Dedicado a D. Javier García Herrería, ejemplo de pensamiento libre (pero equivocado, ¿eh?)
Y gracias a Cruces Aldea, directora y creadora del programa, por su incasable trabajo
Todo en #AtréveteAPensar
"Ilustración es la salida del hombre de su culpable minoría de edad."
❗❗AVISO❗❗
Vivimos inmersos en un gran hermano que lo controla todo. Internet ha hecho que la redes sociales sean el nuevo foro, la nueva plaza del mercado, lugar de encuentro y de debate de intercambio de conocimientos, y de opiniones pero, ¿es oro todo lo que reluce?
Otra vez en #RadioSofía, en #RadioCasares
Los profesores nos sentimos abandonados. De un lado,
por nuestra Administración, cuyo modelo es la privatización y la subordinación
de la enseñanza pública a la privada concertada. De otro lado, también por los
sindicatos. Y dentro de este abandono, debemos señalar concretamente a nuestro
sindicato, Comisiones Obreras, que ha desaparecido de la lucha cotidiana en los
centros.
Se aproxima el Congreso de la Federación de Enseñanza de Madrid, que en nuestra
opinión constituye una excelente oportunidad para intentar
cambiar esta dinámica. Consideramos que el problema de nuestro sindicato, lo
que le impide desarrollar efectivamente su labor de defensa de los
trabajadores, es un problema estructural. Hablamos de “problema estructural” porque no se trata únicamente de la presencia
de determinadas personas
en los cargos ejecutivos, sino
que la situación objetiva va mucho más allá. No son solo ni prioritariamente
nuevas caras lo que necesita nuestro sindicato, sino una nueva forma de
organización que le permita afrontar la situación laboral y social que estamos sufriendo. Por eso queremos
acentuar que no se trata solamente de cambiar a la Secretaria General por otra persona, aunque pueda resultar necesario, sino
que se trata de transformar la propia estructura, de abajo a arriba: desde el modelo
de liberación hasta la continuidad de los cargos
ejecutivos; y con ellos la forma de actuación,
que ha resultado fracasada ante la embestida
neoliberal.
En primer lugar, consideramos que el sindicato, como
tal organización, está absolutamente alejado de esa realidad laboral
a la que con voz hueca dice representar. Y lo está porque sus cuadros, desde
los delegados liberados hasta la Comisión Ejecutiva, se
constituyen como una realidad aislada de ese mismo ambiente laboral. El
contacto del propio sindicato con los profesores que están realmente en activo,
es decir, quienes estamos dando clase, se reduce a visitas esporádicas a los
centros para hacer asambleas semidesiertas en los recreos. Por ello,
consideramos que la primera
acción que debe tomar el sindicato, si aspira a ser , en efecto,
un sindicato de trabajadores, a recuperar
su fundamento laboral y de clase, pasa necesariamente por la organización tanto
de las liberaciones como de los puestos ejecutivos.
En cuanto a las liberaciones, se debería proceder
a la eliminación generalizada de aquellas otorgadas
a tiempo completo, excepto en
aquellos cargos muy concretos donde resulte absolutamente imprescindible, de
modo que se favorezcan y estructuren en base a liberaciones parciales en los
propios centros, para que el liberado se sitúe como figura de referencia (ahora
sí) “permanente” y conozca los problemas laborales
de primera mano, y no por referencias bibliográficas o por mensajes
de whatsapp. Se trata, por tanto, de acabar con la figura de los liberados
totales que llevan años alejados de la práctica docente y que por lo tanto
desconocen realmente la situación laboral por la que se está pasando en la actualidad.
En segundo lugar, hay que evitar por todos los medios
que el sindicato se convierta en una carrera profesional cuyo éxito radique en
entrar lo antes posible y salir ya jubilado y habiendo pisado, por tanto, el
menor tiempo posible el centro de trabajo. Tiene que existir, en consecuencia,
una limitación de mandatos estricta para los cargos ejecutivos que les haga
regresar al centro escolar para o bien disfrutar de todo lo ganado durante su
ejercicio o bien, sufrirlo. La única puerta giratoria digna y legítima es la
que nos hace regresar al aula.
Por otra parte, estamos convencidos de que el
sindicato debe concebirse como tal sindicato y no como un seguro de defensa
jurídica que se base únicamente en la Ley para su actuación. Por supuesto, el
sindicato deberá tener un fuerte elemento jurídico y los mejores abogados
posibles, pero la finalidad última del sindicato no puede reducirse a su
transformación en un seguro jurídico o en un sindicato de servicios (cuya
federación ya existe, por otra parte). El sindicato ha de responder
a un proyecto de futuro
y de mejora permanente de las relaciones laborales y no a la mera defensa del estatuto jurídico actual.
En este sentido, es decir, en el de la esencia de
nuestra federación desde un punto de vista no vicario, debemos destacar
un tema de especial importancia. El sindicato nunca debe ser la sucursal
de algún partido
político. Por supuesto, Comisiones Obreras debe considerarse a sí mismo
como un sindicato defensor y promotor de las ideas políticas de la izquierda,
pero no como un sindicato subsidiario de un determinado partido o vinculado a
su proyecto ideológico concreto. La independencia del sindicato en este caso
resulta primordial para, en primer lugar, poder actuar como tal sindicato, de
modo que mantenga también sus reivindicaciones cuando esos partidos que se
proclaman de izquierdas tengan poder. Además, debe ser también independiente
para poder presionar desde fuera a esos mismos partidos para que elaboren, con
su presencia en el poder legislativo, resoluciones y legislaciones favorables a
los intereses de los trabajadores.
Por último, siendo
nosotros del sector
de la enseñanza pública, queremos
añadir algo más. El sindicato
debe reconocer y apoyar
a nuestros compañeros de la enseñanza privada, que forman
con nosotros clase trabajadora. Los profesores de la enseñanza concertada
y privada son nuestros compañeros y apoyaremos sus reivindicaciones para
mejorar sus condiciones laborales. Pero ello nunca debe confundirse con
defender o callar ante el modelo de la enseñanza concertada, que como tal
sindicato de izquierdas y de clase trabajadora, debemos rechazar claramente.
Como sindicato defendemos y apoyamos a los trabajadores, no a su patronal.
Por todo lo expuesto y argumentado en este escrito,
consideramos primordial no tanto un cambio de personas concretas en los cargos
ejecutivos -que pudiera ser también imprescindible para realizar el proyecto
que proponemos- como fundamental y radicalmente un cambio en la estructura del
propio sindicato. El problema de nuestra federación no reside exclusivamente en las personas
concretas, sino en que su estructura y organización está actualmente pensada casi de forma
exclusiva para la defensa de la propia institución como tal y de los intereses
privados de sus miembros, y no para la defensa de la clase trabajadora. Por lo
tanto, no podemos sentirnos representados en ninguna
de las candidaturas, ya caducas
antes de nacer,
que pretenden gobernar
nuestro sindicato.
Así pues, desde nuestra militancia y desde nuestro
compromiso con las Comisiones Obreras publicamos este texto con la intención de advertir sobre los problemas
que hemos señalado
y que queremos solucionar para bien
de nuestro sindicato y para mantener de esta manera la lucha de la clase trabajadora.
En Madrid, a 9 de febrero de
2021
NOTA: Es un honor salir en el #PeriódicoDeVillaverde. Aquí, afirmando que la #LomLoe o #LeyCelaá es un paso más para amaestrar a los alumnos. Y digo, en plan poético festivo: La vida dominada envuelta en el papel de celofán de las consignas pseudoprogresistas.
Es cierto, EPMesa es también de Villaverde.
Pueden leer el original AQUÍ
Sin duda alguna, y como cualquiera puede ver, se está forjando una nueva modelo de sociedad. Es una sociedad que se caracteriza por la precarización de los derechos sociales, económicos y políticos. Es una sociedad con un recorte de libertades.
Es en esta sociedad en la cual surge la nueva Ley de Educación, que en realidad no es más que una continuación de la ya descaradamente neoliberal Ley Wert del Partido Popular. Pero, nosotros no vamos a analizar aquí la ley en general, sino que nos vamos a parar en un punto que consideramos muy relevante y ejemplificador. La ley se aprueba sin cumplir el acuerdo alcanzado por unanimidad de todos los partidos para poner la materia de Ética en 4º de la ESO y la sustituye por una denominada Educación en valores éticos y cívicos. Y la pregunta es por qué.
Se trata de dos temas entrelazados aquí: primero, por qué no hay Ética en la ley y, segundo, por qué sí hay esa otra materia.
Empecemos por el primer tema: ¿por qué incumplir el pacto y no poner Ética? Lo primero es explicar que la materia de Ética no pretende decirle a los alumnos cómo deben pensar, no es un catecismo laico, sino enseñarles a reflexionar sobre la moral. Así la Ética buscaba crear un pensamiento crítico y quitar Ética es, como consecuencia, buscar acabar con un tipo de educación que podíamos llamar ilustrado.
Efectivamente, hay dos versiones de la educación. Una es la clásica, la ilustrada, la que busca la formación de ciudadanos con pensamiento crítico. Otra, que es la que se está imponiendo, dice que la educación es una preparación para la vida. Sin embargo, lo que llaman aquí vida quiere decir en realidad mercado de trabajo y mercado de consumo. Hay que ser buen trabajador y buen consumidor. Y todo el pensamiento crítico, que se escapa de ese mundo, sobra. En esta nueva educación para la sociedad precarizada y para la producción de trabajadores sobreexplotados y consumidores frenéticos, la reflexión filosófica es superflua. La idea es que las personas no reflexionen ni sitúen un pensamiento crítico que medie entre ellos y la realidad, sino que esta sea asumida sin problemas para potenciar el consumo y la aceptación de las condiciones sociales de explotación.
En segundo lugar, está la nueva materia de Educación en Valores Éticos y Cívicos. Se trata de la sustitución de una materia de reflexión por una especie de catecismo laico, como fue Educación para la Ciudadanía. No es más que la idea de la construcción de una pequeña rebeldía, cómoda y de lucimiento en redes sociales, pero que al carecer de reflexión y pensamiento crítico, al ser pura creencia, solo será la repetición incansable de las consignas dadas por el poder y la negación real de pensar por sí mismo. Es la vida dominada envuelta en el papel de celofán de las consignas pseudoprogresista.
Así, la nueva ley no hace más que mantener aquello que ya hizo la ley Wert del Partido Popular. Buscar la formación de un nuevo sujeto que se adapte perfectamente a las condiciones de precarización y explotación capitalista, incluso sintiéndose en su fuero interno cómo un rebelde. Construir en un individuo que crea que realmente vive su propia vida cuando en realidad no es más que una hormiga perdida en mitad del inmenso hormiguero donde solamente servimos, usted y yo, todos, para cumplir los intereses de la reina que es el Capitalismo.
1. Pues resulta que #Disney esconderá varias de sus películas de la tierna visión de los infantes. Y claro, esto hay que comentarlo. Y una de ellas encima va a ser esa maravilla que es #Dumbo, al acusarla de racista.
2. La acusación sobre #Dumbo se basa en que los cuervos que aparecen hablan igual a las caricaturas racistas típicas de los negros. Y eso para el censor bienintencionado que decide qué podemos y debemos ver convierte a la película en racista.
3. El problema radica en que los indignados no entienden que las películas no se juzgan por tal o cual personaje, sino de dos formas distintas. Por su guión y narrativa y por la forma cinematográfica de esa historia: la misma historia rodada diferente puede decir cosas distintas.
4. Por eso, en una película donde aparezca un determinado personaje no quiere decir que la película se identifique con ese determinado personaje. Las películas, por tanto, son más complejas que la propia mente de los nuevos censores mojigatos de lo #PolíticamenteCorrecto.
5. Y de hecho la escena de los cuervos de #Dumbo es un ejemplo de lo que queremos decir. Porque dice lo contrario de lo que los puros censores de la corrección creen.
6. Si se ve #Dumbo, los únicos que ayudan al elefantito son precisamente los cuervos, esos personajes desclasados y fuera del mundo circense establecido. Hubiera sido muy fácil hacer que le ayudaran los nobles leones o los simpáticos payasos, pero sólo le ayudan los cuervos.
7. Y además le ayudan de forma absolutamente gratuita, pues no consiguen nada con ello, y por la compasión que despierta el elefantito. Pero es una compasión que no ha despertado en los payasos blancos perfectamente integrados que viven en el circo, sino solo en los cuervos negros.
8. Por lo tanto, la película lo que está presentando no es racismo sino todo lo contrario. En esa escena, se muestra a seres marginados que se apoyan para “lograr volar”. Y además lo hacen no con magia, sino con las armas del razonamiento y de la confianza que le inspiran a #Dumbo.
9. Que cualquier cretino vea en esto racismo porque los cuervos hablan como la caricatura de los negros, sólo implica que el cretino no ve nunca más allá de sus narices. Pero esto es antiguo en la censura, pues el censor lo es por incapacidad de ir más allá de sus prejuicios
10. Indudablemente vamos a perder la batalla y se van a empezar a censurar obras que ya no verá el gran público. Y todo esto apoyado por esa #AutoproclamadaIzquierda, tan cómoda en aceptar el discurso dominante y el uso del lenguaje ñoño y de catequesis con guitarrita.
11. Yo seguiré viendo #Dumbo. Pero los niños verán cosas como #MasterChefJunior, que sin duda es un programa digno de la TVPública y donde dirán #TodosYTodas y saldrá alguna historia humana preciosa y ejemplificante.
12. Y cuando #Dumbo vuele al final en la carpa del circo, en una escena maravillosa, algunos seguiremos volando con él, escondiéndonos al verla y memorizando la escena para contarla a las generaciones futuras, evadiendo la #Censura. Al final, #Fahrenheit451 cumplido.
Como todos los grandes filósofos de nuestra época están opinando del coronavirus y diciendo bobadas, no podía yo faltar a esta cita para hacer lo mismo que las mayores cabezas pensantes.
Al parecer, en estos tiempos de pandemia el dilema está entre salvar la economía y salvar vidas humanas. Efectivamente, al parecer hay un problema en tomar medidas que pudieran ayudar a reducir el número de contagiados y fallecidos, pues ello implicaría graves perjuicios para la actividad económica. Hasta aquí entraría la descripción y al parecer, otra vez, igualmente sólo podemos elegir entre una cosa o la otra. Pero nosotros, siempre atentos al pedanteo filosófico y al ser, vamos a ir un poco más lejos. De hecho, lo que va a pretender este artículo es plantearse la cuestión fundamental y radical sobre este tema: la cuestión real ¿Qué tipo de economía hay, en la cual su desarrollo entra en contradicción con salvar vidas humanas?
Comencemos planteando algo muy sencillo y es que, teóricamente, la economía debería ser algo que estuviera el servicio de los individuos y que, por lo tanto, les ayudara para poder llevar una vida mejor. Si este principio, que tanto se repite, fuera real, no entendemos cómo podría haber este absoluto dilema entre salvar vidas humanas y salvar la economía, pues sería la propia economía la que estaría siempre al servicio de los seres humanos y de cada una de las personas. Sin embargo, la propia existencia de la pregunta y del problema ya nos señala que esto no es así. El dilema salvar la economía o salvar vidas humanas muestra, bien a las claras, como la propia economía se ha convertido en algo ajeno al bienestar de los individuos y, por lo tanto, puede entrar en conflicto absoluto con ella, como se está viendo en la actualidad.
Pero también es falso hablar con las abstracciones características del discurso dominante. No estamos hablando de economía en abstracto, sino que estamos hablando de una economía en concreto y que resulta ser el Nuevo Capitalismo. Efectivamente, ya lo hemos analizado repetidas veces en nuestro blog, este es el sistema dominante y vamos aquí a resumirlo en la parte que nos interesa para este debate.
La diferencia radical entre el Nuevo Capitalismo y todos los sistemas productivos anteriores, incluyendo el Capitalismo Clásico, es que en el Nuevo Capitalismo la vida humana en su totalidad se ha convertido en mercancía para beneficio capitalista y, por lo tanto, toda la vida humana, y con ello nos referimos no solo a esta en general sino a cada uno de sus momentos específicos, es producción de beneficio económico. De esta forma, la producción del Nuevo Capitalismo no es solamente la que se realiza en el terreno laboral, sino que es también, y fundamentalmente, la que se realiza en el consumo, que es, a su vez, cada uno de los momentos de la propia vida individual. Y es así, siguiendo este esquema, como podemos comprender el dilema que surge entre la economía y la propia salvación de las vidas humanas.
Efectivamente, el desarrollo capitalista ha llevado al triunfo de una economía que utiliza a la vida humana como tal, y no solo a su faceta productiva como había sido hasta ahora, como mercancía y generadora de beneficio económico. El sistema económico se ha emancipado absolutamente de cualquier tipo de servicio a los individuos, ante los que aparentemente se postra, y se ha convertido en el único fin en sí mismo de toda la realidad. Por lo tanto, cuando se habla de salvar la economía no se está hablando en realidad de salvar ciertos negocios de ciertas personas, sino de salvar la propia producción capitalista como tal. Y esto se ve en que sería muy sencillo confinar a toda la población y dar las ayudas pertinentes a aquellos pequeños negocios que las necesitaran, cosa que por cierto se hace frecuentemente con las grandes corporaciones empresariales a las que se las restituyen sin problemas sus pérdidas, como hemos visto en el rescate bancario, el caso de las autopistas de peaje o en la operación Castor.
Pero lo importante es que eso no es el fin de la economía, es decir: si no nos confinan no es por la gente que tiene un bar o una tienda o un pequeño comercio, sino que es porque la propia sistemática del sistema, la estructura objetiva del mismo, está radicalmente en contra de ese proceso que permitiría salvar vidas. La muerte y desaparición de una serie de mercancías puede ser cubierta por otras mercancías, mientras que la muerte y desaparición del sistema no puede ser cubierto sino por un cambio radical en las condiciones económicas. Y, por lo tanto, entre la elección de salvar algunos integrantes del medio, que serían ya las propias vidas humanas convertidas en mercancía, o salvar el fin en sí mismo y la realidad absoluta que rige toda la realidad, el Nuevo Capitalismo, la solución es simple y elemental: salvemos el Capitalismo. Por lo tanto, la vida humana concreta, la suya o la mía o la de un anciano, baja su valor en el mercado hasta los suelos y ya nadie quiere comprarla: se nos deja morir.
El triunfo definitivo de la razón instrumental, que ya hablábamos aquí, ha culminado con toda su crudeza en la pandemia. La muerte de miles de personas no importa siempre y cuando el sistema capitalista sea capaz de reproducirse y de garantizarse como tal. Las mercancías personas pueden ser reemplazadas por otras mercancías personas, sin embargo el sistema es insustituible. Como el alcalde de la película, nosotros somos contingentes y él es necesario. El dilema no es tal.
Cuando les vuelvan a hablar del dilema entre salvar la economía o la vida de las personas, por favor no olviden algo. Lo único que les están haciendo es una mala metáfora para decirles que del mismo modo que en el parchís se sacrifica una ficha para llegar a la meta, aquí se pueden sacrificar miles de personas, ya solo mercancías, para conseguir el triunfo definitivo del Nuevo Capitalismo. Y luego, eso sí, llorar en público mientras te cuentas veinte.
Hoy como europeo, español, madrileño y vecino solidario y con mucha, pero mogollón oiga, de #ResponsabilidadIndividual y tal y tal me toca hacer todo esto…
1.- Limpiar la acera de nieve con mi pala y mi cubito
2.- Quitar el hielo del cruce de la calle Alcalá
3.- Rescatar gatitos de los árboles
4.- Hacer un tuit solidario y optimista con fotos de gatitos y explicando que todos y todas (esta parte es la más importante) debemos comprometernos y comprometernas (a veces me lío).
5.- Despejar la entrada de mi instituto de hielo sucio mientras sonrío y me pienso como profesor vocacional y empático en hiperaulas diáfanas.
6.- Dar clase telemática con #EducaMadrid. Si no funciona hacerla telepática, porque quien se empeña cumple sus sueños.
7.- Recoger las basuras de la calle con vecinos voluntarios
8.- Aplaudir las mentiras del #AyuntamientoDeMadrid que dice que el servicio de basuras funciona
9.- Comentar en público que la privatización de los servicios público ha mejorado mucho la vida de los ciudadanos.
10.- Repetir cien veces que la #ResponsabilidadIndividual es la clave de todo y no exigir que haya un #EstadoSocial como dice la Constitución.
y 11.- Mantener siempre la sonrisa porque la vida es lo que uno hace de ella y el universo conspira para se cumplan tus sueños y, además, para privatizar los servicios públicos
Cuarto día
Es un día más. Estoy tan bien al solecito. A veces, algún pájaro viene y posado en mis ramas canta: es todo tan bucólico. Yo creo que el #AyuntamientoMadrid es muy ecológico. Las basuras también están conmigo, aquí, sin que nadie las moleste...
Llevo aquí desde el viernes 8 por la noche. Hoy es lunes 11. No ha pasado nadie del Ayuntamiento de Madrid. Mi primo del Amazonas me escribió una vez que en la selva era así. Me siento tan a gusto. Voy formando parte del paisaje...
Es que estoy terminando mi obra cumbre: La Realidad Ontológica: una metafísica del Capitalismo, y lleva tiempo inventárselo.
Pero sigo por aquí en breve.
Lo que puede ir mal, irá peor.
Tras la felicitación de D. Enrique Ossorio, la señora presidenta doña Isabel Díaz Ayuso me manda un vídeo, cual spam de señor chino que me ha dejado todos sus ahorros, sonrojante.
Pueden verlo, pinchando en la imagen
En primer lugar, recordarle a Doña Isabel que por favor cuando se dirija a mí, lo haga con educación. Ni hemos comido juntos ni creo que hayamos tenido relación alguna, excepto la de recortar mis derechos y destrozar mis condiciones de trabajo, como para permitirle ese trato tuteo.
Segundo, explicarle que no me gusta recibir spam ni correo basura. Por tanto, si usted quiere enviar propaganda le rogaría que incorpore a su correo el pertinente sistema para que no vuelva a ocurrir que yo reciba su publicidad.
Tercero, el final de su vídeo, esa gente aplaudiendo, es de muy mal gusto porque parece que en realidad le aplauden a usted. Me ha parecido estar en un congreso del partido comunista chino. Luego, al leer que su perfil pone “Libertad y después, todo lo demás”, he confirmado mis sospechas.
Y cuarto, reconocer que dice usted algo cierto en el vídeo. Asegura que los servicios públicos ha seguido funcionado gracias a la profesionalidad de sus trabajadores. Es verdad, usted hace tiempo que trabaja por su derrumbe.
Y por cierto, Feliz Navidad señora Ayuso.
PLATÓN/1 METAFÍSICA: MUNDO DE LAS IDEAS Y MUNDO MATERIAL
PLATÓN/2 METAFÍSICA: LA JERARQUÍA DEL MUNDO DE LAS IDEAS Y LA IDEA DE BIEN
PLATÓN/3 EL CONOCIMIENTO: DOXA/EPISTEME, REMINISCENCIA Y DIALÉCTICA
PLATÓN/4 ANTROPOLOGÍA Y MORAL: DUALISMO, LA DIVISIÓN DEL ALMA Y LAS VIRTUDES
UNO
Voy y recibo una carta de #ComunidadDeMadrid para pagar mi #AbonoTransporteAnual 2021 por 546€.
¿Y qué?, ustedes dirán.
Pues que resulta que no la recibí para reclamar por el confinamiento. Y eso dice mucho del modelo de administración de la #ComunidadMadrid.
DOS
Durante el #Confinamiento trabajé online, por tanto no pude usar mi abono transporte. Lo normal hubiera sido que la #ComunidadMadrid me lo descontara directamente este año. O, al menos, haberme enviado una carta, como ahora, para que yo actuara.
Pero no hubo carta ¿Por?
TRES
¿Por qué no hubo carta entonces y ahora sí? Porque con el descuento la Comunidad perdía dinero y ahora lo gana. Es decir, por afán recaudatorio sobre quienes nos movemos en transporte público: la clase trabajadora (repitan conmigo: se dice clase trabajadora).
CUATRO
Y resulta curioso cómo la misma Comunidad, que no se harta de decir que baja impuesto, no haya descontado de oficio lo del abono o no haya avisado a esa clase trabajadora con una carta parecida a la que ahora sí envía para cobrar. Es decir: no ha querido que paguemos menos.
CINCO
Pero no es curioso: es política. Los impuestos directos progresivos y que pagan más los que más tienen, patrimonio p.ej., se bajan o se eliminan, mientras que los modelos recaudatorios generales y no progresivos se mantienen y suben. Se llama #Neoliberalismo.
SEIS
¿Y quiénes acaban pagando más impuestos? La clase trabajadora ¿Y menos? Aquellos que más tienen, pues aunque paguen lo mismo por impuestos indirectos que yo, sin embargo pagan menos porcentaje pues tienen más. O sea, gana la oligarquía (¿se puede poner oligarquía en Facebook?)
SIETE
Y además, esos impuestos no crean un un #EstadoSocial (como dice la #Constitución, eh) sino infraestructuras de negocio para esa misma oligarquía. Es decir, la clase trabajadora paga la inversión inicial al negocio privado de la oligarquía. Incluyendo hospitales de pandemia
OCHO
¿Y todo esto por una carta? Efectivamente, porque este proceso de incautación de la clase trabajadora y acumulación de la oligarquía a través de la disminución de lo público se transforma en una realidad cotidiana para normalizarlo.
NUEVE
Y pasa desde la sustitución de la presencia de lo público por las ONGs y asociaciones colegas, que tanto gusta a la autoproclamada izquierda, hasta la privatización de los servicios esenciales públicos, que tanto gusta a la real derecha (¿ya no le gusta el tuit?)
Y DIEZ
Y en fin, ya acabo, que esa carta de la #ComunidadMadrid es otro ejemplo de esto. Ah, ¿y qué hace la autoproclamada izquierda?
Bueno, hoy es el #DíaInternacionalDel3D. Imagino que lo celebrará como un triunfo de la diversidad…
¡¡¡ARRIBA PARIAS DEL 3D!!!...
Me quedo más tranquilo.
Pues que resulta que el Ministerio Educación (sí, el mismo que no quiere poner Ética en 4º de ESO) me ha llamado para hacerme asesor y hacer el currículo por competencias de esas. Y yo que soy así…
Pues voy y en vez de aceptar el chollo de no dar clase, sin sufrir ratios de 30 alumnos ESO, 35 en BTO y sin tener 20 horas lectivas, pues yo me pongo digno y les digo que de eso nada. Sí, me he venido arriba a lo Mefistófeles en Fausto (joder, me vengo arriba enseguida).
Hay dos versiones de la educación. Una es la clásica, la ilustrada, la que busca la formación de ciudadanos con pensamiento crítico. Otra, que es la que se está imponiendo, dice que la educación es una preparación para la vida. Lo que pasa es que cuando dicen vida quieren decir mercado de trabajo y consumo. Hay que ser buen trabajador y buen consumidor. Y todo el pensamiento crítico que se escape a ese mundo, sobra. Digo en este artículo (y más cosas, que cuando me dejan hablar...)
Gracias a #LaraCarrasco de #Infolibre por entrevistarme para este artículo.Como ustedes saben, y si no lo saben ya se lo cuento yo, he sufrido una intervención urgente y ahora mismo estoy de baja. A principios de octubre, y tras hacerme una biopsia en septiembre que me mandaron a finales de agosto, se me descubrió un cáncer de próstata y tan solo en tres semanas me han operado del mismo. No cuento yo esto para ahora soltarles a ustedes un rollo de pensamiento positivo diciendo que mi vida ha cambiado y que veo el mundo de otra forma desde entonces y todas esas chorradas cursis que pretenden enmascarar la realidad: sigo pensando lo mismo, pero encima con más molestias físicas. Lejos de eso, lo hago para hablar de un tema mucho más importante, pues afecta a esa misma realidad que pretende ser escondida: el hecho de que los derechos de los trabajadores se están presentando y convirtiendo realmente en privilegios mediante la precarización social generalizada.
Cómo ustedes saben, y si no yo se lo cuento aquí, soy funcionario del Estado y por lo tanto tengo derecho a una mutualidad que se denomina MUFACE. Allí, el mutualista elige su sociedad médica concreta, no tiene que ser la Seguridad Social. En estos tiempos de coronavirus, como también ustedes saben, todas las pruebas médicas en la Sanidad Pública que no estén relacionadas con el covid-19 o se han suspendido o se han retrasado vergonzosamente y, por lo tanto, si yo estuviera en la Seguridad Social probablemente todavía estaría esperando la biopsia por mucho tiempo. Es decir, que el hecho de pertenecer a MUFACE y escoger una entidad privada me ha permitido la detección del cáncer.
Y aquí viene el quid de la cuestión. Al contar esta historia muchos de ustedes -nota: está bien, mi madre que es la única que me lee- pensarán que por lo tanto soy un privilegiado y habría que quitarme dicho privilegio. Y es así como socialmente se presentaría mi caso: un privilegio. Y esto es el enmascaramiento de la realidad del que vamos a hablar. Pues en realidad yo no soy un privilegiado, sino que todos los pacientes de la Seguridad Social están sufriendo un proceso de precarización políticamente dirigido y, con ello, una eliminación de sus derechos. Expliquemos.
Un privilegio es algo que sobrepasa un derecho. Por ejemplo, todos los trabajadores deben tener el derecho a vacaciones y un privilegio sería que además se pasara en las islas Seychelles. El Estado, por lo tanto, no tiene la obligación de mantener privilegios ni una sociedad democrática tampoco, pero ambos tienen la obligación de defender y ampliar los derechos del ciudadano. Lo que interesa aquí es como cuando yo les he contado mi historia, muchos de ustedes habrán pensado que yo soy un privilegiado. Pero, y esto es fundamental, me he convertido en ello porque el derecho básico a la salud a mí se me ha garantizado frente a todas aquellas personas a las cuales se les está negando permanentemente. Es decir, cuando se defiende que yo como funcionario soy un privilegiado, por ejemplo por mi empleo fijo, en realidad lo que se defiende es que los derechos son privilegios. Y detrás de generalizar esta idea hay, sin duda, una intencionalidad política.
Y esta es la clave de la cuestión y no tanto discurso estúpido sobre el pensamiento positivo. Estamos ante una precarización absoluta de los derechos políticos, económicos y sociales de la clase trabajadora y forma parte del discurso la idea de que aquellos colectivos que todavía mantienen, por cualquier circunstancia, estos derechos ya no son colectivos de trabajadores sino colectivos de privilegiados. Y por lo tanto, se defiende desde esta posición, la solución no es la extensión de ese derecho de nuevo a todos los trabajadores sino la precarización absoluta incluyendo en ella a los colectivos que todavía mantienen los derechos de una auténtica democracia. Y así se construye un discurso social en el cual el derecho precarizado intencionalmente se acaba convirtiendo en el único derecho a defender y todo lo demás son “privilegios”.
De esta manera, el derecho desaparece del discurso político y se presenta socialmente como o bien una forma de privilegio de ciertos sectores, y por lo cual hay que acabar con ello, o bien la petición de una utopía irrealizable, aunque hasta la fecha haya sido perfectamente realizada. Se trata así de situar a los individuos en contra de sus propios derechos. Y esto es una política consciente e intencionada que llevan adelante la inmensa mayoría de los gobiernos de acuerdo a una corriente neoliberal. Los derechos pierden así su contenido como tales derechos y pasan a ser o bien gracias conferidas por esos mismos gobiernos, y por lo tanto factible su retirada en cualquier momento, o bien privilegios escandalosos que hay que retirar. En definitiva, lo que se viene a decir es que el Estado, que sí debe estar para rescatar a las grandes corporaciones o para defender el sistema financiero y sus beneficios para la oligarquía, no debe estar para garantizar los derechos de los trabajadores, convertidos ahora en un conjunto inaceptable de privilegios y condiciones sociales imposibles de mantener.
Empezábamos este artículo explicando que yo no lo escribía para escuchar las típicas imbecilidades positivas sobre que la enfermedad cambió mi forma de ver el mundo o sobre que la enfermedad me hizo más fuerte. Lo único que ha hecho la enfermedad es fastidiarme durante un tiempo y espero que no me fastidie durante el resto. Pero lo interesante de todo ese discurso positivo es que esconde a su vez la propia precarización social: al individuo idiotizado ya sólo le queda la adaptación a un mundo que se le impone. Así se unifica el avance de la sociedad neoliberal y su proceso de precarización con el desarrollo de una nueva conciencia individual que cree poderlo todo en un mundo en que ha sido abandonada.
No quiero un discurso positivo sobre los fabuloso que es estar enfermo y las oportunidades que esconde para ver realmente las cosas importantes y demás chorradas, sino un sistema de Sanidad Pública que me permita estar sano y cuando enferme recuperar la salud. Lo sé, soy un maldito materialista y apenas tengo vida espiritual -y usted tampoco, abandone la superstición- pero es que esa vida material es lo único que tengo y espero vivirla con la máxima dignidad posible. Y ello implica necesariamente una sociedad que defienda los derechos de todos y cada uno de los individuos con una estructura socioeconómica determinada que permita esa defensa.
O sea, quiero derechos sociales, políticos y laborales efectivos.