barato, barato,…- se han visto ahora desplazados por quien puede ofrecer el producto a igual precio pero con mejor distribución. Resulta curioso destacar así que PNV pierde casi los votos que sube el PSE y que parecidos términos pasa con CiU, aquí ayudados por ICV (IU). De esta forma, la burguesía nacionalista ha comprendido que Zapatero ofrece lo mismo, privilegios, pero más rápido. Cosa que igualmente se ve con la bajada de votos, tanto del PSOE como de la propia IU, en Madrid.

Y, por supuesto, están al final el grueso de votantes, que podemos cifrar en unos diez millones, que se mantienen fieles al PSOE por la razón primera aducida, sentirse de izquierdas, pero que al menos al nos pertenecer precisamente a esos autodenominados grupos profesionales de corte intelectual, pues la posición social implica siempre responsabilidades, cabe en ellos la excusa ante la imposibilidad de no ser capaces de escribir la redacción sobre su propias ideas.

¿Es Zapatero invencible? Como Sarkozy, otro ejemplo del político postmoderno absoluto aparentemente de escuela contraria, Zapatero carece de ideología con contenido y por tanto solo puede ser derrotado cuando las condiciones sociales impliquen una profunda crisis. Así, su cargo, a diferencia por ejemplo de Aznar, no tiene un problema en hechos concretos con carga ideológica, y eso por supuesto no quiere decir que Aznar fuera un idealista, pero sí en condiciones sociales determinadas de las cuales, paradójicamente, él no tiene que ser responsable. Si la crisis económica se acentúa, cosa de la que no es culpable principal curiosamente Zapatero, el mismo electorado que no quiere saber nada de política pero sí de forma de vida le destronará. Y lo hará, no lo duden, porque el chalet y el segundo coche están en juego: eso también es forma de vida o, como se llama ahora, tener vida interior.

viernes, abril 04, 2008

LAS HERMANASTRAS DE LA CENICIENTA O EL SINDICATO HERMANO

Estaba yo preparando un artículo muy sesudo, un ladrillo vaya, sobre el triunfo de ZP en las elecciones generales dentro de la serie que trata este tema cuando me he enterado y he recogido información: UGT abandona la huelga de funcionarios de justicia. Por tanto, hago un inciso rápido, porque sin duda el asunto va a resultar más fructífero pues es solo un comienzo, sobre la huelga de funcionarios de justicia.

Dejemos de lado que estemos o no de acuerdo con la huelga, yo por ejemplo estoy totalmente de acuerdo con la reivindicación pero no estoy de acuerdo con la huelga, lo interesante no resulta eso. Dejemos de lado que estemos de acuerdo o no con el ministro de Justicia, el Sr. Bermejo con quien no estamos de acuerdo, tampoco es eso importante. Incluso, no es importante ahora referirnos a las patéticas declaraciones del ministro sobre el referendo entre los trabajadores del ministerio -¿tiene pruebas?, que la presente- donde lo único que ha hecho ha sido insultar a los sindicatos.

No. Lo más interesante que ha ocurrido, y una de las cosas más interesantes a nivel sindical de los últimos años, ha sido que UGT ha abandonado la huelga. Porque eso quiere decir más, mucho más, de lo que parece.

¿Hubiera abandonado la huelga de haber ganado las elecciones el PP?
¿Hubiera abandonado la huelga una UGT de Nicolás Redondo?

La sombra de Zapatero y su idea caciquil de la política empieza a generar sus frutos. Por lo pronto, el inicio de la generación, esperamos más hechos, de la UGT como un definitivo sindicato de corte peronista.

jueves, abril 03, 2008

¿LA RACIONALIDAD CATALANISTA Y DE IZQUIERDAS?

El cardenal arzobispo de Barcelona Lluís Martínez Sistach ha solicitado a los cristianos que recen rogando a Dios "el preciado don de la lluvia".
El agnóstico -¿agnóstico?- y de ICV -¿de izquierdas?- Consejero de Medio Ambiente catalán se ha encomendado a un ídolo tribal.
Eso está bien.

Luego,
le pueden pedir que haya mucho trabajo,
que les toque el cupón,
que tengan salud, …
e incluso que el Barça gane la liga.

Pero, una duda desde la España plural y la multiculturalidad -¿cultura qué?- nos invade: ¿deben rezar en catalán o en español? Esperamos impacientes una intervención definitiva del gobierno catalanista y de izquierdas ante semejante conflicto fundamental.

martes, abril 01, 2008

SALVAR LA ÉTICA DE 4º DE ESO/2: SOBRE LA ACCIÓN



Ustedes me perdonarán. Ya lo contamos educativamente, en lo concreto. Nos falta contarlo en lo más real: lo abstracto (no es una errata, esa es la nueva realidad). Me tengo que poner a ello. Pero eso no quita para que quien quiera, y pueda, se acerque el sábadoa la madrileña Puerta del Sol. Porque, se lo digo yo y sin por ahora demostrarlo, se está jugando mucho. Tal vez, los restos de la Ilustración y, con ellos, de la emancipación humana.

lunes, marzo 31, 2008

NIÑATOS, CRETINOS Y, SOBRE TODO, UNIVERSITARIOS


Pues eso.

Pero se me olvidaba algo. Los estudios de estos niñatos, cretinos y, sobre todo, universitarios los pagamos entre todos. Así que son niñatos, cretinos y, sobre todo, subvencionados. Y seguramente, casi no lo duden, lo sean para esto. Lo cual, por cierto, no quita que sean unos cretinos bien alimentados.

jueves, marzo 27, 2008

REFLEXIONES ELECTORALES/ 2: EL PP Y EL DISCURSO DE MARCO ANTONIO

Julio César, acto III, escena II, William Shakespeare.

Tras cuatro años intentándolo, el PP puede afirmar con orgullo que ha cumplido el objetivo de un importante sector de su elite dirigente: ha perdido las elecciones y ha obligado, con ello, a celebrar un congreso extraordinario. El siguiente paso será el cambio de líder ¿Pero, de qué estamos hablando?

La tesis principal de este artículo es sencilla: ha habido un sector del PP, en concreto el representado por Acebes. Zaplana y Aguirre, cuyo objetivo era perder las elecciones para asaltar, una vez logrado esto, el poder del partido. Y la estrategia era la más lógica de todas: realizar una oposición inútil.

Los partidos políticos son realidades sociales cuya finalidad, tal y como ya hemos dicho otras veces e independientemente de los intereses individuales de sus integrantes, es la permanencia en el poder. Con ello, logran al tiempo, pero no como finalidad última pues eso sería reducir su componente social a voluntades individuales, la permanencia de sus élites dirigentes. Para ello necesitan ganar elecciones: cuestión de marketing. Y por ello, al igual que ya señaló Groucho Marx, si sus principios más profundos no gustan no debemos preocuparnos, tienen otros y los cambian. Así, por ejemplo, Aznar al llegar al poder en la primera legislatura no dudó en hablar catalán en la intimidad, aumentar el cupo vasco o certificar denominación de origen: movimiento vasco de liberación. Tenía efectivamente otros principios hondamente incluidos en su alma liberal preparados para preservarse en el poder.

Las encuestas durante toda la legislatura anterior fueron machaconas: resultaba que el PP nunca era capaz ni tan siquiera de empatar en porcentaje de votos con el PSOE. La estrategia de markenting, pues, era errónea, pero -e incluso sin embargo- la estrategia curiosamente no fue cambiada y el PP sólo tuvo, ahora sí y de nuevo curiosamente, unos principios. Por tanto cabe la pregunta de por qué antes, y apuesten: después, se cambiaron sin rubor y ahora, justo ahora, no.

El interés de las élites, ya lo hemos dicho, es su perpetuación. Rajoy era un cabeza de lista débil: sin más fuerza en la dirección que su presencia impuesta a dedo por Aznar, el liderazgo del partido era accesible para cualquiera en cualquier situación excepto en una: una victoria electoral. Además, era temido que si Rajoy llegara a alcanzar dicho poder dejaría de ser un líder títere y pasaría a ser un hombre fuerte –tal y como el ejemplo de Zapatero había demostrado con toda la fortuna del todo, es cierto, pero también con toda la astucia-. Así, ganadas las elecciones, el líder actuaría seguramente como ya ha hecho incluso perdiendo y acercaría a los círculos de poder a gente de su confianza y ya no al equipo de Aznar ni a aquellos que se habían postulado demasiado deprisa como sucesora. Había pues un doble interés en su eliminación: por un lado, la vieja guardia se jugaba su supervivencia pues sabía que Rajoy les iba a achacar la culpa de la derrota de 2004 exonerándose así de toda responsabilidad; por otro, el sector al asalto de la cima, fundamentalmente Aguirre, sólo podía aspirar a la misma con un criterio ideológicamente profundo y cargado de razón moral: el mercado electoral ha hablado.

Así las cosas, la victoria electoral no beneficiaba a casi nadie, o sea: exclusivamente en el aparato al mismo Rajoy perjudicando a muchos más. Incluso, el sector aznarista y la propia Aguirre podrían ver peligrar sus posiciones pues en el retrovisor asomaban para la sucesión el grupo valenciano de Camps, a quien Rajoy ya había apoyado frente a Zaplana y el sector antiguo, y por el centro a Gallardón como nueva estrella de la política nacional.

Así, todo esto se vio perfectamente escenificado tanto durante la campaña como en los inmediatos días posteriores. La única vez que Rajoy se acercó peligrosamente a ZP fue cuando la estrategia anterior justo a la campaña se centró en asuntos económicos y cotidianos y se eludió el tema ETA e Irak. Sin embargo, durante la campaña y especialmente en el último debate, Rajoy, y a nadie se le ocurre que lo hiciera solito, insistió en el tema Irak y toda la caterva de tertulianos aznaristas no dudaron en volver al España se rompe y la traición a las víctimas. Así, de nuevo las encuestas se alejaron del empate técnico y volvieron a la ventaja socialista. Y la élite, que ya había demostrado tobo su interés en ganar y su altura de miras cuando Aguirre ridiculizó al candidato con el tema Gallardón, pudo respirar tranquila. E incluso, y confirmando la tesis, después de las mismas elecciones, y tras el sorprendente mensaje de despedida de Rajoy, se postuló la candidatura Aguirre al señalar por parte de su testaferro que Madrid se había ganado. Los buitres corren al cadáver.

¿Qué ocurrirá ahora? Rajoy ha sorprendido algo, luego ya ha dado marcha atrás y tarda y tarda en nombrar portavoz y en presentar al rimbombantemente anunciado su equipo, con su permanencia en el cargo y su promesa de presentarse a un congreso. Un partido de disciplina paramilitar como el PP donde los cargos se heredan -ya saben: liberales- no puede permitirse una lucha externa democrática en el congreso anunciado –ya saben: liberales-. Si se presenta al final ganará Rajoy con todos aplaudiéndole. Pero ganar un congreso externo delante de los hinchas no es ganar la realidad. Rajoy no será el futuro candidato del PP si no hay elecciones anticipadas, que es por cierto lo que Rajoy espera que ocurra merced a la crisis económica que seguramente se avecina pues sabe que es su única salvación. Porque presume, acertadamente, que si vuelve a haber autonómicas un año antes que generales y Aguirre gana con tiempo suficiente para postularse, él está perdido. Y, seamos sinceros, tampoco será una gran pérdida pues al fin y al cabo él tampoco es el bueno.

lunes, marzo 24, 2008

LA PREGUNTA DE LA SEMANA/ 21

Yo siempre he sido una persona simple de verdad. O sea, que voy y cuando no entiendo algo lo pregunto frente al resto que si no lo entiende hace que lo entiende. Y hay algo que nunca he entendido a pesar de su, imagino, sencillez. Veamos, si hago pasar un rayo de luz por el agua se frena y luego vuelve a su velocidad normal (ya sé que no es así en cuanto a que la velocidad “normal” sería en el vacío). Pero lo que me sorprende es cómo la luz vuelve a esa velocidad, es decir, a ver si me explico: ¿cómo es posible que un rayo de luz pueda volver a su velocidad si no tiene de dónde sacar la energía? No sé si me explique en la idea…

sábado, marzo 22, 2008

SEMANA SANTA/1: JESÚS

Marcos, 15, 34

Resultaría absurdo y falso, especialmente falso, no prestar atención a una figura que si se hiciera una lista de las más influyentes de la historia estaría, sin duda, entre las cinco primeras. Y más aún cuando la fama de dicha figura ha llegado por autoreferirse y ser referida nada más y nada menos por algo tan absurdo como ser hijo de Dios encarnado. Ya decía S. Pablo que en realidad la fe en Jesús era escándalo para los judíos, locura para los gentiles: tenía razón. Sin embargo, y fuera de cuestiones históricas que las hay sin duda, lo interesante es por qué se ha seguido manteniendo esa locura. Y sin duda, ya lo dijimos, en ello hay razones contextuales, como se ve en el actual decreciente número de cristianos, pero también hay algo más y debe haber algo más cuando esa figura ha perdurado dos mil años.

Resultaría improbable que en otras culturas no haya habido individuos tan bondadosos como Jesús–admitiendo siempre y a partir de ahora, cosa que a grandes rasgos no encontramos motivos para negar, que Jesús fuera tal y como ha sido descrito- . Resultaría igualmente improbable que estas figuras no hubieran tenido una importancia en su momento y lugar concreto. Incluso, admitámoslo, resultaría improbable que esas personas no hubieran tenido seguidores. Sin embargo, lo real es que ninguno de ellos ha tenido la repercusión de Jesús.

En Jesús hay algo distinto y hay algo más. Sin embargo, ese algo más no es algo espiritual, algo así como ese sentido religioso profundo de la naturaleza humana que defiende el pensamiento reaccionario, sino un anhelo que hay detrás de la cultura de occidente y que procede, también aunque no solo, del mismo cristianismo: un anhelo de justicia real. Efectivamente, Jesús es la figura de un dios que busca la justicia aquí y ahora y cuya fuerza discursiva se produce en la existencia del prójimo. La religión cristiana se construye así sobre algo absolutamente nuevo para la mentalidad judía (escándalo) o para la pagana (locura): la insuficiencia del mundo real que necesita de la acción externa para ser arreglada por alguien que no procede de ahí. El mundo es así insuficiente por sí mismo para lograr la justicia y, eso precisamente, es lo novedoso. Así, la injusticia de la realidad, que va desde la injusticia natural (el leproso) a la social (el rico Epulón) o la misma muerte (Lázaro) precisa de la intervención de un dios vivo y humano, de algo que está fuera pero al tiempo en lo concreto, que lo resuelva. Y de un dios, otra grandeza, fracasado. La cruz, la muerte ignominiosa, es su destino y aunque luego surja el final feliz de la resurrección, como podía haber llegado el príncipe y darle el primer beso de amor, la injusticia que permanece se vuelve aún más viva en el grito, único para ser de un presunto hijo de Dios, de Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? En el abandono final y en el intento de proyecto a partir de ahí radica toda la potencia del cristianismo como una religión humana, demasiado humana. Por ello, S. Pablo hizo tanto hincapié en la resurrección del Cristo, pues si no resucitó, y apuesten que no lo hizo, esa misma anhelada justicia quedaba fracasada. Y por ello, también, los gnósticos intentaron negar la figura humana de Jesús: demasiado humana para la mística. Así, en el enfrentamiento que el propio cristianismo produjo entre su faceta religiosa y su lado humano, único ante cualquier otra religión, vino la necesidad no de hacer sólo un corpus dogmático sino algo a su vez nuevo: teología. Efectivamente, la búsqueda de esa justicia que mostraba la limitación de la propia realidad, a su vez y según el corpus cristiano creacionista producto de Dios, produjo el intento de unificar la razón, aquello humano, y la fe, lo divino. Al intentar explicar racionalmente el problema y unirse a la filosofía griega -algo que se inicia ya en los propios evangelios y en San Pablo- el propio cristianismo, el mensaje de el presunto salvador, escenificaba su limitación: improductivo por sí mismo. Sin embargo, y con ello, la reivindicación de justicia que tenía la figura de Jesús pasó a ser universal en un doble sentido: por un lado, en cuanto superó la mentalidad judía del pueblo elegido para ser también de los gentiles (no judíos); por otro, en cuanto superó el estrecho cerco religioso y decidió convertirse en teoría intelectual. Así, Jesús es patrimonio de todos, incluso de los que, como yo, somos ateos por el mismo desarrollo de la religión que fundó.

Pero, ¿no es lo mismo en Buda? ¿No es lo mismo en Mahoma? Efectivamente, se podría referir que hay cierto paralelismo con Buda mas existe una diferencia fundamental: mientras que el discurso de Buda, lo que la tradición ha legado, fue el abandono del mundo y del yo; lo que Jesús, la tradición, nos ha dejado fue una intervención mundana y la apoteosis del yo en la salvación del alma. Buda glorifica tanto la realidad que uno se puede perder en ella al descubrir su lado auténtico; Jesús exige la redención de esa misma realidad a través del yo y del prójimo: demasiado concreto para un santón. Y al tiempo, hay una diferencia con Mahoma: mientras que éste pretendió construir un edificio que garantizara el orden social, en definitiva, la construcción de un imperio; Jesús intentó modificar el mundo a través de la acción personal pues el mundo estaba limitado sin las obras propias. Mahoma pensó, como buen estratega, en el cambio de arriba a abajo pues el mundo ya era lugar de plenitud y sólo había que administrarlo sabiamente -tal y como ejercería el Corán-; sin embargo, en el discurso evangélico la acción personal debe superar la Ley porque el mundo es injusto e imperfecto y el asaltado espera la ayuda de, también, el despreciado samaritano quien al final es el bueno.

Hay un texto de Marx, en la Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel, que se cita hasta la saciedad: la religión es el opio del pueblo. Tiene razón, mucha razón. Pero unas líneas antes señala también, y eso no se cita tanto, que la religión es el sentimiento de un mundo sin corazón. Jesús fue esa expresión máxima del corazón: la petición de justicia a una realidad que no podía darla. Y su ejemplo fue el de desearla y exigirla. Hasta que la Modernidad, y con ella la Ilustración, no pudieron encontrar esa exigencia de algo más que escapaba a la propia realidad en el sujeto, el discurso de Jesús, exigirle más al mundo a través de la, falsa, trascendendia, resultó paradójicamente cierto y reivindicativo.

Ahora es falso. Pero ello no debe confundirnos. Porque cada vez que en las iglesias, sus monumentos funerarios como bien dijo Nietzsche, veamos una cruz sentiremos un sentimiento especial. Aquel que nos dice que hubo un tiempo en que el crucificado fue el símbolo de una Ilustración que aún no habia llegado realmente, aunque ya no lo sea. Y en honor a su pasado seguiremos siempre sintiendo con su visión la congoja de la esperanza de lo que pudo ser y, al tiempo ya por motivos actuales, de la más absoluta tristeza ante lo que ha sido.

martes, marzo 18, 2008

REFLEXIONES ELECTORALES/1: IU Y EL FRACASO

Los resultados de IU solo pueden ser vistos como un fracaso absoluto. Ni tan siquiera la socorrida excusa de la ley electoral, que por supuesto es injusta, sirve de excusa. Porque lo cierto es que entre 1996 (2.639.774 votos) y 2008 (963.040) IU ha perdido un puñado, un manojo, una saca, de votos. E incluso entre 2004 (1.284.081 votos) y estas elecciones ha perdido 300.000 votantes –curiosidad: el partido UPyD sacó en estas elecciones 303.535 votos, sumen y sorpréndanse-. Y no parece claro que la ley electoral, que es injusta pero que se hubieran preocupado de cambiarla en su tiempo, tenga que ver cuando los datos son tan estrictamente cuantitativos y no solo proporcionales. Y por ello, porque la verdad es la desaparición progresiva de IU, cabe una pregunta: ¿por qué?

Efectivamente, la pregunta que debería hacerse IU es por qué ha perdida clientes, perdón: votos. Y para contestar no es preciso recurrir al viejo y ridículo truco de echar la culpa al otro, el tsumani bipartidista en palabras de Llamazares, sino plantearse la causa que ha hecho que el electorado abandone progresivamente, y definitivamente en estas elecciones donde IU ni tan siquiera repite los resultados del desastre del PCE en 1982, el proyecto de Izquierda Unida. O diciéndolo de forma más acorde al actual entramado político: ¿por qué la gente prefiere otra marca o, más crudo, por qué prefiere el tsumani bipartidista frente a la presunta diversidad?

¿Qué ha hecho IU para merecer, y aquí usamos el término con todo su contenido, esto? Durante toda la legislatura presente IU no ha sido sino una especie de mamporrero de ZP: la corte que le ríe las gracias. Ya al final de la última legislatura del PP, Zapatero descubrió un sistema asombroso de ganar mercado: la política de frentes. Basado en una serie de esquematismos elementales tuvo, como siempre en marketing cuando se aprovecha lo simple y ahí está el ejemplo Coca-Cola frente a Pepsi para confirmarlo, un éxito inmediato. La sencilla fórmula de que si no estabas con el PSOE eras del PP produjo un asombroso efecto hipnótico: como las presas que se cuenta, falsamente, quedan hipnotizadas por la serpiente antes de ser devoradas, los partidos ajenos al PSOE quedaron tan asombrados ante la simpleza de marketing que quedaron asimilados, como presas, por la mirada del poderoso depredador. La consigna del cordón sanitario –que no fue la patética ocurrencia de un actor sino la realidad del pacto del Tinell- resultó al final una jugada maestra: el monopolio sanitario por parte del PSOE. IU firmaba su sentencia porque se presentaba a sí misma como un apéndice del mismo PSOE: la coalición de, presunta, izquierdas tenía como función natural pactar con el PSOE. Idea que aumentó en cada elección autonómica al presentase no ya como un partido independiente sino como una especie de crédito al PSOE: nos votáis para pactar con ellos. Pero la naturaleza, decía creo Newton, actúa siempre de la forma más simple y así para votar a IU lo mejor era votar al PSOE directamente y te ahorrabas un paso.

Pero encima, y por si esta ausencia de crítica real fuera poca, la política propia que realizó IU resultó de todo punto errática. Concebida como una especie de confederación de asociaciones y clubes privados, IU careció siempre de un proyecto general. Así, mientras que en el País Vasco se mostraba solícita con la derecha hasta el punto de formar gobierno con ella mientras pactaba al tiempo con los cómplices de ETA en ciertos ayuntamientos (eso se llama coherencia ideológica), en Cataluña defendía los privilegios de una región rica a través de un estatuto que era tan justo que resultaba imposible llevar sus condiciones al resto de las comunidades autonómicas: los pobres deberían fastidiarse. Imposibilitada de defender tanta tontería y deriva nacionalista, IU fue perdiendo el voto de una parte de la izquierda que si bien acusaba al PSOE de falta de política social no entendía que la defensa permanente del privilegio nacionalista fuera la garantía de IU para defender esa misma política izquierdista que echaba en falta. De esta forma, IU se presentaba en España como un hatajo de inútiles políticos sin coherencia: una jaula de grillos. Y lo único que ya le quedaba a IU era la sempiterna crítica a la derecha reaccionaria y agitar el anticlericalismo ramplón para rascar votos: han logrado 900.000 con impasible ademán.

Sin embargo, el grueso del electorado, que puede que no sepa de política pero ya conoce la estrategia del marketing, no cayó en el truco de siempre: un pensamiento dura, un eslogan tiene fecha de caducidad. Así, comprendió que el voto a IU resultaba inútil. Por un lado, porque en política había resultado escasamente crítica con el PSOE hasta el punto de convertirse, en la práctica, en una sucursal del club de fans de Zapatero. Por otro, porque cuando tuvo posibilidad de gobierno, en el País Vasco y en Cataluña, no sólo no hizo política de izquierdas sino que resultó más nacionalista y paleta que los propios partidos nacionalistas. De esta forma, se mirara como se mirara era absurdo votar a IU: desde su derecha porque para eso se votaba al PSOE; desde su izquierda, porque IU no era sino un PSOEde pacotilla. El tsumani bipartidista pues no se llevó a IU, sino que fue la ineficacia de sus dirigentes y el seguidismo a la política del PSOE lo que hizo que un grupo, sospechamos que más bien escaso, votara para eso al PSOE mientras que otro decidiera votar a UPyD que, ya tan de izquierdas como IU, al menos había mostrado cierta sensatez en su programa.

Pero, ¿cuál será el futuro de IU? La solución es simple: no hay futuro. Por un lado, un PCE absolutamente pasado de la historia y cuyo única riqueza es la sempiterna falsificación histórica de la lucha por la libertad lo único que pretende ya es una jubilación cómoda para sus dirigentes; por otro, la mayoría de los integrantes de IU, al tiempo, acabaran como corriente, en el mejor de los casos, en el PSOE buscando cambiar desde dentro, infructuosamente, lo que no han sabido cambiar desde fuera. Se trata de una lógica del mercado: el tendero deja su paso al centro comercial.

jueves, marzo 13, 2008

MONDRAGÓN

En homenaje a los concejales del PP y del PSOE en el País Vasco.

Uno siempre se ha imaginado que Mondragón debe ser un lugar vasco-vasco. Sin mácula. Uno imagina a los niños de Mondragón en el recreo de su colegio vasco-vasco jugando a la pelota; pero claro, a la pelota vasca. Y soñando, esos mismo niños, con no haber nacido fuera de la patria vasca-vasca para poder jugar en el Athletic de Bilbao, equipo a su vez vasco-vasco: sin inmigrantes.

Uno se imagina ser un votante de ANV allí, hay 3.333 según las últimas estadísticas, y despreocuparse de que una bomba mate a dos sudacas en Barajas o que mis cómplices maten a dos represores guardias civiles en Francia. Al fin y al cabo no son vascos-vascos: nunca jugarían en el Athletic de Bilbao. Y eso, es lógica vasca-vasca, no puede hacer que uno se preocupe. Porque uno siempre se imagina a un vasco-vasco preguntándose qué le une a esa extraña especie que puebla el resto de la tierra y que se autodenomina homo sapiens, así sin rendir culto a su oprigen ancestral ni a sus raíces sino solo a su razón, cuando él y ella, ciudadano y ciudadana vasco y vasca, saben que son distintos en su esencia de homo, y homa, euskalduna: especie superior.

Uno se imagina ser votante de IU-EB en ese paraíso vasco-vasco que debe ser, sin duda, Mondragón. Y se imagina que se le llena la boca al hablar del conflicto vasco, y tal vez vasca, mientras se pacta con la derecha para conseguir poder y alguna –daaaaaaaame argooooo- consejería. Y uno se imagina ser militante de IU-EB ya en concreto, la imaginación vuela pero también pone pie en tierra, en Mondragón. Y haber pasado de casi mil muertos, según las últimas estadísticas, de ETA para gobernar con ANV: no relevantes esas víctimas ante el conflicto. Y no importar dos sudacas muertos más -por el gran dios vasco: ¡dos sudacas!-; o un viejo muerto porque estrictamente, ¿sabe usted?, no fue eso ETA sino el calentamiento global; o dos guardias civiles asesinados -por el gran dios vasco: ¡dos españoles miserables!- Y es que esos mil muertos y otro, y otro, y otro, y otro… no implican un quebranto de la ética. Esos, no. Tan solo son humanos. Solamente humanos.

Y uno se imagina, en fin, porque la imaginación no solo vuela o no solo va a ras de suelo sino que incluso es capaz de arrastrarse, que fuera ahora un concejal de IU-EB en Mondragón. Y uno es capaz de meterse en su cabeza, eso es simple sin duda aunque sea sucio, y ver una sola frase presente tras el atentado: este era de AQUÍ.
Y ahora sí romper airado el pacto de gobierno con ANV.
Y luego uno puede imaginárselo escribir cien veces en un papel:
soy de izquierdas
soy de izquierdas
soy de izquierdas
....

lunes, marzo 10, 2008

UN URGENTE RECUENTO ELECTORAL

1.- Los exámenes se han acabado. En todas partes.
2.- Algo muy interesante de la campaña electoral es la desaparición del PSOE. En marketing la marca es importante. Hay una nueva: ZP que subsume a una antigua, PSOE. Eso es muy llamativo.
3.- El PP lo ha logrado: ha perdido las elecciones. El aparato del partido llevaba cuatro años buscándolo y, al final, lo ha logrado. Se ha librado de Rajoy definitivamente. La esperanza se abre para alguna y la supervivencia, Acebes y Zaplana porque aquí no se me ocurre juego de palabras, para otros.
4.- IU lo intentó. Después de cuatro años de ser un simpático apéndice de ZP quiso, de pronto, ser independiente y de izquierdas. Le falló el marketing: Gaspi no pudo separarse de ZP al igual que nunca Linterna Verde podría vivir sin Batman. Es lo malo de los secundarios.
5.- El nacionalismo se estancó. La entelequia de la España plural demostró su cara auténtica de la España de los privilegios y, cuando ya se tiene todo, es difícil movilizar el voto. Cuando el señorito recibe la visita del cacique lo bueno, si se vota, es votar al cacique.
6.- UPyD ha sacado representación a pesar del boicot de PRISA. Interesante.
7.- Pero lo más importante de toda la campaña electoral no han sido los políticos profesionales sino algo que empieza a ser la base de la nueva democracia –y no sólo en España-: la decidida intervención partidista de los medios de comunicación. La defensa de las ideas no es la causa, ustedes tranquilos: el reparto del pastel de internet y de la nueva televisión, sí.
y 8.- Y como los exámenes han acabado, ya en todas partes, pretenderemos extendernos y explicarnos.

lunes, marzo 03, 2008

CUENTA ATRÁS/8. HUMILLADOS Y OFENDIDOS: EL DEBATE

Todo es de vergüenza ajena. Y, seguramente, en eso me incluyo yo mismo y le incluyo a usted amable, que no hipócrita, lector.

Pero corrijo exámenes y no tengo tiempo para explicarlo. Aunque siempre, imagino, podría buscarlo.

jueves, febrero 28, 2008

SOLO UN POCO DE ESPECTÁCULO (que no de deporte)

1.- Es ingenuo decir que lo que voy a narrar -breve hoy, otro día me extenderé- es sobre deporte. Yo, personalmente, no voy al Benarbéu a ver deporte, voy a un espectáculo. Y los protagonistas no son deportistas. Y no lo veo mal. Deporte harán los aficionados, no los profesionales.

2.- Resulta ridícula la polémica sobre Cerezo. Sólo desde la perspectiva de un aficionado imbécil a uno le puede molestar que el presidente de su club pose con una camiseta de otro equipo. Se llama cortesía. Entendámonos, soy del Madrid y si el Barça juega la final de la Copa de Europa, yo aún la llamó así, voy con el otro equipo -bueno, si es el Sevilla, el Valencia o el Bilbao me lo pienso porque prefiero que gane el Barça-. Pero si me regalan una camiseta personalizada del Barça, al que siempre agradeceré que venga aquí a jugar al fútbol, pues la enseñaré. Al menos por cortesía.

3.- Desconozco el nivel cultural de Bahamontes. Creo que ganó un tour. Amstrong ganó seis, me parece. Bahamontes, me parece, nunca dijo nada contra la dictadura de Franco en París. Le debió faltar indignación moral por los fusilados. Son ideas que me surgen, ya sé que sin sentido ante la gente que odia la injusticia. Ahora, Bahamontes insinúa algo contra el ciclista estadounidense. Si el aguila de Toledo, que ganó un tour, sabe algo de Amstrong, que ganó seis, debería a un tribunal. A lo mejor que hable con L´Equipe. Aunque creo que luego no demostró nada.

4.- Voy al fútbol con mi hermana. Y el otro día dijo algo muy interesante. Si toda esta vehemencia de la gente ante el árbitro, señaló, la gastaran en reivindicaciones sociales, este país sería un paraíso.

5.- Pues eso. No es un paraíso.

miércoles, febrero 27, 2008

CULTURA, COSTUMBRE E ILUSTRACIÓN

Hay, al menos, dos significados de la palabra cultura: el primero, que podríamos calificar de antropológico, hace referencia al conjunto de normas sociales y costumbres que tienen lugar en una sociedad determinada y que se presentan de una forma descriptiva; el segundo, que podríamos denominar ilustrado, busca su significado en el juicio valorativo de que cultura es aquello que persigue la emancipación humana: la autonomía del sujeto y por ella, buscando una denominación breve, la capacidad de pensar por sí mismo. En la primera denominación prima el concepto de sociedad sobre los individuos y, con él, la socialización; en el segundo, el concepto de liberación de los sujetos. De esta forma, la denominada, desde la antropología, cultura popular suele ser desde el espíritu ilustrado algo barbárico. En ella se manifiesta la ignorancia, la generación de formas de socialización que, por eso mismo, solo buscan justificar la situación previa de dominio de unas estructuras sociales sobres otras. Así, eso que se denomina folclore o tradiciones populares suele ser un conjunto de actividades denigrantes o ridículas –aunque en las sociedades industriales avanzadas pueden estar tamizadas por el barniz del progreso con lo que dejan de ser populares y se transforman en algo, es triste decirlo, más avanzado como comerciales- en las que aparecen las peores cualidades humanas y el dominio social de un grupo sobre otro.

Pero, a su vez, no sería conveniente satanizar así toda tradición pues estas, merced a esa misma socialización, han acabado siendo parte de cualquier individuo y no necesariamente tienen un contenido moral. Así, por ejemplo, la hora de las comidas o la siesta, sin duda un pequeño paso para el hombre pero un gran salto para la humanidad, no serian sino costumbres ante las cuales no cabría el juicio ético. Al hablar de costumbres, pues, lo que importa al juzgarlas no es su pertenencia nacional o idiosincrasia, si son las nuestras o pertenecen a los otros, sino su racionalidad: las buenas costumbres serán aquellas que implican no una identidad social sino una liberación humana. Es decir, si queremos juzgar las costumbres y no solo describirlas es necesario recurrir a un criterio valorativo que sería, otros son posibles pero ninguno es más progresista, el ilustrado: ¿liberan al ser humano?. De esta forma, al lado de costumbres que no pueden ser motivo de exigentes juicios morales -tan emancipatorio es comer a la una del mediodía como a las tres, aunque a uno ya socializado sólo de pensar en comer un plato de lentejas tan cerca del mediodía no le hace sino producir extrañeza- existen otras -como las que atañen a absurdos tabúes religiosos, por ejemplo que haya animales impuros, o las que implican directamente la degradación humana, el velo musulmán por ejemplo- que si se quiere defender un ideal de emancipación humana solo pueden ser criticadas duramente y, con ello, exigir su desaparición.
Y hasta aquí lo obvio y ahora vienen las consecuencias.

¿Debemos respetar todas las costumbres? La respuesta clara -admitido lo anterior como seguramente usted, lector progresista, habrá hecho- es no, pues hay costumbres que implican una agresión directa contra el ideal de un sujeto emancipado. Y ello nos lleva argumentativamente a otra conclusión: no todas las culturas, pues estas son un conjunto de costumbres, son iguales ni merecen por tanto el mismo respeto. Pero, ¿cuál sería el criterio real, aparte de ese humanista principio de la emancipación en abstracto, que nos permitiría distinguir unas sobre otras?

No valdría un mero criterio voluntarista, una idea de emancipación sin contenido real sino que deberíamos ir a algo más. De esta forma, proponemos la siguiente. Las culturas son una respuesta a las condiciones reales de existencia de una sociedad determinada. Cuando una cultura es incapaz de responder a la realidad circundante entra en crisis y se convierte en pasado. Y la expansión mundial del capitalismo es ya la única realidad existente. De esta forma, sólo aquella cultura que responda a esta realidad es rescatable y resulta por ello grotesco pretender que culturas nacidas para responder a otras condiciones reales -y por cierto con condiciones de dominación tan inmorales, al menos, como el propio capitalismo pero sin su, todavía, potencial liberalizador- puedan responder al dominio de este. Se entra así en una nueva idea de cultura: esta, al menos desde la perspectiva de una idea de emancipación humana, no se juzga desde el bobalicón respeto a toda manifestación humana -como si lo inmoral no fuera precisamente humano, demasiado humano- sino ante la perspectiva de qué podría aportar para la emancipación en las condiciones actuales. Y así, por ejemplo, el indigenismo, tan en boga entre ciertas corrientes autodenominadas izquierdistas de Suramérica, resulta ridículo: como si la respuesta al máximo desarrollo de la racionalidad explotadora, el capitalismo, estuviera en sanguinarias civilizaciones precolombinas y preilustradas. El capitalismo es fruto, también y sería ingenuo negarlo, de la Ilustración y sólo desde ella, desde una cultura que al menos tenga una mínima relación con esta, es posible su crítica. Por eso, sólo la cultura occidental, la cual no implica ya por ese mismo desarrollo mundial del capitalismo a los individuos occidentales, puede luchar contra él.

Cuando Rajoy ha propuesto su contrato de inmigrantes ha olvidado algo importante en él. Como buen nacionalista ha situado como fundamento del mismo las tradiciones del país de acogida, olvidando, como mal liberal, que las costumbres en democracia son libres. Sin embargo, los derechos y la libertad sí se pueden imponer y no hacerlo implicaría un perjuicio precisamente para las clases sociales menos favorecidas, y los inmigrantes lo son. Así, si Rajoy se hubiera atrevido a señalar que precisamente hay costumbres entre los inmigrantes que niegan la libertad humana y queremos prohibirlas precisamente por ello, tendría razón pero, entonces, su discurso se volvería, inmediatamente, en contra suyo: pues la misma conferencia episcopal, algo más racional sin duda que la corte de sacerdotes mayas pero menos, mucho menos, que la filosofía de la Ilustración, debería a su vez ser denunciada en sus llamamientos a la Ley Natural, pobre Santo Tomás en qué manos ha caído, como producto de la superstición; o, incluso, debería negar el propio desarrollo capitalista como auténtico negador del desarrollo ilustrado occidental. Rajoy, pues, no ha pasado de la idea de cultura como antropología y considera que esta representa la idiosincrasia de los pueblos. En el fondo, Rajoy es españolista como los del PSC-PSOE, los de ICV-EB-IU o los del PNV, ERC CiU, BNG son catalanistas, vasquistas o galleguistas: paletos y, por ellos, totalitarios. Y por eso mismo ni unos ni otros pertenecen, al menos positivamente, a la Ilustración.