miércoles, mayo 28, 2008

MIS ALUMNOS ME CRITICAN (y van 3)

Como todos los años hacia el final de curso vuelve el hecho. Como ustedes saben, cada año mis alumnos tienen la posibilidad de abrirse un blog y escribir allí sus comentarios -unos temas obligados por mí, otros libres si así lo desean- y de esa manera incrementar su nota. Y como ustedes saben, cada año, al final de curso, mis alumnos tiene que escribir una crítica sobre mis clases -¡ha dicho mis clases!, clama el psicopedagogo: sí, he dicho mis clases, contesta el profesor que está en el instituto con los alumnos-. En ella deben señalar qué les parece correcto y qué no. La idea es simple: si son usuarios pueden criticar. Y la idea es simple: no por criticar tienen que tener razón. Pero tienen derecho.

Pero este año la crítica tiene algo de especial. Todos los partidos políticos han decidido, entre unas cosas y otras, destruir la Ética de 4º de la ESO. Ahí están unidos, ahora sí, la presunta izquierda -con la ñoña Educación para la Ciudadanía y la nueva formación del espíritu nacional(ista) y progre- y la derecha de toda la vida –que aprovecha para reducir lo que nunca entenderá: la ética como algo más que las buenas costumbres y orden público-. A ellos y a esos trescientos cincuenta individuos en el congreso nacional y todos los de provincias que cobran estupendos sueldos por repetir las consignas como loros de sus jefes -¿qué se siente cuando uno no puede ni votar según su opinión?- va dedicada esta vez la cosa. Porque cada partido -y cada uno de esos trescientas cincuenta diputados nacionales y los de provincias que tienen nombre y apellidos pero no opinión propia- han logrado destruir la materia de Ética de 4º de ESO.

Aunque, por supuesto, no solos.

domingo, mayo 25, 2008

DE LA PROGRESISTA LOGSE A LA PROGRESISTA LOE (una cultura de emancipación)



Rodolfo Chikilicuatre, producto mercantil de la empresa El Terrat, da una conferencia en el Instituto Cervantes de Belgrado.

Nota: Rodolfo Chikilicuatre es el que está menos a la derecha. La otra es la ministra de Educación, Política Social y Deporte.

miércoles, mayo 21, 2008

lunes, mayo 19, 2008

MADRID: HUELGA EN EDUCACIÓN

Nota: el pasado día 7 de mayo y el próximo 21 hay convocada una huelga de profesores de la enseñanza pública en la Comunidad de Madrid. Este artículo busca presentar las razones por las cuales apoyo dicha movilización y yo mismo, por tanto, haré huelga.

Ya hemos hablado aquí sobre la idea de estado de Esperanza Aguirre:no queremos repetirnos. Sin embargo sí queremos hablar sobre este mismo hecho concretado en el tema de educación.

Es falso que Esperanza Aguirre desee eliminar los servicios públicos. Efectivamente, no es, en absoluto, esa su idea. Lejos de eso, y como ya dijimos, la idea básica de Aguirre es el estado contratista, un gigantesco ente que se dedica a subcontratar sus servicios a la empresa privada. Con ello se consiguen dos objetivos: por un lado la creación de una oligarquía empresarial que entra en una alianza, en cierta medida subsidaria pues debe su poder al supremo contrastista, y que apoya a éste; por otro, se mantiene la cobertura básica pero socialmente segregada satisfaciendo así la medración ideológica, que no efectiva, de las clases medias. Esta se libra de compartir su nicho con las clases bajas, fundamentalmente emigrantes en la actualidad, y al tiempo estos inmigrantes acceden a unos servicios que ni en el mejor de sus sueños pensaron. De esta forma, pues, todos contentos.


¿Dónde residiría entonces el problema si al final se mantiene el servicio gratuito y todo el mundo sonríe satisfecho? Precisamente en el modelo de estado. Porque al igual que también analizamos con Zapatero, el modelo Aguirre no es neutral ni su finalidad última es, por supuesto, satisfacer y generar ciudadanía democrática. Lejos de eso, lo que se pretende es la creación de un estado oligarca en que las grandes corporaciones por un lado -fundamentalmente las constructoras, las nuevas empresas de sanidad y la Iglesia Católica como empresaria de educación- y por otro la oligarquía política dominen y controlen la situación-con su modelo no en la Gran Bretaña de Thatcher sino en el actual estado de los Estados Unidos-. Así, la esperanza de Aguirre va más allá del ideal tatcheriano -al fin y al cabo liberal- y entra de lleno en el terreno neoliberal. Aguirre pretende un estado que tenga una alianza con la oligarquía financiera y empresarial y cuya realización concreta sea el conjunto de intereses de esa oligarquía unidos a los intereses de la élite política. Y la moneda de uso para sellar el pacto es el servicio público, imaginen la millonada, subcontratado por el estado.

Sería ingenuo pensar que los funcionarios no son un grupo privilegiado en relación a otros sectores sociales. Incluso sería ingenuo defender que debe realmente existir una tan importante cantidad de estos –ya que no necesariamente la defensa de lo público implica la existencia de una clase funcionarial-. Ciertamente nunca hemos llegado a comprender el motivo por el cual un profesor, un médico, un conserje o un oficinista, y hay más casos, deban ser funcionarios. Sin embargo, la cosa está así planificada. También hemos hablado aquí de la escuela pública y desde luego ya hemos señalado que está muy lejos de la verdad señalar que el único responsable del desastre de esta sea, por ejemplo en Madrid, el gobierno Aguirre. Sin embargo, y a su vez, ese mismo gobierno es también responsable. Y está claro que para conseguir su modelo de estado debe, como en cualquier estrategia de mercado, eliminar al rival y, aquí, el rival son los servicios públicos directamente gestionados por la administración. Por eso hay una auténtica campaña, tanto en sanidad -más agresiva aún por haberse iniciado hace poco y tener que ganar el tiempo perdido- como en educación de descrédito de los servicios públicos. Y este proceso de acoso y derribo tiene un doble objetivo: por un lado, generar una mala imagen pública -como ejemplo vaya la campaña montada por el gobierno Aguirre y medios afines contra el equipo de Leganés o la idea generalizada de los institutos como lugares sin ley-: por otro, un empeoramiento progresivo de las condiciones de trabajo, tanto salarial como laboral, del funcionariado.

Pero, ¿con qué fin esta proletarización del trabajo funcionarial? Alguien podría pensar que ahí se trataría de justicia igualitaria y que, por tanto, la acción de gobierno es correcta. Sin embargo se nos vamos a permitir aburrir aún más al lector para aclarar esto. Lejos de una idea de justicia lo que subyace a la creciente proletarización del funcionariado en la ideología Aguirre guarda relación con lo dicho al principio. Efectivamente, me explico, la idea de Aguirre debe engarzarse en la creación de un estado contratista. Pero hay un problema con la mano de obra pues las condiciones laborales tanto en la sanidad como en la enseñanza pública son infinitamente mejores que las de la privada. Ello provoca que la mayoría de los profesionales prefieran buscar en el sector público empleo a pesar de tener que pasar una oposición, en realidad varias, para ello. Incluso el personal de la privada a la mínima oportunidad abandona, y con toda razón, su puesto de trabajo ante la posibilidad de una interinidad, es decir: un puesto eventual pero, en realidad, tan eventual como cualquier puesto en la privada. La exigencia pues de priorizar la empresa privada como subcontrata estatal pasa, necesariamente, por liberalizar su mercado de trabajo. O diciéndolo en lenguaje real: destruir las ventajas de un modelo, funcionariado, para hacer cautivo a los trabajadores del otro. Y una vez que las ventajas son mínimas para el tránsito de un modelo a otro y con ello se desincentiva el paso, generar un ejército industrial de reserva, eso sí, con licenciatura, que beneficie a la empresa educativa, aquí ya tanto concertada como privada, y a las nuevas industrias médicas. Interés de la oligarquía.

¿Quiero ganar más dinero? Sí, claro. Y lo quiero ganar, precisamente, porque soy un profesional. Pero uno siempre ha mantenido que las huelgas en los servicios públicos son cosa muy seria. Y precisamente por eso viene este texto, aburrido y sin consignas, para explicar mi posición. Porque lo que está en juego no son meramente mis condiciones laborales, que repito las considero privilegiadas enfrentadas al repugnante mercado de trabajo español, sino la lucha contra una idea de estado que mantiene, además por quien se postula como futura candidata a la presidencia del gobierno, una tesis básica: el estado sirve a la oligarquía porque es oligarquía.

jueves, mayo 15, 2008

¿CONFLICTO VASCO?


Definición: los de siempre asesinan, los de siempre mueren y los de siempre se benefician.

Y la sociedad vasca-vasca, siempre con alguna excepción, mira hacia otro lado mientras comenta: como se vive aquí, en ningún otro sitio, oye tú…

martes, mayo 13, 2008

PIENSA EL CHIKI-CHIKI

La broma es ruptura del orden. En ella debe haber algo que fracture la expectativa cotidiana y la diaria realidad para que pueda considerarse como tal broma: que surja lo inesperado. Efectivamente, desde la broma más elemental, la flor en el ojal de la cual sale un chorro de agua cuando uno se acerca a percibir su aroma, hasta la más elaborada, y pedante, como La Gioconda con bigotes, la burla tiene ese sentido de subversión, ya inocente ya crítico. Por eso mismo el humor, ya lo hemos dicho aquí en otra ocasión, puede ser alegre, cuando resulta una apología de lo existente a través de la simpatía, o bien triste, cuando en su germen está la amargura ante el mundo. O diciéndolo de otro modo: los nazis bromeaban sin duda en los campos de exterminios ante la ducha de los judíos. Y seguramente con gracia.

Uno, el breikindance.
La presunta broma, e incluso crítica feroz a algo como se ha querido presentar, de la presencia del Sr. Chikilicuatre en Eurovisión es rápidamente desmontada por los hechos.
Primer hecho, Chikilicuatre es un producto de factoría, en concreto de una gran empresa de comunicación –cercana además a los actuales círculos de poder- que busca realizar con él una campaña de publicidad.
Segundo hecho, Chikilicuatre es un actor que por contrato, retengan esta palabra, solo puede hacer, retengan esta frase, de Chikilicuatre: friki profesional y a sueldo o el friki unidimensional.
Tercero, toda Europa manda ya a sus payasos a este festival: sus propios frikis profesionales.
Cuarto hecho, un programa de noche, el de Buenafuente, engrosa sus arcas publicitarias con la, ya lo saben y sin duda, feroz crítica: no sólo en el politono, feroz crítica de nuevo, sino en el anuncio de colonia o de coches para el intermedio.
Y quinto: ¿se quería ser crítico por parte de Buenafuente –ese feroz, y accionista, crítico del sistema-? Que hubieran enviado a la orquesta sinfónica nacional a interpretar el último movimiento de la novena de Beethoven y su oda a la alegría. Creo recordar es el himno de la Unión Europea y hubiera sido, ahora, más crítico y gracioso.

Dos, el crusaito
Friki procede de la palabra inglesa freak que se traduce por fenómeno. Pero este fenómeno no es algo positivo en su término sino que a su vez se refiere a lo monstruoso, a lo que escapa al orden racional: la mujer, y aquí no podemos poner y el hombre lo que demuestra nuestro machismo sin duda, barbuda, los siameses, el sorprendente tronco humano... Toda la Modernidad, y con más énfasis a partir del Romanticismo, tuvo fascinación por el monstruo y le presentó como lo humano que no podía desarrollarse. Los personajes literarios, y luego cinematográficos, surgidos incitaban a la compasión en su deseo de humanidad: el monstruo no quería serlo. Y en ese querer ser humano se descubría, al tiempo, la ausencia de una humanidad general en quienes reían, sin esa compasión, ante el fenómeno y le perseguían hasta la muerte. El monstruo éramos todos buscando nuestra humanidad aún no encontrada.

Tres, el maiquelyason
La conversión del monstruo en friki es la conversión de lo humano en una forma de ser. Efectivamente, la admisión simpática del friki y su éxito social guardan relación con la desaparición del discurso ilustrado sobre lo que es humano. No se trata ya de que el comportamiento del friki sea ridículo, que sin duda lo es, sino de la desaparición de ese discurso de ideal humano que mantuvo la Ilustración. Incluso la reflexión que ahora muchos lectores se están haciendo -¿y quién es este idiota para decir cómo debemos llevar nuestra vida?- es, paradójicamente, el triunfo definitivo de la apoteosis de la sociedad totalitaria pues parte del supuesto previo de que esto que tenemos es vida individual: un yo digno de vivirse. Efectivamente, la apoteosis de la forma de vida implica la creencia en una realidad donde el individuo se vive ya como tan pleno que encuentra su realización en la vida privada, en ese repugnante principio de la vida interior. Pero lo que no comprende es que esa misma vida prístina no es sino pura mercancía y que como tal lo único irremplazable en ella no es el contenido sino la propia estructura como mercancía no importando su nombre sino su producción y consumo. Así, el friki es un monstruo que se encuentra a gusto en su deformidad que le niega lo humano. Y así, a su vez, toda vida -la suya señor lector y la mía también- es friki.

Cuatro, el robocop
Kant apenas levantaba metro y medio del suelo. Cuentan que era cabezón, de pecho hundido. A su vez se dice que su mirada era fascinante. Nunca se casó y murió célibe. Era rutinario y metódico, especialmente en su vejez. En 1784, con sesenta años, publicó un artículo: Respuesta a la pregunta: ¿Qué es la Ilustración?. En él señalaba el lema de ese movimiento que pasó a convertirse en la esperanza de lo humano:
Sapere Aude! ¡Ten valor de servirte de tu propio entendimiento!

Han pasado algo más de doscientos años. Cada vez que en la pizarra de clase inició una numeración
uno,
dos,
tres,
cuatro,
comienza la risa callada. Y aparece en la conciencia el nuevo lema:
perrea, perrea.

viernes, mayo 09, 2008

AHORA QUE YA NO LOS QUEREMOS: ALGO DE INMIGRACIÓN

Cuando el gobierno, después de las elecciones y con crisis económica, ha descubierto que los inmigrantes son, según él, demasiados –al insinuarlo Rajoy era un xenófobo, ahora lo dice uno de la autoproclamada izquierda y es realismo- sólo una consideración –pero plagada de enlaces-.

Igual vienen por esto.

Que me explico: ¿para cuándo -fíjense lo que digo: ¡uy!, qué poquito de izquierdas, ¡uy!, qué poquito de derechas- intervenimos militarmente en África? ¿O es que el petróleo ya es suyo -y no, precisamente ni de la gente de África ni de la gente del mundo occidental- y la vida humana ya tiene allí un precio definitivo y tan bajo que ya no interesa como mercancía?

lunes, mayo 05, 2008

MINISTERIO DE IGUALDAD Y ÉLITES

Hay una tendencia natural en las élites sociales a percibirse a sí mismas como genéricas de lo humano y a presentar sus problemas como los problemas universales de la humanidad. Ellas mismas se consideran a su vez como alejadas de cualquier privilegio y así se sitúan permanentemente en una conciencia de la queja pues la extensión de dicho privilegio se concibe como derecho inalienable en el desarrollo del progreso humano -que curiosamente coincide con su interés de grupo social-. Esto se ve con grupos privilegiados -en relación a las condiciones del resto de la sociedad- como los estudiantes, los becarios, los funcionarios y ahora, y es de lo que trata el presente artículo, las mujeres que perteneciendo al grupo social relevante, la llamada inadecuadamente ya clase dirigente, pretenden acceder a un puesto acorde a dicha relevancia social ya sea en el ámbito público o en el empresarial.

La reciente creación de un Ministerio de Igualdad, que en realidad solo trata de una desigualdad y dentro de ella incluso de un subconjunto, es un buen ejemplo de ello. Efectivamente, el primer elemento a analizar sería por qué la palabra igualdad ha quedado reducida a una parte de su contenido, la igualdad hombre y mujer, en el discurso social. O diciéndolo de otro modo, por qué desaparece del discurso la idea de igualdad social entre clases, por ejemplo, y ya únicamente se utiliza en su significado de referida a un grupo sexual (y además falseado como vamos a intentar demostrar).

La respuesta a esta cuestión viene dada precisamente por el interés del grupo privilegiado concreto. Ha surgido una nueva élite social, mujeres en torno a los cuarenta años hijas de la clase media y alta y con una alta cualificación académica, que necesita realizar un discurso legitimador de su propia posición y ambición social. Efectivamente, este nuevo grupo de poder está unido no por un deseo universal de emancipación, a pesar de lo que pueda pensar bondadosamente cada uno de sus integrantes de forma individual, sino por sus propios intereses como élite y de ahí que al hablar de igualdad el discurso se constriña a lo pretendido por ese mismo grupo: la participación en el poder social sin cambiar ese mismo poder. De esta manera, y por la cuestión que luego veremos, el objetivo no es priorizar la lucha en la defensa de derechos sociales sino en la propia conquista del poder por el grupo.

Así este interés limitado a su propia característica definida de élite social es lo que mueve sociológicamente al colectivo concreto -aunque sus integrantes puedan pensar otra cosa-. Y así la injusticia cierta, y esto es sin duda, pero limitada al ámbito de una cierta realidad social se presenta como universal y al tiempo la liberación prometida -aunque lógicamente sólo afectará a los intereses limitados del grupo en cuestión- se mantendrá públicamente como una solución para todos y, claro está y en ese ridículo lenguaje de la nueva progresía, para todas. Por este proceso de ideologización el enemigo se presenta como el machismo en abstracto y no como, lo que sería lo real, los intereses del grupo competidor, hombres altamente cualificados académicamente en puestos de relevancia social que aspiran, y en este caso ya poseen, ese poder y buscan eliminar a los competidores. No se trata aquí de que el machismo no se dé socialmente -sólo hay que ver los programas de la tan progresista La Sexta, plagados de presentadoras con estupendos envoltorios carnales (mamachichos progresistas) para confirmarlo- sino que aquí el tema real por el que se combate no es ese. Y tampoco, claro está, la lucha social por los derechos efectivos de la mujer en cuanto a trabajadora de media o baja cualificación.

Efectivamente, debe observarse como la solución pretendida y la presión efectuada no es de orden social sino legislativo. No se exigen más guarderías, cambios en los horarios de trabajo o mejoras en el paupérrimo permiso por maternidad sino que la presión y la medida estrella es la cuota. Y esto tiene, al ser analizado, una doble característica social que refuerza la veracidad de nuestro discurso. En primer lugar, la cuota resulta inútil para los puestos laborales de cualificación media y baja pues estos puestos hace tiempo se convirtieron en igualitarios, es decir: el sistema productivo y el desarrollo tecnológico a él unidos los asexuó cuando no los hizo prioritariamente femeninos. Y así la cuota no soluciona el problema de todo ese inmenso grupo social de mujeres con media o baja cualificación sino sólo el de aquellas con una cualificación alta y que buscan, legítimamente en primera instancia, conquistar un puesto de élite ya en los consejos de administración ya en el mundo de la alta política. La cuota así no mejora el empleo femenino sino el de un sector muy concreto de mujeres.

En segundo lugar, el hecho de que el énfasis se ponga en lo legislativo y no en lo social retrata al grupo y contrasta positivamente de nuevo nuestra teoría. En efecto, esto es debido a que esta élite se puede permitir el acudir a la asistencia privada para el cuidado de sus hijos y el permiso de maternidad es un hándicap en su promoción social con lo cual cualquier lucha en este aspecto no se considera como prioritaria y por tanto queda meramente testimonial. Frente a esto, las reformas de carácter legislativo y obligatorio sí se corresponden con su interés inmediato y por tanto la pelea se establecerá allí. Así el máximo interés de la mayoría de las mujeres en cuanto a lo que les atañe específicamente -aunque no sea necesariamente lo más importante- a su sexo, la adquisición de unos derechos sociales relacionados con la vida familiar, no se transforma en prioridad social frente al interés de la élite. Y todo el juego se desenmascara. La élite femenina se presenta como la mujer, género universal, cuando en realidad no es sino la competidora mercantil de cierto puesto laboral muy concreto ocupado no por el hombre, falsa generalización de nuevo, sino por, curiosamente, sus propios maridos, amigos o vecinos de chalet o urbanización.

En mi anterior instituto -plagado, claro está, de mujeres funcionarias y progresistas- una de ellas montó una especie de exposición titulada Mujeres en la sombra. En ella se pretendía rendir homenaje a un grupo de mujeres de los siglos XVIII y XIX, creo recordar, sin cuyo trabajo, según se exponía, hubiera sido imposible la labor de otros científicos, de sexo masculino, más importantes. Yo sólo comenté una cosa, y algo simple sin duda: que siendo estas damas a su vez de la burguesía bien pudiera ser que debiéramos hacer una exposición de la exposición titulada Sirvientes en la sombra y dedicada a aquella parte mayoritaria de la humanidad, hombres y mujeres indistintamente, que con su esfuerzo absolutamente explotado y correspondiente a su pertenencia dentro de la división social del trabajo habían permitido que estas personas relevantes, las señoras y los señores, se pudieran dedicar a pensar. Pero nadie me contestó y nunca hubo tal exposición.

viernes, mayo 02, 2008

DOS DE MAYO

Años después era otro ejército francés, los Cien Mil Hijos de S. Luis, el que invadía España. Y ahí la historia no habla de invasión ni de independencia. Y unpueblounanación acudió ante el invasor, como ya había hecho ante el miserable Fernando VII, con un grito: ¡Vivan las cadenas!

miércoles, abril 30, 2008

MAÑANA, UNO DE MAYO, NOS VEMOS, ¿A QUÉ SÍ?

Porque usted, lector progresista, es una persona comprometida con su tiempo.
Porque usted, lector progresista, es una persona solidaria, pero que muy solidaria…
Porque usted, en fin lector progresista, lo tiene claro: no a la guerra -¿a qué guarda la chapita?-, sí a la paz -¿a qué tiró la chapita y ahora vocifera contra ANV?-, y también, ¡hombre, también!, se preocupa por la situación laboral de la gente.

Y porque usted, lector progresista, sabe que hay crisis económica y los que lo van a pasar mal son los más débiles. Y se niega a ser catalogado por ello de antipatriota como dice el gobierno del PP -porque eso es típico del PP, ¿no?, y, por lógica, entonces el gobierno será del PP, ¿no?-. Y usted, lector progresista, no apoya al PP, ¿verdad?

En fin, amigo lector, si mañana me levanto a tiempo y con ganas y con nada más que hacer, voy a ir a la manifestación. Y sé que usted estará allí. Porque usted y yo, almas progresistas, somos gente comprometida con nuestro tiempo. Y claro está, de profunda, muy profunda, izquierda.

lunes, abril 28, 2008

GOLPE DE MEMORIA (¿histórica?)

Golpe en la frente uno: ¡anda!, los donuts.
Golpe en la frente dos: ¡anda!, la cartera.
Golpe en la frente tres: ¡anda!, si los de ANV son de ETA

miércoles, abril 23, 2008

Y ALGO TRISTE

Pues que voy yo y me voy a comer con unos compañeros de trabajo. Y salen varios temas y uno es Cuba. Y voy yo y digo que Cuba es una dictadura. ¿Y el bloqueo? Y voy yo y digo que no hay bloqueo que lo que hay es embargo. ¿Y Cuba en comparación con el resto de los países de la zona no es un paraíso? Y sigo y voy yo y digo que Cuba ha vivido subvencionada por la antigua URSS, por el sufrimiento del pueblo soviético.
Y total, que ya nos vamos.
Y yo me voy.

Y tres días después viene un contertulio, por otra parte persona inteligente, y me trae un recorte de periódico donde señala que en un estado de los EEUU van a hacer un sorteo, o algo así, para dar asistencia sanitaria gratuita. Y me dice: toma, tú que defiendes tanto a los americanos…

Y yo que no había defendido para nada la política de EEUU comprendo mi error. Demasiado tibio: no se puede estar contra todo. Y hay que apoyar a algún miserable. Y me prometo ahorrar este verano e irme a Cuba con dólares. Y follarme a un par o dos de cubanas, a ser posible jovencitas.
Y así, solidarizarme con la revolución.
Y así, venir con una camiseta del Che.
Y así, por fin, entrar en el olimpo de la izquierda.
Y así, seguir algo triste como siempre.

lunes, abril 21, 2008

EL SUEÑO DE MR. SCROOGE: EDUCACIÓN Y ASISTENCIA SOCIAL

Hay artículos de fondo y artículos de tiempo presente. Parecería que este artículo, sobre la nueva estructuración del Ministerio de Educación que se ha reconvertido en, por una parte, Educación, Asuntos Sociales y Familia y por otra, con la universidad, en Ciencia e Innovación, es un artículo de eso que se llama de radiante actualidad. Sin embargo, no mintamos. Habla de un proceso general en los países industrializados, que se da no sólo en el mundo de la educación, y que en España se remonta, al menos, a la LOGSE. Aunque sí que es verdad que los únicos que se ha atrevido a llevarlo hasta sus últimas consecuencias en este país, si bien con tácticas distintas y después del amago LOCE del PP reducido a la Educación Infantil, han sido Zapatero y Aguirre. Y, no lo duden, todos le seguirán.

Analicemos el tema. Ahora se desgaja el tronco educativo al trasladar la universidad a otro misterio distinto al de Educación y se incluye en el tradicional ministerio educativo las funciones de asuntos sociales –por cierto, ¿alguien sabe lo que es eso?, ¿no serían todos los ministerios, menos el divino tal vez, de asuntos sociales?- y familia –aún más surrealista: ¿de qué trata un ministerio que se autodenomina de familia?¿tal vez de prepararnos y excitarnos para la procreación?-. En el tema de educación se produce, así, una importante novedad: por fin se da el definitivo despliegue de lo que podríamos llamar el espíritu LOGSE y, ya sin careta, surge la enseñanza como mero sistema asistencial. Efectivamente, el nuevo ministerio pasa a ser de Educación, Asuntos Sociales y Familia, desgajándose además la universidad, concebida ya como élite productiva, de él. La educación básica se reduce de esta manera a la asistencia social. La escuela no es ya un lugar para formar individuos en la cultura, tal vez nunca lo fue pero ahí estaba su ideal, y se transforma en una producto que tiende a cubrir una necesidad doble del tejido productivo: por un lado, la necesidad de colocar a las crías en ambientes protegidos mientras los padres generan una parte de la producción (la otra, el consumo, se realiza en familia); por otro, la idea de una socialización que necesita estar basada ya en la ausencia de un contenido concreto: no se enseña nada y los alumnos no saben nada por esa propia necesidad del sistema productivo.

Cuando se criticaba a la LOGSE sus defensores solían argumentar dos cosas: en primer lugar, que era indudable el hecho de la LOGSE había conseguido una educación obligatoria hasta los dieciséis años; segundo, que el problema de la ley no era ella misma sino su desarrollo. Es ahora, sin duda, cuando se ve que tal problema de la ley, el bajísimo nivel cultural alcanzado con la educación universal, no era un problema sino un objetivo. Efectivamente, la progresiva limitación de los contenidos en las materias conduce a la idea de una escuela que tiene como una de sus finalidades, luego veremos la otra, aparcar niños. Y los aparca sin preocuparse de exhibir un mínimo nivel educativo, no necesario ya fuera de la mera presentación social, porque sabe que la clase media y alta superará ese problema por las actividades extraescolares, la preocupación paterna y su propia motivación familiar -pues conoce que en cualquier estudio el factor fundamental a la hora de triunfar en el nivel académico es el propio ambiente familiar- mientras que las clases desfavorecidas serán carne de cañón laboral, siempre necesaria, aun cuando posean un título ya regalado, con una cada vez menor exigencia, como ya gratis por el caciquismo son los 400 euros famosos. De esta forma, la prioridad ya no es educativa, la formación de individuos concretos en valores culturales, sino de orden (público) social -como en la mejor derecha-: el sistema educativo es, en un sentido pues queda la propia formación en valores sociales como el otro, la vía para prevenir el conflicto de unos padres que en una de sus facetas de producción –repetimos, la otra es el consumo- no pueden estar con sus crías. Y se señala así a Asuntos Sociales como la unión lógica con educación cuando ésta ha sido despojada de cualquier espíritu ilustrado: el sapere aude kantiano puede ser sustituido por el chiki-chiki que une más, y esto sin duda y sin ironía, a la familia y a la sociedad.

¿Pero y desgajar la universidad? Aquí se une un hecho, la educación básica como mera asistencia social, con el otro, separar de ahí la universidad. La universidad pierde, por supuesto, su función educativo, que la tenía a pesar de su propia estructura como reino de taifas, pero entra de lleno en un carácter productivo en un doble sentido: primero, generando obreros cualificados, ellos prefieren llamarse licenciados; segundo, entrando en el tejido productivo puro a través de la investigación. La universidad se constituye así como empresa, de formación laboral cualificada y de investigación, dejando a un lado cualquier función social que pudiera, lo que no quiere decir que realmente se diera, tener. Y por ello, al igual que la propia ciencia queda reducida miserablemente a los intereses de la economía productiva debido a su complejidad y coste, la universidad entra en un ministerio de nueva creación que con nombre de planta de El Corte Inglés, Ciencia e Innovación, entre menaje del hogar y moda joven, solo indica la actividad de beneficio capitalista ya sin tapujos. Beneficio capitalista que, por cierto, no guarda relación con el interés de una clase empresarial malvada, como cree la caricatura más explotada del marxismo, sino de una objetividad real de un sistema que se impone a la voluntad de sus integrantes.

¿Qué significa todo esto? Que la educación universal y básica, y a su vez la universidad al separarse de ésta, por fin logran entroncarse con el desarrollo del nuevo capitalismo. Efectivamente, había una dificultad entre que algo nacido en el ideal ilustrado como era la educación, aunque realidad y necesidad de la propia revolución industrial, pudiera casar con la nueva realidad productiva, que ya no necesitaba una élite culta que percibiera el mundo como su hogar ante los bárbaros (el proletariado revoltoso) y lo defendiera bajo el ala ideológica de la gran cultura frente a la barbarie, pues el consumo masivo se ha impuesto como la nueva ideología. Por ello, la educación universal y obligatoria como formación cultural debía cambiar pues el contenido ideológico de la cultura como defensa del sistema y privilegio ha, a su vez, cambiado para desaparecer. La respuesta primera, en España, fue la LOGSE que eliminó los contenidos como la clave de la educación comenzando a dar a los procedimientos y a la capacidad de aprender a aprender, sin explicar nunca qué era eso que había al final que aprender, la clave. De esta forma, hay que ver esta capacidad de aprender a aprender no como un contenido pedagógico sino como una necesidad productiva. En primer lugar relacionado con la nueva realidad tecnológica en la producción, que exige obreros no intelectualizados con contenidos concretos sino formalmente preparados para cambiar de puesto y adaptarse a las nuevas tecnologías como meros apéndices, periféricos, de esa misma tecnología productiva creciente. En segundo lugar, vinculado con el consumo –la otra faceta productiva-, que necesita una estructura de la personalidad inestable que propicie la adaptación al consumo masivo y permanente en el tiempo y no el poderoso yo de la burguesía tradicional que buscaba transformar el mundo a su imagen y semejanza y adaptar la realidad exterior a él mismo. Se busca así, y se consigue, un yo sin contenidos y plenamente adaptativo al consumo variado y permanente de mercancías: un yo necesitado de autoarfirmarse en el mercado y al tiempo perder su identidad para adquirir la próxima mercancía.

¿Qué queda de la enseñanza entonces? Nada. Cualquier criterio educativo resulta obsoleto ante el avance de la realidad. La idea de cultura y conocimiento queda inservible ante una sociedad donde objetivamente el chiki-chiki mola mogollón. Pero no se trata de un fenómeno ideológico sino real, vinculado al propio sistema productivo, que ha llegado a convertirse en la única realidad vigente y a dominar, lejos de los intereses decimonónicos de clase, la realidad.

A Mr. Scrooge, en Cuento de Navidad, esa impresionante obra de Dickens, le piden una ayuda para los pobres y él, entre indignado y preocupado, contesta: ¿por qué, acaso han cerrado las cárceles? Hoy la teoría profética de Mr Scrooge se ha cumplido y por el mismo precio tenemos institutos, rediles y campos de reeducación para la conciencia: nada ya de educación. Y los fantasmas del pasado ilustrado ya no nos visitan, los del presente son tristes y los del futuro, aterradores.

viernes, abril 11, 2008

CUENTO CHINO

China tiene 1.300 millones de habitantes, según las últimas estadísticas. Es una dictadura terrible. China ha sido apoyada por la UE y EEUU sin lugar a dudas. La izquierda tradicional apoyó y comprendió al asesino de masas Mao Tse Tung sin fisuras al tiempo que criticaba al criminal Franco, vaya usted a saber por qué. Debía ser cuestión de matices: todos los chinos se parecen así que, como contaba Gila, Mao siempre mataba al mismo y no era para tanto.
Humor amarillo, sin duda.
Luego, cuando el partido comunista chino decidió convertirse en un Consejo Administrativo de la gran empresa made in China, todo occidente respiró feliz: sólo si el 10% de la población de aquel país tenía acceso al consumo generalizado serían 130 millones de consumidores vírgenes, según las últimas estadísticas. Y las vírgenes, a qué engañarnos, ponen.

El Dalai Lama es un personaje pintoresco, seamos educados. Se considera a sí mimo la reencarnación de Buda. Eso lo dice, pongamos por caso, Rappel y le linchan; lo dice un tipo con túnica y la gente observa asombrada su, ¿cómo es?, sabiduría. Debe ser algo así como respeto a otras culturas.
O el respeto a la barbarie.
El Tíbet tiene casi tres millones de habitantes. Me importa poco su independencia, me importa mucho su democracia. No la tiene, como China.

La UE nunca, que uno sepa, ha dicho nada contra China hasta que ha estallado la crisis del Tíbet. 1.303 millones de habitantes, según las ultimísimas estadísticas, pero chinos no merecían tal atención. Los juegos se iban a celebrar en Pekín desde el 2001 y nadie había anunciado boicoteo alguno. Pero ha pasado lo del Tíbet y la buena conciencia occidental ha salido con pancartas: Freedom from Tibet (Libertad para el Tíbet) Y todos los jerifaltes de la UE hablan de boicoteo. 1.300 millones de chinos bajo una dictadura no importaron tanto: son del todo a cien.
La tienda de los chinos.

Cuando yo era pequeño había chistes de chinos. Y uno decía, más o menos, que hay cien millones -o doscientos, o trescientos, o quinientos, o mil- de chinos orinando en la Gran Muralla China y se acerca un chino y pregunta si él también puede mear.
Y le contestan: tú no que salpicas.

martes, abril 08, 2008

REFLEXIONES ELECTORALES/3: ZP COMO EL PRÍNCIPE

El triunfo en las elecciones debe ser concedido, sin duda, a Zapatero. Únicamente su capacidad de seducción ha logrado llevar, tras un gobierno desastroso, a una nueva victoria a su partido mucho más meritoria realmente que la inesperada de 2004. Lo interesante aquí es precisamente analizar en qué consiste esa capacidad de ZP a la hora del marketing, es decir: para lograr votos. Y ello resulta necesario cuando la derecha tradicional se ha empeñado en negar cualquier tipo de cualidad al presidente del gobierno presentándole como una especie de idiota y, por consiguiente, a la gente que le vota como tontos integrales. Y resulta así curioso como los acérrimos defensores del mercado –ya saben: según ellos la herramienta racional de la economía- restan méritos a quien ha demostrado en su negocio ser el mejor y conseguir su objetivo empresarial: ganar las elecciones. Pero, ¿por qué la gente ha votado a ZP? Ya hemos señalado que debemos descartar la teoría de la derecha: todos son idiotas menos los que votan al PP. Por tanto, busquemos otra razón.

Realmente, estas elecciones, y este es un primer punto crucial, las ha ganado ZP y no el PSOE. Efectivamente, ni González en sus mejores tiempos tuvo el culto a la personalidad que ha tenido Zapatero. Incluso los autodenominados artistas comprometidos -¿con qué?- al montar su vídeo no lo hicieron sobre la base de las ideas a defender, como en otras ocasiones, sino sobre el ya famoso símbolo de la ceja: confianza en el líder. Pero este diseño comercial no ha sido flor de un día sino una estudiada estrategia publicitaria. Efectivamente, durante cuatro años, aunque más contando su oposición, Zapatero ha vendido una imagen de marca: progresismo. Sin un contenido concreto, nadie sabe lo que piensa sobre cualquier tema, Zapatero lo único que ha presentado como propio es una actitud de que siempre iba a defender la opción más progresista sin explicitarla. Y precisamente en ese aspecto genial de su campaña publicitaria estaba la clave: nunca se presentaba contenido teórico sino eso que se llama forma de ser. Así, cuando el proyecto fracasaba ZP no perdía pues esa no había sido nunca su opinión o bien la culpa era de los otros. Se trataba, en definitiva, de una política que podríamos denominar de guiño cómplice con un importante porcentaje de la población, especialmente ese sector autodenominado de trabajo intelectual -profesores, médicos, profesionales liberales, miembros de la industria cultural- que se sienten de izquierdas pero que, al tiempo, serían incapaces de escribir 250 palabras sobre el tema: son de izquierdas en su forma interior de ser, pero no en la realidad social, y conocen y utilizan las palabras fetiche -solidaridad, no discriminación, derechos, ...- que se han convertido en sí mismas en vacías de contenido. Zapatero resultó, de esta manera, ser el representante perfecto de ese grupo generacional y social que carecía ya de ideología concreta, al igual que González lo fue del pragmatismo de la Transición.

A ello se añade, además, lo obvio. La repetición casi idéntica del porcentaje de votantes en 2004 y 2008 induce a pensar algo: la estrategia de la tensión, seguida por los dos partidos tal y como ya analizamos, ha acabado beneficiando al PSOE. Zapatero ha sabido renovar su marca no ya como la del talante, error que de no ser por la guerra de Irak y la respuesta del gobierno Aznar al 11-M le hubiera hecho perder las elecciones anteriores, sino como la de aquel capaz de parar al PP. Así, el recuerdo publicitario, y edulcorado, de la República y la guerra civil ha movilizado a su favor a una izquierda proclive al abstencionismo que sin embargo ante el temor de la llegada al gobierno del PP ha decidido ir a votar. Por supuesto, esta estrategia no es nueva en el PSOE, acordémonos del doberman, pero sí ha resultado novedoso relacionarla con la guerra civil generando ya no un discurso al menos formalmente intelectual sino básicamente afectivo: aquí todo el mundo se sentía heredero del quinto regimiento. Es cierto, ya lo hemos señalado, que para ello ha tenido la inestimable colaboración del sector del PP al que le interesaba perder, pero también lo es que el cambio en la imagen de la marca ZP ha sido una magnífica idea comercial. Y así, el odio, que ya no solo el temor como con el doberman, ha mantenido fiel a un importante sector del electorado movilizado en 2004. La idea era primaria y con ello eficaz como en la mejor publicidad: si no ganamos la guerra, ganaremos esta prórroga. Idea ridícula pero tan eficaz como ridícula y eficaz es la chispa de la vida.

Un tercer factor es la pérdida de voto de los nacionalismos que, sin derivar todos en el PSOE, bien es cierto, han permitido a éste ganar en las comunidades autónomas y beneficiarse de la ley electoral. ¿Por qué el PSOE gana en Cataluña o en el País Vasco? Porque al fin y al cabo 30 años de idiotización de la sociedad pueden aprovecharse. Efectivamente, lo interesante del discurso del PSC y del PSE ha sido la paulatina invasión del espacio nacionalista pero con mejores contactos para pactar. Así, el nacionalismo que ha convertido la política en mercado persa -cantinela de zoco: barato, barato,…- se han visto ahora desplazados por quien puede ofrecer el producto a igual precio pero con mejor distribución. Resulta curioso destacar así que PNV pierde casi los votos que sube el PSE y que parecidos términos pasa con CiU, aquí ayudados por ICV (IU). De esta forma, la burguesía nacionalista ha comprendido que Zapatero ofrece lo mismo, privilegios, pero más rápido. Cosa que igualmente se ve con la bajada de votos, tanto del PSOE como de la propia IU, en Madrid.

Y, por supuesto, están al final el grueso de votantes, que podemos cifrar en unos diez millones, que se mantienen fieles al PSOE por la razón primera aducida, sentirse de izquierdas, pero que al menos al nos pertenecer precisamente a esos autodenominados grupos profesionales de corte intelectual, pues la posición social implica siempre responsabilidades, cabe en ellos la excusa ante la imposibilidad de no ser capaces de escribir la redacción sobre su propias ideas.

¿Es Zapatero invencible? Como Sarkozy, otro ejemplo del político postmoderno absoluto aparentemente de escuela contraria, Zapatero carece de ideología con contenido y por tanto solo puede ser derrotado cuando las condiciones sociales impliquen una profunda crisis. Así, su cargo, a diferencia por ejemplo de Aznar, no tiene un problema en hechos concretos con carga ideológica, y eso por supuesto no quiere decir que Aznar fuera un idealista, pero sí en condiciones sociales determinadas de las cuales, paradójicamente, él no tiene que ser responsable. Si la crisis económica se acentúa, cosa de la que no es culpable principal curiosamente Zapatero, el mismo electorado que no quiere saber nada de política pero sí de forma de vida le destronará. Y lo hará, no lo duden, porque el chalet y el segundo coche están en juego: eso también es forma de vida o, como se llama ahora, tener vida interior.

viernes, abril 04, 2008

LAS HERMANASTRAS DE LA CENICIENTA O EL SINDICATO HERMANO

Estaba yo preparando un artículo muy sesudo, un ladrillo vaya, sobre el triunfo de ZP en las elecciones generales dentro de la serie que trata este tema cuando me he enterado y he recogido información: UGT abandona la huelga de funcionarios de justicia. Por tanto, hago un inciso rápido, porque sin duda el asunto va a resultar más fructífero pues es solo un comienzo, sobre la huelga de funcionarios de justicia.

Dejemos de lado que estemos o no de acuerdo con la huelga, yo por ejemplo estoy totalmente de acuerdo con la reivindicación pero no estoy de acuerdo con la huelga, lo interesante no resulta eso. Dejemos de lado que estemos de acuerdo o no con el ministro de Justicia, el Sr. Bermejo con quien no estamos de acuerdo, tampoco es eso importante. Incluso, no es importante ahora referirnos a las patéticas declaraciones del ministro sobre el referendo entre los trabajadores del ministerio -¿tiene pruebas?, que la presente- donde lo único que ha hecho ha sido insultar a los sindicatos.

No. Lo más interesante que ha ocurrido, y una de las cosas más interesantes a nivel sindical de los últimos años, ha sido que UGT ha abandonado la huelga. Porque eso quiere decir más, mucho más, de lo que parece.

¿Hubiera abandonado la huelga de haber ganado las elecciones el PP?
¿Hubiera abandonado la huelga una UGT de Nicolás Redondo?

La sombra de Zapatero y su idea caciquil de la política empieza a generar sus frutos. Por lo pronto, el inicio de la generación, esperamos más hechos, de la UGT como un definitivo sindicato de corte peronista.