lunes, septiembre 29, 2008

VIDA INTERIOR/11: CASI EN LAS ESTRELLAS

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará.Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser feliz.


Escena final de Space cowboys, de Clint Eastwood


Los grandes poetas buscan dejar su nombre en la eternidad.
Mi nombre y el de Ethan Edwards, mi perro, ya están en Marte, a bordo de la nave Phoenix.
Ahora navegarán alrededor de la tierra, a bordo de la Glory.
Somos algo más vulgares.
Somos algo más fugaces.

jueves, septiembre 25, 2008

WALL-E Y EL ANHELO DE LO HUMANO

PIXAR, la productora estadounidense de dibujos animados, es, sin duda, el movimiento de estética cinematográfica más importante de los últimos años. La lista de sus películas -todas buenas, varias extraodinarias y alguna obra maestra- demuestran no solo un impresionante dominio técnico de lenguaje cinematográfico y en concreto de la animación, que es fundamental para la elaboración de sus obras, sino tambien, y mucho más importante, un extraordinario y ejemplar trabajo de directores y guionistas. Así, PIXAR retoma la idea de producción como algo unitario, una productora con unidad de estilo, y por ello se puede percibir que a todas sus obras hay algo que las une. Ahora Wall-e, su último estreno, pertenece a la categoría de obra maestra.

El anhelo de lo humano -entendiendo esto como el deseo de realización de un mundo justo y bueno para todas las personas donde poder desarrollar la vida emancipada y autónoma: el discurso ilustrado y moderno- como promesa que debería cumplirse –en el caso de Wall-e como promesa de amor al principio y construcción de un mundo nuevo después- es una constante en el cine de PIXAR. Así, en Toy Story se representa con la promesa de un posible cariño compartido, en Bichos la de un mundo sin abusos, en Monstruos SA, película con una de las escenas finales más hermosas que uno recuerda, la de la amistad entre el monstruo de armario y la niña que le confunde con un gatito y en Toy Story 2, seguramente uno de los filmes que mejor han expresado la muerte y obra maestra absoluta, la del recuerdo tras la muerte. Y este anhelo vuelve a repetirse en Wall-e de una forma ahora nueva: bajo la idea de los restos del naufragio.

La tarea inicial en la cual está embarcado Wall-e, un robot de prensado de basura en un futuro cercano, es inmensa y ya convertida en absurda: limpiar un planeta tierra convertido en un inmenso vertedero y de donde ha desaparecido la vida. Wall-e acude así cada mañana con su batería solar recargada a su misión y vuelve de noche a su refugio para guarecerse. Y allí convive con una cucaracha, último exponente de la vida sobre la tierra. Pero hay algo más: Wall-e guarda celosamente, y sin comprenderlos, objetos abandonados que encuentra entre la basura de lo que una vez fue la civilización: una bombilla, un sujetador, una joyero sin anillo, una planta -que jugará un papel fundamental en la historia-…, y entre ellos, su tesoro, la vieja cinta de vídeo de un musical que el robot contempla emocionado cada noche mientras sueña con cumplir sus escenas: escenas de convivencia feliz con otros semejantes, escenas de amor. Se trata, así, de su promesa de felicidad, ¿se dará alguna vez?, pero al tiempo de su realidad de desesperanza: Wall-e es el último superviviente. Y será también en esa cinta de vídeo vieja donde escuchemos por primera vez en la película la voz humana: otra promesa de lo que debería cumplirse y otra desesperanza de lo que no se da. Wall-e, con sus restos del naufragio y su ilusión de felicidad y amor, anhela lo humano.

Y es la idea de restos de naufragio esencial en esta película: la presencia sentimental de algo que una vez estuvo ahí como posible -la idea de civilización, de un estadio superior a lo que hay y que aquí se representa con esas escenas del musical- y que se ha perdido. Pero, a su vez, lejos de pedantear con diálogos pseudoprofundos y tediosas situaciones, que ya solo reflejan la autosatisfacción del público entendido convertido en élite y el guiño cómplice del director enterado, en Wall-e todo se resuelve con secuencias que en su aparente simplicidad señalan lo humano como objetivo. Así, esta idea de un pasado que reclama su cumplimiento se certifica tanto en la forma en que Eva, el femenino robot del que Wall-e se enamora, descubre su amor hacia el protagonista al rescatar de su memoria base los momentos pasados con él cuando ella estaba en standby, como en la manera en que el capitán de la nave va aprendiendo qué era la tierra, enlazando una palabra con otra en la búsqueda de la memoria de su ordenador, para luego tomar la decisión de volver. De esta forma, desde que apenas haya diálogos pero que sin embargo todo lo humano se pueda decir al repetir sus nombres Wall-e y Eva, hasta que el máximo deseo de Wall-e sea coger la mano de su amada -en estos tiempos en que no hay película sin sudorosa copulación gratuita- o que quienes ayuden al robot sean los androides deshauciados de la nave y condenados a desaparecer por no ser ya útiles, Wall -e va adquiriendo esa capacidad de provocar la máxima ternura y al tiempo la más absoluta de las tristezas: tan alejada y al tiempo tan cercana, en cuanto a promesa de una cultura, de nuestra realidad. La película se presenta, de esta forma, como una obra que juega con la tensión establecida entre una esperanza, el anhelo de amor del robot y el deseo final de los humanos de volver a la tierra para hacerla habitable, y una realidad que se enfrenta: un mundo real lleno de basura. Así, la película lejos de ser solamente una crítica ecológica, para lo cual siempre es mejor un discurso conceptual con razonamientos guiados por la causa y el efecto, trasciende ese concreto elemento, que también está presente, y va más allá en su comparación yt enfrentamiento con aquello que está fuera de la sala de proyección. Pues el mundo real, lejos de ser el lugar donde el anhelo humano de Wall-e se cumpliría, es el sitio para las peores pesadillas. Y así, en esa tensión entre el anhelo de humanidad y la realidad objetiva, Wall-e se dibuja como obra de arte.

El cine es un arte. Como tal, su discurso no es conceptual y su componente crítico no puede ser igual que el del discurso filosófico. Los discursos con argumentación racional se dan en libros de filosofías, las emociones verdaderas, pues hay verdad o falsedad en las emociones, en las películas transformadas en obra de arte. De hecho, todas las películas que han intentado coneeptualizarse acaban siendo o bien plomíferas o bien un ejercicio de pedanteria –como, por otra parte, le ha pasado en demasiadas ocasiones al arte moderno-. Nos guste o no, el arte juega con la emoción y por eso su verdad no se expresa de la misma manera que en el discurso filosófico. Pero al tiempo, esa emoción no está nunca exenta de un contenido de verdad y se transforma por ello en objetivamente verdadera u objetivamente falsa. En Wall-e se da, a través de sus imágenes, esa sensación de estar viendo una obra maestra del arte. Y esa sensación, como en el auténtico arte, no produce la mera satisfacción de un gozo estético que nos haga salir reconfortados del cine sino la confrontación con un mundo real que está lejos de ser tan sublime como las propias obras de arte que es capaz de producir. La ilusión que está en Wall-e, y que mueve las aventuras de ese robot, se convierte así en tristeza absoluta. Se marca la irremediable presencia de una promesa de felicidad que sin embargo deviene en triste: el mundo real, aquel que está fuera de la sala, mantiene impolutos sus bloques de basura pero, al tiempo, en él pervive como recuerdo, como aquella vieja cinta de vídeo que el robot ve cada noche y que constituye su sueño, la idea de que el mundo podría haber sido más humano: una esperanza compartida por Wall-e mientras su mano anhela ser cogida por alguien más.

lunes, septiembre 22, 2008

HELIOS GUEVARA CASTRO: EN EL FESTIVAL DE SAN SEBASTIAN

¿Quién es Helios Guevara Castro? Pues un ejemplar único, inclasificable tal vez, de la nueva y autoproclamada izquierda. Superador de Marx y de todas las corrientes etnocentristas, incluyendo la Ilustración, Helios Guevara preconiza el nuevo talante: tonto, muy tonto. Pero de izquierdas. Porque si no es del PP, es antiglobalización y apoya a Cuba , ¿de dónde podría ser?


Es fácil decirlo. Yo soy un tío comprometido. Pues no se la armé a la derecha criminal en circunstancias más difíciles.
Ensayo la frase:
ETA y todo su entorno son unos asesinos.

Verás como me den el premio. Salgo y lo digo. Porque a mí, a lo que es compromiso, no me gana nadie.
Ensayo otra vez:
ETA y todo su entorno son unos asesinos.

Si yo sé que aquí todos están de acuerdo aunque no lo digan. Si yo sé que la gente me apoyará aunque se callen. Si sé que en cada pueblo se respira libertad y ese hondo sentir ancestral de la vida sencilla. Y por supuesto, por encima de cualquier otra cosa está la libertad. Porque hay momentos en que hay que decirlo. Y si no lo dije en los ochenta fue porque la situación no estaba para eso. Y si no lo dije en los noventa fue porque la situación no estaba para eso. Y si no lo dije en el dos mil fue porque la situación no estaba para eso. Pero, ahora voy y lo suelto.
Tercer ensayo:
ETA y todo su entorno son unos asesinos.

Y lo voy a gritar. Porque hay cosas más importantes que los premios. Y que la industria. Y que la publicidad. Verás que compromiso. ¿Digo lo del cordón sanitario? Ah, no, que ya lo han usado. Si es que se me adelantan siempre. Menos en esto. Seré el primero, bueno el segundo. Pero ese viejo no cuenta: además no fue aquí.
A ver si me lo sé:
ETA y todo su entorno son unos asesinos.

¡El premio! ¡Me han dado el premio! ¡Qué momento! Mi compromiso saldrá a relucir.
Lo digo:
¡Como se come aquí en ningún sitio, oye!

viernes, septiembre 19, 2008

VIDA INTERIOR/10: ALMA DESNUDA

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará.Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser feliz.


Todo sensibilidad.

martes, septiembre 16, 2008

OCCIDENTE Y LO HUMANO

El pensamiento occidental es superior.
El pensamiento occidental es culpable.
El pensamiento occidental es la única esperanza.

En este triple eje radica el problema de la cultura occidental y de la idoneidad o no de otras culturas. Pero, es un triple eje polémico. Por un lado, hay que ver qué significa concretamente esa superioridad del pensamiento occidental sobre otras; por otro, hay que analizar cuál es su culpa; por último, en qué se basa su exclusiva esperanza.

El pensamiento occidental es superior. Solo esta frase ya habrá hecho que muchos dejen de leer: debo de ser un xenófobo. Sin embargo el criterio de superioridad para estimar a occidente no proviene de razones innatas entre la gente que habitó o habita este lado del planeta, eso sí sería racismo, sino que dicho criterio resulta de un hecho historico incontestable: el predominio absoluto en la actualidad del capitalismo. Efectivamente, el capitalismo se ha impuesto a nivel universal y toda la realidad, sea cual sea el lugar que analicemos, es ya capitalismo. Toda cultura, a su vez, lo que pretende es dar una respuesta a su entorno. Y así, indudablemente con mi cultura occidental moririría en la selva amazónica si estuviera solo y el indígena de allí, sin embargo, sobreviviría. Pero la selva amazónica no es el universal y, sin embargo, el capitalismo sí. De esta forma, la realización universal del capitalismo implica que aquella cultura que lo desarrolló y lo explica es la única que tiene actualidad, pues las otras, que explicaban hechos históricos pasados y muertos, son ya pura fantasmagoría y la realidad que explicaban ha quedado reducida a hecho histórico pretérito cuando no a puro resto arqueológico o folklórico despliegue.

Pero hay algo más sobre este tema, y que desarrollaremos con mayor amplitud al tratar la esperanza, pues la superioridad de la cultura occidental no es sólo real desde un puro pragmatismo, que está claro, sino desde una visión progresista de la humanidad. Si progreso va unido a emancipación humana, y esto hay que decirlo claro, va unido a su vez a occidente: espíritu de la Ilustración.

¿Pero acaso la humanidad habita ya en un mundo feliz? No, y por ello la cultura occidental es culpable de no haberse cumplido a sí misma. Efectivamente, sería ingenuo pensar que la inmensa fábrica feliz en que se ha convertido el mundo no tiene que ver con fuerzas que ya estaban presentes en el desarrollo de la racionalidad occidental. De esta forma, la realización de la idea de sujeto y su consiguiente dominio del mundo para humanizarlo pasó a ser dominio sobre el propio sujeto por una realidad externa convertida, a su vez, en sujeto universal: el capitalismo. Así, la fuerza que debería liberar a los hombres -el conocimiento- se convirtió en carcelero. Y este desarrollo del nuevo sujeto universal de explotación, que no hubiera sido posible si no hubiera habido racionalidad occidental, es, por consiguiente, responsabilidad suya. Ninguna otra cultura, aunque todas ellas hayan sido a su vez de dominación de unos hombres sobre otros, ha llegado tan lejos en la generación de un sistema totalitario: que dicha dominación no se realice ya prioritariamente desde unos grupos sociales sino que la misma realidad domine sobre todos del mismo modo. Es así el sueño cumplido de la vuelta a la naturaleza pero, tras Darwin, sabiendo que la naturaleza no es hermosa. Pero además se trata de una realidad no devenida bajo condiciones ajenas a la acción humana sino construida por el propio desarrollo de la conciencia occidental. Efectivamente, sin occidente el mundo no tendría capitalismo y dominación universal. Pero esto tampoco quiere decir que ello le hiciera libre. Pues las otras culturas tampoco se han caracterizado precisamente por el cariño a la emancipación y la autonomía del pensamiento. Sin embargo, es claro que esta es la culpa del pensamiento occidental: el desarrollo del capitalismo como dominación universal sobre los seres humanos.

Pero en esta misma queja radica la esperanza. Solo quien siente la culpa posee la esperanza como objetividad. Efectivamente, el sentimiento de culpa expresa el deberia ser y este, a su vez, indica la existencia de un ideal no realizado, de una promesa no cumplida. Y en la cultura occidental esta esperanza objetiva no se define sólo por pensar que ojalá todo hubiera ocurrido de forma distinta sino que las cosas podrían y deberían ser de otro modo: objetividad. Y dicha crítica a la realidad se realiza de forma inmanente y de acuerdo a lo que la misma realidad es: son los mismos conceptos que desarrollaron el capitalismo los que se definen como inacabados en su trayectoria histórica. Así, el único punto de anclaje para un principio de esperanza está en aquello que la propia tradición del pensamiento occidental lleva en sí, la emancipación de los seres humanos, y que permanece sin cumplirse. De esta forma, las críticas desde otras culturas ajenas a los procesos mencionados no pasan ya de ser el anhelo de volver a formas primitivas de dominación pues las ideas que se utilizan en ellas pertenecen a realidades ancladas en el pasado o a residuos civilizatorios más folclóricos que actuales. Diciéndolo en frase: la conciencia primitiva no puede entender el sistema de dominación más complejo y racionalizado que nunca haya existido. Y así solo puede hacerlo la conciencia que lo creó y se sofisticó con él. La crítica a la realidad, pues, sólo se puede hacer desde el pensamiento occidental en una doble perspectiva: por un lado, la formalización del pensamiento como pensamiento racional; por otro, sólo desde las ideas que hicieron surgir el propio capitalismo es posible comprenderlo, primero, y ver tras él una potencionalidad traicionada, ver algo más de lo que pretende ser.

El pensamiento racional es el único que es capaz de comprender la propia racionalidad extrema del capitalismo. El pensamiento mítico, aquel en que la identificación plena se da en su mero aparecer, como en la ñoña mística, no puede comprender el capitalismo pues su apariencia es la del libre mercado de mercancías que sirven al desarrollo humano: su falsa apariencia se presenta como su esencia. Solo el pensamiento racional occidental escarba más allá de esa apariencia y en su búsqueda de la causa encuentra la explotación. Solo la cadena de pensamiento que occidente generó, y cuyos meritorios proyectos serían la ciencia, la filosofía y el arte, es capaz de aplicarse al capitalismo para comprenderlo como explotación aún más allá de su apariencia exitosa.

Pero además, y este es el segundo punto, aquellos conceptos que occidente creó y a los que dio sentido de emancipación en su discurso -sujeto, autonomía, libertad,…- están aún vivos en esa misma tradición y son la única esperanza frente a su propio desarrollo traicionado en el capitalismo. Esos conceptos que se usan diariamente significan más en su tradición que en su uso cotidiano y dicha tradición no es sólo pasado histórico sino que aún está presente en las obras de arte o en obras de pensamiento. Y por ello la dominación ha convertido la cultura, esa tradición, o bien en fósil para la élite o en desaparecida para la masa, incluyendo aquí el empleo de un sistema educativo demencial y reaccionario, señalándole que todo vale igual en el flujo de la mercancías donde relativismo y multiculturalismo pueden convivir sin problemas pues el único problema real es, precisamente, la cultura.

Nosotros, sin embargo, mantenemos aún realmente la esperanza. Pero este nosotros ya no cabe entenderlo como hombre blanco o negro, nacido en el hemisferio sur o el norte, cerca de un océano o de otro, macho o hembra: solo cabe entenderlo como pensamiento humano. La expansión global del capitalismo ha universalizado el mundo y la respuesta ante él, la única respuesta, está en el desarrollo de aquel pensamiento que es capaz de entenderlo y criticarlo pues a su vez lo germinó. Así, ya no existe pensamiento occidental sino solo pensamiento que podría llegar a ser de emancipación -como una vez lo fue- pues todos los demás han sido arrojados, y tal vez de forma justa, al vertedero de la historia donde ellos mismos arrojaron a sus víctimas. Sin embargo, no cabe olvidar que ese mismo pensamiento ha generado la situación actual de absoluto dominio sobre el hombre. Por ello, no es el pensamiento como museo aquel que se exige aquí sino ese otro que se realiza no solo sobre sí mismo sino, y fundamentalmente, contra sí mismo.

BASURA (otra vez): eso que se llama cultura popular


Es el toro de la Vega, en Tordesillas. Ignorantes, gentuza y paletos contra un pobre animal. Y página web con mensaje: sin raíz, nada.
Vida vegetativa.
Encefalograma plano.

miércoles, septiembre 10, 2008

VIDA INTERIOR/9: EN LONDRES (Y 7)

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará.Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser feliz.


Recogiendo a Ethan Edwards.

"La teoría crítica de la sociedad no posee conceptos que puedan tender un puente sobre el abismo entre el presente y su futuro: sin sostener ninguna promesa, ni tener ningún éxito, sigue siendo negativa. Así, quiere permanecer leal a aquellos que, sin esperanza, han dado y dan su vida al Gran Rechazo. En los comienzos de la era fascista, Walter Benjamin escribió:

Sólo gracias a aquellos sin esperanza, nos es dada la esperanza."

Herbert Marcuse, El hombre unidimensional

lunes, septiembre 08, 2008

VIVIR

En esto que son algo así como las cuatro de las madrugada, las tres en Canarias -islas afortunadas-. Y otros y yo estamos en una terraza. Y viene una camarera y cortésmente nos indica que van a cerrar. Y uno de allí comenta con simpatía y en broma que él no sabía que los camareros tuvieran vida. Y ella, igual de simpática y a su vez con cortesía, responde que sí, que duermen y van a casa, y comen y ríen, y se enamoran y se divierten. Y todo es simpático hasta que llega el amargado: ¿qué verbo no ha utilizado? Y como nadie contesta se responde: pensar. Y solo se oye una expresión: ¡joder!,... Hartazgo.

En la división social del trabajo, el pensamiento siempre perteneció socialmente a las elites. Como bien sabía Aristóteles, y Veblen, una economía de subsistencia puede generar una aristocracia que viva en el ocio y realice un trabajo económicamente improductivo: pensar. Así, las obras culturales y artísticas tienen doblez: no son solo producto de la grandeza de espíritu de sus creadores sino, a su vez, del trabajo explotado de los otros. La servidumbre producía el espíritu, pero para unos pocos. Por ello, cuando el ser humano se definió como racional en realidad estaba marcando su territorio de clase no universal: nosotros frente a la chusma. De esta forma, vivir como cuestión general no tenía sentido: pocos años de esperanza de vida y la repetición sistemática del pasado marcaban la supervivencia de una mayoría de la población excluida de lo humano. O se pertenecía a la elite o no se vivía. Y la élite, por ejemplo las escuelas helenísticas, percibían vivir como una mera cuestión academica y no existencial.

La idea de una racionalidad universal y clave del sujeto es propia de la Modernidad, a partir del Renacimiento. La creencia en que el sujeto es quien debe hacer el mundo y no ser hecho por él implica una ruptura con la realidad anterior y vivir se transforma en tarea de construcción de ese mundo. Esto ya se inició en el cristianismo en cierta medida con la idea del juicio postmortem, pero la heteronomía propia de toda religión, Dios como dictador de las normas, hizo que no se llegara a su radicalización: había que cumplir la voluntad de Dios y la vida era esa misión y no tarea propia. Sin embargo, con la Modernidad Dios ya no era garante. Fausto, en la versión de Goethe, sería así el ejemplo perfecto del problema de vivir: buscar el momento mas bello en que se deseara la interrupción del transcurrir temporal porque se vivía ya en plenitud. Sin embargo, lo que ideológicamente era una realidad no lo era socialmente: lo real era la existencia de una masa cuya vida transcurría en la producción de bienes materiales y que tenía como consecuencia que vivir no fuera un problema político y social sino un problema exclusivo de la aristocracia del espíritu que ya diría a las masas como desarrollar su existencia: de Ortega a Lenin. De esta forma, el discurso emancipador, que ansiaba la universalidad, acabó reconstruido en una nueva clase ociosa cuyo ejemplo más preclaro sería la admiración de la burguesía por la bohemia -el artista domesticado y que como los monos de feria había aprendido a beber absenta, maldecir a la burguesía y buscar al tiempo desesperadamente comprador- y su desprecio por el movimiento obrero.

Sin embargo, la cosa cambia al surgir el capitalismo en el que prima el consumo como forma de producción. El tiempo libre aparece como realidad social masiva y la clase ociosa se vuelve mayoritaria. Así, la vida, con su nuevo tiempo vacío para rellenar, comienza a tomar importancia socioeconómica. Y por ello, se genera ahora una doble respuesta para saciar esta necesidad productiva. Por un lado, la élite, temerosa de perder su puesto de aristocracia del espíritu, profesionaliza los discursos a través de la universidad: lo intertextual, la cita permanente ya en el texto ya en la imagen, hacen que para el alejado de la academia la obra, el pensamiento -presunto- avanzado, sea incomprensible y la aristocracia mantenga su permanencia social. Así, y por ejemplo, a mí mismo me resulta imposible ya leer revistas científicas o comprender el arte actual pues me falla el conocimiento de la referencia: la élite me excluye de su mundo al tiempo que convierte su conocimiento en especialización minoritaria. A usted le negará la filosofía -donde yo sería, presuntamente, especialista- convertida en nota de la nota a pie de página solo comprensible por el experto. El pensamiento, que ahora podría ser universal, se niega a sí mismo la expansión pues teme que esta implique, como debería, la perdida del privilegio social de la élite.

Pero no es esta solo la forma novedosa de negación. Igualmente y para rellenar ese nuevo tiempo surge una industria del ocio cuyo producto pretende satisfacer la nueva demanda. Y si al principio pudo unir cultura con populismo, en cuanto a ofrecer productos como consumo que llegaban a ser frecuentemente obras de arte -como hizo de forma ejemplar el cine clásico americano convirtiéndose en el mayor moviemiento artístico del siglo XX-, a medida que el pensamiento fue retirándose de la realidad fue, a su vez, perdiendo su discurso complejo. Así, de la vida popular no es que desapareciera el pensamiento, pues nunca lo hubo, sino que cuando pudo incluirse no se cumplió. La división social del trabajo propia del capitalismo paso así a dar un nuevo paso: la división social de la vida.

En el capitalismo avanzado, los individuos viven su vida ideológicamente de forma desdoblada –una vida en el trabajo social que no consideran suya propia y otra vida interior en el ocio que creen les pertenece- pero realmente es una vida única de producción de capital -ya trabajando, ya consumiendo mercarcías-. Es la unidimensionalidad, de la que ya trató Marcuse en un texto imprescindible, en cuanto a que el sujeto sólo siente que realiza su vida en una parte de su existencia: la parte privada. Pero esta parte privada es en sí un factor básico del capitalismo desarrollado. Así, la vida como tal asiste a una partición del tiempo que se corresponde con la creencia de eso que se denomina vida interior, el yo –presunto- propio, frente a vida social. No es pues que antes la vida fuera más auténtica, como imagina el pensamiento reaccionario dibujando el idiotismo de sociedades anteriores como modelo idílico y haya que reivindicar ese pasado, sino que cuando el pensamiento pudo haberse expandido libre fue costreñido a una condición ideológica por la necesidad de producción del propio sistema. Así, la paradoja del capitalismo es que fue la condición de surgimiento de la vida individual consciente -es decir: el desarrollo existencial de la subjetividad- y ha resultado ser su negación como sistema totalitario que es. El capitalismo crea el sujeto y lo niega. La vida queda limitada a la producción absoluta: trabajo y ocio.

Además, en esta realidad limitada en que se ha convertido la vida, ya no cabe el pensamiento. ¿Por qué? Porque el pensamiento sería la conciencia insatisfecha que fue, precisamente, lo que construyó al sujeto. Y esta conciencia insatisfecha no es sino el propio lema de la modernidad: el pensamiento piensa ideas. Y al hacerlo radicaliza su separación con lo externo y su imposible reconciliación con un mundo demasiado pobre para satisfacerle. Así el pensamiento se domestica: se podrá utilizar como fuerza productiva, y cada vez más en la sociedad de la información, pero por esa misma división de la vida antes citada ello implicará su existencia en la esfera ajena al considerado yo y no será vivido, por tanto, como algo propio. Incluso podrá estar presente en la vida -presuntamente- auténtica del ocio, pero entonces lo hará como elemento de cultura en el ocio de las élites y, por ello, como fósil secuestrado a la realidad. En el resto, los productos culturales de consumo irán abanbonándolo, lo que no querrá decir que siempre sea así, como se puede ver en el caso de ciertas películas, pero sí que la conciencia ni lo espere ni lo desee. Vivir, el ocio, se transforma en no pensar. Pensar, el trabajo, en no vivir. Y cualquier intento de saltarse la ferréa división del tiempo vital, que sólo se convierte en uno en cuanto producción objetiva de capitalismo pero no en la conciencia subjetiva de cada sujeto, acabará en la expresión autosatisfecha: ¡joder!... Y en el hartazgo.

Es una película de Kurosawa: Vivir. Un oscuro y viejo funcionario municipal recibe la fatal noticia de un cáncer de estómago y que sus días están contados. Y decide entonces cumplir su vida: salir de noche, sexo, diversion. Pero no consigue vivir. Por fin entre los legajos de documentos que siempre han estado en su mesa descubre el proyecto de un parque infantil paralizado. Lo mueve, trabaja en el expediente y por fin el parque se construye. Y una noche lluviosa, mientras se columpia en ese mismo parque y canta una canción infantil, muere.

Eso es, o debería ser, vivir.

viernes, septiembre 05, 2008

PURA IZQUIERDA

Ya lo he dicho. Siempre, cuando era pequeño, me hacía una pregunta cuando veía una de aquellas viejas películas del oeste: ¿por qué si mataban al malo no lo celebraban? Hay una escena triste, hay muchas, en ese bello western que es Raíces Profundas. En ella Shane, Alan Ladd, sale del salón donde acaba de matar justamente a los malos. Y antes de salir echa una mirada hacia atrás: es una mirada cargada de melancolía. Sin un ápice de orgullo, sin un ápice de gloria.

D. Ricardo debe sentirse muy orgulloso de la intervención rusa en Georgia. Yo me siento muy orgulloso de ser tan intelectual y tan profundo. Incluso tan ingenioso. Además, tan falso. Nos sentimos los dos muy de izquierdas, muy puros. Muy intelectuales y elevados.

Es ingenuo dejar el pensamiento progresista sólo a la bondad. Porque hay tanta bondad subjetiva en la derecha como en la izquierda. Y lo que es peor: hay bondad subjetiva en el nazi y en el comunista. Pero, sin embargo, hay una cierta bondad subjetiva que se impone sobre sí misma y llega a ser objetiva. Supera la propia subjetividad de los buenos sentimientos y se transforma en verdad. Es raro encontrarla.

He discutido bastante con D. Pocholo. No me gustan, él lo sabe, sus formas. Creo que la educación no es sólo un modelo social sino también ético. Y creo que D. Pocholo muchas veces la pierde –como, cada vez más, D. Ricardo-. Pero al tiempo siempre he admirado que alguien que tiene una vida como la suya, y conozco su vida, siga pensando y escribiendo. Siga actuando. Y dándonos lecciones.

D. Pocholo ha publicado esto en su blog. Y dice algo indispensable que a todos los presuntos intelectuales se nos había olvidado:
La guerra es indefendible y moralmente repugnante y es inaceptable defenderla desde la izquierda, otra cosa es que sea inevitable defender una causa justa con la fuerza de las armas, pero aún así no deja de ser repugnante. Por cierto, y para don Ricardo, en su caso sus argumentos son falaces y falsos, Rusia no defiende el control del Caucaso por motivos humanitarios sino por motivos estratégicos para seguir manteniendo el control de sus recursos energéticos; ya ve don Ricardo ni tan sólo defiende una causa justa sólo al puto dinero, siempre el puto dinero.

Moral pura y dura.
Pura izquierda.

jueves, septiembre 04, 2008

VIDA INTERIOR/8: EN LONDRES (6)

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará.Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser feliz.




Dean Street 28. Aquí vivió Marx -hoy, local hostelero de lujo-.

Ideología es hoy la sociedad como fenómeno.
Theodor W. Adorno.


LA PORTADA (OTRA VEZ)

Una de las mejores portadas en años.

I.- DATOS OBJETIVOS:
Diario El País
Fecha: 3 de septiembre de 2008
Imagen:


Comentario:
En primera plana la interesante memoria histórica selectiva. A la derecha del lector en pequeña columna, la crisis y los parados.


II.- OPINIÓN -¿SUBJETIVA? ¿OBJETIVA?-

1.- Imaginen que gobernara el PP
2.- Imaginen que Público,el diario que ZP lanzó como respuesta a PRISA, no hubiera fracasado estrepitosamente y el gobierno se hubiera volcado con Mediapro definitivamente.
3.- Imaginen que, por tanto y si se hubiera cumplido 2, el gobierno no hubiera necesitado al grupo PRISA.
4.- Bueno, ni a Garzón. ¿Otro lugar en la lista?
5.- Es más, imaginen que fuera cierto aquello que mentía Zapatero con la sonrisa beneplácita de la autoproclamada izquierda y que no hubiera crisis.

Concluyan: ¿Cuál sería la portada?

Pues la misma, pero como el tema de la financiación autónomica seguiría, pues llenando el hueco de la derecha con algo sobre el aborto.
O sobre Educación para la Ciudadanía.
Porque nunca se sabe.

III.- PREGUNTA

Ante esto de la crisis:
¿Dónde está IU?
¿Dónde están los sindicatos?

martes, septiembre 02, 2008

VIDA INTERIOR/7: EN LONDRES (5)

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará.Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser feliz.

Sin palabras -o solamente en inglés-.
"Soñaba y creía que la vida era felicidad; desperté y vi que era deber"
Inmanuel Kant

domingo, agosto 31, 2008

UN ENFADO

D. Ricardo se ha enfadado. Tiene derecho a hacerlo y, por supuesto, a explicarlo en su blog. Nosotros vamos a analizar esas causas y vamos a ver si las acusaciones que nos hace son justas.Vamos a analizar concretamente los artículos o comentarios citados por D. Ricardo (uno y dos, que hacen referencia al artículo en respuesta al que ya aparece en A Sueldo de Moscú y al comentario al artículo de D. Ricardo).

D. Ricardo publica un artículo titulado Luego vendrán las lamentaciones. El título ya de por sí es más de un matón (tal vez un Liberty Valance) que de una persona dedicada al análisis, un, pongamos, Dutton Peabody: es el título de la amenaza. En él defiende la actuación rusa en Georgia. Bueno, está en su derecho. Sin embargo, lo hace curiosamente con el lenguaje patriotero utilizado, por ejemplo y curiosamente, por EEUU en la invasión de Irak. Así, en el primer párrafo, se habla de custodia de puertos georgianos, fuerzas de paz, repúblicas independientes, es decir: el ideario perfecto para justificar la intervención armada. Y además, falso: porque no puede haber custodia por fuerzas no invitadas de puertos de otro país, porque no hay fuerzas de paz cuando se bombardea y porque Osetia no es república independiente excepto en el Congreso ruso y en la mente de D. Ricardo. Ya saben lo que dijo EEUU de Irak, ya saben lo que dicen D. Ricardo y Moscú.

El segundo párrafo promete más. En él se dice textualmente: Rusia está en su derecho a defender sus intereses. Realpolitik pura y dura de quien se autoproclama, y lo es menos que ayer, de izquierdas. ¿Qué significa esto? Rusia puede defender sus intereses, ¿Y EEUU, no? ¿Por qué? ¿Cuál es la diferencia? ¿Acaso los intereses de Rusia incluyen la extensión de la libertad y un mundo mejor y más justo? ¿Dónde y cuándo me perdí? Pero lo mejor viene ahora: puede llegar el momento en que Rusia considere legítimo y necesario, y con razón, responder a la violencia con la violencia. No sé si recordarán cómo se puso el mermado de Kennedy ante la posibilidad de que hubiera misiles soviéticos en Cuba. O sea, que Rusia responderá a la violencia, ¿de quién?, con la violencia, ¿contra quién? Y ahí entraba el artículo de nuestros colaboradores Liberty Valance y Helios Guevara Castro. Pues si D. Ricardo opina que en ese momento será justa la acción violenta -y el ejemplo que él mismo pone es maravilloso con los misiles cubanos en época sin duda de legítimos intereses soviéticos- deberá pedir en coherencia que la juventud rusa se aliste en el ejército para defender a Rusia, la patria. Una vez alistados, tal vez D. Ricardo, y quizás alguno de sus comentaristas, les contarán qué significa morir por la patria y cuáles son los intereses legítimos. Y así moriran satisfechos en la frontera con Georgia, como los soldados americanos y los iraquíes mueren en Iraq o los palestinos e israelíes en Gaza: en defensa de sus intereses -de Rusia, EEUU, Iraq, Palestina o Israel-. Puro pensamiento de izquierdas.

Vayamos al segundo artículo: Terrible atentado papista contra la libertad artística. D. Ricardo explica en el mismo que el Papa se ha quejado de las imágenes de una exposición en Italia. Hasta ahí normal. El Papa representa una confesión antilustrada y por supuesto no puede estar a favor de la libertad de expresión: le supera. Lo malo viene cuando de lo que no pasa de una anécdota en occidente, vayan a la playa cualquier día o entren en internet y vean quién hace caso al presunto vicario de Cristo en la tierra, D. Ricardo lo extrapola y lo compara, así de pronto, con el hecho de las caricaturas de Mahoma. Y la cosa es terrible porque la comparación es ridícula por varios motivos: repercusión de la protesta, influencia del Papa en la moral social de occidente, intervención de autoridades, … Y lo peor es que cualquiera se da cuenta de que el peso de islamismo no es comparable al peso actual del cristianismo en la sociedad occidental. Cualquiera. Pero, el problema es ¿por qué D. Ricardo, coautor de esto, publica este artículo en estas condiciones? ¿Él no se da cuenta?

Al principio, no tenía pretensión de escribir en internet. Como tanto idiota suelto, lo consideraba, frente al libro, un asunto menor. D. Ricardo me enseñó, sin embargo, que internet, desde aquellos días de El Piquete Digital -EPD, ahora desaparecido de la red sin remedio-, era el futuro del pensamiento crítico. A veces recuerdo esos días y aún hoy hay un círculo pequeño de gente que nos unimos por aquello: D. Ricardo, D. Pocholo, D. Imperialista, D. Sabiopelotas, D. Atreyu y yo mismo. Me olvidaré, de forma injusta, de más. Unos seguimos escribiendo en nuestras respectivas páginas, otros no. De algunos no sé nada. Pero lo sorprendente fue que nunca estuvimos de acuerdo, que nos atacamos y nos contratacamos. Y que EPD, dirigida por D. Ricardo, fue un ejemplo de libertad donde aprendí que internet es el arma, amenazada, del futuro. Sólo puedo estarle agradecido, Sr. Royo-Villanova.

sábado, agosto 30, 2008

VIDA INTERIOR/6: EN LONDRES (4)

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará.Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser feliz.

Busto que se atribuye a Julio César, en el Museo Británico.

"Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa. (...)
Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasado. La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos."

Karl Marx

viernes, agosto 29, 2008

GEORGIA Y RUSIA: CRISIS INTERNACIONAL ANALIZADA

Durante agosto, y a falta de liga de fútbol ¡que ya viene!, el tema de Osetia del Sur (¿se dice así?) ha acaparado varias portadas. Incluso, D. Ricardo le ha dedicado ya más de un texto y en el último hasta ahora ya advierte su fiel compromiso con la causa rusa ante la crisis de Otesia del Sur (¿o es asi?) señalando, textualmente, que puede llegar el momento en que Rusia considere legítimo y necesario, y con razón, responder a la violencia con la violencia. Por ello nosotros, y antes de que D. Ricardo llame a la juventud rusa a alistarse en defensa de la patria, o vaya él mismo a filas, para anexionarse Oropesa del Sur (¿será así?) y quitársela a los georgianos que se la anexionaron antes, hemos decidido llamar a nuestros preclaros comentaristas Helios Guevara Castro y Liberty Valance para que, desde sus siempre posiciones divergentes, nos hagan un análisis del tema. Porque como dijo el gran Terencio (¿o fue Virgilio?): homo sum, humani nihil a me alienum puto (que viene a traducirse como que porque soy un cotilla me intereso por todo o algo parecido). Y por ello, nos preocupamos hoy de Hortensia del Sur (va a ser así, verás….)

¿Quién es Helios Guevara Castro? Pues un ejemplar único, inclasificable tal vez, de la nueva y autoproclamada izquierda. Superador de Marx y de todas las corrientes etnocentristas, incluyendo la Ilustración, Helios Guevara preconiza el nuevo talante: tonto, muy tonto. Pero de izquierdas. Porque si no es del PP, es antiglobalización y apoya a Cuba , ¿de dónde podría ser?

Liberty Valance, al igual que Helios Guevara Castro,se ha hecho colaborador de nuestraspáginas. ¿Pero quién es Liberty Valance? Ante todo un español. Y ustedes pensarán que al definirse así será de derechas. Porque si se hubiera descrito como ante todo un catalán, ante todo un vasco, ante todo un gallego o de cualquier otro pueblo o tribu sería de izquierdas, pero siendo ante todo español… Pues sí, Liberty Valance es un liberal en lo económico y en lo político: o sea, de derechas. Y ahora que vuelve la memoria histórica Valance es un fiel defensor de la misma:¡¡Rojos a Moscú!!.

Claro que sí.

Basta ya de imperialismo americano y por fin una gran nación ha decidido actuar movilizando su popular ejército, donde sin duda los jóvenes rusos asisten emocionados a servir a la patria y a la construcción de un mundo más libre y mejor, para defender a las inocentes víctimas
del ataque, que digo ataque
del asesinato, que digo asesinato
del masivo crimen, que digo masivo crimen
del genocidio, qué bien queda deletreado: ge-no-ci-dio
perpetrado por los lacayos del imperialismo estadounidense y del capital que es, sin duda, el peor imperialismo posible.
¿Acaso no tiene Rusia, noble pueblo, derecho a defender sus fronteras naturales? ¿Acaso no debe defenderse de una potencia exterior que agrede así el orden internacional?
Pero nosotros, personas de altos ideales, no podemos quedarnos al margen. Ante el terror del imperio debemos mostrar nuestro rasgo solidario, nuestro compromiso con lo humano. Por ello, corro, cual miembro de las añoradas Brigadas Internacionales, a luchar en el frente con los jóvenes rusos.

Me alisto, ¿vienes tú conmigo?

Claro que sí.

Basta ya de imperialismo soviético (ahora ruso, ahora ruso...) y por fin una gran nación ha decidido actuar movilizando su popular ejército, donde sin duda los jóvenes georgianos asisten emocionados a servir a la patria y a la construcción de un mundo más libre y mejor, para defender a las inocentes víctimas

del ataque, que digo ataque
del asesinato, que digo asesinato
del masivo crimen, que digo masivo crimen
del genocidio, qué bien queda deletreado: ge-no-ci-dio
perpetrado por los lacayos del imperialismo comunista y su Internacional maliciosa y bolchevique que es, sin duda, el peor imperialismo posible.

¿Acaso no tiene Georgia, noble pueblo, derecho a defender sus fronteras naturales? ¿Acaso no debe defenderse de una potencia exterior que agrede así el orden internacional?

Pero nosotros, personas de altos ideales, no podemos quedarnos al margen. Ante el terror del imperio debemos mostrar nuestro rasgo solidario, nuestro compromiso con lo humano. Por ello, corro, cual miembro de la añorada División Azul, a luchar en el frente con los jóvenes georgianos.

Me alisto, ¿vienes tú conmigo?

Y ahora, todos juntos, los de la presunta izquierda y los de la derecha:

¡¡¡¡ta, ra, ra, ra , ta!!!!

¡¡¡Ardor guerrero vibre en nuestras voces
y de amor patrio henchido el corazón,
entonemos el himno sacrosanto
del deber, de la Patria y del Honor.
¡Honoooooor!!!!!!!

miércoles, agosto 27, 2008

VIDA INTERIOR/5: EN LONDRES (3)

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará.Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser feliz.



Arco iris sobre el Soho: una mariconada.

"Dos cosas llenan el ánimo de admiración y respeto, siempre nuevos y crecientes cuanto más reiterada y persistentemente se ocupa de ellas la reflexión: el cielo estrellado que está sobre mí y la ley moral que hay en mí. Son cosas ambas que no debo buscar fuera de mi círculo visual y limitarme a conjeturarlas como si estuvieran envueltas en tinieblas o se hallaran en lo trascendente; las veo ante mí y las enlazo directamente con la conciencia de mi existencia. "
Inmanuel Kant

jueves, agosto 21, 2008

VIDA INTERIOR/4: EN LONDRES (2)

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará.Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser feliz.




Piedra de Rosetta, por detrás.
"Jamás se da un documento de cultura sin que lo sea a la vez de la barbarie"
Walter Benjamin


miércoles, agosto 20, 2008

TRISTEZA DE AGOSTO

D. Ricardo ha tenido, sin duda, unas justas vacaciones. Se las merece. Pero ha vuelto por fin. Y hoy nos regala una anotación terrible. Terrible porque el artículo que recomienda es el ejemplo típico del nacionalismo que encima en este caso conduce a la guerra. Y la guerra es muerte. Terrible porque si lo recomienda puedo pensar, espero que de manera equivocada y deseo rectificar, que está de acuerdo con él. Y terrible porque su comentarista más prolífico, D. Lucien de Peiro, y a quien incluso ha cedido un espacio en su página cual si fuera una nueva mano derecha, y en lo de derecha no hay solo figura literaria, lo apoya.
Por partes.

El estado ruso, conocido mundialmente durante toda su historia por defender la libertad, la democracia y el bienestar de sus ciudadanos, ha decidido invadir un país vecino. O sea, lo que suele hacer de vez en cuando Estados Unidos. Pero lo interesante aquí es ver como la autoproclamada izquierda defiende el argumento. D. Ricardo, que es más listo y seguramente más inteligente, por ahora pone ese artículo antes citado como vínculo. Y el vínculo es interesante.

En él, D. Rafael Poch, quien imaginamos es el que aparece en la foto con pose pensativa, señala muy documentadamente una serie de hechos que, no dudamos, arrojan luz ante el problema. Pero lo ilustrativo aquí -fuera de esa curiosa idea implícita que a uno le queda, equivocadamente sin duda, de que Stalin se explica más por su origen regional que por el terrorífico leninismo- es una frase que no puede argumentarse sacada de contexto: Rusia está recuperando su dignidad nacional. Lo cual a uno le llevaría a preguntar cuál es la dignidad nacional de un país que lo único que ha hecho en su historia ha sido explotar a sus habitantes fuera cuál fuera su gobierno. Tal vez, volver a matarlos.

Pero, podría ser una mala interpretación digna de un amargado como uno mismo. Alguien sin patria, alguien sin auténticos ideales. Y ahí aparece D. Lucien de Peiro para decir en el comentario 7 a la anotación reseñada: Rusia ha dejado de dormir y vuelve a mostrar su fuerza, su orgullo.

Eso está bien. Por un lado, Rusia, ¿quién es Rusia?, recupera su dignidad nacional. Por otro, Rusia, ¿quién es Rusia?, muestra su fuerza, su orgullo.
Luego, más en silencio, los muertos.
Pensamiento de izquierdas.

Y por fin, acorde al espectáculo, la payasada final.
Esta entrada se publicará, si no falla el sistema que nunca utilicé antes, a las 7:28.
Y esto es así porque me quiero sentir de izquierdas: dignidad nacional, fuerza, orgullo.
Y he visto, según una página en internet, en que a esa hora ocurre algo.
Y es que en España empieza a amanecer.

domingo, agosto 17, 2008

VIDA INTERIOR/3: EN LONDRES (1)

¿Quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará.Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser feliz.


Big Ben

Filosofía es pensar triste.


viernes, agosto 15, 2008

DE VUELTA: TONTO DEL VERANO 2008

Es una tradción vieja e indispensable: el gran concurso Tonto del Verano. D. Imperialista, que hasta nos había asustado con su no aparecer pues su presencia es siempre necesaria, ha reeditado su célebre concurso. Y sólo avisar que, seguro, seguro, surgen más candidatos.

sábado, agosto 09, 2008

VIDA INTERIOR/2: PINTANDO AL FRESCO

Inauguramos aquí una sección nueva: vida interior. Porque, ¿quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará.Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser feliz.


Homenaje a Rothko.
¡Y qué sensible soy!
¡¡Y qué culto!!


jueves, agosto 07, 2008

UN EJERCICIO DE LÓGICA

El ejercicio es sencillo.

Tenemos la frase: “Es un mentiroso o un inútil”. Ahora, la formalizamos de una manera simple. Para ello, concedemos a la proposición “es un mentiroso” la letra p y a la proposición “es un inútil” la letra q. Al tiempo, la disyunción planteada la representamos con el símbolo ˅.

Ahora tenemos: “p ˅ q” (lo que antes era: “es un mentiroso o un inútil”)

Hagamos ahora la tabla de verdad. Esta consiste en los posibles casos en los cuales la proposición antes señalada será verdadera o falsa. Para ello, concedemos valores de verdad, es decir: jugamos a que sea falso o verdadero, tanto a la proposición p como a la proposición q. De esta forma vamos a ver qué ocurre cuando la proposición p es verdadera o falsa y la proposición q, a su vez, tiene cualquiera de estos valores. Más sencillo, y perdonen que me extienda: queremos saber qué pasa si resulta que es realmente un mentiroso –o sea, es verdadero p (V)-, o no –es decir: es falso (F)-, combinándolo en disyunción con que es un inútil –cuando q sea verdad (V)- o no lo sea –(F)-.

Y así nos queda:

p - q - p ˅ q
V - V - V
V - F - V
F - V - V
F - F - F

Conclusión: la proposición anteriormente nombrada sólo es falsa si no es cierto ni p ni, a su vez, q. O diciéndolo de otro modo: ya sea mentiroso o inútil, o ambas cosas a la vez, la proposición es cierta.

Gracias por su atención.

lunes, agosto 04, 2008

VIDA INTERIOR/1: LAMENTO

Inauguramos aquí una sección nueva: vida interior. Porque, ¿quién de nosotros no tiene una vida interior muy grande? ¿Y qué poeta no nos la cuenta una y otra vez? En esta sección mi alma se desnudará.Incluso he comprado una nueva para tenerla más grande. Porque, en el fondo, yo también quiero ser feliz.




¡Dios mío!, se me ha acabado la ginebra.




miércoles, julio 30, 2008

UNA IDEA: SÍ, HAY CRISIS



En 2008 el gobierno nos regaló cuatrocientos euros.
En 2009, solo nos dará una bombilla.

Es definitivo: hay crisis.
Y yo ya no soy un antipatriota por decirlo.



Qué alivio.
Qué descanso.
Qué, en definitiva, de izquierdas vuelvo a sentirme.
Igual, pero solo igual, me quito la corbata.
O me manifiesto por el aborto libre.
O grito por la laicidad.
Pero eso ya me parece muy radical.
Tente corazón.
Poco a poco...
Poco a poco...

lunes, julio 28, 2008

NACIONALISMO Y HOMOGENEIZACIÓN (un ejemplo)

En un reciente artículo, Nacionalismo, lengua y dominación, explicaba yo, mal que bien, que el verdadero problema lingüístico español no era sino la utilización del idioma por parte del nacionalismo para homogeneizar la sociedad y buscar así su dominación. Y explicaba, mal que bien, como este proceso había comenzado en la administración pública a través de las oposiciones y la petición del conocimiento, para sacar la plaza y no a posteriori, de la lengua regional. Así, decía, se conformaba una administración pública afín al nacionalismo como primer paso para extender una sociedad fiel a los partidos nacionalistas (ahora que ya incluso el PSOE lo es).

En esto que estaba yo con otros. Los otros eran también profesores y algunos, afortunadamente para la educación de este país, habían sacado la plaza en la oposición de profesores de secundaria convocadas en Madrid. Y entre los que allí estábamos, unos nueve o así, éramos minoría los que habíamos nacido en la misma comunidad madrileña. Y salió el tema. Y yo, que soy un indudable fascista como todos los que hemos firmado el manifiesto en apoyo a la lengua común, hice una pregunta: ¿no sería curioso comparar cuánta gente de fuera de Madrid ha sacado plaza en las oposiciones a profesor de la Comunidad de Madrid frente a cuánta gente de fuera saca plaza en las oposiciones a profesor de otras comunidades? Y añadí con afán sociológico: ¿pongamos en las últimas tres convocatorias, por ejemplo?

En fin. Era tarde. Nadie lo hará, tranquilos. Pero yo, llevado sin duda por mis ideales de extrema derecha e incluso de derecha extrema, no descanso.

miércoles, julio 23, 2008

ORGULLO DE FUNCIONARIO

Pues que en la Universidad Autónoma de Madrid quieren que la gente fiche. Como en cualquier empresa. Pero, hay un problema: son funcionarios. Y la cosa cambia porque el lema es yo no he sacado una oposición para esto. En realidad, la he sacado para nada. Y CCOO, en carta enviada al gerente con registro del 18 de julio -no es paradoja de día-, se niega a ello y pide, cuando menos, un complemento de puntualidad. Imagino que como principio de negociación. Luego, otro por trabajar. Y más tarde otro por aparecer por allí los días impares, que siempre tiene más mérito. Son funcionarios.

Conocí una vez a un hombre que se levantaba cada día a las seis de la mañana para ir a trabajar. Cuando llegaba al trabajo, contaba, no había nadie. Luego, cuando se iba, cumpliendo su horario, tampoco: era el último, era el primero. Viejo dicho evangélico realizado: el buen Dios debería estar contento. Nunca nadie se lo agradeció, nunca le sirvió de nada. Era solo un administrativo. Creo que de grupo C. Era funcionario.

Conozco a la mejor profesora posible de Filosofía. Los alumnos se emocionan en sus clases y siempre quiere ser tutora. Cada trimestre se queda dos tardes para recibir a aquellos padres que no pueden venir por la mañana pues no trabajan de funcionarios y no pueden mostrar tanto interés como exige el profesor funcionario: les echarían del trabajo. En cada instituto en que ha estado la junta directiva le ha puesto pegas para quedarse esas tardes: lo solucionó con los conserjes. Este año su tutoría la invitó a cenar y los padres le dieron las gracias. Nadie más se las ha dado nunca. Ni le han dicho: un buen trabajo. Y nada de todo eso que ha hecho le ha servido en el concurso de traslado para ganar puntos. Tal vez, debería haber hecho un curso en algún Centro de Formación del Profesorado. Entonces sí le hubieran dado puntos. Quizás uno sobre motivación.

A la profesora de Economía de mi instituto, este año la felicitó el inspector por sus resultados en selectividad. La profesora de filosofía es interina, no tiene plaza fija, y curiosamente es la única jefe de departamento que es, a su vez, tutora. Creo, ahora que lo pienso, que es la única jefe de departamento interina. La felicitación de inspección no le sirve en el baremo de la oposición. He buscado, pero no hay donde colocarlo. Debería haber dado un año más de clase. O tener un año más asistiendo a un instituto, entrando y saliendo a ciertas horas, para lograr los puntos. Y tendría seguro su plaza.

Cuando llegó al centro en 2006 supo que el anterior profesor de Filosofía daba dieciséis horas lectivas porque según la ley podía sólo dar quince: era jefe de departamento. De esta forma se quedaba libre un curso de ética de 4º que daba, según le contaron al nuevo, alguien de francés. Sin embargo él dio el primer año dieciocho horas porque decidió que la ética de la ESO era fundamental. Y al año siguiente dio veinte horas porque decidió, otra vez, dar la psicología de 2º de bachillerato. Antes la elegían, es una optativa, seis alumnos; el año pasado, cuando la dio él, la eligieron treinta. Este año la junta directiva se la quiere quitar. No ha ganado más dinero ni ha logrado más puntos. Sólo ha trabajado más. Tal vez, debió elegir algún cargo: jefe de actividades extraescolares quizás. O ser solo jefe de departamento y dar quince horas.

En mi instituto durante el presente curso un amplío número de tutores han sido interinos: son profesores de paso, que deben adaptarse al centro y a los alumnos, sin esperanzas de quedarse y a los que sin embargo se les da el puesto fundamental. De hecho, este año, los dos tutores de 2º de bachillerato han sido interinos que, además, tenían media jornada. Sin embargo, nadie dudó en nombrarles tutores del último curso de la enseñanza secundaria. Y de un curso tan difícil. Lo hicieron muy bien y se preocuparon mucho. Pero ser tutores no les ha servido para las oposiciones. Tampoco esta vez. No sacan plaza para ser funcionarios de carrera.

Años después el individuo que se levantaba a las seis de la mañana se jubiló sin pena ni gloria. Luego, murió de un ataque al corazón mientras se duchaba y al caer se hizo una brecha en la cabeza. Todo así de sencillo. Le enterraron en un lugar donde en invierno hace frío y en verano un calor abrasador porque da el sol casi todo el día. Pero al tiempo es un lugar oscuro. Y nunca nadie le dio justicia ni en la tierra ni, tampoco, en el cielo.

lunes, julio 14, 2008

NACIONALISMO, LENGUA Y DOMINACIÓN

El reciente Manifiesto en defensa de la lengua común, que se llama así, ha generado una polémica curiosa. La catalogamos de curiosa porque la autoproclamada izquierda ha corrida a la defensa del nacionalismo y ha tildado a los autores y firmantes del manifiesto, entre los que me encuentro, de neofranquistas, fascistas, nacionalistas españoles y otras lindezas por el estilo. Personalmente, y es por pereza no por dignidad, me da igual que lo opinen. Pero es curioso que la autoproclamada izquierda, y tan de izquierdas que ya prepara el aborto libre –eso sí es de izquierdas- y el voto inmigrante –uy, uy, uy, qué de izquierdas-, se haya enfadado tanto. Porque el manifiesto, que se queda corto en mi opinión, no era para tanto. Así que si realmente quieren saber lo que yo opino, y es no tener otra cosa que hacer sinceramente, lean lo siguiente.

Las lenguas son, entre otras cosas, instrumentos de comunicación. Las lenguas son, entre otras cosas, hermosos instrumentos de belleza. Pero las lenguas son, también, instrumentos de dominación y control social. Para ello, cuando la lengua es única y ya la habla tanto la élite social como el resto de la población se genera la idea de su correcta utilización y pronunciación, por ejemplo, en inglés, que diferencia a las clases sociales –lo que no quiere decir por supuesto que la lengua se pueda utilizar como uno quiera-. Cuando hay dos lenguas, sin embargo, el sistema ya no puede ser ese. Entonces se trata de que la lengua de aquellos que tienen el poder, o lo buscan, se imponga como lengua única y modelo de homogeneización social. Pero esto tiene sus matizaciones pues, como ya hemos señalado, es diferente si la élite ya posee el poder o lo busca. Y este tema de la búsqueda del poder es precisamente la clave de todo el problema lingüístico, generado por el nacionalismo, en España.

Comencemos. Las élites sociales tienden a buscar el poder. Para ello precisan dos cosas: en primer lugar, algo que las señale públicamente como élites, es decir, algo que las haga diferentes a la chusma; en segundo lugar, que ese algo, sin embargo, pueda ser tomado por esa misma chusma como sistema de identificación, como mito, y por tanto como legitimación de esa misma élite que ya lo posee y son, así, los adelantados que deben tener el poder. Los políticos profesionales catalanes y vascos, especialmente los nacionalistas pero ya también los de PSOE e IU y en ciertas zonas los del PP, tienen un límite natural a su ambición: el territorio regional - de esto ya hemos hablado aquí-. Y los políticos profesionales nacionalistas, y los del PSOE e IU y cada vez más los del PP, son una élite. Pero una élite con ese problema específico de limitación, como las especies endógenas de la naturaleza, a un territorio muy concreto. Así, cuando una élite limitada frente a un poder superior externo quiere tomar el poder en lo que considera su territorio, en realidad lo considera su cortijo, en primer lugar debe homogeneizarlo como propio y distinto frente a ese poder externo para presentar a este como extraño y a sí mismos como lo nacional. Y aquí hay dos opciones para conseguirlo: por un lado, el crimen o el exilio para todos aquellos que no piensan igual, algo que se ha hecho con cierto éxito en el País Vasco; por otro, conseguir un proceso de identificación utilizando un elemento reconvertido en ideológico, aunque no necesariamente tal por sí mismo, y que se transforma en hecho necesario para el medrado o ascenso social.

Eliminemos la primera opción, pues solo se usa en el País Vasco. Analicemos, por su extensión regional, la segunda. En esta segunda opción se trata de encontrar un elemento que cumpla una tarea, a su vez, doble: por un lado, se trata de buscar algo que la élite o bien posea ya o bien lo presente como desideratum para llegar a su propia posición -que ella, curiosamente, ya posee-;por otro, este algo debe además de ser un factor excluyente primero para una mayoría, pues si no, no existiría tal élite, y luego, una vez tomado el poder, pasar a ser un modelo de identificación al ir incluyendo paulatinamente a todos como miembros de una nueva comunidad o como excluidos de la misma. Este método, que ya utilizaron los nazis con brillantez a través del concepto de raza aria, será el utilizado por los nacionalistas, salvando las distancias por supuesto, pero a través de la autodenominada lengua propia o lengua nacional.

Efectivamente. La seña de identidad, como tales nacionalistas, será la lengua que se sitúa, incluso, por encima de la ideología política. No se trata aquí de que ellos la hablaran al principio o no, que en el País Vasco muchas veces era no, sino que la idea era que el idioma que se hablaba, ya realmente ya de forma imaginaria, en la región era el símbolo diferencial con el resto del país, presentado generalmente como atrasado y depredador, y que la élite se presentaba a sí misma como la poseedora de la esencia patria y su garante: la lengua. Efectivamente, a partir de ahí surge en las regiones con partidos nacionalistas fuertes e idioma singular una desenfrenada carrera con un doble objetivo: primero, dominar la sociedad a través de tomar toda la administración pública con sus fieles y generar, en el resto de la actividad económica, una relación de clientelismo; segundo, obtener un estado de opinión en el cual cualquier ataque al empleo de la lengua como elemento ideológico, en realidad elemento de dominación social, fuera un ataque contra la lengua misma , la cultura propia –como si la cultura tuviera lugar- y la idiosincrasia autóctona –que básicamente se reduce al modo de calarse la boina-. Así se comenzó un proceso que empezó con el asalto a la administración pública a través de la petición en las oposiciones, al principio como mérito luego como obligación, del conocimiento de la lengua regional. Y se hizo porque se sabía que iban a ser los elementos nacionalistas los más beneficiados con la medida y porque se eliminaba así la presencia de personas de fuera de la propia región: se homogeneizaba la sociedad eliminando al forastero y al diferente. Por si esto no fuera poco, y siempre contando con la simpatía o el silencio cómplice de la autoproclamada izquierda, los empresarios regionales veían con buenos ojos las medidas coercitivas en materia de etiquetado pues ello limitaba la propia competencia o al menos la paliaba. Así, la lengua no era ya un medio de comunicación sino de dominio social. El último paso, dado a través de la educación, ha sido extender la lengua propia a las capas sociales como elemento mítico de unión.

El resultado es altamente satisfactorio: el PNV lleva gobernando sin descanso en el País Vasco hasta ahora y el PSC ha perdido la S pero ha levantado la C -de catalán, que nadie piense cosas raras- para quitarle el poder a CiU mientras que IU se ha convertido en una especie de coros y danzas folclóricas de acuerdo a cada región –aunque, sin duda, muy de izquierdas-. El dominio triunfa.

Cuando yo era niño recuerdo que por navidades siempre ponían las películas de Tarzán -Tarzán solo hay uno: Johnny Weissmuller -. En ellas, y tras entretenidas aventuras que a veces se repetían pero siendo niño uno no se percataba de ello, surgía una terrible tribu salvaje, aparte de los gabonis, que buscaba matar a Jane –la guapísima Maureen O´Sullivan- y al safari. Y recuerdo que me daba miedo: era un tribu, eran salvajes. Tan alejados de la civilización. Pero siempre recordaré que quien más miedo me daba de todos los de la tribu era el hechicero con las plumas más largas y las tradiciones más ancestrales.

miércoles, julio 09, 2008

(seguimos) MEMORIA HISTÓRICA

Hay lugares en España donde a un asesino se le dedican calles. En concreto son pueblos y ciudades del País Vasco donde la mayoría de una sociedad cobarde y cómplice, aunque menos cobarde y cómplice que muchos sus políticos, dejan hacer, dejan pasar: no ver, no oír, no escuchar.

Hoy la Audiencia Nacional ha decidido que el que haya calles dedicadas a etarras no es delito: se pueden mantener. Tal vez sea porque no hay una ley hecha ad hoc, o sea: aposta, para ello. Mientras, tras una planificada campaña de la autoproclamada izquierda, salió la Ley de la -autodenominada- Memoria Histórica.
En su artículo 15 dice:
1. Las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura. Entre estas medidas podrá incluirse la retirada de subvenciones o ayudas públicas.

Porque, para esa autodenominada izquierda, hay temas fundamentales de justicia histórica.
Y otros un poco menos.

Y como siempre con admiración hacia un grupo, pequeño seamos sinceros, de heroicas personas en el País Vasco.

lunes, julio 07, 2008

RAZÓN INSTRUMENTAL

Podríamos definir la Razón Instrumental como una modalidad del pensamiento que prioriza la utilidad de las acciones y el uso de objetos de acuerdo a un proceso de medio-fin. Es decir: que hay cosas que se utilizan como medio para conseguir un fin, una meta, y que lo importante es esa meta sobre el medio interpuesto. La cuestión de la razón instrumental es pues un pensamiento pragmático en el cual lo fundamental es el criterio de utilidad: lo importante de algo es para qué sirve. Así, por ejemplo, si yo quiero clavar clavos utilizaré de acuerdo a la razón instrumental un medio, el martillo, para conseguir un fin que es lograr un objetivo. Pero si ahora no quiero clavar clavos el martillo será inútil. Si quiero comer sopa, el fin, utilizaré la cuchara, el medio. Pero no me servirá para comer filetes y la desecharé cuando ocurra esto. Así, la razón instrumental se une a la técnica y podríamos decir es su razón, y por ello, es también razón humana y resultaría ingenuo, y reaccionario, denigrarla como un modo de razonar menor. No lo es en absoluto y en ella hay también progreso y emancipación como lo hay en la propia técnica.

Sin embargo, la razón instrumental, como tal modo de razonar, posee, como todo, peligro. En este caso, el peligro fundamental es doble: por un lado, la razón instrumental objetiviza las realidades con las que trata independientemente de su categoría real: las convierte siempre en objetos, en instrumentos para algo. Por ejemplo, me daría igual, de acuerda a la idea de utilidad, estar en mi oficina bancaria ante un cajero humano o uno automático si lo que busco es sacar dinero: y tendría razón de acuerdo a la finalidad allí buscada. La razón instrumental todo lo objetiviza y esa es su fuerza en la utilidad pero su, primer, peligro en el discurso social pues así el cajero automático y el humano se igualan ya no sólo en su función laboral concreta sino en su realidad social: su medida social y real exclusiva es su rentabilidad económica. En segundo lugar, la razón instrumental es una razón ya caída en la falacia naturalista: en ella se identifica el ser con el deber ser. O diciéndolo de otro modo más comprensible, y tal vez por ello más cierto, la razón instrumental tiene una limitación conceptual grave: la aceptación acrítica de la realidad tal cual es. Efectivamente, la razón instrumental da por sentado el concepto de totalidad actual como algo ya definitivo y sin posibilidad de juicio y por ello lo que es útil o provechoso no viene sólo de la autonomía de los individuos y su proyecto o de la propia racionalidad sino, a su vez, de las condiciones que ha impuesto esa misma realidad a los seres humanos. Es decir: los intereses de los individuos no son sólo de tales individuos, esa tontería del yo hago lo que quiero, sino que están lógicamente mediados y casi siempre dominados por la propia realidad social en la que viven. Sin ir más lejos, si mis alumnos dudan entre estudiar ciencias o humanidades, lo cual, por cierto es una dicotomía falsa pues la ciencia es humanidades, acabarán, si siguen la razón instrumental, estudiando ciencias pues es lo útil. Pero, ¿lo útil para qué? Pues lo útil para el sistema económico que lo ha decidido así al identificar ciencia con tecnología productiva y al identificar esta con rentabilidad económica. Así, en la razón instrumental el sujeto pierde su autonomía y por ello al emplearla debemos limitarla solo a ciertos aspectos de la realidad y supeditada a fines racionales no instrumentales (en el caso de los alumnos, por ejemplo, qué deseo realmente hacer y qué seria lo justo o lo bueno). No se trata de hacer a la razón instrumental, por tanto, una crítica ontológica total y por ello reaccionaria, como la que hace Heidegger, sino una crítica de acuerdo a finalidades de emancipación humana: la razón instrumental no puede generar discursos emancipatorios en política. Su uso debe, pues, ser moderado.

¿Pero a qué viene todo este rollo? ¿Recuperando apuntes para el próximo curso? ¿Demostrando otra vez, y cuántas van, lo listo que nos creemos? No, sino a un tema muy interesante: la inmigración. Si ustedes recuerdan los argumentos a favor de la llegada masiva de inmigrantes durante los últimos años se dividieron en dos bloques: la necesidad de la economía española de mano de obra y el superávit de la Seguridad Social con su filiación. Así, la idea clave era que los inmigrantes eran necesarios como útiles de desarrollo económico. Efectivamente, en una economía básicamente planificada de acuerdo a dos sectores productivos sin necesidad de cualificación en sus empleos mayoritarios, los servicios y la construcción, la llegada masiva de mano de obra barata fue una bendición para la productividad. Y fue cierto que resultaron útiles: puras mercancías. E incluso los más progres se volvieron multiculturales y alabaron los grandes desarrollos culturales que la inmigración traía –ya se sabe que es lo bueno de la gente que tiene que emigrar: suelen ser los sectores más cultos de la sociedad-. Y así el pensamiento realizó una auténtica demostración de razón instrumental: era interesante, era útil, que hubiera inmigrantes.

Pero, ¿y ahora? Ahora hay crisis, bueno: desaceleración, y los inmigrantes sobran. Y de acuerdo a la razón instrumental habría que, lógicamente, expulsarles. De hecho, y es coherente, los mismos que nos explicaron sus ventajas ahora les piden que se vayan a su …. país. Es razón instrumental y quienes ahora se escandalizan solo demuestran su incoherencia: si era bueno que estuvieran porque era útil, cuando son inútiles es lógico que se les quite. Es lo que tienen los instrumentos. Aunque siempre hay esperanzas para ellos. Así, la crítica parcial y de gestión al capitalismo demuestra su obsolescencia: no sirve para enfrentarse a su realidad. Y es que ya lo decía Marx: ser radical es atacar los problemas por su raíz (y añado yo: y no ser un folclórico).

Y, ya por último, -¿ha llegado hasta aquí?-, aunque no me puedo preparar todas las clases del año que viene porque todavía no sé lo que voy a dar –de eso hablaremos otro día- seguro daré 1º de bachillerato. Y hay nuevo currículo con la LOE. Y de Filosofía han quitado Metafísica- ¿fundamento último?, a quién le interesará eso- y le han puesto nuevo nombre: Filosofía y Ciudadanía. Pero está claro que esto –seguro, seguro, seguro- no tiene nada que ver con lo anterior. Así que ni sé en realidad para qué lo pongo.

viernes, julio 04, 2008

MALA PERSONA

Yo, personalmente, no soy buena persona. No recuerdo, ahora que lo pienso, haberlo sido nunca. Por lo tanto la solidaridad humana siempre me ha sido un poco ajena. Mi carácter empático, así sin más, está bajo mínimos.

Ayer, el ejército colombiano liberó, esa es la palabra, a la Sra. Betancourt de manos de unos delincuentes, esa es también la palabra. Estos delincuentes, sin embargo, prefieren definirse como guerrilla como si el hecho de ser guerrilla ya les diera la razón. Pero uno, que no tiene esa capacidad de empatizar y al que doscientas imágenes de los profundos ojos del Che le traen al fresco, le da igual. Son delincuentes. Y por lo tanto, entre un gobierno con el que uno no está de acuerdo, y al que considera también culpable de las pésimas condiciones sociales de la población colombiana, y una gentuza sin paliativos uno debe escoger en este caso al primero. Así que se alegra por la Sra. Betancourt y el resto de secuestrados que han sido liberados por la acción policial.

Sin embargo, la –autoproclamada- izquierda radical y antisistema española -por cierto: ¿se han fijado que en la página de la chachiguayymuydeizquierdas la haine todos los países tiene nombre menos España?-, ya ha mostrado su perspicacia habitual. Y uno se los imagina, pero no a todos pues hay que ser justos, entre cañas de cerveza discutiendo lo expuesto en sus artículos. Y confesándose luego a sí mismos que mientras siga la injusticia nunca podrán dormir tranquilos para, después, irse a descansar. Y tal vez con la risa floja de algún porro. Porque son muy, pero que muy radicales.

Este mismo año, tras suspender a un alumno, de forma totalmente justa, en un curso de bachillerato una profesora reconocía el día siguiente, a todo aquel que la quisiera escuchar, que ante el drama no había podido pegar ojo en toda la noche. Buena persona.

Pero al enterarme de dichas palabras yo añadí que como se enterara de que había niños que morían cada día de hambre no iba a poder dormir el resto de su vida. Así que mejor ocultárselo. Y propuse un pacto de silencio.
No ver, no oir y, sobre todo, no pensar.

martes, julio 01, 2008

PREPARANDO EL CURSO QUE VIENE/1: EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA

Yo, aparte de ser un tío fundamentalmente progresista, soy un pringado. Así que me preparo mis clases del curso que viene en verano. Y resulta que este año han cambiado el currriculo, o sea, lo que hay que dar, y claro estoy preocupado. La cosa en Filosofía cambia poco en bachillerato: solo eliminan la metafísica porque como cualquier persona culta sabe que eso nunca fue importante en la historia de la filosofía. E ideología obliga. Así que a cambio me meten -entre autoproclamada izquierda y real derecha, que nadie olvide quien hace el currículo en Madrid- mucha cosa de esas concretas: política sin fundamento. Ya se sabe: gestión.

Pero yo soy un tío fundamentalmente progresista, aparte de un pringado. Y amparándome en el propio currículo, y por supuesto de forma legal, pienso dar metafísica. Aunque, como soy un tío fundamentalmente progresista, aparte de un pringado, será desde una perspectiva crítica y profundamente (autoproclamada) izquierdista: ya he puesto en mis apuntes el ente y –sí- la enta. Porque cuando yo me pongo progresista… (y no les digo cuando me pongo pringado…)

Pero lo de hoy no iba de eso de que desaparezca la metafísica. Que va. Lo de hoy iba porque el próximo año igual soy yo quien tiene que dar Educación para la Ciudadanía. Aunque en desacuerdo. Porque yo, que soy un tío progresista además que un pringado, propuse que mis compañeros que habían votado a los partidos que la apoyaban, aquí en Madrid PSOE e IU, la dieran. Pero creo que son solo progresistas. Así que igual, nunca es seguro, la doy solo yo que además soy un pringado.

Y por ello, y basándome en las propias declaraciones de sus más fervientes defensores, como progresista y pringado me he puesto a desarrollar la programación. Y como la clave de todo es que los alumnos conozcan la constitución pues yo, que ya les digo que soy progresista y pringado, me he puesto a analizarla pedagógicamente.
Y me salen estos bloques.

1.- Mi país: España como unidad indivisible –art. 2-
2.- Mi lengua: el castellano como lengua oficial y cuyo deber es conocerla –art. 3-
3.- Mi bandera: la bandera de España: roja y gualda –art. 4-
4.- Mi rey: España como monarquía parlamentaria –art. 1-
5.- Mi ejército: servidores de la patria –art. 8-

Para una hora a la semana creo que es suficiente.

Y ya me veo dando clase en Barcelona o en San Sebastián donde en el gobierno hay partidos de (autoproclamada) izquierda: qué gritos de satisfacción progresistas.
Ya me veo incluso en cualquier otra parte de España –perdón, estado español- izando la bandera sin partido de fútbol y siendo esperado a la salida por los votantes del PSOE o de IU. O los alternativos. Aplausos unánimes.
Ya me veo felicitado por esos partidos.
Ya me veo apareciendo en los blogs progres.
Ya me veo…